martes, 13 de marzo de 2018

Arlington: la fosa del batallón 14





Piden a Fiscal Especializado en DDHH que indague posibles enterramientos en el 14

Por: Marcelo Falca
12 marzo 2018

Enterramientos en el 14: audiencias comenzarían la semana próxima


Se presentó la semana pasada ante el Fiscal Especializado en Derechos Humanos, doctor Ricardo Perciballe, un pedido para que se indague dos posibles sitios de enterramiento de detenidos desaparecidos en el Batallón de Infantería Paracaidista Nº 14 emplazado en Toledo, departamento de Canelones.
En la demanda, se solicita una actuación arqueológica precisa, no invasiva, con Geo Radar, en las áreas de interés. Durante la audiencia, que tuvo lugar el jueves pasado, el denunciante (quien suscribe este artículo), periodista del diario LA REPÚBLICA, patrocinado por el doctor Óscar López Goldaracena, ratificó la información y aportó al Fiscal las aclaraciones y ampliaciones del caso que le fueron solicitadas.
La investigación está basada en información aportada por militares y concluye que uno de los posibles sitios de interés estaría ubicado debajo del piso, contrapiso o cimentación de una edificación identificada como la “Enfermería”, que se encuentra emplazada dentro del predio de la unidad.
Asimismo, le fue aportada a este denunciante información por parte de integrantes de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, basada en testimonios que apuntan a la existencia de otro enterramiento debajo de una construcción aledaña a la Enfermería, dentro de la misma unidad. El sitio, un galpón rectangular rodeado de vegetación, estaría destinada a sala de empaque de los paracaídas. La Fiscalía recabará próximamente declaración testimonial a representantes de esta asociación.
Sin registros fidedignos
En el curso de la investigación, a través de un pedido de acceso a la información pública (ley 18.381), se solicitaron al Ministerio de Defensa detalles de la citada Enfermería, entre ellos, la fecha de construcción así como de eventuales modificaciones que se hayan realizado.
En su respuesta (Oficio N° 447/EMP/16), el Comando General del Ejército informó que “no existen registros fidedignos” de la mencionada edificación y que la información que se proporciona está basada en “datos del personal con mayor antigüedad”.
La inexistencia de información surge, agrega el informe, firmado por el Comandante en Jefe del Ejército General Guido Manini Ríos, del relevamiento de la documentación efectuado en el propio Batallón de Infantería Paracaidista N°14 como en la Brigada de Ingenieros N °1, donde se lleva un registro de las construcciones militares.
No obstante, según información contenida en registros fotográficos “aparentemente el inicio de la construcción data del año 1983, estimándose que se finalizó la obra en el año 1987”. Por otra parte, agrega el informe, “se tiene conocimiento de que se realizaron ampliaciones a la edificación original consistiendo en un segundo piso, aproximadamente dos años después de finalizada la construcción inicial, la cual se habría realizado entre los años 1989 y 1995”.
A su vez, se encontró un registro en la Brigada de Ingenieros N° 1 del año 2006 aunque “para asesorar sobre la reparación parcial de la cubierta del depósito de armamento, ubicado en la planta alta de dicho edificio”. También se menciona la existencia de un “Plano Director fechado el 21 de agosto de 1990 con las obras proyectadas (algunas de ellas no han sido ejecutadas a la fecha) y un plano de implantación actual de las instalaciones del Batallón de Infantería Paracaidista N° 14 que no fue adjuntado al informe por razones de estricta seguridad física de las instalaciones militares”. No obstante, el plano fue puesto a disposición visual del interesado lo que permitió corroborar la ubicación exacta de la Enfermería.
“Antes de 1986”
Contactados para esta investigación los Arqueólogos Dr. José López Mazz y Magister Octavio Nadal y realizado el cotejo de las fotografías aéreas de 1981 y de 1986 obtenidas por dichos profesionales, se confirma con exactitud el lugar donde está emplazada dicha Enfermería, que la construcción “no existía en 1981”, y que se habría edificado “antes de 1986”.
Por otra parte, López Mazz, confirmó a este denunciante y al letrado patrocinante que en sus labores de investigación también le había llegado la información de que durante la construcción de la enfermería y de galpones aledaños podrían haber habido enterramientos en el marco de la llamada “Operación Zanahoria”. Esta información la habría aportado en su momento en causas judiciales, sugiriendo incluso un relevamiento con Geo Radar que nunca se llegó a concretar.
En relación con lo expuesto, se propuso y solicitó a la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos “una actuación arqueológica precisa, no invasiva, consistente en el relevamiento del piso de la enfermería y de las construcciones aledañas, realizado con Geo Radar (GPR)”.
Se agrega que dicho relevamiento estaría coordinado por el Dr. López Mazz, quien trabajó durante diez años para la Presidencia de la República dirigiendo la búsqueda de los detenidos desaparecidos y llevado a cabo, bajo su dirección, por técnicos de la Cátedra de Geofísica de la Facultad de Ingeniería. El relevamiento tiene como objetivo producir un perfil geofísico del sedimento subyacente del piso y determinar anomalías existentes.
Una vez realizada la actuación de campo y analizada críticamente la información producida se estudiará, en base al resultado que haya arrojado, la posibilidad de una etapa de excavación y/o exhumación forense. Dicha etapa será un trabajo posterior, diseñado específicamente por el Dr. López Mazz para la oportunidad.
El equipo que acompaña al denunciante está formado por el Dr. López Mazz y por los docentes del Centro Universitario Región Este, UDELAR, Rocha y de la Facultad de Ciencias, que trabajaron con él en el Grupo de Investigación en Arqueología Forense. Finalmente, se tendrá presente que esta primera etapa de relevamiento no implica tener que romper el piso ni ningún elemento constructivo.
Los restos de Castro y Blanco
En octubre de 2011, el Equipo de Antropología Forense de la Udelar que comandara el arqueólogo José López Mazz localizó en una zona situada a los fondos del Batallón Nº 14, conocida como “los campos de Vidiella”, los restos del maestro Julio Castro, educador y periodista, secuestrado el 1º de agosto de 1977 y ejecutado de un disparo en la cabeza. En marzo de 2012, y a escasos metros del enterramiento de Castro, el mismo Equipo localizó los restos de Ricardo Blanco Valiente, dirigente sindical de Aute, detenido el 15 de enero de 1978.
El estudio antropológico revela que Blanco Valiente murió en un escenario violento. En el lugar se encontraron sus restos cubiertos por cal, dos bolsas abiertas de ese material, un casquillo de bala, restos de vestimenta y varios segmentos de tanza. En el momento del hallazgo, López Mazz explicó que los dos cuerpos hallados en el Batallón Nº 14, tenían “el mismo patrón de enterramiento”, situándose a solo cincuenta metros de distancia uno de otro.
En este sentido, destacó que la fosa de Blanco, de un metro de profundidad, fue excavada en la piedra (“cuando hicieron la fosa llegaron a la piedra y siguieron con alguna herramienta unos 30 o 40 centímetros”). El enterramiento fue similar al de Castro: la excavación conformó un lecho de roca, lo cubrieron con cal, tras lo cual se arrojó el cuerpo y nuevamente cal, como forma de acelerar el proceso de descomposición del cuerpo.
López Mazz aseguró que el nuevo hallazgo demuestra que “esta zona es importante y posiblemente sea el cementerio clandestino del cual hablaban los represores”. López Mazz refiere al posible hallazgo de “Arlington”, denominación utilizada por los militares para señalar un cementerio clandestino de la dictadura.
Los trabajos en el Batallón Nº 14 comenzaron tras una disposición del juez Penal de 2º Turno, Pedro Salazar. El magistrado valoró diversas pruebas que daban cuenta de posibles enterramientos en la zona, como el hallazgo en 2009 de pequeños fragmentos óseos y la constatación de movimientos de tierra. Asimismo, los antropólogos recibieron la versión de vecinos de Toledo “que vieron las máquinas trabajando entre 1984 y 1985 en busca de cuerpos”, señaló López Mazz.
La búsqueda de restos por parte de militares fue conocida como la “Operación Zanahoria”. Según algunas versiones, se extendió incluso hasta el año 1997. “Las expectativas de encontrar otros cuerpos bajan en la medida que, según numerosas versiones, fueron retirados muchos cuerpos, pero nos interesaba encontrar restos residuales o cuerpos que se les hubieran escapado”, afirmó. Hasta ahora, los trabajos en el 14 permitieron recuperar dos cuerpos completos.
Informes oficiales
Castro, según el informe de la Comisión para la Paz del año 2003, «fue detenido en la vía pública, en la intersección de la calle Francisco Llambí casi Avenida Rivera, el día 1º de agosto de 1977, alrededor de la hora 10.30». A partir de ahí, «se le trasladó a un centro clandestino de detención sito en la Avenida Millán Nº 4269, donde fue sometido a torturas a consecuencia de las cuales falleciera, en ese lugar, el 3 de agosto de 1977, sin recibir atención médica».
Sus restos —según el informe— habrían sido primero enterrados en el Batallón 14 de Toledo y después exhumados a fines del año 1984, incinerados y tirados al Río de la Plata. En un informe realizado por las Fuerzas Armadas en agosto de 2005, se afirmaba que los restos de Ricardo Blanco Valiente habían sido enterrados en el predio del Batallón 14, “posteriormente exhumados y cremados” y “sus cenizas esparcidas en la zona”.

>>> Georadar para encontrar restos humanos
Sería todo mas fácil



>>> Asesinaron al testigo


>>> Espeluznante

Un ex soldado uruguayo, quien aportó valiosa información sobre cementerios clandestinos de detenidos desaparecidos durante la dictadura militar (1973-1985), fue hallado muerto y mutilado en aguas del Río Uruguay.


"lo mataron por unas simples líneas que me hizo en el cuaderno" dice el amigo del militar asesinado

El asesinato de Julio Ruperto Ramírez que perteneciera al batallón 13, en una isla enfrente a Nueva Palmira, ha abierto nuevamente el tema de los crímenes durante la dictadura,
Y que han dejado secuelas muy serias, y de la que este episodio para ser un capitulo abierto. Veamos los antecedentes pero importa mucho la excelente nora aparecida en el diario Accion de Mercedes entrevistando a su amigo López.

La noticia del pasado domingo sobre el asesinato del ex soldado uruguayo Julio Ruperto Ramírez, que revistó en los batallones 13 y 14 y que dejó un croquis sobre enterramientos de desaparecidos, trascendió fronteras y los diarios extranjeros así como las agencias internacionales se interesaron por el caso.

Nació el 10 de agosto de 1952   El 21 de diciembre Prefectura encontró a Ramírez a diez kilómetros del lugar donde supuestamente ocurrió el accidente, indicaron las fuentes. Un amigo, de nombre Carlos Ferreyra, hizo la denuncia de que se había caído al agua.

Villa Paranacito, conocida como la Venecia argentina, se ubica en el delta entrerriano. Es un pequeño centro urbano, cabecera del departamento Islas del Ibicuy, ciudad de Gualeguaychú (230 km al noroeste de Buenos Aires).

"A Julio lo asesinaron. El capitán Montenegro, de Prefectura Argentina, me dijo que no viera el cadáver porque tenía la cara desfigurada y el pecho abierto y entonces me iba a impresionar demasiado. El cuerpo estaba en Villa Paranacito y lo llevaron a Gualeguaychú. Dijeron que tenía más de una puñalada", contó Luis Ramírez, hermano de Julio. Roberto Martínez, un amigo de la víctima, aseguró que a Ramírez "alguien lo mató o lo mandó a matar" y afirmó que él "estaba decidido a declarar en la Justicia".

Julio Ruperto Ramírez trabajaba en la isla El Sauce, frente a la localidad uruguaya de Nueva Palmira, y vivía en una quinta propiedad de Diego Gómez. Este aseguró que Julio Ramírez no le dijo nada que hiciera sospechar que le podía pasar algo. "Julio no se metía con nadie, era tranquilo.

---------

El Diario Acción de Mercedes, Uruguay,  ha profundizado el tema, y ha entrevistado a Juan Carlos Pérez, un sorianense que estuvo con el ex militar, cuyo cuerpo apareciera mutilado en aguas argentinas.
Esta es la nota, aparecida en la edición del 28 de diciembre de 2010:

«Viajé especialmente para hablar con él en la isla, lo mataron por unas simples líneas que me hizo en el cuaderno»

* «Aquí hay militares y buchones que saben lo que pasó con varios casos de sorianenses pero nadie se preocupa por ello, en cambio hacen parodias»
* «No me ha citado ningún juez, esperé que alguien me llamara, ¿nadie sabe lo que estoy haciendo?»
* «Acá hay gente que ha estado lucrando con el tema de los detenidos desaparecidos»
* «Se acabó el tiempo de la mentira, un día iré ante la comisión de Derechos Humanos de la Junta Departamental para que sepan la verdad»


ACCION en la REGION. Diario Pueblo informó sobre lo ocurrido a partir de la aparición del cuerpo de quien fuera Julio Ruperto Ramírez, soldado en el Batallón 13 de Infantería y en el 14.
Su cuerpo apareció en el río Uruguay con el rostro y el pecho destrozados, sin un brazo y un corte en el abdomen.
Trabajaba en explotación agropecuaria en isla El Sauce, del río Uruguay, frente a Nueva Palmira.
Muchas especulaciones se han tejido a partir de la aparición del cuerpo y en medio de ellas surge que un mercedario estuvo con él y recibió croquis del lugar donde estarían los enterramientos en el Batallón 13.

ACCION, que ha venido siguiendo esta temática con seriedad e información de primera mano, conocía de meses atrás que JUAN CARLOS PEREZ QUIÑONES, ex soldado del batallón Asencio, en su tarea por descubrir lo ocurrido con varias personas detenidas desaparecidas había estado con Ramírez, pero ello se mantenía en reserva y por ello no lo insertamos, a pedido del propio Pérez.

Anoche ACCION dialogó con este sorianense quien recordó, «en anterior ocasión en que dialogamos les comenté que había un testigo que tenía importante información, él estuvo en el Batallón 13 y me hizo el croquis de dónde estaba ubicada cada repartición dentro del predio del cuartel, por esto lo mataron, por unas simples rayas mataron a un hombre.

A los hermanos no le dejaron ver el cuerpo, algunos dijeron que se había golpeado en el pontón, se mutiló un brazo, desfiguró la cara, con un golpe en el pontón, ¿por qué no le permitieron ver el cuerpo a los hermanos? Ahora el cuerpo está en Gualeguaychú a la espera de reanudarse la actividad judicial para hacer la autopsia».

Pérez rememora que viajó especialmente, luego de varios intentos fallidos, «en una embarcación con el dueño de ésta y otra persona de la zona, estaba en la isla El Sauce, frente a Nueva Palmira.
Lo que nos interesaba conocer era dónde se ubicaba el frontón, porque en el 13 hubo modificaciones, él lo ubicó inmediatamente en el dibujo, inclusive marcó el cambio de orientación de la cancha.

Recordemos que allí se realizó la Operación Zanahoria, en la que exhumaron todos los cuerpos enterrados en determinado lugar, dejando allí una radio que fue lo que encontró el equipo de antropólogos; ahora hay nuevas construcciones en el sitio».
Del diálogo mantenido con Ramírez, Pérez explicó sobre el croquis que le realizara el difunto, «en una calle que está aquí (sobre el sector izquierdo del predio), se construyó el 15, que está al fondo del 13, que fue el del grupo antiterrorista y se formó entre 1978 y 1979. Gente conocida mía trabajó allí en la parte de cimientos y cuando fueron a llenar los cimientos a todos los milicos nuevos les dieron libre y lo llenaron los del grupo antiterrorista, durante la Operación Zanahoria. Allí hay restos y otros fueron incinerados y tirados al mar.
Cuando regresaron los milicos nuevos, se encontraron con tierra removida y los cimientos tapados, todo el largo del 15 lo llenaron en dos días».

En la oportunidad, ACCION consultó a Pérez sobre vinculaciones militares en esta zona y la relación con detenidos desaparecidos sorianenses, «choferes de acá, entre ellos un soldado que vivía en el barrio Treinta y Tres. Eran primos, trabajaban en el 13, uno era chofer, encargado de llevar los detenidos de la Casona al 13, es de Mercedes y acá hay otro militar que respondía al grupo de Nino Gavazzo.
Aquí en Mercedes tenemos gente que posee información pero no se ha hecho nada, más, entiendo que muchos han estado haciendo parodias en lugar de hacer las cosas en serio».
Fue crítico con actividades que se han llevado a cabo por estos lares. «Están jugando con la sensibilidad de familiares. Aquí en Mercedes hay gente que sabe lo que ocurrió a algunos de los detenidos desaparecidos nuestros, hay militares y buchones».
Volvió a hacer referencia a Ramírez, «le cortaron el brazo, le destrozaron la cara, un hombre buenísimo, todo el mundo lo quería, todos trataban de preservarlo, hubo alguien que batió y dijo lo que había hecho él. Este fue un mensaje, como también hay otros vinculados a sede deportiva del medio».

Reclamó, «o se compromete la gente en serio o me voy para Buenos Aires, mis hijos me reclaman de allá para que abandone todo y me vaya, que nadie se preocupa acá.
Sería bueno saber si algunos de los familiares de los detenidos desaparecidos que tenemos acá se preocupó por hablar con quienes hemos estado trabajando anónimamente en esto. Hay personas que podrían decirle a algunos familiares quién secuestró a su ser querido, quién lo mató y dónde están los restos. En lo personal jamás me fueron a preguntar nada».

- ¿No tiene las garantías para hablar ante un juez?
«Es que nadie me ha citado, tengo todo, esperé que alguien me llamara, ¿no saben lo que estoy haciendo? ¿No leen los diarios?
¿Quién me cuida las espaldas? Estoy trabajando como loco, sin cobrar un peso a nadie y encima recibiendo humillaciones, cuando hay gente que acá está lucrando con este tema tan doloroso. Acá hay mucha mentira de gente que ha estado años lucrando con los detenidos desaparecidos».

También expresó su dolor, referido al olvido en que ha caído la repatriación de los restos de su hermano, víctima del Plan Cóndor en Argentina. «Todos se olvidaron de mi hermano, yo no lo traje para que montaran un espectáculo, sino para denunciar públicamente y se supiera los crímenes que se cometieron, tengo el expediente donde queda claro lo que le ocurrió.
Se acabó el tiempo de la mentira, en su momento iré a hablar a la Comisión de Derechos Humanos de la Junta Departamental para que sepan la verdad, estoy harto, cansado y nadie me cuida la espalda».

El Tiempo
>>> Ver además


El Muerto |||: Entrevistas a testigos claves





0 comentarios:

Publicar un comentario