miércoles, 15 de enero de 2014

El cliente sabe lo que quiere


por Hugo Bruschi En el AÑO DE LA DIGNIDAD 



 Un grupo de analistas, que indagaba en la conducta de los consumidores, llevó adelante algunos experimentos llamados "investigación motivacional" a la hora de comprar un producto, como de elegir a un Presidente o Partido. Un centenar de amas de casa fueron objeto de un test muy interesante: Fueron obsequiadas con tres detergentes en distintos envases. Al cabo de algunas semanas deberían inclinarse por uno de ellos y en un formulario adjunto al producto, indicar las virtudes o defectos de los mismos. Los detergentes eran presentados en envases color Amarillo, Azul y Azul con lunares Amarillos. La mayoría descartó el detergente en envase Amarillo, por considerarlo muy fuerte y algunas consideraron que destrozaba la ropa. También corrió la misma suerte el envase Azul, dado que dejaba la ropa sucia y con manchas. Sin embargo, las preferencias se inclinaron hacia el envase de color Azul con lunares Amarillos, dado que daba sensación de limpieza y frescura. EL DETERGENTE ERA EL MISMO REPARTIDO EN TRES ENVASES DISTINTOS. Estos resultados fueron trasladados a los fabricantes, quienes a partir de ahora, pondrían más énfasis en el envase, forma y color, que en la calidad del producto en cuestión.

Estos fenómenos de conducta se registran también, en otros ámbitos del quehacer ciudadano. Son comunes al momento de elegir autoridades de gobierno, presidentes, etc. Y aquí juega un papel primordial, la habilidad de quien elabora la propaganda con qué bombardear a las masas. Cómo presentaremos al candidato, qué virtudes destacaremos, que errores también para hacerlo más humano y parecido a nosotros mismos. Si se tratare de alguien que ya fue presidente, bueno será recordarle al Pueblo como encontró el país y como lo dejó. La imagen será también un ingrediente a explotar con precisión. Lo importante en estos casos, es lograr que la gente discuta al candidato, su personalidad, sus formas de vestir, sus preferencias, su vida familiar, etc. Los programas son cosa del pasado y no debe haber mucha gente que conozca su existencia. Y de existir tampoco son respetados, por lo que no vale la pena perder el tiempo, en estos detalles sin importancia. Pero qué pasa cuando dentro del mismo Partido, se presentan 2 candidatos dispuestos a disputarse el electorado? Y qué pasa cuando ese electorado se muestra indeciso y amenaza con cruzar la calle sin tener en cuenta las señales? Bueno, aquí se debe hilar fino, pues de lo contrario perdemos todos. Esto es juego de equipo, por lo que las individualidades se dejan de lado. Y es aquí donde entran a jugar su partido, los profesionales de la persuasión, que montarán un escenario muy atractivo para el grupo de indecisos, que ahora tendrá la oportunidad de expresar sus diferencias, votando por el candidato No. 2 que "discrepa" radicalmente con el candidato No. 1. Desde el punto de vista de los analistas, esta sería la mejor de las propagandas, mostrando la flexibilidad democrática de un Partido. Y en definitiva los votos quedarán en casa, vote por quien vote. ALGO ASI COMO TESTAR DOS DETERGENTES DE IGUAL CALIDAD, PERO EN ENVASES DIFERENTES.



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