miércoles, 19 de abril de 2017

Cuentas nacionales 2016; El PBI y el empleo

“El PBI es como el bikini: es mucho más interesante lo que oculta que lo que muestra”

por Willam Yohai


>>> Algunas consideraciones heterodoxas

Hace unos 15 días, y tal cual estaba previsto, el banco central del Uruguay publicó los datos de las cuentas nacionales.

En un párrafo que resume los comentarios generales, dos periodistas de El País[1] afirman:
“La economía uruguaya alcanzó en 2016 su 14° año consecutivo de crecimiento, uno de los períodos más prolongados de la historia. Además, dejó atrás la desaceleración de los dos años previos (en 2015 se expandió solo 0,4%) al crecer 1,5%, según informó ayer el Banco Central (BCU).

Para 2017, los analistas consultados por El País prevén revisar al alza sus estimaciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB). Aunque, señalaron que esto no significa que el gobierno tenga margen para ampliar el gasto en la Rendición de Cuentas.”

El tono optimista que reflejan las diversas opiniones consultadas y que se pueden leer en dicho artículo de prensa tiene un cierto asidero en la realidad. En efecto, el número “bruto” del producto bruto interno (pbi) a precios constantes del 2005 muestra un crecimiento anualizado de 1,8%[2]

Interesa, no obstante, examinar los datos con mayor detalle para ver de que forma esta “aceleración” económica que se experimentó, sobre todo en la segunda mitad de 2016, tiene que ver con la realidad productiva nacional.

El primer cuadro, elaborado en base a las planillas del bcu, informa en la primera columna la variación porcentual del pbi por sectores y el global (última fila). La segunda columna refleja la cantidad de miles de pesos constantes de 2005 que creció-decreció cada sector.

La tercera indica el porcentaje que cada rubro representa en la variación total del pbi.

Destacamos sintéticamente:

1) Sectores que caen: industrias manufactureras, construcción y comercio, restaurantes y hoteles. Todos ellos son sectores “reales”, con fuerte incidencia (sobre todo los dos primeros) en la cantidad y sobre todo la calidad del empleo.

2) Sectores que crecen:

a) el primario donde destaca la ganadería, la silvicultura y la minería (la exploración petrolera offshore y onshore determinan el sector). Cae otra vez la pesca que parece ir camino a la desaparición. Su incidencia en la variación del producto global es, con todo, muy modesta.

b) Dos terceras partes del todo el crecimiento del pbi anual se explica por el sector transporte, almacenamiento y comunicaciones. Dentro del sector, sin embargo, todos los rubros asociados a transporte y almacenamiento experimentaron fuertes caídas.  A su vez, dentro del subrubro comunicaciones también cayó el correo. ¿Qué aumentó, entonces? Precisamente, el subrubro “telecomunicaciones” que lo hizo la friolera de 9.756 millones de  pesos. Esto explicaría el 81% del aumento del pbi del año 2016 respecto al 2015. Seguramente si desagregamos aún más, encontraremos que la telefonía celular y los datos cubren casi toda, o toda, esa diferencia.

c) El otro sector que crece significativamente (aunque el rubro impuestos también lo hace en menor medida) es el de suministro de electricidad, gas y agua. Los dos últimos seguramente no varían demasiado y el de gas[3] probablemente haya caído. Respecto a la electricidad hay dos factores que juegan; las represas que en un año de excelente caída de agua por lluvias influye mucho en el pbi porque toda la que se genera es “ganancia” al no haber que utilizar combustible fósil que es importado y refleja negativamente en el producto. El otro factor que está jugando es la entrada en producción de muchos generadores eólicos.

Nadie tendría nada malo que decir respecto a estos últimos. Excepto que, desde el punto de vista económico, gran parte de los mismos están en manos privadas[4] y UTE está contractualmente obligada a comprar toda la energía que producen durante plazos del orden de los 20 años. El aumento de dicha producción tiene, entonces, un costado negativo ya que aumenta (nos referimos a la instalación de nuevas máquinas ya que las variaciones interanuales de la producción de estas seguramente no es significativa en el agregado nacional) el costo para UTE. Gran parte de esta energía que UTE debe pagar no la utiliza en los años de buena hidraulicidad.

EN RESUMEN: Mucho del tan alabado aumento del producto (crecimiento económico le llaman) se debe a que los uruguayos usamos más los celulares y bajamos más información por internet. Probablemente porque miramos más Netflix.



Hay otra forma de “mirar” el pbi: desde el punto de vista del gasto. Todos los factores menos uno (las importaciones) suman.

La tabla que construimos más arriba tiene las mismas columnas que la anterior.

Destacamos: a) crece el consumo privado. Esto responde, con toda probabilidad, al pequeño aumento que experimentaron los salarios reales en 2016 con respecto a 2015. También crece el gasto público a pesar de las medidas de ajuste que tomó el gobierno frente a un déficit fiscal importante, cercano al 4% del pbi.

b) Crece la inversión pública, que compensa la caída de la privada. Es probable que el gran rubro que explica el fenómeno esté, otra vez, en la importante instalación de molinos para generación eólica por parte de UTE.

c) La parte del león del crecimiento del pbi del año pasado (la mitad) responde a la caída de las importaciones. Reiteramos, como éstas restan del pbi su disminución hace crecer a éste. Pero difícilmente la caída de las importaciones pueda ser considerada un aspecto positivo para la economía. Porque éstas se componen de tres partes: bienes de consumo, insumos intermedios (por ejemplo combustibles) y bienes de capital. La combinación de caída de las importaciones con reducción del pbi manufacturero no sugiere un beneficio para la economía. Otro gallo cantaría si fuera de esta forma y la reducción de las importaciones se produjera a partir de una sustitución de las mismas por bienes producidos localmente.

Como vimos al analizar el cuadro anterior los servicios generados localmente corresponden esencialmente a los vinculados a las telecomunicaciones.



Evolución del pbi en el tiempo

Es aquí donde se producen las mejores noticias desde esta variable económica.
 La gráfica de más arriba refleja la variación porcentual entre años móviles trimestre a trimestre. O sea, la última columna refleja como varió la  suma del pbi de los 4 trimestres de 2016 en relación a la suma del pbi de los 4 trimestres que terminaron el 3º trimestre del mismo año. El salto del último año móvil[5] relevado es importante. Tomados en conjunto, los 7 años móviles que comienzan en el segundo trimestre de 2015 y terminan en el 4º de 2016 muestran un crecimiento agregado de 1,26%[6]. Los siete años móviles anteriores, por el contrario muestran una evolución de 6,32%, notablemente superior.

Vista de otra forma, la evolución del pbi desde 2005 presenta este aspecto:
Salta a la vista la existencia de dos períodos claramente diferentes: hasta el primer trimestre de 2015 el producto creció a una tasa sumamente elevada. A partir de allí el crecimiento desaparece hasta el 4º trimestre del año pasado. Téngase en cuenta que tomamos los años móviles que terminan en cada trimestre para reducir las grandes variaciones que se producen entre cada uno de ellos.

Para terminar presentamos una gráfica reflejando la evolución  trimestral del empleo[7]. Éste refleja la cantidad de personas empleadas medida mediante encuestas periódicas. Es claro que, desde 2006 (primer año que refleja la planilla del instituto nacional de estadística) hay 3 períodos bien definidos: desde 2006 hasta 2011  se caracteriza por un crecimiento importante (salvando la meseta alrededor de la crisis financiera internacional 2008-2009); desde 2011 hasta 2014 una estabilización y desde 2014 hasta mediados de 2016, una etapa de caída. El último trimestre de ese año presenta, al igual que sucedía con los números del pbi, un importante crecimiento.

Enero de 2017 (la última columna de la gráfica) significó una “sorpresa”, al decir de las autoridades. En medio de una exitosa temporada turística se observó una caída de la tasa de empleo. Habrá que esperar para saber si se trató de alguna anomalía estadística o del inicio de una tendencia.
En resumen: La economía creció a una tasas promedio de más de 5% anual entre 2006 y 2014. En 2015 creció apenas 0,3% en relación a 2014. En 2016 se aceleró hasta 1,5%.

Para el rubro “telecomunicaciones” el promedio hasta 2014 es de un 22% anual. Los últimos años se mantiene creciendo encima de 10%.

El empleo crece en forma importante hasta 2012, se estabiliza hasta 2014 y a partir de allí comienza a caer en forma lenta pero sostenida.

Los números parecen apuntar hacia un agotamiento del modelo económico sostenido en gran medida por las exportaciones de materias primas con escasa o nula incorporación de valor. 



[2]     Hay una diferencia entre comparar la planilla anual que publica el pbi y hacerlo tomando los valores trimestrales de cada año, sumándolos y comparar después el 2016 con el 2015. En el primer caso da un crecimiento del 1,5%. En el segundo da 1,8%. No tenemos clara la explicación de la diferencia.
[3]     Son públicas las declaraciones del sindicato del ramo reflejando su preocupación por la decadencia del sector que depende del gas importado de Argentina y la administración de PETROBRAS.
[4]     Dentro de los generadores privados hay un grupo, la gran mayoría, que tienen contratos de largo plazo (alrededor de 20 años) con UTE. Ésta debe comprarles toda la energía que producen aunque no la necesite. Un grupo minoritario de los privados vende energía en el mercado “spot”; o sea, le vende a UTE a un precio que varía de acuerdo a la oferta y demanda de energía. Estos últimos están en grandes problemasfinancieros debido al exceso de producción vigente.
[5]     “año móvil” Es el año que termina en una fecha o período determinado. Diferente de “año calendario”, que termina siempre el 31 de diciembre.
[6]     Dicho de otra forma: se suman las 7 últimas columnas y se las compara con las 7 anteriores.
[7]     Aclaramos que el empleo no forma parte de las cuentas nacionales. Lo publica el instituto nacional de estadística.











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