jueves, 29 de noviembre de 2012

La pequeña Escuela de las Américas de Guatemala



Dawn Paley


Pero lo que resulta extraordinario del caso es que la base militar sigue activa aún a día de hoy: Efectivos militares y policiales extranjeros acuden con regularidad a la base para entrenar a tropas de Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Honduras y República Dominicana. [1] En 2006, la zona militar de Cobán fue rebautizada con el nombre de CREOMPAZ, siglas para el Comando Regional de Entrenamiento de Operaciones de Mantenimiento de Paz.
La escalofriante historia de la base militar de Cobán en Guatemala y la impunidad frente al exterminio de hombres, mujeres y niños despliega un inquietante telón de fondo para las “operaciones de paz” en la actualidad.
Por toda la capital guatemalteca podemos encontrar vallas publicitarias o carteles en las paradas de autobús que anuncian las excavaciones actuales. En el extremo derecho del anuncio vemos a una mujer con una mascarilla observando un instrumento médico. La misma fotografía en Los Ángeles podría servir para anunciar un programa de pérdida de peso. En Houston, para publicitar una clínica privada. Pero aquí no. En lugar de eso, el texto en el margen superior reza: “¿Tienes un familiar desaparecido entre 1940 y 1996?” Y continúa: “con ADN los estamos identificando. Una muestra de saliva es suficiente.”
La Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG) lanzó la campaña para, de este modo, tratar de identificar los restos de los desaparecidos al comparar su ADN con el de los familiares vivos. Los antropólogos de la FAFG trabajan por toda Guatemala excavando, desempolvando, examinando y finalmente exhumando restos humanos.

La zona de CREOMPAZ es una de las mayores excavaciones en activo.
“Nosotros llevamos un poco más de 400 trinches en las cuales hemos encontrado, creo yo ahorita, 60 fosas, y hemos encontrado 426 osamentas, en su mayoría como en todos lugares son hombres, pero también hay mujeres, pero en este lugar en específico, en CREOMPAZ, también hay muchos niños”, explicaba José Suasnávar, subdirector ejecutivo de la FAFG, durante una entrevista en Ciudad de Guatemala en octubre. La FAFG es la única organización en Guatemala que se dedica a la identificación de los cerca de 50.000 desaparecidos durante el conflicto interno que vivió el país.
Se estima que la mayoría de los restos hallados en la zona del CREOMPAZ pertenecen a miembros de comunidades desaparecidos por todo el país. Hombres y mujeres secuestrados por el ejército mientras iban a la tienda a comprar comida para sus hijos, gente que una mañana cualquiera dijo adiós a sus familias antes de ir a la escuela o al trabajo y de los cuales nunca más se supo. Los exámenes de los antropólogos forenses revelan que las personas que desaparecieron en diferentes regiones fueron trasladadas por soldados del ejército a la base de Cobán para ser interrogadas y torturadas y posteriormente convertirse en víctimas de una ejecución extrajudicial acompañada de un entierro secreto.
Las exhumaciones en la zona del CREOMPAZ evocan imágenes de puro terror.
“La diferencia muy radical que tenemos en esta base militar… aquí hay hasta 62 personas inhumadas en una sola fosa, que representa un solo evento,”, afirma Suasnávar.
Según él, algunos restos exhiben heridas de bala. La mayoría de los cadáveres presentan indicios de haber sido amarrados y muchos muestran huesos que se rompieron, se curaron y se rompieron nuevamente, lo cual indica que las víctimas fueron torturadas e interrogadas, algunas durante largos períodos de tiempo, antes de ser asesinadas y arrojadas a la fosa.
La excavación de Cobán saca a la luz la cruda realidad del conflicto armado guatemalteco, durante el cual los tildados de insurrectos –activistas políticos y estudiantes, líderes indígenas o miembros de comunidades, entre otros— fueron secuestrados y torturados en masa. También hubo niños que fueron asesinados y luego arrojados a fosas clandestinas en la base. Todo esto sucedió dentro de los límites protectores de una zona bajo control militar.
De las 28 antiguas zonas militares en las que la FAFG ha realizado excavaciones desde 1996, se han encontrado restos humanos en 24. Algunas de esas excavaciones continúan activas y aún quedan más bases, zonas y destacamentos que ser investigados. La excavación en la zona del CREOMPAZ ha supuesto el mayor descubrimiento de restos humanos en una base.
“Con la firma de la paz muchos de los destacamentos o bases militares fueron reducidos y cerrados. Pero en este lugar los militares se mantuvieron todo el tiempo”, afirma Suasnávar sobre la base de Cobán. “Ellos nos dicen: 'No sabíamos que esto había pasado, fue otro tiempo, fueron otras personas, ya lo encontraron, ahora pues ni modo tienen que trabajarlo'. Ésas son las palabras que nos dicen con respecto a los hallazgos. Pero la continuidad en la estructura, en función, el control territorial que se hace en esos lugares ha sido estrictamente militar”.
A pesar de las fosas comunes halladas en la base, continúan los entrenamientos militares y policiales, que cuentan con el apoyo de países como los Estados Unidos y Canadá.
“Esta instalación tiene una especie de rango de cuerpo militar de Naciones Unidas, de hecho los soldados y oficiales que ahí se ubican en el caso del ejercito guatemalteco utilizan el distintivo de los cascos azules”, declara Iduvina Hernández Batres, de la organización Seguridad en Democracia (Sedem), con sede en Ciudad de Guatemala. “Sin embargo, esto se está dando, y esta unidad existe ahí en un terreno que, hoy día se ha documentado, constituyó un enorme cementerio clandestino”, afirma.
En 2011, el Pearson Centre de Ottawa organizó un taller en la zona del CREOMPAZ sobre “policía y cooperación militar en operaciones de paz”.[2] El Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio Internacional de Canadá y el Comando Sur de Estados Unidos financiaron el evento conjuntamente. Algunos soldados entrenados en el CREOMPAZ han servido en misiones de Naciones Unidas en Haití y en la República Democrática del Congo.

Para algunos, como Ka’koj Ba Tiul, profesor y antropólogo de la etnia Poqomchi’, el CREOMPAZ ha recibido un lavado de imagen injustificado al rebautizar la base militar como centro para el mantenimiento de la paz.
“Es una escuela de asesinos. Su figura oculta es la formación de un cuadro de inteligencia militar contrainsurgente”, afirma Ba Tiul, y llama al CREOMPAZ “la pequeña Escuela de las Américas”.
“Hay instructores argentinos, hay instructores chilenos, hay instructores colombianos, hay instructores norteamericanos, y hay instructores israelitas aquí”, declaró Ba Tiul en una entrevista en su casa, a poco más de una docena de kilómetros de la base. “Ahí se esta adiestrando a todos aquellos que van a formar parte del modelo contrainsurgente moderno para Guatemala, para Centroamérica”.
Dawn Paley es una periodista independiente. Para conocer más sobre su trabajo, visite dawnpaley.ca. Fotografía por James Rodríguez. Para ver más de sus trabajos visite mimundo.org. Traducido por Nicolás Olucha Sánchez.
Fuente: http://upsidedownworld.org/main/en-espatopmenu-81/3981-la-qpequena-escuela-de-las-americas-de-guatemala



En vista de cuales son los métodos

A la luz del día. 
Experto en Defensa opinó que el gobierno debería publicar anexos del acuerdo con Estados Unidos.

 Julián González, experto en materia de Defensa y asesor en algunas instancias del ministerio, evaluó que el gobierno uruguayo debería "explicitar" sus políticas de Defensa de la forma "más transparente posible".

El Consejo de Defensa Nacional, integrado por Presidencia, por cuatro ministerios y por los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas en calidad de invitados, tiene pendiente desde hace un año y medio la elaboración de un documento único en la materia. En el marco de una charla sobre las relaciones entre Uruguay y Estados Unidos organizada ayer por la Fundación Vivian Trías, González consideró además que deberían hacerse públicos los anexos que integran el acuerdo entre Uruguay y Estados Unidos para "la adquisición de suministros y la prestación recíproca de servicios" entre los ministerios de Defensa de ambos países (ver la diaria del 15/11).

 "No sería malo que el gobierno, junto con el texto general, divulgara por una cuestión de transparencia los anexos, que no se conocen. Eso ayudaría a sanear una cosa que es bueno que se desarrolle a la luz del día", advirtió González.



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miércoles, 28 de noviembre de 2012

El modelo que lleva adelante Mujica, lo ata cada vez más al capitalismo




Entrevista a Jorge Zabalza, uruguayo, tupamaro y rebelde frente al actual Gobierno


 por por Carlos Aznárez
28 de noviembre 2012

Jorge Zabalza (“Tambero”), dirigente histórico de la izquierda revolucionaria uruguaya, que integró la dirección del MLN Tupamaros en tiempos del fallecido Raúl Sendic, es ahora uno de los críticos más tenaces de las políticas neoliberales que aplica el gobierno de sus ex compañeros de militancia, José “Pepe” Mujica y Eleuterio Fernández Huidobro.

Con Zabalza hablamos del Uruguay de hoy, de los retrocesos en la conciencia popular, de las concesiones a los militares y de las esperanzas que la memoria histórica del pueblo uruguayo resurja para retomar el camino de la liberación nacional y social.


-Cuales son las causas que han llevado a los ex tupamaros a posibilitar entre otras cosas, la presencia del Comando Sur de los EEUU en territorio uruguayo?

-Hay toda una teoría por detrás, que es la de pensar que las Fuerzas Armadas y el status militar pueden servir de base organizativa al desarrollo económico. Un desarrollo, por supuesto, neoliberal. Es decir, la vieja tesis peruanista pero aplicada a otra situación. Estamos a medio siglo del peruanismo y lo que fue el fenómeno del general Velasco Alvarado en el Perú, y aquí hay algunos que están a la búsqueda, muy equivocadamente, de que el ejército uruguayo, que actuó en la represión a nuestro pueblo, adopte un papel político y se sienta parte de la sociedad.

Lógicamente, que ese papel político, los mandos militares, lo ven en función de los dictados del Pentágono y del Comando Sur, en particular. En función de todo ello, ha habido ejercicios militares conjuntos, con la concurrencia de instructores militares yanquis. También la tentativa de crear una base militar yanqui disfrazada de campo de entrenamiento para misiones humanitarias, en la ciudad de Durazno.

Para esto, las tropas del ejército uruguayo aceptan jugar el papel de “rompe huelgas” en el plano de lo que está ocurriendo en la UNASUR con relación a algunas posiciones independientes frente al imperialismo.

Esto viene, desde el primero gobierno de Tabaré Vázquez, cuando se recibió con bombos y platillos al mayor genocida de la historia mundial, George W. Bush, y ahora se sigue refrendando esa posición entreguista. Los ex guerrilleros Mujica y Fernández Huidobro, lo que hacen es utilizar su autoridad moral (que deviene de la sangre derramada por cientos de compañeros) para justificar, ante el pueblo uruguayo, una serie de concesiones y claudicaciones frente a los Estados Unidos.

Se inventan argucias, como que las tropas militares deberían preocuparse de los problemas climáticos, o de vigorizar la intervención uruguaya en las “tropas de paz”, y para ello se mantiene la intervención de soldados uruguayos en Haití, que es una vergüenza para todos aquellos que sostenemos criterios de hermandad entre los pueblos latinoamericanos. El papel que juega Fernández Huidobro al frente del Ministerio de Defensa, queda muy claro para la mayoría de la izquierda uruguaya. Nadie se engaña sobre cuáles son sus propósitos. Creo que es cuestión de tiempo, y después que pase el próximo período electoral, seguramente tengamos en Uruguay una nueva base militar estadounidense, pero esta vez, apadrinada por un gobierno que se dice de izquierda.

-Cuáles son las razones para que un pueblo como el uruguayo, que en otros momentos ha dado muestras de resistencia y de lucha, hoy digiera con cierta mansedumbre esta situación?

-Hay un hecho sintomático que ocurrió en los últimos días: el Sindicato de los trabajadores de la bebida (FOEP) obtuvo una victoria ante la patronal, muy digna. Se quebraron las pautas bajadas desde el Gobierno para los Consejos del Salario. Es decir, un Convenio que se basó en un cálculo de inflación de un 7%, mientras el Gobierno propone el 5%, y que además tuvo una recuperación mayor al 10%. Cuando ese sindicato logra un triunfo en el marco de una política salarial que ha sido muy propagandeada por el oficialismo, se les dice “No”, los trabajadores deben sacrificarse y tienen que ser responsables, porque las empresas van a bajar los aumentos salariales a los precios y va a derivar en una mayor inflación.

Tengamos en cuenta que este gobierno es el producto de la lucha de los trabajadores desde 1970 en adelante, son muchos años, hay mucha militancia y esfuerzo de la gente para respaldar estos gobiernos. Ahora, la gente sigue luchando en el marco de sus reivindicaciones y necesidades, con la expectativa que tiene un gobierno de izquierda. Creen y están convencidos de eso. A lo cual ayuda el doble discurso permanente del gobierno.

Mientras tanto, la realidad les está mostrando que es un gobierno que actúa de una manera muy subalterna frente al imperialismo, justamente cuando hay países de Latinoamérica que se han levantado frente al mismo, en una actitud muy independiente. Y que se mueve de una manera cómplice frente a las empresas extranjeras, permitiéndoles dirigir el país, y además están subordinando a los trabajadores a las políticas económicas que están fijadas por el Fondo Monetario Internacional.

Desde el punto de vista subjetivo, una buena parte del pueblo sigue teniendo un sentimiento de que se trata de un gobierno nacional y popular cuando la realidad indica que el modelo de país, el proyecto y la forma en que se está haciendo política en el Uruguay es tan de derecha, como podría haber sido en la época de Lacalle y de Sanguinetti. Hay un doble discurso, uno ante las masas y otro hacia el poder económico y político.

-¿Partiendo de ese panorama, cómo cree que deberían trabajar las organizaciones de izquierda que no son sumisas a esta política del Gobierno?

-Es importante observar lo que viene ocurriendo en Europa. Hemos visto pueblos como el griego, el español y el portugués, también prisioneros del doble discurso de gobiernos social-demócratas, y ahora los vemos incendiando todo. Cuando las papas queman, se acaba el doble discurso y aparecen las políticas de ajuste fiscal, el recorte del gasto público, etc.

En el Uruguay, el fenómeno más interesantes es que todo ese modelo que está llevando adelante el gobierno, lo ata cada vez más al mundo capitalista, y en la medida que éste está en crisis se le complica aún más la situación. Creo que lo que ocurrió estos últimos días con el conflicto del gremio de la Bebida (de que el gobierno no aceptó lo que se lograra en la negociación salarial), es el primer indicio de que ya hay una idea de ajuste contra los trabajadores. O sea, la misma receta neoliberal de siempre.

Yo tengo mucha confianza en el pueblo uruguayo, porque hay toda una historia de rebeliones en los años 70, en los 80 contra la propia dictadura y también contra las políticas neoliberales de Sanguinetti y de Lacalle, impidiendo la privatización de las empresas públicas en los años 90.

En algún determinado momento, cuando el gobierno uruguayo se comprometa mucho más claramente con la política neoliberal, y aparezca de una manera muy clara frente a la opinión pública comprometido con lo peor de la historia del mundo capitalista, seguramente el pueblo uruguayo va a reaccionar

Con esta perspectiva, no tenemos que cesar en la denuncia, en la lucha por los derechos humanos (los casos de violaciones a las compañeras durante la dictadura, las torturas en los cuarteles) y cada una de las reivindicaciones de ayer y de hoy (que las políticas sociales que lleva adelante Mujica son un engaño) que haya que hacer. En un momento, la gente se va a despertar y romperá con este modelo.




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El famoso informe de CIFRA:



Enviado por Jorge Zabalza

Como adjunto va el imperdible Informe de la Consultora Cifra para Aratirí, anexo del estudio de impactos ambientales presentado en el MVOTMA. En la página 45 (48) del documento están las famosas recomendaciones de "cómo vender el proyecto a los locales": "no informar, no debatir, dejar que lo hagan los funcionarios públicos".




El informe completo                                   




Instituto de Colonización: un monumento a la incompetencia

Otro monumento: Ney Thedy viejo peludo desalojado de la tierra

  Ney Thedy y Abogado López Goldaracena 27 Noviembre de 2012 a la salida del Juzgado Video de Tierra Libre con Carlos Rezano y Luis Córdoba


Los gráficos de Gabriel Carbajales







La cantera del zorro


Un barrio al fondo a la izquierda 

El gobierno desembarcará en La Cantera del Zorro, donde campea “la indigencia en estado puro”

  Nicolás Delgado @nicodelgado13 - 24.11.2012 El Observador

La Cantera del Zorro huele a excremento y a quemado. Al fondo de la casa de Alejandra Rotela, presidenta de la comisión La Cantera del Zorro, al final del pasaje 1, hay una fuente de aguas servidas que chorrea litros de microbios por segundo y aromatiza el ambiente. “Y no te imaginás lo que es esto cuando hace la calor”, dice Alejandra, mientras observa cómo se desborda el vertedero, minuto a minuto, desde hace al menos un año.



Junto a la fuente de excrementos corre el arroyo Pantanoso, que arrastra bolsas, basura, esqueletos de autos.

Entre 2011 y 2012, el municipio A retiró 600 vehículos herrumbrados de uno de los rincones de La Cantera del Zorro. El pasaje 2 es, paradójicamente, la única calle asfaltada del asentamiento. Después de pasar por el desguazadero, los ladrones llegan allí en los autos robados, los queman y los tiran a una de las arterias del Pantanoso.

El alcalde del municipio A, Gabriel Otero, y el presidente de la Asociación Pro Fomento Tres Ombúes, Mario Sánchez, explicaron a El Observador que retiraron la chatarra para evitar que se corte el arroyo y se forme una represa que inunde los ranchos de la ribera.

De inundaciones saben en la zona: el temporal del 19 de setiembre de este año dejó a muchos vecinos con las patitas en el agua.

“Esto es la indigencia en estado puro”, dice Sánchez, mientras camina por la calle Alaska, que une a Tres Ombúes con La Cantera del Zorro. Otero coincidió en que hay un “núcleo importante de pobreza e indigencia” en el cantegril.

A un lado de las calles de barro, ranchos de chapa. Al otro, ranchos de chapa y montones de basura. Al final de las tres calles que recorren el asentamiento, el Pantanoso hecho un basural. Y en el medio, niños jugando, fumando pasta base, yendo a comprar el pan al almacén de Alejandra.

En el Centro Comunal Zonal 14, que comprende los barrios La Teja, Belvedere, Paso Molino, Nuevo París, Cadorna y Tres Ombúes (dentro del que está La Cantera del Zorro) la indigencia llega al 1,4% de la población, según un estudio poblacional realizado por el sociólogo Martín Toledo a encargo del municipio A y publicado este mes.

El Ministerio de Desarrollo Social (Mides) está trabajando en el análisis y la elaboración de datos más precisos para desembarcar en esta zona con más políticas sociales. Fuentes ministeriales informaron a El Observador que aún no está definido si los nuevos programas del Mides se aplicarán  en Tres Ombúes o específicamente en La Cantera del Zorro, donde los guarismos de indigencia se disparan.

Mientras que en Tres Ombúes viven unas 22 mil personas, en el asentamiento hay 1.000. Si el presidente de la Asociación Pro Fomento Tres Ombúes se queja porque la presencia estatal en el barrio es “nula”, los vecinos de La Cantera del Zorro sospechan que son invisibles. “No aparecemos ni en el GPS”, dice Carlos Tropiano, un hurgador de 40 años que se crió en el cantegril.

Afuera de su casa tiene estacionados sus tres carros de caballos. La mayoría de quienes viven en el asentamiento se dedica a recolectar y clasificar basura. El alcalde municipal los define como “una comunidad de clasificadores”. Es una forma de vivir del desecho de los demás. Pero también hay otras.






Alejandra Rotela, la almacenera de 35 años, cuenta que algunos vecinos, del otro lado del Pantanoso, le cobran a camioneros para que descarguen sus volquetas llenas de basura en el patio de sus casas, a orillas del arroyo.

Durante la recorrida matutina por el barrio, desfilaron al menos tres de estos camiones. Está prohibido tirar basura en el lugar y los inspectores de la Intendencia de Montevideo trabajan para evitarlo. Pero cuando detienen un camión, entran cinco, según los vecinos.

Por el agujero que hay entre el vacío estatal y el intento por sobrevivir se cuela la basura y la droga. “De noche entran autos al barrio (a traficar droga) que parecen del embajador de Japón”, dice Sánchez.








Sin embargo, todos los consultados coincidieron en que en los últimos dos años la Policía apresó a muchos delincuentes. “De los que vivían acá, hay muchísimos presos”, dice Tropiano.

En la zona se realizaron megaoperativos a fines de 2011. El Ministerio del Interior pretende ahora establecer una mayor presencia a través de la Policía Comunitaria. Junto al Mides, Interior comunicará esta semana específicamente dónde y cómo aplicará estos planes. En principio, los barrios montevideanos son Tres Ombúes, Marconi, Chacarita de los Padres y Santa Teresa. También se aplicarán en dos barrios de Canelones.

En Tres Ombúes no hay policlínica pública, ni escuela pública, ni oficina pública, ni un cajero, ni una murga, ni un cuadro de fútbol. No hay nada que dé identidad al barrio”, se queja el presidente de la Asociación Pro Fomento Tres Ombúes, que trabaja en el taller de su casa confeccionando uniformes empresariales. “Esta zona tiene una ausencia total del Estado: excepto la luz y el agua, no hay nada que identifique al Estado como Estado. Hemos sido parte del olvido por ser pobres” .

Tampoco hay pizzería ni delivery que entren cuando cae el sol. Los taxis no ingresan al barrio por el temor a los hurtos y las rapiñas, que se redujeron en relación con años anteriores, pero siguen siendo los fantasmas de la noche. Las ambulancias solo llegan acompañadas de patrulleros.

El que entra y sale a toda hora es el ómnibus de la línea 524, que une Tres Ombués con la Ciudad Vieja. “Y cada tanto los apedrean y los roban”, dice Ruben Álvarez, otro vecino.

La policlínica, que según los vecinos es el lugar de referencia del barrio, cerró en marzo de 2010, cuando comenzaron las obras de remodelación. Pero la reforma nunca terminó y hoy está abandonada.

El alcalde Otero explicó a El Observador que la empresa constructora dejó la obra y que será multada y suspendida por la intendencia. El mes próximo, la construcción se adjudicará a una nueva empresa.

Otero informó que el municipio tiene previsto construir un centro cívico en la plaza de Tres Ombúes para marcar la presencia estatal en el barrio: habrá un puesto de Policía Comunitaria, oficinas municipales y un lugar donde los vecinos puedan reunirse. El año próximo el municipio abrirá la licitación para iniciar la obra. A Sánchez se le dibuja una sonrisa cuando habla del centro cívico y sueña con que se instale un cajero automático. Pero, según Otero, no habrá ninguno.

El alcalde aspira a que también pueda construirse un espacio deportivo y recuerda, con la esperanza en la voz, que este proyecto concuerda con la Estrategia por la Vida y la Convivencia, el plan elaborado por el gobierno nacional para combatir la inseguridad y recuperar la armonía en los barrios. El documento expresa como uno de sus objetivos “generar nuevas centralidades en algunos barrios del área metropolitana a través de plazas de convivencia con equipamientos que tendrán infraestructura deportiva, espacios para actividades culturales y equipamiento para actividades sociales y recreativas. A su vez, se instalarán servicios públicos orientados a la integración social realizando sinergia con programas e iniciativas que ya implementan ministerios y organismos de gobierno”.

Sánchez también confía en este proyecto, pero asegura que es la falta de cajero automático el karma del barrio, porque lo inmoviliza. “Cuando la gente va a sacar dinero del cajero, ya compra los comestibles y lo que tenga que comprar en esa zona; entonces, en el barrio no anda nada, no hay nada, ni una pizzería”, sostiene.

Si en Tres Ombúes la mayoría de los servicios estatales están en etapa de proyectos, en La Cantera del Zorro, el Estado aparece, para los vecinos, en la forma de luz, agua y planes del Mides. Donde en otros barrios hay monumentos, en La Cantera hay esqueletos de autos que adornan las esquinas.

A pesar de que los vecinos no lo perciban como tal, el Estado aparece camuflado detrás de ONG o instituciones privadas.

En el colegio Monserrat funciona un centro CAIF que trabaja con 80 niños, un colegio privado, cuya matrícula es de $ 1.500, en el que estudian 278 escolares, y una policlínica con médicos de ASSE. Algunos vecinos, sin embargo, se quejan porque en la policlínica los invitan a colaborar con $ 10 después de las consultas. “Y $ 10 en este barrio, a veces, es mucho”, dice uno de los vecinos, que prefiere atenderse en el Cerro.

También trabajan en el barrio la ONG El Abrojo, el merendero Sonrisas y el club de niños Proyecto Botijas. Los vecinos celebran su presencia.

Tropiano es uno de ellos. Junto a su esposa y cinco hijos, recibe el apoyo de El Abrojo. “A una de mis hijas le consiguieron trabajo”, comenta, con el pecho hinchado de orgullo. A su vez, les dan $ 3.000 por mes, que deben justificar con la compra de alimentos mediante boletas. “Muchas veces vamos a llevar las boletas y nos dan ropa”, comenta. “Poné eso. Esa gente ayuda”, dice.

Tropiano es agradecido. Pero cuando se le pregunta cómo está La Cantera del Zorro y qué podría hacer el Estado para mejorar el barrio, sus ojos se abren y se ponen tiesos. “Acá, en La Cantera, nunca hicieron nada. En el barrio nuevo (se refiere al llamado Tres Ombúes Nuevo) hicieron iluminación y desagüe. Acá nada”, repite y luego reconoce: “Pero tampoco hay voluntad de nosotros. Nos aburrimos de luchar”.





Rambo, justiciero del barrio

Nelson Peña Otero, alias El Rambo, nació y se crió en el barrio 19 de Abril, pero fue en La Cantera del Zorro donde, tras vivir durante cuatro o cinco años, donde adquirió fama. El Rambo fue procesado por homicidio y copó las primeras planas cuando en junio de 1999 lideró un motín en el penal Libertad y tomó como rehén al periodista Yuri Gramajo, quien grababa un programa televisivo dentro de la cárcel. “El Gordo (por El Rambo) era un fenómeno, era mi amigo, nos criamos juntos”, dice Carlos Trapiano, un hurgador de La Cantera del Zorro. El feriante Alejandro Franco, otro vecino, también lo recuerda con cariño y respeto. Mario Sánchez, presidente de la Asociación Pro Fomento Tres Ombúes, asegura que si El Rambo estuviera vivo, el barrio no estaría como está. “Él era el justiciero, el patriarca de la zona. Ante cualquier inconveniente entre vecinos, él actuaba. Vos tenías un problema con alguien y él era la autoridad para decir quién tenía razón y quién no. Te robaban una bicicleta y vos le decías al Rambo: ‘Mirá que fulano me robó ’. Y él se hacía cargo: iba a caballo con un palo o una cadena y le daba una paliza para que devolviera la bicicleta. Funcionaba así el barrio. El tipo tenía dominado a todo el mundo. La gente lo respetaba”. El Rambo murió el 8 de marzo de 2011 en La Isla, un sector de máxima seguridad del penal de Libertad, a manos de Alexandro Rodríguez de Armas, quien le dio cinco disparos.