viernes, 4 de septiembre de 2015

Honores del terror

Si Barneix no hubiera muerto estaría preso





Barneix sepultado con honores y ante varios generales

"No estábamos preparados para esto". La confesión del coronel retirado Jorge González sacudió a los militares y civiles presentes ayer en el sepelio del general retirado Pedro Barneix, que el miércoles se quitara la vida tras ser procesado con prisión por la muerte del comerciante Aldo Perrini, en 1974 en una unidad militar de Colonia. 


04 sep 2015
A media tarde, en el panteón de las Fuerzas Armadas en el Cementerio del Norte, Barneix, nacido en Paysandú en 1946 y que pasara a retiro como general del Ejército en 2008, recibió las últimas exequias.
Además de sus familiares cercanos, su anciana madre, la esposa y su hijo varón, varios generales en actividad y otros oficiales del Ejército despidieron los restos de Barneix. Asistió a la ceremonia el excomandante en jefe de la fuerza, general retirado Jorge Rosales, quien comandó al Ejército entre 2006 y 2011 y por ende fue compañero del fallecido en el generalato.



Un efectivo hizo el toque de silencio y luego atronaron los 21 cañonazos. Los restos del general retirado llegaron al cementerio en una cureña del Ejército tirada por jinetes del Regimiento "Blandengues de Artigas" de Caballería Nº 1, acompañado de un largo cortejo fúnebre.

Dolor.

"No estábamos preparados para esto, y eso se nota porque esta muerte nos llega a lo más hondo de nuestro sentimiento. Por eso no es fácil abstenerse de recordar las circunstancias que han rodeado la muerte del general Barneix", dijo el coronel retirado González, compañero de promoción del militar fallecido.
Pero advirtió que no tiene la "representatividad" para emitir opiniones que lo apartarían del recuerdo del compañero. González dijo que el grupo de esa promoción se formó en el año 1963 en la antigua Escuela Militar de la avenida Garibaldi, donde hoy se encuentra el Comando General del Ejército.
"Qué lejos que estábamos en esos tiempos de pensar que la vida nos llevaría a momentos como el de hoy", añadió González.
"¿Cómo podíamos pensar que las acciones y resoluciones de personas que nos eran totalmente ajenas podían entreverar tanto nuestras vidas como para traernos a esta realidad?", preguntó.
González valoró los orígenes de Barneix y sus condiciones para generar amistad con sus compañeros de la Escuela Militar.
"Hemos venido a expresar nuestro dolor, a acompañar a su familia, a su madre, a su esposa y a su hijo, a trasmitirles nuestro apoyo y comprensión", agregó.
Berneix tomó la misma decisión que hace ocho años adoptó el coronel (r) Juan Antonio Rodríguez Buratti tras ser notificado que sería procesado con prisión por la desaparición de Adalberto Soba y Alberto Mechoso. Rodríguez Buratti se suicidó en el estacionamiento de su casa.
Barneix fue junto al excomandante en jefe del Ejército Carlos Díaz integrante de una comisión interna del Ejército a la que el presidente Tabaré Vázquez durante su primer mandato (2005-2010) le encomendó investigar sobre el destino de los detenidos desaparecidos en la dictadura.
Los resultados no fueron lo auspicioso que Vázquez esperaba por falta de datos.

“Es una máquina de picar carne”
El suicidio del general (r) Pedro Barneix tuvo inmediatas repercusiones entre los militares en actividad y también los retirados.

En ámbitos castrenses la noticia se difundió rápido: primero mediante el boca a boca y luego por una comunicación oficial a los altos mandos. La oficialidad recibió con sorpresa el deceso de Barneix y muchos altos mandos están compungidos ante el hecho, según supo Búsqueda.

Entre los generales consultados, varios dijeron que se sienten tristes por el “inmerecido final” del camarada retirado, pero ninguno dijo haber sido cercano a Barneix. Algunos ni siquiera eran coroneles cuando pasó a retiro.

Por su parte, el presidente del Centro Militar, el coronel (r) Guillermo Cedrés, dijo a Búsqueda que la situación “demuestra que seguimos inmersos en la misma onda vengativa, agitando fantasmas del pasado y creando muertos en el presente”.

“La actitud del camarada es difícil de entender, pero la veo como un acto de rebeldía y con él evitó ir preso por una causa de la cual no era culpable. Viendo el procesamiento puedo decir que él se fue libre”, agregó.

Según Cedrés, los militares “siguen siendo juzgados de forma diferente al resto de los ciudadanos, con argumentos muy discutibles y por delitos que no existieron”.

El militar retirado sostuvo que “los delitos de lesa humanidad y la pena por esos delitos, es de 2006. Por lo tanto, antes del 2006, si no había pena, no habían delitos”.

“La Justicia es una máquina de picar carne, porque aplica delitos que no existen para esas fechas, es todo una maniobra en contra de nosotros”, agregó. 

>>>"La justicia es una máquina de picar carne"???
... Y el ejército que es?
 

 >>> No estabamos preparados para esto
>>> Nadie estaba preparado
 Aldo Perrini con su esposa e hijos, antes de marzo de 1974, cuando fue detenido y torturado por Barneix - hasta su muerte - en el Batallón de Infantería Mecanizada Nº 4 (I. Mec. Nº 4) del Ejército Nacional de Uruguay, situado en el departamento de Colonia donde violaban a las mujeres.







2 comentarios:

  1. Es lamentable tener que leer que se entierra con honores a un torturador y asesino procesado por la justicia por homicidio político. El ministro de defensa dió el visto bueno para esto? Es realmente lamentable!!!! y no quieren que se diga que sufre del síndrome de Estocolmo!!!!

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  2. Tipico, es un reconocimiento que le hacen sus colegas por su valentia al suicidarse, y asi haberse llevado a la tumba los peores secretos del ejercito por aquellos tiempos. Si abria la boca en algun momento de debilidad, la lista de procesados seria bastante mas larga que la de hoy. Un individuo asi vale mas muerto que vivo obviamente. Paso de ser un "recluso homicida", a un funcionario del ejercito "honorable" ... algo anda muy mal en los valores de esa gente.

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