martes, 13 de noviembre de 2018

Yankis come home!

Quién lo hubiera dicho!...



Entre el nacionalismo de bisuteria y el antimperialismo de cotillón

por Javier Zeballos
Hoy martes en el Senado se debatirá la aprobación del ingreso de militares y aeronaves de EE.UU. a territorio uruguayo para proteger a su presidente, Donald Trump, durante la Cumbre del G-20.
El Presidente Tabaré Vázquez envió al Parlamento la solicitud para autorizar el ingreso de militares de EE.UU. a nuestro territorio con el objetivo de cumplir tareas de seguridad para la en relación la Cumbre del G-20 que se realizará a fines de noviembre en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.
Según consignan varios medios de prensa, nuestro Presidente explicó que Uruguay recibió el pedido de "prestar sus bases operativas" y aclaró que las acciones tendrán "el control permanente del gobierno y el Estado uruguayo”.
Vázquez dijo que en este caso el pedido de ingreso al país fue de Estados Unidos pero aclaró que "puede ser de cualquier país". En ese sentido, aseguró que el gobierno comunicará al Parlamento si algún otro país solicita la colaboración de Uruguay. Aparentemente se agregó un tercer artículo que se compromete a entregar la información al Parlamento, tras la cumbre, si algún otro país lo solicitase sin tiempo para ser aprobado.
Militares y aviones
Según el derechista portal El Eco, repitiendo a otros medios, “la iniciativa pretende que cuatrocientos estadounidenses, entre civiles, militares y miembros del Servicio Secreto, más ocho aviones de logística y apoyo a la seguridad”.
Por su parte, el portal de la Agencia rusa Sputnik, publicó que se trata de “tres aeronaves de carga de combustible KC 135, dos aeronaves de transporte y otras tres Awacs (radares aéreos) para dar “apoyo logístico y seguridad” a la delegación que encabezará el presidente Trump”.
Sputnik agrega que en la cumbre, que se realizará entre el 30 de este mes y el 1 de diciembre, también participarán los presidentes Xi Jinping, de China, Emmanuel Macron, de Francia, Recep Tayyip Erdogan, de Turquía, y Vladímir Putin, de Rusia. Asimismo asistirán los primeros ministros Justin Trudeau, de Canadá, Narendra Modi, de India, Shinzo Abe, de Japón, y Theresa May, de Reino Unido, además del jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, la canciller (jefa de Gobierno) de Alemania, Angela Merkel, y el rey saudí Salmán bin Abdulaziz, entre otros.
Hasta aquí un resumen breve de la situación a debatir.
Desde la derecha local no faltaron senadores que intentaran aprovechar el cuatro de hora para posar con un nacionalismo de bisutería y aclarar, al instante, que votarían el ingreso.
Desde la Unidad Popular inmediatamente se adelantó la oposición a la autorización, algo loable y digno, pero seguido de la exhibición de un antimperialismo de cotillón que no es más que una pose revestida de un gesto de estatua.
Por su parte, en el Frente Amplio, solo dos sectores se opusieron en la reunión de la bancada de senadores, Constanza Moreira, de Casa Grande) y Juan Castillo, del Partido Comunista. Todos los demás no solo apoyaron la propuesta del Poder Ejecutivo sino que hicieron algo peor, ante la solicitud de libertad de acción pedida, la impidieron.
Constanza Moreira solicitó entonces el permiso para argumentar en contra y no votar, retirándose de sala. La mayoría también se lo impidió. Quienes estén en contra quedan obligados a votar a favor.
Algo para no olvidar es que sería bueno que a la hora de votar leyes que reflejan posturas de izquierda, esta mayoría tenga las mismas exigencias para aquellos que siempre aparecen a último momento para rebajar los cambios sin argumentos serios más que el desequilibrio circunstancial de su único voto. Los “Semproni” utilizados son más de uno aunque el más tristemente célebre mandadero se llame Darío Pérez.
Lo primero que hay que decir es que el gobierno, a diferencia de otras cumbres y reuniones importantes que han existido durante los gobiernos blancos y colorados, decidió que fuera el Poder Legislativo, con su respectivo debate parlamentario, el que autorizara o no. Es una diferencia insoslayable.
Secretos y mentiras
Sin embargo, no ha existido una información seria por parte del Ministro de Defensa que explique la necesidad operativa de tal ingreso de fuerzas.
El Presidente Vázquez alegó que Uruguay debe colaborar según tratados y convenios. Sin embargo, el país organizador de la cumbre no ha solicitado absolutamente nada.
Quien lo hizo fue el gobierno de Estados Unidos a través de su embajada, como debió reconocerlo Tabaré Vázquez. No fue Argentina sino EE.UU. y por ahora en solitario.
Eso permite pensar que no existe verdadera necesidad operativa alguna para realizar adecuadamente la protección de Donald Trump y la misma se puede resolver en la totalidad de sus requerimientos con las facilidades otorgadas por el gobierno argentino.
En el entorno de Buenos Aires existen suficientes aeropuertos civiles y militares para desarrollar todas las tareas sin necesidad de ingresar a nuestro territorio. A lo sumo algún uso de nuestro espacio aéreo, algo que no requiere aprobación ni parlamentaria.
Ni siquiera sería necesario entrar a nuestras aguas territoriales, al punto que habrá un portaviones estadounidense cercano a la costa de Argentina que ni se ha molestado en solicitar ingreso alguno a nuestras aguas. El otro portaviones estará en el Océano Pacífico, frente a Chile.
El argumento de la necesidad operativa de seguridad se desploma con la simple constatación de que ningún otro gobierno participante en la cumbre ha solicitado algo. Y vaya si China o Rusia desplegarán su estricta seguridad para proteger a sus mandatarios. Los mismo cualquiera de los otros países que integran el círculo de poderosos del mundo.
Tales pedidos brillan por su ausencia y ni nuestro ministro de Defensa, Jorge Menendez, ni el ministro de Relaciones Exteriores, Ariel Bergamino, pudieron exibir el más mínimo detalle al respecto. Hasta ahora, y vaya si ya lo debería tener previsto, ningún gobierno ha solicitado nada.
Y si hubiera al menos un indicio de tal iniciativa, sin duda que hubiera sido esgrimida para presionar el voto a favor. Sería lo más lógico. Lo que no quita que pueda ser algo que se esté negociando. la pregunta sería ¿Pedido por ellos o por el gobierno uruguayo? La suspicacia es incuestionable.
Un dato que vuelve más irrelevante la hipetrofiada seguridad de Donal Trump es que desde hace varios días el mandatario estadounidense redijo su estadía en Argentina. Solo estará el día viernes y no los tres días que habían anunciado. La última información es que llegará el jueves muy tarde en la noche, participará en la cumbre el viernes y en la madrugada del sábado partirá raudo ya que optó por estar en la asunción del nuevo Presidente de México, Andres Manuel López Obrador , que será ese sábado.
A tal punto redujo Trump su estadía que el macrismo está furioso ya que no solo pretendían un gran encuentro bilateral con Macri, sino otras tres actividades conjuntas a su lado. Desde el gobierno de EE.UU. comunicaron que la prioridad son solo dos reuniones, una con el premier chino y otra con su par ruso. Macri, por ahora, tan solo lo verá en la reunión general de la cumbre. La noticia, publicada en varios medios de Argentina, curiosamente no ha sido repetida en Uruguay.
Esto reduce las necesidades operativas para la seguridad del Presidente de Estados Unidos y deja aun más huérfano el despliegue de sus efectivos en territorio uruguayo.
El rugido del ratón
¿Alguien realmente cree que nuestra soberanía está en juego por el ingreso de estos militares y agentes por apenas una pocas horas?
Quien pretenda hacer gárgaras de antimperialismo se podrá sentir el más radical del mundo frente a un espejo, pero tendrá que procurarse uno del estilo de la reina de La Bella Durmiente para que le pueda devolver las alabanzas.
Lo que sin duda está a la vista son los despliegues de las fuerzas imperiales y su red de contactos militares y políticos con las fuerzas que siempre han estado y estarán del lado de los poderosos y de los intereses dominantes. Los mismos que están dispuestos a cualquier cosa con tal de volver al gobierno para ejercer el poder político, que siguen detentando el poder económico, e intentar la restauración de sus privilegios de clase.
Por lo tanto, una postura democrática sería que se permitiera libremente estar en contra ya que sin duda estarán los votos de la derecha para aprobar el ingreso. Obligar a votar a favor solo es un intento de imponer por la fuerza de una disciplina perforada en temas mucho más importantes, lo que no se puede sostener por argumentos serios.
Ante esta situación, lo más digno es argumentar en contra y desnudar una actitud que vive pendiente del qué dirán de los poderosos de turno. Una gestualidad superficial anclada en el conservadurismo de las viejas derechas.
A la vez, comprender el real peso de las cosas, sin exageraciones, huyendo del infantilismo y la pose que se autojerarquiza con supuestas batallas gloriosas dirimidas en revueltas en posillos de café.
De lo que se trata es de poner en práctica una disciplina real y concreta en aras de la verdadera unidad, una disciplina en la que todos deberán estar a la altura siempre y no solo cuando les conviene.
* Los signos que rodean al título de esta nota no son un error de tipeo, su contradicción semántica alude directamente a la contradicción política.
Bonus Track
Los aviones de suministro de combustible se utilizan para repostar a los cazas en vuelo. EE.UU. tiene aviones supersónicos de altísima tecnología que pueden ser abastecidos desde aviones que perfectamente pueden despegar desde los aeropuertos militares argentinos.
Uno de ellos es el Aeropuerto El Palomar: de uso militar y comercial ubicado a 18 km al oeste de Buenos Aires. Es la base de la I Brigada Aérea de la FAA.
Otro es el Aeropuerto Mariano Moreno Cuartel V , en el partido de Moreno, de la provincia de Buenos Aires. Es el aeropuerto de la VII Brigada de la Fuerza Aérea Argentina.
La Base Aérea Militar Morón al oeste de la Ciudad de Buenos Aires.
Además, están los aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque que más allá de sus actividad comercial civil son aptos para uso militar. La prueba es que en Uruguay, la solicitud es para utilizar el Aeropuerto de Carrasco, donde se encuentra alojada la Base Militar Nº 1 de la Fuerza Aérea Uruguaya.
Los aviones Awacks son aviones radares. Se trata del Boeing E-3 Sentry (Centinela) es un sistema de alerta y control aerotransportado (AWACS) desarrollado en Estados Unidos por Boeing como contratista principal. Derivado del avión comercial Boeing 707, su característica más distintiva es el enorme radar rotativo que porta en la parte superior y puede realizar tareas de vigilancia todo tiempo, mando, control y comunicaciones. Pueden volar a unos 12 mil metros de altura con una autonomía de 8 horas a una velocidad máxima de 850 kph.
Se diferencian de los radares terrestres en que, en vez de cubrir un cono hacia el cielo, que deja áreas sin detectar (por eso se pueden burlar volando muy bajo) estos radares montados en el avión detectan todo de arriba hacia abajo.


Tienen la misión de transportar un radar a gran altura, antenas y radares integrados al fuselaje, con el fin de mejorar la cobertura y hacer posible la detección de amenazas enemigas, antes de que se consoliden contra la flota y territorios costeros del país, aviones de combate, helicópteros, misiles disparados, logrando determinar su posición, velocidad y trayecto. El avión radar puede detectar también buques de superficie, snorkels de submarinos parcialmente sumergidos y hasta submarinos totalmente sumergidos con detectores de alteración magnética.

>>> ...pero votó a favor

No tienen vergüenza







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