miércoles, 22 de septiembre de 2021

Globalistas versus soberanistas


 

Indisciplina Partidaria
21 septiembre 2018
Por Hoenir Sarthou


En los años 60 y principios de los 70, las cosas eran claras: se era “de izquierda” o se era “de derecha”. Ese eje nítido tendía a subsumir cualquier otra dicotomía ideológica y, simplificando un poco, ponía de un lado a los partidarios del socialismo estatista y de la economía centralizada y planificada, y, del otro, a los partidarios de la propiedad e iniciativa privadas y de la economía de mercado.
Pasada la dictadura, quizá desde fines de los años 80 o principios de los 90, las cosas se hicieron menos claras. Apareció en debate otro eje: el de las libertades y derechos humanos e identitarios. Los “nuevos derechos” y las reivindicaciones identitarias (primero mujeres, luego gays, trans, minorías raciales, consumidores de marihuana, etc) conformaron el nuevo eje. Y en torno a él se perfilaron dos tendencias: la “tradicional- conservadora”, y la “liberal-progresista” (esos nombres no van a gustar a tirios ni a troyanos, pero de alguna forma hay que referirse a esas sensibilidades contrapuestas).
Lo complejo es que el surgimiento de un nuevo eje no anula al anterior. Así, hay gente “de derecha” que es liberal-progresista en las costumbres. Y hay izquierdistas que son tradicional-conservadores en materia de derechos y costumbres. Y viceversa en los dos casos.


Lo que definitivamente complica el panorama en esta segunda década del Siglo XXI es la aparición de un tercer eje, conformado en torno a la globalización.

La llamada “globalización” es un fenómeno todavía en curso, que no podemos describir del todo por falta de perspectiva. Tiene origen en la formidable acumulación de capital y de tecnología ocurrida entre fines del Siglo XX y comienzos del XXI. Por primera vez en la historia, ciertos intereses económicos particulares tienen la capacidad de tomar decisiones que pueden afectar al planeta entero.
Las políticas financieras, la tierra, el agua, los recursos energéticos y alimentarios, el valor del dinero, las guerras y el aparato militar, la situación ambiental, la información que circula por los medios formales e informales de comunicación, las políticas estatales, la investigación científica y social, los contenidos ideológicos implícitos en la formación impartida por muchas universidades, e incluso el discurso de los organismos internacionales (ONU, Banco Mundial, etc.), están cada vez más determinados por corporaciones económicas sin asiento territorial determinado. Además, una sofisticada ingeniería societaria hace difícil saber quién controla realmente a esas corporaciones.



Pero la globalización no es ya sólo un fenómeno económico. Los Estados –incluso los muy poderosos- son cada vez más débiles frente al empuje imparable de las corporaciones. Así, las decisiones políticas y los ordenamientos jurídicos se someten, a menudo sin violencia, a los tratados, los criterios de “gobernanza”, las normas y tribunales internacionales y los “protocolos de buenas prácticas” que promueven, financian y exigen las corporaciones como requisitos para recibir inversión y no quedar “aislado del mundo”.
No menos fuerte es la globalización ideológica y cultural. No hablamos sólo de publicidad o de influencia directa. Las donaciones, becas y proyectos de investigación financiados por ciertas fundaciones (Ford, Rockefeller, Soros, etc.) son en gran medida un traspaso de dinero del mundo corporativo al mundo académico e intelectual. Traspaso con condiciones, claro. Porque quien financia la investigación determina qué se investiga, y, a menudo, a qué conclusión se llega. No es de extrañarse, entonces, que en todas partes del mundo se impongan las mismas modas ideológicas y convicciones “científicas”. Si la financiación es la misma, las conclusiones tienden a ser las mismas. Lo cierto es que las convenciones ideológicas que rigen al mundo no son ya delineadas por los Estados o los gobiernos, sino por los “tanques de ideas” de las corporaciones y por los científicos, intelectuales y artistas financiados por ellas.
Pero toda acción genera una reacción. La globalización genera también resistencias locales que, a los efectos de este artículo, identificaré como resistencias “soberanistas”, porque, bajo la forma de movimientos de protesta, acciones judiciales, denuncias ambientales y afirmación de tradiciones culturales, reivindican la soberanía institucional, económica, ambiental y cultural sobre un territorio que, al menos en teoría, fue hasta hace poco un Estado. Lo que para el globalismo es “abrirse al mundo”, para el soberanismo es el avasallamiento del espacio republicano de decisión democrática y la destrucción de una tradición cultural.
La dicotomía globalismo – soberanismo, sin anular otros ejes ideológicos, explica algunas cosas. Por ejemplo, que gente que se proclama “de izquierda” se muestre proclive a la inversión extranjera, a la “apertura económica al mundo”, y confíe en organismos como la ONU o el Banco Mundial. O que gente que se considera “de derecha” abomine de la megainversión extranjera y reclame al Estado que la limite, la regule y le cobre impuestos. También explica otros cruces llamativos. Como que gente que es liberal-progresista en las costumbres desconfíe de la nueva agenda de derechos por su vinculación con el capital financiero global. O que gente tradicional-conservadora, como algunos de nuestros legisladores blancos, vote sin chistar la nueva agenda de derechos porque está respaldada por la ONU y cuenta con financiación corporativa.

Cabe preguntarse si el eje globalismo – soberanismo estará llamado a provocar una revolución copernicana en los sistemas políticos nacionales.
En Uruguay, por el momento, no aparece explícito en el debate político formal. Ninguno de los partidos con peso parlamentario se proclama antiglobalista o soberanista.
Sin embargo, el tema late con fuerza en ciertos reclamos ciudadanos y lo hará más en los conflictos sociales, ambientales, tributarios, jurídicos, educativos, culturales, tecnológicos y laborales que se adivinan para un futuro nada lejano.
Quizá la pregunta sea cuánto tardaremos en asumirlo y en referirnos a él con nombre y apellido.




martes, 21 de septiembre de 2021

La concesión del ex hotel Las Delicias

¿En manos de quién quedó?

 

El exsubsecretario de Turismo, Benjamín Liberoff, asumió como suplente de Mario Bergara para plantear sus consultas [al ministro de Turismo Tabaré Viera] que este martes se quedó sin algunas respuestas en su comparecencia al Parlamento. La principal estuvo referida al hotel Las Delicias que, en la parada 24 de la Playa Mansa de Punta del Este, es propiedad del ministerio. Fue concesionado el 2 de junio de 2004 a la firma Costa Naturali SA, por un plazo de 20 años renovable otros diez más. Pero este martes Liberoff sacó a relucir una publicación efectuada en el Diario Oficial, fechada el 24 de agosto del año pasado, en la que se avisa que Costa Naturali le «venderá» ese establecimiento comercial a la firma Galiza SA.

 Por Carlos Pelaez
 

Hasta agosto del año pasado el viejo hotel Las Delicias, hoy llamado Serena, estaba concesionado a la empresa Costa Naturali S.A. encabezada por el empresario Eduardo Abulafia.
Pero el 20 de agosto del 2020 un aviso publicado en el diario Oficial daba cuenta que “Costa Naturali S.A. venderá a Galiza S.A. el establecimiento comercial Hotel Serena sito en rambla Claudio Williman parada 24”.


 


Si el aviso ya era llamativo porque lo que se vendía no era el establecimiento sino la concesión del mismo, mucho más llamativo era lo que seguía en ese aviso oficial.
“ Acreedores presentarse de lunes a viernes entre las 14 y las 18 horas en avenida Roosevelt parada 16, edificio Stradivarius, local PB “Estudio Notarial”, Punta del Este”.


Varias fuentes empresariales de Punta del Este identificaron ese Estudio como propiedad de Elbio Rodríguez, conocido prestamista y hasta el 20 de agosto pasado asesor del ministro de Turismo, Germán Cardoso.
Un aviso publicado en el diario Oficial el 14 de agosto del 2020 identifica a Rodríguez en ese local como administrador del Estudio Notarial.
Las normas legales permiten la venta de una concesión siempre y cuando la operadora siga siendo la misma empresa, es decir, se puede vender el paquete accionario sin otro trámite más que dar cuenta al organismo que concesiona sobre esa modificación. Además se debe informar al BCU y a la DGI los nombres de los integrantes de la nueva sociedad, que permanecen “en reserva” a todo otro efecto, salvo para la Justicia.
Pero si se pretendiera cambiar de Sociedad hay que cumplir un trámite ante el ministerio de Turismo identificando, entre otras cosas, a los integrantes de esa sociedad y la información ya no es reservada.
El 14 de enero de este año la empresa Costa Naturali S.A., que se había prometido en venta a Galiza S.A , convoca a asamblea de accionistas para el 5 de febrero en Soriano 1729 oficina 1 con el siguiente orden del dia: 1. Designación de Presidente y de Secretario de la Asamblea. 2. Aceptación de renuncia del Directorio. 3. Designación de Directorio de la Sociedad. 4. Cambio en la propiedad del paquete accionario de la Sociedad. 5. Plan de Negocios. 6. Situación de endeudamiento y necesidad de nuevos fondos. 7- Registro acuerdo de accionistas. 8. Revocación de los poderes otorgados a la fecha. 9. Designación de accionistas para firmar el acta.
Finalmente ¿se optó por cambiar de accionistas en lugar de empresa para que los accionistas no pudieran ser identificados, salvo con orden judicial? ¿quienes integran Galiza S.A.? ¿qué papel tiene Costa Naturali S.A:?



¿Quién controla el hotel?
A principios del pasado mes de julio el diputado frenteamplista por Maldonado, Eduardo Antonini, curso un pedido de informes al ministerio de Turismo sobre la situación del hotel Serena.
“Nos encontramos desde el año pasado con una situación de abandono del hotel Serena”, dijo el legislador al ser consultado en el periodístico Frecuencia Abierta de Aspen FM, y “es un lugar muy preciado”, y el único hotel emplazado en la costa y sobre la arena “Es un bien inmueble de gran valor”, acotó.
El portal Maldonado Noticias informó que “Antonini recordó que ya el año pasado, antes de la temporada de verano había realizado otro pedido de informes sobre la situación del establecimiento, porque estaba cerrado y para saber si por algún motivo había caído la concesión. Pero aseguró que la respuesta, muy demorada, fue escueta”.
“Nos contestaron tarde”, y pasó el verano y la única respuesta fue que efectivamente el hotel Serena se encontraba cerrado, lo que cualquier vecino de Maldonado o Punta del Este sabía, pero no se brindaron otros detalles dando cuenta de las causas de esa situación.
El legislador dijo que pasó el tiempo y “estamos preocupados” porque la situación sigue incambiada, en medio de rumores de todo tipo que hablan sobre cambios de concesionario y otros del posible destino futuro del establecimiento, por lo cual pretende obtener información oficial.
Entre otras cosas, Eduardo Antonini pretende saber si la concesión otorgada cuando Pedro Bordaberry era el titular del Mintur sigue en pie, si hubo cambios y en ese caso de qué manera se hicieron. “Queremos saber cuál es la figura legal si es que hay una nueva concesión o hay alguien que esté a cargo”.
Hoy todos los que pasan frente al hotel, que son muchos porque está ubicado justo al ingreso de Maldonado, verán que el hotel está en refacciones. Y muchos han visto a Elbio Rodríguez dirigiendo o controlando los trabajos, aún ahora que ya está fuera del ministerio.

 


Un historia oscura
Cuenta la historia de Maldonado que “construido en el año 1890 como molino de harina, posteriormente transformado en primer puerto mercante de Punta del Este, fue inaugurado oficialmente en enero de 1941 como hotel Las Delicias. En 1984 fue reinaugurado, totalmente refaccionado, como Instituto Municipal de Estudios Turísticos. En el 2003 la intendencia de Maldonado decidió pasarlo al ministerio de Turismo y el 26 de marzo del 2004 fue concesionado a privados. Actualmente se denomina hotel Serena”.
El proceso de concesión a privados dejó muchas dudas.
El 26 de febrero del 2004 el ministerio de Turismo, entonces a cargo de Pedro Bordaberry, rechazó la oferta presentada por la empresa Costa Naturali S.A.
El 5 de marzo la empresa se presentó nuevamente solicitando ser “contratada en forma directa”. El 26 de marzo el ministerio “autorizó la contratación en forma directa de la concesión por 20 años de la explotación del Hotel Las Delicias de Punta del Este, con la empresa Costa Naturali S.A., en un todo de acuerdo con las bases y especificaciones del Pliego Particular de Condiciones, para la Licitación Pública Nro. 06/03 aprobado oportunamente”.
En el año 2015 el ministerio de Turismo, dirigido entonces por Lilian Kechichian, aprobó una prórroga de la concesión por otros 10 años.
La empresa Costa Naturali estaba presidida por Eduardo Abulafia.
Según informó el semanario Brecha el 3 de agosto del 2018 “entre 1996 y 2003 Abulafia enfrentó 17 procesos civiles por su actuación empresarial en el rubro automotor. Dos de ellos aún se mantienen vigentes, según registros públicos a los que accedió Brecha.
Uno de ellos fue iniciado por la Dirección General Impositiva (DGI) en 2000. El fiscal demandó a Vehículos Industriales SA y a Eduardo Abulafia Salinas por adeudos tributarios. En esa causa el Juzgado Civil de 7º Turno dispuso un embargo genérico de bienes por 18,6 millones de pesos, que fue reinscripto cada cinco años, sin que la DGI pudiera cobrarse la deuda”.
Cómo alguien que tenía embargos y deudas con la DGI pudo contratar con el Estado es algo que resulta inexplicable.



Entonces Abulafia, que había sido nombrado por el presidente Tabaré Vázquez como presidente de la Comisión Organizadora del Mundial 2030 en Uruguay”, también era candidato a presidir la AUF, pero la Conmebol lo rechazó por todos sus malos antecedentes comerciales y judiciales.
Más inexplicable es lo que informamos en el programa Rompkbzas el 7 de agosto del 2018: “Abulafia es socio de un lavador de dinero en una sociedad panameña”.
En su condición de operador del hotel Serena – ex Las Delicias - pasó a ser directivo del Centro de Convenciones de Punta del Este (CIEPE)
Este Centro fue una obra impulsada por el ex intendente Oscar De los Santos para la cual la intendencia, los ministerios de Economía; de Turismo y la Corporación para el Desarrollo aportaron poco más de 35 millones de dólares para la compra del predio, la construcción del edificio y su equipamiento. La operativa fue concesionada a un consorcio argentino e inaugurado en el año 2015.
Los concesionarios deben pagar un canon a la intendencia y dar cuenta previa de cualquier cambio societario.
Sin embargo a principios del 2016 uno de los socios argentinos vendió su parte sin dar aviso al gobierno departamental. En su lugar ingresó una empresa local, integrada por empresarios esteños.
Entre los directivos del Centro de Convenciones estaban Eduardo Abulafia y el también empresario hotelero Alvaro Ignacio Manzino Israel.
En el año 2006 Manzino fue acusado de lavar dinero producto de la venta de drogas en España en la denominada “Operación Campanita”. Por esa razón fue procesado y marchó a prisión porque, además, tenía un antecedente por estafa. En ese operativo también fue procesado y preso el abogado penalista Carlos Curbelo Tammaro.
Curiosamente el 4 de diciembre del 2015, poco antes de la venta de una parte de la sociedad que dirige el Centro de Convenciones, se constituyó en Panamá una sociedad offshore llamada International Events Investment S.A. cuyos directores son: Alvaro Ignacio Manzino Israel, presidente; Eduardo Abulafia Salinas, tesorero y la esposa de Manzino como secretaria.
Manzino dirige un grupo hotelero (Chic Hoteles) integrado por el hotel Barradas, uno de sus propietarios y constructor fue el contador Nelson Moreira procesado años atrás por una millonaria defraudación fiscal; el hotel del Lago, al que está vinculado el grupo Ortolani (Logia P Due) y el hotel Golden Beach, centro de la “operación Campanita”.
Cómo el socio de un procesado por lavar dinero logró una concesión pública y dirigió el Centro de Convenciones, es inexplicable.



El final
Eduardo Abulafia quién se hizo conocido como dirigente en el fútbol, tuvo una más que azarosa actividad comercial. Él mismo reconocía que se había fundido más de una vez. Sin embargo, gracias a su relacionamiento siempre resurgía.
Pero el viernes 13 de marzo del año pasado llegó el final. Ese día estalló la pandemia en Uruguay y el Poder Ejecutivo prohibió toda actividad pública. El Ministerio del Interior anunció que no se realizaría el Congreso de Interpol previsto en el Centro de Convenciones de Punta del Este.
Abulafia había obtenido pre-contratos por casi 500.000 dólares para varios servicios que, con motivo de ese congreso, se realizarían en el hotel Serena. Además como directivo del Centro de Convenciones recibiría ingresos que le permitirían afrontar diversas deudas.
Ese día perdió todo y su esposa decidió suicidarse, o por lo menos eso estableció la investigación. Presa de una crisis, el empresario permaneció junto al cadáver de la mujer todo el fin de semana hasta el martes 17 cuando avisó a un amigo lo sucedido.
El escenario de la tragedia fue el lujoso apartamento propiedad de la pareja, ubicado en la torre Le Jardin, parada 16 de La Mansa.
Dos fuentes de la administración del citado edificio dijeron que “Abulafia ya no es el propietario”. Otras fuentes indicaron que “como había contraído importantes deudas con Elbio Rodriguez, debió entregarlo para saldar parte”.
Otra parte se habría saldado entregando la concesión del hotel Serena.
Ahora la Comisión Investigadora de Diputados tiene potestades para saber si el asesor del ministro Germán Cardoso está o no vinculado con el mencionado hotel. 

La empresa Galiza S.A. tiene estrecha vinculación con Elbio Rodríguez, 

Informábamos que en agosto del 2020 un aviso publicado en el diario Oficial daba cuenta que “Costa Naturali S.A. venderá a Galiza S.A. el establecimiento comercial Hotel Serena sito en rambla Claudio Williman parada 24”.
Y citaba a “ acreedores presentarse de lunes a viernes entre las 14 y las 18 horas en avenida Roosevelt parada 16, edificio Stradivarius, local PB “Estudio Notarial”, Punta del Este”.
Ese estudio notarial es propiedad de Elbio Rodríguez , conocido prestamista de Maldonado, y hasta el 20 de agosto pasado asesor del ministro de Turismo, Germán Cardoso.
Ahora y de acuerdo a información registral sabemos que la empresa Galiza S.A está estrechamente vinculada a Rodríguez.
Su actual compañera, Sara Tavares ciudadana brasileña, es la presidenta de la sociedad. Y como apoderados fueron designados Diego Rodríguez, hermano de Elbio, y Daniel Reta, ex asesor del ministro Germán Cardoso y socio del International College.
 





Un puente sin fondos

Dineros públicos para UPM
 

20 septiembre 2021

En junio de 2020 el MTOP envió a la Intendencia de Durazno un informe sobre los costos de realizar el desvío del proyecto del Ferrocarril Central (TREN DE UPM) por fuera del área urbana de Durazno.

El mayor costo estaba en la necesidad de construir un nuevo puente sobre el Río Yi que se planteaba como de 1400 metros de largo con uun costo presupuestado de U$S 53 millones.

Según el MTOP ese costo hacía inviable el desvío que sacaría fuera de la ciudad las peligrosas cargas de productos químicos que UPM planea llevar por esa vía diariamente a su planta.

Ahora se propone hacer un nuevo puente de 700m con un costo superior aun al de 1400m que se consideró inviable.

 >>> Un Tren Sin Fondo

 COMUNICADO DE PRENSA
Un tren sin fondo.

Desde los colectivos que nos oponemos a que el tren de UPM pase por la zona urbana de nuestras ciudades vemos con profunda preocupación los trascendidos respecto del puente ferroviario sobre el río Yi en Durazno y sus implicancias en el costo de este tren para una empresa que tendrá que pagar la ciudadanía.

Entre las obligaciones asumidas en el contrato firmado entre la empresa UPM y el gobierno uruguayo en 2017, se encontraba la de construir una vía férrea desde la futura planta de celulosa en Paso de los Toros hasta el puerto de Montevideo.

Desde que se inició la obra los vecinos hemos sido perjudicados de diversas formas. Hay casas que han sido afectadas por los movimientos de tierra, inundaciones, obstrucciones de desagües, cortes de agua, luz y otros servicios, pérdida de acceso a nuestros hogares, entre muchas otras afectaciones.

Aunque se destruyeron numerosas estaciones que habían sido declaradas Patrimonio Nacional, en el costo de la obra, de más de 2220 millones de dólares, se incluía refaccionar el viejo y emblemático puente sobre el río Yi. Ésta fue la principal razón por las cual el Ministerio de Transporte (MTOP) no aceptó la opción planteada por los vecinos de Durazno que proponían un trazado alternativo para que los trenes con químicos peligrosos no pasaran por el área urbana de la ciudad.

En ese momento el MTOP le hizo saber a la Intendencia de Durazno (IMD) que un nuevo puente al este de la ciudad tendría una longitud de 1400 metros y que costaría US$ 53 millones de dólares que se sumarían al costo del proyecto.(1)

En la propuesta ciudadana se conservaba la vía actual para el pasaje de trenes livianos de pasajeros, se evitaban peligrosas curvas y se hacía un trazado 20% mas corto que el actual.

Ahora el consorcio constructor del tren de UPM propone sustituir el histórico puente por otro. Ante  la oposición ciudadana se habla de reforzar el viejo puente, como marca el contrato, con un costo previsto de US$ 14 millones previendo que si los estudios posteriores no le dan una vida útil superior a los 20 años se haría uno paralelo al actual. Ese nuevo puente, costaría unos 55 millones de dólares, más caro que el que proponían los vecinos por un puente que era el doble de largo.

Al costo del nuevo puente, que parece ser aceptado por el MTOP, se le suman los sobrecostos por movimientos de tierra y otras consideraciones que se detallan en el informe de bolsa del Fideicomiso CAF-AM Ferrocarril Central  (2) y sobre los que no hay mención en la web del MTOP, elevando en decenas y posiblemente centenas de millones de dólares el costo de la infraestructura ferroviaria para UPM.  

En momentos en que se discute acaloradamente a todo nivel por la asignación de menos de 20 millones de dólares en la Rendición de Cuentas, resulta escandalosa la liviandad con que se manejan los dineros públicos para satisfacer las necesidades de UPM. (20 de setiembre 2021)

Organizaciones:
No al tren de UPM Montevideo;
No al tren de UPM Colón;
No al tren de UPM Canelones
Por otro trazado La Paz;
No al tren de UPM Progreso;
Otro Trazado,Florida;
Vecinos de 25 de mayo No al tren de UPM;
Una nueva Vía, Durazno

 

 

 

 

lunes, 20 de septiembre de 2021

Un fogón por Colonizacion




Hay plata, recursos y riqueza, pero es necesario discutir la distribución
19 septiembre 2021
Alvaro Pan Cruz

El sábado 18 de setiembre tuvo lugar un fogón en la chacra 15 de Enero, en Ruta 3 y la entrada de ALUR, en Bella Unión, donde se debatió acerca del presente y sobre todo, del futuro del Instituto Nacional de Colonización (INC).

Convocado por la Mesa Nacional de Colonos y de la Asociación de Funcionarios de Instituto Nacional de Colonización (AFINCO) se llevó a cabo este fogón que contó con el apoyo de la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas (UTAA) y de la Intersindical de Bella Unión.

El tema de la convocatoria era tan claro y complejo: “el recorte de compra de tierras para el Instituto Nacional de Colonización”.

En representación de UTAA, Susana Troche, aseguró que las tierras del INC son un patrimonio del país y que, por lo tanto, los trabajadores tienen derecho a acceder “a un pedazo de tierra”. 

Leyó luego un documento elaborado por la dirección de esa histórica organización sindical en la que se asegura que van a comprometer a las autoridades competentes para lograr “una reforma real y generosa, porque el acceso a la tierra es un derecho”.

 

“Manejando menos de un 4% de la superficie del país, hay cinco mil familias que están vinculadas a las políticas de Colonización (…) y “el 27% de la producción familiar de este país”, depende de dicho Instituto.

Otro de los oradores, Álvaro Moraes, representante de AFINCO, puso el énfasis en la importancia de Colonización como un instrumento de desarrollo rural y productivo.

En ese sentido aseguró que no sólo los recortes previstos son malos, sino que es necesario ampliar las capacidades del Instituto para que más trabajadores puedan permanecer en el campo, y que otros puedan retornar al ámbito rural. Basó este requerimiento en datos del último censo que muestra que los productores de menos de 100 hectáreas (ha) están “desapareciendo del campo”.

Complementó luego con otro dato acerca del tema presupuestal. En la actualidad, con el presupuesto que se prevé recortar en la Rendición de Cuentas, Colonización sólo está en condiciones de atender a poco más de un 10% de los aspirantes a colonos que tienen el perfil para serlo.

 


“Los nietos nuestros, van a encontrar un país aún más pobre que el que vivieron nuestros hijos y lo único que hace la diferencia es aprender a trabajar, y yo creo que para eso la tierra va a seguir haciendo la diferencia”, Mario Tedhy.

Por la Mesa Nacional de Colonos, habló en esta ocasión Mario Tedhy que dijo estar convencido que “hasta lo que se hace mal en Colonización, da muy buenos resultados sociales”.

En su intervención repasó un intercambio que mantuvo con un productor y fue analizando dónde estuvo cada uno de los “fracasos” de la actividad que emprendió, intercalando críticas y autocríticas. Por ejemplo mencionó que “una de las cosas que muchas veces nos ha hecho mal, es confundir la falta de rentabilidad con fracaso productivo”.

>>> Audios

https://www.apu.uy/sites/default/files/media/2021-09/SUSANA%20TROCHE.mp3

 https://www.apu.uy/sites/default/files/media/2021-09/ALVARO%20MORAES%20AFINCO.mp3

https://www.apu.uy/sites/default/files/media/2021-09/MARIO%20TEDHY.mp3

https://www.apu.uy/noticias/hay-plata-recursos-y-riqueza-pero-es-necesario-discutir-la-distribucion



domingo, 19 de septiembre de 2021

El Auschwitz del ministro Heber

Horror
 

 

En el Modulo 11 del Comcar 4 presos tenían secuestrado a un interno que presentó problemas nutricionales; le negaban comida a uno que recuperó la libertad hace 2 días. Lo torturaban. Cuentan que parece salido de un campo de concentración por la desnutrición

Un interno de 28 años fue diagnosticado con un cuadro de desnutrición

Por Agustín Borges | 18 septiembre, 2021

Según el Ministerio del Interior el preso fue maltratado y extorsionado por sus compañeros de celda. Un interno de 28 años fue diagnosticado con un cuadro de desnutrición luego de un funcionario de penitenciaria lo llevo a enfermería por su estado de salud. Según informó el Ministerio del Interior el recluso fue maltratado y extorsionado por sus compañeros de celda.
El Instituto Nacional de Rehabilitación sostuvo que se “desconocía” la situación a pesar de que cuentan con guardia policial semanalmente recorriendo el módulo 11. Por otro lado, aclararon que siete de 750 internos que se encuentran el modulo tienen cuadro de bajo peso

Las fotos del preso desnutrido tienen editado el fondo ya que había inquietud oficial en cárceles, no por el hecho, sino por saber quién tenía las fotos y cómo.

 Fotos de la víctima. Es horrible. No se sostiene más esto. Es inexplicable como no hay un estallido de motines carcelarios.

 

El grado de desnutrición luego de haber estado secuestrado 40 días por otros cinco presos en el módulo 11 del Comcar. ¿Responsables ante tanta falta de control?

Este hombre de 29 años está preso por rapiña hace 4 meses. Es primario, padre de dos hijos. Según dijo al personal de salud, 5 presos lo tuvieron secuestrado en una celda durante 40 días.

Hasta el momento no se sabe si hay alguna investigación judicial porque la víctima no denunció a nadie, dijeron del ministerio. Si los funcionarios , ante hechos en apariencia delictiva en su área de trabajo están obligados a hacer la denuncia, entonces tenemos:jerarcas ministeriales, jerarcas carcelarios, el médico del Comcar, los miembros de ASSE, el comisionado, otros policías. ¿Y el fiscal de turno? ¿Será que, además de insensibles, ineficientes y corruptos, también falta dignidad y coraje? Además de respeto por la ley, obvio. 
 

El secuestro en el módulo 11 del Comcar rompe los ojos y evidencia la crisis carcelaria.
Es un módulo de 750 personas que prácticamente no tiene personal.
El relato ya no se sostiene.
Es hora de asumir que se necesita profesionalizar la gestión política y dejar de improvisar.

Hay más muertes que nunca: 54 en lo que va de 2021, mientras en todo 2020 hubo 48 casos. Y menos oportunidades de rehabilitación: en 2020 bajaron de 27% a 11%. El “Plan Dignidad” no puede ser solo una estrategia de marketing sin contenido, sin políticas y sin presupuesto.