sábado, 30 de abril de 2016

Olor a Botnia

Las fragancias apestosas de UPM ex Botnia


>>> Yo huelo, tu hueles, pero Dinama no


Esta semana se denunció el enegésimo episodio de emanaciones tóxicas y nauseabundas, regionalmente conocidas como ‘olor a BOTNIA’, en la vecina Fray Bentos. Al principio eran relativamente esporádicos pero desde que Mujica autorizó unilateralmente el aumento de la producción de la pastera los parámetros de emisiones están definitivamente fuera de control.

abril 29, 2016

Un vecino afectado contaba recientemente que la situación en que viven es dramática:… ”Los olores son prácticamente cotidianos y es imposible aislarse de ellos, aunque uno clausure con papeles y burletes las aberturas de la casa terminan ingresando e impregnando todo, la ropa, las cortinas, las alfombras y sobre todo la mucosa de la nariz, a veces cuando no está emitiendo uno igual los siente, y además nos pasamos el día esperando la nueva tanda de olores vomitivos, ya es una mortificación intolerable.

Hace poco –continuaba- viaje a Montevideo por razones de trámites y al llegar a una estación de servicio en la rambla para reponer combustible, abrí la ventanilla del auto para darle las llaves del tanque y el playero me preguntó ¿Ud. Viene de Fray Bentos?, era porque del interior del auto salió el maldito olor.



Lo dramático es la grosera complicidad de las autoridades, solo basta considerar que la DINAMA tardó 8 años para reconocer que el olor a BOTNIA de Fray Bentos salía de la planta de BOTNIA (UPM).

Cuando se instaló la pastera, para controlarla, el Estado designó a la Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA). Pero la DINAMA no la controló, ni la controla, porque no mide las emisiones gaseosas tóxicas de la planta, no tiene datos propios.

Irónicamente, la única que mide las emisiones gaseosas tóxicas en la boca de las chimeneas es la propia empresa BOTNIA (UPM) que le envía a la DINAMA los datos de las emisiones que quiere y la DINAMA insólitamente ¿? los da por válidos.
Las emanaciones sobre Fray Bentos, la zona del Puente y Argentina, han superado todos los límites y se van agravando y aumentando con el transcurso del tiempo sin que las autoridades reconozcan y mucho menos sancionen a la pastera, recientemente le aplicaron una multa irrisoria que más que conformar a los damnificados ha provocado indignación.





La Corte Internacional de la Haya declaró que la República Oriental del Uruguay tiene la obligación de permitirle a la CARU vigilar de manera continua las actividades de la planta de Botnia, además de la obligación que incumbe al propio Gobierno uruguayo de continuar vigilando para asegurar que Botnia no contamine.

En cumplimiento de la sentencia, ambos países acordaron “verificar que las evacuaciones de los efluentes de la Planta Orion (UPM-ex Botnia) cumplan la normativa de la CARU y la normativa que Uruguay ha dispuesto en su jurisdicción para proteger y preservar el medio acuático previniendo su contaminación. Incluye el análisis e interpretación de resultados de muestras de efluentes líquidos y emisiones gaseosas que accedan al Río Uruguay con responsabilidad operativa a cargo de DINAMA. Prevé utilización de sensores e innovaciones científicas y tecnológicas acordadas.

(c) Seguimiento dentro predio Planta de las condiciones de calidad de aire que habiliten interpretar aportes emisiones gaseosas al medio acuático del Río Uruguay. () Datos emisión continua en chimenea: MP, NOx, S02, CO, TRS, caudal, temperatura y otros datos disponibles con menor frecuencia (por ejemplo VOCs, dioxinas y furanos), accesibles a través de DINAMA. () Medición “in situ” (mediante cromatógrafo portátil como actividad experimental complementaria): H2S, VOCs, mercaptanos.”.

Finalmente todo letra muerta, porque BOTNIA (UPM) manda más que el gobierno local y que sus acuerdos internacionales, la corporación transnacional finlandesa no le permite a la DINAMA medir las condiciones de calidad de aire en chimenea ni con equipos portátiles dentro de la Planta de UPM (ex Botnia), mucho menos que lo haga el Comité Científico de la CARU a través de la DINAMA.




Da vergüenza ajena observar que el gobierno uruguayo no sólo incumple los acuerdos firmados con Argentina sino que acepta con penosa mansedumbre esta situación de prepotencia empresarial. Mientras tanto, solamente habla de olores, y omite controlar las emisiones gaseosas tóxicas de la Planta para verificar si cumplen con los valores permitidos en su normativa del año 2005, confirmando de este modo por omisión culposa la peligrosidad de los efluentes gaseosos que según estiman expertos alcanzan un volumen que ronda los veinte millones de M3 diarios por día de operación.

La realidad va confirmando las peores previsiones y el conflicto se agrava sin que las autoridades orientales hagan honor a sus compromisos, a los dictados de la Corte Internacional de Justicia de la Haya y actúen en defensa de sus ciudadanos y los intereses de su nación.

Ver informe de la Corte Internacional de La Haya
http://www.icj-cij.org/docket/files/135/15877.pdf






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