miércoles, 18 de abril de 2012

El corporativismo frenteamplista-Gubernamental logra postergar el paro

La toma=copamiento de la asamblea de los maestros


 Los diarios de la derecha festejan alborozados el triunfo, los partidos y líderes de la derecha se congratulan, la derecha está feliz. ¿ Qué ha pasado ? ¿ Golpe contra Chávez ? ¿ Derrocamiento de Cristina ? ¿ Disolución del movimiento de los estudiantes en Chile ? ¿ Cero impuesto a los que más tiénen ?¿ Privatización de todo lo estatal que pueda dar ganancias ? ¿ Condena a la Jueza Mota ? ¿ Liberación de los "viejitos" ?. Pero no, nada de eso (por el momento), sino que la alegría es por una victoria mucho mas modesta: Lucía Topolanski dió la orden de copar la Asamblea sindical de ADES Montevideo para impedir un paro. Se montaron de apuro estructuras frenteamplistas "a secas" se dijo, aunque nadie creyó el "a secas" ya que fueron órdenes desde arriba, el aparato que se movilizó en el último minuto, para copar y frenar. Usando, claro está, a los frenteamplistas "a secas" a los qué ahora sí, y al fin, se les llama a movilizarse. Se logró frenar un paro. Se resolvió en cambio plegarse a la propuesta adoptada por unanimidad por la dirección de Fenapes que contempla un plan de lucha y movilizaciones cuya primera expresión será sumarse al paro por 24 horas de los públicos el 15 de mayo para continuar con paros por 24 horas, por regiones, del 5 al 7 de junio, siguiendo con un paro de 48 horas los días 26 y 27 de junio. Y sí entonces no se contemplan las reivindicaciones ya largamente postergadas se irá a un Paro Nacional de 72 horas. Si tampoco éste diera resultados, el día 2 de agosto se reuniría una Asamblea de Delegados de Fenapes para poner fecha al inicio de la huelga general por tiempo indefinido.

De lo que se puede deducir qué ha sido otra "victoria pírrica" del oficialismo en el terreno sindical. Porque sí bien es cierto que eludió el problema ahora mismo, de una huelga localizada en Montevideo y solo de los docentes, ya a partir del 15 de mayo, en solo dos meses más, se encontrarán con un paro general de docentes, pero en ésta oportunidad no aislados, sino en el marco del paro general de los públicos, lo qué cualquiera entiende como una medida qué tiene mucho más fuerza y efecto.

Es que en el terreno sindical, así como en muchos otros, el gobierno anda a las corridas, sin rumbo, dando manotazos de ahogado e implementando medidas al último minuto. Lo que podrían revelar - como varios dirigentes del FA así lo han dicho - agotamiento o falta de estrategia, pero también podrían ser expresión del desconcierto que genera en las cúpulas partidarias el que los trabajadores no acepten disciplinadamente y en formación cerrada todo lo que venga de arriba. Aunque no sea realista  y aunque no favorezca a los intereses populares.

La cúpula gubernamental ha edificado un mundo político de fantasía. Y se enoja y lanza diatribas contra los que se oponen, cuando esas fantasías evidencian ser planes de laboratorio "burrocrático" los que de hecho se les quieren imponer a la gente. Aunque tan inocente no son esas fantasías ya que el eje rector es aplicar al pie de la letra los principios neoliberales exigidos por el FMI.El gobierno está jugado a obtener el reconocimiento del FMI, BID y otras instituciones internacionales, así como de gobiernos imperiales y el apoyo aunque sea parcial de la derecha local y sus partidos. Aún cuando esta estrategia signifique enfrentarse a los trabajadores y a sus sindicatos entre los cuales el FA históricamente ha tenido su sustento social y político.

Cuando los trabajadores y los sindicatos consideran lesivas las propuestas y planes gubernamentales y le hacen frente, se les frena primero con intentos negociadores que invariablemente han sido burlados e ignorados por el gobierno. Cuando después  la situación deriva en un enfrentamiento con paros y movilizaciones, cuestión está que debería haber sido tenida en cuenta por el gobierno de una coalición que durante su larga exitencia en la oposición siempre estimuló y organizó tales medidas. Sin embargo se recorre el camino de ignorar los intereses de clase de los trabajadores. Parecería que el mapa social se modificó sustancialmente cuando Mujica se colocó la banda presidencial. Podría, condicional, podría haber habido un cierto cambio político considerando lo que fueron las promesas y el tono de la propaganda ya desde el congreso del FA para elegir candidato y en adelante. Pero de ninguna manera se iba a producir un cambio social por ese solo hecho ya que lo social es objetivo y los cambios políticos son siempre de caracter subjetivo. Lo objetivo, lo concreto, es que la situación social en que viven los trabajadores, sean del gremio que sean, no han mejorado en lo sustancial, y menos que menos se han materializado sus históricas reivindicaciones. Eso es real y no lo cambian ni los copamientos de asambleas llamados desde el mismo centro del poder (hecho inédito) , ni las cansadores prédicas del Presidente en su audición radial privada. Cuando desde el poder , desde el estado, se llama a copar asambleas sindicales no solamente que se está violando groseramente la independencia de los sindicatos sino que, además, se está aplicando una metodología inspirada en el corporativismo. El verdadero corporativismo no el cuco que pretende agitar el gobierno, sino el corporativismo real, el de triste memoria en la historia, el que hace uno al estado, al gobierno y al partido político gobernante y qué a renglón seguido lo amplifica hasta los sindicatos, generando un CORPO compacto que no deja rendija sin controlar.

Lo más probable es que ese corporativismo no va a triunfar. Podrá obtener triunfos pírricos como en Adeom o ahora en Ades Montevideo. Al costo del desprestigio político, al costo de una enorme sangría en votantes y militantes,al costo de qué en definitiva se tienen que violar muchos caros principios, como ser en Adeom cuando mas del 70% está contra el convenio pactado con la Intendenta y aún así adquiere legalidad. O como en ADES qué si bien no se lanza sola a una huelga limitada en Montenvideo tiene como contrapartida ser parte de un plan de lucha de enormes dimensiones. Porque como se ha dicho con anterioridad, este conflicto en la educación aún siendo importante, genera efectos mucho menores como el que viene cocinándose a fuego lento desde hace meses y qué en los proximos va a estallar: los públicos. Ya qué no solo se trata de reivindicaciones postergadas sino de la implementación por parte del gobierno de un plan cien por cien en los cánones neoliberales, lo que significa recortes, despidos, empeoramiento general para los trabajadores. La provocación gubernamental, igual que con los maestros y docentes pasa por no dialogar. Hacerse los dialogantes pero no llevarlo a la práctica. Por esa razón se manda al Parlamento un proyecto que ataca frontalmente a los funcionarios del estado, sin considerar lo que opina COFE por ejemplo. No hay diálogo porque el gobierno entiende por diálogo el que los sindicatos se sienten en una mesa con el gobierno para apoyarlo en sus delirantes planes fuera de la realidad y contrarios a los intereses de los trabajadores.

Este proyecto es el primer paso prometido por el Presidente que parece pretender pasar a la historia como uno de los que ha atacado con mayor dureza a los sindicatos y a los intereses de los trabajadores. El conflicto és inevitable porque el gobierno no pretende ni dialogar ni llegar a acuerdo con los trabajadores. El único acuerdo posible para el gobierno es que se le apoyen sus planes. Todo lo demás es poner "palos en la rueda", habida cuenta de que el gobierno dice representar los intereses de todos, los de la Nación y como tal ser el Mesías cuya palabra todos deben de seguir. Mas, existe un factor que se llama intereses de clases que está presente en cada contingencia. El gobierno hoy en dia, por más que represente a la coalicion de izquierda, en el plano social expresa los intereses de las clases dominantes, que no es el mismo que el gobierno sea ejercido por los representantes políticos de las clases dominantes. Las estas clases dominantes tienen aspiraciones y objetivos que invariablemente pasan por hacer retroceder a los sidicatos, aplastarlos o coparlos usando militancia partidaria que se preste a tal cosa (ya qué - de hecho - estan trabajando contra sus propios intereses de clase). Lo que determina que los que van a pagar el pato, los trabajadores, hagan resistencia en función de sus intereses de clase. Lucha de clases se llama, pero esto lo saben bien tanto Mujica como Topolanski después de casi toda una vida predicádola , estimulándola y aún organizándola hasta en sus más extremas formas de expresión. Esta lucha existe más alla de los consejos paternales, o de la lluvia de insultos, según sea el caso, con lo que el Presidente enfrenta desde la fantasía en las alturas la realidad social qué - sencillamente - es.

Se verán entonces conflictos más agudos y generalizados ya que no es credible que el gobierno cambie de linea dado que no es un error, es una estrategia, que contempla como efectos colaterales el enfrentamiento y eventual quiebre de los sindicatos como forma de aplicar los planes neoliberales. Mostrando una tremenda falta de respeto a la lucha de los trabajadores una vez que estos habían sido usados para recolectar sus votos, dijo el Presidente cuando al principio estallaron los primeros conflctos que "hacerle una huelga a un gobierno de izquierda es una papa". Se esta verificando que no es así. Lacalle no hubiera podido movilizar sectores de "los nuestros" para quebrar sindicatos, o frenar paros. No hubiera tenido reclutas suficientes para hacer un llamado como el de Topolanski a tomar=copar un sindicato. Es que debido al carácter y tradiciones del FA esto es posible intrumentalizarlo desde éste gobierno ya que apela a la sana creencia de las bases, que son de izquierda, que casi que están llevando a cabo una labor de defensa de una revolución, casi como si hubieran contribuído a la victoria de Playa Girón. Ahí está el problema mas serio: la creencia de la militancia de que es progresista, de izquierda y hasta revolucionario el quebrar sindicatos, el dividir al movimiento obrero, el apoyar los ataques con armas letales a sus hermanos, el aplastarlos bajo falaces acusaciones.

Mujica agita todo el tiempo que cada cuestión que se haga contra las disposiciones cupulares es hacerle el juego a la derecha.
¿ Será que la derecha está tan despistada que aplaude cuando el copamiento instigado por Topolanski logra correr unas semanas el estallido del conflicto ?, dado qué el paro habría sido una acción que favorecía a la derecha según el oficialismo, y debido a que "los radicales" le "hacen el juego a la derecha". Resulta entonces paradójico que esa derecha que parece tonta y suicida aplauda a dos manos una acción frenteamplista frenando algo que según Mujica fevorecería a la derecha. O la derecha esta despistada o Mujica sencillamente calumnia sin cesar al movimiento popular. Si los "radicales" le hacen el juego a la derecha hoy la derecha estaría lamentándose de que el paro se pasó para el 15 de mayo. Pero no, aplaude. Los que no aplauden son los profesores frenteamplistas, ya que saben muy bien, en su fuero íntimo, por más disciplina politico-partidaria que tengan, que han actuado contra sus intereses y los de sus colegas.

Un resultado claramente lamentable de este proceso ha sido que finalmente se impuso el postergar los paros y acciones sindicales hasta después de las elecciones internas del FA tal cuál era la postura de ciertos sectores dirigentes de los sindicatos. Con ello se ha vulnerado gravemente la independencia de los sindicatos ante el poder, el estado y los partidos, creando un antecedente que opera en dirección a la supeditación partidaria de los sindicatos. Cuestión ésta que sabemos, por lo que se ha visto en muchos países, tiene muy negativas consecuencias para los trabajadores y debilita en grado sumo la confianza de éstos en sus propios instrumentos. En ésta postura hay encerrada una tesitura corporativa, de las reales y peores,la que hace un solo instrumento al sindicato y al partido. Esto tendrá costos políticos en adelante y le ha abierto la puerta a quienes pretendan repetirlo, por ejemplo, sectores de una derecha reciclada que pretende disputarle al FA en su propio terreno. No se alcanza a entender como se puede tener como eje ideológico la independencia de clase y después ajustar tácticamente dicha independencia a los intereses de una elección interna partidaria.


Lo que sí es claro es qué el FA ha salido debilitado de estas primeras confrontaciones. Ha perdido autoridad política cuando uno de sus máximos dirigentes tiene que salir a hacer un llamado a tomar=copar un sindicato. Ha perdido respeto entre los trabajadores que ven de que forma se vuelcan tales recursos, para frenar un paro, de un sector. Mucha movilización tendra que organizar el FA, y mucha militancia deberá motivar para cuando llegue el momento de hacer frente a un conflicto en el que confluyen los ya maltratados públicos con los profesores y maestros. Está en duda que la capacidad militante le vaya a alcanzar. Porque ese conflicto está en puerta y dada la intransigencia gubernamental no se vé otra alternativa que un conflicto de proporciones.


Colectivo del Blog Noticias Uruguayas


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"Queremos menos anuncios y más trabajo. El caos educativo no es responsabilidad de los docentes. Desde el gobierno salen a admitir que hay problemas de gestión, y también de planificación, por lo que acá quedó claro que el problema no es de lo docentes porque luego se reconoció que había un problema real, que no estábamos inventando el estado de los salones de clase", dijo.

"La posibilidad de ir a un paro por la Rendición de Cuentas surge de Fenapes y fue aprobada por amplísima mayoría en un documento de balance y perspectivas", aclaró.

Mandacen criticó también al ministro de Educación y Cultura Ricardo Ehrlich, que había señalado a radio Carve que las motivaciones de los docentes eran "claramente políticas".

"Está equivocado el ministro. La educación es algo ideológico de por sí pero acá nos interesa lo de fondo. Yo puedo plantear que Ehrlich también tiene una intención política de ocultar las cosas y la situación real de la enseñanza al decir eso", afirmó.

En tanto, los padres del Liceo 62 siguieron sin mandar a sus hijos. Ayer concurrió nuevamente la arquitecta del Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública (Codicen- ANEP). Su visita fue criticada por los padres que dijeron que fue “prepotente” con ellos. Alexis Escoutto, padre de una futura estudiante, comentó en conversación con la diaria que piden soluciones para cosas mínimas, entre las que se destaca la parte eléctrica. Cuestionó el apremio de las autoridades por comenzar las clases pero “sin responsabilizarse” de los chiquilines, y concluyó: “Como los hijos de ellos van a buenos lugares y pagos, no se preocupan”.

A fines de marzo, el juez en lo Contencioso Administrativo de tercer turno, Pablo Eguren, ordenó a la ANEP hacer pública la lista de escuelas y centros de educación inicial de todo el país que cuentan con habilitación municipal y de Bomberos. Es por esto que antes del 13 de abril tendrá que describir cuáles no están habilitados y deberá dar el detalle de la cantidad de centros que brindan clases en aulas prefabricadas así como en contenedores.


"Esperamos más gente de lo habitual a partir de la movida que encabeza la primera dama (Lucía Topolansky) que exhorta a tomar el sindicato. Bienvenidos sean los afiliados al sindicato que tienen derechos y obligaciones", aseveró a El País el domingo, Luis Martínez, directivo de ADES Montevideo.
Plan. Sin embargo, anoche la dirección de Fenapes aprobó por unanimidad un plan de acción que en las próximas horas será remitido a las filiales para su estudio y posterior puesta en consideración de la asamblea general del 29 de abril.
La primera medida será sumarse al paro de públicos de 24 horas del 15 de mayo (ver nota aparte). Luego del 5 al 7 de junio se realizarían paros por regiones de 24 horas. De allí se saltaría a un paro de 48 horas los días 26 y 27 de junio.
En esa instancia se analizarían los contenidos de los proyectos de Rendición de Cuentas de la ANEP y el Poder Ejecutivo. Si no se tienen en cuenta sus reclamos irían a un paro nacional de 72 horas. En caso que ninguna de estas medidas ofrezca resultados satisfactorios el 2 de agosto reunirán a la asamblea de delegados de Fenapes y pondrían fecha de inicio para la huelga.

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