martes, 18 de diciembre de 2018

La suma de todos los enojos

Por la Rambla Sur


Por Hoenir Sarthou


UPM2 va a afectar a mucha gente. A los que viven cerca de la vía, a los que viven en la cuenca del Río Negro y de sus represas, a los que están siendo expropiados, a los que serán desalojados, a los que deberán dejar su casa o su tierra, a los que verán bajo agua o desvalorizada a su propiedad, a los que sufrirán escasez de agua y contaminación del ambiente. Todo eso es muy evidente y quienes lo sufrirán están empezando a verlo con desesperación.

Muchos uruguayos -y la propia prensa- creen que esos sólo son problemas para quienes viven cerca de las vías o del Río Negro, o de las zonas destinadas a la plantación o al tránsito de la empresa. Algo así como molestias que algunos pocos deben sufrir porque es "el costo del progreso".

Pero UPM2 afectará también a otros. A los que quieran una legislación laboral protectora del trabajador, a los que quieran una enseñanza independiente de los intereses del mercado, a los que quieran que todos paguemos impuestos en proporción a nuestras ganancias, a los que quieran que todos seamos iguales ante las leyes. Todos ellos deben saber que UPM tendrá el control de nuestra legislación laboral (sí, la de todo el País), de nuestra enseñanza técnica y de nuestras políticas de desarrollo y forestales. Además, UPM casi no pagará impuestos y no podrá cobrársele más en el futuro, porque una cláusula del "Contrato" obliga a darle "estabilidad jurídica", y eso significa que el Parlamento no podrá dictar leyes que la afecten, bajo amenaza de demandas ante tribunales del Banco Mundial.

Vecinos de Capurro calientes con el tren de UPM



El negocio UPM2 nos costará a los uruguayos más de tres mil millones de dólares, a cambio de nada. Porque no tendremos acciones ni participación en las utilidades del negocio. Esa plata destinada a UPM se suma al uso casi exclusivo del tren, la concesión del puerto y de las zonas francas, el uso gratuito y asegurado del agua del Rio Negro, la venta segura de electricidad a precio prefijado y la garantía de que no serán demandados por el Estado ante tribunales uruguayos.

Ese "negocio" nos endeudará a los uruguayos por varias generaciones y hará que todo el Estado (gobiernos nacionales y departamentales) se comprometan inconstitucionalmente y trabajen para UPM durante varias generaciones.

Vecinos protestando en Río Negro


¿Debemos hacer ese negocio? ¿Es un problema de los vecinos de la vía y del Río Negro o es un problema de todos los uruguayos?

Y las preguntas del millón (o de los tres millones): ´¿Se puede parar a UPM2? ¿Y cómo? La suma de todos los enojos y daños concretos (vecinos del ferrocarril, de las áreas a inundar, de las zonas que se desertificarán o contaminarán) es una fuerza atendible. Pero toda mirada parcial del asunto puede ser insuficiente.

Punta Yeguas, territorios en disputa



El negocio "UPM2" es muy grande y tiene detrás enormes intereses económicos y políticos. Es, ante todo, un asunto nacional, en el que todos, "desde el Cerro a Bella Unión", seremos afectados.

Sólo un estado de conciencia general de los uruguayos puede parar ese negocio. Un fuerte rechazo fundado en el sentido común, en el interés mutuo y colectivo, en la reivindicación del sentido igualitario, de la autonomía democrática y del compromiso ciudadano, que son la esencia de una República. Esa es la fuerza que puede recordarles a las autoridades y a la casta política que trabajan para nosotros y no para quienes vienen a hacer plata y a llevarse todo lo que puedan.

Contra la bancarización obligatoria y privatización de la banca




Ese estado de conciencia tal vez alcance su plenitud cuando los uruguayos descubramos que UPM es sólo una cara de un problema mayor. El verdadero problema es la idea -globalmente promocionada- de que todo depende de iniciativas e inversiones externas y de que nada podemos esperar de nosotros mismos.

Esa idea, que nuestros políticos han "comprado", es la madre de UPM2, de la bancarización obligatoria, de la ley de riego, de los intentos de entrega de nuestra costa y del proyecto de puerto pesquero chino en Punta Yeguas. Y esa idea seguirá pariendo malos negocios, sumisión nacional y entrega de recursos naturales hasta que le digamos ¡BASTA!

Por el agua y la vida


El año que viene es año electoral y seguramente será el momento para que los gobernantes y los aspirantes a gobernantes deban oírnos. Introducir este tema en el debate público es clave.

Mañana, domingo, a las 10.30 de la mañana, los vecinos de la vía convocaron a una intervención en Avenida Sayago y Aparicio Saravia.

No por la vía, ni por el ferrocarril. Voy a ir porque soy uruguayo. Y UPM2 nos daña y nos avergüenza a todos los uruguayos.

¡¡UPM2 NO!!

>>> Otra bronca con el ministro


El ministro Rossi fue criticado e insultado por vecinos de Carmelo cuando visitó el puente giratorio. La ciudadanía se cansó de las promesas incumplidas del FA. Antes eran aplausos hoy son abucheos los que reciben...






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