viernes, 19 de junio de 2026

Los amici del Orsi



Los vínculos del comité de campaña de Orsi con La Tahona


Cosecha canaria

Brecha, 5 junio 2026
Betania Núñez Camilo Salvetti


Ya amainada la tormenta política que generó el episodio de la camioneta Hyundai Santa Fe, el estudio de las trayectorias de dos integrantes del comité de campaña de Yamandú Orsi –exjerarcas de la comuna canaria estrechamente vinculados al grupo La Tahona– permite desentrañar una política de relacionamiento con puertas giratorias y conflictos de intereses entre la función pública y la privada. Además, expone cómo los desarrolladores de barrios privados –beneficiados durante las gestiones de Orsi en la intendencia– apoyaron y financiaron sus campañas.

 
Vista de uno de los barrios de La Tahona. La Tahona Propiedades.

Como una madreselva, el empresariado crece y se enreda con la política. Pero hay riesgos: puede terminar robándole la luz a la planta huésped, así como generar un efecto estrangulador e impedir que corra la savia.

En la trayectoria política del presidente de la república, Yamandú Orsi, ambos tallos están firmemente entrelazados desde hace años. El episodio del descuento de 25 mil dólares en la compra de su camioneta Hyundai Santa Fe y la entrega de un vehículo donado por Car One para la campaña como parte del pago son solo una muestra de su estrecho vínculo con empresarios que invirtieron en Canelones mientras estuvo al frente del gobierno departamental.

En el centro de estas inversiones, que se llevaron los aplausos y los elogios de muchos defensores de la «teoría del derrame» y fueron, en parte, una plataforma sobre la que se paró Orsi para lanzarse al escenario nacional, estuvo la Agencia de Promoción a la Inversión (API) de la Intendencia de Canelones, liderada por Julio César Filippini durante la década que abarcó sus dos períodos como intendente. Para alguien que se mueve en la «puerta giratoria» entre lo privado y lo público, es fácil enredarse.

Filippini –frenteamplista, contador, exfutbolista– comenzó a trabajar en la comuna canaria durante el mandato de Marcos Carámbula, mientras Orsi se desempeñaba como secretario general. En 2010 ya era contador general de la Intendencia de Canelones (IC) y para abril de 2015 aún continuaba ejerciendo como contador de La Tahona (véase en la web del semanario el documento público que explicita su vínculo profesional con Runtuna SA,1 una de las principales empresas del grupo). Pocos meses después Orsi asumía como intendente y se creaba la API, e inmediatamente Filippini adquiría su titularidad. Diez años más tarde, el jerarca le diría a un medio especializado: «Orsi me dio la llave de una agencia de inversiones que no existía»; desde ese momento «decidimos que teníamos que ser la mejor agencia de América» (Comex Latam, 2-X-25).

A lo largo de esos años en los que fue jerarca de la IC, Filippini se desempeñó como síndico de La Tahona Inversiones SA –una función interna de contralor de la gestión que rinde cuentas a los accionistas– y en 2023 firmó su último informe de cara a la asamblea ordinaria, en el que señalaba, tal como lo hacía desde hacía años, en cada abril: «Dejo constancia que desde mi designación he procedido a controlar la gestión y la administración de la sociedad a través del examen de la documentación e información proporcionada por la Gerencia, no planteando observaciones a la forma en que ha desarrollado su actividad». La memoria anual de La Tahona Desarrollos SA correspondiente a 2023 indica que Filippini renunció a su cargo como síndico en mayo. Sin embargo, un documento de ese mismo año lo ubica de vuelta como integrante del Comité de Auditoría y Vigilancia de la empresa, en el que aún se mantiene.

Al mismo tiempo, Filippini estuvo al frente de la API, de la comuna canaria, cargo que ocupó hasta el 20 de febrero de 2025, cuando se despidió de «compañeros, empresarios y amigos» –según consta en una foto que publicó en su cuenta de Instagram–, en una cena con la hoy ministra de Industria, Fernanda Cardona, integrantes de la Fundación para la Competitividad, la Innovación y el Desarrollo de Canelones, empresarios del Parque de las Ciencias, La Tahona y el Parque Industrial Olmos. Pasaría entonces, según anunciaba, a integrar el gobierno nacional.

Filippini fue designado el 10 de junio de 2025 como ministro del Servicio Exterior, cargo de particular confianza del Ministerio de Relaciones Exteriores. El 27 de ese mes comenzó a cumplir funciones en la embajada uruguaya en Paraguay como encargado de inversiones y negocios. Hoy continúa en Paraguay y, al mismo tiempo, según consta en la página web del Banco Central del Uruguay, es uno de los tres administradores de La Tahona Inversiones SA. Poco antes, en diciembre de 2024, Leandro Añón, CEO y fundador de La Tahona, decía a Forbes Uruguay que uno de los planes del grupo es expandirse a Asunción, Paraguay. Brecha intentó contactarse con Filippini a su celular personal y llamó a su despacho en la embajada, donde le dejó un mensaje dando cuenta de la importancia de contar con sus posibles descargos de cara a esta nota, pero no obtuvo respuesta.

«La actual Intendencia de Canelones no mantuvo la tónica de Yamandú Orsi, que favoreció el desarrollo de barrios privados», dijo en diciembre de 2024 Leandro Añón en referencia al breve período en el que se desempeñó como intendente interino Marcelo Metediera.

LOS AMIGOS DE ORSI

En 2024, Filippini fue uno de los cuatro integrantes del comité de campaña que Yamandú Orsi designó ante la Corte Electoral en su camino a la Presidencia. Según pudo saber este semanario, era el encargado de las finanzas.

Mucho se dijo sobre el evento convocado por la candidatura de Orsi en el hotel Enjoy en el verano 2024, con mesas a 10 mil dólares y conferencia de Carlos Páez. Pero entre el glamour de Punta del Este pasó desapercibida otra cena que recaudó más del doble del dinero que la del Enjoy. Fue en el Club House Viñedos de La Tahona, participaron empresas y personalidades de distintos sectores y se recaudaron más de 6 millones y medio de pesos, de acuerdo a la rendición de cuentas presentada por la fórmula presidencial del Frente Amplio ante la Corte Electoral. Brecha solicitó a la Presidencia que informara cuándo se realizó el evento, si se abonó el arrendamiento del lugar o fue una cortesía de su dueño y quiénes asistieron, pero al cierre de esta edición aún no había recibido respuesta. En la rendición de cuentas consta únicamente que el evento tuvo un costo de 48.276 pesos, probablemente asociado a organización y catering.

«Fue una charla con una parrillada. Sí, sí, recuerdo; en el Club House de Viñedos de La Tahona», dijo a Brecha otro de los integrantes del comité de campaña de Orsi, el ingeniero agrimensor Fernando Lema, quien aclaró que trabajó en la campaña en calidad de «amigo de Orsi» para aportar a la capacidad de recaudación, a partir de la invitación a «amigos, conocidos, profesionales, comerciantes, promoviendo la asistencia, vendiendo tickets a mesas. Un trabajo muy de hormiga», pero no en un rol de diseño político de la contienda electoral. «Formamos un equipo de amigos de Orsi para ordenar la parte financiera, recibir el dinero, administrarlo, declararlo», aclaró. Lema confirmó que ya había participado de las anteriores campañas de Orsi de cara a la Intendencia de Canelones, momentos en los que la cantidad y variedad de aportantes fue aún mayor.

Lema y Orsi coincidieron durante el mandato de Marcos Carámbula, cuando el hoy presidente era secretario general y el agrimensor era subdirector de Planificación Territorial y Acondicionamiento Urbano. Lema había trabajado en los noventa en el fraccionamiento de un barrio privado, un emprendimiento que se fundiría durante la crisis de 2002 y sería retomado por el grupo La Tahona. Antes de la gestión de Carámbula, había tenido participación en la elaboración de la Ley de Urbanizaciones de Propiedad Horizontal, durante el gobierno nacional de Jorge Batlle. Más tarde, desde la IC, impulsó nuevas normativas relacionadas con el ordenamiento territorial del departamento e incentivó la creación de la API, que lideraría Filippini. Una vez fuera de la gestión pública, retomó su actividad privada y realizó los fraccionamientos de Mirador, Viñedos y Cavas de La Tahona.

El origen de la gran ganancia que lograron los desarrolladores de barrios privados tuvo que ver con la recategorización de suelos rurales que, con el aval del gobierno departamental, pasaron a ser urbanos, incrementando exponencialmente su valor. Este tipo de emprendimientos tiene la particularidad, además, de encadenar distintos negocios vinculados al sector inmobiliario, así como también al de la construcción, los servicios y el financiero.

Cuando Orsi se postuló para su segundo mandato a la IC en 2020, aportaron a su campaña figuras como Alejandro Ruibal (de la constructora Saceem), Fernando de Posadas (del estudio Posadas, Posadas y Vecino), Juan Antonio Damiani (director de DDC Desarrollos, encargado del proyecto Lagos en Parque Miramar), el economista Eduardo Ache (estrechamente vinculado al desembarco de Car One en Uruguay), los empresarios Jorge Tomasi, Fernando Pache y Daniel Boix, distintos integrantes de la familia Añón, el desarrollador de barrios privados Juan Balsa, entre otros, por un total de casi 3 millones de pesos. Solo el Parque de las Ciencias y Urufarma, en tanto, hicieron contribuciones por más de 1 millón. En la elección departamental de 2015, La Tahona había aportado, como empresa, 133.500 pesos.

Sobre algunos de estos empresarios, Añón comentaba a Forbes (15-I-25): «Eso es lo que hace un emprendedor, llevás lo que hacés a tu lugar, a donde vivís. Hoy ese mismo grupo de abanderados de la ruta 101, entre los que están Tomasi y Fernando Pache, trajeron a Google, que instala su data center con una inversión de 850 millones de dólares en la ampliación del Parque de las Ciencias». El empresario le aseguraba al medio que los comercios de la zona «crecieron increíblemente».

«Está Car One, con Tienda Inglesa y 20 tiendas de primera línea, hay colegios, farmacias, deliveries», sostuvo Añón, que auguraba que en los próximos diez años La Tahona crecerá tanto como en los últimos 30: «Vamos a desarrollar más de 200 hectáreas. Para esto ya tenemos la tierra y los permisos encaminados». Sin modestia y sin conflicto, aseguraba, además: «Somos en Uruguay el Nordelta de Argentina».

La inversión inmobiliaria trajo un aumento exponencial de los barrios privados en Canelones. En un artículo de 2025, el doctor en Estudios Urbanos y profesor de la Universidad de la República Marcelo Pérez Sánchez2 señalaba que, en marzo de 2020, había 17 barrios privados –ya sean clubes de campo o barrios cerrados– en Canelones, lo que representaba el 27 por ciento de los de todo el país, con una superficie de 658,8 hectáreas. En el período posterior a marzo de 2020, indica Pérez Sánchez, la IC tenía en carpeta otros ocho desarrollos de barrios privados.

«El modelo Canelones» tiene ahora vía libre en la Torre Ejecutiva. A un mes de asumir como presidente de la república y durante su primer Consejo de Ministros, Orsi aprobó un decreto (el 85/25) con el que extendía por un año un polémico beneficio que había otorgado Luis Lacalle Pou a los barrios privados.

La administración anterior estableció que, antes del asesoramiento de la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones, el Poder Ejecutivo otorgara una serie de beneficios fiscales para la construcción (incluidas, explícitamente, las «urbanizaciones de iniciativa privada»), como la exoneración de tributos referentes a la importación de maquinaria para la obra civil, así como deducciones al impuesto a las rentas de las actividades económicas y al impuesto al patrimonio. El decreto estaba enfocado en obras de más de 60 millones de unidades indexadas, pero luego ese mínimo se redujo a 30 millones. Aunque originalmente aplicaba para aquellos proyectos presentados antes del 31 de diciembre de 2021, la fecha límite se fue postergando hasta el cambio de gobierno. La actual administración decidió continuar con esta política para los proyectos presentados antes del 1 de enero de 2026 y que tengan ejecución prevista para antes del 30 de setiembre de 2028. Así, la enredadera sigue apretando.

  1.  La Tahona tiene una arquitectura financiera compleja, con distintas sociedades anónimas cruzadas –unas invierten en terrenos, otras se encargan de la gestión–, entre las que se cuentan Tahona Inversiones, La Tahona Desarrollos (ambas cotizan en la Bolsa de Valores de Montevideo), Tecnufar SA, La Tahona Golf Club SAD, Fomex SA, Moraine SA y Runtuna SA. ↩︎
  2. Marcelo Pérez Sánchez y otros, Conflictos territoriales: discusiones, experiencias y aprendizajes en el Área Metropolitana de Montevideo, Universidad de la República, 2025. ↩︎

Rendición de cuentas – Elecciones nacionales 2024 – Orsi Descarga






 


jueves, 18 de junio de 2026

El FIFAgate en su máximo esplendor

 

Cueva de malhechores


Por Nicolás Centurión
 

El FIFAgate revive y con él reaparecen nombres que dominaron el fútbol sudamericano por décadas: Julio Grondona, Alejandro Burzaco, Juan Ángel Napout, Eugenio Figueredo y Nicolás Leoz. 

No fue solo corrupción deportiva. Fue una estructura de poder

Julio Grondona, dueño de la AFA y vicepresidente FIFA, murió en 2014 sin haber sido juzgado, pero documentos judiciales de EEUU lo ubicaron en el centro de la maquinaria de sobornos por derechos de TV y marketing. Su frase “Todo pasa” terminó convertida en símbolo de una época.

Alejandro Burzaco, ex CEO de Torneos y Competencias, fue quien abrió la caja negra. En los tribunales de Nueva York confesó pagos millonarios a dirigentes de Conmebol y FIFA para asegurarse contratos de Copa Libertadores, Sudamericana y Copa América.

Uno de los nombres que más fuerte resonó fue el del paraguayo Juan Ángel Napout, expresidente de Conmebol. Fue condenado en Estados Unidos por crimen organizado y fraude electrónico. La Justicia probó que cobró sobornos por derechos comerciales del fútbol sudamericano.

Pero para Uruguay el nombre clave es Eugenio Figueredo. Ex presidente de la AUF, Conmebol y vicepresidente FIFA, fue detenido en Zúrich en 2015 y extraditado a Uruguay. Admitió haber recibido dinero de empresas de marketing deportivo.

 Figueredo no era un actor secundario: manejó durante años la caja del fútbol sudamericano. Su ascenso desde la AUF hasta la cúpula de FIFA mostró cómo Uruguay, pese a su tamaño, tenía un peso desproporcionado en la estructura de Conmebol.


Nicolás Leoz, presidente de Conmebol entre 1986 y 2013. Bajo su mando, la confederación se convirtió en un feudo personal. La Justicia estadounidense lo acusó de recibir sobornos millonarios. Nunca fue extraditado por razones de salud y murió en 2019.

 Las conexiones uruguayas no terminan en Figueredo. El escándalo salpicó relaciones entre dirigentes de la AUF, empresarios de derechos televisivos y el entramado político-empresarial que orbitaba alrededor de Conmebol en Montevideo.

 
 Hoy la FIFA intenta vender una imagen de modernización bajo Gianni Infantino. Pero el Mundial 2026, organizado en EE.UU., México y Canadá, vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿se desmontó realmente el sistema o solo cambiaron los administradores del negocio?

El FIFAgate no fue un accidente. Fue la radiografía de cómo se mezclaron fútbol, dinero, política y poder en América del Sur durante décadas.

El FIFAgate golpea la puerta otra vez 

 

Una investigación publicada por el New York Times y realizada por el periodista experto en temas deportivos Tariq Panja, revela que el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, “habría recibido dinero recuperado de un escándalo de corrupción”.


Alejandro Domínguez camina sobre una delgada línea roja. Las miradas de la justicia estadounidense, que ya derribó a sus tres antecesores, vuelven a apuntar hacia la sede del fútbol sudamericano en Luque, Paraguay.
La denuncia de ética que alega que se quedó con fondos recuperados de una investigación de 2015. Es decir, del mismísimo FIFAgate. Alejandro Domínguez se ha presentado como el «salvador» y el «renovador», prometiendo auditorías más la porfía del periodismo torció el destino. El FIFAgate no ha muerto. Solo está en pausa.
“Altos cargos de la FIFA sabían de la denuncia contra Domínguez ante su comité de ética desde hace más de un año, según tres personas con conocimiento directo de la denuncia que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizadas a comentar el asunto”, relata Panja.

¿Qué le puede pasar a Alejandro Domínguez?
Actualmente, Domínguez no está acusado formalmente en EEUU como sus antecesores, pero el radar sigue encendido. Hay tres factores clave en su contra:
El precedente de la «Fiscalía Estructural»: La justicia estadounidense no acusó a Leoz solo por un acto, sino por ser parte de una «asociación ilícita» sistemática durante décadas. Domínguez fue vicepresidente de la CONMEBOL bajo el mandato de Napout. Los fiscales podrían investigar si el «modus operandi» corrupto continuó o si hubo un encubrimiento activo de las arcas negras . 

Aunque la FIFA intentó enterrar el informe de investigación de Michael García sobre la corrupción en los mundiales de Rusia y Catar, Domínguez estuvo vinculado a estructuras de poder en ese período. Si aparecen correos electrónicos o testigos que lo vinculen a decisiones que perjudicaron económicamente a la FIFA, el FBI podría llamar a su puerta.
A diferencia de Leoz y Napout (paraguayos) que enfrentaron la extradición, Domínguez tiene un blindaje relativo, pero si EE.UU. emite una orden de captura, ningún avión ejecutivo lo salvará de terminar esposado en el aeropuerto de Zúrich o Miami.
A su vez Domínguez cuenta con protección por parte de una de las familias más poderosas de Paraguay: Los Cartes. Muchos intereses se entrecruzan a menos de un mes del pitazo inicial del mundial 2026.


Fifa debería apartar a Dominguez del cargo mientras investiga, para luego expulsarlo de por vida del fútbol mundial. Ese es el procedimiento que en el pasado utilizaron con otros dirigentes corruptos como Eugenio Figueredo, Sergio Jadue o Luis Bedoya.
A esta denuncia se yuxtapone la entrega repentina y voluntaria de Hugo y Mariano Jinkins (FullPlay) en un juzgado de Brooklyn, Nueva York. Los Jinkins se encontraban prófugos de la justicia acusados de pagar sobornos a funcionarios del fútbol latinoamericano a cambio de lucrativos derechos de televisión y mercadotecnia. Argentina había bloqueado su extradición desde 2016.


Segunda denuncia 

En 2016, Domínguez fue denunciado de forma anónima ante la Comisión de Ética de la FIFA por presuntas irregularidades financieras, supuesta percepción indebida de fondos y posibles vínculos con operaciones de lavado de dinero a través de jurisdicciones consideradas opacas.
El 17 de junio de 2025 el periodista Pedro Lacour para el DiarioAr había publicado “Una cuenta secreta en Dubai y US$23 millones sin justificar: nueva denuncia contra el presidente de Conmebol, Alejandro Domínguez”
El número uno de la CONMEBOL aparece como el único autorizado de una cuenta que recibió millones de dólares desde empresas con sede en Qatar y Emiratos, sin egresos ni contratos visibles. ElDiarioAR denunció este hecho ante el Comité de Ética de la FIFA y pidió su suspensión preventiva del cargo.
A esta denuncia se suma la reciente publicación del New York Times donde se sostiene que Domínguez se habría quedado con 5 millones de dólares del caso FIFAgate. Es decir, coima de la coima.Estamos hablando de una cuenta bancaria en Emiratos Árabes registrada a nombre de Capital Heritage Limited, una compañía neozelandesa radicada en Dubai. Las hipótesis van desde evasión de impuestos hasta lavado de dinero.
La cuenta a la que hace referencia la denuncia habría sido abierta en septiembre de 2022, apenas tres meses antes del inicio del Mundial de Qatar, “lo cual genera serias sospechas sobre su propósito, considerando el contexto de negociaciones y relaciones institucionales entre CONMEBOL y entes organizadores”, se señala en el texto.
La nueva denuncia fue presentada justo cuando Domínguez era reelecto por unanimidad hasta 2031 al frente de la CONMEBOL, durante un congreso celebrado en Asunción.


José Luis Chilavert: «Infantino es Al Capone y Dominguez su asesor de finanzas de FIFA es su secretario. A los 2, los reyes magos nunca les trajo una pelota», escribió en su red social, asociando al suizo con el más famoso mafioso estadounidense de los años 20 y 30.

En 2020, el exarquero José Luis Chilavert lo acusó públicamente de haber recibido una coima de 1,5 millones de dólares, en el contexto del escándalo FIFA Gate. A esto se suman reportes de operaciones sospechosas por parte de la Seprelad vinculadas a inversiones inmobiliarias por montos millonarios y sin respaldo patrimonial evidente. En abril de 2025, la senadora Celeste Amarilla lo denunció por extorsión ante el Congreso paraguayo y diferentes investigaciones periodísticas han documentado contrataciones de allegados en la estructura de la CONMEBOL que dirigen la atención hacia posibles situaciones de nepotismo.
Antecedentes y antecesores
Alejandro Domínguez no es el primero en enfrentar la tormenta. De hecho, es el cuarto presidente de la CONMEBOL desde que estalló el escándalo en 2015. Tres hombres precedieron la silla de Domínguez en el trono del fútbol sudamericano. Tres destinos, tres finales distintos, pero un solo hilo conductor: la corrupción sistemática como forma de gobierno.
Nicolás Leoz (Paraguay) Estuvo dentro de la CONMEBOL entre 1986 y 2013, es decir 27 años de poder absoluto. 

Para entender el FIFAGate, hay que entender a Nicolás Leoz. No fue un dirigente más: fue el arquitecto del sistema. Durante casi tres décadas, operó como un señor feudal que decidía quién jugaba, quién transmitía y, sobre todo, quién pagaba.
La auditoría realizada por la consultora Ernst & Young a pedido de la actual gestión de la CONMEBOL destapó una cloaca financiera de dimensiones bíblicas. Según la denuncia penal que la propia CONMEBOL presentó en la justicia paraguaya en junio de 2017, se identificaron mecanismos de desvío que sumaban más de 129 millones de dólares.
En números finos (y no tan finos) tenemos:
-US$ 10,42 millones transferidos entre 2000 y 2005 a cuentas de Banco do Brasil a nombre de Nicolás Leoz
-US$ 16,52 millones girados entre 2005 y 2009 a cuenta de NL Stevia S.A. , una empresa creada por Leoz junto a sus hijas María Celeste y Nora Cecilia el 17 de agosto de 2005
-US$ 58,02 millones canalizados a empresas ya denunciadas en Estados Unidos por lavado de dinero y soborno
-US$ 33,28 millones derivados a «cuentas no identificadas»
La estructura criminal
El informe de la CONMEBOL detalla que entre 2011 y 2013 se instruyó a T&T (una empresa radicada en Islas Caimán que controlaba los derechos de televisación de la Copa Libertadores) para que realizara pagos por US$ 10,42 millones a empresas fantasma ya acusadas en el FIFAGate: Yorkfields S.A., Cross Trading S.A., Arco Business Development Ltd. y Torneos y Competencias.
«Las operaciones más graves se registraron en el período 2000-2014, bajo la presidencia y administración de los señores Nicolás Leoz y Eugenio Figueredo», señala explícitamente la denuncia de la CONMEBOL, que se posicionó como víctima en los estrados judiciales para intentar recuperar parte del botín. 

Leoz fue acusado formalmente por la justicia estadounidense como uno de los cerebros de la trama. Sin embargo, a diferencia de sus sucesores, logró lo que muchos llaman «la condena perfecta»: murió en agosto de 2019 a los 90 años, bajo arresto domiciliario en Asunción, sin haber sido extraditado ni sentenciado.
Sus abogados argumentaron problemas de salud, y el proceso de extradición se dilató hasta que la muerte lo alcanzó. Leoz se llevó a la tumba los secretos mejor guardados de la CONMEBOL, pero su legado quedó grabado a fuego en los expedientes judiciales como el hombre que institucionalizó la coima.
Eugenio Figueredo: 
Su período en la CONMEBOL como Vicepresidente fue de 1993 a 2013 y como Presidente de 2013 a 2014. Si Leoz fue el arquitecto, Figueredo fue el operador financiero. Pero lo que distingue a este dirigente uruguayo de sus pares es un gesto de inusual honestidad delincuencial: admitió la existencia de la «plata dulce» y hasta intentó «legalizarla».
Según el dictamen del fiscal uruguayo Juan Gómez, Figueredo «reconoce que al ser evidentes los manejos indebidos de dinero en la Confederación, y por los contratos que ésta firmaba, al asumir como Presidente, procuró ‘legalizar’ (sic) la ‘plata dulce’ (sic) que se repartían» en «una red de corrupción, que lamentablemente azotó al fútbol Sudamericano, en impunidad que se ha mantenido durante décadas». 

La confesión que sacudió al continente

 En su declaración ante la justicia uruguaya tras ser extraditado desde Suiza, Figueredo no solo admitió su participación sino que nombró a sus cómplices. El fiscal Gómez detalló que el exdirigente reveló «que desde la época que asumió como miembro del Comité Ejecutivo de la CONMEBOL, recibía importantes sumas de dinero, en función de estratagemas que urdían diversos integrantes de la citada Confederación, con la finalidad de mantener un status quo de una aviesa forma de corrupción».
Pero la bomba llegó cuando señaló a los 10 integrantes de la CONMEBOL como receptores de dinero. Entre ellos, mencionó al uruguayo Sebastián Bauzá, entonces presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), quien hasta ese momento se había presentado como el único dirigente sudamericano no manchado por el escándalo.
Figueredo fue más allá en una entrevista reciente (marzo 2025), ya con 93 años y cumpliendo prisión domiciliaria: «Cuando el fiscal Gómez me dijo ‘acá es toda la verdad porque si usted miente, este convenio se anula automáticamente”. Cuando llego a los presidentes me pregunta por los presidentes que habían tomado el dinero y le dije que eran de nueve países. ‘¿Y Uruguay?’ ‘Uruguay también’ porque al presidente de Uruguay que era Bauzá le había traído el dinero».
Figueredo lo señaló por el presunto cobro de una coima de 400.000 dólares. Posteriormente la causa fue archivada dejando afuera del FifaGate a Sebastián Bauzá.
«Viáticos» que valían millones
Figueredo siempre defendió que esos pagos no eran coimas sino «viáticos». En su defensa, argumentó: «No hay nadie que no cobre. Las extras nuestras eran porque nos comíamos 35 días haciéndonos cargo de cosas que se tenían que hacer cargo las empresas. Yo no vivía en Montevideo. Ir a todos los países, incluso en Europa. Eso era un viático, un viático que era importante. Ellos decían que era una coima».
El fiscal no compró la versión. Según el dictamen, «de esa forma, entre otras cosas evitaba el llamado a oferentes y/o nuevos contratantes para la comercialización de los derechos de televisación» . Es decir, no había licitaciones, no había competencia: los contratos se repartían a dedo entre las empresas que pagaban los sobornos.
El destino: Prisión domiciliaria y pérdida de fortuna
Figueredo, que cumplió 93 años el 10 de marzo de 2025, fue condenado en Uruguay por «estafa continuada y lavado de activos». A diferencia de Napout, evitó la extradición a Estados Unidos y fue juzgado en su país.
Su salida de la cárcel suiza fue novelesca: «Cuando me dijeron que iba a Uruguay fue como un gol de media cancha» . Pero la fiesta duró poco. La justicia uruguaya le confiscó propiedades y cuentas bancarias. Según su propio testimonio, le remataron mal sus bienes: «Me sacaron más del 10% y remataron todo en Estados Unidos.”
Hoy, bajo prisión domiciliaria, Figueredo mantiene su versión: «Yo nunca creí que cometí un delito» . Pero sus palabras finales en la entrevista de 2025 son un epitafio perfecto para toda una era: «Cuando una persona es detenida empieza una máquina para sacarlo, y al final, sale».
Juan Ángel Napout (Paraguay)

Su período en la CONMEBOL fue de 2014 a 2015 como Presidente. Napout fue el último eslabón de la cadena. El hombre que heredó el trono podrido de Leoz y Figueredo, y que pagó el precio más alto: 9 años de prisión federal en Estados Unidos.
Su detención ocurrió el 3 de diciembre de 2015 en Zúrich, en la segunda gran redada de jerarcas del fútbol mundial. Lo que siguió fue una caída en picada desde la cima del poder a la cocina de una prisión en Brooklyn.
Las pruebas irrefutables
La fiscalía estadounidense pudo construir un caso sólido. Presentó pruebas de que entre 2010 y 2015 Napout recibió 3.37 millones de dólares en sobornos y había acordado recibir 24.9 millones adicionales hasta 2026.
El mecanismo era meticuloso. Según la evidencia presentada en el juicio, los hermanos Mariano y Hugo Jinkis, propietarios de la empresa deportiva Full Play, pagaban las coimas en efectivo en Buenos Aires. El chofer y hombre de confianza de Napout viajaba desde Asunción a la capital argentina para recoger el dinero.
Los fiscales realizaron un trabajo detectivesco impecable: cruzaron planillas Excel de pagos con emails y registros hoteleros, demostrando que Napout viajaba a Buenos Aires cada vez que recibía órdenes de pago de los Jinkis.
Las empresas utilizaban nombres en código. En los registros de Full Play, Napout aparecía identificado como «JAN» (sus iniciales) o «Honda» . Los pagos eran casi mensuales, con montos que alcanzaban los 150.000 dólares mensuales.
El fiscal Gómez, de Uruguay, para el libro «Figueredo, la sombre del poder», opinó sobre el sistema de pagos: «Jinkis y Burzaco eran los encargados, uno para zona de Brasil y el el resto para los otras zonas, de repartir las coimas, eran lo motores de todo ese mecanismo, evidentemente eran Jinkis y Burzaco, era FullPlay».
El Juicio: 7 semanas que definieron una era
Napout fue uno de los tres dirigentes que se declararon inocentes y llevaron el caso a juicio . Sus defensores lo presentaron como «un hombre humilde, trabajador, generoso y compasivo». Presentaron más de 200 cartas de apoyo de amigos, familiares e incluso del ministro de Deportes de Paraguay, Víctor Manuel Pecci.
Su esposa durante 33 años, Karin Forster, leyó una carta ante la jueza publicada por ABC Deportes Py : «Mi marido no es perfecto, ¿pero quién de nosotros lo es?».
Pero la fiscalía no tuvo piedad. La fiscal Kristin Mace lo describió como un hombre que «aceptaba coimas frecuentemente y cuidadosamente» y que «nunca mostró remordimientos ni arrepentimiento». «Le mintió a la FIFA, a la CONMEBOL y a la Asociación Paraguaya de Fútbol. Ese dinero que robó podría haber ido al desarrollo del fútbol, al fútbol femenino, a la construcción de estadios. Y él lo agarró para sí mismo», sentenció.
El veredicto y la sentencia
El 22 de diciembre de 2017, tras siete semanas de juicio, el jurado halló a Napout culpable de tres cargos: conspiración para delinquir en el marco de una organización criminal, y conspiración para cometer fraude bancario en la Copa América y la Copa Libertadores. Fue absuelto de dos cargos de lavado de dinero. 

La jueza Pamela Chen dictó la sentencia el 29 de agosto de 2018: 9 años de prisión, una multa de 1 millón de dólares y la restitución de los 3.37 millones de dólares recibidos en sobornos. La fiscalía había pedido 20 años. La jueza explicó que consideró el historial personal y el estado de salud mental del acusado para reducir la condena.
Sus palabras al sentenciarlo fueron lapidarias: Napout tenía «una personalidad oculta, un lado oculto» y «perpetuaba la noción de que era un buen tipo al tiempo que recibió 3.3 millones de dólares en coimas». «No puedes robar millones en sobornos de las organizaciones y no ser castigado», sentenció Chen. «Hay consecuencias reales, que irás a la cárcel».
La vida tras las rejas
Antes de la sentencia, Napout pasó 24 meses en prisión domiciliaria en un lujoso apartamento de Sunny Isles Beach, Florida, para el cual pagó una fianza de 20 millones de dólares y donde mudó a toda su familia.
Pero una vez condenado, fue trasladado a una prisión federal en Brooklyn, donde el ex mandamás del fútbol sudamericano pasó a trabajar en la cocina de lunes a viernes, siete horas por día, por un salario de unos 19 dólares mensuales . Sus abogados presentaron un informe carcelario que lo describía como «muy trabajador, responsable y que trabaja bien con otros».
Según reportes de 2020, durante la pandemia de COVID-19, la defensa de Napout solicitó su internamiento en un centro privado o prisión domiciliaria tras confirmarse que había contraído el coronavirus . Actualmente, se encuentra en una prisión de seguridad media en Miami, a la espera de su libertad.
El engranaje perfecto 

El FIFAGate no fue una suma de casos aislados. Fue un sistema. Una máquina perfectamente engrasada que funcionó durante décadas bajo el manto de la impunidad.
La CONMEBOL, en su denuncia de 2017, fue explícita: «Las operaciones señaladas en el reporte de Ernst & Young ponen en evidencia que la CONMEBOL fue gravemente afectada, desde el punto de vista patrimonial, por un esquema de administración desleal y fraudulenta, prolongado y continuo en el tiempo».
El fiscal estadounidense Richard Donoghue resumió el impacto de la condena a Napout: «La condena y el enjuiciamiento exitoso de otros funcionarios de alto nivel es un golpe al núcleo de la corrupción en el fútbol y la muestra de que existe la necesidad de una vigilancia continua contra el fraude y el soborno en el deporte».
Otras confederaciones salpicadas por el FIFAgate
En África (CAF): Ahmad Ahmad (Madagascar)
El hasta hace poco presidente de la CAF fue el último gran caído. La FIFA lo inhabilitó por 5 años en 2020 por «mala gestión financiera», violación de sus deberes de lealtad y aceptación de regalos. Aunque apeló, el TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) confirmó una suspensión. Ahmad Ahmad fue el ejemplo de que la «limpieza» prometida por Infantino no alcanza a todos sus aliados.
En Norteamérica (CONCACAF): Jeffrey Webb (Islas Caimán)
Fue el pez gordo que destapó la caja de Pandora. Vicepresidente de la FIFA y presidente de la CONCACAF, se declaró culpable de crimen organizado. Fue condenado a prisión y multado con millones. También está el caso de Chuck Blazer, el «topo» que grabó las conversaciones, se declaró culpable de 10 cargos (incluyendo evasión de impuestos) y murió esperando sentencia .



En la FIFA: Joseph Blatter (Suiza) y Michel Platini (Francia)

El emperador y el príncipe heredero. Aunque no forman parte del FIFAgate del DOJ (Departamento de Justicia de EE.UU.) por los derechos de Copa América, cayeron por un pago desleal de 2 millones de dólares. Ambos fueron suspendidos por 8 años (luego reducidos). Aunque no fueron a la cárcel por ese caso, su legado quedó destruido. Blatter fue absuelto en un segundo juicio en Suiza en 2022, pero su carrera había muerto años antes.
La pregunta que queda flotando: ¿Alejandro Domínguez será el cuarto jinete o el primero de una nueva era? La historia nos enseñará.
A patadas

A días de inicio del mundial se vienen sucediendo hechos que esmerilan la mayor fiesta del fútbol. El anfitrión central, Estados Unidos no dejó ingresar y deportó al árbitro Omar Abdulkadir Artan, el mejor de África. El jugador de la selección nacional de Irak Aymen Hussein fue retenido para interrogatorios durante casi 7 horas al ingresar a Estados Unidos. La selección nacional de Sudáfrica llegó a Estados Unidos mucho más tarde de lo planeado porque parte de la delegación no recibió visas.
Miembros del personal de la selección nacional de Senegal fueron obligados a quitarse los zapatos y sometidos a búsquedas exhaustivas, lo que generó acusaciones de racismo. La selección nacional de Uzbekistán fue registrada con perros detectores de bombas y las imágenes se volvieron virales en los medios internacionales.
La selección iraní se hospedará en México y cuando dispute partidos en Estados Unidos tendrá que ingresar por el día, y antes de que finalice el mismo deberán volver a México.
A su vez 15 directivos y miembros de la delegación de Irán no pudieron ingresar debido a problemas relacionados con la obtención de sus visas. Se retiraron todas las entradas que habían sido reservadas para los aficionados iraníes y hasta el momento se denuncian sobreprecios en las entradas y paralelamente se pronostican estadios con muy poca concurrencia. Aún quedan remanentes para la fase de grupos de 180.000 entradas.
A horas de inicio del mundial tres fiscales federales especializados en lavado de activos investigan los movimientos de 260 millones de dólares de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) por cinco bancos norteamericanos.
Las bombas estallarán post mundial cuando se estén barriendo los papelitos de colores en la coronación final.
El FIFAgate está más vivo que nunca.






miércoles, 17 de junio de 2026

Como enfrentar el avance tecnológico

 


Para abordar un problema tan complejo como la inseguridad y la incertidumbre laboral en Uruguay, no existen soluciones mágicas ni de un solo lado. Se necesita una estrategia que combine la protección del trabajador actual, la preparación de las nuevas generaciones y el fortalecimiento de la economía local (especialmente en el interior y en los sectores de base).

Aquí  presento una propuesta integral estructurada en cuatro ejes de acción, pensada desde la realidad productiva y social de nuestro país.

Eje 1: Red de Protección frente al Avance Tecnológico (Reconversión Activa)

El miedo a quedar obsoleto por la automatización o la Inteligencia Artificial no se combate frenando la tecnología, sino dándole herramientas al laburante para que no quede a la intemperie.

  • Seguro de Paro Formativo: Transformar el subsidio por desempleo tradicional. Que el trabajador que pierde su puesto reciba un incentivo económico extra si se vincula de forma inmediata a cursos de reconversión técnica en áreas de alta demanda regional.

  • Capacitación en el lugar de trabajo: Crear fondos específicos (a través del INEFOP) para que las micro y pequeñas empresas puedan capacitar a sus empleados en nuevas tecnologías antes de que sus tareas queden obsoletas, financiando el tiempo que el trabajador dedica a estudiar dentro de su jornada.

Eje 2: Blindaje al Empleo Juvenil y Primer Trabajo

Para cortar el círculo vicioso de "no tengo trabajo porque no tengo experiencia, y no tengo experiencia porque no me dan trabajo", se propone:

  • Sistema de Aprendizaje Colectivo: Fortalecer los programas de empleo juvenil vinculando a los centros educativos UTU con las realidades productivas de cada departamento. No como pasantías precarias, sino como contratos de aprendizaje tutelados, donde el Estado subsidie parte del salario y la seguridad social durante el primer año.

  • Bachillerato Productivo Territorial: Adaptar los planes de estudio de la educación media en el interior para que respondan directamente a las necesidades del entorno social y económico de la zona, evitando el desarraigo de los gurises y la falta de oportunidades locales.

Eje 3: Descentralización y Apoyo a la Economía Social e Interior

La incertidumbre golpea más fuerte donde las opciones de empleo son limitadas. Es clave diversificar la matriz productiva fuera de la capital.

  • Polos de Desarrollo Regional: Incentivar la instalación de pequeñas industrias de procesamiento de materias primas o servicios en las capitales del interior y zonas fronterizas, reduciendo la dependencia exclusiva del comercio de frontera o de la zafra agrícola.

  • Fomento a Cooperativas y Emprendimientos Locales: Facilitar el acceso al crédito soberano, asistencia técnica y exoneraciones fiscales iniciales para cooperativas de trabajadores, proyectos asociativos y pequeños productores. La economía solidaria arraiga el empleo a la tierra y a la comunidad, haciéndolo menos vulnerable a los vaivenes de las grandes corporaciones.

Eje 4: Fortalecimiento de la Negociación Colectiva y Combate a la Informalidad

La estabilidad laboral no solo depende de la tecnología, sino de las reglas de juego.

  • Consejos de Salarios con Visión de Futuro: Incorporar en las mesas de negociación tripartita (Estado, empresas y sindicatos) cláusulas específicas sobre condiciones de trabajo frente a los cambios tecnológicos, regulando el teletrabajo, el derecho a la desconexión y la estabilidad laboral.

  • Formalización de Cercanía: Simplificar y abaratar los procesos de registro para el trabajador independiente o de baja escala (monotributo), garantizándole el acceso completo a los derechos de seguridad social (salud, asignaciones, jubilación) para que la informalidad deje de ser la única salida en los momentos de crisis.

Resumen de la Estrategia


Una última consideración: Una propuesta de este tipo entiende que el trabajo es mucho más que una transacción de horas por dinero; es el eje ordenador de la vida comunitaria y de la dignidad de las personas. Por eso, cualquier salida duradera requiere el compromiso y la voz de los propios trabajadores organizados en el territorio.






martes, 16 de junio de 2026

Incertidumbre laboral



1. La Percepción del Trabajador: El Miedo a Perder el Empleo

La incertidumbre tiene una pata subjetiva muy fuerte. Estudios de opinión pública en el país (como los monitores laborales de Equipos Consultores) reflejan que el temor a perder la fuente de trabajo es cíclico, pero estructural:

  • Preocupación constante: Entre un 30% y un 35% de los trabajadores ocupados en Uruguay manifiestan sentirse "bastante o muy preocupados" por la estabilidad de su puesto actual.

  • Incertidumbre por ingresos: Muchas veces la inquietud no es solo el desempleo total, sino la inestabilidad de las horas trabajadas o la pérdida de poder adquisitivo frente al costo de vida regional.


2. Los Grupos Más Afectados por la Inestabilidad

La incertidumbre laboral no se reparte de forma equitativa; golpea con más fuerza en ciertos sectores de la sociedad:

Los Jóvenes (18 a 24 años)

Es el sector con mayor "vulnerabilidad estructural". La tasa de desempleo juvenil suele duplicar o triplicar la tasa general del país. El mayor factor de incertidumbre aquí es la falta de experiencia previa y la deserción en la educación media, lo que empuja a muchos gurises a empleos informales, zafrales o de altísima rotación.


El Interior del País

Existe una brecha territorial histórica. Mientras Montevideo y la zona metropolitana concentran el empleo en servicios y tecnología, los departamentos del litoral norte (como Salto, Paysandú o Río Negro) y algunas zonas del este sufren tasas de desempleo más altas e incertidumbre vinculada a los vaivenes del comercio fronterizo y la producción agropecuaria.

El Trabajador Informal

Aunque Uruguay tiene niveles de formalidad y cobertura de seguridad social relativamente altos en el contexto latinoamericano, cerca de una quinta parte de los trabajadores carece de aportes. Para ellos, no existe el "colchón" del subsidio por desempleo, lo que eleva la incertidumbre al máximo ante cualquier crisis de salud o caída de la actividad económica.


3. Las Nuevas Amenazas: Automatización e Inteligencia Artificial

Un ingrediente moderno de la incertidumbre es el avance tecnológico. El Instituto Cuesta Duarte, en análisis recientes, destaca el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) y la automatización en la plaza uruguaya:

  • Exposición al cambio: Entre el 26% y el 38% de los empleos en Uruguay están expuestos a tareas que pueden ser afectadas o transformadas por la IA generativa.

  • El desafío de la reconversión: Las tareas administrativas y de servicios básicos son las que más rápido están cambiando. Esto genera una enorme incertidumbre en el trabajador maduro, que ve cómo las habilidades que utilizó toda su vida empiezan a quedar obsoletas si no media una capacitación continua.


4. Radiografía General del Mercado (Resumen de Factores)

Factor de RiesgoImpacto PrincipalSector Clave
Brecha EducativaDificulta el acceso a puestos estables.Jóvenes sin terminar bachillerato.
Cambio TecnológicoAutomatización de tareas repetitivas o administrativas.Sector servicios y comercio.
Factores Climáticos y FronterizosInestabilidad en la demanda de mano de obra.Agro, turismo y comercios del interior.

 

A modo de reflexión: El gran desafío del Uruguay actual no pasa únicamente por "crear puestos", sino por la calidad y la sostenibilidad de los mismos. La negociación colectiva y el rol de las instituciones de formación técnica resultan herramientas clave para que la reconversión tecnológica y los cambios económicos no se traduzcan en más desprotección para el laburante de a pie.

 

 

 

 

lunes, 15 de junio de 2026

Sobrevivir con 25.000 pesos




Según los datos más recientes, aproximadamente medio millón de trabajadores uruguayos (503.000 en 2024) ganaron menos de $25.000 líquidos mensuales, lo que representa el 30% de la población ocupada del país .

Sin embargo, esta cifra solo contempla a quienes tienen un empleo. La cantidad total de personas que viven con ese nivel de ingreso es aún mayor si se considera que muchos de esos salarios sostienen hogares completos y que los jubilados más vulnerables también perciben montos cercanos o inferiores a esta línea.

A continuación, un desglose detallado de estos grupos.


¿Cuántas personas ganan menos de $25.000?

Los informes del Instituto Cuesta Duarte, basados en datos de la Encuesta Continua de Hogares del INE, permiten trazar un perfil claro de los "25.000 pesistas" en Uruguay :

  • Magnitud: En 2024, unos 503.000 trabajadores ocupados recibían ingresos líquidos por debajo de los $25.000 mensuales, un 30% del total de ocupados.

  • Distribución por ingreso: Dentro de ese grupo, 153.000 personas ganaban menos de $15.000**, y las **350.000 restantes se ubicaban en la franja de $15.000 a $25.000 .

  • Brecha de género y edad: El fenómeno afecta más a las mujeres (32% de las ocupadas) que a los hombres (29%). Los jóvenes son el colectivo más vulnerable: el 51% de los asalariados menores de 25 años gana menos de $25.000 .

  • Distribución geográfica: Es un problema más arraigado en el interior del país (192.000 trabajadores) que en Montevideo (101.000) .

  • Sectores más afectados: La precariedad salarial se concentra en rubros como el comercio (75.000 personas), servicio doméstico (39.000), agropecuario (32.000), industria manufacturera (28.500) y hotelería/restaurantes

La situación de los jubilados

El problema no es exclusivo de los trabajadores activos. El sistema de pasividades también muestra una realidad alarmante:

  • Jubilaciones en la frontera: Se estima que unos 140.000 jubilados y pensionistas reciben ingresos que los colocan justo en el límite de la línea de pobreza en Montevideo (que ronda los $20.000) .

  • Pensiones por sobrevivencia: Este es el grupo más castigado. Cerca de 227.000 personas que reciben este tipo de pensión perciben en promedio $19.442 mensuales, una cifra que se encuentra por debajo del umbral de pobreza en la capital .


¿Qué significa vivir con $25.000 en Uruguay?

Es crucial entender por qué esta cifra es tan relevante. El principal motivo es que $25.000 se encuentra por debajo del costo de una vida digna según las propias mediciones oficiales .

  • Por debajo de la Canasta Básica: Mientras que el salario mínimo ronda los $25.000, la Canasta Básica Total (CBT) para un individuo ya supera los **$26.000** . Esto significa que, técnicamente, un trabajador de tiempo completo o un jubilado con el ingreso mínimo son considerados pobres.

  • La "pobreza trabajadora": Este fenómeno describe a quienes tienen un empleo formal pero sus ingresos no alcanzan para cubrir sus necesidades básicas. Según los datos, 123.000 personas pobres en Uruguay trabajan por un ingreso inferior a los $25.000 .


En resumen

Respondiendo directamente a tu pregunta, no hay una cifra única, pero sí podemos afirmar que el universo de personas que viven con $25.000 o menos en Uruguay supera ampliamente el medio millón de trabajadores, a los que hay que sumar cientos de miles de jubilados y las familias que dependen de esos ingresos. Es una realidad que afecta al 30% de la fuerza laboral y que evidencia una profunda brecha entre el crecimiento económico del país y el bolsillo de sus ciudadanos

 Vivir para trabajar: la historia de Horacio y sus estrategias para sobrevivir con un sueldo de cocinero de $25.000
 

Tres de cada diez uruguayos cobran un salario sumergido que no les alcanza para pagar las cuentas. En esta entrega de Periplo, Horacio cuenta sus malabares para llegar a fin de mes.