martes, 2 de marzo de 2010

Las declaraciones de Azucena Berrutti golpean duro


El Semanario Búsqueda publicó las declaraciones de la socialista, ex defensora de presos políticos y ex Ministra de Defensa Nacional hechas para el libro "MINISTRAS" de la periodista Blanca Rodríguez.


Declaraciones muy duras, que duelen, que lastiman y desilusionan.

Como familiar de asesinados políticos y como víctima directa voy a tomar algunos de éstos párrafos para contestar.



La ex Ministra destacó antes de conocerse el resultado del plebiscito: "yo no firmé ni voto la anulación de la Ley de Caducidad", una respuesta que aunque no sea compartida por muchas personas es sincera. Berrutti acusa de "oportunistas políticos" a quienes se opusieron en el Congreso del Frente Amplio y luego terminaron juntando votos con el SI, además agrega que "no tienen pruebas para encarcelar a los militares"

Pregunta la periodista: "¿Ni firmó ni vota?

Berrutti contestó: "No señora. Finalmente el proceso que hicimos logró que el núcleo fundamental esté preso. No voy a votar porque no existe la anulación de las leyes, no es aceptable en el derecho. En estos 30 años pasaron muchas cosas. Me parece una situación de oportunismo político que después contagió a todo el mundo. Pero además el problema de enjuiciar está en la prueba. ¿Qué les importa llevar a los militares a declarar si no tienen pruebas?"

Yic: Si bien es cierto que algunos personajes aprovecharon el oportunismo político y el tema Derechos Humanos a más de uno le sirvió para treparse, claro, sobre los hombros de los compañeros asesinados y desaparecidos, también es cierto que la justicia tiene pruebas y se lograron gracias al paciente trabajo de los sobrevivientes, de los familiares, de organizaciones de derechos humanos, abogados serios y comprometidos, y a los archivos encontrados y desclasificados. Y el "núcleo fundamental" que usted menciona es apenas un puñado de los tantos violadores de derechos humanos y solamente están por el Plan Cóndor. Hay que anular la ley, señora, para que todos puedan ser enjuiciados. La Ley de Caducidad es nula desde su nacimiento porque es inconstitucional y viola todas las normativas del derecho internacional.

Insiste la periodista: ¿Los testimonios de quienes vivieron las situaciones y pueden identificar a estas personas acusadas no tienen valor?

Berrutti: "Es muy relativo que puedan identificar. Demostrar que esas personas estaban ahí hace 30 años y que estaban torturando. A mi me importan las garantías para todos, y eso incluye a los militares. Creo que sin eso corremos riesgos. No puedo pensar que con decir "es ese" ya está. No, no es tan fácil.


Yic: ¿Quiere usted más prueba que las propias víctimas? Ellas no se olvidan de las caras y de las voces de sus torturadores aunque hayan pasado más de 30 años. No se olvidan de los médicos que presenciaban las torturas para decir: "pará" o "seguí que aguanta"

Hay testigos que si vimos, que si sabemos, etc. ¿Dónde deja su argumento a quienes vivieron el horror del Terrorismo de Estado? ¿Quiere usted decir que "el tiempo borra todo"? Con ese criterio veamos el holocausto judío, el armenio, el franquismo, etc. ¡Sin palabras!

Pregunta la periodista: Como abogada, si los militares que ahora están presos, Gavazzo, Silveira, Arab, etc., por ejemplo pretendieran contratar sus servicios como abogada defensora: ¿los habría defendido?

Berrutti respondía: "No tengo duda. Lo discutía con un abogado amigo ya en los juzgados militares de la dictadura, Decíamos: y si un día cuando termine todo esto, van presos... ¿Quién los va a defender? Yo nunca tuve duda de que yo sí los defendería, porque es mi profesión. Es tratar de que en algo tan delicado, tan esencial, como las limitaciones a la libertad de una persona, se cumpla exactamente al límite de lo que la ley autoriza. Para mí es más importante ser libre que ser sano"

Yic: Cada uno toma en su vida la opción que quiere y es así también con las profesiones.

Si usted acepta defender, porque es abogada, a un criminal de lesa humanidad, un torturador, un secuestrador de niños, un asesino que hizo desaparecer a cientos de uruguayos, un violador, un cómplice... si usted acepta defender la mentira, el ocultamiento y el crimen... ¡usted no tiene ética, ni moral ni dignidad! Usted no tiene vergüenza y nos separa un gran abismo.

¿Donde pone usted el derecho de los que ya no están, de los asesinados, de los desaparecidos (enterrados en algún lugar que no dicen) de los secuestrados, de lo que hoy están pero no pueden sanar sus heridas y tener una vida digna?

¿Para usted es ético olvidar las ausencias teñidas de sangre, el horror de tantas madres que todavía lloran por sus hijos, los hijos que aún lloran por sus padres?

Tres años después de la entrevista que incluye el libro "MINISTRAS", Berrutti cuestionó que esos militares estén presos. "Desde la filosofía del derecho, cuando se toma la decisión de cercenarle la libertad a otro, se consideran dos premisas básicas: 1) que significa un peligro para la sociedad y se pretende recuperarlo, 2) que sea un ciudadano útil.

Pero éstos culpables ya no son un peligro para la sociedad y habría que reciclarlos para que sean ciudadanos útiles.

No me gusta tener a todos esos viejos enfermos presos, cocinándolos en el odio. No me gusta".

Yic: ¿Es acaso una broma de mal gusto? ¿La señora cree que ya no son peligrosos?

Sobran las pruebas, y si tienen un pequeño margen lo volverían a hacer y mucho peor aún, no dejarían ningún sobreviviente. Ya lo decían... "si no los podemos matar a todos, los vamos a volver locos"

Hoy siguen siendo una amenaza para toda la sociedad. El odio es el motor de sus vidas, de lo contrario no hubieran cometido tremendas aberraciones.

¡Que preocupada está por ellos, señora! Además de ser seres irrecuperables deben pagar sus culpas como cualquier criminal.


En otro pasaje de la entrevista la ex ministra dice que la anulación de la Ley de Caducidad cerraría mal este capítulo. La periodista pregunta: ¿El Uruguay se va a quedar sin saber?

Berrutti: "Si, yo creo que sí. Podemos saber alguna pequeña cosa, pero nos vamos a quedar sin saberlo", y aludió nuevamente a los militares presos: "Yo ya los habría soltado; lo otro es venganza. Y yo quiero ser mejor que ellos, que nosotros seamos mejores que ellos".

Yic: ¡Como duelen estas declaraciones! Me generan mucha impotencia.

No queremos venganza, queremos justicia, aún con las garantías que las víctimas y sus familias no tuvieron. ¡Es intolerable escuchar estas cosas de una persona que estudió leyes, derecho, que "se dice socialista", y además fue ministra!

¿Para que existen las leyes entonces? Con ese criterio ninguno que hoy cometa un crimen iría a la cárcel. ¿Qué usted desea ser mejor que ellos?, yo no tengo dudas que soy mejor que cualquiera de ellos. Creo que usted tiene dudas de si misma porque lo que hace es descender al nivel de ellos.

En la entrevista, Berrutti justificó al entonces jefe del Ejercito Bertolotti cuando mostró a Macarena Gelman el lugar donde según sus fuentes estaba enterrada su madre. "Ellos mintieron, pero no se quien lo hizo. No tengo dudas de que Bertolotti fue con Macarena pensando que los restos estaban allí donde se había señalado. Para Bertolotti fueron tiempos muy duros. La verdad no salió a flote por la interna militar. Y por que no se procesaron las cosas con sabiduría. Un comandante lleva un informe a un presidente, luego ese mismo comandante es citado a declarar a un juzgado y la gente en la puerta del juzgado le grita ¡asesino! Ellos tienen familia, amigos, tienen su propia autoestima, ¡hay que entrar a un juzgado en medio de esa situación! razonó Berrutti.

Yic: Ah! ¡Resulta que ellos siguen haciendo lo que quieren! ¿No serán un peligro entonces?

Resulta que usted se preocupa demasiado por todos ellos. ¿No le parece más indignante y penoso que a las familias de los asesinados y desaparecidos hace años les mienten? ¿Que sufren? ¿Que no tienen donde llevar una flor a sus seres queridos? ¿Qué solamente piden justicia para poder vivir en paz?

¿De que lado está usted, señora?

Pregunta la periodista: ¿No considera comprensible que luego de tantos años de lucha la gente reaccionara cuando por primera vez un militar fue a declarar a un juzgado?

Berrutti: Mi postura debe estar influida por experiencias que tuve durante la dictadura. Porque ahora todos estamos peleados contra la dictadura, pero en aquel tiempo para encontrar a alguien tenía que ir a buscar debajo de la cama. Esa es la verdad. Cuando pedí la entrevista con el director del Penal de Libertad tuve que ir sola. Tenía una hora y media para llegar, pero nadie se animó. Finalmente una persona, porque la presioné, me dejó en el pueblo".

Periodista: ¿Me quiere decir que considera que muchos de quienes gritan las consignas ¡asesinos!, no estuvieron en los momentos difíciles?

Afirma Berrutti: "Esa es la realidad"

Yic: Trate de aclarar su cabeza, señora. ¿Dice que mientras usted defendía los ex presos políticos los demás se escondían debajo de la cama? ¿Sabe que? Había muchos uruguayos que buscaban la manera de extender una mano solidaria, de dar cobijo, de esconder compañeros, de arrimar una carta, un pan, una noticia. ¿Sabe que yo no me morí de hambre porque hubo una mano solidaria que llegó a mi casa en los momentos difíciles?

Señora: para mirar hacia delante hay que saber lo que se deja atrás, hay que resolver las cuentas pendientes con el pasado. Para que haya reconciliación antes debe haber justicia. Para pasar la página, primero hay que leerla. No se puede pasar la página de la historia sin escrutar hasta los más mínimos detalles de cualquier tragedia infame y vergonzosamente ocultada.

Exijo memoria, verdad y justicia porque cada Estado que aplique la justicia será un precedente para el resto de los países y ayudará a las víctimas y sus familiares. Sin eso no hay nada y con eso vendrá una mirada tranquila hacia un horizonte que esperamos hace muchos años, pero que no llega porque algunos nos lo niegan cada día.

MARYS YIC

Hija de asesinado político - 1º de marzo 2010


ver ademas:

Declaraciones en el libro "MINISTRAS"


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1 comentario:

  1. LOS ALCAHUETES DEL IMPERIO YA ESTANA EN EL PODER VENDIENDO AL PAIS A LA MULTINACIONALES
    ES ABERRANTE
    LAS DECLARACIONES DE ESTA SEÑORA NO DEJAN LUGAR A LA ETICA NI A NINGUN OTRO COMENTARIO

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