martes, 10 de abril de 2018

Un lugar macabro

con pacientes que nunca más aparecieron




Entrevistado en la Zona Central de Rompkbzas Ruben Bouvier, del movimiento Una Salud para Todos, llamó a investigar las muertes, fugas y desapariciones ocurridas en las colonias psiquiátricas de ASSE. "No puedo describir lo que ví", aseguró. 






Un informe enviado al fiscal de Crimen Organizado, Luis Pacheco, da cuenta de algunas de las pruebas recabadas por la Policía en torno a las presuntas irregularidades que tuvieron lugar en el Hospital de Bella Unión y el servicio que prestó allí entre 2013 y 2016 Siemm, una empresa que pertenecía a tres jerarcas de ASSE.
Una firma que, entre otras maniobras, cobraba traslados realizados a personas "que no existían". A su vez a los contratos con ese centro asistencial, que incluían IVA, se les agregaba nuevamente el impuesto, lo que terminaba por encarecer el costo.
Siemm está dirigida por los médicos Federico Eguren, Rodrigo Barcelona y Marcos García. Ellos hoy son director del Hospital Pereira Rossell, director del Hospital Pediátrico Rossell y director del Hospital de Salto, respectivamente.
El tema viene siendo indagado en la Justicia y en una Comisión Investigadora que funciona en el Parlamento. Este y otros asuntos habían sido denunciados en su momento por el Movimiento "La Salud para Todos".  
Una historia que arranca en 2012, relató uno de sus representantes, Ruben Bouvier, entrevistado este martes en la Zona Central de Rompkbzas. Ese es el año de la llegada a Bella Unión de Eguren, recién recibido de médico en Cuba.
Allí, dijo, recibió la ayuda de gente vinculada al Frente Amplio. Tiempo después es nombrado director del centro de salud y pasó a ser "el eje" de una historia de corrupción e impunidad muy grande.
Bouvier relató el encuentro que mantuvo en 2013 con la entonces ministra de Salud, Susana Muñiz, a la que le entregaron una carta del doctor Carlos Manassi, un médico de Bella Unión, en la que se explicaba el cúmulo de irregularidades detectadas en el hospital.
La carta nunca surtió efecto, y a Manassi lo expulsaron del hospital. Nunca pudo encontrar trabajo, terminó solo, muriendo a los 49 años.
Bouvier relató el caos que se vive hoy en Bella Unión, en el marco de la investigación judicial que se desarrolla sobre las actividades de Eguren y sus socios, que siguen prestando funciones en ASSE. "Eso solo se puede ver en este país", lamentó.
"Le dije a Muñiz que me pareció una desprolijidad de su parte haber ido a cortar la cinta de la empresa de los tres directores, inaugurando una firma que terminó desmantelando el servicio de traslados", dijo.
Bouvier ubicó en US$ 1 millón las ganancias que Eguren y compañía obtuvieron por esa vía.
El representante del movimiento Una Salud para Todos relató además detalles espeluznantes sobre la situación de las Colonias Psiquiátricas de ASSE. "Son realmente el infierno", aseguró.
Son gente que no vota, no existe, no tiene patria", dijo sobre los pacientes allí internados. "Lo que ví y viví no se puede contar. Hay que olerlo, oírlo. Es un lugar macabro", dijo.
Allí la Comisión Investigadora que funciona en Diputados ratificó que, entre otras irregularidades, se robaba dinero a los pacientes para comprar electrodomésticos, algunos de los cuales eran destinados a los pabellones de las colonias.
Si bien lo considera un hecho grave, Bouvier consideró que lo que hay que investigar son las 35 fugas que hubo en los últimos años, con pacientes que nunca más aparecieron. Los que se han ahogado en el Río Santa Lucía, o las pacientes que han sido violadas por otros pacientes o por funcionarios.
Esto sucede, dijo, por que las Colonias son "tierra de nadie". Incluso mencionó que, en esos lugares funcionaba un "galponcito" que servía como prostíbulo.
Bouvier habló además de lo que sucede en el pueblo Ituzaingó, una pequeña localidad ubicada a tres kilómetros de las colonias. Allí, dijo, viven muchos funcionarios, que albergan a pacientes a cambio de un pago por parte del Estado.










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