domingo, 4 de enero de 2009

Tupas y bolches: ¿un solo corazón?

Por Alfredo García
Voces del Frente





Razonamiento que encierra una contradicción

Los últimos cuarenta años de historia de la izquierda uruguaya han sido marcados por la presencia de dos fuerzas hegemónicas y rivales en el liderazgo, tanto ideológico como operativo. Las contradicciones entre ambas concepciones han ido pautando y marcando el accionar del Frente Amplio, con altibajos y cambios en los pesos específicos de cada una de estas fuerzas al interior de la izquierda. Lo que es innegable es que tanto comunistas como tupamaros son referentes ineludibles en la historia del movimiento popular uruguayo. La cuestión es si en la situación actual ambas organizaciones serán las que hagan marcar el paso al frenteamplismo o va siendo hora de generar un nuevo paradigma.




UN POCO DE HISTORIA
Ya en los orígenes del Frente Amplio la rivalidad entre ambas concepciones marcaron su impronta.
No se puede olvidar, tanto el papel del Partido Comunista como del Movimiento 26 de Marzo (brazo político del MLN) en el año 1971 y su accionar en los Comités de Base.
En todos los campos del movimiento popular la contradicción fundamental era entre estos dos grupos. Al interior del movimiento estudiantil en la FEUU, a nivel de secundaria con las agrupaciones de la CESU (bolche) y el FER 68 (tupa). En el movimiento sindical con la competencia entre la mayoría comunista y la “tendencia”, que tenia al sindicato de los cañeros de Artigas (UTAA) como uno de sus protagonistas principales. Y a nivel político la formación de la Corriente que incluía diversos grupos de izquierda con el MLN como elemento central, en contraposición a la línea del Partido Comunista y sus aliados.
El debate ideológico en la izquierda tuvo siempre estas dos orientaciones como protagonistas principales. Reformistas o revolucionarios. Foco o partido.
Golpeteo y desgaste o lucha de conjunto.
Internacionalismo o liberación nacional.
Peruanistas o gorilas.
Durante décadas estos dos grupos representaron posturas diferentes en diversos temas.

La dictadura, la cárcel y el exilio hicieron que existiera un pasaje de integrantes de una a otra fuerza en forma alterna.
La crisis de la izquierda (recuerden 1989) hace que ambas organizaciones pierdan la mayoría de sus militantes y quedan reducidas a su mínima expresión, cuantitativamente hablando. Hoy
hay más ex comunistas y más ex tupas que orgánicos en las respectivas estructuras, pero ambas poseen un casco militante que sigue siendo hegemónico en la izquierda.

Los aparatos pesan, marcan posturas y copan posiciones. Proclaman candidatos.


LOS APARAT CHIKS

Miremos la realidad actual al interior de la izquierda. La militancia de viejo estilo está perimida para la mayor parte de la gente. Los viejos izquierdistas por desencanto, cansancio u otras prioridades, mantienen sus ideas pero no tranzan con las estructuras. Los más jóvenes no están
dispuestos a seguir adelante con aquel modelo militante del siglo pasado (mezcla de mormón y el hombre nuevo) y han generado sus formas diversas de participación, donde lo virtual muchas veces pesa más que lo presencial. Son pocos los dispuestos a hacer política “full time” y muchas veces no son exactamente los más lúcidos. ¿A que conlleva esta realidad?
A la formación de grupos reducidos de militantes que en base a permanencia, obediencia ciega, obsecuencia o por descarte ocupan lugares al interior de las estructuras. No son pocos los rentados por la “orga” o los que se vuelven políticos profesionales. Y ahora con la llegada
al gobierno se convierten en verdaderos “aparatchiks”, o sea burócratas del aparato estatal. Pero esto sucede también en organizaciones sociales, ya sean sindicatos, cooperativas, centros de estudiantes o las populares ONG.
No hay duda que hoy tanto el MLN como el Partido Comunista tienen las organizaciones más aceitadas y poderosas en el espectro de la izquierda y esos aparatos juegan a ocupar posiciones en las estructuras políticas y sociales. Y el Frente Amplio es sin duda la fundamental.
Ya hoy se está hablando de que ambas organizaciones están alcanzando en forma conjunta los dos tercios de los delegados del Congreso del FA, número clave para designar las candidaturas de
nuestra fuerza política. Paradójicamente, las dos fuerzas que se han enfrentado continuamente, hoy parecen unirse para cerrarle el paso al peligroso Astori.

¿DANILO TRAIDOR ?

¿Quien no recuerda las pintadas en los muros montevideanos? En ellas se decía de todo menos que Astori era lindo. El hombre ha pasado por todos los niveles.
De ser el candidato común en todas las listas frentistas al senado cuando fue el vice de Seregni allá en el 89 pasó a ser el responsable de la derrota del Frente por haber apoyado la reforma constitucional del ballotage del 96. De ser el entreguista de la soberanía en el plebiscito de ANCAP pasó a ser un factor clave de la victoria en el 2004 al hacerse público su cargo en
Economía en el gabinete de Tabaré.
Astori ha sido catalogado de mil maneras posibles, da para todos los gustos, buenas y malas.
Ha pasado de ser el más votado en el Frente a ser el mayor paria de la izquierda, y el hombre sigue al pie del cañón.
Ni se calla ni se va, es un tenaza.
Entonces me llama mucho la atención la valoración de un destacado dirigente comunista que si Astori llega a presidente se rompe el Frente Amplio. Es más, le escuché decir que Astori es capaz
de gobernar con los blancos para llevar adelante sus posturas.
En definitiva, parece que tenemos un quinta columna adentro. Si realmente se piensa eso, ¿no habría que expulsarlo del Frente? ¡Aflojen con la efedrina, por favor!

LA BARA DEL PEPE Y LOS PIBES DE LORIER

¿Qué hay detrás de estos acuerdos?
¿Cómo se dio el milagro de la unión de los eternos rivales?
Ser los aparatos más fuertes no implica tener la mayor claridad política. Y nadie puede dudar que los comunistas y los tupas de ayer poco tienen en común con los actuales. Aquellas enormes organizaciones de masas se han vuelto reductos de unas centenas de militantes, que convencidos de la justeza de su línea, van para adelante como una topadora.
Algunos porque se creen los esclarecidos que mantienen viva la llama revolucionaria, entre tanto reformista y conciliador, y otros porque se autoproclaman la salvaguardia de la conciencia proletaria.
La cuestión que se acentúa el “síndrome pecera” donde uno tiende a creer que el microclima donde vive, es el mundo.
“La vida está en otra parte”, escuchamos decir varias veces a viejos militantes, observando
la jungla de las internas partidarias y coincidimos totalmente con esa máxima.
El Pepe en repetidas ocasiones habla de la barra que está atrás empujando, como una forma de justificar su aceptación a una candidatura no deseada. Ojo con las barras que empujan, porque muchas veces se buscan protagonismos o cargos que luego derivan a situaciones como la planteada en la comuna montevideana.
El mejor militante no siempre es el mejor administrador.
Lorier puntualiza siempre en la importancia del programa. Juguemos limpio.
El programa fue elaborado entre gallos y medianoches, con muy pocas novedades y sin las patas en el barro. A modo de ejemplo, cabe nombrar el tema innovación y tecnología, donde mucha gente metida en la gestión del área ni siquiera fue consultada. O peor aun, no se toman en cuenta en el programa la experiencia del gobierno de ocho intendencias por parte de nuestra fuerza política.


EL MIEDO A LA GENTE

Lo peor que le puede pasar a un revolucionario es subestimar a la gente o actuar en su nombre sin respaldo. A eso lo llamamos mesianismo. ¿Hasta cuándo vamos a seguir jugando a la mosqueta, ignorando que la estructura frentista está caduca? Que es inoperante y que poco representa el sentir de la gente. La palabra reestructura no existe en el diccionario de la “nomeklatura”.
¿Acaso alguien piensa que es posible excluir al Pepe o a Danilo de la fórmula frentista?
Gusten o no al casco militante, el pueblo frentista ya los postuló y es muy difícil decirle que no al soberano. No me importa el orden, que lo decidan todos. Las amenazas de guantes negros son típicas en cabezas de aparato acostumbradas a la conspiración o la maniobra.
Hay que ser transparente y jugarse a la gente, que definan limpiamente en las internas.
Hacemos nuestra la consigna del domingo pasado de redes frenteamplistas:
“Dejémonos de joder, miremos lejos.”





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