miércoles, 29 de agosto de 2012

El Urubú: el que murió peleando


 SERGIO TERENZI (el "Urubú"): inolvidable compañero santafecino que cayó baleado por la espalda en Mataderos, el 6 de Junio de 1996... hace ahora 15 años. Su recuerdo -así como su ejemplo de lucha-  ha quedado grabado en la memoria de los jóvenes de este lado de la Banda.

SERGIO TERENZI (el "Urubú)... "el que murió peleando" y "hoy vive en cada compañero"... fue un luchador social que siempre tuvo las puertas abiertas en nuestras casas; pero sobre todo en los corazones de toda aquella gurisada que -entre otras cosas- levantaba "barrikadas" enfrentando la represión contra las movilizaciones de protesta por la expulsión de los compañeros vascos, a raíz de lo cual resultaron asesinados los compañeros  Morroni y Facal... En todas esas estuvo el Urubú, como hoy lo sigue estando en nuestros corazones!
(...) Sergio había nacido en Santa Fe, a nivel del río Paraná... allí donde el viento se transforma en brisa. La tempestad es su tumba, su panteón es el cielo: allí está Sergio, ebrio de sueños almacenados en espirituales recipientes que hoy sus detractores se proponen arrojar al mar... hoy mar de heces, de sombras, de muerte, de donde los habremos de rescatar!
Sergio -el Urubú- fue un apóstol de la Revolución Social, de sus ideales libertarios... y nosotros sus compañeros -como apóstoles menores- nunca habremos de asumir el papel del Judas traidor... ni el de un tal Pedro que negó a su maestro tres veces antes de que el gallo cantara...
Sergio fue un luchador social y nadie habrá de impedirnos que como tal lo reivindiquemos con el enorme cariño que ese compañero ejemplar se merece... que así fue para todos aquellos "nosotros"... tanto para los más distantes como para los hoy más consecuentes.
"Lo que les sobra a los demás es lo que a otros les falta"... y así también pensaba Sergio cuando defendía la causa de los desposeídos y -en consecuencia- tenía claro dónde golpear para asistir a los marginados... para llevar adelante la Revolución Social.
Sergio ha dejado una huella en este mundo... en el mundo de los "pibes", de los "gurises" rioplatenses. Él ha dejado huellas en los corazones donde siguen apuntando los abyectos "gatillos fáciles" de esta sociedad tan desalmada como estúpida y corrupta que hoy recurre a las razias y a los megaoperativos en salvaguarda de sus condenados intereses.
Las huellas que dejó Sergio (también de este lado de la Banda) aún hoy son imborrables en la memoria de aquella juventud que los "sensatos revolucionarios" abandonaron... (¿qué digo?)... ¡traicionaron! y hoy califican de "irreverente".
En tanto: la desorbitada represión los condena por "desprolija y malcriada", negándoles el derecho a sus sueños y condenándolos a subsistir en una sociedad sin futuro!
Sergio nos confesaba: "me fui enterando que los indios, que las ovejas, que el peso fuerte, el exterminio, los cazadores, los alambrados... que todo eso... que la corona y la santa cruz, que los desmanes de poder... que toda esa mierda no tenía límites!"...Entrados los '80 (cuando cesan los militares y asume Alfonsín)... Argentina era casi una fiesta: marchas, movidas culturales... las calles eran nuestras. Se palpaba, se disfrutaba la alegría y el gustito a libertad" -(así encaraba Sergio la realidad)... "y nosotros -anteriores transgresores- nos entregamos al disfrute de esos "lujos", hicimos ensayos de comunidades, cooperativas, etc. ... pero aquello fue algo así como el "corto verano de la anarquía", nos contaba Sergio.
Luego llegarían Cavallo y Menem... el crimen sigue impune, los asesinatos subsisten... tras ello: los parásitos que elucubran y los manipuladores del sistema que temen por la sagrada propiedad privada al sentirla como amenazada... así que aceitan nuevamente la maquinaria represiva, equipan la "yuta" y aumentan los efectivos (...) también aumenta la confusión democrática-progresiva, el individualismo y la decadencia... el desbande, la incomunicación, la pérdida de ideales y la desorientación"...
Así vislumbraba el Urubú la realidad política de aquellos tiempos... y no se equivocaba:
"Mientras que los políticos roban a lo grande, nosotros vamos a la cárcel por nada... ,morimos por nada, absolutamente por nada... por un "gatillo fácil" planificado.
Tenemos hambre de alegría, de dignidad: tenemos hambre de pasión, de amor, de justicia y de libertad... ¡tenemos hambre!" ... pregonaba Sergio, nuestro querido e inolvidable "Urubú"!

Sergio era un agitador convencido de sus verdades y consecuente con su prédica, creativo como el mejor en la forma de hacer pensar, de hacer reaccionar y movilizar a la gente.
(...) en una oportunidad se plantó en el centro de la Plaza de Mayo (en Buenos Aires) disfrazado de obispo y denunció a voz en cuello las injusticias sociales y la responsabilidad de las instituciones de la corrupta sociedad argentina...
En otra ocasión: aquella vez en Montevideo -a propósito de un aniversario de la "represión en el Filtro"... centró la atención de la marcha recordatoria oficiando de "tragafuegos" y volanteando el mensaje que -a propósito- habían enviado los compañeros argentinos.
(...) supimos también que en Buenos Aires organizó a un grupo de pibes que desfilaron a "paso ganso"... Más que uniformados marchaban desarrapados, acompañando al ejército argentino, entonando consignas y cánticos denigrantes dirigidos a a los "soldaditos de la patria" asesina, quienes debieron aguantarse disciplinadamente y morderse los labios de pura bronca que tenían...
Aquel operativo -que aún  hoy recordamos- lo habían llamado "la risa como arma".
Sergio Terenzi  (el "Urubú) hoy vive en nuestra memoria
alentando el compromiso de una juventud que, a pesar de todo
... sigue soñando y peleando "por una patria para todos o para nadie"
y reivindicando el ejemplo de nuestros compañeros
caídos y/o desaparecidos ... ¡arriba los que luchan!


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