domingo, 9 de agosto de 2015

“La tortura no se negocia, se condena, se persigue y se castiga”




07/08/2015

Integrantes del Comité de Derechos del Niño dijeron en TNU que dentro del sindicato del INAU hay grupos que ejercen “prácticas corruptas y mafiosas”.

El Comité de los Derechos del Niño del Uruguay, junto a otras organizaciones, rechazó el reciente hecho de violencia cometido por funcionarios en el centro Ceprili del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (Sirpa) y que fue difundido en un video. En la declaración señalan que “estos episodios de violencia institucional son parte de una lógica de ejercicio del poder instaurada desde hace más de 20 años en estos centros, que se ha expandido y profundizado como forma habitual de práctica desde la pasada administración”.

En entrevista en Televisión Nacional, Luis Pedernera y Juan Fumeiro, integrantes del Comité de Derechos del Niño del Uruguay, aseguraron que dentro del sindicato del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) hay grupos que ejercen prácticas corruptas y mafiosas.

Además afirmaron que los operadores judiciales también tienen responsabilidad por no dar señales claras ante las denuncias de tortura en centros de reclusión del Sirpa.

Pedernera señaló que la central sindical no puede excusarse exclusivamente en esperar a ver qué pasa con las investigaciones administrativas y qué opina la Justicia. “Sino, no estuvieran condenando el terrorismo de Estado porque sabemos cuál es la actuación de la Justicia actualmente en estos temas, llevamos 30 años de lucha por desterrar la impunidad de los actos de terrorismo de Estado. La tortura no se negocia, se condena, se persigue y se castiga”, agregó.


.

“Estamos llamando a la responsabilidad del movimiento sindical. Estos hechos empañan la rica historia del movimiento sindical en la defensa de los derechos humanos”, señaló Pedernera. Además, dijo que esperan que no se descansen en “esperar las investigaciones administrativas y judiciales porque nadie mejor que el movimiento sindical sabe lo que estamos esperando las organizaciones que luchamos contra el terrorismo de Estado para investigar los crímenes de la dictadura”.


Funcionaria procesada controlaba cámaras del Sirpa
En los hogares del Sirpa existe un “círculo de impunidad”, un acuerdo tácito entre las autoridades del anterior período y una parte del sindicato de esa institución para que no se difundan las situaciones de torturas a los internos, expresó a No toquen nada Luis Pedernera, integrante y coordinador del Comité de los Derechos del Niño del Uruguay e integrante de Ielsur.
  07 de Agosto de 2015 | Por: Redacción 180







Según dijo Pedernera a No toquen nada, en los hogares de reclusión de adolescentes del INAU “hay un fuerte ejercicio del poder de un grupo que se ha anquilosado en el gobierno para sostener un sistema e base a determinadas prebendas”.
Dijo que para el Comité de los Derechos del Niño del Uruguay (CDNU) “es evidente” que durante la pasada administración del INAU “se sostuvo un sistema de cero fuga y episodios evidentes de violencia sobre los adolescentes y las familias” en base a “la tortura, a mirar para el costado cuando se torturaba, a no avanzar en las investigaciones”. Recordó que las madres de los reclusos “se las tildó de mentirosas, prácticas muy parecidas a las que ocurrían en la dictadura con quienes buscaban a sus familiares desaparecidos”.
Denunció la existencia de un “círculo de impunidad”, del cual ya había dado cuenta el suizo Eric Sottas, consultor de la Organización Mundial Contra la Tortura, en sus visitas a Uruguay. Sottas había dicho que “la mayoría de los funcionarios no son violentos pero en la medida en que hay total impunidad para quienes son los ‘brazos fuertes’, los demás no se atreven, aun si se dan cuenta de algo, a denunciar”.
Pedernera explicó que en el hogar en que sucedió la golpiza de parte de funcionarios del INAU a adolescentes del centro Ceprili las cámaras de seguridad “no tienen un soporte que resguarde por un tiempo indeterminado las filmaciones” y que “a las 48 horas se vuelve a grabar sobre lo registrado”, lo que hizo que muchas denuncias no llegaran a concretarse.
Además, mencionó que la exdirectora del Hogar SER, Yéssica Barrios, que fue procesada en la administración anterior, fue reintegrada en ese mismo período como encargada de controlar las cámaras de seguridad. Durante la nueva administración, que lleva tres meses en el cargo, la funcionaria fue removida de su puesto.
De acuerdo a Pedernera, es bueno separar a los funcionarios “calificados y comprometidos con la tarea” que tuvo el hogar pero explicó que a esos “se les ha hecho insostenible permanecer en la tarea”. Estos funcionarios suelen pedir licencia por enfermedad, traslados y hasta renuncian a su puesto, según explicó el coordinador del CDNU.
Vínculo con el sindicato
En cuanto al trato con el Sindicato del Instituto del Niño y el Adolescente Uruguayo (Sinau), dijo que desde el CDNU han tenido dos reuniones con el PIT-CNT desde 2003. “Allí se nos planteó que cada sindicato era autónomo y que ellos no podían interferir en la cuestión de cada uno”, señaló.
“Estamos llamando a la responsabilidad del movimiento sindical. Estos hechos empañan la rica historia del movimiento sindical en la defensa de los derechos humanos”, señaló Pedernera. Además, dijo que esperan que no se descansen en “esperar las investigaciones administrativas y judiciales porque nadie mejor que el movimiento sindical sabe lo que estamos esperando las organizaciones que luchamos contra el terrorismo de Estado para investigar los crímenes de la dictadura”.
Respecto a la reacción que ha mostrado el PIT-CNT sobre el hecho en el Hogar Ceprili, dijo que no les convence y la tildó de “muy tibia” y que busca “quedar bien con todas las partes”.
Acerca de lo expresado por el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, de que decirle a los internos “muchacho, siéntate” es “lírico”, Pedernera opinó que “es llevar el debate a un terreno de infantilización”.
“Sabemos que los adolescentes que están ahí han cometido actos que han producido daños en las personas. Están cumpliendo una pena pero desde que vivimos en democracia esa pena se debe realizar de acuerdo a determinadas reglas que están normatizadas por el Derecho”, indicó.
Consultado sobre su relación con el Sinau y con su presidente, Joselo López, dijo que no tenían “ninguna vinculación” con él, más allá de cruzarse en algún programa.
Además, hizo mención a la nueva administración del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (Sirpa), a cargo de Gabriela Fulco, diciendo que “es tragicómico que a una nueva administración que lleva tres meses instalada se la tilde de fracaso rotundo como hemos visto en los medios”.
“La vara con la que miden no se cuál es pero obviamente es distinta a la que usaron para medir a la administración pasada, donde la tortura estuvo sobre la mesa como un hecho cotidiano”, dijo Pedernera.




“Los gordos” de Joselo

Ismael Blanco

07.08.2015
Hay hechos que confirman las premisas que podemos tener sobre ciertos asuntos. Me considero sin vanagloria, del grupo de los que escriben no para la pose ni para acumular artículos.

Lo hago siempre a conciencia, con mi más absoluta honestidad y tratando de buscar lo mejor de mí, y de nuestras historias. No me propongo conseguir los halagos ni la complacencia del poder, de ninguno, ni del judicial ni del político, ni siquiera de aquellos con los que me unen y comulgo ideas a la hora de señalar  yerros y eventualmente groserías. 
No soy un profesional de la palabra, puedo decir que esto lo hago como si fuera una militancia, la mía, la propia y digo también que busco a través de esta actividad un retorno que siempre llega personalmente o a través de los novedosos medios cibernéticos. No está demás decir de mi profundo agradecimiento  a todos aquellos que voy encontrando en lo que es un ida y vuelta. Comprobé que no son  frases armadas o de ocasión, que se trata de opiniones francas que se dan espontáneamente cuando uno logra sintonizar con otros lo que siente o piensa.
Adrede voy siempre en busca de la memoria, la personal y la colectiva. Es que estoy convencido de que sin ella no somos nada y que si en algún momento necesitamos de una salvación muy probablemente ella pueda evitar que nos hundamos en los fárragos de la vida. 
Me resulta irónico y gracioso a la vez,  que uno pase de ser catalogado en la amplia gama que va de: "oficialista obsecuente"  a "crítico irresponsable" del gobierno. Es más,  estoy seguro que más de uno me saluda y hasta me da  un besito en la mejilla y por dentro no desea otra cosa que "putearme" como mínimo; eso no me preocupa. Pensándolo bien este es  un problema de los falsos y de los aduladores. 
Todo esto viene a  colación, de lo que voy a escribir y que para que lo  sepan no era lo que tenía pensado para esta oportunidad, pero ciertos hechos así me lo imponen. 
No creo que deba aclararlo, pero por si acaso digo,  que estoy afiliado desde que comencé a trabajar a un sindicato y a través del mismo al  PIT-CNT y en esta situación ya acumulo 30 años. Digo también, que varios dirigentes sindicales con altísima responsabilidad en la central de trabajadores en la actualidad, han sido compañeros de militancia estudiantil y sindical desde mi más tierna juventud y con ellos he compartido diversos ámbitos. Digo también, por si algún "boca abierta" de esos que nunca faltan, se le ocurre cuestionarme por determinada valoración crítica que pueda hacer,  que como abogado asesoro sindicatos y lo hago con profunda convicción.   Añado, aunque algunos se   ericen cuando lean estas líneas,  que siempre me emociona ver una manifestación de trabajadores a la hora de defender su derechos. Y digo más aún, porque es la pura verdad, fueron ellos, los trabajadores, sus sindicatos y su central obrera, quienes se convirtieron en un bastión fundamental a la hora de defender la democracia y las instituciones y fueron los hijos de la clase obrera los que pagaron por ello un altísimo precio en sangre y sufrimiento propio y de sus familias. 
Hace bastante tiempo que vengo escuchando críticas hacia la central obrera en lo referido a sus definiciones y posicionamientos en diversas materias y estas criticas no provienen precisamente de la derecha o de algunos de sus medios que conocemos con la perfidia con que actúan. Por cierto  hay asuntos que son absolutamente discutibles, yo mismo tengo opinión al respecto como cualquier ciudadano y admito que, en algunos aspectos, coincido totalmente con la preocupación de los trabajadores como es el caso de las pautas salariales presentadas ante los consejos de salarios, pero también digo que su silencio o falta de contundencia ante hechos graves, de personas que integran y tienen responsabilidad como dirigentes nacionales, preocupa y desconcierta a muchos y me incluyo.  
Lo de Joselo López y los funcionarios del Centro Ceprili reduciendo a unos muchachos, como muestran las imágenes que todos pudimos ver en estos días, es insostenible e indefendible por muchos aspectos. Sin duda, la desproporcionalidad con que estos actuaron está a la vista y como ya se anunció por parte de algunos dirigentes sindicales, estarán a lo que resuelva el juez. Resulta absolutamente rechazable que un dirigente gremial se escude tras  "falta de protocolo" para justificar una situación de abuso que hasta en una situación similar puramente callejera,  el sentido común de cualquiera de nosotros la calificaría de patotera y cobarde. La respuesta de Joselo López demuestra cinismo y descaro,  además de subestimar a toda la población ante un hecho que rompió los ojos.   
Hay otro aspecto que también preocupa y que no es menor, y es el que se relaciona a la rica tradición y a la reputación del movimiento sindical uruguayo, que está llena de gloria, de sacrificio, de quijotadas, de ascetismo, de consciencia y de humildad. Si algo durante décadas nos enorgullecía y esperamos siga siéndolo, era precisamente ciertas características que nos distinguían de otros movimientos sindicales del mundo y sobre todo, de algunos cercanos,  como es el caso del movimiento sindical argentino,  que si se quiere es el paradigma opuesto al uruguayo.
Basta recordar que toda la campaña electoral pasada, miles de nosotros defendimos el "No a la baja" porque entre otros argumentos concluíamos que la baja de imputabilidad no resolvía el problema de aquellos menores vinculados a situaciones de delincuencia. Entendíamos que ese drama surge de un tejido social hecho trizas y no se resuelve a pura represión, quedando patente además que no se reconstruye a voluntarismo ya que las políticas para hacerlo requieren de plazos extendidos muy en el tiempo.
Y es destacable y de estricta justicia decir que fue en la Sede del PIT-CNT   donde se lanzó la campaña para evitar que la derecha impusiera su criterio represivo en la reforma constitucional que se pretendió convalidar. Estuve ahí y me llenó de orgullo. Es por estas razones que me resulta  inadmisible y absolutamente rechazable, que el vicepresidente de la central obrera uruguaya José Lorenzo López o "Joselo" como se lo conoce, presenciara en forma pasiva, cuando   decenas de corpulentos funcionarios públicos, al mejor estilo de los "gordos de Moyano", entraron en patota a someter  a unos pocos internados.
Hubiera esperado que esto nunca pasara,  porque considero que  estando presente  ni más ni menos el vicepresidente del PIT-CNT hubiera correspondido ante todo intentar calmar la situación como se impone  a un jefe de la clase obrera, actuando con firmeza y sensibilidad humana necesaria para evitar la acción desmedida de sus compañeros. Debió haber actuado de la forma que se espera de alguien que asume las más altas responsabilidades sindicales. No me imagino a un Rosario Pietrarroia, ni a un Gerardo Cuesta, ni a Gatti, ni a un Pastorino o Duarte actuando de esa forma.  Pero nada de eso ocurrió.  Se limitó a presenciar  los hechos como si fuera el jefe de unos patovicas.  No se escandalizó por la turba, más bien al contrario, ante su vista y paciencia los discípulos de "madonna Moyano" pegaron, patearon en el piso y utilizaron un extintor para llevar adelante su cometido.  
Es de tal magnitud  la reacción de indignación que este hecho ocasionó en la en la sociedad civil, que sanamente el enfado supera  el preconcepto de que las víctimas, en este caso, fueran menores infractores con el estigma que esto significa. 
Desde hace al menos cerca de un año vengo escuchando denuncias de  lo que sucedía en varios centros de rehabilitación de menores infractores.  Los portavoces no son fuentes ni manijeros, tampoco son la prensa de la derecha, muy por el contrario, se trata de profesionales vinculados a la defensa de los Derechos Humanos, que entre otras actuaciones tienen muchísimas causas contra militares y civiles vinculados a los más terribles hechos durante la dictadura. Y queda demostrado que ellos no mentían y lo más terrible que sus denuncias apuntan a abusos muchos más graves de los que se ven en la filmación que está circulando en estos últimos días. 
Si de alguien espero una reacción contundente, basados en su historia, en sus mártires y porque representan los más puros anhelos de la clase trabajadora es de quienes integran la dirección de la central obrera. Espero que estén a la altura de las circunstancias y que no se deje este gravísimo hecho para que lo resuelva únicamente el juez de turno. No podemos aceptar hasta por el más elemental sentido instintivo de clase, que se deje "cagar a patadas" a unos jóvenes que cargan con vidas miserables y que esperan o deberían esperar de nosotros algo distinto a la vida que les tocó en suerte. 
Con el transcurso del tiempo cada vez me asombro menos de ver tantos oportunistas sin historia, los he visto y sufrido en carne propia. Los buenos tiempos tienen la contra de que existan demasiados "subidos al camión", son aquellos que, cuando entonan las estrofas de "La Internacional" sus voces  suenan huecas, como el monigote que sostiene un ventrílocuo: sin pasión y sin convicción. Basta verles las caras para saber que es insostenible para ellos aquello de que:
  "...El hombre del hombre es hermano
y derechos iguales tendrán
la Tierra será el paraíso
patria de toda la Humanidad"

Un acta parlamentaria en donde se narra la operativa en SIRPA/SUINAU y como se perseguía y amenazaba a quienes discrepaban o denunciaban la trama. Sin desperdicio



.






0 comentarios:

Publicar un comentario