viernes, 3 de julio de 2009

Grau amnésico, Sofía de vacaciones

Las alternativas judiciales del Escuadrón.
BRECHA



EL EX INTEGRANTE del Escuadrón de la Muerte Miguel Sofía podrá circular tranquilo por Estados Unidos -o por donde se encuentre-al menos algunas semanas más, puesto que aún no se ha expedido orden de captura internacional en su contra, según fuentes vinculadas al caso. La jueza Graciela Eustachio adoptará esa decisión luego de la feria judicial menor, que termina el 15 de julio.
El lunes 29 la magistrada interrogó a otro ex integrante del Escuadrón, Jorge Grau Saint Láurent, quien naturalmente negó toda participación en la banda parapolicial y paramilitar. Grau tiene 84 años y no puede trasladarse con facilidad, por cuanto pidió ser interrogado en su domicilio. La jueza aceptó y concurrió hasta la casa del ex represor.
Tras la audiencia, Mauro Rinaldis, abogado de Grau, solicitó el archivo del caso, como en su momento lo hizo Miguel Langón, abogado de Sofía.
Rinaldis entiende que ni siquiera existió el Escuadrón, mucho menos que su cliente esté involucrado.
"Lejos de está de llegar a justificar bárbaros hechos como los signados por la Fiscalía si es que los
mismos existieron, pero de ahí a dar certeza de que efectivamente sucedieron y además a asumir algún grado de participación, existe un abismo intransitable", señala el escrito presentado por el abogado (Montevideo.com, martes 30), quien además agregó: "Sin perjuicio de que nuestro defendido haya conocido ocasionalmente a alguno de los individuos mencionados en la causa, ya sea por razones eventuales o profesionales, en ningún momento existió participación del mismo en la constitución de ninguna empresa criminal (...). Tampoco se conoció que en el seno de las oficinas donde el mismo desarrolló su labor (como la tan mentada Oficina de Estadística, Contralor y Difusión) se hayan verificado reuniones de esa índole y que además fueran el germen de tan macabras actuaciones rechazadas por el ordenamiento jurídico patrio".
Así las cosas, Grau admite su participación en esa oficina devenida en centro de las operaciones del Escuadrón, de acuerdo a la prueba documental y testimonial reunida en la investigación judicial. El fiscal Ricardo Percibale solicitó los procesamientos de Sofía, Grau, Pedro Freitas y Washington
Grignoli por la desaparición forzada de Héctor Castagnetto (agosto de 1971) y los homicidios muy
especialmente agravados de Manuel Ramos Filippini (julio de 1971) e íbero Gutiérrez (febrero de 1972).
El 18 de junio Grignoli y Freitas fueron conducidos a la sede penal, y luego de cinco horas de audiencia la jueza Eustachio los dejó en libertad. La magistrada quería interrogar a Grau y obtener una última prueba documental antes de expedirse. La investigación presumarial culminará unos días después de reiniciada la actividad judicial.
La fuga de Sofía se confirmó también el miércoles 18, cuando la Policía no logró ubicarlo para
conducirlo al juzgado. La jueza libró ese día orden de captura nacional, no internacional, aunque se sabe que el ex represor huyó en principio hacia Miami, desde donde incluso atendió las llamadas de algunos periodistas.
A lá justicia se le acortan los tiempos de decisión: los tribunales no han acogido el delito de desaparición forzada -que es imprescriptible- y en esos casos de personas desaparecidas han cambiado la figura penal por la de homicidio muy especialmente agravado. La jurisprudencia indica que el homicidio muy especialmente agravado, en estos casos, prescribe a los 26 años y ocho meses de cometido, descontando el período de la dictadura en que el Poder Judicial no pudo actuar libremente.
Para el caso de Ramos Filippini, el delito prescribirá entre el 4 y 5 de diciembre de 2009; para el de Castagnetto, el 21 o 22 de diciembre de 2009; y para el de íbero Gutiérrez, el 2 o 3 de julio de 2010.




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