martes, 22 de septiembre de 2015

Estamos al borde de todo




>>> Comunicado de los trabajadores de Greenfrozen y Frutos del Norte


 Hoy lunes 21 a la hora 13 llego a la planta de greenfrozen una INTIMACIÓN DE DESALOJO.
Nuevamente el empresario mueve sus fichas y ahora está pidiendo a la justicia que haga cumplir con la sentencia dictada en abril pasado, la cual intimaba al desalojo de los trabajadores de la planta de congelados. Dicho desalojo no se había concretado en ese entonces debido a un pedido de prórroga por 60 días que se hizo en DINATRA y fuera firmado por trabajadores y empresa.
Nos causa indignación saber que nadie le pone límites, que tenga esa libertad y ese poder de hacer y deshacer a conveniencia.
Esta realidad es difícil de entender, y no vamos a aceptar nunca la idea de que esta persona tenga derechos sobre la fábrica.
Este empresario de apellido Rottemberg, le debe millones de pesos al Estado Uruguayo, no les ha pagado a sus ex empleados, y existen otros acreedores que ya le han iniciado acciones legales.
Si la infraestructura que usó para trabajar todo estos años está hipotecado desde antes que él se hiciera cargo, si las maquinas tienen una prenda del BROU, si el predio y sus mejoras pertenecen a una hipoteca de la OPP, si la empresa tiene un embargo millonario a favor del MGAP, y a su vez todo lo que esté a nombre de Greenfrozen y Frutos del Norte está embargado por los trabajadores. Entonces ¿QUE DERECHOS TIENE SOBRE LA FABRICA?
En definitiva, no es dueño de nada, no tiene nada, debe millones de pesos y no se hace cargo.
Esta persona miente, juega con la necesidad de las personas y se burla. Prueba de ello es la última propuesta que nos hizo llegar a través de terceras personas. La propuesta consistía que los trabajadores lo dejáramos ingresar a la planta para retirar unos documentos y luego siguiéramos cuidando y que luego iba poder abrir una empresa de fumigación, donde emplearía a todos los ex trabajadores, O SEA, 150 PERSONAS ¿A QUIEN VA A CONVENCER CON SEMEJANTE DISPARATE?
Otra situación preocupante es el no pago de UTE, el empresario no presenta garantías para hacerse cargo del suministro de energía.
Esto nos preocupa sinceramente, ¿QUIEN SE HARÁ RESPONSABLE DE LA MERCADERÍA QUE ESTA EN LAS CÁMARAS?
Muchas preguntas y pocas o ninguna son las respuestas. ¿POR QUE REAPARECE LUEGO DE TANTOS MESES A TOMAR LA FABRICA? ¿CUALES SON LOS PROYECTOS SERIOS QUE TIENE?
¿O solamente viene a sacar algo que le interesa relacionado al registro de la marca "CALAGUA"y después dejar todo abandonado?
Tenemos todo un escrito armado que será presentado en el juzgado local con el fin de detener el desalojo, pero no existe seguridad de que se logre el objetivo.
En resumen, según la justicia ésta fabrica no nos pertenece y debe ser devuelta al empresario. Mañana a la hora 13 los trabajadores debemos dejar las instalaciones de la fábrica PERO NO LO HAREMOS.
CITAMOS A TODOS LOS COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS, Y A TODOS LOS QUE QUIERAN APOYARNOS A ACERCARSE A GREENFROZEN POR LA MAÑANA DONDE ESTAREMOS EN ASAMBLEA PERMANENTE.



>>> Mujeres participando (encuentro en la planta ocupada Green Frozen-Calagua)
Lic. Rita Cultelli
Llegué a Bella Unión el 10 de setiembre en el marco del encuentro por la tierra y los homenajes a los 200 años del reparto de tierras artiguista. El encuentro se realizó en la planta agroindustrial de Green Frozen, hoy ocupada por las obreras de Calagua. Es una agroindustria que produce alimentos congelados y en la entrada hay un cartel que anuncia lo que pretenden: REACTIVACIÓN DE LA AGROINDUSTRIA. Conocí a Rita Traba, dirigente sindical, y otros compañeros y compañeras que se presentaron. Ella explicó que están ocupando la planta porque hace unos siete meses atrás la empresa cerró y dejó a las obreras y obreros en el seguro.
Las inequidades:
Las inequidades meridionales, como les llamaba Gramsci en el texto “La cuestión meridional” están allí presentes, el norte es más desigual que el sur de nuestro país, allí la pobreza es más aguda, más a flor de piel y mucho más dura porque las oportunidades son menos. Este país unitario que nos legaron tiene ese problema estructural: una cosa es el sur y otra es el norte.
La vulnerabilidad de las mujeres es entonces mayor y es aquí donde ellas tratan de buscar una mejor alternativa, es decir una salida al conflicto que no sea el cierre total de la fuente laboral.
Reactivación de la fuente laboral, primera tensión del conflicto
En la conversación y a medida que me iba empapando de la situación, la compañera Rita nos explicó que por una parte estaba la recuperación de la fuente laboral que son unos 140 obreros y técnicos de los cuáles más del 80% son mujeres de 45 a 55 años o más, es decir mujeres veteranas que tienen más de 25 años de trabajo en la planta, que es más o menos casi toda su vida laboral. La seguridad laboral está en crisis porque no se ha podido destrabar el conflicto en el punto de vista jurídico ya que todo allí está embargado. A las compañeras, a fin de año se les acaba el seguro. Estamos creando redes de amparo, y de SOLIDARIDAD con mayúscula hacia estas compañeras que están luchando hace meses. En primer lugar buscan reactivar la planta agroindustrial, pero también es posible extenderles por ley el seguro, o en tal caso buscar la reubicación laboral o la jubilación anticipada por ley. Alguna de estas soluciones constituye las alternativas posibles al conflicto que enfrentan con sus familias.
Lágrimas por la cebolla, segunda tensión del conflicto.
La segunda tensión del conflicto está centrada en la seguridad alimenticia. Son 380 toneladas de alimentos congelados, verduras y decenas de toneladas de cebolla. La cebolla que está a 80 pesos el kilo. Y todo esto tiene una vida perecedera ya que en pocos meses entrará a perder cualidades alimenticias y de hecho, en el caso de que pasara más de un año, y después de cierto tiempo se tendría que tirar porque podría comenzar a descomponerse. ¿A quién no se le caerían las lágrimas de ver tanto alimento inutilizado? Entonces tenemos por una parte el problema de la injusticia social y junto a esto el de la seguridad alimentaria. Destrabar el conflicto y dar un buen destino a las 380 toneladas de alimento, así como a las familias que trabajaron toda su vida en esta fuente laboral es impostergable.
El problema de la tierra como tercera tensión del conflicto:
Existe además una cantidad de familias que de manera asalariada trabajaban los campos en el cultivo de las cebollas, los morrones, o las zanahorias, que hoy tampoco están trabajando en eso. También estaban los que arrendaban campos de cultivo para que a la planta no le faltase la materia prima. Con este panorama la cantidad de familias que dependían de la planta agroindustrial y que hoy están sin trabajo se multiplica.
En conclusión: fábrica en que el empresario dejo de pagar todas sus obligaciones, y se da el lujo de amenazar permanentemente con sacar para la calle a las y los obreros ocupantes.Campos vacíos sin sembrar, además de las toneladas de alimentos perecederos que están embargados. Crisis agroindustrial, crisis alimentaria y crisis laboral son en consecuencia caras de una misma moneda. El alimento tendría que estar en los comedores, en las manos de las amas de casa, o de las cocineras del MIDES, o en una rica sopa para los enfermos de los hospitales. Buscar la voluntad política para resolver el problema y comprometernos en la solidaridad que necesitan para poder rehacer sus familias y sus vidas en una solución que contemple todos las tensiones es lo que se espera.

>>> Estamos al borde de todo

10 sept. 2015
Los habitantes amenazados de desalojo: Barrio 33 Orientales, Caif, Las Piedras y el Stuc, son los nombres de los asentamientos que marcharon el 8 de septiembre por las calles de Bella Unión. Jóvenes a pie, madres con carritos de bebés, en bicicleta, en moto…niños con tambores hechos con botellas de plástico rellenas de piedritas, las que golpeaban con un palito, tambores de plástico atados con una cuerdita y colgados como si de un tambor de candombe se tratase, dándole golpes expresando las ansias de que se les oiga bien alto. Marcharon para reivindicar el derecho a tener un techo, una casa, a tener agua como elemento fundamental para la vida, a tener luz, saneamiento, pedían incluso, el derecho a tener una calle bien hecha por la que transitar.
Recorrieron varias calles hasta llegar a las oficinas del poder judicial, a las oficinas de OSE, UTE, hasta el municipio, donde le golpearon las puertas al alcalde Jorge Luís López, quien en su momento fue uno de los integrante del sindicato UTAA como cañero y como dirigente en años anteriores, militante como lo son ellos ahora por ser zafreros y peludos, lo comprometieron a que haga algo por cambiar esta situación. Reclamaron el derecho a un pedacito de tierra donde poder vivir con sus familias.
Los asentamientos ocupados son el pedacito de tierra que tienen y lo van a defender sin miedo a la justicia, dijeron, la que por medio de AFE los interpela. Si bien el alcalde se ha comprometido con ellos a abrir instancias y caminos para una solución como mandatario del municipio, se ha declarado contra los desalojos en la visita a la asamblea que realizó en el local de UTAA en la misma mañana del día de la marcha. Los asesores que lo acompañaban han informado no se realizará un desalojo en las fechas anunciadas por AFE, por que hay que ajustarse al protocolo jurídico “como forma de consuelo inmediato”. Los ocupantes se han declaro intransigentes por el derecho a una vivienda digna como contempla la constitución, y se sienten con el pleno derecho a seguir viviendo en el pedacito de tierra que les corresponde como orientales que son.




>>> ¡Tierra pal que la habita!

La tarde del 2 de setiembre fue de perplejidad y lucha para los vecinos del mayor asentamiento del Bella Unión. A las 16h la Justicia notificó a setenta familias que deberían retirarse en 15 días  de los terrenos de AFE (Administración de Ferrocarriles del Estado) ocupados hace más de un año. Dichos terrenos, que se extienden a lo largo de las vías de un extinto ferrocarril, estaban totalmente sin uso y, de haber voluntad política, podrían ser plenamente urbanizados por el poder público. Hace meses los miembros de la ocupación vienen solicitando, a través de reiteradas peticiones, que las autoridades municipales y departamentales se compromentan con la regularización del asentamiento y la instalación de los servicios de agua potable y energía eléctrica. Mientras esto no ocurre, los vecinos siguen organizados para defender su derecho a una vivienda digna.
Después de la notificación del poder judicial se organizó una importante asamblea a la cual concurrieron decenas de mujeres, hombres y niños para definir el futuro de su lucha y reavivar sus esperanzas mediante la movilización colectiva. La Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas (UTAA) está brindando todo el apoyo necesario para que estas familias de la clase trabajadora bellaunionense logren permanecer en los terrenos ocupados y tengan acceso a las garantías legales y servicios públicos que se merecen.
UTAA cree que la tierra debe pertenecer al que la trabaja y también al que la habita, de modo que la lucha de los vecinos que ocupan los terrenos de AFE es también nuestra lucha. En los próximos días se realizarán diversas actividades en defensa de la ocupación mientras se llevan a cabo los procedimientos legales para detener ese proceso judicial que ofende la dignidad de los/las trabajadores/as, desconoce sus necesidades reales y ataca sus formas de vida.
Tierra para el que la trabaja ¡Y TAMBIÉN PARA EL QUE LA HABITA!
Fotos de la asamblea realizada el miércoles, 2 de setiembre










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