domingo, 26 de abril de 2009

Zancadilla chilena

Larry Malinarich
Publicado por Larry Malinarich

Ocurrió lo que muchos de nosotros ya veniamos anunciando, Jorge Arrate es el candidato del conglomerado Juntos Podemos Más que falsamente se ha autodenominado representante de la izquierda chilena para las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias de nuestro país.

Jorge Arrate, un ex ministro de la Concertación, administrador del proceso de privatización de la educación chilena, activo represor del movimiento estudiantil, responsable de la división del socialismo y uno de los permanentes parásitos del Estado ha logrado arrastrar al universo político de izquierda hacia su proyecto de continuidad en los ámbitos de poder nacional.

El Comité Central del Partido Comunista de Chile, fiel a su historia de traiciones políticas nuevamente a mostrado su poco interés en el legado de tantos dirigentes y mártires de sus filas, y le ha dado la espalda a su militancia combativa. Guillermo Tellier declinó su candidatura para entregar el respaldo necesario a Arrate y dejar a Tomás Hirsch, abanderado humanista, solo frente al concertacionista en las elecciones del Juntos Podemos Más.

Lo ocurrido estaba previsto desde hace tiempo por quienes disentimos de las decisiones políticas del Partido Humanista. Sabíamos que no era correcto el camino tomado por la dirigencia, que las notorias incoherencias y los constantes errores en la mecánica de trabajo partidario nos llevaban a un callejón sin salida y a un final deshonroso para todos los que luchamos desde las bases en la construcción de una política distinta, una política sin dobles standares, una política consecuente con nuestros principios fundacionales.

Las maniobras del PC durante todo este tiempo eran tan obvias, pero al parecer sólo los que estábamos en las bases, y que seguimos fieles al sentido humanizador y revolucionario del Movimiento Humanista, podíamos ver estas jugadas. Nuestros dirigentes partidarios, enceguecidos por las luces de neón del poder y la popularidad mediática no vieron el oscuro manejo de los acontecimientos, y así se encontraron con esta jugada, horas antes de la votación, cuando ya nada era posible de hacer. Un Jaque Mate certero.

Cuánta tristeza debe haber ahora entre los militantes que, a pesar de saber que era un camino equivocado, seguian confiando en que era posible tener a Tomás Hirsch nuevamente a la cabeza del proyecto de izquierda chileno. Cuánta amargura en las bocas de aquellos que ahora deberán gritar por un concertacionista neoliberal que se sumó a última hora a nuestra batalla sólo con el fin de dividirnos y hacernos caer en la trampa.

No faltarán los argumentos justificatorios y autocomplacientes que intentarán convencernos de que no todo está perdido, sin embargo no es así, hace tiempo que se perdió todo: el rumbo, la orientación, el ideal, el sentido, el amor, la confianza y la esperanza.

Deben estar celebrando aufóricos los Concertacionistas, está asegurado el triunfo de Frei. Le ofrecieron a Tellier y a Hirsch la posibilidad, poco probable, de que sean elegidos parlamentarios a cambio del voto irrestricto al candidato oficialista. Una acción que asegurará otro periodo más de gobierno a la Concertación para que termine de vender el país, para que aumente la desigualdad social, para que la educación y la salud sean finalmente un negocio y no un derecho, para que nuestros recursos naturales sean patentados y usufructuados por transnacionales depredadoras, para que sigan los parásitos de siempre en las estructuras administrativas del gobierno, para que nuestros hermanos mapuches sean de una vez "pacificados", para que se instaure un Estado Gendarme donde el pretexto de la seguridad ciudadana sirva para el control y el condicionamiento social, para que Chile se aisle definitivamente dentro del contexto latinoamericano y como un Israel sudaca seamos odiados y excluidos por nuestros vecinos hasta convertirnos en un servil y rastrero gobierno pro yanqui.

Los neo humanistas tendremos que afianzar nuestras propuestas de refundación, volver a encauzar la tarea revolucionaria de Humanizar y construir desde la coherencia y desde la movilización social. Ya no es posible encontrar sentido al actual modo de hacer política. El Juntos Podemos Más no es un conglomerado de izquierda, pues no la representa ni la respeta. No se puede ser de izquierda y neoliberal al mismo tiempo, no se puede ser opositor a la Concertación y al mismo tiempo prestarle apoyo para su permanencia en el poder. No se puede ser Humanista si no se actua unitivamente, coherentemente, responsablemente.

El Neohumanismo Universalista Revolucionario y Bolivariano no tiene cabida en este jueguito de ajedrez político, pues no somos ni peones ni caballitos, ni queremos ser reyes ni reinas. Aquí somos todos una sola fuerza que está esclarecida en sus principios, nos respetamos unos a otros verdaderamente, y no actuamos a espaldas ni transamos principios ni voluntades.

Habrá que dejar que decante por sí sola esta nefasta forma de hacer política que han malamente adquirido nuestros dirigentes. A ellos les tocará asumir el costo de su incoherencia. Como náufragos en una isla desierta irán quedando uno a uno, y se lamentarán haber creido en los fuegos de artificio que veian desde sus balcones dirigenciales, sin escuchar los gritos que desde las bases sociales les decían ¡Cuidado!.

Ya es tarde para arreglar la carga, estaba mal asegurada desde el principio. Y nosotros, los que mil veces avisamos y advertimos, no vamos a quedarnos a recoger la basura. Tampoco vamos a aceptar lo que ha ocurrido, desde ya se hace el llamado a VOTAR NULO en primera vuelta, en segunda vuelta y en todas las que vengan.

Estamos donde siempre hemos estado, junto al Pueblo, porque somos Pueblo y como tal... no olvidamos.-

Otro mas que renuncia...






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