domingo, 26 de abril de 2009

Zelmar Michelini (hijo)


Domingo, 26 de Abril de 2009

Pagina|12


Por Santiago O’Donnell




Madrugada del 18 de mayo de 1976. La patota irrumpe en la entrada del hotel Liberty del centro porteño. Son unos diez hombres que visten de civil y operan a cara descubierta. No tienen apuro. Antes de dirigirse a la pieza 75, al fondo del pasillo, se detienen a dialogar con el encargado del establecimiento.

“¿Se pueden identificar?”, corajea el encargado.

“Nos identifican nuestras armas”, contesta el jefe de la patota, mostrando el fierro. “Estamos en guerra contra el marxismo.”

En la pieza 75 Zelmar Michelini hijo, entonces 22, dormía con su hermana Margarita y su papá, el senador Zelmar Michelini. Despierta, escucha ruidos. Por un instante piensa que es su papá volviendo después de su cena con Luis, otro hermano que está en Buenos Aires pero no vive con ellos. Pero no, su padre está ahí y el ruido llega a la puerta. La patota irrumpe en la pieza a eso de las tres de la mañana. A Zelmar hijo le cubren la cara. A su hermana también. Al senador le dicen que se vista, le dicen “te llegó la hora,” le dicen “te vamos a desfigurar tu linda cara”, recuerda haber escuchado Zelmar hijo. Después se lo llevaron.

Horas más tarde fue secuestrado, también en Buenos Aires, el presidente de la Cámara baja de Uruguay, el diputado blanco Héctor Gutiérrez Ruiz. Tres días más tarde sus cadáveres aparecieron en General Paz y Dellepiane. Miles asistieron a los funerales en Montevideo, el 23 y el 24, y sufrieron una violenta represión.

El caso Michelini-Gutiérrez Ruiz se hizo famoso en el mundo porque fue una de las primeras evidencias y consecuencias del nefasto Plan Cóndor, pergeñado por las dictaduras para coordinar acciones represivas en el Cono Sur.

Después del secuestro, Zelmar hijo permaneció tres meses más en la Argentina buscando a su padre y después se fue a vivir a París, donde actualmente se desempeña como periodista de la agencia France-Presse. Desde hace años colabora con el movimiento por los derechos humanos en el Uruguay y actualmente dirige la Fundación Zelmar Michelini, que busca justicia para el asesinato de su padre. Tiene nueve hermanos y hermanas, una de las cuales también fue secuestrada por la misma patota de Orletti, pero reapareció con vida en Uruguay.

Atardecer de otoño en San Telmo. Patio de piedritas en el pulmón de manzana. Claroscuros y plantas de maceta. Muebles de jardín todos pintados de blanco. Clima tranquilo. Sentado a la mesa, Zelmar Michelini hijo, cincuenta y pico, anteojos, canas, camisa abierta y saco de corderoy, cuenta la historia que le tocó vivir.

Esa historia lo trajo a Buenos Aires, a la sede del Cels, la del patio con piedritas, para hablar con su abogada Carolina Varsky. El CELS representa a su familia ante la Justicia argentina desde junio de 1983. Zelmar hijo vino a testificar ante el tribunal que juzga a un grupo de ex militares por la responsabilidad de mando en el asesinato de su padre. “El secuestro se produjo en un marco de total impunidad, con la zona liberada. Nadie nos quiso tomar la denuncia y cuando fuimos a la comisaría nos dijeron que nosotros sabíamos dónde estaba mi padre.”

El caso forma parte de una megacausa en la que se juzgan cientos de asesinatos y desapariciones cometidos por el Ejército durante la dictadura en el ámbito de la Capital Federal.

La historia no terminó. Esta misma semana, mientras Michelini hijo testificaba en Buenos Aires, una jueza en Montevideo anunciaba la reapertura de otra causa por el mismo tema, esta vez contra los responsables materiales, la patota uruguaya que operaba desde el centro clandestino de tortura conocido como Automotores Orletti. Los acusados ya están muertos, prófugos o presos por otras causas.

También esta semana la Corte Electoral uruguaya recibía 325.000 firmas para lanzar un plebiscito con el fin de anular la llamada Ley de Caducidad. Se trata de la ley de impunidad que durante años congeló la causas contra los asesinos de Michelini y de los cerca de trescientos muertos y desaparecidos uruguayos.

Por eso Zelmar hijo está contento. “Me da mucha alegría porque la lucha no fue fácil.” En la Argentina, el caso de su padre había sido incluido en la Conadep y Margarita Michelini había testificado en el Juicio a las Juntas. La causa tuvo avances y retrocesos, pero nunca se cerró. En cambio, en Uruguay la investigación judicial se archivó en 1986, cuando fue sancionada la Ley de Caducidad. Esa ley, ratificada en un plebiscito en 1989, sigue vigente y otorga inmunidad a los militares por los crímenes de la dictadura. La ley tenía –tiene– la particularidad de delegar en un organismo extrajudicial, el Poder Ejecutivo, la facultad de decidir cuáles casos deben ser incluidos en la ley.

Zelmar hijo había sido un puntal de la campaña en contra de la ley y se sintió muy frustrado cuando perdieron el plebiscito. “Fue por culpa de la Corte Electoral, que es conservadora, y que demoró tres años el plebiscito para darle tiempo a la campaña oficial de Sanguinetti y para que cambiara el clima político, porque al principio la gente estaba en contra de la ley”, explica.

El clima volvió a cambiar en el ’94, con el triunfo del Frente Amplio encabezado por Tabaré Vázquez y la llegada de dos hermanos de Zelmar hijo al Parlamento uruguayo: Rafael, elegido senador, y Felipe, flamante diputado. Así como Sanguinetti incluía casi automáticamente cualquier caso en la Ley de Caducidad, aun los crímenes cometidos antes del golpe, Vázquez empezó a hacer lo contrario. Aprovechando las excepciones admitidas por el Ejecutivo, la Justicia uruguaya reactivó las causas.

“Entre 1989 y 1994 la agenda de derechos humanos había desaparecido de Uruguay. Después empezamos a elaborar una estrategia inspirada en el ejemplo argentino. Así como nosotros vimos que el secuestro de bebés había sido excluido de las leyes de impunidad, empezamos a buscar agujeros en la Ley de Caducidad y así empezamos a apuntarles a los civiles, que no estaban incluidos en la ley. De ese modo logramos el procesamiento y encarcelamiento del ex presidente Bordaberry y el del ex canciller Blanco por su responsabilidad en el crimen de mi padre.”

Poco antes de morir, el senador Michelini le había entregado una carta en sobre cerrado al periodista Roberto García, responsabilizando a Blanco por cualquier cosa que pudiera pasarle, cuenta Zelmar hijo.

Ahora les llegó el turno a los autores materiales. Esta semana la Justicia uruguaya accedió a investigar también a los militares uruguayos que habrían participado en el asesinato, después de que el Ejecutivo dictaminara que el caso no encuadra en la Ley de Caducidad porque el crimen fue cometido fronteras afuera de Uruguay.

“Aunque tenemos una ley de impunidad que sigue vigente, gracias al accionar de los organismos de derechos humanos, familiares y abogados, tenemos a los responsables civiles y militares y a los ejecutores militares del crimen de mi padre en la cárcel.”

Pero la alegría no es completa. “Conociendo a mi padre, yo sé que él no querría que su caso fuera especial, querría la misma justicia para todas las víctimas de la dictadura.”

Con las firmas que se juntaron esta semana, la derogación de la Ley de Caducidad podría plebiscitarse durante las presidenciales de octubre. “Si la Corte demora otra vez el plebiscito, tendremos que pedirle al Congreso que derogue la ley sin más vueltas.”

La historia no terminó, pero se va cerrando un capítulo importante, el del gobierno de Tabaré Vázquez. Para Zelmar hijo, la primera gestión del Frente Amplio quedó en deuda con los organismos de derechos humanos. “Tendría que haber sido este gobierno el que anulara la ley de impunidad. Hubiera sido un acto simbólico. Fíjese qué importante fue para el gobierno de los Kirchner haber impulsado la derogación de las leyes de impunidad, la confianza que generó en la sociedad.”

Zelmar Michelini hijo tiene una historia y sabe contarla. Sin estridencias, sin golpes bajos, dejando que las palabras carguen con el peso emocional del relato. Cuenta en la tarde de San Telmo, con la cadencia pausada de los uruguayos y el acento neutral de los ciudadanos del mundo, una historia que es su historia pero que es mucho más grande que él.

sodonnell@pagina12.com.ar






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Orígenes del terrorismo de estado uruguayo ||| Mitrione


Clara Algrighi

A mediados de agosto de 1970, un policía de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia, Miguel Ángel Benítez Segovia, que también era militante del MLN-Tupamaros, viajó a Estados Unidos becado por la AID para recibir un curso secreto impartido por la CIA. Había sido seleccionado y promovido por Dan Mitrione semanas antes de su muerte.
En una base militar ubicada en Texas fue adiestrado junto a otros 29 policías del Tercer Mundo en el manejo de explosivos, la fabricación de bombas y su utilización en atentados terroristas. Al regresar a Uruguay debía aplicar los nuevos conocimientos en la lucha contrainsurgente.

Origenes Del Terrorismo de Estado




La película State of Siege de Costa Gavras
diciembre de 1972, con Yves Montand como Santore - Mitrione





¿Quién era en realidad Dan Mitrione?
César di Candia
El Paí­s Digital
http://www.elpais.com.uy/Especiales/golpe/10.asp

Dan Anthony Mitrione era un experto en torturas, que habí­a llegado al Uruguay enviado por la CIA en un programa clandestino y secreto que comprendí­a toda América Latina, cuyo fin era coadyuvar a destruir a las izquierdas soliviantadas desde el acceso al poder de Fidel Castro. Tiempo después, un ministro de aquellos dí­as le confió a quien escribe estas notas, que la misión de Mitrione era efectivamente esa, pero que el gobierno la ignoraba por completo y el silencio al respecto mantenido en los años posteriores parece confirmarlo. La ignorancia de los gobiernos en casos como el de referencia no es admisible, y tampoco un eximente de culpa. Pero probablemente esa fue la causa por la cual el Poder Ejecutivo de la época, integrado por polí­ticos tan avezados como Julio Marí­a Sanguinetti, Carlos Fleitas, Juan Marí­a Bordaberry, Armando Malet, Jorge Peirano Facio y el propio presidente Pacheco no vaciló en calificar al asesor policial de "héroe silencioso de honradez intachable que trabajaba por la convivencia pací­fica de nuestro pueblo".

Dan Antony en Wikipedia


http://es.wikipedia.org/wiki/Dan_Mitrione


Terrorismo made in U.S.A. en las Américas

http://www.terrorfileonline.org/es/index.php/Dan_Anthony_Mitrione

Dan Anthony Mitrione

Experto norteamericano en torturas, llegado al Uruguay enviado por la CIA en un programa clandestino y secreto que comprendía toda América Latina, cuyo fin era coadyuvar a destruir a las fuerzas insurgentes de la izquierda.

Un testimonio de su siniestra actividad se tiene en el libro Pasaporte 11333. Uruguay. Ocho años con la CIA, del agente cubano Manuel Hevia Cosculluela (Ed. Ciencias Sociales, La Habana, 1983): “El nuevo asesor –escribió– se reservaba como tarea principal el adiestramiento de ciertos oficiales y policías en la técnica de interrogatorios a detenidos políticos". Por Cantrell (otro miembro de la CIA) "sabía que esa había sido su principal actividad en Brasil. (...) Habíamos obtenido una casa en Malvín, la cual reunía los requisitos mínimos: sótano adaptable a modo de pequeño anfiteatro, provisto de aislantes a prueba de sonidos, garaje con puerta interior a la residencia y vecinos distantes. A partir de ese momento, Mitrione comenzó a transformarse hasta convertirse en un perfeccionista que lo verificaría todo personalmente. (...) El curso especial se realizó por grupos de no más de una docena de alumnos. El primero se constituyó con antiguos agentes de reconocido crédito, adscritos a la Dirección de Información e Inteligencia. Para el segundo se seleccionaron oficiales graduados de la Academia de Policía de Washington y asimismo se reservaron cuatro plazas para las jefaturas de Cerro Largo, Maldonado, Rivera y Salto.

(...) Las clases comenzaron insinuantes: anatomía y descripción del funcionamiento del sistema nervioso humano, psicología del prófugo y psicología del detenido, profilaxis social –nunca llegué a saber en qué consistía y la considero un elegante eufemismo para evitar otra denominación más severa– etc. Pronto las cosas tomaron un giro desagradable. Como sujetos de las primeras pruebas se dispuso de tres pordioseros conocidos en el Uruguay como bichicomes, habitantes de los suburbios de Montevideo así como de una mujer, aparentemente de la zona fronteriza con Brasil. No hubo interrogatorio, sino una demostración de los efectos de diversos voltajes en las partes del cuerpo humano, así como el empleo de un vomitivo –no sé por qué ni para qué– y otra substancia química. Los cuatro murieron. (...) Lo que ocurría en cada clase era de por sí repulsivo. Lo que le daba un aire de irrealidad, de particular horror era la fría y pausada eficiencia de Mitrione; su vocación docente, su atención a los detalles, lo exacto de sus movimientos, el aseo e higiene que exigía a todos, tal si estuvieran en una sala de cirugía de un moderno hospital. (...)

Mitrione consideraba el interrogatorio un arte complejo. Primero debía ejecutarse el período de ablandamiento, con los golpes y vejámenes usuales. Nada de preguntas, sólo golpes e insultos. Después golpes en silencio exclusivamente. Sólo después de esto el interrogatorio. Aquí no debía producirse otro dolor que el causado por el instrumento que se utilizara. (...) Durante la sesión debía evitarse que el sujeto perdiera toda esperanza de vida, pues ello podría llevarlo al empecinamiento. Luego me expresaba como al recibirse un sujeto, lo primero que se hacía era determinar su estado físico, su grado de resistencia mediante un exhaustivo examen médico, porque una muerte prematura significaba el fracaso del técnico. "Siempre hay que dejarles una esperanza, una remota luz" –decía– (...) "Esta es una guerra a muerte. Esa gente es mi enemiga. Este es un trabajo duro, alguien tiene que hacerlo, es necesario. Ya que me tocó a mí, voy a hacerlo a la perfección. Si fuera boxeador, trataría de ser campeón del mundo, pero no lo soy. No obstante en esta profesión, mi profesión, soy el mejor".

Mitrione fue secuestrado el 30 de julio de 1970 en Montevideo y pocos días después ajusticiado por los Tupamaros.





Dan Mitrione, un maestro de la tortura


http://www.clarin.com/diario/2001/09/02/i-03101.htm











Dan Mitrione: ¿Héroe o torturador?




http://www.uruguayosenitalia.org/LASEMANA/sextaedicion/mitrione.htm

Juan Lázaro Fuentes

El nombre de Dan Mitrione esculpido en la pared de la Escuela de Policía de la Academia Nacional del FBI, lo revela como un "héroe que perdió su vida por defender los valores democráticos". Durante su entierro, el 15 de Agosto de 1970 le rindieron homenaje por ser el hombre que "sacrificó su vida por el desarrollo pacífico del mundo occidental y hasta Frank Sinatra y Jerry Luis le dedicaron canciones como a un "hombre perfecto y gran humanista".

Mientras tanto en el otro extremo del continente americano, en Uruguay, Montevideo, la gente comentaba con alivio disimulado pero con miedo, debido a la represión despiadada ordenada por el gobierno, que por fin fue ajusticiado uno de los torturadores más grandes en toda la historia de ese país.

¿Quién fue Daniel Mitrione para merecer dos títulos tan contradictorios? Para un habitante común y corriente, Dan Mitrione era un típico norteamericano que llegaban a Montevideo para trabajar en una organización o compañía estadounidense que se instalaron allí en los años 1960. Su llegada no provocó ningún comentario. Era un hombre tranquilo y en su barrio lo conocían como un padre perfecto y respetuoso con sus vecinos sin acercarse demasiado a ninguno de ellos. Se sabía que era un representante de la Agencia del Desarrollo Internacional de EE.UU. (USAID) y era normal que tuviera carro con chofer asignado por el gobierno uruguayo.

Para los empleados de la USAID, Mitrione era era el jefe de la Oficina de la Seguridad Pública con oficinas instaladas en el edificio central de la policía. Su trabajo consistía en instruir a la policía uruguaya a base de la tecnología y métodos norteamericanos para lograr su mayor efectividad en la lucha contra el crimen. Sin embargo los delincuentes comunes no le interesaban. Era el final de los años 1960 y el comienzo de los años 1970. Uruguay atravesaba una severa crisis económica bajo el gobierno de Jorge Pacheco Areco (1967-1972). El famoso acuerdo de austeridad firmado en 1968 con el Fondo Monetario Internacional sumergió a este diminuto país en caos con más de 7,000 huelgas de trabajadores, marchas de protesta, censura de la prensa, y para el colmo del gobierno, los "Robin Hoods locales", los Tupamaros, llamados cariñosamente por el pueblo Tupas habían incrementado sus acciones. Eran estos misteriosos, bien informados y bien educados revolucionarios que dejaban sin paz y frecuentemente sin sueño a Mister Mitrione.

Esperando al guerrillero

No sabía mucho de los Tupas y trataba de descifrar qué es lo que los motivaba y como podían subsistir en condiciones de extrema represión sin llegar a contestar a la violencia del gobierno con la violencia revolucionaria.

Se limitaban a hacer públicos los decretos y acuerdos más secretos del gobierno uruguayo, secuestraban a los funcionarios más corruptos del gobierno y los sometíán al Juicio Popular. También divulgaban el rol de los EE.UU. y de la CIA en la ola represiva y en la violación de los más mínimos derechos humanos en el Uruguay. Denunciaban el abuso y expectacularmente robaban los bancos. Los ricos nacionales ponían el grito al cielo y exigían la mano dura, el estado de sitio y el fin para los Tupas.

Con el pasar del tiempo, Dan Mitrione logró formar un escuadrón operativo de policías selectos e instruidos por él mismo y así supo que el Movimiento de Liberación Nacional —Tupamaros empezó a gestarse desde 1963 cuando su futuro líder, Raúl Séndic escribió un artículo titulado, ESPERANDO AL GUERRILLERO.

Supo que la visita a Cuba que Raúl Séndic hizo en 1960 fue un momento culminante para que este líder reorientara su modelo de lucha, del sindicalismo a la revolución guerrillera.

La invasión norteamericana a Santo Domingo en 1965 y la ruptura de relaciones del Uruguay con Cuba aceleraron el proyecto de Séndic de formar la organización clandestina, el Movimiento de Liberación Nacional - Tupamaru adoptando el método de la guerrilla urbana. Su proyecto se hizo realidad en 1967.

Para Dan Mitrione, la infiltración en las células de Tupamaros, que le sugerieron los oficiales de la CIA que dirigían la lucha contrarevolucionaria en toda América Latina, era un método válido, pero tomaría mucho tiempo. Las células de los Tupas eran pequeñas de tres a cinco miembros con un líder en cada uno. Los líderes no se comunicaban entre ellos directamente sino a través de un intermediario que tenía el enlace con algún otro intermediario y así sucesivamente hasta llegar al comité central compuesto de tres a cinco hombres.

El dolor exacto en el lugar exacto

Meditando, camino a su casa, después del interrogatorio de uno de los tupas detenidos, Daniel Mitrione recordó que su experiencia en la República Dominicana en 1965 durante la invasión norteamericana fue reveladora. Fue allí donde quedó convencido que la tortura a los subversivos detenidos, daba resultados más efectivos que un lento proceso de infiltración.

En una conversación con el agente de la CIA, el cubano Manuel Hevia Casculluela que estuvo de acuerdo con el que el interrogatorio era un arte y requería un profundo conocimiento de psicología humana y la lectura de Freud y Jung. Le decía a Manuel que el ser humano más fuerte también era vulnerable. El truco era lograr un dolor exacto en la parte precisa del cuerpo humano administrándole una descarga eléctrica de acuerdo a su condición física. Para esto también se necesitaba la presencia y participación de un médico.

Le contó a Manuel su experiencia en el Brasil donde se entrenaba a la policía, torturando a vagabundos. Así logró su primer invento, la silla para los choques eléctricos, bautizada por la policía brasileña como la "silla del dragón." Aprendió la técnica de producir la contradicción máxima entre el cuerpo del detenido y su mente, utilizando una descarga eléctrica precisa en el punto más vulnerable del ser humano.

Aquella sensación no solamente producía un dolor extremo al preso sino la sensación de humillación de no poder controlar los movimientos del cuerpo que exigía a la mente la rendición y sumisión para salir del infierno de dolor que seguía intensificándose implacablemente.

En el Brasil, la tortura daba resultados muy buenos, casi todos los detenidos hablaron. Sin embargo en el Uruguay se producía un fenómeno diferente. No todos hablaban, parece que muchos Tupas poseían un método de defensa y resistencia a la tortura que era cercano a un cierto misticismo difícil de entender. La mayoría tenían la convicción de que luchaban por justo y valía la pena, inclusive, sacrificar la vida por esa causa.

El último viaje

La noche el 30 de Julio de 1970 al regresar a la casa, Dan Mitrione sintía que se estaba acercándose al núcleo de los Tupas. Ya tenía unos 150 detenidos, algunos en el sótano de su casa donde tenía una habitación herméticamente cerrada, a prueba del sonido, donde daba clases de tortura usando a "bichicomes" (mendigos) de Montevideo. Lo que no intuyó esa noche es que los Tupas ya habían llegado a él y decidido acabar su carrera de torturador. Al día siguiente, a unas cuatro cuadras de su casa, el paso de su carro fue cortado sorpresivamente por un automóvil del cual salieron tres hombres que dejaron inconsciente a su chofer y trasladaron a Mitrione a otro carro que desapareció en las calles de Montevideo. No resistió, sin embargo en el ajetreo del traslado fue herido en el hombro. Después de unos cuantos minutos ya estaba en la Cárcel del Pueblo de los Tupamaros recibiendo atención médica de alta calidad.

En los primeros días de cautiverio se sentía altanero y seguro de si mismo. Sabía que los Tupas excluían la tortura y no poseían la famosa silla del dragón. Como un oficial de policía sabía que el gobierno de Norteamérica no acostumbraba de intercambiar presos para salvar la vida de un policía. Pero como oficial de la CIA tenía la esperanza de un posible canje. Recién al quinto día de su detención, el día 4 de Agosto, cuando cumplió 50 años, entendió que el presidente Richard Nixon, no ordenaría al gobierno de Areco Pacheco, liberar a los 150 Tupas detenidos para salvar la vida de Daniel Mitrione. Se hablandó entonces el "místico" de la tortura e inclusive se enfrascó en discusiones ideológicas con sus captores. Tenía la esperanza de que el credo de los Tupas salvaría su vida.

Sin embargo, la ola de represión que desató el gobierno, nunca vista en el país, para encontrar a Mitrione, aceleró su destino final. El 10 de Agosto de 1970 fue ejecutado por decisión unánime de los líderes del movimiento y su cuerpo fue encontrado en la mañana en un carro robado.

Con la muerte de Mitrione no cesaron las torturas, tal vez las habría continuado y perfeccionado su sucesor. Hoy, ya no necesitan las "sillas del dragón". Una droga determinada suministrada en la cantidad precisa a un detenido convierte, a un hombre lúcido en un estúpido completo. Así de simple. Pero esto no logró ver el "místico de la tortura" Daniel Mitrione. Tampoco pudo enterarse que su confidente, el agente de la CIA, Manuel Hevia Cosculluela, era en realidad un agente de la Seguridad de Estado de Cuba que después regresó a su tierra natal y escribió el libro, "Pasaporte 11333 : Ocho Años con la CIA", describiendo sus charlas con Dan Mitrione. Tampoco pudo saber Mitrione que su hijo, Dan A. Mitrione Jr. siguió su carrera y terminó la misma Escuela de Policía de la Academia Nacional del FBI como agente antinarcóticos pero tuvo un triste final cuando en 1985 fue sentenciado a 10 años de prisión por tener en su posesión 10 libras de cocaína y 850,000 dólares en cash.

No pudo saber Mitrione, que los Tupas fueron desarticulados entre 1983 a 1985 y muchos de sus líderes y militantes fueron aniquilados, exiliados o se convirtieron en rehenes de las fuerzas armadas. Así terminó la fase romántica de la revolución en América Latina. Pero el hecho no significa el fin de la historia sino el comienzo de su nueva etapa que sin duda alguna producirá nuevos movimientos, nuevos líderes y nuevos militantes porque la miseria y la injusticia no acaba, sino está incrementando.

Tomado de Rodelu

YouTube Mitrione



El que hizo justicia popular

El Gallego Mas Mas


Y fue el origen de dos concepciones en la izquierda uruguaya

fue ahi?

El Fiambre

Zancadilla chilena

Larry Malinarich
Publicado por Larry Malinarich

Ocurrió lo que muchos de nosotros ya veniamos anunciando, Jorge Arrate es el candidato del conglomerado Juntos Podemos Más que falsamente se ha autodenominado representante de la izquierda chilena para las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias de nuestro país.

Jorge Arrate, un ex ministro de la Concertación, administrador del proceso de privatización de la educación chilena, activo represor del movimiento estudiantil, responsable de la división del socialismo y uno de los permanentes parásitos del Estado ha logrado arrastrar al universo político de izquierda hacia su proyecto de continuidad en los ámbitos de poder nacional.

El Comité Central del Partido Comunista de Chile, fiel a su historia de traiciones políticas nuevamente a mostrado su poco interés en el legado de tantos dirigentes y mártires de sus filas, y le ha dado la espalda a su militancia combativa. Guillermo Tellier declinó su candidatura para entregar el respaldo necesario a Arrate y dejar a Tomás Hirsch, abanderado humanista, solo frente al concertacionista en las elecciones del Juntos Podemos Más.

Lo ocurrido estaba previsto desde hace tiempo por quienes disentimos de las decisiones políticas del Partido Humanista. Sabíamos que no era correcto el camino tomado por la dirigencia, que las notorias incoherencias y los constantes errores en la mecánica de trabajo partidario nos llevaban a un callejón sin salida y a un final deshonroso para todos los que luchamos desde las bases en la construcción de una política distinta, una política sin dobles standares, una política consecuente con nuestros principios fundacionales.

Las maniobras del PC durante todo este tiempo eran tan obvias, pero al parecer sólo los que estábamos en las bases, y que seguimos fieles al sentido humanizador y revolucionario del Movimiento Humanista, podíamos ver estas jugadas. Nuestros dirigentes partidarios, enceguecidos por las luces de neón del poder y la popularidad mediática no vieron el oscuro manejo de los acontecimientos, y así se encontraron con esta jugada, horas antes de la votación, cuando ya nada era posible de hacer. Un Jaque Mate certero.

Cuánta tristeza debe haber ahora entre los militantes que, a pesar de saber que era un camino equivocado, seguian confiando en que era posible tener a Tomás Hirsch nuevamente a la cabeza del proyecto de izquierda chileno. Cuánta amargura en las bocas de aquellos que ahora deberán gritar por un concertacionista neoliberal que se sumó a última hora a nuestra batalla sólo con el fin de dividirnos y hacernos caer en la trampa.

No faltarán los argumentos justificatorios y autocomplacientes que intentarán convencernos de que no todo está perdido, sin embargo no es así, hace tiempo que se perdió todo: el rumbo, la orientación, el ideal, el sentido, el amor, la confianza y la esperanza.

Deben estar celebrando aufóricos los Concertacionistas, está asegurado el triunfo de Frei. Le ofrecieron a Tellier y a Hirsch la posibilidad, poco probable, de que sean elegidos parlamentarios a cambio del voto irrestricto al candidato oficialista. Una acción que asegurará otro periodo más de gobierno a la Concertación para que termine de vender el país, para que aumente la desigualdad social, para que la educación y la salud sean finalmente un negocio y no un derecho, para que nuestros recursos naturales sean patentados y usufructuados por transnacionales depredadoras, para que sigan los parásitos de siempre en las estructuras administrativas del gobierno, para que nuestros hermanos mapuches sean de una vez "pacificados", para que se instaure un Estado Gendarme donde el pretexto de la seguridad ciudadana sirva para el control y el condicionamiento social, para que Chile se aisle definitivamente dentro del contexto latinoamericano y como un Israel sudaca seamos odiados y excluidos por nuestros vecinos hasta convertirnos en un servil y rastrero gobierno pro yanqui.

Los neo humanistas tendremos que afianzar nuestras propuestas de refundación, volver a encauzar la tarea revolucionaria de Humanizar y construir desde la coherencia y desde la movilización social. Ya no es posible encontrar sentido al actual modo de hacer política. El Juntos Podemos Más no es un conglomerado de izquierda, pues no la representa ni la respeta. No se puede ser de izquierda y neoliberal al mismo tiempo, no se puede ser opositor a la Concertación y al mismo tiempo prestarle apoyo para su permanencia en el poder. No se puede ser Humanista si no se actua unitivamente, coherentemente, responsablemente.

El Neohumanismo Universalista Revolucionario y Bolivariano no tiene cabida en este jueguito de ajedrez político, pues no somos ni peones ni caballitos, ni queremos ser reyes ni reinas. Aquí somos todos una sola fuerza que está esclarecida en sus principios, nos respetamos unos a otros verdaderamente, y no actuamos a espaldas ni transamos principios ni voluntades.

Habrá que dejar que decante por sí sola esta nefasta forma de hacer política que han malamente adquirido nuestros dirigentes. A ellos les tocará asumir el costo de su incoherencia. Como náufragos en una isla desierta irán quedando uno a uno, y se lamentarán haber creido en los fuegos de artificio que veian desde sus balcones dirigenciales, sin escuchar los gritos que desde las bases sociales les decían ¡Cuidado!.

Ya es tarde para arreglar la carga, estaba mal asegurada desde el principio. Y nosotros, los que mil veces avisamos y advertimos, no vamos a quedarnos a recoger la basura. Tampoco vamos a aceptar lo que ha ocurrido, desde ya se hace el llamado a VOTAR NULO en primera vuelta, en segunda vuelta y en todas las que vengan.

Estamos donde siempre hemos estado, junto al Pueblo, porque somos Pueblo y como tal... no olvidamos.-

Otro mas que renuncia...






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Comunicadores de internet

Todos los que de una forma u otra desde atrás de un teclado y un monitor, somos participes sin salir de casa a una tarea informativa, cosa que cada día va haciéndole competencia al periodismo profesional.
Un periodismo que muchas veces se ve amordazado por intereses políticos, por intereses multinacionales, sin reclame no hay diarios ni TV, ...un periodismo con condicionamientos.

Hoy cualquiera con una camarita te la noticia al instante del barrio, como de una forma antiprofesional lo hace el potrillo CRezano en mi blog, o cualquiera que tenga una maquina de fotos.

Y damos otras noticias, y y hoy hasta nos citan desde la prensa, jejejeje cuantas veces escuchamos por la radio : "circula en internet".

Es irónico que la prensa "seria", haga eco a "elmuertoquehabla"

Es así que sin querer aquí somos partícipes de una nueva forma de comunicación, de información.

La comunicación e información es un arma de guerra

Es así que con el cuento de las armas de destucción masiva invadieron Irak, se influyen resultados electorales, la información sobre Israel es lo mas recalcitrante que hoy te puedo nombrar.

Pero como hormiguitas nosotros anonimamente aquí tenemos un potencial.

El potencial de poder dar otro tipo de noticias, noticias que pueden variar desde todos los angulos.

Pero libre de condicionamientos.

Y como esto no lo inventamos nosotros, también "ellos" la tienen clara.

Estén haciendo todo lo posible por pincharnos el globo



Antonella Broglia


Medios, Blogs, Twitter Broglia es experta en nuevas tecnologías, y medios. Ex vicepresidenta y consejera delegada de la empresa de publicidad Saatchi & Saatchi,






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El derecho al delirio

Video realizado por Nerea Ganzarain, con música de "Bosques de mi Mente" y un texto de Eduardo Galeano








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