jueves, 22 de agosto de 2013

Con amenazas no vamos a ningún lado

Épocas de pachecato

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Con telegramas el gobierno intimará a los funcionarios a trabajar  
Este jueves ASSE enviará telegramas colacionados a los funcionarios de salud pública para que trabajen y no ocupen hospitales. Habrá sanciones si no acatan y denuncia.
A partir de este jueves la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) enviará telegramas colacionados a todos los funcionarios de salud pública para que se presenten a trabajar. Si no lo hacen y siguen ocupando hospitales, serán sumariados y sancionados. Incluso puede haber una denuncia penal por desacatar el decreto de esencialidad que aplicó el gobierno y por poner en riesgo la salud de los usuarios de salud pública, dice el Poder Ejecutivo.
Este miércoles de noche, a última hora, el directorio de ASSE emitió una resolución que en su parte medular dice: "Se resuelve, en virtud de la declaración de esencialidad del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de todos los servicios de ASSE, instar a todos los funcionarios de ASSE que deben presentarse a partir del día de la fecha, a su lugar de trabajo en su horario habitual, bajo apercibimiento de la aplicación de las sanciones administrativas correspondientes".
La resolución la firma Beatriz Silva, presidenta del directorio de ASSE, Enrique Soto, vicepresidente y Wilfredo López, director. El director que representa a los funcionarios en ASSE, Alfredo Silva, no firmó la resolución.
El gobierno advirtió que los funcionarios de salud pública que están de paro y ocupando dos centros de salud desde hace varios días, “están fuera del marco legal”, y por lo tanto serán objeto de “sanciones” por parte de las autoridades, dijo el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta.
“Hoy los funcionarios ya están fuera del marco legal porque el decreto de esencialidad limita el derecho de huelga”, dijo el ministro.
El director del hospital Vilardebó intentó, a través de una escribana, recuperar el control del centro de salud psiquiátrica, ocupado por los funcionarios desde hace dos semanas. Los funcionarios lo impidieron y la escribana se fue.
Gremio resiste y no acepta abandonar la ocupación Desde este martes 20 rige el decreto de esencialidad en todos los hospitales y policlínicas de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), en todo el país.
El gobierno, dijo Brenta, entiende que con este decreto vigente los funcionarios no pueden hacer paro, ni ocupar un hospital, y mucho menos ir a la huelga, como advirtió el gremio de trabajadores de ASSE.
En este sentido, los funcionarios están obligados a cumplir con todas sus tareas y no solo con las emergencias y urgencias, sostiene el Poder Ejecutivo.

Gremio resiste y no acepta abandonar la ocupación .

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22.08.2013

El gobierno continúa con su postura de ir fuerte contra los sindicatos. Si bien decidió no desocupar el Hospital Vilardebó y el centro de salud de Ciudad del Plata  para no tener que utilizar la fuerza, el camino que eligió es más duro porque puede terminar en tan solo cuatro días con un sumario y posterior destitución de los trabajadores que sigan ocupando los centros de salud.

El Poder Ejecutivo considera a la ocupación como una extensión del derecho de huelga. Por tanto, los trabajadores que están ocupando ambos centros están incumpliendo con la esencialidad  decretada el martes porque están en huelga.

Ayer la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), decidió que los directores del Vilardebó y del centro de Ciudad del Plata fueran a retomar el control de los locales. Los funcionarios que ocupan no lo dejaron y una escribana labró un acta que certifica eso.
A su vez, a la noche, una reunión del directorio de ASSE resolvió intimar a los trabajadores para que cumplan la esencialidad. Eso quiere decir que deberán desocupar y presentarse a trabajar con normalidad ante los directores de los hospitales.
Quienes los incumplan deberán adecuarse a un cronograma de descuentos idéntico al que aplicó la intendenta de Montevideo Ana Olivera en 2010 con los funcionarios de Adeom que no acataron la esencialidad en la basura.

Esa resolución establecía que al primer día de desacato –que sería hoy– los trabajadores serán castigados con cinco días de suspensión sin goce de sueldo. Al segundo día no trabajado, se los sancionará con siete días más de suspensión. Cuando se concrete la tercera jornada de falta se sumarán ocho días más, lo que totaliza descuentos por 20 jornales.
Al cuarto día de desacato el trabajador será objeto de un sumario administrativo que derivará en la destitución.
Según dijeron a El Observador fuentes del gobierno, se decidió aplicar estas medidas duras porque se advirtió que la calidad asistencial en el Vilardebó se ha visto resentida con la ocupación.

Pese a que las sanciones son fuertes, el gobierno tiene garantizado que con la esencialidad habrá atención. Por un lado porque se puede contratar servicios de privados. Pero sobretodo porque hay funcionarios que no quieren ir al conflicto y por el contrario trabajar. Hasta el viernes pasado, de 500 funcionarios del Hospital Vilardebó, 200 aproximadamente habían entregado al Ministerio de Trabajo una carta diciendo que querían trabajar.
Ayer luego de un encuentro que mantuvieron autoridades de ASSE y del Ministerio de Trabajo, con una delegación del PIT-CNT, el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta  advirtió  que los funcionarios que no acataran la resolución del gobierno podrían ser objeto de sanciones. “Hoy (por ayer) los funcionarios ya están fuera del marco legal porque el decreto de esencialidad limita el derecho de huelga”, manifestó.

La Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) reclama por mayor presupuesto para el sector en el marco de la Rendición de Cuentas. Por este motivo ocupa desde hace dos semanas el hospital Vilardebó y desde el lunes el centro de Ciudad del Plata. De nada sirvió el decreto de esencialidad resuelto por el gobierno el martes. La FFSP desafió la resolución del Ejecutivo y amenazó con ir a una huelga, si los desalojaban por la fuerza.

Mujica
El presidente José Mujica se refirió ayer al conflicto en la salud  y apeló a la racionalidad de los trabajadores. “Los funcionarios son mayores de edad”, manifestó. Mediante el decreto de esencialidad, el gobierno quiere “tener la certeza de cumplir con los servicios” públicos de salud. Consultado por las críticas de la oposición, quien lo acusa de  haber retrasado el recurso de esencialidad, el mandatario respondió que no hay nada que les conforme.


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Política 22.8.13

Esperando médico

Funcionarios de Salud Pública decidieron continuar ocupaciones y no permitieron ingreso de direcciones
Ayer, tras la declaración de esencialidad de la atención en hospitales y redes dependientes de la Admnistración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) por parte del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social a pedido del directorio de aquel organismo y de la ministra de Salud Pública, Susana Muñiz, se esperaba que fueran desalojados el Hospital Vilardebó y el centro auxiliar de Ciudad del Plata, ambos ocupados por la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP). Sin embargo, hasta altas horas de la noche, los centros de salud permanecían bajo control de los funcionarios.
En la tarde de ayer se desarrolló una mesa de negociación en la que participaron Martín Vallcorba, de la asesoría macroeconómica del Ministerio de Economía y Finanzas, Alicia Ferreira, de ASSE, el director Nacional de Trabajo, Luis Romero, y una delegación del PIT-CNT, integrada por Ricardo Cajigas y Óscar López, del Secretariado Ejecutivo de la central de trabajadores, y el secretario general de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE), José Lorenzo López. López explicó que se le comunicó al Poder Ejecutivo que las asambleas de ambos centros habían decidido continuar con las ocupaciones porque “la propuesta que hicieron llegar las autoridades es considerada insuficiente”.
También se transmitió “la preocupación” del PIT-CNT por “cómo va a seguir este conflicto” luego de la declaración de esencialidad, y las autoridades se comprometieron “a no llegar a un desalojo por la fuerza”, agregó López.
Sin embargo, la delegación del gobierno propuso que se le “permitiera el ingreso a los equipos directores” pero los trabajadores plantearon que “eso no sería posible porque los lugares están bajo control obrero”, explicó López. El dirigente explicó que la FFSP decidió que si se efectúa “el desalojo por la fuerza, se dispara inmediatamente la huelga”, y si no se “abre una instancia de diálogo ofeciendo alguna solución”, aunque no haya desocupación, la huelga empezará el 27 de agosto.
Ayer en el Hospital Viladerbó la asamblea resolvió continuar con la ocupación por unanimidad “hasta que se forme un ámbito de negociación y haya algo que se pueda discutir”, dijo a la diaria un integrante de la comisión interna de ese centro. “Necesitamos recursos humanos, materiales y mejores salarios”, agregó. Para el sindicalista, a pesar de la medida de lucha, “la atención es normal y hasta se funciona mejor, porque hay mucha gente trabajando demás”. Con respecto al intento de suicidio de una paciente, un hecho que habría acelerado la declaración de esencialidad por parte de las autoridades, el gremialista dijo que “esos sucesos no tienen nada que ver con la ocupación. Hace unos meses una paciente con un embarazo a término hizo lo mismo y terminó falleciendo, estaban presentes las autoridades del hospital y ni siquiera hay una denuncia o investigación de lo que pasó”. “Hay una intencionalidad en la información que se brindó sobre lo que pasó”, añadió.
Tanto en este hospital como en el centro auxiliar de Ciudad del Plata se presentaron los equipos directivos para intentar ingresar, tal como lo establece la declaración de esencialidad, pero no se les permitió el ingreso en ninguno de los dos, por lo que en el Vilardebó una escribana de ASSE procedió a labrar un acta para dejar constancia de la situación.
El dirigente de la FFSP Martín Pereira, que ayer de noche se encontraba en el centro auxiliar de Ciudad del Plata, dijo que la atención en el lugar era “normal”. Según supo la diaria, hoy ASSE enviaría telegramas colacionados a todos los funcionarios para comunicarles que se tienen que presentar a trabajar.
Ayer de la noche, fuentes del PIT-CNT informaron que dirigentes del Secretariado Ejecutivo continuaban intercediendo entre la FFSP y el Poder Ejecutivo con el propósito de destrabar la situación. Consultado por lo medios de comunicación, el presidente José Mujica dijo sobre la resolución de los trabajadores: “Yo no les tengo que decir nada. Los trabajadores son mayores de edad y saben lo que tienen que hacer, son responsables y son gente muy útil, imprescindible para la vida del país. Yo apuesto a la racionalidad”. Con respecto a la esencialidad dijo que “a veces no hay otra medida para asegurarnos de que el servicio se cumple”.




El gobierno de Mujica profundiza su odio antisindical

Finalmente el gobierno decretó la "esencialidad" en la Salud como forma de quebrar la huelga y las ocupaciones y, más que nada, para no considerar en lo más mínimo los reclamos de los trabajadores, cumpliendo así con los dictados del FMI a los que se han sometido y sometido también a todo el pueblo uruguayo a que - de hecho y en lo sustancial - la economía nacional esté gobernada desde el imperio y las multinacionales, vía el FMI.

El gobierno de Mujica y él mismo personalmente se han caracterizado por un profundo odio antisindical y anti huelgas y paros de los trabajadores. En Uruguay ya nadie se asombra de este repudiable tratamiento que Mujica ha destinado para quienes lo han llevado al sillón presidencial, ya que ha marcado toda su gestión con los peores ataques, insultos y denigre al pueblo trabajador y a sus organismos naturales. Sin embargo, en muchos otros países se genera confusión porque solo ven las generalidades que plantea en sus discursos supuestamente filosóficos pero en los hechos charlatanería barata.

Toda su prédica por un mundo mejor sea ante el Moncada en Cuba o en cualquiera de sus interminables giras de magros o nulos resultados, se derrumba ante los hechos concretos de su gestión presidencial en el país, particularmente el mencionado odio anti-sindical como forma de darle la espalda al sector mayoritario de sus votantes cuando reclaman derechos, mejores condiciones de vida y de trabajo o salarios dignos. Muchos se podrán preguntar como un llamado "líder popular" es capaz de tomar tales medidas adozadas siempre con los insultos mas ordinarios de su arsenal. Se lo considera como contradictorio dado que ataca a su propia base electoral y por lo tanto envuelve a todo el Frente Amplio en provocaciones tales como fué el sostener públicamente que los maestros trabajaban cuatro horas, en consonancia con lo que ha sido su discurso contra los trabajadores desde que se instaló en el sillón al que lo llevaron los votos de esos trabajadores. O que los recolectores municipales querían voltear el gobierno y traer a Hitler.

Se podrá pensar que estas barbaridades son desplantes. Nada más lejos de la realidad sobre un frío calculador que se cree estratega y un cultor del maquiavelismo desde la cúpula. El objetivo de Mujica desde el primer paro o conflicto con los sindicatos ha sido: AISLARLOS, DIVIDIRLOS Y ENFRENTARLOS AL RESTO DEL PUEBLO, sea este resto compuesto por los que están un poquito mejor, trabajadores al fin, o los que están mucho peor que los que reclaman. Ahí es cuando Mujica alcanza altos niveles en su labor intrigante: confrontando a los que reclaman con los más pobres trata de presentarlos como "privilegiados" que "no quieren trabajar", pretenden "vivir como reyes" y encima "ponen palos en la rueda" en su supuesta cruzada por lo pobres. La maniobra pasa por enfrentar a los sectores del pueblo entre sí. Por ejemplo los que soportan la pesada carga cotidiana con sueldos irrisorios y locales que se caen a pedazos con los que están desocupados, marginados, o nada tienen. Esta modalidad ha sido siempre utilizada por el fascismo comenzando por Italia y Alemania , ya que tanto le gusta a Mujica hablar de Hitler, que enfrentaron a los trabajadores organizados con los desocupados. Les sirivó en su momento para instaurar regímenes por todos conocidos, aunque nunca pudieron liquidar a los sindicatos que siempre, como durante las dictaduras latinoamericanas, lograron resurgir, reorganizarse y volver a la lucha por sus derechos conculcados.

Mujica desarrolla una muy conciente y planificada labor de divisionismo en el seno del movimiento popular. Los fines son sacarse del medio a sectores organizados con vida propia, que puedan protestar, proponer, reclamar y aún levantar alternativas en beneficio del pueblo trabajador. Le molestan a Mujica porque su objetivo verticalista e intolerante es que él sea el único que pueda proponer algo ("la gente me votó a mí" ha dicho) y qué todo el resto se limite a secundar sus muchas veces erráticos planes y propuestas cortinas de humo para zafar de alguna crisis interna o externa. Los sindicatos han sido para Mujica el "enemigo principal" ya que han osado -según su visión mesíanica- tener propuestas propias e implementar medidas para reclamarlas. En la visión anti-sindical de Mujica los sindicatos y los trabajadores deberían ser un sostén incondicional y acrítico a sus medidas gubernamentales, aún cuando éstas vayan contra los intereses de los trabajadores, de la misma manera que como todos los frenteamplistas deben de ser el "ejército tranquilo" de este organizador de derrotas.

Derrotas que han pautado su período presidencial marcado por exiguos resultados para los trabajadores y enormes beneficios para las multinacionales y los inversores extranjeros, período pautado por la formulación de planes de fantasía para quedar en el bronce pero que al final terminan disolviéndose en la nada. Basta con analizar las cifras, desde el nivel salarial a la deuda externa, desde el remate inclemente de las tierras a los grandes consorcios multinacionales a los índices de la pobreza real, la marginación y la desocupación. Mujica tapa los fracasos con proclamas victoriosas del interés de las multinacionales en Uruguay. Cuestión no muy difícil de comprendar cuando tienen carta blanca para depradar y levantarse enormes ganancias en muy corto tiempo dejándole "el honor" al país de haber sido el paraíso fiscal que se autodenomina república independiente. "Educación, educación,y más educación" fué su consigna de "patria o muerte" con la cual arrancó su gestión. Se lo recordaron los maestros a los que ha insultado y maltratado al máximo sometiéndolos a burlas, vejaciones y calumnias. Y lo mismo con cada uno de los sectores que se "han atrevido" a enfrentar al "gran Mesías".

Ahora le tocó al turno a los trabajadores de la Salud. Contra ellos impone medidas represivas al estilo del gobierno pachequista adozadas con andanas de insultos tal cual es su estilo del "Pepe tal cúal es" como decía la propaganda electoral. Se va viendo cada vez más el "tal cúal es", el hacer echar a la Jueza Mota y reimplantar la total impunidad para sus proclamados "viejitos" que están presos, vale decir los sanguinarios y pervertidos criminales de lesa humanidad que planea liberar antes de que termine su mandato, y el cumplir a rajatabla con los planes del FMI. Cualquiera que se interes puede constatar que el FMI tiene un plan mundial y único que pasa por los mismos ejes independientemente de país o región y que son el catecismo del fundamentalismo neoliberal. Alcanza con mirar lo que sucede en Europa para tener una idea aproximada de cual es el destino que le tienen reservado a los países latinoamericanos. La educación, la salud pública, y la drástica raquitización del aparato del estado eliminando así las prestaciones sociales, son los ejes. Lo mismo que "mantener" un tanto por ciento de desocupación a como de lugar.

Han sido los ejes del gobierno de Mujica. Y en lugar de dirigirse a los trabajadores y dialogar se les han reído en la cara, en lugar de negociaciones han sido burlas macabras y en lugar de "concesiones" han sido insultos, "mano dura", "esencialidad", amenazas, sanciones, y hasta balas de goma. En suma se está haciendo frente a la aplicación de lo dispuesto por el FMI que hasta determina el monto de los aumentos salariales que siempre van corriendo de atrás al costo de la vida en esta austeridad decidida en los antros imperiales y aplicados por un gobierno lacayo que pone en primer lugar el "hacer los deberes" impuestos por el FMI a lo que son las necesidades reales de los trabajadores.

Por el momento la tarea fundamental pasa por la solidaridad con los trabajadores de la Salud que hasta van a cuestionar en instancias internacionales la legalidad de las represalias del gobierno Mujica y naturalmente algo que surge de suyo: LA NECESIDAD DE UN PARO GENERAL QUE EVITE EL DESMEMBRAMIENTO DEL MOVIMIENTO SINDICAL REALMENTE AMENAZADO AUNQUE LAS CUPULAS SINDICALES NO LO DIGAN. Y una vez más: SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO!

Colectivo del Blog Noticias Uruguayas
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