viernes, 8 de junio de 2018

A 40 años del cura barrendero




A 40 años de la Detención-Desaparición del sacerdote uruguayo Kléber -Mauricio-Silva Iribarnegaray en Buenos Aires el 14 de junio de 1977 los invitamos al homenaje que le haremos el jueves 14 de junio, en la Misa de 19 y 30′ horas en la Parroquia San Juan Bautista, en Pocitos, -calle D. Tamburini entre R. Masini y Guayaquí-.

miércoles 14 junio, en la Misa de 19 y 30




Aún no sabemos toda la verdad de lo qué le hicieron, ni de quiénes participaron, ni porqué, ni donde está su cuerpo.
Nació en Montevideo el 20 de setiembre de 1925. Mauricio fue su nombre religioso y familiar que adoptó en su Confirmación, siendo seminarista salesiano. Fue maestro en la Patagonia, Lugar que le dejó profunda huella.
Para solventar económicamente a su madre viuda pasó al Clero Diocesano de Montevideo siendo muy bien recibido por el Cardenal Antonio María Barbieri conocedor de su espiritualidad y cualidades personales.

Participó como mediador entre la Iglesia y el líder de los cañeros Raúl Sendic. Experiencia que lo marcó profundamente.

Trabajó en la renovación de la catequesis en colegios como el San Juan Bautista, en la época de la renovación de la Iglesia después del Concilio Vaticano II.
Supo interpretar y poner en práctica la pautas de la Conferencia Episcopal Latinoamericana. Realizó una lectura sabia de los documentos de Medellín. Ayudó a forjar hombres libres y responsables.
En un retiro espiritual para sacerdotes conoció al Hno. Arturo Paoli, de la Fraternidad de los Hermanitos del Evangelio. También participó el sacerdote Julio Elizaga, quién afirma que “el cuerpo de Mauricio debería estar enterrado en la catedral de Montevideo” si existiera. El carisma del Hno. aumentó su deseo de buscar una vida de mayor compromiso social y entrega evangélica más radical.
En 1970 entró como novicio en la Fraternidad de los Hermanitos del Evangelio, -continuadores de la espiritualidad de Charles de Foucauld- en La Rioja, con Arturo Paoli, siendo obispo Enrique Angelelli. Vivió la pastoral de esa iglesia riojana democrática, ecuménica y pluralista. Fue para Mauricio una etapa de vida contemplativa muy intensa, un gran místico y de trabajo duro. En 1972 fue clasificador de residuos, en Santa Fe, en Rosario. La represión ya se sentía, sobre todo con los que participaban en actividades sociales y religiosas.
En los primeros meses de 1973 Mauricio va madurando su proyecto de comunidad evangelizadora y de acompañamiento en medio de los barrenderos municipales, en condiciones de trabajo paupérrimas. Su deseo era “ser el más pobre entre los pobres,el último entre los últimos”. La calle lo ponía en contacto con el pueblo y sus necesidades, las que satisfacía con gusto.
Trabajó en el Gremio. Ayudó a que no se privatizara el barrido de la zona del Corralón de Floresta. Fue muy reconocido por sus compañeros.
En el año 2003 se sancionó una Ley para la ciudad de Buenos Aires, por la cual el 14 de junio se establecía como Día del Barrendero Municipal. En el año 2014 se sancionó otra Ley para toda la Nación.
Vivir el Evangelio sin claudicaciones lo llevó al martirio, como a sus hermanos Nelio Rougier, Pablo Gazzarri, Carlos Bustos, y una larguísima lista. Otros fueron laicos y catequistas, -como Mónica Mignone-, en gran número también. Ese mismo día 14 se llevaron a los uruguayos José Michelena y a su esposa Graciela De Gouveia,catequista, de su casa en Avellaneda. Sus dos hijitos quedaron con el portero. Días antes se llevaron a los barrenderos Néstor  y Julio Goitía, sus amigos.
“Existieron!, ¿Dónde están”? ” Que respondan los victimarios apremiados por la fuerza de la Ley” decía su hermano Jesús, en el año 2007.




El jueves 14 se cumple el 41 aniversario de la detencion-desaparición de mauricio, sin verdad ni justicia aùn!!!
Uruguayo, nacido el 20 de setiembre de 1925.

Muy joven ingresa a la comunidad salesiana. Por motivos familiares pasa al clero diocesano. Solucionada esta situación conoce a los hermanitos del evangelio, continuadores de la espiritualidad de harles de oucauld.

Los barrenderos municipales de la ciudad de buenos aires iban a ser privatizados. Esta penosa situación lo decide a ayudarlos. Para evitarla y para acompañarlos en sus necesidades espirituales, ingresa como barrendero municipal  da testimonio de su compromiso con el evangelio. Esa zona de barrido recién se privatizó en democracia.

Su vida de entrega a sus hermanos más desprotegidos, consecuente con el evangelio, lo condujo al martirio. Vivió en la Argentina  de cruel dictadura militar y religiosa.

Ese mismo día también detuvieron-desaparecieron a dos jóvenes uruguayos, José Michelena y a su esposa Graciela de Gouveia. Sus dos pequeños hijos quedaron con vecinos.

Están invitados a la misa homenaje a las 19 y 30' horas que presidirá el sacerdote Jorge Techera, en la parroquia san Juan Bautista, tamburini entre Masini y Guayaquí. Los esperamos!

El senado de la nación argentina aprobó una ley, el 12 de diciembre de 2014, que instituye el 14 de junio de cada año como el día nacional del barrendero, coincidiendo con la fecha de detención-desaparición de Mauricio Silva sacerdote barrendero de Villa Devoto. 

La ley "tiene el sentido de compromiso con la memoria". Se buscó "homenajear a los barrenderos que cada día realizan una tarea abnegada que no es siempre bien valorada" y para "reconocer en el hermano Mauricio Silva  a todos los trabajadores, que de cuerdo con el informe de la Conadep, fueron el blanco de la dictadura militar".


Fraternalmente, gloria sellera. Bermúdez.






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