domingo, 24 de mayo de 2026

Los think tanks uruguayos

 




Por Nicolás Centurión

La Red Atlas y la batalla cultural del siglo XXI

“La mejor manera de influir en una sociedad es que nadie note que estás influyendo”. La Red Atlas en Uruguay: think tanks, empresarios, economistas, universidades privadas, embajadas, medios y políticos conectados por una misma idea: disputar la “batalla cultural”.

 Hay organizaciones uruguayas que hace décadas forman dirigentes, producen discursos económicos y construyen sentido común. Muchas veces aparecen como espacios “técnicos” o “académicos”. Pero detrás hay redes internacionales, financiamiento y estrategia política.

Nombres conocidos, conexiones inesperadas y datos difíciles de ignorar. Think tanks premiados por Atlas. Economistas formados en Chicago. Empresas multinacionales financiando centros de ideas y hasta organizaciones registradas en la misma dirección que la Embajada de EEUU.

Una de las frases que más me quedó de toda la investigación fue esta: “No buscan ganar elecciones. Buscan que las ideas ya estén instaladas antes de que alguien vote”. Y quizás eso explica muchas cosas del Uruguay actual.
 
La Red Atlas opera en más de 100 países y conecta a cientos de organizaciones liberales y conservadoras. Uruguay no es una excepción. Hace años que esta estructura trabaja acá. Silenciosamente.

  ¿Quién produce las ideas que después terminan pareciendo “naturales”? El ajuste. Las privatizaciones. El Estado mínimo. La meritocracia. La antipolítica. Nada nace solo

También encontré vínculos regionales, financiamiento internacional y conexiones con figuras muy influyentes de la política y la economía uruguaya. Algunas están a la vista. Otras no tanto.

La investigación completa sobre los think tanks uruguayos, la Red Atlas y la disputa ideológica en América Latina. 

 En el tablero de la política global existe una maquinaria silenciosa pero eficaz que opera desde la academia, los medios de comunicación y los centros de estudios. No dispara balas, pero diseña las ideas que legitiman ajustes, desregulaciones y traspasos de poder del Estado al mercado.
Se trata de Atlas Network (Red Atlas), una mega organización paraguas con sede en Washington D.C. que conecta a más de 450 think tanks en más de 100 países. Su misión explícita es promover la libertad individual, el libre mercado y el Estado limitado. Pero documentos y periodismo de investigación la señalan como uno de los arietes del neoliberalismo en América Latina.
Uruguay, tradicionalmente visto como una isla de estabilidad democrática y paz social, es también un nodo clave en esta red continental. Lejos de ser el «país modelo» que algunos venden al exterior, en su territorio operan al menos cinco think tanks vinculados a Atlas, una constelación de intelectuales orgánicos, economistas formados en Chicago y empresarios que han construido un sentido común neoliberal que permeó gobiernos de todos los signos políticos, incluidos los del Frente Amplio.  https://archivo.presidencia.gub.uy/_web/noticias/2006/05/2006050306.htm


La red madre: de Hayek a Montevideo vía WashingtonParadigma: Friedrich Hayek en het neoliberalisme 

La Red Atlas fue fundada en 1981 por el empresario británico Antony Fisher, discípulo de Friedrich von Hayek. Su inspiración directa fue el Instituto de Asuntos Económicos (IEA) del Reino Unido, que preparó el terreno ideológico para la revolución de Margaret Thatcher. Fisher se propuso un objetivo ambicioso: «cubrir el mundo con think tanks del libre mercado».
El método fue perfeccionado durante la Guerra Fría. Richard Crossman, político laborista británico, lo resumió con precisión: «La mejor manera de hacer propaganda es que no parezca que se está haciendo propaganda». Y eso es exactamente lo que hace Atlas: financia nuevos centros, brinda cursos de organización política y relaciones públicas, y apoya eventos de trabajo en red global. Pero su modelo no se enfoca tanto en producir propuestas innovadoras como en crear organizaciones con credibilidad académica que sean efectivas en la «batalla por las mentes y las almas».
En 2016, solo en apoyos económicos directos, Atlas Network distribuyó 5 millones de dólares entre sus asociados. Sus principales donantes incluyen megacorporaciones como Pfizer, Procter & Gamble, Shell y fundaciones vinculadas a los hermanos Koch y a Richard Mellon Scaife, históricos financiadores de la derecha estadounidense.
En América Latina, Atlas tiene presencia en casi todos los países. Según datos actualizados: 13 entidades en Brasil, 12 en Argentina, 11 en Chile, 8 en Perú, 5 en México y Costa Rica, y 4 en Uruguay (aunque esta investigación documenta al menos cinco centros activos en el país).
CED Uruguay - Centro de Estudios para el DesarrolloEntre ellos sobresalen: el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES) y el Centro para el Estudio de las Sociedades Abiertas (CESCOS). A ellos se suman el IEEM (vinculado al Opus Dei) y, aunque no formalmente parte de Atlas, el Instituto Manuel Oribe y el reciente CEMET del Partido Nacional a lo que se suma SEDE Montevideo vinculado al Partido Colorado.


La «muñeca rusa» uruguaya: una trama de apellidos y poder
El historiador económico Philip Mirowski utiliza el término «muñeca rusa» para describir la superposición de fundaciones, institutos, universidades privadas, estudios de abogados y empresas de medios que difunden el pensamiento neoliberal.
El expresidente Luis Alberto Lacalle de Herrera evaluó positivamente el ...


Luis Lacalle Pou y su padre Luis Alberto Lacalle Herrera fueron expresidentes
El gran patriarca de esta trama fue Ramón Díaz (1926-2017), abogado, economista, fundador del semanario Búsqueda y presidente del Banco Central en el gobierno de Luis Alberto Lacalle Herrera. Díaz fue también presidente de la Sociedad Mont Pèlerin (1998-2000), el club de intelectuales neoliberales fundado por Hayek en 1947. Su libro Historia económica del Uruguay es una biblia para tecnócratas de derecha. Díaz fundó CERES, que hasta hoy es uno de los think tanks más influyentes del país.
La nómina de sus discípulos del poder económico uruguayo: Ernesto Talvi, Jorge Caumont, Carlos Steneri, Isaac Alfie, Javier de Haedo, entre muchos otros. Todos ellos han pasado por cargos en gobiernos de dictadura, democracia restringida y democracia plena, incluyendo los gobiernos del Frente Amplio. Esto revela la permeabilidad ideológica de la izquierda uruguaya frente a las recetas neoliberales.


Los think tanks en detalle

 
1. Centro de Estudios para el Desarrollo (CED)
Es actualmente el socio más visible de Atlas en Uruguay. Su director ejecutivo es Agustín Iturralde (sucediendo a Hernán Bonilla, quien fue galardonado con el Smith Fellowship de Atlas en 2016). El CED tiene alianzas estratégicas con la Fundación Konrad Adenauer (brazo político de la CDU alemana), el Fraser Institute (Canadá), Libertad y Progreso (Argentina) y la Fundación Internacional para la Libertad (FIL) que presidía el escritor Mario Vargas Llosa.

En su consejo académico nacional figuran Martín Aguirre (director del diario El País), Felipe Paullier Olivera (actual Subsecretario General de Asuntos de la Juventud y Director de la Oficina de Juventud de las Naciones Unidas, Director Nacional de la Juventud del Partido Nacional) y Adolfo Garcé (politólogo, columnista).
En el consejo internacional destacan Gonzalo Schwarz (presidente del Archbridge Institute, exdirector de grants de Atlas), Álvaro Vargas Llosa, Cristián Larroulet (exministro de Sebastián Piñera) y Alberto Benegas Lynch (h).
El ex presidente Luis Lacalle se incorporó en 2025 al CED como Fellow Senior y participará principalmente en tres líneas de trabajo: Formación de líderes para el sector público, tanto para líderes políticos como para la alta dirección para la gestión pública, Asesor senior de investigaciones e informes elaborados por el CED y Conferenciante nacional e internacional sobre políticas públicas y desarrollo.
A su vez, se encuentra brindando el curso: Programa Alta Dirección para la Gestión Pública y los docentes invitados son: Agustín Iturralde (Economista y Columnista en el diario El País de Montevideo), Hernán Bonilla (Periodista, economista y comunicador. Fue galardonado con el Smith Fellowship de la Red Atlas en 2016), Nicolás Jodal (cofundador de GeneXus), Azucena Arbeleche (ex ministra de economía en el gobierno de Lacalle), Pablo Mieres (ex ministro de Trabajo en el mismo gobierno y líder del Partido Independiente),


La calle Pou y Asucena Arbeleche
Washington Abdala (Abogado y político: Fue un histórico dirigente del Partido Colorado. Ex embajador de Uruguay ante la OEA en el período de gobierno de Lacalle), Diego Labat (Economista y Contador Público. Fue Presidente del Banco Central del Uruguay (BCU) entre marzo de 2020 y julio de 2024. Fue nombrado Gerente General de la Bolsa Electrónica de Valores del Uruguay (Bevsa) en agosto de 2025).
Nicolás Herrera (Abogado y economista, socio del prestigioso estudio jurídico Guyer & Regules (fue Subsecretario del Ministerio de Economía y Finanzas entre 1990 y 1991, durante el gobierno de Luis Alberto Lacalle Herrera y negociador de la Deuda Externa de Uruguay bajo el Plan Brady. Miembro de la Sociedad Mont Pèlerin. Presidente de la Fundación Impulso, que promueve liceos de gestión privada en contextos críticos. Miembro del Directorio de DESEM – Jóvenes Emprendedores).
Además, , Mercedes Aramendía, Omar Paganini (Ingeniero industrial. ex Ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay. ex Ministro de Industria, Energía y Minería (MIEM) desde el inicio de la administración de Luis Lacalle Pou hasta su pase a Cancillería) e Isaac Alfie (Economista, quien fue Presidente del Banco Central del Uruguay (BCU) durante el gobierno de Jorge Batlle (2000-2005), fue Ministro de Industria y Energía y se desempeñó como Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) en el gobierno de Lacalle Pou. .
2. Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES)



Fundado en 1985 por Ramón Díaz, CERES es el think tank de la élite empresaria uruguaya. Su lista de «socios suscriptores» incluye a UPM, Coca-Cola FEMSA, Itaú, Santander, El País, El Observador, Guyer & Regules, Posadas & Vecino, prácticamente todo el poder corporativo del país.Por el rumbo conocido (CERES presentó visión optimista del futuro de UY)
Su director académico es Ignacio Munyo (doctor en Economía por la Universidad de San Andrés, magíster en la Universidad de Chicago). Entre sus directores previos estuvieron Edgardo Favaro (hoy asesor económico en la OPP), Claudio Sapelli (Chicago Boy), Alejandro Vegh Villegas (dos veces ministro de Economía de la dictadura), Ernesto Talvi y Guillermo Tolosa (actualmente en el FMI).
CERES tiene alianzas con Atlas Network, CATO Institute, Wilson Center, Urban Institute, Libertad y Desarrollo (Chile), Fundación Mediterránea (Argentina), y decenas de think tanks en Europa, Asia y África. Es el nodo más poderoso de la red en Uruguay.


3. Centro para el Estudio de las Sociedades Abiertas (CESCOS)



cescos - CESCOSEl think tank más explícitamente vinculado al aparato de Estados Unidos. Su dirección registrada es Dr. Lauro Muller 1776, la dirección de la Embajada de Estados Unidos en Montevideo. Fue fundado en mayo de 2018 y en 2020 fue reconocido por Atlas como uno de los «Mejores Think Tank nuevos».
Su presidente honorario es Guillermo Valles (ex embajador de Uruguay en Brasil, exvicecanciller). Su director ejecutivo es Pedro Isern (profesor de la Universidad ORT, formado en London School of Economics). CESCOS tiene una temática recurrente contra Cuba, Venezuela y el avance de China en América Latina.
Una de sus actividades centrales es el «Archivo Vegh Villegas» , donde se ensalza la figura del exministro de la dictadura (1974-1975 y 1983-1984). En la presentación de ese archivo, Danilo Arbilla (ex director de Búsqueda) definió a Vegh Villegas como «un viejo y polémico liberal». La liviandad con la que se cuenta su gestión mientras en Uruguay había desaparecidos y torturados es, cuando menos, elocuente.


4. IEEM (Instituto de Estudios Económicos de Montevideo)
Pertenece a la Universidad de Montevideo, institución vinculada al Opus Dei. Su ex director Pablo Bartol fue ministro de Desarrollo Social de Lacalle Pou. Bartol es fundador del centro educativo “Los Pinos”, otra iniciativa del Opus Dei. Fue gerente de proyectos del diario El Observador entre 1995 y 1998. Así como columnista del diario El País entre 1990 y 1993.


5. Otros centros de poder educativo y político

  •  EDUY21: think tank educativo fundado en 2016, presenta como «multipartidario» pero está integrado por figuras como Renato Opertti (hijo del exministro colorado Didier Opertti), Pablo da Silveira (ex ministro de Educación y Cultura, Partido Nacional), Nicolás Herrera (Guyer & Regules) y Fernando Filgueira (ex frenteamplista devenido en tecnócrata neoliberal).
  •  Instituto Manuel Oribe (IMO): fundado en 1985 por Luis Alberto Lacalle Herrera, fue el primer think tank vinculado a un partido político (Partido Nacional). Hoy sigue siendo un espacio de formación de cuadros blancos, con apoyo de la Fundación Konrad Adenauer.Presentaron el Centro de Estudios Metropolitano para fortalecer el ...
  •  CEMET (Centro de Estudios Metropolitanos): creado en 2021 por Laura Raffo (excandidata a la Intendencia de Montevideo por la Coalición Multicolor). Aunque se declara «sin actividad político partidaria», su presentación contó con la entonces vicepresidenta Beatriz Argimón y el entonces prosecretario de Presidencia Álvaro Delgado.
  •  DESEM – Jóvenes Emprendedores: es la filial uruguaya de Junior Achievement Worldwide, fundada en 1919 en Estados Unidos. No es formalmente un think tank, pero actúa como semillero ideológico en el sistema educativo. Sus contribuyentes incluyen a USAID, Scotiabank, UPM, HSBC, Guyer & Regules, El País, entre otros. Su presidenta es Patricia Marques (PwC) y su tesorero Nicolás Herrera.

Los «Chicago Boys» uruguayos: la generación fundacional
Entre 1961 y 1970, la Agencia Internacional de Desarrollo (AID) de Estados Unidos financió con más de 10 millones de dólares la formación de economistas uruguayos en la Universidad de Chicago. Dos de ellos fueron Jorge Caumont y Carlos Steneri.
Caumont fue funcionario de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto durante la dictadura, asesor del Ministerio de Industria en el primer gobierno de Julio María Sanguinetti y columnista de El País y Búsqueda. Steneri fue representante financiero de Uruguay en Estados Unidos durante 21 años, negociador de la deuda externa en el Plan Brady y columnista de Infobae y Financial Times. Ambos siguen activos como referentes del liberalismo local.


La conexión internacional: lawfare y desestabilización

Investigaciones periodísticas recientes (The Intercept, Brecha, SinEmbargo) han documentado cómo organizaciones vinculadas a Atlas participaron en procesos de lawfare (guerra judicial) contra gobiernos progresistas en la región: Pedro Castillo (Perú), Evo Morales (Bolivia), Lula da Silva (Brasil) y Cristina Fernández de Kirchner (Argentina). El modus operandi incluye campañas digitales de desinformación, granjas de bots y financiamiento de medios opositores.
En México, la red ha sido señalada por impulsar tendencias como #Narcopresidente o #FueraClaudia, en coordinación con empresarios como Ricardo Salinas Pliego y medios como Latinus. El presidente de Atlas para América Latina es Roberto Salinas León, quien ha advertido explícitamente sobre el «peligro del populismo antiliberal».


La respuesta progresista: La Red Internacional de Pensamiento Democrático
RED INFORMACIÓN. Edición N° 26, Julio 2021 | Red InnovacionFrente a esta ofensiva conservadora, el tablero internacional se está moviendo. En septiembre de 2025, al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, los presidentes de Chile (Gabriel Boric), Brasil (Lula da Silva), Colombia (Gustavo Petro), España (Pedro Sánchez) y el flamante presidente uruguayo Yamandú Orsi anunciaron la creación de una nueva red internacional de think tanks progresistas.



Esta «Red Internacional de Pensamiento Democrático» busca contrarrestar la influencia de organizaciones como Atlas, defendiendo la democracia, los derechos humanos y el multilateralismo frente al avance de la extrema derecha. La iniciativa, que tuvo una reunión de seguimiento en Columbia University en septiembre de 2025 y otra prevista en Madrid para 2026, incluye a centros como el Broadbent Institute (Canadá) y Rumbo Colectivo (Chile).


La guerra por las ideas en Uruguay

Uruguay se encuentra en una encrucijada. Por un lado, el gobierno de Yamandú Orsi se alinea globalmente con la construcción de un pensamiento progresista y democrático, pero a su vez coquetea con Estados Unidos, demora largamente para pronunciarse contra el genocidio en Gaza y visita un portaviones estadounidense que ha estado inmiscuido en guerras alrededor del globo. Por otro lado, la estructura local de la derecha sigue operando a través del CED, CERES e IEEM, actualizando constantemente sus cuadros técnicos y mediáticos.



Tom Palmer, presidente de Newmont
La visita de Tom Palmer a Uruguay en abril de este año es una muestra más de que Montevideo sigue siendo un mercado estratégico para la siembra de ideas neoliberales. El vicepresidente ejecutivo de programas internacionales de la Red Atlas, Tom Palmer, brindó una conferencia organizada por el CED, en la que defendió el libre comercio como herramienta clave para la creación de valor.
Durante su exposición, Palmer sostuvo que el libre comercio es “un asunto profundamente moral”, más allá de los argumentos vinculados a la eficiencia económica. En ese sentido, el investigador senior del Cato Institute señaló que todo intercambio voluntario implica un beneficio mutuo para las partes involucradas.
Mientras los líderes de la región se unen para defender la democracia, la «fábrica de ideas» de la derecha uruguaya continúa produciendo el relato económico que justifica el ajuste, la concentración de la riqueza y la desregulación. https://www.elpais.com.uy/informacion/sociedad/tom-palmer-el-libre-comercio-es-clave-para-tener-un-mundo-en-paz



 

 

 

 

sábado, 23 de mayo de 2026

Encuestas, políticas y lodos


Álvaro Pan


Recientemente se ha instalado un nuevo tema fogoneado por los medios de comunicación
masivos y es el atinente a la caída en la aprobación del presidente Yamandú Orsi y de la
actuación de su gobierno.


En ámbitos frenteamplistas es común escuchar el concepto de que la fuerza política “no sabe comunicar” y eso se ha instalado como un axioma, una verdad que (casi) no amerita ser demostrada. Sin embargo entiendo que es una verdad de patas cortas, casi como una mentira, si es que nos quedamos en eso y no nos permitimos profundizar un poquito más, tampoco mucho.

El tema es qué canales utiliza el FA para dar a conocer sus políticas de gobierno. ¿La página de Presidencia? Debe haber pocos portales de noticias menos visitados y tan aburridos (cuando no escritos con deficiencias gramaticales). ¿Las redes? En realidad el gobierno no utiliza adecuadamente esos medios y los logros se dan a conocer a través de las redes del Frente Amplio y de algunos sectores que lo integran (básicamente del MPP). Esto conlleva aún más dificultades porque resulta incongruente que se argumente que una cosa es el gobierno y otra la fuerza política, pero luego la difusión de los logros gubernamentales los realiza esa fuerza política.

De esta forma son los “informativos centrales” de los canales privados y sus portales web los que, básicamente, generan la agenda preguntando una y otra vez sobre los temas que pueden ser polémicos y resaltando de los mismos aquellos aspectos más urticantes. No obstante los dirigentes frenteamplistas no escatiman esfuerzo en concurrir a los programas matinales de esos mismos canales, aun cuando sepan (porque lo saben ¿no?) que luego tomarán sólo lo más polémico que no por casualidad es lo que le sirve a la derecha vernácula.

Luego sobreviene el síndrome de la arrogancia término que sería más adecuado que el de soberbia porque la soberbia implicaría el menosprecio hacia los demás. La persona soberbia se siente íntimamente superior a los demás y cree que nadie está a su nivel. En cambio la arrogancia es para quién presume de sus logros y reclama privilegios que cree merecer. La soberbia requiere que los demás validen y aplaudan su superioridad. A veces resulta en un rasgo patológico que permite ocultar la inseguridad propia. Elijan los lectores la pieza de su rompecabezas.



Retomando con el síndrome de la arrogancia, hay quienes dicen que las personas no comprenden lo que se está haciendo desde el gobierno o que reclaman mayor celeridad en alcanzar los logros. El propio presidente afirmó que tiene que estudiar el tema pero que lo va a hacer él mismo, lo va a analizar consigo mismo. Entonces surge la duda, una vez más, si estamos ante un fenómeno de arrogancia, de soberbia, o de desmemoria. Porque el primer líder de esa fuerza política, Liber Seregni, se refirió a la misma como “coalición y movimiento” y compartió la siguiente definición:

“La unidad de nuestro Frente Amplio es tarea de todos los días, es una tarea difícil realizarla. Exige discreción, buen tino, comprensión mutua. Somos una unidad viviente y por eso la unidad se puede perder a cada paso. La unidad no es un bien precioso e indispensable, sino una conquista renovada sin cesar". 

Es cierto que la otra coalición¸ la que le birló el concepto al Frente Amplio y para colmo lo acompañó del concepto engañoso y falaz de: republicana¸ fustiga permanentemente a través de declaraciones, interpelaciones, llamados a sala, conferencias de prensa, pero más allá de una pobreza argumental supina, es parte del juego de la democracia, tal como se la concibe en estos tiempos.

Entonces las declaraciones del gobierno o de sus adláteres políticos, pegan en la herradura más que en el clavo. No comunican lo que se hace por los canales correctos, se distraen en guerra de guerrillas mediáticas y estériles y cuando responden no queda claro si lo hacen a los políticos que les agreden o a la ciudadanía que reclama atender otras urgencias, o las mismas que se atienden pero con mayor compromiso y dedicación.

Capítulo aparte merece la política exterior que uno no sabe bien que padrón persigue porque más que diplomática parece ser un ejercicio de ineficacia donde los comunicados y expresiones resultan irrelevantes. Y ahí nuevamente el fogoneo de los medios tratando de que el gobierno “se pise el palito” así la oposición puede enrostrar y confundir.

Ese ha sido un ejercicio que recuerda a la cinchada de la soga. De un lado se denuncian malversaciones en ASSE, del otro lado se objeta al presidente del organismo. De un lado se denuncia la compra, aparentemente fraudulenta de las patrulleras oceánicas a Cardama, del otro lado se cuestiona al prosecretario por actuar inadecuadamente y se cita a la ministra de Defensa por la designación de jerarcas militares. De este lado se producen renuncias en áreas claves de la salud, del otro se restregan las manos.

En tanto sube el precio del supergas y la gente común y corriente no tiene porqué relacionar el encarecimiento en su vida diaria con esos dimes y diretes políticos y mucho menos con lo que ocurra en el estrecho de Ormuz. Quienes vivimos en democracia estamos alejándonos cada vez más de quienes viven de la democracia. Y si la definición original del concepto Democracia es “gobierno del pueblo” entonces parece lógico que la distancia entre unos y otros sea cada vez más parecida a una brecha.

Luego sobreviene la incomprensión cuando aparecen los Milei, los Trump, los Bukele, los Zelensky y tantos más. Es que una vez más, aquellos polvos trajeron estos lodos. No es un tema de encuestas ni de incomprensión del pueblo, es un poco más complejo. Y el riesgo de sintetizar es que pueden generarse residuos no deseados y peligrosos. Por eso, en materia política, se requiere más del análisis y de la profundización.








jueves, 21 de mayo de 2026

No se olvidan

 






Luvis Hochimín Pareja


Periodista uruguayo, analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

Miles de uruguayos y uruguayas marcharon este miércoles en Montevideo y en otras localidades del interior del país, exigiendo que se desclasifiquen archivos que ocultan información sobre las víctimas desaparecidas en la última dictadura cívico-militar (1973- 1985).

La 30ª edición de la Marcha del Silencio fue convocada por la organización Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, con el objetivo de rendir homenaje y recordar a los 205 detenidos desaparecidos y reclamar información sobre su paradero.  En un nuevo 20 de mayo, los manifestantes recordaron los asesinatos de Héctor Gutiérrez Ruiz, Zelmar Michelini, Rosario Barredo, William Whitelaw, y la desaparición forzada de Manuel Liberoff, durante operativos ocurridos en territorio argentino en 1976, en el marco del Plan Cóndor.

Miles ancianos y jóvenes macharon ajo la consigna, «30 años marchando. Contra la impunidad de ayer y hoy. Exigimos respuestas. ¿Dónde están?», A 50 años de los asesinatos de Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario Barredo William Whitelaw en  Buenos Aires, el presidente Yamandú Orsi publicó un video por la Marcha del Silencio mientras familiares de detenidos desaparecidos y dirigentes políticos insisten en que el gobierno ordene a las Fuerzas Armadas entregar toda la información que aún conservan sobre las desapariciones durante la dictadura.

La consigna reflejó el pedido de los familiares que exhortaron al presidente Yamandú Orsi a no dilatar más la orden a las Fuerzas Armadas para que den información certera sobre dónde están los restos de los desparecidos.


Hasta Marcha del Silencio en Uruguay (REUTERS/Martin Varela Umpierrez)hace poco, el número oficial de desaparecidos en Uruguay era de 197 personas. Sin embargo, la semana pasada el equipo de investigación de la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH) incluyó ocho nuevos casos en la lista que elevaron la cuenta hasta 205: tres de ellos se consideran casos activos de búsqueda y otras cinco casos ya aclarados, pero no formaban parte de la nómina. mientras tanto, queda 81 denuncias que aún son estudiadas.

La marcha fue a paso lento y en completo silencio, sin banderas políticas y bajo la consigna «30 años marchando. Contra la impunidad de ayer y de hoy. Exigimos respuestas ¿Dónde están?». Según un comunicado oficial de la Presidencia de Uruguay, inició en la intersección de las calles Jackson y Rivera, donde se encuentra el Memorial a los Detenidos Desaparecidos en América Latina, y se trasladó hasta la plaza Libertad en medio de unsilencio que únicamente se rompió en dos ocasiones: cuando se mencionó el nombre de las víctimas y cuando se cantó el Himno Nacional Uruguayo.

El silencio también habla»: El video transmitido comienza recordando el 20 de mayo de 1976, fecha en la que fueron asesinados en Buenos Aires el senador Zelmar Michelini, el presidente de la Cámara de Diputados Héctor Gutiérrez Ruiz y los militantes Rosario Barredo y William Whitelaw, en el marco del Plan Cóndor y la coordinación
represiva entre las dictaduras de Uruguay y Argentina.Uruguay marchó en reclamo de respuestas sobre los desaparecidos durante la dictadura militar«La memoria es raíz, es lo que nos sostiene”, escribió Orsi en redes sociales al compartir una pieza audiovisual realizada con imágenes de archivo, registros históricos y fragmentos generados con inteligencia artificial, en el marco de una nueva Marcha del Silencio convocada por Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos.

 

Portando los retratos en blanco y negro de los desaparecidos, pañuelos y camisetas con la frase ‘Todos somos familiares’, la gente esperó en las aceras en un silencioso respeto a que pasaran los representantes de la asociación para incorporarse de a poco a una marea interminable de personas. La marcha cumplió con el pacto tácito de romper el silencio solo en dos momentos: uno para escuchar los nombres de las víctimas y otro para cantar el himno nacional.

 

La vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, se hizo presente en la manifestación y en rueda de prensa la definió como “una causa nacional de construcción de verdad, de memoria y de justicia”. “Es un llamado a los mejores valores de nuestro pueblo para construir nuestra propia historia” y a “no leerla en libros escritos por otros”, expresó Cosse y sostuvo que la búsqueda de los desaparecidos debe acercar a los uruguayos, en la medida en que entiende que todos pueden colaborar con acciones tales como “hablar de este tema, no esconderlo y preguntar”.

Durante una conferencia de prensa, Cosse  la definió como «una causa nacional de construcción de verdad, de memoria y de justicia». «Es un llamado a los mejores valores de nuestro pueblo para construir nuestra propia historia» y a «no leerla en libros escritos por otros», afirmó, y sostuvo que la búsqueda de los desaparecidos debe acercar a los uruguayos, en la medida en que entiende que todos pueden colaborar con acciones tales como «hablar de este tema, no esconderlo y preguntar».

“Son 81 los casos que aún continúan en estudio y que reafirman la dolorosa convicción de que el terrorismo de Estado ejerció su oscuro accionar sobre todo nuestro pueblo, dentro y fuera de fronteras”, acotó la organización.

Por su parte, desde el Frente Amplio precisaron que “a tres décadas de aquella primera marcha, seguimos reclamando verdad, memoria y justicia. La dictadura cívico-militar dejó una herida profunda en nuestra sociedad: 205 uruguayas y uruguayos que permanecen desaparecidos, y sus familias continúan esperando respuestas”.

La asociación Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos en Uruguay sostuvio que en estos los treinta años de marchas, y cincuenta años de lucha, «la impunidad sigue presente». «Los archivos siguen dispersos y muchos de ellos ocultos; sigue faltando información y la búsqueda sigue siendo a ciegas. Se hace necesaria una política integral de búsqueda de todo el Estado que implique a todos sus agentes; el compromiso debe ser total e inequívoco», apuntó la asociación.


 

 Gabriela Schroeder: “Todavía hay espacio
para otra lucha”

Víctima de los crímenes de mayo de 1976, cuenta desde
su experiencia su trabajo para “romper” los relatos
falsos y la mirada hacia las nuevas generaciones.

 
Cecilia Álvarez20 de mayo de 2026
Gabriela Schroeder nació el 24 de abril de 1972 en el Hospital Militar. Su madre, Rosario
Barredo, había caído presa nueve días antes, el día siguiente de que en un operativo de las
Fuerzas Conjuntas asesinaran a su pareja, Gabriel Schroeder. A partir de su nacimiento, el
periplo de Gabriela incluyó que sus abuelos y tíos la llevaran a la cárcel a diario durante
varios meses para que su madre la amamantara; un exilio primero en Chile y luego en
Buenos Aires, donde su madre y William Whitelaw se instalaron y tuvieron otros dos hijos.
El 13 de mayo de 1976, Rosario, William, Gabriela, de 4 años, y sus hermanos Victoria (de
16 meses) y Máximo (de 2 meses) fueron secuestrados por un operativo militar y detenidos
en el centro Bacacay. El 21, con la desaparición de Manuel Liberoff, aparecieron los
cuerpos de Rosario y William, asesinados junto a Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez
Ruiz, mientras que los tres hermanos estuvieron desaparecidos e intentaron apropiarlos.
Tras una intensa búsqueda por parte de sus abuelos y tíos –que incluyó la publicación de la
foto de los niños en la tapa del diario Buenos Aires Herald–, los tres niños aparecieron el
29 de mayo en la puerta de un hospital. Victoria y Máximo se criaron con la familia
Whitelaw en Francia, mientras que Gabriela creció en Montevideo con su familia paterna.
En 1990, con 18 años se fue a vivir a Chile, donde estudió ingeniería en acuicultura y tuvo
tres hijos. 25 años después, en 2016, volvió a Uruguay y emprendió un proceso de
reconstrucción de memoria que la llevó a escribir un libro y a presentar una denuncia por
su propio secuestro como niña, que hoy derivó en una megacausa por los crímenes de
varios uruguayos en Argentina.
¿Cómo recordás tu infancia y adolescencia en Uruguay?
A mí me encontraron y enseguida había que sacar a Gustavo [su tío] de Buenos Aires,
porque si no, era el próximo. Mis abuelos ya habían perdido un hijo en el 71, en un
accidente de tránsito, y habían asesinado a mi padre al año siguiente. Al poco tiempo, mi
tío Esteban desapareció y después apareció y estuvo en la cárcel un tiempo más. Todo eso.
Mi abuelo se enfermó, le dio un ACV prácticamente enseguida de todo eso y se murió
cuando yo tenía 9 años.
Fue muy cruzada por todo ese dolor...



A pesar de todo, a mí me criaron con mucho amor, y no es un discurso. Nunca escuché una
palabra de rencor en mi casa. Todo lo contrario. El día que mi abuelo entró en coma, antes
de irme a la escuela, me sentó en su falda para decirme de nuevo todo lo que me amaba y
pedirme que centrara mi vida en el amor y no en el odio, que el odio solo me iba a hacer
mal a mí y que yo siempre tenía que vivir en el amor. Y fue así. Yo creo que eso te salva,
por más que obviamente no era fácil. No solo por la ausencia de tus padres, sino porque
también durante mucho tiempo fui casi la única niña desaparecida y aparecida en Uruguay,
y eso muchas veces te pone en el foco. Desde la directora de la escuela que me negó la
bandera porque “una hija de sediciosos no puede ensuciar el emblema patrio” hasta unas
maestras maravillosas que se confabulaban para cuidarme. Desapercibida no podía pasar.
¿Eso hizo que te fueras a Chile?
Un conjunto de cosas. Tuve que ser muy grande muy chica, y en un momento necesité
poner una distancia, encontrar quién era yo sin todo eso. Si me preguntaban por mis
padres, solo le contaba a quien yo quería contarle, y no tenía por qué compartir mi historia.
Y entonces pasás a ser una persona cualquiera y que te quieren o no te quieren por lo que
sos.
El mayor de tus hijos se vino a Uruguay a estudiar y eso abrió el camino
para tu regreso en 2016. ¿Volviste con ganas de mover cosas en relación
con tu historia y la memoria?
Yo llegué en 2016 y la denuncia la hice en 2020. Fue un proceso que venía de antes. Creo
que hubo un punto de inflexión cuando Mateo Gutiérrez [hijo de Héctor Gutiérrez Ruiz]
empezó a hacer el documental Destino final y fue a Puerto Varas a entrevistarme. Que
alguien de mi edad estuviera en esas cosas me hizo pensar: “Bueno, capaz que hay que
hacer algo”. Después de eso fue el juicio contra [Jorge] Olivera Róvere [exmilitar
argentino responsable de varios centros de detención clandestinos] en Buenos Aires, en
2009. Y ahí fue la primera vez que me vinieron a buscar; fui a testificar y fue muy fuerte.
Fui con mi tío Gustavo. Fueron todos mis tíos, mi hermano, y fue un momento muy fuerte
y disparador. Después me volví a Chile y siguió pasando agua bajo el puente. Pero cuando
llegué acá eran los 40 años del 76, la Fundación Michelini hizo todo un año de muchas
cosas muy lindas desde la cultura, de alegría, y me hicieron una entrevista en Brecha.
Siempre tuve mucha memoria, incluso de nuestro secuestro, pero durante años no dije
nada; pero en ese momento empecé a validar la memoria con gente que yo sabía que estaba
en esos recuerdos, los fui validando y certificando, y dije: capaz que tengo una
responsabilidad y un derecho a hacer algo.
Ahí empezó el proceso del libro El mundo nuevo, que escribiste con el
historiador Ignacio Ampudia. En ese proceso, a partir de tus recuerdos y
de tu ida a testificar como víctima en Argentina surge con claridad que
estuvieron recluidos en el centro Bacacay, aunque siempre se había
pensado que habían estado en Automotores Orletti.



Estaba testificando sobre Bacacay, y eso de que me hayan llamado para decirme “vení a
testificar porque sos víctima” me hizo pensar que había elementos nuevos. Entonces les
planteé a los Michelini y los Gutiérrez Ruiz que quería hacer una denuncia, y lo empezaron
a hablar. Decidí hacerla por mi secuestro, pero no por un tema de victimización, sino por
poner el tema de los niños, sacarlo a la luz, no es solamente “pobrecitos que les mataron a
los papás”. Lamentablemente no somos los únicos, hay muchos y en muchas situaciones, y
me pareció súper importante poder visibilizarlo. Además sabía que al denunciar mi
secuestro se llegaba a lo mismo. Yo denuncio, después Benjamín Liberoff hace la denuncia
y después se unen los Michelini y Gutiérrez Ruiz, y ahí es que [el fiscal especializado en
delitos de lesa humanidad, Ricardo] Perciballe, como estrategia, empieza a unir causas en
las que hay indicios de los mismos operativos y arma esta megacausa.
“Falta mucho”
¿Cómo valorás la denuncia y el avance de la causa?

Que la denuncia de esta niña haya derivado en esta megacausa ya me parece un ganar-
ganar enorme, aun cuando falta mucho, y ese es un palo que le estoy dando a la prensa

todo el rato, porque cada vez que hablan de la causa ponen Michelini-Gutiérrez Ruiz, y no

es la causa Michelini-Gutiérrez Ruiz, tampoco es la causa Michelini-Gutiérrez Ruiz-
Barredo-Whitelaw-Liberoff. Es la megacausa, eso es lo importante. Se empezó a hablar

mucho más y más fuerte del Plan Cóndor y a ver que era una cosa sistematizada, no hechos
aislados. Entonces me parece que eso ya es algo. Respecto de nuestra causa en particular
tengo bajísimas expectativas porque los acusados fallecieron o están por. ¿Qué queda?
Tratar de extraditar a [el militar en situación de reforma Manuel] Cordero, que no va a
poder ser. Entonces, la verdad es que la expectativa respecto de que realmente haya un
juicio, que llegue una acusación de alguien relacionado específicamente con lo que nos
pasó a nosotros, es casi nula. Pero mi idea y mi motivación no es justicia para mí, es poner
en la mesa la verdad y construir la memoria. Que todavía haya posibilidad realmente de
llegar a acusar y llegar a sentencias me parece esperanzador, pero de lo nuestro en
particular no tengo muchas expectativas.
Además, en el transcurso, ayudar a romper relatos que se repiten y se repiten también
respecto de mamá y Willy. Por todos lados se habla de los militantes tupamaros... No,
habían renunciado hacía dos años al MLN, habían creado Nuevo Tiempo, estaban en
conversaciones no solo con Michelini y Gutiérrez Ruiz, sino con muchos más. Estaban
buscando lo mismo, pero sin las armas, y por eso eran mucho más peligrosos, porque a
estas personas las alimentaba la causa armada, si no, no tenían razón de ser. Pero entonces,
dale con el discursito de los militantes tupamaros a los que mataron para poder ensuciar a
Michelini y Gutiérrez Ruiz. No es así, es una falta de respeto a la memoria de mamá y de
Willy. Es una falta de respeto por todo lo que ellos lucharon y por lo que ellos murieron. Y
esa quizás es ahora mi causa, además de la de los niños. Poner eso en contexto. Hay
muchos relatos falsos, como lo de mi padre, como lo de las “muchachas de abril”: toda la
vida diciéndote que murieron en un fuego cruzado. Nosotros sabíamos que no había sido
así y por eso hicimos la denuncia. Y por eso hay una sentencia, con una investigación



basada en la metodología de autopsia histórica, que lo que sentencia es que fueron
asesinados, estaban desarmados. No hubo ningún enfrentamiento. Esos relatos son
importantes, y ahí es donde le sigo pegando palos a la prensa, porque no los recoge. Y
entonces, por mucho que la sociedad civil y las familias impulsemos, peleemos, si no
tenemos la amplificación de los medios, no llegamos a que el Estado, que sigue un poco
ausente, tome las medidas que faltan.
Entonces, todavía hay espacio para otra lucha. El Estado responde a un llamado, un
llamado de la sociedad civil que se amplifica y de alguna forma lo presiona. Necesitamos
eso, necesitamos presión para que realmente puedan aparecer los desaparecidos, para poder
obtener más verdad y justicia. No puede ser una fiscalía de lesa humanidad que tiene dos
pesos. Hacen un trabajo quijotesco. El Estado puede apoyar. El Estado debería dar una
orden a las Fuerzas Armadas. Falta mucho.
Mi mamá: “Una conexión total y absoluta”
¿Qué recordás de tus padres?
De mi padre tengo muchas anécdotas, recogí muchas durante la elaboración del libro.
Gente de todo tipo y color lo describía exactamente igual: como un oso grande, cariñosito,
temperamental, entrañable, con mucho carácter. De Willy tengo el mejor de los recuerdos.
Están los recuerdos de los hechos y está la memoria de las sensaciones, de las emociones.
Y lo que más me queda de mamá y Willy, esos dos años, es esa cosa casi mágica de que, a
pesar de todo lo que pasaba alrededor y de todos los horrores que estaban pasando, yo
vivía feliz, alegre, era una chica súper sociable. Hasta ese 13 de mayo. Y no es menor,
porque es una sensación muy fuerte, muy de adentro, de un hogar feliz. De mi mamá, una
conexión total y absoluta, una sensación de ser una sola. Se enojaba porque a mí me
gustara tanto Meteoro, ese personaje que gana siempre. Mi último recuerdo con Willy es en
el baño de Bacacay, lavándonos las manos. Me sentó en la bañera, hablamos, le pregunté
de nuevo por qué estábamos ahí y dónde estaba mi perro, el Corbata. Fue un intercambio
muy, muy cariñoso con él. Yo no sabía que era la despedida, pero fue la despedida. Con
mamá tengo el recuerdo de cuando la llaman para llevársela, y yo ir corriendo a agarrarme
de ella, “quiero ir contigo” y mamá diciéndome que no, que me tenía que quedar. Y
recuerdo que dijeron “bueno, la llevamos a ella también”, y fue la única vez que recuerdo
sentirla nerviosa, no sé si descontrolada, y me dijo que fuera a ver a Máximo, mi hermano,
que estaba llorando. Y ahí ya no sé.
Hiciste todo este trabajo con el libro de reconstrucción de tu historia,
también con las causas judiciales. Pero sos ingeniera, estás trabajando
como directora de Innovación en el Ministerio de Industria. ¿Cómo te
llevás con la memoria y con el futuro?
Mi mirada siempre fue para adelante, siempre fue para adelante. Lo que pasa es que no
podés mirar para adelante negando lo que está atrás. El dolor, la única forma de trabajarlo,



de alivianarlo, es encararlo. Si barrés bajo la alfombra todo el tiempo, un día vas a tener
una montaña de polvo, no se va a ir. Para mí esto de trabajar por la memoria, de poder
hacer pequeños aportes para poder llegar más o menos a un relato lo más verídico posible,
denunciando hechos que lo que buscan, además de sanar uno como persona, es sanar como
sociedad y alertar de que estas cosas pasaron y de las consecuencias que tuvieron; eso es
una mirada hacia adelante, es una mirada hacia las nuevas generaciones.
Integrás el Colectivo Jacarandá. ¿Qué es?
Es un colectivo maravilloso de construcción de la memoria pero desde la cultura y desde
una mirada que muchas veces aporta mucha belleza y ternura, sin dejar de lado el relato
doloroso, sin obviar nada de eso, que es como tenemos también que empezar a abordar esta
temática, porque la oscuridad no la podemos combatir con oscuridad, solo la podemos
combatir con luz.
¿Y cómo ves a la sociedad en general con este tema?
Yo creo que hay una mayor sensibilización. Lo ves en las marchas del 20 de Mayo, que son
cada vez más masivas y en las que el rango etario es cada vez más amplio. Pero todavía
falta romper con ciertos relatos instaurados, todavía hay un camino muy importante por
hacer. En la sociedad civil los que empujamos seguimos siendo mayormente los que
estuvimos involucrados; cada vez igual se va uniendo más gente, porque se sensibiliza y
entiende que es una causa necesaria, pero ojalá se vayan uniendo cada vez más y un día los
que lo impulsemos no seamos los que lo vivimos en carne propia. Yo creo que hay algunos
avances, pero falta y es muy difícil hoy, con cómo son las comunicaciones y en un mundo
que está cada vez más agresivo. Por un lado, veo una mayor sensibilización hacia la causa,
pero, por otro, veo un nivel de agresividad en otro sector que antes no veía. En X me
agredieron como nunca me habían agredido en ninguna red. Me fui. Dicen: “¿Qué quieren?
Revancha...”. Si acudir al sistema judicial, que es nuestro derecho, es revancha, estamos
realmente mal.

 

 

 

 













lunes, 18 de mayo de 2026

Política y ética: ¿Un oxímoron?

 


 

TUCIDIDES Y EL REGRESO DE LOS DIOSES
 

La Chacra, 15 de mayo 2026 Álvaro Jaume(¡siempre REDOMÓN!)

(I)

Hace ya tiempo que vengo insistiendo en que LAS PALABRAS/EL DISCURSO DEBEN TENER EL SUSTENTO REAL DE LO VIVIDO. Para que no sean huecas, engañosas, demagógicas o hipócritas, deben respaldarse con HECHOS DE VIDA. Nuestra generación del 68, si bien en general muy militante, no obstante se vio seducida por el facilismo de pronunciar altisonantes discursos o autoproclamarnos “revolucionarios” más allá de la COHERENCIA con nuestras conductas o posturas concretas asumidas, en tanto seres sociales/políticos que somos. 

Siempre estuvo presente el debate: ¿qué significa ser “revolucionario”? ¿Qué actitudes debemos asumir en la Vida, qué opciones debemos hacer, con tal de ser coherentes con el ideal de sociedad que aspiramos construir? Quienes ya en aquellas épocas cuestionábamos los patrones educativos o culturales de nuestros padres o antecesores, por autoritarios o patriarcales, apañando la doble moral burguesa del “HAZ LO QUE DIGO PERO NO LO QUE HAGO”, tuvimos —y seguimos teniendo— bien claro que el primer terreno de disputa de “LO REVOLUCIONARIO” es precisamente el ideológico. 

La REVOLUCIÓN como fenómeno totalizador de nuestras vidas, y no meramente como conquista del PODER POLÍTICO, debe ser una práctica personal del cotidiano vivir, que atraviese nuestros cuerpos/mentes, nuestro sentir/pensar aquí y ahora, y NO en un lejano o imaginado futuro. Todo un desafío que para nada nos resultó sencillo de asumir o resolver en el pasado, y que frente a la implantación generalizada y planetaria de este Tecnocapitalismo consumista, aún más difícil y acuciante será poder resolverlo en este presente S21. 

Es precisamente lo que puede definirse como desafío ÉTICO. Este traza una línea divisoria entre “conservación y revolución”, entre “lo viejo y lo nuevo”, entre “lo sistémico y lo subversivo o rupturista” que implica al militante como ser humano INTEGRAL. 

Precisamente en virtud de este análisis y esta mirada, es que 55 años atrás, cuando se creó el FA, ciertos grupos políticos (y particularmente sus sectores juveniles) sostuvimos que había llegado la hora de construir una herramienta POLÍTICA DIFERENTE, que, por ejemplo, se desmarcara absolutamente de las prácticas corruptas y del clientelismo de los Partidos “Tradicionales” (Blancos, Colorados), acostumbrados a comprar votos con cargos y prebendas. Representantes o hijos directos de la oligarquía criolla fueron, a lo largo de la historia del país, discrecionales e impunes en el manejo del PODER a favor del Capital, ante lo cual el discurso de aquel emergente FA (al menos de ciertos sectores) fue: ¡CAMBIEMOS EL VIEJO MODO DE HACER POLÍTICA! No engañar prometiendo aquello en lo que no se cree, no acomodar, no manipular, no ocultar, etc. 

En síntesis, transformar la política tradicional. Resultado: ¡CAMBIO CERO! ¡55 años reiterando MÁS DE LO MISMO! Habría que mostrarle al pueblo que es posible una política con códigos éticos, con políticos que no se conviertan en “casta privilegiada” (dándole de comer a los Milei y similares). En nombre del pragmatismo, del realismo, ahuyentando el “fetichismo de la pureza” (al decir de algún camarada) se fueron reproduciendo políticos profesionales expertos en transar, negociar, acomodar los discursos y el cuerpo, y finalmente —a pesar de diferencias partidarias o rótulos de “izquierda/derecha”— saludarse cordialmente porque no son “enemigos” sino adversarios, en beneficio de la ejemplar “democracia uruguaya”. 

Habría para escribir un libro con los hechos más salientes de este proceso de mimetización de los agentes con las reglas del sistema, que produjeron salientes contradicciones con valores pretéritos o históricos discursos: por ejemplo, blancos y colorados coalicionándose cuando en el pasado supieron desenfundar lanzas y sables en defensa de las divisas. 

O en marzo del 2007, Tabaré y el venerado Pepe comiendo un asado en la estancia presidencial de Anchorena con el presidente gringo G. W. Bush, conspicuo representante del ala guerrerista del Partido Republicano que por cocardas tenía las invasiones de Afganistán y de Irak. O Tabaré confesando que a ese mismo Bush y a su secretaria de Estado, Condoleezza Rice, le había solicitado ayuda militar en caso de un enfrentamiento con Argentina a raíz de la papelera Botnia (hoy UPM 1). 

Me sorprende la ingenuidad de muchos frenteamplistas “sorprendidos” con la visita de Orsi al portaaviones nuclear yanqui (USS Nimitz) a principios de este mes, cuando hace ya tantísimo tiempo que los límites de la Ética antiimperialista fueron desterrados y desahuciados por los “tótems” de ayer (Tabaré, Astori, Mujica), hoy ya enterrados con todos los honores. Entonces, ¿por qué la sorpresa? ¿Porque cuando ocurren los hechos hacemos como el avestruz? Toda esta reflexión tiene por origen el siguiente episodio:

 

Hace unos meses, cuando se creó la COORDINADORA CANARIA DE LUCHA POR EL AGUA, por vecinos ya cansados del maltrato hídrico que aplica OSE hacia estas zonas populares y "vulnerables" (sencillamente POBRES) del sur Canario (Pando, Suárez, Toledo, Sauce, etc.), se me arrima uno de sus referentes, y comentando la voracidad de los políticos de todos los partidos que han intentado cooptarla/aparaterla, me tira la frase que encabeza este artículo. No como pregunta, sino como sentencia: "Alvarito, política y ética son un Oxímoron". Aquí sí, más que sorprendido quedé yo, por doble motivo: uno, porque es alguien que no fue a la escuela (de pibe vivió 5 años en la calle, vendiendo caramelos en los ómnibus), que se autodefine "lumpen", y sin embargo se tomó el trabajo de buscar el significado de la palabra Oxímoron, y utilizarla para expresar su percepción del fenómeno. 

Política y ética —según él— son como cerro chato, arroyo seco, etc., etc. Decididamente CONTRARIOS. Dos, porque su conclusión tiene carácter de sentencia lapidaria. Para él, por su propia experiencia vivida, la cosa es así. Cada vez que en un conflicto o lucha vecinal se le arrima un político —del color que fuere— ha sido con la intención de integrarlo a sus filas, o directamente comprarlo. Dominarlo (con plata y/o manipulaciones ideológicas) con tal de desactivar la lucha. Ante semejante taxatividad y desesperanza en poder proceder de manera diferente, recurrí al pasado de luchas compartidas en la Cantera de Suárez y en la Comisión por un CANELONES LIBRE DE SOJA-T Y EN DEFENSA DEL AGUA.

 Aunque fueron pequeñas experiencias de lucha SOCIAL en el macromundo de la política nacional, no obstante demostraron que el hacer política de manera distinta, introduciendo códigos éticos centrados en la CONSTRUCCIÓN COLECTIVA, no conduce inevitablemente a la derrota, sino TODO LO CONTRARIO. Se frenó la "locura" capitalista de implantar una mina a cielo abierto pegada a la ciudad de Suárez, y se logró que al menos en una zona del depto. de Canelones fuese prohibida la Soja-T. Creo que fue esto lo que lo convenció —al menos para esta nueva instancia de lucha— de que "política y ética no necesariamente es un Oxímoron". 

Conclusión: justamente la construcción de espacios colectivos no contaminados por las convencionales prácticas de PODER que la "política convencional" ha naturalizado como únicas posibles, que van desde el verticalismo/dirigentismo, distorsionamiento u ocultamiento de verdades, hasta maniobras de todo tipo con tal de IMPONER la posición propia —insisto—, evitar la contaminación que producen estas prácticas es precisamente lo que permite que la gente común ("la masa" en términos militantes) se arrime y participe de las luchas. En lugar de un montaje fetichista, apostar a la ética y la "pureza" (como se dice por ahí, despectivamente) en los métodos de lucha es precisamente el camino para revertir los aires contrarrevolucionarios que desde hace medio siglo nos viene imponiendo el capitalismo a nivel global.

Me quedé sin aliento para comentar el impacto emocional que me produjo antenoche, VER vía Internet-el despliegue monumental que significó el arribo de D. Trump a Pekín. Si R. Nixon-primer presidente norteamericano que visitó China, el 12 de febrero de 1972- se hubiese levantado de la tumba para observar el despliegue orquestado en el recibimiento del actual representante de “América la grande”, me animaría a creer que la envidia y el resentimiento lo volverían nuevamente a la tumba. ¡IMPRESIONANTE! Aconsejo mirarlo para captar el denso simbolismo que rodeó a toda la ceremonia en el aeropuerto de Pekín, y luego en el Palacio “Gran Salón del Pueblo”, en la Plaza de Tiananmen. 

Parados ambos personajes bajo un gasebo de lujo, decorado con ornamentos dorados, semejaban los AMOS DEL MUNDO, los DIOSES destinados a regir el Planeta! Ni el primer emperador chino, miembro de la dinastía QIN, Qin Shi Huang, ni los sucesivos que gobernaron la China Imperial, hubieran imaginado tal ostentación de PODER! La tarea semiótica de descifrar/interpretar semejante OPERATIVO POLÍTICO puede resultar muy necesaria para entender las coordenadas del momento actual, pero anterior a ésta, rompía los ojos comprobar que nos querían(al resto del mundo)hacernos sentir minúsculos e impotentes ante tanta grandiosidad. Y seguramente que cuando Mao recibió a Nixon, no anduvo a las palmaditas y sonrisas como sí lo estuvieron estos otros dos. Pensar que el “rubio lindo” hizo su campaña electoral vociferando contra el Comunismo y contra China, instalando el relato de que son el principal peligro de la “civilización Occidental”.... 

¿Y ahora????? Diría este cro. de la Coordinadora Canaria: viste Álvaro cómo política y ética, son un oxímoron! Ya sobre finales del 68, para lo que era la “Izquierda combativa” de aquellas épocas en choque con la socialdemocracia uruguaya (alianza PC-PS), luego de que los tanques rusos invadieran Checoslovaquia, o el mariscal Tito alzase su grito autonómico desde Yugoslavia, nos quedaba claro que el modelo soviético de “Socialismo real”, rematado por un férreo Stalin, estaba en franca contradicción con la NUEVA SOCIEDAD por la que veníamos peleando. 

Teníamos la esperanza puesta en Cuba y su reciente Revolución, y en particular, en la REVOLUCIÓN CULTURAL de la China maoísta, iniciada allá por 1966. La posición de Mao, de que aún en el Socialismo continuaba la lucha de clases, de que era imprescindible radicalizar la La Revolución para frenar la burocratización, evitar la corrupción, o impedir el surgimiento de una nueva capa social tecnocrática o intelectual, significó para varios de nosotros, una bocanada de aire fresco... una reformulación/renovación del ideario revolucionario. La ortodoxia del “marxismo-leninismo” había enterrado la Revolución “mundial” en el barro de un capitalismo de Estado, en manos de una burocracia enquistada en la estructura del Partido único que cumplía la función de nueva CLASE DOMINANTE.

 Por eso el planteo de la Revolución Cultural, más allá de sus resultados o en lo que derivó el proceso, configuró el nuevo paradigma que permitió seguir soñando con la SOCIEDAD COMUNISTA, como producto final de la transición socialista. El Mao de los años 50, sostuvo: “los soviéticos ponen el acento en el lado experto, y no en el lado rojo, en los cuadros y no en las masas”! Y de aquella China a la de hoy, que recibe con brazos abiertos no solo a Trump, sino a los CEO de las “gigantes tecnológicas” yanquis (E. Musk; Tim Cook; etc.), emblemáticas gestoras del capitalismo 4.0, disputando el lugar 1 de la economía planetaria, hay un abismo que denuncia el retroceso sufrido en el último siglo y medio. Un último detalle: Xi se dio el lujo de mojarle la oreja al “yanki ganador” al mencionarle lo de la “trampa de Tucídides”, griego, ateniense, que sostuvo que cuando un imperio está en retroceso o decadencia, y se ve amenazado por el crecimiento de uno nuevo(Atenas en relación a Esparta), su tendencia es a dirimir el conflicto mediante la guerra. En una palabra, que ante el avance chino, no se ponga belicista o guerrerista. Xi tiene poder para advertir, a nosotros solo nos queda un camino: ¡CRECER DESDE EL PIE! 

Me quedé sin aliento para comentar el impacto emocional que me produjo antenoche, VER vía Internet-el despliegue monumental que significó el arribo de D. Trump a Pekín. Si R. Nixon-primer presidente norteamericano que visitó China, el 12 de febrero de 1972- se hubiese levantado de la tumba para observar el despliegue orquestado en el recibimiento del actual representante de “América la grande”, me animaría a creer que la envidia y el resentimiento lo volverían nuevamente a la tumba. ¡IMPRESIONANTE! Aconsejo mirarlo para captar el denso simbolismo que rodeó a toda la ceremonia en el aeropuerto de Pekín, y luego en el Palacio “Gran Salón del Pueblo”, en la Plaza de Tiananmen. Parados ambos personajes bajo un gasebo de lujo, decorado con ornamentos dorados, semejaban los AMOS DEL MUNDO, los DIOSES destinados a regir el Planeta! Ni el primer emperador chino, miembro de la dinastía QIN, Qin Shi Huang, ni los sucesivos que gobernaron la China Imperial, hubieran imaginado tal ostentación de PODER! La tarea semiótica de descifrar/interpretar semejante OPERATIVO POLÍTICO puede resultar muy necesaria para entender las coordenadas del momento actual, pero anterior a ésta, rompía los ojos comprobar que nos querían(al resto del mundo)hacernos sentir minúsculos e impotentes ante tanta grandiosidad. Y seguramente que cuando Mao recibió a Nixon, no anduvo a las palmaditas y sonrisas como sí lo estuvieron estos otros dos. Pensar que el “rubio lindo” hizo su campaña electoral vociferando contra el Comunismo y contra China, instalando el relato de que son el principal peligro de la “civilización Occidental”.... ¿Y ahora????? Diría este cro. de la Coordinadora Canaria: viste Álvaro cómo política y ética, son un oxímoron! Ya sobre finales del 68, para lo que era la “Izquierda combativa” de aquellas épocas en choque con la socialdemocracia uruguaya(alianza PC-PS), luego de que los tanques rusos invadieran Checoslovaquia, o el mariscal Tito alzase su grito autonómico desde Yugoslavia, nos quedaba claro que el modelo soviético de “Socialismo real”, rematado por un férreo Stalin, estaba en franca contradicción con la NUEVA SOCIEDAD por la que veníamos peleando. Teníamos la esperanza puesta en Cuba y su reciente Revolución, y en particular, en la REVOLUCIÓN CULTURAL de la China maoísta, iniciada allá por 1966. La posición de Mao, de que aún en el Socialismo continuaba la lucha de clases, de que era imprescindible radicalizarlMe quedé sin aliento para comentar el impacto emocional que me produjo antenoche, VER vía Internet-el despliegue monumental que significó el arribo de D. Trump a Pekín. Si R. Nixon-primer presidente norteamericano que visitó China, el 12 de febrero de 1972- se hubiese levantado de la tumba para observar el despliegue orquestado en el recibimiento del actual representante de “América la grande”, me animaría a creer que la envidia y el resentimiento lo volverían nuevamente a la tumba. ¡IMPRESIONANTE! Aconsejo mirarlo para captar el denso simbolismo que rodeó a toda la ceremonia en el aeropuerto de Pekín, y luego en el Palacio “Gran Salón del Pueblo”, en la Plaza de Tiananmen. Parados ambos personajes bajo un gasebo de lujo, decorado con ornamentos dorados, semejaban los AMOS DEL MUNDO, los DIOSES destinados a regir el Planeta! Ni el primer emperador chino, miembro de la dinastía QIN, Qin Shi Huang, ni los sucesivos que gobernaron la China Imperial, hubieran imaginado tal ostentación de PODER! La tarea semiótica de descifrar/interpretar semejante OPERATIVO POLÍTICO puede resultar muy necesaria para entender las coordenadas del momento actual, pero anterior a ésta, rompía los ojos comprobar que nos querían(al resto del mundo)hacernos sentir minúsculos e impotentes ante tanta grandiosidad. Y seguramente que cuando Mao recibió a Nixon, no anduvo a las palmaditas y sonrisas como sí lo estuvieron estos otros dos. Pensar que el “rubio lindo” hizo su campaña electoral vociferando contra el Comunismo y contra China, instalando el relato de que son el principal peligro de la “civilización Occidental”.... ¿Y ahora????? Diría este cro. de la Coordinadora Canaria: viste Álvaro cómo política y ética, son un oxímoron! Ya sobre finales del 68, para lo que era la “Izquierda combativa” de aquellas épocas en choque con la socialdemocracia uruguaya(alianza PC-PS), luego de que los tanques rusos invadieran Checoslovaquia, o el mariscal Tito alzase su grito autonómico desde Yugoslavia, nos quedaba claro que el modelo soviético de “Socialismo real”, rematado por un férreo Stalin, estaba en franca contradicción con la NUEVA SOCIEDAD por la que veníamos peleando. Teníamos la esperanza puesta en Cuba y su reciente Revolución, y en particular, en la REVOLUCIÓN CULTURAL de la China maoísta, iniciada allá por 1966. La posición de Mao, de que aún en el Socialismo continuaba la lucha de clases, de que era imprescindible radicalizarla.
 Me quedé sin aliento para comentar el impacto emocional que me produjo antenoche, VER vía Internet-el despliegue monumental que significó el arribo de D. Trump a Pekín. Si R. Nixon-primer presidente norteamericano que visitó China, el 12 de febrero de 1972- se hubiese levantado de la tumba para observar el despliegue orquestado en el recibimiento del actual representante de “América la grande”, me animaría a creer que la envidia y el resentimiento lo volverían nuevamente a la tumba. ¡IMPRESIONANTE! Aconsejo mirarlo para captar el denso simbolismo que rodeó a toda la ceremonia en el aeropuerto de Pekín, y luego en el Palacio “Gran Salón del Pueblo”, en la Plaza de Tiananmen. Parados ambos personajes bajo un gasebo de lujo, decorado con ornamentos dorados, semejaban los AMOS DEL MUNDO, los DIOSES destinados a regir el Planeta! Ni el primer emperador chino, miembro de la dinastía QIN, Qin Shi Huang, ni los sucesivos que gobernaron la China Imperial, hubieran imaginado tal ostentación de PODER! La tarea semiótica de descifrar/interpretar semejante OPERATIVO POLÍTICO puede resultar muy necesaria para entender las coordenadas del momento actual, pero anterior a ésta, rompía los ojos comprobar que nos querían(al resto del mundo)hacernos sentir minúsculos e impotentes ante tanta grandiosidad. Y seguramente que cuando Mao recibió a Nixon, no anduvo a las palmaditas y sonrisas como sí lo estuvieron estos otros dos. Pensar que el “rubio lindo” hizo su campaña electoral vociferando contra el Comunismo y contra China, instalando el relato de que son el principal peligro de la “civilización Occidental”.... ¿Y ahora????? Diría este cro. de la Coordinadora Canaria: viste Álvaro cómo política y ética, son un oxímoron! Ya sobre finales del 68, para lo que era la “Izquierda combativa” de aquellas épocas en choque con la socialdemocracia uruguaya(alianza PC-PS), luego de que los tanques rusos invadieran Checoslovaquia, o el mariscal Tito alzase su grito autonómico desde Yugoslavia, nos quedaba claro que el modelo soviético de “Socialismo real”, rematado por un férreo Stalin, estaba en franca contradicción con la NUEVA SOCIEDAD por la que veníamos peleando. Teníamos la esperanza puesta en Cuba y su reciente Revolución, y en particular, en la REVOLUCIÓN CULTURAL de la China maoísta, iniciada allá por 1966. La posición de Mao, de que aún en el Socialismo continuaba la lucha de clases, de que era imprescindible radicalizarla.
 

 

jueves, 14 de mayo de 2026

La izquierda que diseñó el imperio






Marcos Joel (FB)

La izquierda anticomunista, orígenes, mecanismos y función imperialista:
 
Introducción, Tesis central
No toda retórica de izquierda es revolucionaria. Cuando una corriente política, por más que se vista de radicalismo académico o progresismo moral, no amenaza las estructuras de propiedad privada, no organiza a la clase trabajadora y, sobre todo, coincide sistemáticamente con los objetivos geopolíticos del imperialismo estadounidense, debe ser analizada como un producto funcional del sistema que dice combatir. Este texto examina cómo, desde la Guerra Fría hasta la actualidad, se ha construido una "izquierda anticomunista" que sustituyó la lucha de clases por la escolástica universitaria, la fragmentación identitaria y el purismo moral. Lejos de ser una teoría conspirativa, esta dinámica está documentada en archivos desclasificados, en la historia cultural de la Guerra Fría y en el desarrollo teórico del marxismo occidental.
 
1. Orígenes históricos, la Guerra Fría y la estrategia cultural:
Tras la Segunda Guerra Mundial, la inteligencia estadounidense comprendió que la represión directa contra el comunismo generaba simpatía entre trabajadores y estudiantes. Un memorándum de 1948 (NSC 10/2) y posteriores directrices de guerra psicológica establecieron que la neutralización del marxismo requería una ofensiva cultural, financiar revistas, congresos, becas e intelectuales que, bajo una apariencia progresista, deslegitimarán experimentalmente el socialismo real. El vehículo principal fue el Congreso por la Libertad de la Cultura (CCF, 1950-1967), financiado clandestinamente por la CIA, que publicó revistas como Encounter y Der Monat, y promovió a intelectuales socialdemócratas, existencialistas y liberales que criticaban las desigualdades del capitalismo pero dedicaban su energía a atacar a la URSS, Cuba, China y los movimientos de liberación nacional.
La estrategia no buscaba eliminar la crítica social, sino canalizarla, sustituir la organización sindical y política por el debate académico, y transformar el anticapitalismo en un ejercicio estético o moralmente indignado, pero políticamente inofensivo. Como señalan los archivos desclasificados de la CIA y la historiografía independiente, el objetivo era crear una "vanguardia intelectual progresista" que, sin tocar la propiedad privada ni el imperialismo, saturara el espacio público con un discurso anticomunista disfrazado de radicalismo.
 
2. La infiltración teórica, del estructuralismo al posmodernismo:
En los años sesenta, el movimiento estudiantil y obrero en Occidente comenzaba a releer a Marx y Lenin, y a cuestionar no solo la guerra de Vietnam, sino el propio modelo capitalista. Para desactivar esta radicalización, se aceleró la institucionalización de corrientes teóricas que desplazaban el análisis de la economía política hacia el lenguaje, el discurso y la subjetividad. El simposio de Johns Hopkins de 1966 ("The Languages of Criticism and the Sciences of Man") marcó la entrada masiva del estructuralismo y la teoría francesa en EE. UU., con figuras como Derrida, Lacan, Barthes y posteriormente Foucault.
Estos pensadores no fueron agentes de inteligencia, pero sus ideas fueron rápidamente absorbidas por redes académicas vinculadas a fundaciones del establishment (Ford, Rockefeller) y a departamentos universitarios en expansión. El resultado teórico fue el posmodernismo, un giro que cuestionaba la objetividad material, relativizaba la verdad histórica y presentaba el marxismo como un "determinismo económico" autoritario. Intelectuales como Terry Eagleton y David Harvey han documentado cómo este desplazamiento permitió que la crítica social se refugiara en la deconstrucción textual, mientras las fábricas, las finanzas y la geopolítica imperialista operaban sin interferencia teórica.
 
3. Mecanismos de fragmentación, identidad vs. clase:
Una de las operaciones más eficaces de esta corriente fue la sustitución del sujeto revolucionario. Autores como Herbert Marcuse ya advertían en los sesenta que la clase obrera occidental parecía "integrada" por el consumo masivo. Esta observación fue transformada, en décadas posteriores, en una teoría que desplazaba la explotación económica por un mosaico de identidades y micro-luchas. La interseccionalidad, nacida de luchas legítimas contra el racismo, el patriarcado y la heteronormatividad, fue institucionalizada en un marco que mide la opresión principalmente por criterios culturales y discursivos, desvinculándola de la relación con los medios de producción.
El efecto político fue la fragmentación estructural, una mayoría explotada dividida en demandas inconexas, compitiendo por reconocimiento simbólico en lugar de unificar fuerzas para expropiar el capital. Mientras la izquierda académica debatía vocabularios inclusivos o políticas de representación, la burguesía consolidaba su conciencia de clase, deslocalizaba la producción, financiarizaba la economía y fortalecía aparatos de seguridad y vigilancia. La contrainsurgencia cultural no requirió tanques, requirió seminarios.
 
4. El fetichismo de la pureza y la derrota:
La izquierda anticomunista desarrolla un estándar moral inalcanzable para los procesos socialistas reales. Como analiza el politólogo marxista Michael Parenti, se exige que las revoluciones sean "puras", libres de contradicciones, burocracia o medidas defensivas. Pero ningún movimiento socialista ha heredado un paraíso, todos han surgido en países devastados, bajo bloqueos económicos, sabotaje, golpes de Estado o guerras proxy. El "socialismo asediado" obliga a ejercer el poder, priorizar la soberanía y tomar decisiones pragmáticas que, desde la comodidad académica, se leen como "autoritarismo".
Esta postura revela un privilegio epistemológico, quienes nunca han gobernado ni enfrentado una agresión imperialista pueden permitirse el lujo de la pureza. Prefieren revoluciones románticas y efímeras que, al ser aplastadas, conservan su "inocencia" teórica. Un revolucionario muerto es un ícono de camiseta; un revolucionario vivo que defiende su país es tachado de "dictador". Así, la derrota se fetichiza como superioridad moral, y la victoria se criminaliza como traición ética.
 
5. Convergencia con el imperialismo y función actual:
Hoy, esta corriente cumple dos funciones estratégicas para el capital global,
1. Muro de contención ideológico, cualquier intento de organización comunista o antiimperialista es rápidamente etiquetado como "totalitario", "fascista" o "retrógrado" por académicos y activistas que, sin saberlo o no, reproducen los guiones de la contrainteligencia.
2. Progresismo neoliberal de fachada, el capitalismo absorbe la retórica de diversidad, inclusión y derechos humanos para lavar su imagen. Poner un filtro arcoíris a una empresa de armamento o celebrar CEOs "woke" cuesta cero dólares y desactiva la conciencia de clase. El sistema los premia porque no amenazan la propiedad privada ni el extractivismo.
Además, esta izquierda sirve como cebo para la derecha populista. Los conservadores gritan contra el "marxismo cultural" y la "hegemonía progresista", usando a esta academia desconectada para difamar toda la historia comunista y el movimiento obrero. Derecha conservadora e izquierda posmoderna son, en la práctica, las dos patas del mismo proyecto neoliberal, se pelean por cuestiones morales e identitarias para garantizar que nadie cuestione la acumulación de capital, la financiarización ni el imperialismo.
Conclusión, hacia un comunismo materialista y organizativo
Desmontar esta operación no significa negar las luchas contra el racismo, el patriarcado o la LGBTQ+fobia, sino subordinarlas a un análisis de clase que explique su origen material y su funcionalidad dentro del capitalismo. El comunismo no es una opción ética dentro del menú liberal; es la superación científica y política del modo de producción capitalista. Recuperar el materialismo histórico, reconstruir la organización sindical y política de la clase trabajadora, y solidarizarse con los Estados y movimientos que resisten el cerco imperialista no son nostalgias, son condiciones de supervivencia. No estamos aquí para pedirle al capitalismo que sea amable. Estamos aquí para derrocarlo.
 
 Fuentes y referencias documentales
1. Stonor Saunders, Frances. The Cultural Cold War, The CIA and the World of Arts and Letters (1999).
Resumen y archivo del autor en The New Press, https://thenewpress.com/books/cultural-cold-war
Documenta el financiamiento clandestino de la CIA al Congreso por la Libertad de la Cultura y la red de intelectuales anticomunistas.
2. CIA Electronic Reading Room (FOIA). Documentos desclasificados sobre guerra psicológica y programas culturales (1947-1970).
CIA FOIA - Cultural Programs & Psychological Warfare, https://www.cia.gov/.../cia-foia-electronic-reading-room
 Incluye memorandos NSC-10/2 y informes sobre estrategias de saturación ideológica.
3. Eagleton, Terry. The Illusions of Postmodernism (1996). Wiley-Blackwell.
Reseña académica y acceso editorial, https://onlinelibrary.wiley.com/.../10.1002/9780631203550
Crítica marxista al giro posmoderno y su desplazamiento de la economía política.
4. Parenti, Michael. Blackshirts and Reds, Rational Fascism and the Overthrow of Communism (1997). City Lights.
Análisis del "fetichismo de la pureza", el socialismo asediado y la función anticomunista de la izquierda occidental.
5. Harvey, David. The Condition of Postmodernity (1989) y A Brief History of Neoliberalism (2005).
Perfil académico y obras en Oxford Scholarship, https://academic.oup.com/book/27128
Explica cómo el giro cultural y la fragmentación identitaria coinciden con la ofensiva neoliberal.
6. Chibber, Vivek. Postcolonial Theory and the Specter of Capital (2013). Verso Books.
Crítica a la desconexión entre teoría poscolonial/identitaria y el análisis de clase material.
7. Grandin, Greg. The Last Colonial Massacre, Latin America in the Cold War (2004). University of Chicago Press.
Ficha académica y archivos relacionados, https://press.uchicago.edu/.../book/chicago/L/bo3655151.html
Documenta cómo el discurso de derechos humanos y progresismo fue instrumentalizado geopolíticamente.
8. Marxists Internet Archive. Colección de textos clásicos y contemporáneos sobre materialismo histórico, lucha de clases y crítica al posmodernismo.