martes, 23 de abril de 2019

Los balazos de abril




>>> El tema de los balazos 

Extraido de los archivos del blog El Muerto.

Eleuterio Fernandez Huidobro cómo pudo escribir esto y después ser milico?

Cómo el Poder Ejecutivo puede dejar impune este acto?

Cómo nn el año 2007 el juez, Dr. Pablo Eguren, dispuso el archivo del expediente que investigaba el asesinato de las tres muchachas a pedido del fiscal Enrique Moller?


... Este mes de abril es apropiado para ello. Los contaremos de un lado y de otro. En la madrugada del 21 de abril de 1974 cayó sobre un apartamentito de Mariano Soler 3098 bis, una horda de tipos extrañamente vestidos con camperas negras y pantalones grises, apoyados por la friolera de más de catorce camiones militares, de los cuales centenares de efectivos del Grupo de Artillería Nº 1 y otras unidades, armados hasta los dientes con fusiles, ametralladoras, bazookas e Itakas bajaron para copar militarmente la manzana y la zona. Objetivo: matar -no venían a capturar, venían a matar- a Wáshington Barrios, militante del MLN de 22 años de edad.

Ante los gritos histéricos que clamaban en el corredor "los vamos a matar a todos hijos de puta", el padre de Wáshington, hombre entrado en años y que vivía en un apartamento situado enfrente al de su hijo, pudo salvar su vida porque al abrir la puerta una voz gritó a quienes iban a fusilarle: "A ese no lo maten que es el padre".

Al darse cuenta de que se habían equivocado de apartamento, comenzaron contra el verdadero -dos piecitas, un patio abierto, techos de zinc, débil cielorraso- el operativo por el cual venían. Miles -sí don Julio María miles- de balas de todo tipo y calibre asolaron aquella madrugada ese humilde apartamentito.

En medio de los balazos, se oyeron gritos desgarradores salidos de los cuerpos cosidos a balazos en medio del sueño. Una masacre. Luego, silencio total. No podía quedar nadie vivo ahí. Sin embargo, cuando un oficial entraba lentamente, sonaron tres -tres don Julio María- balazos y el oficial cae dentro de la destrozada y ensangrentada habitación junto a dos cuerpos que yacían en el piso.

Alguien estaba vivo aun... Tal vez Wáshington Barrios, el tan buscado. Imposible matarlo ahora, tirar con un oficial adentro, así fue que el entonces teniente coronel Juan Rebollo, jefe de aquella matanza, metió ambos brazos por la puerta para sacarlo, y nuevamente se oyó otro -van cuatro don Julio María, cuatro- balazo que lo hirió en un brazo, uno de aquellos con los que sacó de la pieza a su camarada. Primer epílogo de la noche: nuevo concierto infernal de plomo y acero, y más largo que el anterior; una ráfaga -tal vez final- desde la pequeña y alta banderola que daba a una azotea vecina disparada con el ángulo de tiro justo para llegar al rincón donde estaba el fantasmal guerrillero sobreviviente. Silencio total otra vez. Haces de luz de los poderosos reflectores iluminan la escena a través de la llovizna de esa noche montevideana.


Entran. No está Washington Barrios. No hay ningún hombre -¿o sí?, depende cómo se mire allí están todos-, sólo tres pibas deshechas: Diana Maidanik, 23 años, estudiante, 1m 55cms. de estatura, ojos castaños, de Malvín; Laura Raggio, 20 años, estudiante, 1m 60cms., de Malvín; Silvia Reyes, 19 años, del Buceo, un tiro en la frente, una sonrisa en los labios y un niño de tres meses en el vientre -el hijo de Washington Barrios-. Sangre por todos lados. Paredes derruídas, muebles destartalados por las balas, una hoja de la puerta semicaída hacia adentro apoyada en una vieja heladera transformada en colador, mechones de pelo lacio y sangre adheridos al techo, y, casi imperceptible entre tantos... un balazo incrustado junto al marco de la banderola que sólo pudo ser disparado desde adentro -el quinto, cinco don Julio María- cuando ya los plomos no se aguantaban más en el cuerpo.



Es imposible que una piba aguante tantos como los que estas tres tenían en sus vientres y en sus pechos y en sus piernas y en sus brazos y en sus rostros... Y si a mí no me cree don Julio María, pregúntele al padre de Silvia -él es batllista y usted lo conoce bien-, pregúntele, él la vio.


Por eso, debe ser por eso, que no pudieron colmar las aspiraciones suyas don Julio María. Discúlpelas. No pudieron -créame- disparar más que cinco veces. Esos cinco impactos contra la dictadura, y esos tres cuerpos deshechos por ella le harán recordar todos los posteriores a esa fecha; tiros y cuerpos de todo el pueblo uruguayo. Los tengo sobre la mesa: larga lista por orden alfabético y por año, que incluye a batllistas como Zelmar y a blancos como el Toba, pero en la cual, y lamentablemente, no hay uno -ni uno don Julio María- de su partido. Sí en cambio, está escrito que el año pasado usted hizo general al teniente coronel que comandó un operativo en una madrugada que lloviznaba en Montevideo cuando cinco tiros fueron disparados contra la dictadura...

>>> Matan también a un policía

Noche del 21 de abril que tuvo otro trágico epílogo. Wáshington Barrios no estaba entre los cadáveres. Se ordenó a los vecinos entrar en sus casas, cerrar las ventanas, guardar absoluto silencio. Se montó una feroz ratonera esperando al guerrillero fantasmal que se sabían andaba en una moto "Bambi". De pronto -todos los vecinos lo oyeron- las radios operativas de los vehículos y de los intercomunicadores militares comenzaron a anunciarlo: "Se acerca la moto por las calles Iniciador y Carabelas". Nuevo tiroteo. Un hombre inerme de más de 50 años, montado en una moto Velo Solex, cae acribillado contra el paragolpes de un taxímetro allí estacionado. Cuando finalmente van en busca de Wáshington muerto, descubren que han asesinado al agente de primera de la Policía Dorval Martínez, quien de civil, regresaba a su casa del trabajo.


No podía ser Wáshington Barrios. Wáshington Barrios estaba en Buenos Aires. Desde allí se enteró de la muerte de su compañera. Escribió entonces una carta, su última. En ella decía, nos está diciendo: "Silvia era parte de mí como yo de ella. Nosotros hablábamos de todo lo que podría ocurrir en cualquier momento, pero por desgracia pasó una de las cosas peores, y lo peor es en lo personal, haber perdido a mi compañera y a una gran revolucionaria. Con la Flaca decíamos que si llegaba a pasar algo así, cualquiera de los dos que quedara tenía que luchar y ocupar el puesto de los dos, y eso es lo que voy a hacer y lo más probable es que muera peleando como ella murió. Lo que tenemos que tomar todos es el ejemplo que Silvia nos dio día a día, hora a hora, minuto a minuto. Me mataron a la Flaca y al gurí que estaba en camino..."

>>> Desaparece

Capturado por la Policía Federal argentina el 18 de setiembre de 1974, y pasado a juez quien decreta su libertad, Wáshington Barrios desaparece -según consta en el expediente judicial- el 20 de febrero de 1975 después de haber sido introducido en un vehículo policial. Será el primer uruguayo desaparecido en ese país. Primero de una larga lista.


En su carta, Wáshington pedía que en la tumba de Silvia y en la suya propia si le tocaba caer, se pusieran estos versos: "Ya nadie habrá que pueda / parar su corazón unido y repartido / No digan que se ha ido / su sangre numerosa junto a la patria queda".


>>> Matan al bebé sin nacer
Extraído del blog El Muerto 

...Entraron ametrallando todo el apartamento, coparon las azoteas y estaban por todos lados, no fuera que esas 3 sediciosas se escaparan así nomás! Los vecinos linderos debieron salir y esconder a sus hijos ya que la balacera parecía traspasar las paredes.

Sacan los cuerpos al otro día cuando luego de esperar a Barrios toda la noche no aparece. El padre de Silvia debe ir a reconocer el cuerpo al Hospital Militar y contó más de 30 impactos de bala en su cuerpo, donde además llevaba un embarazo de 3 meses.

El velatorio se hizo en la casa materna de Silvia, mi prima Stella, hermana de Silvia es detenida el mismo día del asesinato de las 3 chicas, estaría en prisión 8 años en condiciones crueles e inhumanas. En el velatorio apareció Rapella a provocar, el padre de Silvia lo sacó y le dijo que lo mataría si le pasaba algo a Stella.

La presencia militar no impidió que los vecino llegaran en silencio y se fueran ubicando en la vereda de enfrente, donde armaron una cadena humana. Cuando salió el féretro, una lluvia de rosas rojas cayó sobre él. Con las manos unidas la gente formó el espontaneo y cálido cortejo. Silvia terminaba de cumplir 19 años.



>>>>  Los asesinos 

Según consta en el libro “Ovillos de la Memoria”, “el operativo de guerra” estuvo a cargo del general Juan Rebollo, y participaron también los generales Julio César Rapella y Esteban Cristi, los Mayores Armando Méndez y José Nino Gavazzo, el Coronel Manuel Cordero y los entonces Capitanes Mauro Mariño, Julio César Gutiérrez y Jorge Silveira”.




lunes, 22 de abril de 2019

La juventud y la revolución




Un nuevo extracto de la entrevista realizada por Victor Lavagna para la revista Crisis de Buenos Aires es la quinta entrega del especial de Zur a 30 años de la muerte de Raúl “Bebe” Sendic. La selección de textos está a cargo de Jorge Zabalza.





- ¿Coincidiría usted con aquellos que afirman que la juventud del Cono Sur latinoamericano ha perdido la utopía del cambio profundo de la sociedad?

En cuanto a la vocación revolucionaria de la juventud hay una nueva valoración. Es cierto que aquella mística de veinte años atrás ha sido sustituida por una visión más realista, que surge de los defectos y errores que se dieron en los países donde se aplicó el socialismo. Ahora la juventud tiene una actitud más terrenal sobre lo que el socialismo le puede traer a una sociedad. En ese sentido yo diría que es cierto, que la juventud europea ha perdido mística e impulso revolucionario y que ese fenómeno se ha trasladado a los países del Tercer Mundo. Es claro que las mentalidades son distintas en nuestros países que en Europa, ya que aquí hay mucho más para ganar en una revolución, que en un país desarrollado como los europeos.

-Pero, en concreto, en Argentina y Uruguay, por ejemplo ¿la juventud ya no quiere cambiar las estructuras?, ¿ya no reacciona ante las injusticias?


Yo no creo que la juventud haya perdido el idealismo, ni el concepto de justicia social. Por el contrario, yo creo que está tan combativa como antes y eso se ve en las luchas por los derechos humanos.

-De todos modos es una realidad comprobable que la juventud no se moviliza en la medida que lo hacía en la década de los 70…


Es que lo que se dio en esos años fue un intento, yo diría prematuro, de cambiar la sociedad. Ese intento no fue exitoso y entonces el fracaso trajo una especie de reflujo en materia revolucionaria, reflujo que se nota más en Argentina que en Uruguay, debido a que la represión fue tremenda y eso dejó sus huellas en la gente.

-¿Acaso el elemento psicológico predominante en esta época y a su vez diferenciador con el pasado sería el miedo?

Tal vez. Tampoco hay que olvidar todo un trabajo de propaganda en contra de la posibilidad del cambio violento. En Argentina se implementó mucho la teoría de los dos terrorismos, tratando de emparejar la violencia de la represión con el conato de cambio social a través de medios no convencionales, como fue el de la juventud de esos años. De esa equiparación surge la idea de que la violencia que se ejerció en beneficio del pueblo sería igual a la injusta y deshumana de la represión y, además, aquella violencia con sentido revolucionario aparece como la causante de haber creado las condiciones para que apareciera la represión.

-En términos morales resulta casi innecesario abundar acerca del horror padecido en Argentina y en Uruguay. Pero en términos políticos, ¿cómo podría caracterizarse esa represión indiscriminada?


Lo que hubo aquí fue el traslado exitoso de experiencias que se realizaron en otros lados, por ejemplo, Indonesia, donde hubo una gran masacre de revolucionarios. En Uruguay y en Argentina se dijo que el golpe militar y la represión eran en respuesta a la guerrilla, pero ¿cómo se explica entonces lo sucedido en Chile, donde había un gobierno legal, o lo que pasó en Brasil, donde también un gobierno constitucional es reemplazado por una dictadura militar? Por eso la visión global es que la decisión de los golpes militares estaba siendo tomada independientemente de la existencia o no de la guerrilla.



Tomado de “Raúl Sendic el tupamaro, su pensamiento revolucionario” de Jorge Zabalza (2010, Letraeñe Ediciones)


Foto: @solarraulsendic










La bancarización de los militares prófugos




>>> Un caso de bancarización irracional, a favor de militares prófugos de la justicia uruguaya.

CRIMEN ORGANIZADO

( El Fiscal Jorge Diaz, no tiene quien le escriba )

Por Alberto Perez Iriarte

La bancarización, consiste en formalizar todas las operaciones y canalizarlas a través de medios legales que permiten identificar su origen y destino y que el Estado pueda ejercer sus facultades de fiscalización contra la evasión tributaria, el lavado de activos y otros delitos. La bancarización es el grado y nivel de utilización que una población dentro de una economía hace de productos y servicios bancarios. La bancarización refleja además el grado de progreso del sistema financiero de un país. Por ejemplo, se pueden identificar las CUENTAS DE LOS IMPUNIDORES DE LAS FFAA, torturadares y asesinos que huyeron del pais.

Los criminales prófugos Jorge Tróccoli, Hermes Tarigo y Pedro Mato, estarían cobrando sus pensiones militares a través del BROU tarjeta internacional. Todos ellos deben presentar periódicamente ante un consultado uruguayo con el “certificado de vida” que se solicta ante la administracion del pais de residencia, y que luego ese Certificado debe ser Legalizado por el Consulado uruguayo y deben envíar al Uruguay al Servicio de Retiros y Pensiones Militares para que les habiliten el pago de sus jubilaciones. La Cancillería uruguaya, al Legalizar ese certificado obligatorio y anual, sabe dónde está cada uno de ellos, porque esos papeles ( Certificado de Vida) son enviados a la administracion de RREE en Montevideo por los consulados. ( Consulado ROU en Italia/ Roma)

Con e-BROU accedes a tu Banco en forma ágil y segura, desde cualquier dispositivo y lugar donde te encuentres, optimizando tu tiempo, y ademas a través de tarjeta BROU internacional la usas en los cajeros de Europa.

Estos militares prófugos tampoco han sido sometidos a los tribunales de honor que les harían perder sus pensiones. Ser prófugos no sería deserción para las Fuerzas Armadas. Por el contrario, ellos también fueron favorecidos por una sentencia de la Suprema Corte de Justicia que en 2008 declaró inconstitucional el impuesto a los sueldos (IRPF), de unos tres mil retirados militares, que en la causa estuvieron representados por el ex vicepresidente Gonzalo Aguirre Ramírez.

Resulta paradójico es que el Estado, por la via del Servicio de Retiros y Pensiones Militares financie sus estadias de fugas…y al mismo tiempo sean buscados por la Justicia Penal y que el Banco de la Republica Oriental del Uruguay, no sea molestado por colaboracion en situcion complice con el servicio consular, de parte de la Dirección General para Asuntos Consulares y Vinculación./ MRREE .

Los militares prófugos de la justicia uruguaya obtienen certificados de vida que son Legalizado en los consulados uruguayos y luego cobran sus jubilaciones en sus cuentas del BROU, pagadas por la Caja Militar que es alimentada por el Estado, generando una perdida sustantiva al presupuesto de la Nacion.

Tal vez podria o deberia haber posible condena al BROU por el aval de transitar dinero a oficiales de las FFAA prófugos de causas penales y en el exterior, de los ex-oficiales Jorge Tróccoli, Hermes Tarigo y Pedro Mato.

El capitán de navío (r) Jorge Néstor Tróccoli, fue detenido el 23 de diciembre de 2007, en Italia, cuando la Justicia uruguaya expidió una orden de captura internacional. Actualmente comparece ante el Tribunal Penal de Roma por ser parte del Plan Condor, y acusado por el secuestro y desaparición de seis personas.

Ante esta situacion, aparece absolutamente incompatible el goce total de jubilación o pensión, por parte de miembros de las FFAA, que son profugos de la justicia. De igual manera, para todo ciudadano y contribuyente fiscal y persona honesta, la colaboracion parcial del BROU, de la Cancilleria, y la Caja Militar, que no han definido una conducta o resolucion administrativa etica, en apoyo y solidaridad con la la Justicia y la Fiscalia, del Letrado Penal de Montevideo en Crímenes de Lesa Humanidad que investiga a los militares fugados.

Este caso de figura, de ser verificado, es una contradiccion, con LA BANCARIZACIÓN PARA LA LUCHA CONTRA EL CRIMEN ORGANIZADO....y una omision por parte de de LA COMISIÓN DE LUCHA CONTRA EL NARCOTRÁFICO Y EL CRIMEN ORGANIZADO que funciona en la órbita de Presidencia de la República, que deberia tomar cartas, ante este corolario de contradicciones, por parte de instituciones estatales, en relacion a los Militares profugos de la Justicia uruguaya, y establecidos en el exterior, y que esta irregularidad, releva de la lucha contra el crimen organizado, y que perdura desde la epoca del Plan Condor, hasta nuestros dias, ttambien sobre la forma pecuniaria, concerniente al dinero en efectivo y por via electronica subvencionados por los ciudadanos contribuyentes y de sus impuestos.





>>> Mato sigue haciendo la plancha
15 diciembre 2014
Por Roger Rodriguez

Nombrada por Almagro y Mujica, da "fe de vida" para que prófugo cobre jubilación


La Dra. Liselott Sarli Pose, hermana del coronel (r) Wellington Sarli Pose (uno de los militares uruguayos presos en Chile por el secuestro de Eugenio Berríos), fue designada hace un año, en diciembre de 2013, como Cónsul de Uruguay en Santana de Livramento, Brasil... Al día siguiente, a esa localidad se fugó el coronel (r) Pedro Mato (denunciado como homicida de Zelmar Michelini) para evadir una citación judicial en la causa que indaga el asesinato de Luis Batalla, muerto por torturas cuando él lo interrogaba en 1972. Liselott es quien debe dar la "fe de vida" para que el militar prófugo pueda seguir cobrando su jubilación del otro lado de la frontera.

Mato y De Sarro fugaron al otro lado de la frontera, a la calle Concesso Cassales 232, del barrio Jardín, a ochocientos metros de Rivera.

A fines de los ochenta, luego de pasar a retiro, el coronel Pedro Mato se radicó en la materna ciudad de Rivera, pero en diciembre de 2013 se mudó al otro lado de la frontera, a una casa del barrio Jardín, en la calle Concesso Cassales 232, frente a una plazoleta y una cancha de fútbol. Allí vive, detrás de una reja y un largo frente de césped, donde solo hay un abeto que decoró junto a su esposa, Juliana de Sarro, en la pasada Navidad. Ambos huyeron de Uruguay en desacato a una citación de la jueza penal de 9º turno, Blanca Rieiro Fernández, quien lo indaga por la muerte de Luis Batalla en 1972.

EL PRIMER MUERTO
Luis Carlos Batalla Piedrabuena era un albañil y militante del Partido Demócrata Cristiano que murió por las torturas a que lo sometieron en el Batallón de Infantería Nº 10 de Treinta y Tres, el 25 de mayo de 1972, cuando Juan María Bordaberry todavía era presidente constitucional. La primera muerte por torturas desde la declaración del Estado de Guerra Interno generó un escándalo: era hijo de un subcomisario olimareño y le habían provocado “rotura de hígado”. El “interrogador” había sido el capitán Pedro Mato, alias “el burro”, enviado por el Servicio de Información y Defensa (SID).



El asesinato por torturas de Luis Batalla provocó la renuncia del entonces ministro de Defensa, general Enrique Magnani, quien no pudo dar explicaciones al Parlamento porque las Fuerzas Armadas se negaron a reconocer lo ocurrido. Aquel primer homicidio confirmado de la represión, sobre un hombre casado, que tenía dos hijas, al que mantuvieron cuatro días en “la máquina” y devolvieron en un cajón, confirmó los métodos que estaban utilizando las Fuerzas Conjuntas. La impunidad se ha mantenido en los años de la dictadura, en los tiempos de caducidad y en el presente.

EL “BURRO” MATO
“El burro” Mato entró al Ejército en marzo de 1958 y, a pesar (o por causa) de su apodo, fue uno de los capitanes elegidos para realizar en noviembre de 1970 el “Curso o-7” de contrainsurgencia en la norteamericana Escuela de las Américas (School of Americas) en Panamá. Sus compañeros de clase fueron los capitanes Víctor Manuel Balbi Arigón, Crispín González Pereira, Carlos Melo Olivera y el teniente de navío Julio César Daners. Todos terminarían en el SID, en la Oficina Coordinadora de Operaciones Antisubversivas (OCOA) o en los “servicios” de sus respectivas armas.

El coronel Pedro Mato Narbondo fue entrenado en la School of Américas.


Pedro Mato actuó en el centro de torturas “300 Carlos” de la OCOA a los fondos del Batallón de Infantería Nº 13, cuando en 1975 se realizó la Operación Morgan contra el Partido Comunista del Uruguay (PCU) y se produjo la desaparición de decenas de militantes. Volvió al SID en 1976 cuando se trajo a uruguayos del exterior; estuvo en la División de Ejército IV en 1978; pasó al Regimiento de Caballería 5 de Paso de los Toros en 1980; y protagonizó un estratégico escándalo paralamentario en 1986, para que Julio María Sanguinetti lo ascendiera al grado de coronel en 1987.

LA INVESTIGADORA
En 1986, el Parlamento uruguayo volvió a hablar del oficial Pedro Mato cuando la enfermera Haydeé Trías dió su testimonio ante la Comisión Investigadora sobre las muertes en Buenos Aires de Zelmar Michelini y “el Toba” Héctor Gutiérrez Ruiz. Trías, quien trabajaba en el Hospital de Clínicas, contó que su amiga Juliana la llamó a fines de mayo de 1976 para pedirle calmantes y “compensar” a su amante, un militar que veía en Pocitos. Fue al lugar y encontró al capitán Pedro Mato, quien -“desequilabrado” y con un arma en la mano- le confesó haber asesinado a Michelini.

Mato fue denunciado en el Parlamento como el homicida de Zelmar Michelini

Haydeé Trías narró ante la investigadora que Mato le dijo sentirse mal por matar a su “amigo” Zelmar, que había recibido dinero para hacerlo, que con esos dólares le compró una casa a su madre en Garibaldi 2991, que viajó a Argentina junto a oficial Manuel Cordero, que fueron donde lo tenían secuestrado, que lo sacaron y que lo “remató” de un balazo en la cabeza dentro de un automóvil luego de decirle que lo dejaban libre. Mato le mostró un cuadro de dos armas de fuego cruzadas sobre un terciopelo negro con la leyenda “En honor al mérito” y una fecha: “20 de mayo de 1976”.

JULIANA DE SARRO
Juliana de Sarro, era madrina de bautizo de la hija menor de Haydeé Trías, estuvo casada con un militar, pero era amante del teniente coronel Manuel Cordero, aunque también salía con Pedro Mato a quien veía en Pocitos... Juliana “se enteró” que Haydeé había sido citada por la “secreta” Comisión Investigadora Parlamentaria y, luego de cuatro años sin verse, la visitó en su casa para preguntarle qué iba a declarar y le sugirió dar su propio testimonio. Los diputados citaron a Juliana, pero se sorprendieron cuando terminó descalificando a su amiga.


Juliana de Sarro, la mujer que desalificó el testimonio de la enfermera Haydeé Trías terminó siendo la esposa de Pedro Mato.


Las versiones encontradas de las dos “amigas” nunca pudieron aclararse. El testimonio de ambas también se “filtró” de la comisión secreta y apareció publicado en la columna del Duende de la Trastienda que escribía Daniel Herrera Lussich en el diario El País. El gobierno puso el grito en el cielo y el oficialismo, en vez de aclarar lo ocurrido (qué diputado o funcionario sacó copia de las actas) consideró que no había garantías para seguir indagando y terminaron clausurando las comisiones investigadoras del Parlamento. La impunidad se consagró luego con la Ley de Caducidad.

PERTO DA FRONTEIRA
Por años Pedro Mato se perdió en la frontera. Se supo de él en los noventa, cuando periodistas de Posdata lo ubicaron en la Zona Franca de Rivera y publicaron su foto, captada de una nota que la televisión local le hizo a su camuflaje de asesor agropecuario. Sus víctimas lo reconocieron como torturador. En marzo de 2009 fue citado por el juez penal de 11º turno Roberto Timbal y la fiscal Mirtha Guianze, como testigo en la causa sobre la muerte de Zelmar y “el Toba”, donde sólo estaban siendo implicados el dictador Juan María Bordaberry y su canciller Juan Carlos Blanco.




Recién entonces se supo que Pedro Mato se había casado con Juliana de Sarro, la testigo de descargo, la mujer que había descalificado el testimonio de la enfermera Haydeé Trías, quien luego sufrió múltiples presiones y hasta atentados. Pedro y Juliana habían vivido felices en sus domicilios de Fernando Segarra 434 y Leandro Gómez 678 en la ciudad de Rivera. En 2003, cuando se vislumbró que el Frente Amplio podía ganar las elecciones, Mato tramitó la nacionalidad brasileña que rápidamente le otorgó ese 16 de junio la jueza federal Marila da Costa Pérez Coccaro.

HERMANDAD “CÓNDOR”
Mato dejó un pie en Rivera y tuvo el otro listo para saltar a Brasil. Supo qué hacer desde 2004 cuando, solidario con la hermandad Cóndor, dio cobijo a su amigo “Manucho”, el ex amante de su esposa. El coronel Manuel Cordero debió fugar de Uruguay en 2004, acusado de un delito de apología de la tortura, y permaneció en el país norteño durante seis años, cuando fue extraditado a pedido de la justicia Argentina en el marco de la causa Plan Cóndor. “El burro” fue quien desde las sombras conectó a Cordero con el abogado Julio Favero, quien ahora es su propio defensor legal.



Juliana, en cambio, mantuvo en estos años un mayor protagonismo, participando de las reuniones sociales y conspirativas que en las fuerzas armadas comenzaron en 2006, cuando fue encarcelado el primer grupo de represores de la dictadura. De Sarro es hoy una activa militante de las páginas que reivindican la dictadura desde las redes sociales o atacan al "populismo" o a los miembros izquierdistas del Foro de San Pablo. Se ha constituido en una firma destacada del Foro Libertad y Concordia, que surgió en 2010 como vocero de los militares imputables por muertes en prisión de dictadura.

EL PLAN DE FUGA
Doña Argelia Narbondo de Mato falleció el 11 de noviembre de 2003 y fue enterrada en el cementerio de Rivera. Hubo un aviso fúnebre de la Promoción Ventura Fernández de la Escuela Militar. Dos días después, 13 de noviembre, Pedro Mato sacó un certificado sobre su opción por la nacionalidad brasileña. Sabía lo que tenía que hacer y lo que le faltaba lo terminaría de aprender acompañando a su compadre Cordero, o a través de la peripecia del capitán de navío Jorge Troccoli, quien tramitó la nacionalidad italiana en los noventa y recién se fugó en 2007.





En 2003 Mato tramitó su ciudadanía brasileña preparando el plan de fuga.

a alarma sonó diez años después, el 19 de abril de 2013, cuando el Observatorio Luz Ibarburu logró que se reanudara la investigación del homicidio de Luis Batalla. El expediente pudo ser desarchivado gracias a la resolución que a mediados de 2011 el presidente José Mujica firmó para anular los 88 actos administrativos con los que el Poder Ejecutivo había implementado la Ley de Caducidad durante los gobiernos anteriores. Mato supo que sería citado y que podía ser procesado junto a sus camaradas Héctor Rombys, Washington Perdomo y Uber Jara Larrosa.

“PINZA” JUDICIAL
Para colmo, dos meses después, en junio de 2013, Mato confirmó que (a instancias del activista brasileño Jair Krischke) su nombre estaba en la lista de uruguayos requeridos por el fiscal Gianncarlo Capaldo para enjuciarlo en la causa sobre el Plan Cóndor que doce años antes había comenzado a investigar en el Tribunal de Roma. Incluso, sabía que otro camarada, el coronel Antranig Ohannessian, ya había sido detenido por Interpool en Buenos Aires debido a la orden de captura internacional emitida por Italia. La justicia comenzaba a hacerle un cerco.

El activista brasileño por los derechos humanos Jair Krischke denunció la fuga de Mato al fiscal Gianncarlo Capaldo en Italia.

La fuga se aceleró por la citación del Juzgado Penal de 9º Turno en la indagatoria del homicidio Batalla. Mato y De Sarro prepararon entonces sus maletas para mudarse al otro lado de la frontera. El militar no acató una citación judicial y se mudó en vísperas de Navidad, antes que la jueza Riero Fernández ordenara su conducción por la fuerza policial. El 23 de diciembre de 2013, el abogado Favero presentó en Brasilia un Habeas Corpus ante el ministro Joaquim Barbosa, presidente del Supremo Tribunal Federal brasileño, para que Mato, brasileño, no pueda ser detenido por Interpool.

El abogado Luis Favero presentó un recurso de Habeas Corpus en Brasilia para que Interpool no lo detuviera.

CONSTANCIA DE VIDA Cuando hace un año se denunció la fuga de Pedro Mato, algunos medios recordaron la situación generada con el coronel Manuel Cordero, que era buscado internacionalmente por el juzgado penal que lo acusaba de apología de la tortura, pero su paradero había estado siempre en conocimiento del Ministerio de Relaciones Exteriores. Todos los meses el canciller Didier Opertti, había estado autorizando el trámite consular por el que se certificaba que el prófugo, mayor de 70 años, estaba vivo y se permitía el pago de sus haberes jubilatorios. Hasta un préstamo del BROU pudo sacar.

Como ocurrió con el coronel Manuel Cordero, la cancillería sabe dónde están los prófugos por las "constancias de vida"


En enero de 2014 el corresponsal de Canal 12 en la ciudad de Rivera informó que “en el consulado uruguayo de Santana do Livramento, Mato no ha realizado ningún trámite como la fe de vida, documento que prueba que el coronel está vivo, y de esa manera un apoderado puede cobrar su jubilación (...) Este fue el documento que el también retirado Manuel Cordero tramitó en el consulado y de esa manera su apoderado cobraba su jubilación militar en Uruguay”, recordó el periodista de Teledoce, según publicó en su web la televisora.

FIRMAN: LUIS Y PEPE
La persona responsable de dar trimestralmente la "fe de vida" ("revista de existencia" le denominan en el Servicio de Retiros y Pensiones Militares de las Fuerzas Armadas) para que Mato pueda cobrar sus haberes, fue confirmada como Cónsul de Livramento el 23 de diciembre de 2013, según el Asunto Nº 750/2013 que luce las firmas del Ministro de Relaciones Exteriores Luis Almagro y del Presidente de la República José Mujica. El mandatario y el canciller aceptaron la recomendación de la "Comisión de Destinos" de esa Secretaría de Estado y designaron en el cargo a la Dra. Liselott Sarli Pose.

La resolución firmada por el canciller Luis Almagro y el presidente José Mujica, designa a Lisolett Sarli como Cònsul en Livramento.

Liselott es la hermana del coronel Wellington Sarli Pose, quien junto a sus camaradas de Ejército Tomás Casella y Eduardo Radaelli, fueron procesados en Santiago de Chile, culpables del secuestro del científico chileno, cuyo cuerpo fue encontrado en las dunas de El Pinar en 1995, tres años después de que intentara fugar de su secuestro en la propiedad que los hermanos Sarli tenían en Parque del Plata. Un un incidente que derivó en escándalo parlamentario: el canciller Sergio Abreu mostró entonces una falsa foto del chileno con un diario de la fecha, supuestamente en Roma.

RECUERDOS DE CUBA
La diplomática Sarli Pose es recordada por su desempeño como consejera y agregada cultural de la embajada uruguaya en La Habana a principios de los años noventa, cuando acompañaba en sus tareas al Embajador Alberto Voss Rubio, recordado a su vez por haber sido el autor del texto codificado "C194/24 Z" por el que la cancillería uruguaya aprobaba lo actuado por la embajada y el consulado de Buenos Aires en el marco del secuestro y asesinato de Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruíz en mayo de 1976.


A la consejera Sarli Pose también la recuerdan integrantes de una delegación de estudiantes de la Asociación Social y Cultural de Estudiantes de la Enseñanza Pública (ASCEEP) que a fines de los ochenta viajaron sin visa a Cuba en un contacto de intercambio. Cuentan que en una actividad organizada por el Departamento América cubano, la diplomática llegó a exigir a los gritos el nombre de los estudiantes uruguayos que se encontraban en la reunión. Miembros del Ejecutivo cubano se vieron en la necesidad de advertirle que no tenía poderes fuera del territorio del Embajada...

DESDE MIAMI A RÍO
Luego de sus servicios desde la misión en la Cuba comunista, Liselott fue recompensada al recibir una asignación al otro lado de la balsa: el consulado uruguayo en Miami, Estado de Flórida, United States of América (USA), bajo el mando del cónsul general Jorge M. Carvalho Santini. Amigos y enemigos le recuerdan de las actividades sociales y comerciales que la diplomática impulsó desde el Bulevar Ponce De León Nº 1077, en la localidad de Coral Gables, en el condado de Miami-Dade, al sur del área metropolitana.


Desde Livramento la pareja prófuga mantiene un lobby político y social que los apoya y cubre en su fuga.   Ante la prisión de su hermano, Liselott quedó a cargo de su madre, María Rosa Pose Vecino, quien falleció en octubre de 2010 en Río de Janeiro, donde su diplomática hija estaba asignada en misión. Permaneció allí (Resolución Nº 896 del 14 de junio de 2011) hasta el 31 de enero de 2012. Finalmente, la doctora Sarli Pose pasó a residir en la ciudad de Santana do Livramento, fronteriza con Rivera, departamento en la que el líder del Partido Colorado, Pedro Bordaberry postulará a la intendencia a Ximena Piqué Machado... una amiga facebook de Juliana De Sarro.











sábado, 20 de abril de 2019

Esconder la cabeza

Como el avestruz



>>> La peor entrevista

No lo se, no sabía, no te lo voy a contestar, NO SE, no te lo voy a decir, de eso no voy a opinar, no tengo opinión formada.

Carolina Cosse
















viernes, 19 de abril de 2019

Espiados por la CIA






El documento desclasificado de Estados Unidos, fechado el 16 de abril de 1985, identifica a los principales grupos de izquierda orientados a los derechos humanos que operaban en ese momento en Uruguay: el Servicio Paz y Justicia, el grupo Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, el grupo de Madres del Proceso para la Justicia Militar, los abogados de Amnistía Internacional y el Comisionado para los Derechos Humanos.

Estos grupos están actualmente dedicados a exponer los crímenes contra los derechos humanos cometidos durante el período militar y de llevar a los culpables a la justicia, remarca el documento y destaca que sus miembros son básicamente de los grupos políticos más radicales, incluso, del Partido por la Victoria del Pueblo, el Partido Comunista y los Tupamaros.

También subraya que las organizaciones izquierdistas de los derechos humanos tienen una relación cercana con sus contrapartes argentinas.

La estrategia para el período que sigue es mantener con vida el tema de los abusos de los militares a los derechos humanos e intentar sacarle poder a los militares uruguayos y a los órganos de seguridad, finaliza el texto.

Naufragio en Europa

En tanto, otro de los documentos desclasificados del 13 de agosto de 1973, destaca que Uruguay, Argentina y Chile —los países de Sudamérica que habían acordado lanzar una operación de “contraterrorismo” en Europa—, decidieron suspender el comienzo del Plan Condor hasta que Brasil decidiera si quería participar.
Brasil acordó participar en los aspectos de coordinación de inteligencia del Plan Cóndor en Sudamérica pero no en las actividades conjuntas que estaban previstas para Europa.
Los otros países del Condor “aparentemente” no descartaron seguir adelante con la operación París sin los brasileros.




 >>> Vamos a analizar

El gobierno uruguayo analizará, a través de la Secretaría del Pasado Reciente, los documentos públicos que Estados Unidos envió a Argentina sobre las violaciones a derechos humanos en dictadura y la existencia del Plan Cóndor en el Conosur.
A través de la Cancillería, el gobierno solicitará a su par en Argentina los datos que involucren información sobre los casos que pertenecen a Uruguay.
La directora de Derechos Humanos de la Cancillería uruguaya, Dianela Pi, explicó a Informe nacional que ambos países tienen firmado un convenio de cooperación para el intercambio de información que se aplica en estos casos.
Una vez analizado el contenido de los documentos, se derivarán a las causas en curso para reforzar las pruebas de los juicios que aún están abiertos, sostuvo.