jueves, 28 de mayo de 2015

Los vendepatrias

Comilona con los gringos








Nin Novoa: “El Uruguay es internacional o no es”


El canciller defendió las políticas de inserción del país en los bloques comerciales.

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El canciller Rodolfo Nin Novoa defendió las políticas de inserción de Uruguay en los bloques comerciales que se están creando en el mundo, ya que según él el país no puede quedar aislado. Así habló en un almuerzo de la Cámara de Comercio Uruguay-Estados Unidos, en donde también comparó en forma autocrítica la situación uruguaya con la de Colombia que tiene un tratado de libre comercio con varios bloques.
“El Uruguay es internacional o no es”, sostuvo Nin Novoa. “Un país que tiene 3.450.000 habitantes, que produce alimentos para 30 millones de personas en el mundo -como dice habitualmente el ministro Aguerre- tiene que necesariamente mirar hacia afuera. Y no solo vinculado con la producción de alimentos, también con la de servicios, porque la calidad del material humano que compone nuestra sociedad lo hace absolutamente competitivo”.



>>>En una comilona nada barata

>>>El ministro le habló a los comensales
“El Uruguay es internacional o no es”, sostuvo Nin Novoa.
El gobernante que gobierna para las corporaciones lo dijo en la cámara de Comercio Uruguay- Estados Unidos. Alli donde se vende la patria. Que quiso decir el ministro? a quién se refiere ser "internacional"?


Los "internacionales" de Nin Novoa, no se le ocurren otros. Y a ellos hay que abrirse.

Y que le toca al uruguayo? para quién gobierna?

“Un país que tiene 3.450.000 habitantes, que produce alimentos para 30 millones de personas en el mundo"

Sin embargo en Uruguay hay niños con hambre según los últimos informes oficiales, aunque al hambre le digan "inseguridad alimentaria".

Yo le pregunto al ministro y su corte, el Uruguay es o no es?
Una sola pregunta recibió este miércoles el canciller Rodolfo Nin Novoa de parte de los empresarios de la Cámara Uruguay–Estados Unidos que participaron de un almuerzo donde el ministro fue el orador: “impuestos a los servicios”.
El punto marcó la preocupación del sector en momentos en que el gobierno recibe críticas desde el Frente Amplio y el PIT-CNT por negociar el acuerdo global de servicios (TISA).




>>>El neoliberalismo no funciona
Si embargo nos quiere meter en él
>>>Nin Novoa quiere un TCL
Mire que se le dijo

>>>Ni TCL, ni TISA

INDISCIPLINA PARTIDARIA, la columna de Hoenir Sarthou:
Partiendo las aguas

publicado  por Semanario Voces

Las señales son todavía incipientes, pero algo significativo está pasando.

Hace apenas seis meses, durante las elecciones, parecía que el destino del país y de cada uno de nosotros se jugaba en el resultado electoral. “¿Y si ganan los rosaditos…?”, decía mucha gente, con temor.

Las elecciones pasaron, los “rosaditos” no ganaron y, sin embargo, como me decía anoche un amigo, “No hay alegría”

Y es cierto. No hay alegría ni grandes expectativas. Lo que empieza a haber es preocupación y señales de malestar, que, curiosamente, provienen en principio de lo que podría considerarse el riñón histórico de la izquierda uruguaya.

El movimiento sindical y numerosas figuras de izquierda, con destacada trayectoria universitaria, sindical, intelectual y política, han hecho declaraciones públicas contrarias a una decisión adoptada por el gobierno del Frente Amplio.

Esa decisión es la incorporación de Uruguay al “TISA”, es decir, al conjunto de países que, liderados por los EEUU y por la Unión Europea, negocian un gigantesco acuerdo global para la liberalización del comercio de servicios.

Los inconvenientes y riesgos del TISA han sido denunciados por los economistas Antonio Elías y José Manuel Quijano, incluso en las páginas de “Voces”, de modo que poco puedo agregar al respecto que no se haya dicho ya.

Baste recordar que es un acuerdo internacional para reducir la regulación del comercio de servicios, y que suscribirlo implicará restringir la potestad del Estado de regular la actividad de empresas extranjeras que actúen en el área de “servicios” y obligará además al Estado a someterse al poder jurisdiccional de tribunales y de cortes no nacionales en caso de conflicto con cualquiera de esas empresas. En suma: el Estado renunciaría al pleno ejercicio de las funciones legislativas y judiciales en su territorio.

Para colmo, todas las tratativas del TISA, y en particular las de la incorporación del Uruguay, han sido hechas en secreto, sin brindar oficialmente información sobre el asunto. Esas son las reglas del TISA, que impone el secreto a cualquier país que participe de las negociaciones.

No debemos confundirnos. El problema no es solamente el TISA. Porque el mismo tipo de medidas que prevé ese “prototratado” vienen abriéndose camino en decenas de otros tratados y acuerdos comerciales que los Estados en general, y el Estado uruguayo en particular, vienen firmando desde hace tiempo.

Así, los tratados de “protección de inversiones”, como el firmado en su momento con Finlandia, o el tratado que se pretende firmar entre el MERCOSUR y la Unión Europea, y los acuerdos firmados con ciertas empresas, como “Montes del Plata, contemplan muchas de las condiciones previstas en el TISA, incluidas reglas que protegen excesivamente a las empresas involucradas, como, por ejemplo, la garantía por parte del Estado de que no adoptará decisiones legislativas o administrativas que reduzcan los niveles de ganancia de la empresa. ¿Alguna pequeña o mediana empresa nacional ha recibido alguna vez semejante garantía?

En el fondo, el TISA no es más que uno de los tantos nombres que asume la necesidad de las corporaciones transnacionales de liquidar o neutralizar al Estado y a las instituciones democráticas de los países en los que quieren invertir. Por eso el secreto en las negociaciones, por eso aparece siempre la exigencia de maniatar al Poder Legislativo y de excluir al Poder Judicial.

El asunto, bajo una apariencia compleja, es en realidad sencillo: hemos llegado a un punto en que el desarrollo del capitalismo global se ve obstaculizado por los Estados nacionales y por las instituciones democráticas. Es obvio: los Estados implican reglas que cumplir, controles que sortear, e impuestos que pagar. Además, ¿cómo explicarles a millones de votantes pobres, que pagan impuestos y soportan reglas y controles, que a las inversiones de muchos millones de dólares no se les aplican las mismas reglas y controles que a ellos? Es casi imposible. Por eso es necesario el secreto.

En mantener el secreto están de acuerdo tanto las corporaciones transnacionales como muchos gobernantes locales. Estos últimos porque, si dijeran la verdad sobre lo que están negociando, perderían la confianza y el voto de sus electores.

El último alarido de la moda en política internacional ya no es dar golpes de Estado (cosa poco “paqueta” y bastante engorrosa). Es mucho más efectivo vaciar la democracia, dejar la cáscara de la voluntad popular, pero tomar las decisiones serias, las que de verdad importan, a puertas cerradas y en secreto, a menudo disfrazadas como decisiones técnicas. Es sencillo: basta con encontrar a dirigentes políticos que se presten a ello y con contratar a tecnócratas que les hagan los discursos justificatorios.

Así las cosas, el TISA, no solo en sí mismo, sino como muestra del modelo de sociedad y de Estado al que aspiran las corporaciones multinacionales, puede convertirse en un verdadero parteaguas para la sociedad y para el sistema político uruguayo.

Quizá el escenario político nacional tenga que reacomodarse en función de ese megaproyecto económico, político, jurídico y social, impulsado y virtualmente impuesto desde fuera del país.

Ante la eventualidad de que el Poder Legislativo se vea impedido de legislar respecto a cierto tipo de inversores, de que el Poder Judicial se vea impedido de juzgarlos, y de que el Estado, no sólo no pueda controlarlos ni reglamentar sus actividades sino que además pueda ser enjuiciado en el exterior, ¿sigue siendo tan importante decirse blanco, colorado, independiente o frenteamplista, o incluso socialista, comunista o tupamaro? ¿No hay acaso una esfera de soberanía, de autodeterminación política democrática que a todos nos convendría defender?

En el Frente Amplio, ese conflicto ya parece planteado. Notoriamente, muchos de los dirigentes sindicales y de las personalidades que se manifestaron contrarios al ingreso al TISA, y por ende críticos con la decisión del gobierno, son frenteamplistas de larga data. Otras son personas de izquierda, también de larga data. Pero –me consta- se oponen al TISA también personas que no son ni se han declarado nunca “de izquierda”. Se oponen por convicciones republicanas, en algunos casos fundadas además en sus convicciones de matriz nacionalista o batllista.

Creo no equivocarme al pensar que la realidad que se aproxima impondrá cambios en los viejos compartimientos estancos de la política uruguaya. Porque los nuevos desafíos globales no pueden ser respondidas con viejos esquemas locales.









2 comentarios:

  1. Cada vez que un personaje de estos nefasto pone una afirmación como absoluta “El Uruguay es internacional o NO ES” genera un conflicto. Que el Uruguay sea internacional (abierto hacia el intercambio y el díalogo con las demás naciones como siempre lo ha sido) no tiene nada que ver con ceder espacio hacia lo supranacional donde lo que se pierde es SOBERANIA. Un gobierno con personajes nefasto como este (corrupto que se ampara en fueros para no responder al engaño perpetrado a la impositiva falseando la declaración jurada de bienes para no pagar los correspondientes impuestos que ellos mismos votan) termina negociando y acordando la firma de contratos de asociación con empresas transnacionales en el marco de lo "publico-privado" fijando como resolución de diferencias o conflictos tribunales ajenos al país u organizmos internacionales para la resolución de disputas... siendo que el Uruguay es "una República" y "la Justicia un poder independiente" al gobierno. Pregunta: ¿de que tanto miedo tienen los inversores? que tantas garantias exigen siendo que las preferencias otorgadas ya son AMPLIAS en cuanto a las ganancias en sí, acaso los gobernantes responsables de la conducción del estado otorgando como preferencia esa garantía de excepción ¿no ratifican con dicha sesión que los inversores tienen la razón afirmando que la justicia nacional no es independiente? ... lo cual me da a pensar que si ellos no creen en la justicia nacional ¿porque íbamos a creer entonces los ciudadanos en la misma? ... al final tenemos una constitución donde al ciudadano se lo resguarda de muchas cuestiones que hacen los gobernantes, que de aplicarse a rajatabla caerían ya muchos contratos firmados por el estado en nombre de todos sus habitantes..., sin embargo los pleitos disputados en tribunales supranacionales u organizmos internaciones pueden condenar al estado a pagar indemnizaciones que si bien la ciudadania tuvo razón de ejercer ese derecho amparado en el marco que da la constitución, luego tiene que afrontar por la incapacidad de ESTOS GOBERNANTES el pago de esos pleitos perdidos a través de impuestos, estrangulando aún más al ciudadano medio que es el que tributa (porque al que no tiene ni colgándolo de los pies se le cae una moneda, a los pobres ya nada más le pueden sacar que la dignidad)..., eso si, ellos luego MIENTEN A LA HORA DE TRIBUTAR. Nin "1200% de enriquecimiento ilícito" Novoa, que paquete nos comimos los uruguayos con estos personales!

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  2. Y ELLOS VIENEN A TERMINAR EL TRABAJO.....ENTREGAR EL PAIS ATADO DE PIES Y MANOS PARA QUE LOS GRINGOS NOS TERMINEN DE HACER ESCLAVOS...LA HISTORIA VUELVE A REPETIRSE...LA CULPA NO LA TIENE EL CHANCHO SI NO EL QUE LE RASCA EL LOMO...SI TENES UNA MANGA DE CHANTAS QUE NADA HACEN PARA AYUDAR AL QUE TRABAJA QUE HACEN NEGIOCIACIONES DE TRATADOS DE LIBRE COMERCIO A ESCONDIDAS, A ESPALDAS DEL PUEBLO QUE ES EL QUE DESPUES SE COME LA COMIDA COMO SIEMPRE...Y..LOS VAN A VOTAR ALEGREMENTE Y LES HACEN CARAVANA Y TODO...ENTONCES LOS TRAIDORES NO SON SOLO ELLOS...TAMBIEN LO SON LOS QUE LO APAÑAN....Y MIREN QUE CON ESTOS TRATADOS VAMOS A SUFRIR Y MUY FEO.......FESTEJEEENNN NO MAS FESTEEEEJJEEENNN...SUERTE EMPILA.....

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