jueves, 26 de febrero de 2015

UTAA: ¡¡¡¡los peludos son humanos!!!!



Cortadores de Caña de Azucar en Bella Unión (@mxlatierra1987)
24 de feb. de 2015
Trabajadores zafrales explican las condiciones en las que trabajan cortando caña de azúcar, en la particular Bella Unión del departamento de Artigas. actualmente se encuantran en una lucha por reclamos comunes con diferentes agro-industrias de la zona.
El precio del corte de caña es recientemente actualizado de 264 pesos por tonelada. apenas 19 pesos más que el precio del año pasado, el que se hará retroactivo el pago a partir de este enero del 2015.
El sindicato de los trabajadores de la caña es UTAA, La Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas.
25 de febrero de 2015



Autor: William Yohai

La unión de trabajadores azucareros de Artigas (utaa) tiene una larguísima trayectoria. Fundada a principios de los 60 por Raúl Sendic marcó algunos hitos fundamentales en la historia del movimiento sindical uruguayo. Las históricas marchas, el copamiento de la sede del ingenio con la directiva adentro que obligó a los patrones extranjeros a pagar los créditos laborales que debían a los trabajadores y por fin la integración de muchos peludos a la lucha guerrillera urbana y rural son apenas parte de esta epopeya.

Los bichos de dos patas tenemos cierta tendencia a idealizar (para bien o para mal) los hechos sucedidos hace mucho tiempo. Esto es particularmente cierto con la historia de utaa y los peludos. Por suerte tenemos testigos y protagonistas directos de la historia que, sin desmerecer para nada su relevancia y sustancia, incluso heroica, ponen de relieve el carácter real de la misma. Por caso el rico anecdotario que, por ejemplo, Washington Rodríguez Beletti nos suele “bajar a tierra” o, cabría decir mejor, humanizar, el legado. Así cuando el flaco nos cuenta la cantidad de botellas de caña que alguna vez hubo que requisar de un camión en alguna marcha nos está demostrando como el humano heroísmo nunca va demasiado lejos de la humana flaqueza. Silvio Rodríguez nos diría “si un hombre roba comida y después da la vida ¿que hacer? ¿hasta dónde debemos practicar las verdades?”

Ponemos el “adelanto rápido” en el cassette....y tenemos dos viejos y destartalados ómnibus de cutcsa con asientos incómodos hasta para un viaje de 10 minutos en los cuales unos 90, entre mujeres, niños y hombres vinieron el miércoles de mañana desde Bella Unión.

Pertenecen a varios sindicatos: cañeros de utaa, obreros fabriles y hortelanos de “Greenfrozen” y “Calvinor”, “productores” asentados en la “Colonia Raúl Sendic” (ex cortadores de caña asalariados), obreros de la naranja de Paysandú, y alguno más que la memoria no recuerda.

¿porqué se hicieron 650 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta en esos ómnibus destartalados, muchos de ellos sin asientos? Y agregamos que encima se bancaron los más de 50 mm. de lluvia que cayeron la madrugada del jueves sobre el campamento en el palacio...

La respuesta es simple: ESTÁN DESESPERADOS.

Hace unos 15 años Bella Unión se moría. El gobierno de Jorge Batlle terminaba de levantar los subsidios que históricamente habían permitido la existencia del cultivo de la caña de azúcar y su industrialización allí y en Salto (El Espinillar). Había hambre. El Frente Amplio haciendo gala de la demagogia que lo llevaría al gobierno prometió la reactivación azucarera. Y cumplió.

Sólo que al hacerlo levantó las deudas de “los gringos” como se conoce a los empresarios terratenientes de la zona que en gran parte, probablemente en su mayoría, debían más de lo que valían sus campos. El ingenio estaba destruido, no valía nada. El generoso estado fraudeamplista condonó las deudas y arrendó el ingenio por 2 millones de dólares por 10 años. Invirtió decenas de millones para ponerlo en condiciones y se puso en marcha, otra vez, la producción de caña y de azúcar. Bella Unión revivió. Y varios personajes, en primer lugar el ahora “arrepentido” Raúl Sendic Rodríguez, labraron a espaldas de esta reactivación azucarera sus carreras políticas.

Se perdió una extraordinaria oportunidad: hacer uso de los créditos que el estado vía BROU y carteras de los bancos fundidos tenía contra los “gringos” para quedarse con sus tierras y montar un proyecto en parte cooperativo y en parte estatal de gran envergadura en ese gigantesco activo de varios miles de hectáreas con regadío. Pero eso hubiera sido “demasiado radical”. Repitamos: se trataba apenas de cumplir las leyes que permiten ejecutar judicialmente a los deudores que no pagan sus créditos. Nada más.

Dos realidades habrían, sin embargo, de complicar las cosas. a) un pésimo manejo empresarial y b) el hecho incontestable de que el clima uruguayo, aún el microclima del “vértice norte” como lo llamaron los milicos, es pobremente apto para el cultivo de caña.

Es así que el proyecto “sucroalcoholero” como se le llamó empezó a tragarse cantidades enormes de dinero. Un verdadero barril sin fondo del cual la oposición ha hecho, tímidamente en realidad, caudal.

Pero a no confundirnos: los ríos de dinero que fluyeron desde el estado hacia Bella Unión no fueron a parar a manos de los trabajadores. Ni de sus dirigentes sindicales...por lo menos de los de utaa. Cubrieron las inevitables pérdidas hijas de la ineficiencia y la corrupción enriqueciendo aún más a los medianos y grandes productores y probablemente a los grandes comerciantes dentro y fuera de la zona. Y, quien sabe, a algún funcionario público de alto nivel. Los trabajadores, especialmente los cultivadores y cortadores de caña, siguieron como siempre ganando una miseria en un trabajo bestia. Y encima, zafral.

Fruto de la presión social motivada por la lógica aspiración de evitar la zafralidad y los jornales de miseria aparecieron un par de proyectos “colonizadores”. El primero, “placeres”, constituyó lo que Raúl S.F. reconocería en la película “Yo pregunto a los presentes” como “una reforma agraria alquilada”. El esquema: en tierras arrendadas por ALUR (alcoholes Uruguay, la estatal bajo derecho privado que maneja el asunto) la empresa financiaba la plantación de caña. Los “cooperativistas independientes” hacían las labores de siembra y cuidado. Cosechaban a mano la caña. Durante el año recibían “adelantos a cuenta”. Al entregar la caña al ingenio se liquidaba; el producido de la venta a un precio fijado por el ingenio contra los distintos costos incurridos. Incluyendo, por supuesto, la renta de la tierra. Se trata en realidad de una realidad asalariada disfrazada. Evita las obligaciones de las leyes laborales imponen a los patrones.

El resultado resultó previsible: la gran mayoría de los “cooperativistas” terminó debiendo cada vez más. Es que las ineficiencias varias debidas al mal manejo de ALUR se combinaban con la necesidad de ésta de minimizar pérdidas fijando precio al producto demasiado bajo. Sin contar la inexperiencia de los noveles “cooperativistas-empresarios” sumada a otro factor clave: áreas completamente insuficientes para ser rentables.

Estos tenían prohibido edificar en la tierra asignada. Pero algunos de ellos que debían recorrer grandes distancias para ir y venir desde sus viviendas al lugar de trabajo violaron la prohibición. ¡que desagradecidos...querían la chancha y los cuatro reales!

Algunos amigos de los trabajadores la vimos venir. Y cuando les recordamos el hecho a estos la respuesta fue: 1) no teníamos otra opción; era eso o seguir como antes 2) si no hubiéramos aceptado nos hubieran dicho: ¿vieron?, los peludos son unos atorrantes, les ofrecimos tierra y no aceptaron. Lógica irrefutable; el “sabio previsor” violín en bolsa.

La historia de la “Raúl Sendic” no difiere esencialmente. Ahora la “reforma agraria” no es “alquilada” ya que las tierras (unas 2.000 hectáreas) han sido adquiridas por el instituto nacional de colonización. Pero el esquema es el mismo. Un proyecto inviable desde el inicio por los factores aludidos.

La política estatal ha ido, mientras tanto, cambiando. Ya no importa mucho el azúcar. Más bien todo se desvía hacia el alcohol carburante. Y se tiende a abandonar la caña en favor de cultivos más adaptados al clima, como el sorgo y el maíz. Se busca mecanizar el corte de caña. Como se ha denunciado con abundantes elementos de prueba por un par de empresarios, asunto que obra actualmente en algún juzgado penal, la fábrica destinada a procesar granos para fabricar alcohol que se construye en Paysandú cuesta unos 100 millones de dólares más de los que debería. Ese es el nivel de ineficiencia (¿corrupción?) que campea en los negocios de ANCAP-ALUR.

No entraremos aquí a discutir en detalle lo problemático-inmoral de estos proyectos. Su esencia consiste en producir alimentos para quemarlos en los motores de los automóviles. Económicamente son, por decirlo suavemente, dudosos. Y eso sin contar la abrupta caída reciente del precio del petróleo.

ANCAP-ALUR se encaminan, dentro de los límites descritos, a racionalizar en lo posible el asunto. Pero hay un “pequeño problema”: un par de miles de familias dependen del esquema cañero. Y ven, azorados, que su medio de vida desaparece. Mala vida, podríamos decir, pero vida de trabajo digno al fin. Eso se acaba...¿y que viene a cambio? No hay respuesta. El economista Shumpeter llamaba a esto “destrucción creativa”. La esencia del capitalismo. Empresas se crean, contratan trabajadores. Otras se funden, los despiden. Lo bueno, eficiente, moderno, va sustituyendo a lo malo, ineficiente, antiguo.

Shumpeter no dependía, seguramente, de un trabajo durísimo en un confín de un pequeño país. No veía ante sí el panorama de quedarse sin un mal trabajo. Súmese a esto que en Bella Unión cerraron la empresa productora de hortalizas ex-Calagua (“Greenfrozen”) y la viñatera embotelladora “Calvinor”.

Es por eso que los “peludos” vuelven, por enésima vez, a marchar a la capital. Y se meten en esos ómnibus destartalados e inseguros. Y se bancan la lluvia en los jardines que circundan al palacio.

Los trabajadores de Bella Unión buscan trabajo digno y estable. Nada más.

Y es por eso que un grupo de militantes jóvenes y viejos, obreros, estudiantes y hasta algún burgués desnorteado insistimos en apoyarlos. Viendo en ellos lo que son, mujeres y hombres que van haciendo su camino de conciencia revolucionaria a fuerza de trabajo y sacrificio. Que aprenden en este proceso de pedir, exigir, a unas autoridades que los han utilizado una y mil veces para escalar políticamente, lo que representa este estado burgués que tenemos. Hoy no está el viejo Sendic. ¡que falta que nos hace!...que LES hace.

Mientras tanto la historia continúa. De estas luchas aparentemente pequeñas se construye la revolución. Que no será, por cierto, obra de los juanes tranqueras, viles cobardes que no tienen siquiera el mínimo coraje de dar la cara al calumniar.

VIVA, HOY Y SIEMPRE UTAA, CARAJO!!!!


Hoy con los sindicatos acampados en la ruta 3. Con esta acampada se reclaman soluciones concretas para la vida y la realidad de centenares de desocupados, empleados zafrales en precario, por la autogestión de las empresas Calvinor y Green-Frozen


Ocupación de Greenfrozen
COMUNICADO DE PRENSA DESDE EL CAMPAMENTO DE LOS SINDICATOS DE BELLA UNION

Ante la determinación tomada por la empresa Green-Frozen por los despidos realizados en el día de ayer de totalidad de su plantilla, tanto del campo como de la industria, las organizaciones reunidas en asamblea en el campamento de la ruta 3 en Bella Union, toman la decisión de ocupar la planta industrial en defensa de su fuente de trabajo.

Esta ocupacion es parte de la bateria de medidas que se tomarán desde el día de hoy hasta que no se de una solución definitiva a la problemática de desempleo y precariedad de la zona.

Queremos la reactivación de las agro-industrias y la participación activa de los trabajadores en los emprendimientos productivos. Por lo que seguimos denunciando esta politica precarizadora que se lleva acabo en el norte, donde se siguen enriqueciendo unos pocos y marginando a la gran mayoria de trabajadores a la  precariedad y a la zafralidad. Exigimos que se respenten nuestros derechos como trabajadores.

Los Pequeños Productores, así como intgrantes de la colonia 15 de enero la colonia Raúl Sendic, campo Placeres, Pay Paso, así como otros pequeños productores, reivindican la descentralización del mercado azucarero llevado a cabo por la empresa Alur, al borde de una inminente muerte debido a su las ganancias por año de trabajo, que se las llevan los prestadores de servicio tercerizados y la empresas disfrazadas de cooperativas de reiego (Calpica y Calagua). Como consecuencia los lleva al endeudamiento, a dificultades para cumplir con el arrendamiento, entre otras obligaciones. Ademas no reciben una ganancia por cada producto final como es el etanol, biodiesel, alcohol, comida para ganado y energia, sino que solo son remunerados por kilo de azucar.

Los trabajadores de COOPTRAVINOR (ex Calvinor)  denuncian el engaño al que fueron sometidos en el proceso de la autogestion. Exigimos los apoyos prometidos para la recuperación de su fuente laboral. Que el FONDES cumpla como herramienta al servicio de la realidad social, con el cometido por el que fue creado.

1 -Soluciones para los trabajadores que se quedaron sin seguro de paro y sin trabajo.
2 -El desarrollo productivo basado en la participación de los trabajadores y que asegure la fuente de trabajo.
3 -La participación de la Universidad y los organismos de investigación en el desarrollo de alternativas sustentables adaptadas a la región y a su gente.
4 -Que las alternativas no queden sujetas a los vaibenes del mercado  o la inversión especulativa para unos pocos.
5 -Exigimos la formación de una comisión parlamentaria que busque    soluciones inmediatas de fondo a toda la problemática que afecta a la sociedad.
6 –Que esta situación que estamos por la pasando sirva como ejemplo para otras zonas del país.

POR UNA BELLA UNION PRODUCTIVA
ARRIBA LOS QUE LUCHAN!!!

UTAA, COOPTRAVINOR, SOCA, STH y STG de Green-Frozen, PEQUEÑOS PRODUCTORES.
Organizaciones sindicales que se solidarizan: FANCAP, OSDOR, AUTE, AFUTU, AFUR, SINAU, SUAT, U.A.O.E.GAS, FENAPE, SUMA, UNRRA, ADEOM, SUNCA, asi como el MOVIMIENTO POR LA TIERRA.







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