jueves, 11 de junio de 2020

La conflictividad aumenta




>>> Anticipan fuerte conflictividad sindical para los próximos meses

La presentación de las pautas para la negociación salarial por parte del gobierno hace prever una crecimiento de la conflictividad ya que suponen una pérdida del salario real.


Probablemente la conflictividad laboral aumentará en los próximos meses”, advierte un informe elaborado por el departamento de Psicología Social y Trabajo de la Universidad Católica. La advertencia parece llover sobre mojado una vez que se conocieron las pautas del gobierno para la negociación salarial y que suponen un fuerte caída del salario real.



En esta coyuntura tan particular el mundo laboral cambió. A partir del 13 de marzo, luego que la OMS declarara pandemia por el Covid 19 el 11 de marzo, el gobierno uruguayo –que ya venía promoviendo el cuidado -comenzó a suspender actividades (clases, espectáculos, actividades turísticas, parte del transporte, etc.). A su vez varias empresas y el propio gobierno promovieron el teletrabajo tanto a nivel privado como público.Esto modificó las relaciones laborales.



En particular congeló la negociación colectiva y también la conflictividad laboral

Una fuerte caída del salario real



A partir de abril se fueron retomando algunas actividades, proceso que continuó avanzando en mayo. Esto provocó que resurgieran los conflictos, algunos de los cuales se habían manifestado en forma “virtual” utilizando las redes sociales y declaraciones en prensa para plantear sus reivindicaciones.



En mayo se registraron tres conflictos con interrupción de actividades. El más importante –por la cantidad de trabajadores que involucró-fue el de la construcción cuyos trabajadores están agremiados en el SUNCA, donde se realizaron una serie de paros rotativos por zona en reclamo de negociación colectiva y convocatoria a Consejos de Salarios. Recordemos que el convenio del sector que estuvo vigente desde el 1 de agosto de 2018 venció el 30 de abril de 2020.


En el gráfico se ilustran los primeros cinco meses de cada gobierno de los últimos años. Como se observa el nivel de 2020 es bajo, en particular en los primeros dos meses y muestra un aumento en mayo que lo ubica debajo del de 2015 pero superior al de los otros años.

Se registraron además algunas movilizaciones: los maestros frente a la Torre Ejecutiva en reclamo demejores condiciones para la vuelta a clases y un diálogo más fluido;los trabajadores de la Corporación Nacional para el Desarrollo por los envíos al seguro de paro,y en el hotel Enjoy de Punta del Este por garantías de reapertura.




Perspectivas


Probablemente la conflictividad laboral aumentará en los próximos meses. En la medida en que se retoman actividades los conflictos generarán paros.


Durante el mes de mayo las discusiones de los actores laborales se centraron en identificar cuál sería el camino para retomar la negociación colectiva, dado el contexto particular que impidió comenzar una nueva ronda salarial.Algunos hechos concretos intensificaron el debate: la aceleración de la inflación, el vencimiento de los convenios salariales y la discusión de ley de urgente consideración.


Tanto empresarios como trabajadores se mantuvieron a la espera de qué lineamientos ofrecería el gobierno para extender los acuerdos vigentes. Murara, presidente de la CIU,declaró al respecto que “las condiciones han cambiado; hay gente (industrias) que está muy complicada y no puede seguir con las condiciones actuales. Es un tema de madurez que tenemos que sacarlo entre todas las partes”1. Por su parte, si bien dirigentes del PIT CNT declararonreiteradas vecesque no acompañarán una fórmula de ajuste que suponga una pérdida del salario real de los trabajadores, en los últimos días se mostraron abiertos a mayor flexibilidad con el fin depreservar el empleo. En un informe del Instituto Cuesta Duarte se reafirma la necesidad de diálogo entre las partes “La coyuntura que atravesamos es sin duda el peor marco para negociar como se venía haciendo en los últimos tiempos. Sin embargo, el diálogo y la búsqueda de acuerdos debería seguir siendo el principio rector de las futuras negociaciones”.


El Ministro de Trabajo propone una negociación“puente”o acuerdo nuevo que tendrá una vigencia de un año, hasta la ronda que se iniciaríaa mitad del año próximo, cuando vencen 152 subgrupos. En 2021 sí se entraría en una nuevaronda salarial, con “un panorama mucho más definido (...) Esto que estamos planteando ahora sería como una ronda de Consejos de Salarlos, pero muy acotada y la del año próximo sería en condiciones normales”2, dijo Mieres. Al vencerse los convenios salariales, caen también las cláusulas gatillo acordadas que se activarían en caso de que la inflación llegara al 12%, lo que no ha sucedido.



Se prevé mayor movimiento en las relaciones laborales a partir del mes de junio, con el primer paro parcial convocado por el PIT CNT en rechazo a la LUC y en defensa de los puestos de trabajo y salario y las decisiones que se tomarán en el Consejo Superior Tripartito vinculadas a las negociaciones salariales pendientes.

Fuerte suba de alimentos, otro golpe para los pobres que ya sufren por el coronavirus

Los productos que más consumen las familias de menos ingresos casi triplican el dato general del IPC, en momentos donde miles de personas sufren por su empleo por la pandemia


La inflación se aceleró en abril y superó la barrera psicológica del dígito. No obstante, desgranando y procesando los datos que divulgó el Instituto Nacional de Estadística (INE) este martes, surgen algunas señales preocupantes dado el contexto económico y social que vive el país por los efectos del coronavirus.
La suba del dólar, el aumento de tarifas y el agravamiento de la sequía, empujaron la inflación interanual a su mayor nivel en cuatro años y en particular, a los alimentos consumidos por los uruguayos a su mayor ritmo de aumento desde fines de 2007.
Los precios al consumo subieron 2% durante el mes de abril, según los datos difundidos el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata de un aumento atípico para el mes de abril.
El año pasado, en ese período, la suba de precios fue de 0,4% y el registro mensual más alto desde setiembre de 2002. Según Cinve, la última medición mensual recogió el impacto de la suba de los 2 puntos de IVA para las compras con tarjetas de débito y medios electrónicos.
De esta manera, la inflación interanual trepó a 10,9% desde el registro de 9,2% de marzo y se alejó sensiblemente de la meta de entre 3% y 7% trazada por las autoridades económicas.
Al considerar únicamente el componente de alimentos y bebidas, la suba fue de 4,4% en el último mes y de 18,9% en el último año móvil. Se trata del rubro de mayor encarecimiento, pero a la vez el que más impacta en la canasta de consumo de los hogares de menores recursos.

>>> Puede explotar

Y esta disparada en el precio de los alimentos se da en un contexto donde miles de personas han perdido sus empleos en las últimas semanas como consecuencia del coronavirus. Aunque el grueso de los trabajadores fue enviado al seguro de paro por la causal suspensión (82%), eso no asegura que al final de esa prestación social puedan seguir manteniendo su principal fuente de sustento económico.

>>> Ya se sabe de quién es el cinturón


La receta es única: hay que ajustarse y achicar el gasto. Y los caminos no son múltiples: o el ajuste lo hace cada ministro, o el ajuste lo hace el equipo económico. No hay más v...







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