sábado, 20 de junio de 2015

Autogestión de Cotrapay necesita apoyo

y con una empresa fundida arreglate como puedas en Paysandú


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 El Estado debe asesorar y comprar producción de cooperativas.



>>>El gobierno no resuelve la situación de ex-Paylana - Cotrapay
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NO SON SOLAMENTE 200.000 DÓLARES
Cotrapay espera apoyo para futuro, que depende del análisis de viabilidad

Locales | 17 Jun Los integrantes de la Cooperativa de Trabajadores de Paylana (Cotrapay) están más preocupados por la solución de fondo para el financiamiento de la empresa textil que por la coyuntura de los 200.000 dólares para el pago de los sueldos, y esperan una definición del gobierno sobre cómo seguirá el respaldo para el emprendimiento autogestionado de Paysandú.
La presidenta de la cooperativa, María Irisarri, dijo a EL TELEGRAFO que “hoy la situación está pendiente del estudio de viabilidad que está haciendo el Instituto Nacional del Cooperativismo (Inacoop) para ver cómo continuamos trabajando, porque el problema son los tiempos, que no son los mismos que los de los organismos del Estado. A esto necesitamos darle una continuidad para trabajar, porque nosotros dependemos de fechas de entrega y tenemos que tener las cosas claras para ver cómo seguimos adelante. Ese es el tema número uno”, afirmó.

LA CONTINUIDAD DEL PROYECTO
En cuanto a qué se refiere con continuidad, dijo que es “en todo sentido, continuidad laboral y de los fondos, hablamos de la continuidad del proyecto Tessamérica, de la fábrica y de los 170 puestos de trabajo que continúan. Ese es el planteo básico, porque quedamos en el medio de lo que fue el cambio de funcionamiento que tenía el Fondes, y quedamos en stand by desde que salió el decreto que habilitó que Inacoop pague a los emprendimientos los montos que ya estaban estipulados con cifras; el nuestro estaba para cumplir la segunda etapa, pero dependía de un estudio que se hacía sobre lo anterior. Y eso no se cumplió, después que asumieron las nuevas autoridades, se resolvió empezar de nuevo y eso nos afectó por las demoras”.
“Hicimos un acuerdo el año pasado, que empezó a funcionar en enero, y esa primera etapa de las cifras daba para 60 días. Luego se evaluaría el funcionamiento y el cumplimiento con lo planificado productivamente para empezar la segunda etapa, que tenía que tener continuidad, no debía tener desfasaje en el tiempo para que pudiéramos seguir trabajando y así lograr buenos resultados”.

VARIOS MESES
Explicó que eso se demoró ya que “vinieron las elecciones, luego fin de año, las vacaciones, el cambio de gobierno y eso nos perjudicó hasta que se restablecieron las autoridades y se vio cómo quedaba el Fondes. Quedaba el decreto que habilitaba los pagos que estaban estipulados, pero el nuestro estaba a estudio y por eso nunca se cumplió. Ese fue el problema que tuvimos. Habíamos hecho una programación desde el año pasado que debía tener continuidad, porque veníamos incrementando la cantidad de metros producidos y eso tuvo un costo para lo que necesitábamos el apoyo hasta poder valernos por nuestros propios medios”. Al tener mayor producción, “nos llevaría más gasto de energía, más materia prima. Y para poder tomar esos pedidos, debíamos tener ese respaldo asegurado. Y no se pudo dar ingreso a esos pedidos en tiempo y forma porque el apoyo no llegó como debía y eso se refleja en las dificultades que tenemos ahora”.
Sobre a qué se refiere con el respaldo y apoyo, dijo que es “la continuidad del acuerdo que habíamos llegado con el Fondes” en cuanto a financiamiento.

CUÁNTO HAN RECIBIDO
Sobre cómo se planteó el préstamo, Irisarri dijo que “quiero ser muy cuidadosa con los números porque pueden malinterpretarse. La primera etapa, cuando recibimos el préstamo para capital de giro, fueron dos millones seiscientos mil dólares cuando en el proyecto inicial eran cuatro millones para capital de giro. Ya de ahí empezamos con un recorte para empezar de cero, por lo que era obvio que esa plata no iba a ser suficiente. Tuvimos que volver a presentarnos para llegar a un punto de equilibrio”. Además, dijo que el Fondes aportó “750.000 dólares para la compra de maquinaria que estaba prendada por el BROU y 400.000 dólares de lo prendado por fuera, que compramos el año pasado. Luego se hizo un pedido de un millón ochocientos mil dólares en diciembre de 2013, que también llegó tarde y no fue suficiente, porque veníamos aumentando la cantidad de metros y de clientes. Y ahí comenzamos a corregir las cosas que aprendimos con el tiempo, incrementar la mano de obra calificada, como ingenieros, técnicos y otros, que no se pudo cumplir. Para lograr esas mejoras de mantenimiento y otras, nos presentamos para una última ayuda para conseguir el punto de equilibrio”.
Además, “este año recibimos 516.000 dólares destinados también a capital de giro”. Sobre si este pedido no estaba contemplado en los pedidos anteriores, explicó que no lo estaba, y “era un último apoyo no pedido en el principio. Luego acordaron que año a año se haría una evaluación y si era necesario, recibirían las inyecciones de dinero necesarias hasta llegar a la estabilidad. Y seguimos como lo acordado”.

“ES SUSTENTABLE”
Irisarri aseguró que “la fábrica es sustentable. El tema pasa por las condiciones en que tomamos la fábrica y cómo fue el comienzo, con la maquinaria, mano de obra, parte edilicia y la parte comercial; nadie puede pretender que, en las condiciones en que había quedado Paylana, a los dos o tres años Cotrapay estuviera valiéndose por sí sola. Venimos en esa mejora, pero necesitamos una última inyección para llegar a esa meta”.
Necesitarían “200.000 dólares mientras se define el estudio de viabilidad. Y como dije, esos acuerdos con el Fondes antes del 28 de febrero ya no cuentan, las nuevas autoridades nos propusieron hacer un nuevo estudio de viabilidad para ver en qué condiciones está la fábrica y también productiva y comercialmente para saber si es viable o no y cómo continúa”. Ahora “esperamos que Inacoop nos llame para darnos el resultado de ese estudio y queremos escuchar, en caso de no ser viable, qué nos propone”.

OPINIONES REALES
Irisarri detalló que, actualmente y debido a algunas renuncias de socios que consiguieron otras opciones laborales, “somos 170 trabajadores con sus familias. En la situación laboral en que está Paysandú, no nos podemos dar el lujo de otra vez cerrar las puertas de esta fábrica”.
Aclaró que “manejar números fríos y desde afuera, sin estar acá y sin saber cómo son realmente las cosas es difícil, y a veces se manejan cifras tan fríamente que se vierten opiniones que no son las reales, que desconocen cómo ha funcionado el emprendimiento y cuáles fueron las consecuencias. Éramos trabajadores --y nos hacemos cargo-- que no teníamos técnicos ni mano de obra calificada, éramos 200 obreros que fuimos aprendiendo y si bien hemos mejorado muchísimo, en el camino cometimos errores y nos hacemos cargo. Pero hay muchas cosas que deberían haber venido en tiempo y forma, y no hablo solo de plata, sino de apoyo técnico y capacitación que no se dio. Porque un emprendimiento como este no sale adelante solo con plata, y eso nos enseñó el tiempo, en estos cuatro años que llevamos como cooperativa y tres años produciendo con el sacrificio de todos los trabajadores”.
La presidenta de la cooperativa culminó señalando que “entiendo cuando se maneja que es plata del pueblo, pero parece que muchas veces se dio --y a esta misma fábrica de Paylana-- mucho más, más de 23 millones, y no se le cuestionó como se nos cuestiona a los trabajadores. Nadie de acá se lleva la plata para su casa, tratamos de salir adelante, mejorar día a día y apostar a Paysandú, porque lo que hacemos queda acá y no lo llevamos para ningún lado. La lucha nuestra es por seguir trabajando y necesitamos apoyo, esa es nuestra realidad”.







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