jueves, 21 de mayo de 2026

No se olvidan

 





Luvis Hochimín Pareja


Periodista uruguayo, analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

Miles de uruguayos y uruguayas marcharon este miércoles en Montevideo y en otras localidades del interior del país, exigiendo que se desclasifiquen archivos que ocultan información sobre las víctimas desaparecidas en la última dictadura cívico-militar (1973- 1985).

La 30ª edición de la Marcha del Silencio fue convocada por la organización Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, con el objetivo de rendir homenaje y recordar a los 205 detenidos desaparecidos y reclamar información sobre su paradero.  En un nuevo 20 de mayo, los manifestantes recordaron los asesinatos de Héctor Gutiérrez Ruiz, Zelmar Michelini, Rosario Barredo, William Whitelaw, y la desaparición forzada de Manuel Liberoff, durante operativos ocurridos en territorio argentino en 1976, en el marco del Plan Cóndor.

Miles ancianos y jóvenes macharon ajo la consigna, «30 años marchando. Contra la impunidad de ayer y hoy. Exigimos respuestas. ¿Dónde están?», A 50 años de los asesinatos de Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario Barredo William Whitelaw en  Buenos Aires, el presidente Yamandú Orsi publicó un video por la Marcha del Silencio mientras familiares de detenidos desaparecidos y dirigentes políticos insisten en que el gobierno ordene a las Fuerzas Armadas entregar toda la información que aún conservan sobre las desapariciones durante la dictadura.

La consigna reflejó el pedido de los familiares que exhortaron al presidente Yamandú Orsi a no dilatar más la orden a las Fuerzas Armadas para que den información certera sobre dónde están los restos de los desparecidos.


Hasta Marcha del Silencio en Uruguay (REUTERS/Martin Varela Umpierrez)hace poco, el número oficial de desaparecidos en Uruguay era de 197 personas. Sin embargo, la semana pasada el equipo de investigación de la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH) incluyó ocho nuevos casos en la lista que elevaron la cuenta hasta 205: tres de ellos se consideran casos activos de búsqueda y otras cinco casos ya aclarados, pero no formaban parte de la nómina. mientras tanto, queda 81 denuncias que aún son estudiadas.

La marcha fue a paso lento y en completo silencio, sin banderas políticas y bajo la consigna «30 años marchando. Contra la impunidad de ayer y de hoy. Exigimos respuestas ¿Dónde están?». Según un comunicado oficial de la Presidencia de Uruguay, inició en la intersección de las calles Jackson y Rivera, donde se encuentra el Memorial a los Detenidos Desaparecidos en América Latina, y se trasladó hasta la plaza Libertad en medio de unsilencio que únicamente se rompió en dos ocasiones: cuando se mencionó el nombre de las víctimas y cuando se cantó el Himno Nacional Uruguayo.

El silencio también habla»: El video transmitido comienza recordando el 20 de mayo de 1976, fecha en la que fueron asesinados en Buenos Aires el senador Zelmar Michelini, el presidente de la Cámara de Diputados Héctor Gutiérrez Ruiz y los militantes Rosario Barredo y William Whitelaw, en el marco del Plan Cóndor y la coordinación
represiva entre las dictaduras de Uruguay y Argentina.Uruguay marchó en reclamo de respuestas sobre los desaparecidos durante la dictadura militar«La memoria es raíz, es lo que nos sostiene”, escribió Orsi en redes sociales al compartir una pieza audiovisual realizada con imágenes de archivo, registros históricos y fragmentos generados con inteligencia artificial, en el marco de una nueva Marcha del Silencio convocada por Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos.

 

Portando los retratos en blanco y negro de los desaparecidos, pañuelos y camisetas con la frase ‘Todos somos familiares’, la gente esperó en las aceras en un silencioso respeto a que pasaran los representantes de la asociación para incorporarse de a poco a una marea interminable de personas. La marcha cumplió con el pacto tácito de romper el silencio solo en dos momentos: uno para escuchar los nombres de las víctimas y otro para cantar el himno nacional.

 

La vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, se hizo presente en la manifestación y en rueda de prensa la definió como “una causa nacional de construcción de verdad, de memoria y de justicia”. “Es un llamado a los mejores valores de nuestro pueblo para construir nuestra propia historia” y a “no leerla en libros escritos por otros”, expresó Cosse y sostuvo que la búsqueda de los desaparecidos debe acercar a los uruguayos, en la medida en que entiende que todos pueden colaborar con acciones tales como “hablar de este tema, no esconderlo y preguntar”.

Durante una conferencia de prensa, Cosse  la definió como «una causa nacional de construcción de verdad, de memoria y de justicia». «Es un llamado a los mejores valores de nuestro pueblo para construir nuestra propia historia» y a «no leerla en libros escritos por otros», afirmó, y sostuvo que la búsqueda de los desaparecidos debe acercar a los uruguayos, en la medida en que entiende que todos pueden colaborar con acciones tales como «hablar de este tema, no esconderlo y preguntar».

“Son 81 los casos que aún continúan en estudio y que reafirman la dolorosa convicción de que el terrorismo de Estado ejerció su oscuro accionar sobre todo nuestro pueblo, dentro y fuera de fronteras”, acotó la organización.

Por su parte, desde el Frente Amplio precisaron que “a tres décadas de aquella primera marcha, seguimos reclamando verdad, memoria y justicia. La dictadura cívico-militar dejó una herida profunda en nuestra sociedad: 205 uruguayas y uruguayos que permanecen desaparecidos, y sus familias continúan esperando respuestas”.

La asociación Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos en Uruguay sostuvio que en estos los treinta años de marchas, y cincuenta años de lucha, «la impunidad sigue presente». «Los archivos siguen dispersos y muchos de ellos ocultos; sigue faltando información y la búsqueda sigue siendo a ciegas. Se hace necesaria una política integral de búsqueda de todo el Estado que implique a todos sus agentes; el compromiso debe ser total e inequívoco», apuntó la asociación.


 

 Gabriela Schroeder: “Todavía hay espacio
para otra lucha”

Víctima de los crímenes de mayo de 1976, cuenta desde
su experiencia su trabajo para “romper” los relatos
falsos y la mirada hacia las nuevas generaciones.

 
Cecilia Álvarez20 de mayo de 2026
Gabriela Schroeder nació el 24 de abril de 1972 en el Hospital Militar. Su madre, Rosario
Barredo, había caído presa nueve días antes, el día siguiente de que en un operativo de las
Fuerzas Conjuntas asesinaran a su pareja, Gabriel Schroeder. A partir de su nacimiento, el
periplo de Gabriela incluyó que sus abuelos y tíos la llevaran a la cárcel a diario durante
varios meses para que su madre la amamantara; un exilio primero en Chile y luego en
Buenos Aires, donde su madre y William Whitelaw se instalaron y tuvieron otros dos hijos.
El 13 de mayo de 1976, Rosario, William, Gabriela, de 4 años, y sus hermanos Victoria (de
16 meses) y Máximo (de 2 meses) fueron secuestrados por un operativo militar y detenidos
en el centro Bacacay. El 21, con la desaparición de Manuel Liberoff, aparecieron los
cuerpos de Rosario y William, asesinados junto a Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez
Ruiz, mientras que los tres hermanos estuvieron desaparecidos e intentaron apropiarlos.
Tras una intensa búsqueda por parte de sus abuelos y tíos –que incluyó la publicación de la
foto de los niños en la tapa del diario Buenos Aires Herald–, los tres niños aparecieron el
29 de mayo en la puerta de un hospital. Victoria y Máximo se criaron con la familia
Whitelaw en Francia, mientras que Gabriela creció en Montevideo con su familia paterna.
En 1990, con 18 años se fue a vivir a Chile, donde estudió ingeniería en acuicultura y tuvo
tres hijos. 25 años después, en 2016, volvió a Uruguay y emprendió un proceso de
reconstrucción de memoria que la llevó a escribir un libro y a presentar una denuncia por
su propio secuestro como niña, que hoy derivó en una megacausa por los crímenes de
varios uruguayos en Argentina.
¿Cómo recordás tu infancia y adolescencia en Uruguay?
A mí me encontraron y enseguida había que sacar a Gustavo [su tío] de Buenos Aires,
porque si no, era el próximo. Mis abuelos ya habían perdido un hijo en el 71, en un
accidente de tránsito, y habían asesinado a mi padre al año siguiente. Al poco tiempo, mi
tío Esteban desapareció y después apareció y estuvo en la cárcel un tiempo más. Todo eso.
Mi abuelo se enfermó, le dio un ACV prácticamente enseguida de todo eso y se murió
cuando yo tenía 9 años.
Fue muy cruzada por todo ese dolor...



A pesar de todo, a mí me criaron con mucho amor, y no es un discurso. Nunca escuché una
palabra de rencor en mi casa. Todo lo contrario. El día que mi abuelo entró en coma, antes
de irme a la escuela, me sentó en su falda para decirme de nuevo todo lo que me amaba y
pedirme que centrara mi vida en el amor y no en el odio, que el odio solo me iba a hacer
mal a mí y que yo siempre tenía que vivir en el amor. Y fue así. Yo creo que eso te salva,
por más que obviamente no era fácil. No solo por la ausencia de tus padres, sino porque
también durante mucho tiempo fui casi la única niña desaparecida y aparecida en Uruguay,
y eso muchas veces te pone en el foco. Desde la directora de la escuela que me negó la
bandera porque “una hija de sediciosos no puede ensuciar el emblema patrio” hasta unas
maestras maravillosas que se confabulaban para cuidarme. Desapercibida no podía pasar.
¿Eso hizo que te fueras a Chile?
Un conjunto de cosas. Tuve que ser muy grande muy chica, y en un momento necesité
poner una distancia, encontrar quién era yo sin todo eso. Si me preguntaban por mis
padres, solo le contaba a quien yo quería contarle, y no tenía por qué compartir mi historia.
Y entonces pasás a ser una persona cualquiera y que te quieren o no te quieren por lo que
sos.
El mayor de tus hijos se vino a Uruguay a estudiar y eso abrió el camino
para tu regreso en 2016. ¿Volviste con ganas de mover cosas en relación
con tu historia y la memoria?
Yo llegué en 2016 y la denuncia la hice en 2020. Fue un proceso que venía de antes. Creo
que hubo un punto de inflexión cuando Mateo Gutiérrez [hijo de Héctor Gutiérrez Ruiz]
empezó a hacer el documental Destino final y fue a Puerto Varas a entrevistarme. Que
alguien de mi edad estuviera en esas cosas me hizo pensar: “Bueno, capaz que hay que
hacer algo”. Después de eso fue el juicio contra [Jorge] Olivera Róvere [exmilitar
argentino responsable de varios centros de detención clandestinos] en Buenos Aires, en
2009. Y ahí fue la primera vez que me vinieron a buscar; fui a testificar y fue muy fuerte.
Fui con mi tío Gustavo. Fueron todos mis tíos, mi hermano, y fue un momento muy fuerte
y disparador. Después me volví a Chile y siguió pasando agua bajo el puente. Pero cuando
llegué acá eran los 40 años del 76, la Fundación Michelini hizo todo un año de muchas
cosas muy lindas desde la cultura, de alegría, y me hicieron una entrevista en Brecha.
Siempre tuve mucha memoria, incluso de nuestro secuestro, pero durante años no dije
nada; pero en ese momento empecé a validar la memoria con gente que yo sabía que estaba
en esos recuerdos, los fui validando y certificando, y dije: capaz que tengo una
responsabilidad y un derecho a hacer algo.
Ahí empezó el proceso del libro El mundo nuevo, que escribiste con el
historiador Ignacio Ampudia. En ese proceso, a partir de tus recuerdos y
de tu ida a testificar como víctima en Argentina surge con claridad que
estuvieron recluidos en el centro Bacacay, aunque siempre se había
pensado que habían estado en Automotores Orletti.



Estaba testificando sobre Bacacay, y eso de que me hayan llamado para decirme “vení a
testificar porque sos víctima” me hizo pensar que había elementos nuevos. Entonces les
planteé a los Michelini y los Gutiérrez Ruiz que quería hacer una denuncia, y lo empezaron
a hablar. Decidí hacerla por mi secuestro, pero no por un tema de victimización, sino por
poner el tema de los niños, sacarlo a la luz, no es solamente “pobrecitos que les mataron a
los papás”. Lamentablemente no somos los únicos, hay muchos y en muchas situaciones, y
me pareció súper importante poder visibilizarlo. Además sabía que al denunciar mi
secuestro se llegaba a lo mismo. Yo denuncio, después Benjamín Liberoff hace la denuncia
y después se unen los Michelini y Gutiérrez Ruiz, y ahí es que [el fiscal especializado en
delitos de lesa humanidad, Ricardo] Perciballe, como estrategia, empieza a unir causas en
las que hay indicios de los mismos operativos y arma esta megacausa.
“Falta mucho”
¿Cómo valorás la denuncia y el avance de la causa?

Que la denuncia de esta niña haya derivado en esta megacausa ya me parece un ganar-
ganar enorme, aun cuando falta mucho, y ese es un palo que le estoy dando a la prensa

todo el rato, porque cada vez que hablan de la causa ponen Michelini-Gutiérrez Ruiz, y no

es la causa Michelini-Gutiérrez Ruiz, tampoco es la causa Michelini-Gutiérrez Ruiz-
Barredo-Whitelaw-Liberoff. Es la megacausa, eso es lo importante. Se empezó a hablar

mucho más y más fuerte del Plan Cóndor y a ver que era una cosa sistematizada, no hechos
aislados. Entonces me parece que eso ya es algo. Respecto de nuestra causa en particular
tengo bajísimas expectativas porque los acusados fallecieron o están por. ¿Qué queda?
Tratar de extraditar a [el militar en situación de reforma Manuel] Cordero, que no va a
poder ser. Entonces, la verdad es que la expectativa respecto de que realmente haya un
juicio, que llegue una acusación de alguien relacionado específicamente con lo que nos
pasó a nosotros, es casi nula. Pero mi idea y mi motivación no es justicia para mí, es poner
en la mesa la verdad y construir la memoria. Que todavía haya posibilidad realmente de
llegar a acusar y llegar a sentencias me parece esperanzador, pero de lo nuestro en
particular no tengo muchas expectativas.
Además, en el transcurso, ayudar a romper relatos que se repiten y se repiten también
respecto de mamá y Willy. Por todos lados se habla de los militantes tupamaros... No,
habían renunciado hacía dos años al MLN, habían creado Nuevo Tiempo, estaban en
conversaciones no solo con Michelini y Gutiérrez Ruiz, sino con muchos más. Estaban
buscando lo mismo, pero sin las armas, y por eso eran mucho más peligrosos, porque a
estas personas las alimentaba la causa armada, si no, no tenían razón de ser. Pero entonces,
dale con el discursito de los militantes tupamaros a los que mataron para poder ensuciar a
Michelini y Gutiérrez Ruiz. No es así, es una falta de respeto a la memoria de mamá y de
Willy. Es una falta de respeto por todo lo que ellos lucharon y por lo que ellos murieron. Y
esa quizás es ahora mi causa, además de la de los niños. Poner eso en contexto. Hay
muchos relatos falsos, como lo de mi padre, como lo de las “muchachas de abril”: toda la
vida diciéndote que murieron en un fuego cruzado. Nosotros sabíamos que no había sido
así y por eso hicimos la denuncia. Y por eso hay una sentencia, con una investigación



basada en la metodología de autopsia histórica, que lo que sentencia es que fueron
asesinados, estaban desarmados. No hubo ningún enfrentamiento. Esos relatos son
importantes, y ahí es donde le sigo pegando palos a la prensa, porque no los recoge. Y
entonces, por mucho que la sociedad civil y las familias impulsemos, peleemos, si no
tenemos la amplificación de los medios, no llegamos a que el Estado, que sigue un poco
ausente, tome las medidas que faltan.
Entonces, todavía hay espacio para otra lucha. El Estado responde a un llamado, un
llamado de la sociedad civil que se amplifica y de alguna forma lo presiona. Necesitamos
eso, necesitamos presión para que realmente puedan aparecer los desaparecidos, para poder
obtener más verdad y justicia. No puede ser una fiscalía de lesa humanidad que tiene dos
pesos. Hacen un trabajo quijotesco. El Estado puede apoyar. El Estado debería dar una
orden a las Fuerzas Armadas. Falta mucho.
Mi mamá: “Una conexión total y absoluta”
¿Qué recordás de tus padres?
De mi padre tengo muchas anécdotas, recogí muchas durante la elaboración del libro.
Gente de todo tipo y color lo describía exactamente igual: como un oso grande, cariñosito,
temperamental, entrañable, con mucho carácter. De Willy tengo el mejor de los recuerdos.
Están los recuerdos de los hechos y está la memoria de las sensaciones, de las emociones.
Y lo que más me queda de mamá y Willy, esos dos años, es esa cosa casi mágica de que, a
pesar de todo lo que pasaba alrededor y de todos los horrores que estaban pasando, yo
vivía feliz, alegre, era una chica súper sociable. Hasta ese 13 de mayo. Y no es menor,
porque es una sensación muy fuerte, muy de adentro, de un hogar feliz. De mi mamá, una
conexión total y absoluta, una sensación de ser una sola. Se enojaba porque a mí me
gustara tanto Meteoro, ese personaje que gana siempre. Mi último recuerdo con Willy es en
el baño de Bacacay, lavándonos las manos. Me sentó en la bañera, hablamos, le pregunté
de nuevo por qué estábamos ahí y dónde estaba mi perro, el Corbata. Fue un intercambio
muy, muy cariñoso con él. Yo no sabía que era la despedida, pero fue la despedida. Con
mamá tengo el recuerdo de cuando la llaman para llevársela, y yo ir corriendo a agarrarme
de ella, “quiero ir contigo” y mamá diciéndome que no, que me tenía que quedar. Y
recuerdo que dijeron “bueno, la llevamos a ella también”, y fue la única vez que recuerdo
sentirla nerviosa, no sé si descontrolada, y me dijo que fuera a ver a Máximo, mi hermano,
que estaba llorando. Y ahí ya no sé.
Hiciste todo este trabajo con el libro de reconstrucción de tu historia,
también con las causas judiciales. Pero sos ingeniera, estás trabajando
como directora de Innovación en el Ministerio de Industria. ¿Cómo te
llevás con la memoria y con el futuro?
Mi mirada siempre fue para adelante, siempre fue para adelante. Lo que pasa es que no
podés mirar para adelante negando lo que está atrás. El dolor, la única forma de trabajarlo,



de alivianarlo, es encararlo. Si barrés bajo la alfombra todo el tiempo, un día vas a tener
una montaña de polvo, no se va a ir. Para mí esto de trabajar por la memoria, de poder
hacer pequeños aportes para poder llegar más o menos a un relato lo más verídico posible,
denunciando hechos que lo que buscan, además de sanar uno como persona, es sanar como
sociedad y alertar de que estas cosas pasaron y de las consecuencias que tuvieron; eso es
una mirada hacia adelante, es una mirada hacia las nuevas generaciones.
Integrás el Colectivo Jacarandá. ¿Qué es?
Es un colectivo maravilloso de construcción de la memoria pero desde la cultura y desde
una mirada que muchas veces aporta mucha belleza y ternura, sin dejar de lado el relato
doloroso, sin obviar nada de eso, que es como tenemos también que empezar a abordar esta
temática, porque la oscuridad no la podemos combatir con oscuridad, solo la podemos
combatir con luz.
¿Y cómo ves a la sociedad en general con este tema?
Yo creo que hay una mayor sensibilización. Lo ves en las marchas del 20 de Mayo, que son
cada vez más masivas y en las que el rango etario es cada vez más amplio. Pero todavía
falta romper con ciertos relatos instaurados, todavía hay un camino muy importante por
hacer. En la sociedad civil los que empujamos seguimos siendo mayormente los que
estuvimos involucrados; cada vez igual se va uniendo más gente, porque se sensibiliza y
entiende que es una causa necesaria, pero ojalá se vayan uniendo cada vez más y un día los
que lo impulsemos no seamos los que lo vivimos en carne propia. Yo creo que hay algunos
avances, pero falta y es muy difícil hoy, con cómo son las comunicaciones y en un mundo
que está cada vez más agresivo. Por un lado, veo una mayor sensibilización hacia la causa,
pero, por otro, veo un nivel de agresividad en otro sector que antes no veía. En X me
agredieron como nunca me habían agredido en ninguna red. Me fui. Dicen: “¿Qué quieren?
Revancha...”. Si acudir al sistema judicial, que es nuestro derecho, es revancha, estamos
realmente mal.

 

 

 

 













lunes, 18 de mayo de 2026

Política y ética: ¿Un oxímoron?

 


 

TUCIDIDES Y EL REGRESO DE LOS DIOSES
 

La Chacra, 15 de mayo 2026 Álvaro Jaume(¡siempre REDOMÓN!)

(I)

Hace ya tiempo que vengo insistiendo en que LAS PALABRAS/EL DISCURSO DEBEN TENER EL SUSTENTO REAL DE LO VIVIDO. Para que no sean huecas, engañosas, demagógicas o hipócritas, deben respaldarse con HECHOS DE VIDA. Nuestra generación del 68, si bien en general muy militante, no obstante se vio seducida por el facilismo de pronunciar altisonantes discursos o autoproclamarnos “revolucionarios” más allá de la COHERENCIA con nuestras conductas o posturas concretas asumidas, en tanto seres sociales/políticos que somos. 

Siempre estuvo presente el debate: ¿qué significa ser “revolucionario”? ¿Qué actitudes debemos asumir en la Vida, qué opciones debemos hacer, con tal de ser coherentes con el ideal de sociedad que aspiramos construir? Quienes ya en aquellas épocas cuestionábamos los patrones educativos o culturales de nuestros padres o antecesores, por autoritarios o patriarcales, apañando la doble moral burguesa del “HAZ LO QUE DIGO PERO NO LO QUE HAGO”, tuvimos —y seguimos teniendo— bien claro que el primer terreno de disputa de “LO REVOLUCIONARIO” es precisamente el ideológico. 

La REVOLUCIÓN como fenómeno totalizador de nuestras vidas, y no meramente como conquista del PODER POLÍTICO, debe ser una práctica personal del cotidiano vivir, que atraviese nuestros cuerpos/mentes, nuestro sentir/pensar aquí y ahora, y NO en un lejano o imaginado futuro. Todo un desafío que para nada nos resultó sencillo de asumir o resolver en el pasado, y que frente a la implantación generalizada y planetaria de este Tecnocapitalismo consumista, aún más difícil y acuciante será poder resolverlo en este presente S21. 

Es precisamente lo que puede definirse como desafío ÉTICO. Este traza una línea divisoria entre “conservación y revolución”, entre “lo viejo y lo nuevo”, entre “lo sistémico y lo subversivo o rupturista” que implica al militante como ser humano INTEGRAL. 

Precisamente en virtud de este análisis y esta mirada, es que 55 años atrás, cuando se creó el FA, ciertos grupos políticos (y particularmente sus sectores juveniles) sostuvimos que había llegado la hora de construir una herramienta POLÍTICA DIFERENTE, que, por ejemplo, se desmarcara absolutamente de las prácticas corruptas y del clientelismo de los Partidos “Tradicionales” (Blancos, Colorados), acostumbrados a comprar votos con cargos y prebendas. Representantes o hijos directos de la oligarquía criolla fueron, a lo largo de la historia del país, discrecionales e impunes en el manejo del PODER a favor del Capital, ante lo cual el discurso de aquel emergente FA (al menos de ciertos sectores) fue: ¡CAMBIEMOS EL VIEJO MODO DE HACER POLÍTICA! No engañar prometiendo aquello en lo que no se cree, no acomodar, no manipular, no ocultar, etc. 

En síntesis, transformar la política tradicional. Resultado: ¡CAMBIO CERO! ¡55 años reiterando MÁS DE LO MISMO! Habría que mostrarle al pueblo que es posible una política con códigos éticos, con políticos que no se conviertan en “casta privilegiada” (dándole de comer a los Milei y similares). En nombre del pragmatismo, del realismo, ahuyentando el “fetichismo de la pureza” (al decir de algún camarada) se fueron reproduciendo políticos profesionales expertos en transar, negociar, acomodar los discursos y el cuerpo, y finalmente —a pesar de diferencias partidarias o rótulos de “izquierda/derecha”— saludarse cordialmente porque no son “enemigos” sino adversarios, en beneficio de la ejemplar “democracia uruguaya”. 

Habría para escribir un libro con los hechos más salientes de este proceso de mimetización de los agentes con las reglas del sistema, que produjeron salientes contradicciones con valores pretéritos o históricos discursos: por ejemplo, blancos y colorados coalicionándose cuando en el pasado supieron desenfundar lanzas y sables en defensa de las divisas. 

O en marzo del 2007, Tabaré y el venerado Pepe comiendo un asado en la estancia presidencial de Anchorena con el presidente gringo G. W. Bush, conspicuo representante del ala guerrerista del Partido Republicano que por cocardas tenía las invasiones de Afganistán y de Irak. O Tabaré confesando que a ese mismo Bush y a su secretaria de Estado, Condoleezza Rice, le había solicitado ayuda militar en caso de un enfrentamiento con Argentina a raíz de la papelera Botnia (hoy UPM 1). 

Me sorprende la ingenuidad de muchos frenteamplistas “sorprendidos” con la visita de Orsi al portaaviones nuclear yanqui (USS Nimitz) a principios de este mes, cuando hace ya tantísimo tiempo que los límites de la Ética antiimperialista fueron desterrados y desahuciados por los “tótems” de ayer (Tabaré, Astori, Mujica), hoy ya enterrados con todos los honores. Entonces, ¿por qué la sorpresa? ¿Porque cuando ocurren los hechos hacemos como el avestruz? Toda esta reflexión tiene por origen el siguiente episodio:

 

Hace unos meses, cuando se creó la COORDINADORA CANARIA DE LUCHA POR EL AGUA, por vecinos ya cansados del maltrato hídrico que aplica OSE hacia estas zonas populares y "vulnerables" (sencillamente POBRES) del sur Canario (Pando, Suárez, Toledo, Sauce, etc.), se me arrima uno de sus referentes, y comentando la voracidad de los políticos de todos los partidos que han intentado cooptarla/aparaterla, me tira la frase que encabeza este artículo. No como pregunta, sino como sentencia: "Alvarito, política y ética son un Oxímoron". Aquí sí, más que sorprendido quedé yo, por doble motivo: uno, porque es alguien que no fue a la escuela (de pibe vivió 5 años en la calle, vendiendo caramelos en los ómnibus), que se autodefine "lumpen", y sin embargo se tomó el trabajo de buscar el significado de la palabra Oxímoron, y utilizarla para expresar su percepción del fenómeno. 

Política y ética —según él— son como cerro chato, arroyo seco, etc., etc. Decididamente CONTRARIOS. Dos, porque su conclusión tiene carácter de sentencia lapidaria. Para él, por su propia experiencia vivida, la cosa es así. Cada vez que en un conflicto o lucha vecinal se le arrima un político —del color que fuere— ha sido con la intención de integrarlo a sus filas, o directamente comprarlo. Dominarlo (con plata y/o manipulaciones ideológicas) con tal de desactivar la lucha. Ante semejante taxatividad y desesperanza en poder proceder de manera diferente, recurrí al pasado de luchas compartidas en la Cantera de Suárez y en la Comisión por un CANELONES LIBRE DE SOJA-T Y EN DEFENSA DEL AGUA.

 Aunque fueron pequeñas experiencias de lucha SOCIAL en el macromundo de la política nacional, no obstante demostraron que el hacer política de manera distinta, introduciendo códigos éticos centrados en la CONSTRUCCIÓN COLECTIVA, no conduce inevitablemente a la derrota, sino TODO LO CONTRARIO. Se frenó la "locura" capitalista de implantar una mina a cielo abierto pegada a la ciudad de Suárez, y se logró que al menos en una zona del depto. de Canelones fuese prohibida la Soja-T. Creo que fue esto lo que lo convenció —al menos para esta nueva instancia de lucha— de que "política y ética no necesariamente es un Oxímoron". 

Conclusión: justamente la construcción de espacios colectivos no contaminados por las convencionales prácticas de PODER que la "política convencional" ha naturalizado como únicas posibles, que van desde el verticalismo/dirigentismo, distorsionamiento u ocultamiento de verdades, hasta maniobras de todo tipo con tal de IMPONER la posición propia —insisto—, evitar la contaminación que producen estas prácticas es precisamente lo que permite que la gente común ("la masa" en términos militantes) se arrime y participe de las luchas. En lugar de un montaje fetichista, apostar a la ética y la "pureza" (como se dice por ahí, despectivamente) en los métodos de lucha es precisamente el camino para revertir los aires contrarrevolucionarios que desde hace medio siglo nos viene imponiendo el capitalismo a nivel global.

Me quedé sin aliento para comentar el impacto emocional que me produjo antenoche, VER vía Internet-el despliegue monumental que significó el arribo de D. Trump a Pekín. Si R. Nixon-primer presidente norteamericano que visitó China, el 12 de febrero de 1972- se hubiese levantado de la tumba para observar el despliegue orquestado en el recibimiento del actual representante de “América la grande”, me animaría a creer que la envidia y el resentimiento lo volverían nuevamente a la tumba. ¡IMPRESIONANTE! Aconsejo mirarlo para captar el denso simbolismo que rodeó a toda la ceremonia en el aeropuerto de Pekín, y luego en el Palacio “Gran Salón del Pueblo”, en la Plaza de Tiananmen. 

Parados ambos personajes bajo un gasebo de lujo, decorado con ornamentos dorados, semejaban los AMOS DEL MUNDO, los DIOSES destinados a regir el Planeta! Ni el primer emperador chino, miembro de la dinastía QIN, Qin Shi Huang, ni los sucesivos que gobernaron la China Imperial, hubieran imaginado tal ostentación de PODER! La tarea semiótica de descifrar/interpretar semejante OPERATIVO POLÍTICO puede resultar muy necesaria para entender las coordenadas del momento actual, pero anterior a ésta, rompía los ojos comprobar que nos querían(al resto del mundo)hacernos sentir minúsculos e impotentes ante tanta grandiosidad. Y seguramente que cuando Mao recibió a Nixon, no anduvo a las palmaditas y sonrisas como sí lo estuvieron estos otros dos. Pensar que el “rubio lindo” hizo su campaña electoral vociferando contra el Comunismo y contra China, instalando el relato de que son el principal peligro de la “civilización Occidental”.... 

¿Y ahora????? Diría este cro. de la Coordinadora Canaria: viste Álvaro cómo política y ética, son un oxímoron! Ya sobre finales del 68, para lo que era la “Izquierda combativa” de aquellas épocas en choque con la socialdemocracia uruguaya (alianza PC-PS), luego de que los tanques rusos invadieran Checoslovaquia, o el mariscal Tito alzase su grito autonómico desde Yugoslavia, nos quedaba claro que el modelo soviético de “Socialismo real”, rematado por un férreo Stalin, estaba en franca contradicción con la NUEVA SOCIEDAD por la que veníamos peleando. 

Teníamos la esperanza puesta en Cuba y su reciente Revolución, y en particular, en la REVOLUCIÓN CULTURAL de la China maoísta, iniciada allá por 1966. La posición de Mao, de que aún en el Socialismo continuaba la lucha de clases, de que era imprescindible radicalizar la La Revolución para frenar la burocratización, evitar la corrupción, o impedir el surgimiento de una nueva capa social tecnocrática o intelectual, significó para varios de nosotros, una bocanada de aire fresco... una reformulación/renovación del ideario revolucionario. La ortodoxia del “marxismo-leninismo” había enterrado la Revolución “mundial” en el barro de un capitalismo de Estado, en manos de una burocracia enquistada en la estructura del Partido único que cumplía la función de nueva CLASE DOMINANTE.

 Por eso el planteo de la Revolución Cultural, más allá de sus resultados o en lo que derivó el proceso, configuró el nuevo paradigma que permitió seguir soñando con la SOCIEDAD COMUNISTA, como producto final de la transición socialista. El Mao de los años 50, sostuvo: “los soviéticos ponen el acento en el lado experto, y no en el lado rojo, en los cuadros y no en las masas”! Y de aquella China a la de hoy, que recibe con brazos abiertos no solo a Trump, sino a los CEO de las “gigantes tecnológicas” yanquis (E. Musk; Tim Cook; etc.), emblemáticas gestoras del capitalismo 4.0, disputando el lugar 1 de la economía planetaria, hay un abismo que denuncia el retroceso sufrido en el último siglo y medio. Un último detalle: Xi se dio el lujo de mojarle la oreja al “yanki ganador” al mencionarle lo de la “trampa de Tucídides”, griego, ateniense, que sostuvo que cuando un imperio está en retroceso o decadencia, y se ve amenazado por el crecimiento de uno nuevo(Atenas en relación a Esparta), su tendencia es a dirimir el conflicto mediante la guerra. En una palabra, que ante el avance chino, no se ponga belicista o guerrerista. Xi tiene poder para advertir, a nosotros solo nos queda un camino: ¡CRECER DESDE EL PIE! 

Me quedé sin aliento para comentar el impacto emocional que me produjo antenoche, VER vía Internet-el despliegue monumental que significó el arribo de D. Trump a Pekín. Si R. Nixon-primer presidente norteamericano que visitó China, el 12 de febrero de 1972- se hubiese levantado de la tumba para observar el despliegue orquestado en el recibimiento del actual representante de “América la grande”, me animaría a creer que la envidia y el resentimiento lo volverían nuevamente a la tumba. ¡IMPRESIONANTE! Aconsejo mirarlo para captar el denso simbolismo que rodeó a toda la ceremonia en el aeropuerto de Pekín, y luego en el Palacio “Gran Salón del Pueblo”, en la Plaza de Tiananmen. Parados ambos personajes bajo un gasebo de lujo, decorado con ornamentos dorados, semejaban los AMOS DEL MUNDO, los DIOSES destinados a regir el Planeta! Ni el primer emperador chino, miembro de la dinastía QIN, Qin Shi Huang, ni los sucesivos que gobernaron la China Imperial, hubieran imaginado tal ostentación de PODER! La tarea semiótica de descifrar/interpretar semejante OPERATIVO POLÍTICO puede resultar muy necesaria para entender las coordenadas del momento actual, pero anterior a ésta, rompía los ojos comprobar que nos querían(al resto del mundo)hacernos sentir minúsculos e impotentes ante tanta grandiosidad. Y seguramente que cuando Mao recibió a Nixon, no anduvo a las palmaditas y sonrisas como sí lo estuvieron estos otros dos. Pensar que el “rubio lindo” hizo su campaña electoral vociferando contra el Comunismo y contra China, instalando el relato de que son el principal peligro de la “civilización Occidental”.... ¿Y ahora????? Diría este cro. de la Coordinadora Canaria: viste Álvaro cómo política y ética, son un oxímoron! Ya sobre finales del 68, para lo que era la “Izquierda combativa” de aquellas épocas en choque con la socialdemocracia uruguaya(alianza PC-PS), luego de que los tanques rusos invadieran Checoslovaquia, o el mariscal Tito alzase su grito autonómico desde Yugoslavia, nos quedaba claro que el modelo soviético de “Socialismo real”, rematado por un férreo Stalin, estaba en franca contradicción con la NUEVA SOCIEDAD por la que veníamos peleando. Teníamos la esperanza puesta en Cuba y su reciente Revolución, y en particular, en la REVOLUCIÓN CULTURAL de la China maoísta, iniciada allá por 1966. La posición de Mao, de que aún en el Socialismo continuaba la lucha de clases, de que era imprescindible radicalizarlMe quedé sin aliento para comentar el impacto emocional que me produjo antenoche, VER vía Internet-el despliegue monumental que significó el arribo de D. Trump a Pekín. Si R. Nixon-primer presidente norteamericano que visitó China, el 12 de febrero de 1972- se hubiese levantado de la tumba para observar el despliegue orquestado en el recibimiento del actual representante de “América la grande”, me animaría a creer que la envidia y el resentimiento lo volverían nuevamente a la tumba. ¡IMPRESIONANTE! Aconsejo mirarlo para captar el denso simbolismo que rodeó a toda la ceremonia en el aeropuerto de Pekín, y luego en el Palacio “Gran Salón del Pueblo”, en la Plaza de Tiananmen. Parados ambos personajes bajo un gasebo de lujo, decorado con ornamentos dorados, semejaban los AMOS DEL MUNDO, los DIOSES destinados a regir el Planeta! Ni el primer emperador chino, miembro de la dinastía QIN, Qin Shi Huang, ni los sucesivos que gobernaron la China Imperial, hubieran imaginado tal ostentación de PODER! La tarea semiótica de descifrar/interpretar semejante OPERATIVO POLÍTICO puede resultar muy necesaria para entender las coordenadas del momento actual, pero anterior a ésta, rompía los ojos comprobar que nos querían(al resto del mundo)hacernos sentir minúsculos e impotentes ante tanta grandiosidad. Y seguramente que cuando Mao recibió a Nixon, no anduvo a las palmaditas y sonrisas como sí lo estuvieron estos otros dos. Pensar que el “rubio lindo” hizo su campaña electoral vociferando contra el Comunismo y contra China, instalando el relato de que son el principal peligro de la “civilización Occidental”.... ¿Y ahora????? Diría este cro. de la Coordinadora Canaria: viste Álvaro cómo política y ética, son un oxímoron! Ya sobre finales del 68, para lo que era la “Izquierda combativa” de aquellas épocas en choque con la socialdemocracia uruguaya(alianza PC-PS), luego de que los tanques rusos invadieran Checoslovaquia, o el mariscal Tito alzase su grito autonómico desde Yugoslavia, nos quedaba claro que el modelo soviético de “Socialismo real”, rematado por un férreo Stalin, estaba en franca contradicción con la NUEVA SOCIEDAD por la que veníamos peleando. Teníamos la esperanza puesta en Cuba y su reciente Revolución, y en particular, en la REVOLUCIÓN CULTURAL de la China maoísta, iniciada allá por 1966. La posición de Mao, de que aún en el Socialismo continuaba la lucha de clases, de que era imprescindible radicalizarla.
 Me quedé sin aliento para comentar el impacto emocional que me produjo antenoche, VER vía Internet-el despliegue monumental que significó el arribo de D. Trump a Pekín. Si R. Nixon-primer presidente norteamericano que visitó China, el 12 de febrero de 1972- se hubiese levantado de la tumba para observar el despliegue orquestado en el recibimiento del actual representante de “América la grande”, me animaría a creer que la envidia y el resentimiento lo volverían nuevamente a la tumba. ¡IMPRESIONANTE! Aconsejo mirarlo para captar el denso simbolismo que rodeó a toda la ceremonia en el aeropuerto de Pekín, y luego en el Palacio “Gran Salón del Pueblo”, en la Plaza de Tiananmen. Parados ambos personajes bajo un gasebo de lujo, decorado con ornamentos dorados, semejaban los AMOS DEL MUNDO, los DIOSES destinados a regir el Planeta! Ni el primer emperador chino, miembro de la dinastía QIN, Qin Shi Huang, ni los sucesivos que gobernaron la China Imperial, hubieran imaginado tal ostentación de PODER! La tarea semiótica de descifrar/interpretar semejante OPERATIVO POLÍTICO puede resultar muy necesaria para entender las coordenadas del momento actual, pero anterior a ésta, rompía los ojos comprobar que nos querían(al resto del mundo)hacernos sentir minúsculos e impotentes ante tanta grandiosidad. Y seguramente que cuando Mao recibió a Nixon, no anduvo a las palmaditas y sonrisas como sí lo estuvieron estos otros dos. Pensar que el “rubio lindo” hizo su campaña electoral vociferando contra el Comunismo y contra China, instalando el relato de que son el principal peligro de la “civilización Occidental”.... ¿Y ahora????? Diría este cro. de la Coordinadora Canaria: viste Álvaro cómo política y ética, son un oxímoron! Ya sobre finales del 68, para lo que era la “Izquierda combativa” de aquellas épocas en choque con la socialdemocracia uruguaya(alianza PC-PS), luego de que los tanques rusos invadieran Checoslovaquia, o el mariscal Tito alzase su grito autonómico desde Yugoslavia, nos quedaba claro que el modelo soviético de “Socialismo real”, rematado por un férreo Stalin, estaba en franca contradicción con la NUEVA SOCIEDAD por la que veníamos peleando. Teníamos la esperanza puesta en Cuba y su reciente Revolución, y en particular, en la REVOLUCIÓN CULTURAL de la China maoísta, iniciada allá por 1966. La posición de Mao, de que aún en el Socialismo continuaba la lucha de clases, de que era imprescindible radicalizarla.
 

 

jueves, 14 de mayo de 2026

La izquierda que diseñó el imperio






Marcos Joel (FB)

La izquierda anticomunista, orígenes, mecanismos y función imperialista:
 
Introducción, Tesis central
No toda retórica de izquierda es revolucionaria. Cuando una corriente política, por más que se vista de radicalismo académico o progresismo moral, no amenaza las estructuras de propiedad privada, no organiza a la clase trabajadora y, sobre todo, coincide sistemáticamente con los objetivos geopolíticos del imperialismo estadounidense, debe ser analizada como un producto funcional del sistema que dice combatir. Este texto examina cómo, desde la Guerra Fría hasta la actualidad, se ha construido una "izquierda anticomunista" que sustituyó la lucha de clases por la escolástica universitaria, la fragmentación identitaria y el purismo moral. Lejos de ser una teoría conspirativa, esta dinámica está documentada en archivos desclasificados, en la historia cultural de la Guerra Fría y en el desarrollo teórico del marxismo occidental.
 
1. Orígenes históricos, la Guerra Fría y la estrategia cultural:
Tras la Segunda Guerra Mundial, la inteligencia estadounidense comprendió que la represión directa contra el comunismo generaba simpatía entre trabajadores y estudiantes. Un memorándum de 1948 (NSC 10/2) y posteriores directrices de guerra psicológica establecieron que la neutralización del marxismo requería una ofensiva cultural, financiar revistas, congresos, becas e intelectuales que, bajo una apariencia progresista, deslegitimarán experimentalmente el socialismo real. El vehículo principal fue el Congreso por la Libertad de la Cultura (CCF, 1950-1967), financiado clandestinamente por la CIA, que publicó revistas como Encounter y Der Monat, y promovió a intelectuales socialdemócratas, existencialistas y liberales que criticaban las desigualdades del capitalismo pero dedicaban su energía a atacar a la URSS, Cuba, China y los movimientos de liberación nacional.
La estrategia no buscaba eliminar la crítica social, sino canalizarla, sustituir la organización sindical y política por el debate académico, y transformar el anticapitalismo en un ejercicio estético o moralmente indignado, pero políticamente inofensivo. Como señalan los archivos desclasificados de la CIA y la historiografía independiente, el objetivo era crear una "vanguardia intelectual progresista" que, sin tocar la propiedad privada ni el imperialismo, saturara el espacio público con un discurso anticomunista disfrazado de radicalismo.
 
2. La infiltración teórica, del estructuralismo al posmodernismo:
En los años sesenta, el movimiento estudiantil y obrero en Occidente comenzaba a releer a Marx y Lenin, y a cuestionar no solo la guerra de Vietnam, sino el propio modelo capitalista. Para desactivar esta radicalización, se aceleró la institucionalización de corrientes teóricas que desplazaban el análisis de la economía política hacia el lenguaje, el discurso y la subjetividad. El simposio de Johns Hopkins de 1966 ("The Languages of Criticism and the Sciences of Man") marcó la entrada masiva del estructuralismo y la teoría francesa en EE. UU., con figuras como Derrida, Lacan, Barthes y posteriormente Foucault.
Estos pensadores no fueron agentes de inteligencia, pero sus ideas fueron rápidamente absorbidas por redes académicas vinculadas a fundaciones del establishment (Ford, Rockefeller) y a departamentos universitarios en expansión. El resultado teórico fue el posmodernismo, un giro que cuestionaba la objetividad material, relativizaba la verdad histórica y presentaba el marxismo como un "determinismo económico" autoritario. Intelectuales como Terry Eagleton y David Harvey han documentado cómo este desplazamiento permitió que la crítica social se refugiara en la deconstrucción textual, mientras las fábricas, las finanzas y la geopolítica imperialista operaban sin interferencia teórica.
 
3. Mecanismos de fragmentación, identidad vs. clase:
Una de las operaciones más eficaces de esta corriente fue la sustitución del sujeto revolucionario. Autores como Herbert Marcuse ya advertían en los sesenta que la clase obrera occidental parecía "integrada" por el consumo masivo. Esta observación fue transformada, en décadas posteriores, en una teoría que desplazaba la explotación económica por un mosaico de identidades y micro-luchas. La interseccionalidad, nacida de luchas legítimas contra el racismo, el patriarcado y la heteronormatividad, fue institucionalizada en un marco que mide la opresión principalmente por criterios culturales y discursivos, desvinculándola de la relación con los medios de producción.
El efecto político fue la fragmentación estructural, una mayoría explotada dividida en demandas inconexas, compitiendo por reconocimiento simbólico en lugar de unificar fuerzas para expropiar el capital. Mientras la izquierda académica debatía vocabularios inclusivos o políticas de representación, la burguesía consolidaba su conciencia de clase, deslocalizaba la producción, financiarizaba la economía y fortalecía aparatos de seguridad y vigilancia. La contrainsurgencia cultural no requirió tanques, requirió seminarios.
 
4. El fetichismo de la pureza y la derrota:
La izquierda anticomunista desarrolla un estándar moral inalcanzable para los procesos socialistas reales. Como analiza el politólogo marxista Michael Parenti, se exige que las revoluciones sean "puras", libres de contradicciones, burocracia o medidas defensivas. Pero ningún movimiento socialista ha heredado un paraíso, todos han surgido en países devastados, bajo bloqueos económicos, sabotaje, golpes de Estado o guerras proxy. El "socialismo asediado" obliga a ejercer el poder, priorizar la soberanía y tomar decisiones pragmáticas que, desde la comodidad académica, se leen como "autoritarismo".
Esta postura revela un privilegio epistemológico, quienes nunca han gobernado ni enfrentado una agresión imperialista pueden permitirse el lujo de la pureza. Prefieren revoluciones románticas y efímeras que, al ser aplastadas, conservan su "inocencia" teórica. Un revolucionario muerto es un ícono de camiseta; un revolucionario vivo que defiende su país es tachado de "dictador". Así, la derrota se fetichiza como superioridad moral, y la victoria se criminaliza como traición ética.
 
5. Convergencia con el imperialismo y función actual:
Hoy, esta corriente cumple dos funciones estratégicas para el capital global,
1. Muro de contención ideológico, cualquier intento de organización comunista o antiimperialista es rápidamente etiquetado como "totalitario", "fascista" o "retrógrado" por académicos y activistas que, sin saberlo o no, reproducen los guiones de la contrainteligencia.
2. Progresismo neoliberal de fachada, el capitalismo absorbe la retórica de diversidad, inclusión y derechos humanos para lavar su imagen. Poner un filtro arcoíris a una empresa de armamento o celebrar CEOs "woke" cuesta cero dólares y desactiva la conciencia de clase. El sistema los premia porque no amenazan la propiedad privada ni el extractivismo.
Además, esta izquierda sirve como cebo para la derecha populista. Los conservadores gritan contra el "marxismo cultural" y la "hegemonía progresista", usando a esta academia desconectada para difamar toda la historia comunista y el movimiento obrero. Derecha conservadora e izquierda posmoderna son, en la práctica, las dos patas del mismo proyecto neoliberal, se pelean por cuestiones morales e identitarias para garantizar que nadie cuestione la acumulación de capital, la financiarización ni el imperialismo.
Conclusión, hacia un comunismo materialista y organizativo
Desmontar esta operación no significa negar las luchas contra el racismo, el patriarcado o la LGBTQ+fobia, sino subordinarlas a un análisis de clase que explique su origen material y su funcionalidad dentro del capitalismo. El comunismo no es una opción ética dentro del menú liberal; es la superación científica y política del modo de producción capitalista. Recuperar el materialismo histórico, reconstruir la organización sindical y política de la clase trabajadora, y solidarizarse con los Estados y movimientos que resisten el cerco imperialista no son nostalgias, son condiciones de supervivencia. No estamos aquí para pedirle al capitalismo que sea amable. Estamos aquí para derrocarlo.
 
 Fuentes y referencias documentales
1. Stonor Saunders, Frances. The Cultural Cold War, The CIA and the World of Arts and Letters (1999).
Resumen y archivo del autor en The New Press, https://thenewpress.com/books/cultural-cold-war
Documenta el financiamiento clandestino de la CIA al Congreso por la Libertad de la Cultura y la red de intelectuales anticomunistas.
2. CIA Electronic Reading Room (FOIA). Documentos desclasificados sobre guerra psicológica y programas culturales (1947-1970).
CIA FOIA - Cultural Programs & Psychological Warfare, https://www.cia.gov/.../cia-foia-electronic-reading-room
 Incluye memorandos NSC-10/2 y informes sobre estrategias de saturación ideológica.
3. Eagleton, Terry. The Illusions of Postmodernism (1996). Wiley-Blackwell.
Reseña académica y acceso editorial, https://onlinelibrary.wiley.com/.../10.1002/9780631203550
Crítica marxista al giro posmoderno y su desplazamiento de la economía política.
4. Parenti, Michael. Blackshirts and Reds, Rational Fascism and the Overthrow of Communism (1997). City Lights.
Análisis del "fetichismo de la pureza", el socialismo asediado y la función anticomunista de la izquierda occidental.
5. Harvey, David. The Condition of Postmodernity (1989) y A Brief History of Neoliberalism (2005).
Perfil académico y obras en Oxford Scholarship, https://academic.oup.com/book/27128
Explica cómo el giro cultural y la fragmentación identitaria coinciden con la ofensiva neoliberal.
6. Chibber, Vivek. Postcolonial Theory and the Specter of Capital (2013). Verso Books.
Crítica a la desconexión entre teoría poscolonial/identitaria y el análisis de clase material.
7. Grandin, Greg. The Last Colonial Massacre, Latin America in the Cold War (2004). University of Chicago Press.
Ficha académica y archivos relacionados, https://press.uchicago.edu/.../book/chicago/L/bo3655151.html
Documenta cómo el discurso de derechos humanos y progresismo fue instrumentalizado geopolíticamente.
8. Marxists Internet Archive. Colección de textos clásicos y contemporáneos sobre materialismo histórico, lucha de clases y crítica al posmodernismo.


 

 

 

 

 

 

miércoles, 29 de abril de 2026

Otra mas


 

 Eduardo Preve

 INFORME CONFIDENCIAL ASSE relevó del cargo a director del Hemocentro de Maldonado tras detectar "una administración paralela y arbitraria por parte de Jorge Curbelo", según un informe confidencial del prestador de salud pública. 

 De acuerdo al informe, ASSE constató en el Hemocentro de Maldonado: Gestión irregular de recursos humanos y precarización laboral  

Problemas en el manejo financiero y sobregiro presupuestal  

 Operaciones extra-Regionales e incompatibilidad ética  

 Conclusión: "La falta de acceso por concurso al cargo, el desapego por las normas de contratación, el sobregiro de dinero y la asociación de la imagen de ASSE con marcas de alcohol y prestadores privados configuran una gestión paralela".





 
 
 
ASSE destituyó al doctor Jorge Curbelo después de constatar gravísimas irregularidades financieras y administrativas 
 
Por Carlos Peláez
 
El pasado jueves el directorio de ASSE destituyó al doctor Jorge Curbelo como director técnico de Hemovida en Maldonado. Hasta hoy los motivos eran desconocidos por la opinión pública.
Aún así dirigentes políticos de Maldonado de todos los partidos, incluído el Frente Amplio, se expresaron públicamente en contra de la decisión del máximo organismo de salud. Incluso se ha convocado a una movilización de apoyo al médico sanciondo para esta tarde a las 18 horas.
Pero según difundió el periodista Eduardo Preve y corroboró Caras y Caretas, Curbelo fue destituído luego que una auditoría realizada por ASSE corroborara gravísimas irregularidades financieras y administrativas en la gestión de Hemovida.
El documento al que accedimos cita las siguiente irregularidades
- Se observa un manejo discrecional de recursos a través de la Fundación Hemovida, realizando actividades de alto costo y baja efectividad financiera que impactan negativamente en los gastos del Servicio Nacional de Sangre.Esta Fundación ha decidido resguardar lo recaudado para el Banco de Leche Materna fuera del alcance del doctor Curbelo.
- Se han constatado problemas en el manejo financiero y sobregiros presuuestales.
- Se han constatado jornadas de recolección de sangre fuera de la región Este mediante el uso del Hemobus sin comunicación ni autorización del SNS. Estas jornadas revisten una gravedad institucional extrema por los siguiente motivos:
- A) La dirección técnica ha permitido el patrocinio de estas colectas por parte de empresas de bebidas alcohólicas (cerveza y vino) lo cual es inaceptable para un prestador de salud publica y contraviene cualquier política de promoción de salud.
- B) Se han desviado recursos públicos para realizar jornadas a pedido expreso de instituciones privadas, como MP entre otras.y para usuarios ajenos a ASSE, afectando el stock y recolección de los bancos de sangre locales.
- C) Estas acciones violan las cláusulas de destino de las unidades móviles (Hemobus) que exigen autorización previa del SNS.
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- Viáticos excesivos. Se han generado compromisos por concepto de viáticos para el personal sin previsión ni autorización del SNS, derivando en reclamos y retrasos en los pagos.
- Tras un análisis exhaustivo se ha constatado una admistración paralela y arbitraria por parte del doctor Jorge Curbelo. Su gestión se caracteriza por un desconocimiento sistemático hacia la autoridad del SNS y un manejo de la unidad como si fuera un ente autónomo ajeno al marco normativo y administrativo de ASSE.
- Gestión irregular de recursos humanos y precarización laboral .
- Se ha contratado fuera del marco legal.
- Existe incumplimientos en el pago de haberes.
- Se han realizado designaciones arbitrarias
- Hay conflictos y varias denuncias.
ASSE concluyó en que la falta de acceso por concurso al cargo; el desapego por las normas de contratación, el sobregiro de dinero y la asociación de la imágen de ASSE con marcas de bebidas alcoholicas y prestadores privados, configuran una gestión paralela de Hemovida. 
 
 
 
 
 
 

martes, 28 de abril de 2026

Cielo del 69

 


 

,...TORMENTAS DEL 2026 

 

La Chacra, 24 de abril de 2026. Álvaro Jaume (¡Siempre REDOMÓN!)

(I) 

¿“SABREMOS CUMPLIR”?

Esta emblemática canción de los Olima, que por aquellos encendidos años 70 entonábamos con enorme mística, marcó también nuestros primeros pasos en abril del 2020 cuando creamos la Olla Popular del “Tole” (Toledo Jr.). Más allá de convertirse en mitigación ante el montaje plandémico orquestado en torno al Covid-19, lo real es que pasó a ocupar un lugar central en la vida de no pocos rostros humanos, golpeados por el virus del hambre y la pobreza endémica más que por el Sars-Cov-2.

Recuerdo intercambiar con el Tambero (J. Zabalza) sobre la olla y lo primero que enuncia la canción: “QUE ACABE LA CARIDAD Y QUE EMPIECE LA JUSTICIA”. Con patriadas de este tipo: ¿no estábamos nosotros precisamente haciendo caridad (“beneficencia social”) en vez de luchar por justicia? ¿Emparchando, amortiguando los efectos de un capitalismo cruel cuya esencia misma es la injusticia social? ¿No estábamos repitiendo el modelito progre que instauró —con el primer gobierno del FA— el MIDES de M. Arismendi (PCU) como paliativo para compensar socialmente los destrozos de un programa económico neoliberal, anunciado por el pope Astori (descanse en paz) a las puertas del FMI en Nueva York?

Teníamos más que claro que el Plan de Emergencia del “amigo” Tabaré, como por ejemplo el plan “Hambre Cero” de Lula en Brasil, eran y son los matafuegos que inventan los gobernantes y políticos autoproclamados de “izquierda” para calmar a las fieras (léase el Pueblo) y calmar su propia (mala) conciencia de burócratas acomodados. Pero, ¿qué hacer en concreto ante urgencias como las que se vivieron en aquellos días con un país paralizado, en cuerpos ya gastados por el hambre y la exclusión?

En los años 69/70, tal como lo transmite la canción con fuerza envidiable (¡sirve escucharla para captar el espíritu combativo de la época!), eran tiempos “CON EL ARRIBA NERVIOSO Y EL ABAJO QUE SE MUEVE”. Entonces, para nosotros, militantes que no padecíamos el hambre, éticamente nos tranquilizaba la total convicción de que estábamos haciendo la REVOLUCIÓN y de que, más temprano que tarde, tomaríamos el PODER y la “tortilla se daría vuelta”. ¡Así de claro, así de REAL!

Desde este lugar, una olla popular podía entenderse como herramienta de acción en un conflicto (por ejemplo, durante la huelga general del 73), un mecanismo coyuntural parte de un proceso de lucha que tendría resultados históricos INMEDIATOS. Pero en marzo del 2020, no solo ya no existía ese cercano horizonte revolucionario que nos calmara —como militantes— el malestar interior de saber que son otros, NO UNO MISMO, los que padecen hambre y exclusión... Teníamos plena consciencia y comprobado que ni siquiera con los dos gobiernos precedentes del FA (atención: ambos con mayoría parlamentaria) el grave problema de la “vulnerabilidad social” (¡como gusta decir a los progres y técnicos en la materia!) estaría resuelto.

Con más razón en un país paralizado, de puertas cerradas, bocas tapadas y pánico a la sociabilidad (acordarse del DFS, distanciamiento físico social). Conclusión: ante la urgencia inevitable, la alternativa parecía clara: o la olla como escuela de vida colectiva, experiencia de AUTOGESTIÓN Y DIGNIDAD DE LOS DE ABAJO; o la olla como “dádiva social” de un núcleo “heroico” de algunos hacia los más castigados de la sociedad en medio de la emergencia sanitaria.

Interpelados éticamente por un contexto crítico, no daba para dudar. Así fue que emprendimos el 08-04 del 2020 el primer camino: el de apostar a construir una olla capaz de “crecer desde el pie” como organización popular. Llevamos 6 años de actividad ininterrumpida (la crisis sanitaria duró dos) y un largo recorrido de humanidad compartida, de construcción política desafiante ante las miserias del sistema, con resultados más que impactantes e inesperados. Estos, en todo caso, pueden comprenderse o conocerse si uno entra en YOUTUBE, en el programa “DE FOGÓN EN FOGÓN”, en el cual el periodista A. Pan (uno de los tantos despedidos de M24) junto con el director argentino del canal, entrevistan y filman a olleras y olleros toda la mañana (miércoles) del pasado mes.

¡La dinámica de la olla “del Tole” queda al desnudo y los contenidos de los diálogos son imperdibles! Además, puede evidenciarse que el gigante “ollón” de guiso (¡2.000 porciones!) vuela todo, ya que, en general, cada persona lleva dos o hasta tres potes de helado de 5 kilos (¡hay familias que durante toda la semana solo comen nuestro guiso estirado!).

En esos videos también se comprueba que, a pesar de cansancios, flacuras, rostros desdentados y durezas, reina el buen ánimo colectivo a la hora de cocinar (en este último año siempre somos entre 20 y 30 para la tarea). Y que realmente, al momento de participar en la Asamblea que religiosamente hacemos mientras se va cocinando el guiso para encarar y decidir entre todos las cosas, se puede palpar que hay un “núcleo duro” de caras comprometidas con la experiencia; como quien dice, con la ¡“camiseta puesta”! 

Nada de esto que es nuestra nueva “normalidad” ollera —sobre todo de este último año— me hubiera motivado a escribir ni a recordar “Cielo del 69”, si no fuese por lo que ocurrió este pasado miércoles 21 de abril. Veamos los hechos, dejando por un instante las valoraciones o consideraciones emocionales.

Desde el arranque en la mañana, para hacer el guiso, éramos 34. A la hora de la asamblea, ya el núcleo de participantes era mayor; y se cierra la historia a las 12 en punto, hora de entrega del guiso, con una INTERMINABLE fila, con varias caras nuevas y un inédito epílogo: POR PRIMERA VEZ EN 6 AÑOS, PARA NO DEJAR A NADIE SIN COMIDA, a partir de cierto momento, comenzamos a servir un solo pote por persona. ¡Las 2.000 porciones NO ALCANZARON!

Una cruda, durísima radiografía del Uruguay REAL que las cifras oficiales del INE no solo no esconden, sino ¡CONFIRMAN! Durante esta semana que culmina, toda la prensa hegemónica, los “grandes medios”, con mucha “alaraca” y ruido, se dedicaron a divulgar que en el Uruguay de hoy, eso que los técnicos bien rozagantes y bien alimentados denominan “pobreza estructural”, sigue inamovible, confirmando que se ha convertido en enfermedad endémica. Una pobreza multidimensional —como gustan definir— de hogares de un 19 %; es decir, arriba de 350.000 hogares que padecen todo tipo de carencias en alimentación, vivienda, salud, educación y recreación. ¡Otra que “pandemia” social!

Y por supuesto que la Coalición festeja cobrándole al FA su inconsecuencia (uno, ya pasados los 75, nunca compró el verso de los ricos y los conservadores de derecha “preocupados” por los pobres), y el FA, con políticos no solo bien alimentados sino bien adiestrados en justificar y consolar, contraataca anunciando programas —estos sí típicamente asistencialistas (“migajas para la negrada”)— del tipo: “La calle no es lugar para vivir” (gracias, Gonzalo) o “Más Barrio” (gracias, Pacha). ¡INDIGNIDAD ABSOLUTA!

Después de haber hecho toda la campaña electoral con la promesa de erradicar la “pobreza infantil” (otro eufemismo demagógico), de agitar Orsi hasta el cansancio la consigna “Sabremos cumplir”, al cabo de un año de gestión el resultado es francamente decepcionante. En general, en el país, la aguja no se movió (en ciertas zonas, retrocedió); en la Olla del Tole, por primera vez, NO ALCANZARON las 2.000 porciones. Como dirían algunos políticos muy pillos (entre ellos el expresidente Lacalle en su discurso del 02-03-22 ante la Asamblea General): ¡DATO MATA RELATO!

Los relatos caen ante la pesantez de los datos. Y qué tristeza y decepción que precisamente sea a manos de un Gobierno que se jacta de ser progresista, que se dice de “izquierda”, que sigan perpetuándose realidades sociales tan duras. Qué contrastante, tratándose de un movimiento político como el FA, marcado por una historia pasada de lucha en favor de la justicia social.

(II) 

 Por eso, este pasado miércoles me volví a la chacra literalmente incendiado por dentro. No solo porque para nuestra generación 68 (¡dale, Jaume, con la “gen 68”!) la construcción del FA como herramienta de lucha política PERMANENTE (no electoral), capaz de superar la fragmentación de la izquierda y transformar REALMENTE la sociedad, fue todo un desafío vivido en la piel, compromiso para miles, vidas entregadas por unos cuantos... sino porque en estos 6 años uno se ha ido encariñando, implicando afectivamente, con abrazos, con cercanía de vida, con esas centenas de caras y familias que COTIDIANAMENTE la están sufriendo, ¡¡¡¡Y MUCHO!!!!

Por ejemplo, cuando a las 6:00 (como todos los miércoles de olla) pasé a buscar a Gabi para venirnos a la chacra y junto al “Trapito” (que vive en una cueva del Pque. Rodó y se viene especialmente para la puja), el Flaco Daniel y Diego J., cargar las camionetas y marchar a Toledo, me comenta “la” Gabi: “Álvaro, anoche no tenía ni un mango para comprar un par de pancitos y leche para Bruno (el nieto que vive con ella), y ‘la hija de su madre’ de la almacenera no me quiso fiar porque ya debía demasiado...”. ¡ELLA Y SU NIETO ESTABAN SIN COMER NADA DESDE HACE UN DÍA!

Es esa misma Gabi, referente/vocera de nuestra olla desde el 2021, que “casualmente” estuvo presa 16 AÑOS; que el pasado 11 de abril del 2025, mientras duraba el “OLLAZO” en Plaza Independencia y cruzamos en patota a la Torre Ejecutiva reclamando la presencia de Orsi para entregarle un documento/petitorio, poco menos que a los gritos le decía al funcionario que nos recibió: “Dígale que baje, que dé la cara, que yo lo voté creyendo que iba a hacer algo... ¡por lo menos que dé la cara!”.

Y ese mismo Orsi que tiempo atrás, siendo intendente canario, había visitado nuestra olla elogiando el esfuerzo que estaba implicando, el pasado viernes 11 del 2025 no fue capaz de bajar desde el piso 11 para dar la cara, para estar con los más jodidos del Pueblo que lo votaron con la esperanza de que algo —REPITO: SOLAMENTE ALGO— cambiara. Un Orsi que terminó, al rato, mandando al Pacha para que pusiera el rostro e intentara calmar las aguas. Todo muy triste, muy indigno.

Cuando en enero del 2025 comenzamos a organizar el OLLAZO, las tres ollas responsables de la movida (la Chimango, la Cumparsita y la del Tole) teníamos claro la importancia y el objetivo de la misma: poner MUCHA GENTE en la plaza, pueblo ollero movilizado en la calle, presionando al “novel” Gobierno del FA para que comenzara a resolver carencias ¡MÁS QUE URGENTES! 

Según datos de la  CPS (Coordinadora Popular y Solidaria): estaban funcionando alrededor de 300 emprendimientos alimentarios (entre ollas y merenderos). Materia prima para la movida política sobraba (las mentadas “condiciones objetivas”); la cuestión era movilizar precisamente a quienes comían en las ollas.

Pues bien, nos recorrimos —en nombre de la Coordinación OLLAZO— varias regionales de la CPS, argumentando el porqué de la movilización justamente al inicio de la gestión Orsi/MIDES (Cibila). Sobre todo porque el aparato político-partidario del FA (especialmente el MPP) estaba obstinado en preservar el inicio de la nueva gestión Orsi/FA, defendiendo una tesitura de expectación respaldada en “amigables” gestiones, en lugar de agitación y movilización callejera. Nos reclamaban “confianza política” (¿¿??) en los nuevos representantes y tecnócratas de turno.

Hicieron todo lo posible por desactivar y boicotear el OLLAZO, pretendiendo deslegitimar la iniciativa por tratarse de ollas “orejanas” y rebeldes. El círculo se cerró con un Orsi ausente, que rechazó mirarnos a la cara; con un OLLAZO digno y razonable en gente, pero lejanísimo de lo que debiera haber sido como factor de presión a cuenta de comenzar a enfrentar las desgracias sociales que hoy, 2026, estamos soportando.

Tuvimos claro lo que iba a ocurrir en el terreno económico, político y social: MÁS DE LO MISMO a cargo del FA. No pudimos quebrar la estrategia progresista que, a lo largo de todo el continente latinoamericano (no solo en Uruguay), viene perfilándose desde comienzos del siglo XXI:

  1. Legitimar al capitalismo (ni qué hablar en su versión tecno y posmo) como el único sistema posible, perfectible o “mejorable” bajo el lema: “¡DEMOCRACIA siempre!”.

  2. Crear ilusiones políticas, ilusiones de cambio, marketing mediante, como lo hizo el FA con el “Sabremos cumplir” o con el “diálogo social” en la pasada campaña 2024.

  3. Desmovilizar a las masas, dejando en manos de los representantes profesionales (¡por algo ganan ingentes salarios y comen más que bien!) y la mecánica INSTITUCIONAL el quehacer político. Democracia representativa; a lo sumo directa cuando no queda más remedio (como la pasada campaña del “SÍ”), pero nunca, jamás, PODER POPULAR construido en las calles, con LUCHA.

  4. Aislar a los radicales, como lo hicieron, en este caso, con las tres ollas promotoras de la iniciativa.

(III) 

Y si algo faltaba para reavivar aún más la mecha interior de la rebeldía y la bronca ante tanto doble discurso y doble moral, un miércoles 21 de abril memorable trae Diego a la olla la inaudita noticia de que el Consejo Municipal de Toledo (alcaldesa y dos concejales coalicionistas, dos concejales del FA) NO autorizaba la utilización del Centro Julio Castro —ubicado en la histórica plaza de Toledo— para el 1.º de mayo, tal como nosotros lo habíamos solicitado.

Pretendíamos proyectar para tan particular día un notable videíto que explica el porqué de la fecha y lo ocurrido con los mártires de Chicago. Pues bien: la “élite” política toledana (para no hablar de “casta”, como lo hace el cínico de Milei), por UNANIMIDAD, no permitió que una olla popular, en un lugar precisamente denominado “Julio Castro”, organizase una actividad en homenaje a los mártires de Chicago. ¿Inaudito? ¿Increíble? ¡No! ¡Vergonzosamente indignante!

Esto confirma cuán dura es la lucha de clases y cuán impío es el PODER a la hora de cuestionar o intentar embozalar conductas orejanas que no les “cabrestean a los que mandan”. Sin duda que, con más razón, el próximo 1.º de mayo, Día de los Trabajadores (no olvidar que para un ollero o una ollera tener trabajo fijo ya es “un lujo”), la Olla Popular del Tole ocupará el centro de la plaza.

Igualmente veremos (aunque sea encerrados en un gazebo y colgados de una nube) el video anunciado, organizaremos un micrófono abierto para todo el Pueblo y, finalmente, compartiremos una fideada que se cerrará entonando “EL HOMBRE DEL MAMELUCO” (¡grande, Saba!). Un verdadero himno a la vida y lucha de los explotados, y un reclamo cada vez más vigente de no bajar los brazos y HACER CADA DÍA INFINITAS MINIREVOLUCIONES que, de a poco y sumándose, vuelvan a convertir en realidad lo que dice la canción “CIELO DEL 69”:

¡QUE ACABE LA CARIDAD Y QUE EMPIECE LA JUSTICIA!

 

 

 

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