viernes, 7 de febrero de 2014

Las cuentas oficiales

Según entrevista con Bayardi
El ministro Bayardi consideró que la instalación de la negociación colectiva operó como un factor determinante para mejorar el salario real de los trabajadores. “Siempre va a existir puja entre el capital y el trabajo; la instalación de los consejos de salarios y la negociación colectiva ha sido un factor determinante para lograr el incremento del salario real”, aseguró el jerarca en declaraciones a la Secretaría de Comunicación.

Bayardi destacó  asimismo que ha existido un incremento real de los ingresos del los trabajadores en el período 2010 – 2013 del 12,6 %. El aumento de los salario se produce atendiendo la distribución del ingreso y se contempla en mayor medida al sector privado con salarios más bajos.

El jerarca explicó que las políticas promovidas desde el Gobierno también priorizaron la mejora de los ingresos de los sectores más desfavorecidos. Es por ello —añadió— que aún es una prioridad la formalización de los trabajadores rurales y del sector doméstico. También se ha priorizado el salario mínimo nacional, explicó Bayardi.

Costos laborales y competitividad
Bayardi sostuvo que el incremento del salario fue acompañado por una mejora de la productividad del trabajo. Precisó también que es una simplificación decir que el costo del salario determina en sí mismo la competitividad, ya que en este aspecto inciden otros factores, tales como el tipo de cambio.

Según el Instituto Nacional de Estadística

INDICE MEDIO DE SALARIOS (IMS) aumentó 0,68% en Diciembre de 2013, fijándose su número índice en 188,30 y el INDICE MEDIO DE SALARIOS NOMINALES (IMSN) aumentó 0,71% en el mismo período fijándose su número índice en 188,82

(Ver texto completo)

INDICE DE PRECIOS DEL CONSUMO (IPC) aumentó 2,44% en el mes de Enero 2014, fijándose su número índice en 129,76 (Ver texto completo)


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MARCELA DOBAL / ADRIANA VIERCI06 feb 2014
Con estos datos, preocupación es la palabra que sobresale del ministro de Economía, Mario Bergara. Siete veces la usó ayer en un diálogo con la prensa de cuatro minutos sobre la inflación. "Reitero: es un factor que afecta el bienestar de los ciudadanos y tiene que estar en el primer orden de preocupación de las autoridades económicas, del Ministerio de Economía y del Banco Central" (BCU), dijo.
Pese a eso, no esbozó nuevas medidas para mitigarla y se limitó a decir que se mantiene el compromiso en coordinación con el BCU de "trabajar duramente, de manera muy atenta en el tema, porque ya sabemos lo que significa una inflación más alta de la que todos queremos para la vida cotidiana de los uruguayos".
A juicio de Bergara, el dato de enero "puede resultar un poco engañoso" porque revierte la deflación que generó la bonificación de las tarifas de electricidad en diciembre ("UTE Premia").
"Lo que hay que ver de manera más atenta es la inflación de los últimos 12 meses, que marca un dato preocupante, porque pasamos del cierre del año pasado de 8,5% a una que ahora supera el 9%", indicó.
Por su parte, el director del Banco Central en representación del Partido Nacional, Washington Ribeiro, dijo ayer a El País que era esperable que enero tuviera una suba de precios elevada, ya que se trata de un mes "atípico" por el efecto del "UTE Premia" y subas de tarifas de ese ente, Ancap, OSE, patentes y cuota mutual. Afirmó que la inflación se mantiene en un "rango de preocupación alto".
El 2,44% que subió el Índice de Precios al Consumo (IPC) en enero frente a diciembre de 2013, es el mayor aumento en un mes desde septiembre de 2002, según cifras divulgadas ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Además, es el mayor registro para enero desde 1995.
Esta fuerte suba llevó a que la inflación en 12 meses superara el 9% por segunda vez en un año (9,1% esta vez). Es el guarismo más alto desde los 12 meses cerrados a octubre 2012 y más de dos puntos porcentuales mayor a la meta de inflación del gobierno (3% a 7%).
Los analistas consultados por El País no se mostraron sorprendidos por el dato efectivo (habían previsto un alza del IPC de 2,1% en el mes). La suba se explica en gran parte por el ajuste de tarifas de UTE y OSE, que disparó los precios del rubro vivienda un 11,08%, lo que empujó el IPC 1,5 puntos al alza. La electricidad se encareció 35,05% (a la suba de tarifas se suma el efecto del "UTE Premia") y las tarifas de agua corriente subieron 7,8%.

Semestre difícil.

Los analistas esperan que la inflación se mantenga en torno a 9% durante la primera mitad de 2014.
En CPA/Ferrere ajustan sus proyecciones, si bien ya preveían que la inflación siguiera subiendo los próximos seis meses hasta tocar un máximo de 9,4% en julio, siempre que el gobierno no tome alguna medida adicional (como contener el dólar o algún precio administrado), informó a El País el gerente del Departamento de Economía, Alfonso Capurro.
"Hay riesgo de alcanzar los dos dígitos. La inflación tendencial converge a 9,8% en julio, entonces cualquier shock sobre los precios deja la inflación en 10%", indicó el analista.
La inflación subyacente (o tendencial), que excluye los productos más volátiles de la canasta, fue 0,96% en el mes y alcanzó el 9,44% en 12 meses, según cálculos de El País.
La gerente de PwC, Mercedes Comas, señaló que el 9,1% responde al rango en el que se mueve el IPC desde inicios de 2010 y coincidió en que en los próximos meses seguirá siendo preocupante, con la inflación subyacente elevada. Señaló los impactos que tendrá el factor climático en los precios de frutas y verduras por pérdidas en las cosechas. Por su parte, el gobierno cree que habrá sobreoferta en algún rubro y eso puede llevar incluso a bajas de precios (ver página A13).
El socio de Deloitte Pablo Rosselli indicó que "vamos a seguir con la inflación en torno de 9%" durante el primer semestre y si bien para el segundo la prevé más cercana a 8,5%, "no deja de ser un pronóstico con cierta incertidumbre" por la presión alcista del dólar en el mundo.

Dilema con dólar.

Los analistas y el gobierno coinciden en que el dólar continuará en una senda ascendente en 2014 a nivel mundial. Eso encarece los productos importados y así presiona la inflación, planteando un "dilema".
Comas indicó que Uruguay "necesita un dólar más alto" ya que se encareció mucho respecto a Brasil y ahora también frente a Argentina, pero que la inflación deja "un margen estrecho".
Rosselli consideró que "sería un error estratégico aceptar una inflación más alta; la inflación es un indicador de que hay desequilibrios en la economía y aceptarla más alta significaría tener un problema más a cambio de ningún beneficio de mediano plazo. Pienso que el gobierno no la va a aceptar".
Por su parte, Capurro estimó que debido a la alta inflación Uruguay "va a estar corriendo un poquito de atrás" con respecto a la región en la suba del dólar. Aldo Lema, socio de Vixion Consultores, indicó que hay "riesgo creciente" de un escenario de "estanflación" (estancamiento con inflación). "Cualquier shock inflacionario llevaría la variación interanual del IPC sobre 10%, dado que el tipo de cambio ya no será la válvula de escape", estimó.

Vivienda, Educación y salud

Si se considera la inflación en los últimos 12 meses, el mayor aumento de precios estuvo en el rubro Vivienda (+12,92%), seguido por Educación (+12,85%). Los precios de salud y transporte subieron 10,37% y 10,13% respectivamente. Los menores incrementos fueron en los rubros de comunicaciones (+0,34%) y bebidas alcohólicas y tabaco (+2,45%).
En enero, fue mayor la suba del Índice de Precios del Consumo (IPC) en el Interior que en Montevideo. Mientras en el primero el IPC se incrementó 2,68%, en la capital lo hizo 2,25%.
En cambio, en los 12 meses cerrados a enero se da a la inversa: es mayor el alza del IPC en Montevideo que en el Interior. En la capital la suba fue de 9,37% y en el Interior de 8,73%.

Bergara y analistas discrepan sobre fundamentos de la suba

El ministro de Economía, Mario Bergara, y los analistas privados difieren sobre los fundamentos de una inflación tan elevada. Mientras que el jerarca lo atribuye a los precios altos de exportación y a la fuerte demanda interna, los economistas ponen el acento en la política salarial.
Bergara señaló ayer en declaraciones a la prensa que la aceleración de la suba de precios no solo se limita al aumento de tarifas de servicios públicos que se produjo en enero, sino que "es cuestión también del funcionamiento macroeconómico de un país que está inserto en el mundo con precios altos de los productos que uno exporta" y que tiene "una demanda efectiva doméstica muy firme, que es lo que hace que sea muy difícil también combatir el alza de precios".
En tanto, Mercedes Comas, de PwC, señaló que los precios internacionales se están moderando con algunas caídas y que el alto crecimiento del consumo se moderó, lo que puede observarse en un estancamiento de la recaudación de IVA. En tanto, si bien dijo que los ajustes salariales a nivel privado están moderándose, ese factor persiste más que los demás.
Pablo Rosselli, socio de Deloitte, coincidió en que la inflación tiempo atrás podía atribuirse al crecimiento de la demanda, pero que ahora empieza a tener "más factores determinantes por el lado de la oferta", ya que "los salarios crecen muy rápido en términos nominales y reales", lo que impacta sobre los costos de las empresas y eso es trasladado a precios.
El economista de CPA/Ferrere Alfonso Capurro, en tanto, estimó que si bien las tasas de crecimiento de la economía que no se veían desde la década del `40 atizó la inflación, las políticas fiscal, salarial y monetaria no trabajaron en forma coordinada para mitigarla.

La inflación se aceleró con fuerza en enero, al trepar nuevamente por encima de 9% y generó una mayor tensión entre los equilibrios macroeconómicos que busca resguardar el gobierno.
Un escenario de dólar al alza, dificultades de oferta en los alimentos de granja, y una fuerte inercia en la suba de los precios de bienes y sevicios que no compiten con el exterior, permiten prever un semestre difícil en materia de inflación, con riesgo –todavía acotado pero creciente– de alcanzar los dos dígitos, en un marco de competitividad delimitada. Los precios al consumo subieron 2,44% en enero, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el mayor registro mensual desde septiembre de 2002.
Ese incremento hizo saltar el dato interanual, de 8,52% en los 12 meses finalizados en diciembre, a 9,1% en enero. De esa manera, la inflación se aleja aún más del rango meta establecido por las autoridades de gobierno, de entre 4% y 6% vigente hasta julio, y de entre 3% y 7% a partir de ese mes. La baja puntual en el precio de la energía en diciembre, por efecto de la promoción “UTE Premia”, se normalizó en enero y eso explicó buena parte de la suba de precios en el mes, a lo que se suma el ajuste de las tarifas de ANCAP, UTE y OSE, que aseguraron un piso de 1,8 puntos de inflación mensual.
Incluso con esos factores considerados, los precios aumentaron en enero más de lo esperado por los analistas locales. La mediana de respuestas de la encuesta de expectativas económicas del Banco Central (BCU) realizada a mediados de enero, preveía un incremento de 2,1% en el primer mes del año, tres décimas por debajo del registro efectivo. “La inflación continúa siendo central en las preocupaciones de la política económica”, había señalado el BCU en el último Comité de Política Monetaria celebrado el 10 de enero.
La medición de inflación de núcleo de la Unidad de Análisis Económico de El Observador que elimina los componentes más volátiles y aquellos que escapan a la lógica de mercado en la fijación de sus precios en canasta de consumo, acumuló cuatro meses consecutivo con subas a tasas interanuales superiores a 9%. En enero, esa medición de inflación tendencial se mantuvo en 9,4%. Según señala el instituto Cinve en su análisis del dato, un alza de precios tendencial “por encima de 9% implica una fuerte tensión en el sistema de precios y un desafío importante para los próximos meses”, lo que eleva las tensiones entre la estabilidad de precios y la competitividad en precios de la producción nacional.
El registro de inflación subyacente no se ve afectado por la suba de tarifas, debido a que no considera los servicios públicos dentro de la canasta a analizar. Los registros altos de inflación de tendencia se deben principalmente a un ritmo acelerado de aumento en el precio de los bienes y servicios no transables, aquellos que se producen en Uruguay únicamente para el mercado interno y que no compiten con productos importados. Ese componente de la canasta de consumo creció a una tasa de 10,3%, lo que marcó un cuarto registro consecutivo con un ritmo de expansión interanual de dos dígitos. Eso se dio a pesar de la desaceleración del consumo y en particular, del poder de compra de los hogares durante el último año. El salario real subió 3,3% en 2013, muy por debajo del aumento de la capacidad de consumo del año anterior, de 5,17%. La economista Mercedes Comas de la consultora PwC dijo que “el componente salarial sigue pegando” sobre los precios. “Se está viendo un fuerte traslado de costos a precios en aquellos sectores donde no hay mejora de la productividad”, afirmó.
En ese sentido, señaló que “los convenios colectivos que se han dado todos marcan menores aumentos de salarios para los próximos años”, por lo cual, “los principales componentes inflacionarios deberían moderarse”.La inflación de 9% no implica un problema en sí mismo, sino que representa un riesgo en la medida que factores imprevistos pueden hacer que el registro de inflación traspase la barrera de los dos dígitos. Según dijo a El Observador Gabriela Mordecki, coordinadora del área de coyuntura del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas (UdelaR), con un registro de inflación de 9%, “cualquier cosa extraordinaria que suceda, corre el riesgo de hacerla aumentar, como la suba del dólar y las inundaciones, que van a pautar lo que suceda en febrero”.
Si bien Aldo Lema, de Vixion Consultores, opina que la suba en el precio de los productos de granja y el aumento del tipo de cambio no implicarán “grandes presiones inflacionarias adicionales”, entiende que “una inflación subyacente tan elevada quita márgenes de maniobra ante shocks externos o internos”. Agregó que “cruzar el umbral del 10% no es el escenario central, pero tiene un mayor riesgo”.Para lo que resta del año, se esperan meses difíciles, de inflación elevada. Alfonso Capurro, analista de CPA Ferrere, prevé un “semestre complicado” en cuanto a la evolución de los precios. “Las proyecciones muestran que la inflación seguirá subiendo durante algunos meses hasta julio y luego tenderá a bajar”, explicó.
Capurro coincide con Mordecki en que el gobierno no debe descartar la utilización de medidas de corte fiscal para contrarrestar las presiones inflacionarias en los meses más desafiantes. El economista de CPA Ferrere explicó que el nivel actual de inflación, por encima de 9%, “no es estructural” y por lo tanto, “se debería buscar alguna medida razonable de corte transitorio, para evitar que la inflación suba a 9,5%”. Mordecki, en tanto, señaló que los actuales niveles altos de generación energética, debido a la crecida de los cursos de agua, da margen al gobierno para reducir tarifas.

jue feb 6 2014 14:46
La Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) reclamará mañana en el marco de la reunión de negociación colectiva, que se apruebe un ajuste diferencial que compense la pérdida salarial tras la fuerte inflación de enero.

Pablo Cabrera, presidente de COFE, dijo a El País que el ajuste salarial recibido en enero fue de 8,52% y que reclamarán que se publique “un decreto que corrija la redacción del anterior en la construcción del aumento anual y que en vez de 8,52% sea un 10%” de ajuste. Cabrera fundamentó el pedido en la “pérdida de poder adquisitivo” que “viene desde 2013” y en que la perspectiva de analistas es que la inflación no ceda.

El próximo ajuste que recibirán los públicos es, de no haber medidas intermedias, en enero 2015.

“No se contempló que ya estaban definidos los aumentos en las tarifas de combustible, UTE y OSE, entonces este 2,4% de inflación de enero nos impactó más porque se podía esperar valores cercanos a 2% pero que el primer mes supere ese número ya es complejo y llama a la reflexión”, dijo Cabrera.

El presidente de COFE planteó que “las pérdidas son ahora y no podemos esperar a visualizar qué hacen el año que viene; la gente no puede esperar”. “Hay que ver la integralidad de lo que es el manejo de las cuentas, el gobierno dirá lo que dirá y los trabajadores harán lo que tengan que hacer”, remató.

Dentro del gobierno hay preocupación por el aumento de precios. Al menos ayer el ministro de Economía, Mario Bergara dijo esa palabra siete veces en un diálogo con la prensa de cuatro minutos sobre la inflación.

El Consejo Directivo de COFE se reúne hoy y sobre la mesa estará el tema de la inflación. Mañana es que tendrán la reunión de negociación colectiva en la que participan el Ministerio de Trabajo, Economía y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto.




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