sábado, 7 de abril de 2012

Los milicos del Congo


3 de abril 2012 
La guerra de los “minerales de sangre” del Kivu  25 muertos al mes  

 Kinshasa (Agencia Fides) - En los últimos meses, los grupos armados nacionales y extranjeros que aún están presentes en Kivu, al este de la República Democrática del Congo (RDC), han reanudado e intensificado sus actividades bélicas. Lo denuncia un informe de la Red Paz para el Congo (patrocinada por los misioneros locales), que hemos recibido en la Agencia Fides. El 1 de marzo, nueve representantes de organizaciones para la defensa de los derechos humanos denunciaron el hecho de que al menos 300 personas fueron asesinadas en los últimos 12 meses en la provincia del Sur de Kivu, es decir una media de 25 al mes.
Ha sido el director de Cáritas Bukavu, quien ha presentado personalmente la denuncia de las organizaciones ante el Ministro del Interior de la Provincia, Etienne Babunga, actualmente gobernador interino del Sur de Kivu, a la espera de las próximas elecciones locales. La deteriorada situación de seguridad se sitúa en el contexto de la reanudación de los ataques de “fuerzas negativas”, extranjeras y locales, y de algunos militares indisciplinados de las FARDC (ejército congoleño).
La población local sigue viviendo en una situación de gran inseguridad: ataques contra aldeas, robos, violaciones, secuestros, asesinatos y detenciones arbitrarias siguen en el orden del día, tanto es así que el ejército y la Misión de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (MONUSCO) han emprendido recientemente nuevas operaciones militares contra estos grupos armados, “Paz perfecta” en el Sur de Kivu y “Golpe de fulmine” en el norte de Kivu (véase Fides 17/3/2012). “Otras operaciones similares se habían realizado en el pasado (Umoja Wetu, Kimia II, Amani Leo), pero todas con resultados negativos. Habría que analizar el por qué. Se constató que un enfoque predominantemente militar es claramente insuficiente y, de hecho, causa daños colaterales intolerables”, escriben los misioneros.
En la base del conflicto se encuentra una red criminal que gira en torno al comercio ilegal de minerales. Está compuesta por líderes de grupos armados, oficiales del ejército regular, agentes de los servicios de seguridad y de la administración, políticos, intermediarios, comerciantes y agentes de las empresas mineras. Esta red no actúa sólo a nivel local, sino que cuenta con ramificaciones a nivel internacional, especialmente en los países vecinos como Ruanda, Uganda, Burundi, Tanzania, Kenia. Según un informe de la ONU, son 85 las empresas extranjeras que participan en la exportación ilegal de minerales de la RDC.
“En este contexto - concluyen los misioneros - el problema de la inseguridad en el este del país, debe abordarse en el contexto de la reforma del sector minero, del ejército, de los servicios de seguridad y de la justicia, por no mencionar las relaciones internacionales”. (L.M.) (Agencia Fides 3/4/2012)
La ofensiva “invisible” del ejército congoleño contra la población civil, con el pretexto de protegerlos
 Los habitantes de las zonas afectadas han descargado su ira contra la ONU por su incapacidad para frenar el derramammiento de sangre.


17 de marzo 2012 Kinshasa (Agencia Fides)- “No sabemos prácticamente nada sobre la operación 'Paz perfecta', lanzada hace un par de semanas en Kivu del Sur, ahora también se ha extendido a Kivu del Norte” refiere una fuente de Fides de la Iglesia local desde el este de Bukavu, capital de Kivu del Sur. Las dos Kivu son provincias del este de la República Democrática del Congo, situadas en la frontera con Burundi, Ruanda y Uganda, donde desde hace al menos 20 años actúan diferentes grupos armados, algunos locales, otros de origen extranjero. Entre ellos se encuentran las FDLR (Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda), los Mai-Mai y el Ejercito de Resistencia del Señor (LRA) de Joseph Kony.
Periódicamente, las fuerzas armadas del ejército congoleño (FARDC) lanzan ofensivas militares con el propósito oficial de perseguir a estos grupos, englobados bajo el nombre de “fuerzas negativas”. Las FARDC cuentan en ocasiones con el apoyo de los cascos azules de la Misión de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (Monusco) y de los ejércitos de los países vecinos. En el caso de la Operación “Paz perfecta”, parece que las FARDC están operando por solas, con el apoyo logístico de las tropas de la ONU.
“No hay ningún periodista que siga directamente estas ofensivas militares que se producen con regularidad. En ausencia de noticias independientes, las autoridades congoleñas y las Naciones Unidas nos dicen lo que quieren”, dice la fuente de Fides. “No tenemos noticias de enfrentamientos entre las fuerzas congoleñas y los rebeldes, pero lo cierto es que estas operaciones militares hacen que la población de la zona se marche, probablemente para instalar a otros en su lugar”. Según un informe del diario británico 'The Guardian', la operación 'Paz perfecta' ha obligado a huir de sus aldeas a unos 100.000 civiles. Una cifra que nuestra fuente considera creíble.
“El ejército congoleño hace 'teatro' con la complicidad de la Misión de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (Monusco): con la excusa de reprimir a los grupos rebeldes como las FDLR, se está llevando a cabo un plan estratégico para vaciar de su población actual a las dos Kivu y poner a otros en su lugar”, concluye la fuente de Fides. (L.M.) (Agencia Fides 17/3/2012)

Uruguayos viven en situación de tensión tras ataque de rebeldes  
Congo. Milicianos locales jaquean a cascos azules, que protegen a civiles

  DANIEL ISGLEAS

La situación de los cascos azules en el Congo se mantiene tensa pero estable. Los episodios de Kimua y el Sinaí dejan en claro que las misiones de paz de ONU no siempre son solamente una chance para mejorar la economía familiar.
"Calma tensa". Así define el Ejército la situación actual en Kimua, localidad del este del Congo donde el miércoles 4 los cascos azules uruguayos debieron soportar fuego cruzado debido a un combate entre las fuerzas de defensa del país y otro grupo armado, presumiblemente la milicia que se conoce como Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR).
El combate hizo que unos 200 civiles ingresaran al campo de refugiados dentro de la base "Charrúa" buscando la protección de los militares compatriotas. "La base uruguaya no fue atacada por fuego directo pero quedó entre el fuego cruzado de ambos bandos", explicó a El País el coronel Mario Stevenazzi, vocero del Ejército.
Las acciones cesaron aproximadamente a las 22 horas de ese día y luego los efectivos de la compañía "Alfa" perteneciente al Batallón "Uruguay IV" realizaron patrullas de reconocimiento para verificar la situación en la zona, así como mantener la presencia de la misión de Naciones Unidas en el área para proteger a la población civil de posibles violaciones a los derechos humanos, que es lo que suele ocurrir cuando hay milicianos rebeldes en la zona.
"La situación es aún tensa y continúa siendo monitoreada por el Centro Coordinador de Operaciones de Paz del Ejército", agregó el vocero, que precisó que los efectivos del Ejército allí desplegados se encuentran en buenas condiciones.
CASOS DISTINTOS. Uruguay tiene desplegados en distintas misiones de ONU a casi 3.000 efectivos de las tres fuerzas, y a pesar de que no en todos los casos hay situaciones de combate, con frecuencia ocurren. Eso muestra que participar en misiones de paz no es solo para conocer otras realidades profesionales y hacer una diferencia económica. Pese a esto, cerca del 75% del personal militar de todas las jerarquías ha participado al menos una vez en una misión fuera del país.
Salvo en Congo, el resto de los efectivos uruguayos participa en regiones menos convulsionadas. En Haití, Uruguay tiene unos 1.100 hombres. Allí los cascos azules tienen como oponente principal a las bandas de narcotraficantes y contrabandistas que hacen estragos en la castigada sociedad local. Aunque la situación no está exenta de riesgos, no suele haber enfrentamientos porque la presencia del militar patrullando calles o puertos tiene efectos disuasivos.
Y en la península del Sinaí, el agrupamiento de transporte que el Ejército tiene en una base de la zona noroeste rara vez es testigo de acciones militares. Son apenas 33 hombres pero hace poco vivieron una extraña situación cuando una banda de beduinos sitió el lugar por casi una semana. No hubo intercambio de fuego, y debió intervenir el embajador uruguayo en Egipto. Pero en el Congo -donde hay unos 1.200 militares compatriotas- la situación es distinta por la inestabilidad que se vive. Los momentos más riesgosos recientes fueron en enero, cuando hubo elecciones nacionales. Al parecer, cualquier elemento sirve a las milicias para mostrar su poder y asolar las aldeas civiles de las zonas más remotas, como Kimua.
Kimua es una localidad muy próxima a la frontera con Ruanda, hacia donde escapan los rebeldes luego de las incursiones armadas en las que no solo combaten sino que además saquean.
Allí, y precisamente debido a la presencia de grupos armados enfrentados, la ONU decidió enviar a los efectivos uruguayos. La base "Charrúa" se encuentra a dos horas por helicóptero de la ciudad de Goma, donde se concentra el grueso de los cascos azules. Fue instalada precisamente en territorio dominado por el FDLR.
La base está en medio de la selva africana y solamente se llega a ella por vía aérea. Fue instalada en abril de 2011 luego de los permanentes combates que ponían en riesgo a la población civil de varias aldeas, en ocasiones el objetivo de los milicianos.
Como ocurrió esta vez, los pobladores locales suelen "invadir" la base buscando protección cuando tienen noticias de la cercana presencia de los milicianos, tanto de las etnias hutu como de la tutsi.
HISTORIA ANTIGUA. El este del Congo es el territorio donde se entrecruza la acción de varias milicias desde hace años.
Uno de los principales es el FDLR, grupo extremista conformado por milicianos hutu, a quienes se les acusa de dirigir el genocidio de medio millón de tutsis en Ruanda, en 1994.
Los rebeldes se emplazaron en la selva después de ser perseguidos y echados de Ruanda ese mismo año, y establecieron bases en áreas remotas. Se les acusa de arrasar aldeas y aterrorizar a la población local.
Su presencia en esa zona del Congo ha dado lugar a la aparición de milicias contrarias, como las fuerzas de Laurent Nkunda, un caudillo tutsi cuyo prestigio deriva de su pretensión de defender a los aldeanos del FDLR.
Los dos grupos armados y varias milicias menores se disputan una zona boscosa, y el conflicto ha provocado un éxodo masivo de aldeanos.
El Ejército congolés es poco menos que una milicia. Es una fuerza poco profesional, mal entrenada y escasamente capacitada. Por eso, la forma que encontraron para hacer frente a milicias como el FDLR es apoyar la creación de fuerzas de autodefensa con la población local. Con armamento y preparación del Ejército local, en Kimua comenzó a funcionar uno de estos grupos y fue el miércoles cuando se midieron con el FDLR.

El riesgo por una mejora salarial   (Carne de cañón)

Muchos militares se anotan como voluntarios para las misiones de Naciones Unidas por una razón económica, además de profesional. La primera suele pesar más que la segunda. Las operaciones de paz son uno de los medios utilizados por las Naciones Unidas para mantener la paz y la seguridad internacionales. Dichas misiones están integradas por fuerzas internacionales bajo el mando de Naciones Unidas y contribuyen a apoyar la vigilancia y resolver conflictos entre países hostiles y/o entre comunidades hostiles dentro de un mismo país. El efectivo de las Fuerzas Armadas que participa recibe un suplemento de su salario mensual por integrar la misión, a lo cual se debe agregar un viático que paga Naciones Unidas en el área de misión. Para un soldado, la jerarquía menor en la escala, son aproximadamente US$ 1.000 más por mes. Las misiones, generalmente, se prolongan durante nueve meses.
El País Digital

 Viernes 06 de abril de 2012 
Enfrentamientos armados

Congo: efectivos uruguayos en buen estado en medio de ataque

El Ejército confirmó que se encuentran en buen estado y no hay heridos en la base uruguaya en Kimúa, Congo, tras que se produjera un enfrentamiento armado entre el Ejército congoleño y guerrilleros de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda.

 

La base de Kimúa, está en una “posición de avanzada” y el Ejército uruguayo la considera “altamente vulnerable”.
Durante el enfrentamiento, unos doscientos civiles se refugiaron en la base que no fue atacada directamente, pero quedó en el medio del fuego cruzado entre los dos bandos. No hubo heridos ni entre los militares, ni entre los civiles que alli buscaron refugio.

Cese del fuego

Tras el cese del fuego que ocurrió caída la noche, los efectivos de la compañía “Alfa” del Batallón Uruguay IV, efectuaron patrullas de reconocimiento para verificar la situación en la zona.
Con ello contribuyeron también a mantener la presencia de los efectivos de Naciones Unidas (MONUSCO) en la zona, con la finalidad de proteger a la población civil de eventuales violaciones a los derechos humanos.
“La situación es aún tensa y continúa siendo monitoreada por el Centro Coordinador de Operaciones de Paz del Ejército”, añade el comunicado oficial.
Informes compatriotas llegados de la zona reportan que el enfrentamiento no llama la atención dado el momento que se vive en este punto del país, donde se han asentado familias ruandesas, que son insistentemente hostigadas por fuerzas rebeldes.

 Una imagen de archivo del líder rebelde tutsi Laurent Nkunda. Él y sus tropas acusan al Ejército del Congo de colaborar con las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), que incluye las milicias hutu y ex soldados ruandeses responsables de orquestar el genocidio de tutsis y hutus moderados en Ruanda en 1994.

 La República Democrática del Congo no sólo ha sufrido mucho durante su historia del saqueo colonial y la ocupación extranjeras, sino que mantiene el segundo PIB per cápita más bajo a pesar de tener un estimado de 24 billones de dólares en depósitos de minerales sin explotar. Durante las guerras del Congo desde 1996 hasta 2003, Estados Unidos proporcionó entrenamiento y armas a las milicias de Ruanda y Uganda, que más tarde invadieron las provincias orientales de la RDC. Además de beneficiar a diversas corporaciones multinacionales, los regímenes de Paul Kagame, de Ruanda y Yoweri Museveni, en Uganda, que han acumulado inmensas fortunas con el saqueo de minerales del conflicto congoleño como la casiterita, wolframita, el coltán (del que se derivan el niobio y tántalo) y el oro. La República Democrática del Congo cuenta con más del 30% de las reservas de diamantes del mundo y el 80% de coltán, la mayoría de los cuales se exportan para el procesamiento para instrumentos de calidad electrónica y cableado.

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