Norma, madre de Fernando Morroni, el sábado durante la Marcha del Filtro.
A 25 años de los asesinatos del hospital Filtro, el sábado se hizo otra marcha para reclamar justicia
26 agosto 2019
Por Ignacio Martínez
Irma Leites, de Plenaria Memoria y Justicia, sostuvo que Luis Alberto Lacalle y Ángel María Gianola son los “responsables políticos” de los hechos.
“Son 25 años de mentiras y de impunidad. Tendrían que ver por qué los milicos lo cubrieron tanto. Pero ¿qué podemos decir? Si les mintieron a las madres de familiares de desaparecidos toda una vida, ¿no me van a mentir a mí, que soy una mujer anónima?”, dijo el sábado de tarde Norma, madre de Fernando Morroni, el joven que fue asesinado por la Policía en la noche del 24 de agosto de 1994, en los tristemente célebres hechos del hospital Filtro. La señora dijo que, como hace 25 años, seguirá reclamando no sólo por su hijo sino también por Roberto Facal, que fue asesinado esa noche pero, como no tiene familiares, no se puede “hacer mucho más que pedir justicia”.
Como todos los 24 de agosto desde aquella noche de 1994, el sábado hubo una concentración en el Obelisco para luego marchar por Bulevar Artigas hacia el Filtro. Hasta allí se arrimó Jorge Zabalza, ex dirigente del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros. Subrayó que lo del Filtro fue “represión en plena democracia”, con dos personas asesinadas por la Policía, y, desde entonces, no hubo “ninguna investigación, ni siquiera en los 15 años de gobiernos del Frente Amplio [FA]”. Agregó que “la primera preocupación que tendría que haber tenido” el Ministerio del Interior a cargo del FA debería haber sido “qué pasó aquella noche”. “Porque tal vez alguno de los jerarcas de la Policía de hoy en día haya estado implicado en las muertes de Morroni y de Facal. Entonces, mientras no haya justicia y no se sepa la verdad, seguiremos reclamando”, dijo Zabalza. Además, sostuvo que desde el FA no se ha hecho todo lo posible, porque “buscar la verdad y reclamar justicia significa confrontación”, y por eso “tampoco ha hecho demasiado, aunque algunas cosas hizo, con relación a los desaparecidos”.
El histórico dirigente tupamaro estuvo presente aquella noche, cuando una multitud marchó hacia el Filtro para mostrar su rechazo a la extradición de los tres vascos detenidos por ser parte de la organización ETA. Zabalza recordó cuando a las 17.00 de aquel día la caballería de la Republicana se lanzó “a sable pelado contra los estudiantes y las mujeres”, y también recordó “a los coches policiales tirando con escopetas”. Zabalza sostuvo que la noche anterior retiraron un ómnibus que tenía miguelitos, porque no se podía “afrontar un choque con la Policía habiendo mujeres, niños y muchos liceales”. “Recuerdo a una parejita de liceales. Cuando pasaron los patrulleros disparando, yo los tiré al suelo y ellos me dijeron: ‘Son balas de salva’. Les contesté ‘¡qué balas de salva!’ y les mostré la marca de un tiro en uno de los caños de la luminaria”, relató.
En la movilización del sábado también estaba Irma Leites, dirigente de Plenaria Memoria y Justicia, quien sostuvo que 25 años es “mucho tiempo” y que hay “demasiada impunidad”. Agregó que tanto el presidente de la República como el ministro del Interior de aquel momento, Luis Alberto Lacalle y Ángel María Gianola, respectivamente, son los “responsables políticos” de los hechos del Filtro, y ninguno de los dos “fue a juicio”. “Se siente la impotencia, pero también la resistencia. En realidad, la impunidad es una sola: es la que mantiene desaparecidos a nuestras compañeras y compañeros, víctimas del terrorismo de Estado”, afirmó. Por último, Leites mostró una foto de Waldemar Rosas Ruiz, “el que se jacta de haber asesinado a Fernando”. “Está viviendo en Durazno. ¿No se lo puede ir a buscar?”, preguntó.
María Eugenia, de 61 años, es vasca y cuando sucedió lo del Filtro estaba presa en un hospital, donde la habían operado de un cáncer de útero. El sábado también estaba en la marcha. Recordó que la detuvieron porque en su casa había tres miembros de un comando de ETA. La Policía los mató a los tres, y ella fue la única que salió viva de su casa. Aquel agosto de 1994, mientras estaba en el hospital custodiada por la Policía, miraba la televisión cuando se enteró de los sucesos del Filtro. “Me dio una gran fuerza. Fue una ventana a la esperanza por la solidaridad entre los pueblos, por el derecho de asilo y que no se nos torture”, señaló. En 2011 ETA anunció el cese definitivo de su actividad armada, por eso María Eugenia dijo que ahora luchan “políticamente” y quieren seguir adelante con sus ideas: “La autodeterminación del pueblo vasco y el socialismo”.
Claudio era amigo de Morroni y estaba el sábado en la marcha. También había concurrido el 24 de agosto de 1994. Recordó que habían ido hasta el Filtro otros días, pero esa noche “hubo corridas” y oyeron “disparos”. El grupo en el que estaban se dispersó. Empezaron a buscar a Fernando Morroni por su apellido, ya que en el lugar podría haber “miles de Fernandos”. No apareció. Luego llamaron por teléfono a distintos lugares y les dijeron que tenían que ir al hospital Policial. Fueron con Norma, que el sábado recordó aquello como “una noche negra, de locura, de preguntar y averiguar”. “Hasta que me dijeron que tenía que ir al Policial. Cuando fui, lo único que vi fue a mi hijo, que siempre andaba cantando, estudiaba y trabajaba, frío en una losa. No se lo deseo ni a mi peor enemigo”, finalizó.
Marcha a 25 años de la represión del Filtro y de los asesinatos de Fernando Morroni y Roberto Facal.
Fotos d Plenaria Memoria y Justicia
Con
la consigna de Filtro 25 años: Dos pueblos y una madre contra toda
impunidad, la marcha convocada por: FUCVAM, Plenaria Memoria y Justicia,
Tramando Resistencia, SUATT, AFFUR, SAG,
AFUTU, AFCASMU, UFC,
AsEEC, SITVIP, AEQ, CECSO, CEIPA, AEES, AEBA, CEEUM, Ateneo del Cerro,
Radio Alternativa FM, Radio Chapita Fm, Radio La Klasista, Reactiva, La
Senda, Izquierda Diario, y Pan y Rosas Uruguay, la marcha partió desde
el Obelisco rumbo al Filtro.
martes, 27 de agosto de 2019
Capitaloceno
Trump, Xi Jinping, la Amazonia, la 4T y el ecofeminismo
Carlos
Fazio
En
apariencia, la guerra comercial entre Estados Unidos y China, el incendio en la
Amazonía, los megaproyectos para el sur-sureste de México de la 4T y el
ecofeminismo socialista, serían temas inconexos sin relación lógica de
causa-efecto entre sí.
No obstante,
esos cuatro ejes temáticos se inscriben en la geopolítica del capitaloceno,
nueva categoría analítica y explicativa que remite a la edad del capital como
una “era geológica” y ya no sólo histórica, artífice de los cercamientos de
tierras y la apropiación de los bienes comunales; de la mercantilización de la
vida; del colonialismo y el neocolonialismo imperial e interno; de la
industrialización irracional y depredadora de la naturaleza, sus ecosistemas y
la biodiversidad, fauna y flora; del hiperconsumismo y el despilfarro; de las
guerras (convencionales, atómicas, frías, encubiertas y/o híbridas o de cuarta
generación), y de las complejas y contradictorias relaciones entre clases,
género, raza, nacionalidad, identidad…
Existe
estrecha relación entre los procesos de la acumulación de capital −de la
producción de mercancías y la extracción de plusvalía− con el deterioro
ambiental (deforestación, polución del agua y el aire, aumento de la
temperatura del planeta y otros desastres ecológicos). En ese contexto, resulta
central la reivindicación de las ecofeministas sobre el papel de las mujeres en
la preservación de los ecosistemas y su lucha antipatriarcal como contribución
decisiva contra la opresión y la discriminación. Así como el anteponer una “ética
de la tierra” −basada en la responsabilidad entre los seres humanos y los
ecosistemas− a los valores dominantes del capitalismo actual, violento y
explotador por naturaleza, desigual, individualista, competitivo, utilitarista,
egoísta, cultor de las mercancías y antropocéntrico ante la naturaleza.
Esa es la
razón por la que algunos científicos sociales consideran que el término capitaloceno
es más preciso que el vocablo antropoceno, acuñado en 2000 por el
Nobel holandés Paul J. Crutzen y preferido por The Economist para
indicar que la acción del homo sapiens
(anthropos) tiene incidencia directa sobre el planeta Tierra, hasta
el punto que pudiera considerarse como una nueva era geológica. Sólo que esa
visión limitada de la historia, que involucra a los seres humanos en su
conjunto −como si todos fuéramos igualmente responsables de la transformación
destructiva del planeta−, pretende camuflar y legitimar ideológicamente al
capitalismo, en su doble papel destructor de gran parte de los seres humanos
(trabajadores, campesinos, indígenas, mujeres pobres) y de la madre tierra, la
naturaleza.
En manos
de alianzas cambiantes entre Estados, corporaciones privadas y poderosos
actores políticos y económicos, el capitalismo global y las cadenas de
suministro de energía y materias primas requieren aún combustible fósil:
carbón, petróleo y gas natural; lo que ha desatado una caótica y feroz
competencia internacional por esos recursos estratégicos, a los que se suman
metales, minerales, el agua y la tierra.
Eso
explica también la actual “geopolítica de la energía” y la guerra económica
entre Estados Unidos (con la administración Trump como brazo ejecutivo del
complejo militar, industrial, energético, financiero, mediático) y China (con
su Ruta de la Seda), con énfasis en la construcción de infraestructura
multimodal (oleoductos, refinerías, plataformas petrolíferas, carreteras,
puertos, ferrocarriles) para el transporte de energía fósil y materias primas.
Mientras
crecen las protestas contra el protofascista presidente brasileño, Jair
Bolsonaro, por los incendios en la Amazonia –devorada por el saqueo y la
depredación capitalista−, conviene voltear hacia el sur-sureste mexicano y los
megaproyectos de la 4T de Andrés Manuel López Obrador, en particular el Tren
Maya, el corredor del Istmo de Tehuantepec, la siembra de un millón de
hectáreas de árboles maderables y frutales (como futuras mercancías para el
mercado mundial), a lo que se suman la minería (oro, plata, uranio, etcétera) y
las agroindustrias (la producción, industrialización y comercialización de
productos agropecuarios, forestales y otros recursos naturales biológicos), con
la consecuente contaminación del agua y la conversión de la tierra bajo régimen
ejidal o comunal en mercancía.
El embate
de las economías extractivistas y de enclave impulsado por las multinacionales
y el imperialismo en el sur-sureste de México −y otras regiones sureñas del
globo−, encuentra en la primera línea de resistencia y defensa de los
territorios donde se generan las materias primas a la mujer, con su crítica
feminista al “progreso” y a la noción de desarrollo; a la ciencia como
instrumento de la dominación imperialista; a la mercantilización y destrucción
de la naturaleza y de la vida; a la razón heteropatriarcal del capitalismo
occidental, con la triple opresión reproductiva, doméstica y laboral de las
mujeres; al armamentismo, el militarismo y el paramilitarismo,
predominantemente machistas; es decir, la mujer como sujeto protagónico de una
sociedad que rebase al actual sistema de dominación clasista, junto con los
trabajadores, los campesinos y los habitantes pobres de las ciudades.
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Mónica-
Agrego, de acuerdo, pero se olvida de las comunidades indígenas que
aparecen claramente como sujeto histórico y el campesinado, como
comunidades negras rurales que son lo más directamente agredidos por
este modelo y quienes defienden su vida (y la pierden) defendiendo su
territorio. Pensémoslo en el contexto latinoamericano y caribeño
particularmente.>>> Capitaloceno uruguayo
NO UPM!
El Urugay tiene un problema
Con UPM y los millones que se irán
No habrá trabajo
Ni agua limpia
Ni tierra para cultivar
A despertarnos
Despabilarnos
Codo con codo los tenemos que sacar
Decirle no a UPM
Que se vayan Ciao Ciao Ciao
lunes, 26 de agosto de 2019
Tiras fichando el movimiento social
La naturalización de la persecución del movimiento social y estudiantil.
26 agosto 2019
"Las recientes informaciones sobre espionaje en democracia, la
videovigilancia durante las marchas, y el uso de tiras en marchas de
movimientos sociales son una indicación de que algunas prácticas típicas
de la dictadura no han desaparecido. Todos somos sospechosos, no
sujetos de derecho."
(Mariana Achugar - Docente e Investigadora de la universidad de la república).
Los tiras son aquellos funcionarios policiales que se visten de particular para pasar desapercibidos entre las movilizaciones populares.
Ya en el 2007 se hacia visible una denuncia del colectivo de fotografía uruguayo "RebelArte", por en una marcha realizada en ese año:
"(...) los tiras están de suerte. Este gobierno los usa, los apoya y legitima (...) Filmando, fotografiando y comunicandose por handy y celular con sus superiores (...) Desde dentro de McDonald´s de Río Negro y 18 de Julio dos tiras mayores filmaban la marcha (...)"
Tiras en la marcha por la liberación de Fernando.
Ya más recientemente, en el 2017, se hizo viral la foto del tira que se infiltró en la marcha estudiantil por el reclamo del 6% en la educación. Comenzó a cuestionarse "por qué" el ministerio de interior utilizaba estos mecanismos de control autoritarios con el movimiento estudiantil.
En la marcha del agua de 2019 fueron enviados 4 tiras. 2 de ellos, esperaron que la marcha acabara y siguieron a un conjunto de manifestantes de "Por el costado de la vía", desde la plaza independencia hasta Colonia y Andes (varias cuadras), y cuando se detuvieron, llamaron a los refuerzos, para proceder a llevarse a uno de los compañeros.
la versión oficial del Ministerio del Interior, luego de ocurrido el incidente fue que el chico al que detuvieron "había realizado graffitis el día de la marcha contra el G20", pero lo cierto es que ese no fue el argumento que esgrimieron los oficiales en el momento de la intervención. No presentaron ninguna orden, y golpearon a la abogada que fue a cuestionó el proceder de la policia, frente a más de 15 policias que no intervinieron. En ese contexto, los 4 tiras (que vemos en las imágenes extraidas de los videos filmados durante la intervención policial), golpeaban a la gente para provocarla.
Tiras en la marcha del agua (2019)
Tras este incidente el PIT-CNT publicó: "La Mesa Representativa
Nacional Ampliada, rechaza la presencia de policías de particular
(tiras) en las manifestaciones de sindicatos, estudiantes, jubilados,
vecinos y cualquier otra forma de organización de nuestro pueblo que
ejerza su derecho a manifestarse."
El Pasado 25 de Agosto, un grupo de manifestantes nos dirigimos hacia el
acto protocolar que se realizó en Florida, para conmemorar la
declaratoria de la independencia, con la intención de manifestarnos
contra la instalación de la 3era planta de celulosa en Uruguay.
Nuevamente los "tiras" se hicieron presentes.
Sin embargo, es tan natural ya la presencia de tiras para intimidar al movimiento social, que esta vez les fotografiamos.
Primero, cuando intervenimos al acto protocolar, un dron se acercó al
grupo, donde saqué la foto que está de portada de esta noticia.
Los mismos tiras aparecieron en diversas locaciones, siguiendo a la movilización.
Tiras en el techo del edificio frente a la calle donde se realizaba el desfile, justo donde se ubicó la movilización.
Policía con videocámara filmandonos mientras protestabamos frente a la prensa que entrevistaba mandatarios del gobierno y a Lacalle.
Fuimos filmados en numerosas oportunidades, y finalmente los tiras nos escoltaron hasta que nos fuimos:
Estos últimos tiras nos siguieron desde el desfile del 25 de Agosto
donde nos estabamos manifestando, hasta el bondi que nos llevaría a
Montevideo. Cuando intentamos fotografiarlos con mayor zoom, lo
percibieron y decidieron darse la vuelta.
Tiras en Florida.
´
miércoles, 21 de agosto de 2019
No te creo
Una causa sagrada y permanente
20 agosto 2019
El pasado lunes 12 de Agosto, el Poder Ejecutivo remitió al Parlamento un proyecto de ley destinado a asignar nuevas atribuciones legales a la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH). La iniciativa le otorga facultades para investigar lo ocurrido en cuanto a la desaparición forzada de ciudadanos durante el período del Terrorismo de Estado.
La Corte de Roma condenó a cadena perpetua a criminales que gozan de prisión domiciliaria en Uruguay
La desaparición forzada de ciudadanos por parte de funcionarios del Estado es una práctica represiva cruel e inhumana que merece la mayor de las condenas en todos los planos. Una práctica auténticamente condenable y repugnante.
Durante el período conocido como Terrorismo de Estado, casi doscientos uruguayos fueron secuestrados y desaparecidos en el marco del Plan Cóndor dentro y fuera de las fronteras nacionales por parte de los servicios represivos. Dos de ellos (Héctor Píriz Castagneto y Abel Ayala) por parte del Escuadrón de la Muerte cuando gobernaba Jorge Pacheco Areco, Roberto Gomensoro Josman en marzo de 1973 durante el gobierno de Juan María Bordaberry y el resto luego de la disolución de las Cámaras en junio de 1973.
Hasta el momento sólo se ha podido esclarecer un pequeño número de casos. El Poder Judicial, el órgano estatal con las mayores facultades constitucionales al respecto, por diferentes causas, vigencia de la Ley de Caducidad de la pretensión punitiva del Estado (1989 a 2011), entre otras, aunque no la única, no estuvo en condiciones de actuar con la eficacia y la eficiencia que la gravedad de lo ocurrido ameritaba. La Suprema Corte de Justicia, incluso, no las considera hasta el momento como Crímenes de Lesa Humanidad y ha autorizado las prisiones domiciliarias para los escasos condenados.
La
investigación criminalística es decisiva
Dotar a la INDDHH de facultades reales para llevar a cabo investigaciones a fondo, con metodología criminalística, interrogando a los potenciales involucrados, allanando domicilios, solicitando compulsivamente información y archivos, son herramientas imprescindibles.
Al crear la Fiscalía Especializada en Crímenes de Lesa Humanidad, tanto el Poder Ejecutivo como el Legislativo han emitido un mensaje claro y contundente sobre su compromiso con la Verdad de lo ocurrido y con la Justicia como herramienta fundamental para construir una sociedad sólida y democrática.
Dotar
de recursos
Para cumplir los nuevos cometidos asignados a la INDDHH, deberá ser dotada de los recursos básicos e imprescindibles para ello. Desde la perspectiva de nuestro colectivo no tenemos una visión optimista. Hasta el momento, la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria, una gran herramienta en la batalla histórica por la construcción histórica del pasado, para contrarrestar las tesis negacionistas, no cuenta con recursos para funcionar. La Oficina de Atención a las Víctimas del terrorismo de Estado (OAVTE), dependiente de ASSE y del MSP, a pesar de las reiteradas gestiones llevadas adelante por Crysol en los últimos dos años, no cuenta con los recursos para hacer frente a los pagos a los proveedores. Un mayor compromiso por parte del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y de los tomadores de decisiones al respecto, sería muy importante.
Un
auténtico compromiso con la Verdad y la Justicia
La investigación, el esclarecimiento y la sanción de las graves violaciones a los DDHH es el principal camino a recorrer para que ellas no vuelvan a ocurrir. Es un camino imprescindible de afirmar las normas de derechos humanos, las disposiciones legales, el Estado de Derecho y afirmar la institucionalidad democrática.
La discusión que en las próximas semanas, antes de su receso debido al ciclo electoral, se procesará en el Senado y luego en diputados, será una prueba inexcusable para conocer el alineamiento de todos los partidos acerca de esta temática, tan importante y tan decisiva.
La INDDHH ha sido un auténtico logro de la sociedad uruguaya de los últimos años para afirmar una convivencia más digna y más humana. Ha jugado un papel importante en lo referido a la temática en general. Si bien ha sido duramente atacada y cuestionada en forma constante por los sectores reaccionarios y los medios de comunicación como El País, ha logrado un importante reconocimiento a nivel de toda la sociedad, en especial entre los sectores más vulnerables y desprotegidos de ella.
Otorgar a la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo estas nuevas atribuciones para que pueda investigar hechos de enorme trascendencia histórica y vital para la afirmación democrática, tal como lo plantea el proyecto de ley remitido por el Poder Ejecutivo, es una iniciativa valiosa y muy trascendente. Debería ser aprobado por unanimidad en ambas cámaras. No somos optimistas al respecto. Lo sucedido con la petición de destituir a generales en actividad que consideraron que torturar, asesinar y desaparecer a una persona detenida no afectaba el honor de las Fuerzas Armadas, no fue votada por los senadores de la oposición, es un motivo para ello.
>>> Y si no aprueban recursos, le trancan a la INDDHH sus cometidos
Ver para creer
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