domingo, 7 de diciembre de 2014

Cartas marcadas

Resucita el TCL con EEUU y la Alianza del Pacífico

.


https://www.youtube.com/watch?v=fPZ_xICDRDk

Antecedentes del hombre del Imperio



El vicepresidente Rodolfo Nin Novoa avivó el debate en el Frente Amplio al insistir con la necesidad de que se recorra el camino de acuerdos de libre comercio. La mayoría de la coalición de izquierda no quiere ni oír hablar del asunto.
En declaraciones a radio Sarandi, Nin Novoa dijo que en materia de política exterior, el país debe considerar especialmente lo que está ocurriendo con otras naciones, porque eso termina afectando a Uruguay. En ese sentido, señaló que durante la discusión del programa de gobierno para 2009, el Congreso del Frente Amplio debería incorporar el tema de los TLC.
La opinión del vicepresidente fue compartida por el ministro saliente de Ganadería, José Mujica -líder del MPP-, quien en declaraciones a la misma emisora opinó que en el próximo programa de gobierno del Frente Amplio se debe revisar todos los postulados que se formularon en la anterior elección, especialmente lo relativo a la política comercial.
Sin embargo, la mayoría de los grupos de la coalición de izquierda creen que más allá que el nuevo programa de gobierno del Frente Amplio contenga modificaciones en base a la experiencia adquirida en la administración de Tabaré Vázquez, "no cambiarán" respecto a los TLC. No obstante, los sectores no se niegan a volver a discutir el tema en el Congreso programático de diciembre próximo, por confiar que la idea no prosperará.
La oposición de la mayoría de los grupos del Frente Amplio fue lo que impidió que el gobierno de Vázquez siguiera adelante para la firma de un TLC con Estados Unidos.
Violín en bolsa. Representantes de distintos sectores de la coalición de izquierda no compartieron las expresiones de Nin Novoa. "El vicepresidente está en todo su derecho de plantear la discusión en la interna. Si tiene la mayoría se verá y si no la tiene violín en bolsa", afirmó el secretario general del Partido Comunista, el senador Eduardo Lorier.
El senador recordó que el Congreso del Frente Amplio de diciembre de 2007 "fue clarísimo: no queremos ni TLC directos ni indirectos". También destacó que la propia fuerza política limitó los contenidos del TIFA.
En la misma línea se pronunció el diputado del Nuevo Espacio, Jorge Pozzi. "En el Congreso del Frente Amplio ya quedó votado. Yo defiendo los vínculos con el Mercosur y todos los países con los que podamos comercializar, incluso Estados Unidos. Pero los TLC, en especial con Estados Unidos y la Unión Europea, no son beneficiosos porque ellos mantienen los subsidiados y de hecho no son tratados de libre comercio", expresó Pozzi.
"Para aprobar TLC no hay mayorías en el Congreso. El tema quedó cerrado con la votación del Congreso de diciembre", agregó el legislador.
Por su parte, el diputado Juan José Domínguez, del Movimiento de Participación Popular (MPP), coincidió con sus compañeros parlamentarios. El tema del TLC fue discutido a fondo y la mayoría en el Frente Amplio entendió que no son convenientes".
Para Domínguez si el tema vuelve a plantarse en el proceso de elaboración del programa de gobierno, "volveremos a discutirlo, pero los resultados van a ser los mismos. No creo que haya mayorías para cambiar la decisión por más que habrá insistencias", subrayó.
El dirigente socialista Manuel Nuñez aseguró que "el programa del Frente Amplio se va a mantener porque los TLC, como están formulados, no forman parte de la estrategia porque no sirven". Remarcó que más allá que el tema se discuta "no creo que el Frente cambie", y añadió que los TLC deben analizarse en conjunto con el Mercosur.
CONSERVADORA. En contraposición, el diputado Carlos Varela, de Asamblea Uruguay, indicó que el tema de política exterior debe ser analizado. "Partir de la base de que no se puede variar las posiciones es una actitud conservadora que poco tiene que ver con la visión de izquierda", precisó.
El diputado de la Alianza Progresista, Juan Andrés Roballo consideró "atinado" que el próximo programa de gobierno habilite al Poder Ejecutivo esa posibilidad".




domingo, 7 de diciembre de 2014

ALIANZA DEL PACIFICO EN LA AGENDA

por José Luis Perera
Aníbal Garzón (analista internacional español) plantea la división de nuestro continente en dos modelos: uno conformado por países partidarios de la extensión del modelo neoliberal, bajo el dominio de los Estados Unidos como potencia hegemónica, agrupados en el regionalismo abierto, y el otro constituido por aquellos países que buscan consolidar su autonomía e independencia nacional, a los cuales agrupa en el regionalismo estratégico. Ambos modelos -regionalismo abierto y estratégico- se encuentran en pugna y poseen esquemas regionales de integración antagónicos.

Los del regionalismo abierto defienden esquemas de integración como: La CAN, los tratados de libre Comercio (TLC), ahora la Alianza del Pacifico, etc. Asimismo los agrupados bajo el regionalismo estratégico plantean que la integración es viable a través de esquemas como la UNASUR, MERCOSUR y el ALBA, entre otros.

¿QUÉ ES LA ALIANZA DEL PACÍFICO?
La Alianza del Pacifico (AP), se define como: un bloque o alianza económica comercial de ámbito subregional conformado por cuatro países -Chile, Colombia, México y Perú-, creada el 28 de abril de 2011. La Alianza del pacifico afirma que su principal propósito es profundizar la integración de sus economías.

Sin embargo, a más de tres años de creada, la integración económica aun no se consolida, y este bloque no cumple con su principal propósito -profundizar la integración de sus economías-, ni tampoco existe evidencia significativa que demuestre la vinculación de la Alianza del Pacifico con fuerza a los mercados de Asia y el Pacifico, más allá de un enorme despliegue comunicacional y de marketing.

Un despliegue que también está destinado a atraer a más socios en América Latina. Académicos y expertos  reunidos en la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad, en la capital mexicana, han coincidido en que debe expandirse en la región como un instrumento que la reposicione más allá del comercio. 

Hay además un actor no oficial y que diversos analistas internacionales de izquierda señalan como el titiritero de la Alianza: los EEUU.  El argentino Atilio Borón, por ejemplo, señala que “El sueño imposible del imperio es restablecer en Latinoamérica una situación anterior a la Revolución Cubana, cuando las órdenes de la Casa Blanca eran obedecidas sin chistar por los gobiernos de la región. Este es el sentido fundamental de la tan publicitada y alentada Alianza del Pacífico conformada por México, Colombia, Perú y Chile, que a instancias de Washington organizó nada menos que siete Cumbres en poco más de un año. El objetivo de este hiperactivismo diplomático es principalmente político y, en menor medida, económico. Lo primero, porque pretende rehacer el mapa sociopolítico regional acabando con los gobiernos de los países del ALBA e inclusive con sus aliados, como los de Argentina y Brasil, “cómplices” según Washington de la derrota del ALCA. Y en lo económico, porque la AP es la más importante pieza de la contraofensiva imperialista destinada ahora, ya mismo, a concretar un ALCA con otro nombre y, a la vez, para potenciar el papel de “caballos de Troya” que Washington les tiene asignados a los gobiernos de la AP para socavar desde dentro a proyectos que suscitan el visceral rechazo de la Casa Blanca como la UNASUR, la CELAC y, en menor medida, el MERCOSUR”.

Y luego agrega Borón: “No sorprende que los gobiernos y políticos más reaccionarios del continente, ¡y los de Europa! compitan entre sí para ver quién entra primero a esa alianza concebida y orquestada por los Estados Unidos para defender sus propios intereses utilizando a sus peones latinoamericanos y europeos”.
LAS PRESIONES
El mismo Atilio Borón se pregunta: “¿Qué sentido tiene que países como España, Australia, Uruguay y Japón, que hoy día tienen el estatus de observadores, hayan declarado que solicitarán su adhesión para convertirse en miembros plenos de la AP durante el 2013.” Australia y Japón, ¿necesitan de este instrumento norteamericano para vincularse con el nuevo centro de gravedad de la economía mundial que se halla, precisamente, en su entorno inmediato, o es que se trata de dos países sometidos militar, económica y diplomáticamente a la voluntad de la Casa Blanca y que por lo tanto actúan según se les ordena?”

Nosotros tampoco le encontramos el sentido, pero lo cierto es que el actual gobierno solicitó el ingreso a esa Alianza en 2012, y estamos allí desde entonces como observadores. Y lo cierto también es que los actores más importantes del actual gobierno y del que asumirá el 1° de marzo del año que viene han manifestado su interés en ingresar a la misma como miembros plenos.

Y sin duda también es cierto que EEUU nos quiere allí. Así lo manifestó la agasajada embajadora yanqui, Julissa Reynoso, en un almuerzo de trabajo organizado por la Cámara de Comercio Uruguay – Estados Unidos, antes de que Mujica visitara a Obama. Allí la diplomática dijo que durante la visita ambos dignatarios conversarían  sobre el nuevo bloque de países sudamericanos. “Sería bueno que Uruguay se sume al nuevo modelo de integración que impulsa EE.UU”, dijo Reynoso, y agregó que EE.UU “tiene una nueva estrategia de libre comercio y concibe a Uruguay como un socio principal desde el punto de vista político”.

Hace unos cuatro meses, tuvo lugar un evento organizado también por la Cámara de Comercio Uruguay – Estados Unidos, esta vez en el club de golf . La actividad fue presentada por la presidenta de la Cámara, Andrewina McCubbin, quien señaló las excelentes relaciones que, históricamente, han mantenido Estados Unidos y Uruguay, “recientemente ratificadas en el exitoso encuentro entre los presidentes [José] Mujica y [Barack] Obama”, y manifestó que la asociación que preside es “una entidad privada, independiente y sin fines de lucro, integrada por empresarios uruguayos y estadounidenses” que apoyan “el desarrollo de Uruguay y de las relaciones bilaterales entre ambos países y su profundización en todos los planos”. El expositor fue Carlos Pérez del Castillo, ex embajador de Uruguay ante Naciones Unidas, la Organización Mundial de Comercio, entre otras organizaciones internacionales –entre 1998 y 2004– y aseguró que el país puede convertirse en una suerte de “bisagra” entre el bloque regional y la Alianza del Pacífico, y planteó, a través de dos rumbos de acción, el camino para que el Mercosur le permita a Uruguay extender el comercio internacional sin abandonar el bloque.

Para el diplomático, Uruguay cuenta con mucho “campo fértil” para avanzar con la Alianza del Pacífico, especial por su ubicación geográfica y su “buena reputación internacional”. El país se puede transformar “en un denominador común entre este bloque y el Mercosur y actuando como Estado ‘bisagra’ entre ambos grupos, oficiando de puerta de entrada y salida entre el Atlántico y el Pacífico”.

Planteó dos estrategias: A) el futuro gobierno uruguayo plantea el tema en el MERCOSUR para que este flexibilice su posición; B) el futuro gobierno uruguayo descartaría plantear el asunto en el CMC y, sin abandonar su condición de miembro pleno del Mercosur, el país asumiría unilateralmente una estrategia de inserción externa sin requerir aprobación previa de los demás componentes del bloque.

A este panorama se suma un hecho sumamente importante, y es una noticia procedente de Brasil. La noticia (de hace poquitos días) dice así: “El flamante ministro de Desarrollo, Industria y Comercio designado por Dilma Rousseff, Armando Monteiro, señaló ayer que la política comercial avanzará, si el Mercosur no acompaña, en forma UNILATERAL.. El objetivo es ... ¡sellar un acuerdo con la ALIANZA DEL PACÍFICO, con o sin el Mercosur!”

De manera que el próximo gobierno frenteamplista -de prosperar este giro a la derecha del gobierno de Dilma-  tendría como aliado nada menos que al socio mayor del Mercosur, Brasil, lo que significaría un desastre para el proyecto de integración progresista.
EL FUTURO GOBIERNO
Si tomamos en cuenta declaraciones de las principales figuras del FA, todos son partidarios de lo que Garzón denomina “regionalismo abierto”. Y el programa del FA, con sus consabidos equilibrios, deja puertas abiertas para que esos procesos se desencadenen sin que nadie pueda decir que se está actuando en contra: “En términos de la estrategia de desarrollo, la opción pasa por reafirmar la pertenencia al bloque, persistir en el planteo de construir una integración regional profunda (...) y, simultáneamente, plantear a los socios del MERCOSUR la necesidad de concretar la agenda externa del bloque. La negociación conjunta es la prioridad, planteándose como alternativa la negociación de flexibilidades y formatos que permitan a los miembros del bloque avanzar a distintas velocidades” dice el programa.

Mas allá del programa (al que los principales dirigentes del gobierno electo no tuvieron demasiado empacho en intentar violar cuando fueron gobierno en 2004 y quisieron firmar un TLC con los EEUU que estaba expresamente prohibido), lo cierto es que los futuros actores principales del nuevo gobierno se han expresado a favor del ingreso a la Alianza.

Sabido es que Tabaré Vázquez ha manifestado reiteradas veces su deseo de un acercamiento mayor a los EEUU, a la vez que ha mantenido una prudente distancia con los socios del MERCOSUR y todos recordamos su enfrentamiento con el gobierno argentino y hasta el pedido de ayuda a Bush en ese enfrentamiento.

Danilo Astori, actual vicepresidente y futuro ministro de economía, principal impulsor del TCL con los EEUU en el pasado gobierno del FA, dijo en junio del año pasado en una cumbre en Colombia: "Hoy somos Estado observador, pretendemos llegar cuanto antes a Estado candidato a miembro pleno y ojalá pueda darse lo antes posible la calidad de miembro pleno para Uruguay". Por cierto, es de los máximos dirigentes que no han abandonado para nada la idea de un TLC con los EEUU, cosa que manifestó además en plena campaña electoral.

El flamante nominado como futuro canciller, el actual senador Nin Novoa, es otro de quienes vio frustrada en el pasado período la posibilidad de un TLC con los EEUU. A la salida del Congreso Liber Seregni se manifestó contrariado porque en el programa se había vuelto a incluir la prohibición de la firma del dichoso TLC (además de criticar también la inclusión de la anulación de la ley de impunidad).

Ahora vuelve por más. En sus primeras declaraciones luego de su nominación, ha manifestado que aplicará un “pragmatismo responsable”. “Voy a ir (a negociar con Estados Unidos) con la cabeza abierta”; también que “en lo personal” está de acuerdo con trabajar un tratado de libre comercio (TLC) con Estados Unidos. “Si a través de un TLC accedo a Estados Unidos libre de aranceles, no me puedo oponer”, indicó.
VTV informó además que Nin Nova dijo que hay que buscar acuerdos por fuera del Mercosur y que la Alianza del Pacífico representa el futuro de la economía mundial mientras que la relación con Estados Unidos puede seguir creciendo.
¿QUIÉN SE OPONE?
Es muy obvio que si quisiera dar estos pasos el futuro gobierno tendrá todo el apoyo de la derecha política y las cámaras empresariales. Y también parece claro que no todo el mundo estaría de acuerdo con estas cosas dentro del FA (¿seguiré pecando de ingenuidad?). La cuestión será ver de que modo esa discrepancia se manifiesta, y si habrá quienes estén dispuestos a enfrentar al caudillo.

Una crónica de un Consejo de Ministros del año 2006, cuando había amenazas de renuncias y malestar de algunos ministros, decía lo siguiente:
"Si algún compañero no se siente bien en el gobierno, o se siente frustrado en sus aspiraciones, está en su derecho a dejar su cargo. Como presidente voy a respetar su derecho y antes de que se vaya le voy a dar un abrazo en agradecimiento por haber formado parte de este equipo".

Con estas palabras, el presidente Tabaré Vázquez dejó en claro ayer en la residencia de Suárez, que no está dispuesto a que sigan las amenazas de renuncia de los integrantes del gabinete. Vázquez les recordó que "los únicos dos cargos electivos" del Ejecutivo lo ostentan el presidente y vicepresidente de la República y les señaló a los secretarios de Estado, que ninguno "está atornillado a la silla".

"Las decisiones del gobierno las toma el presidente, que es quien lleva el timón"
, precisó en tono firme.
Ahora aparece además como “el salvador” a quien fueron de rodillas a buscar a la casa para que volviera y los llevara de la mano a un tercer gobierno. Veremos como funciona en este caso la supuesta izquierda radical y si es o no una especie de oposición interna en el oficialismo.

Desde luego, no hay que descartar la movilización y la lucha desde el campo social. La central de trabajadores, en el año 2006 tuvo que formar lo que fue la Comisión de Defensa de la Soberanía, soberanía que estaba siendo cuestionada por el presidente Vázquez y su séquito más cercano que querían firmar el TLC con los Estados Unidos.

Es difícil saber que grado de respuesta tendrá ahora este PIT-CNT que se ha mostrado funcional en demasía a estos gobiernos progresistas.
 .



1 comentario:

  1. Traslado compulsivo a Civil de la Fiscal que pide proceso a militar confeso de torturar presas

    Como antes la jueza Mariana Mota, ahora la fiscal Diana Salvo

    TRASLADO COMPULSIVO A CIVIL DE LA FISCAL QUE PIDE
    PROCESO A MILITAR CONFESO DE TORTURAR PRESAS

    El Ministerio Público y Fiscal, dependiente del Ministerio de Educación y Cultura, resolvió días atrás el traslado compulsivo y sin aviso a una fiscalía civil de la Dr. Diana Salvo, fiscal penal de 10º turno, que estaba a cargo de la causa que indaga las denuncias de malos tratos y abusos sexuales a los que fueron sometidas las ex presas políticas en los años de la dictadura.
    La Dra. Salvo había pedido que se formara una pieza independiente para procesar con prisión al militar Asencio Lucero, quien en su testimonio del martes 30 ante la jueza penal de 16º turno, Julia Staricco admitió y justificó la práctica de torturas aberrantes sobre las mujeres que estaban detenidas en el Regimiento de Caballería Nº 9.
    La representante del ministerio público, ahora enviada a la Fiscalía Civil de 8º Turno, pretendía que continuaran las investigaciones sobre el caso principal a la vez que pidió el procesamiento de Lucero en un escrito presentado hace más de un mes. Sin embargo, la sorpresiva respuesta de la Procuradoría General de la Nación, a cargo del Dr. Jorge Díaz Almeida, fue su traslado.
    El episodio sufrido por la Dra. Diana Salvo (será subrogada por la Dra. Estela Llorente, proveniente de Maldonado), constituye el tercer caso en que en el sistema judicial uruguayo se produce el trasladado al área civil, de un funcionario que se destacaba por su trabajo en indagaciones sobre delitos penales vinculados a hechos de corrupción o a crímenes de lesa humanidad.
    A principios de 2012, cuando asumió su cargo el Dr. Jorge Díaz, se produjo el escandaloso cambio de destino del fiscal Ricardo Perciballe quien venía actuando en las fiscalías especiales contra el crimen organizado. Y a comienzos de 2013 la Suprema Corte de Justicia, decidió el traslado compulsivo de la jueza Mariana Mota quien tenía a su cargo 50 causas de derechos humanos.
    La confesión de Asencio Lucero, encargado de Inteligencia del Regimiento 9º, fue divulgada por el semanario Búsqueda, quien destacó que “se describen por primera vez en forma detallada las torturas efectuadas por militares a los detenidos políticos” como el submarino mojado o seco, la picana eléctrica, la privación de sueño, el desnudo en mujeres, los plantones y otros apremios.
    La Dra. Salvo también atendía el misterioso caso de la bomba que estalló en 2009 en una casa de la calle Plutarco, donde falleció Miriam Mazzeo, funcionaria del Instituto Superior de Formación Física, casada con Carlos A. Díaz. Una nueva línea de investigación estaba en curso luego que se agotaran varias teorías sobre quién puso el explosivo, catalogado como "casero" por los técnicos del Ejército.

    https://www.facebook.com/notes/roger-rodriguez/traslado-compulsivo-a-civil-de-la-fiscal-que-pide-proceso-a-militar-confeso-de-t/826589200725800

    ResponderEliminar