miércoles, 17 de junio de 2026

Como enfrentar el avance tecnológico

 


Para abordar un problema tan complejo como la inseguridad y la incertidumbre laboral en Uruguay, no existen soluciones mágicas ni de un solo lado. Se necesita una estrategia que combine la protección del trabajador actual, la preparación de las nuevas generaciones y el fortalecimiento de la economía local (especialmente en el interior y en los sectores de base).

Aquí  presento una propuesta integral estructurada en cuatro ejes de acción, pensada desde la realidad productiva y social de nuestro país.

Eje 1: Red de Protección frente al Avance Tecnológico (Reconversión Activa)

El miedo a quedar obsoleto por la automatización o la Inteligencia Artificial no se combate frenando la tecnología, sino dándole herramientas al laburante para que no quede a la intemperie.

  • Seguro de Paro Formativo: Transformar el subsidio por desempleo tradicional. Que el trabajador que pierde su puesto reciba un incentivo económico extra si se vincula de forma inmediata a cursos de reconversión técnica en áreas de alta demanda regional.

  • Capacitación en el lugar de trabajo: Crear fondos específicos (a través del INEFOP) para que las micro y pequeñas empresas puedan capacitar a sus empleados en nuevas tecnologías antes de que sus tareas queden obsoletas, financiando el tiempo que el trabajador dedica a estudiar dentro de su jornada.

Eje 2: Blindaje al Empleo Juvenil y Primer Trabajo

Para cortar el círculo vicioso de "no tengo trabajo porque no tengo experiencia, y no tengo experiencia porque no me dan trabajo", se propone:

  • Sistema de Aprendizaje Colectivo: Fortalecer los programas de empleo juvenil vinculando a los centros educativos UTU con las realidades productivas de cada departamento. No como pasantías precarias, sino como contratos de aprendizaje tutelados, donde el Estado subsidie parte del salario y la seguridad social durante el primer año.

  • Bachillerato Productivo Territorial: Adaptar los planes de estudio de la educación media en el interior para que respondan directamente a las necesidades del entorno social y económico de la zona, evitando el desarraigo de los gurises y la falta de oportunidades locales.

Eje 3: Descentralización y Apoyo a la Economía Social e Interior

La incertidumbre golpea más fuerte donde las opciones de empleo son limitadas. Es clave diversificar la matriz productiva fuera de la capital.

  • Polos de Desarrollo Regional: Incentivar la instalación de pequeñas industrias de procesamiento de materias primas o servicios en las capitales del interior y zonas fronterizas, reduciendo la dependencia exclusiva del comercio de frontera o de la zafra agrícola.

  • Fomento a Cooperativas y Emprendimientos Locales: Facilitar el acceso al crédito soberano, asistencia técnica y exoneraciones fiscales iniciales para cooperativas de trabajadores, proyectos asociativos y pequeños productores. La economía solidaria arraiga el empleo a la tierra y a la comunidad, haciéndolo menos vulnerable a los vaivenes de las grandes corporaciones.

Eje 4: Fortalecimiento de la Negociación Colectiva y Combate a la Informalidad

La estabilidad laboral no solo depende de la tecnología, sino de las reglas de juego.

  • Consejos de Salarios con Visión de Futuro: Incorporar en las mesas de negociación tripartita (Estado, empresas y sindicatos) cláusulas específicas sobre condiciones de trabajo frente a los cambios tecnológicos, regulando el teletrabajo, el derecho a la desconexión y la estabilidad laboral.

  • Formalización de Cercanía: Simplificar y abaratar los procesos de registro para el trabajador independiente o de baja escala (monotributo), garantizándole el acceso completo a los derechos de seguridad social (salud, asignaciones, jubilación) para que la informalidad deje de ser la única salida en los momentos de crisis.

Resumen de la Estrategia


Una última consideración: Una propuesta de este tipo entiende que el trabajo es mucho más que una transacción de horas por dinero; es el eje ordenador de la vida comunitaria y de la dignidad de las personas. Por eso, cualquier salida duradera requiere el compromiso y la voz de los propios trabajadores organizados en el territorio.






martes, 16 de junio de 2026

Incertidumbre laboral



1. La Percepción del Trabajador: El Miedo a Perder el Empleo

La incertidumbre tiene una pata subjetiva muy fuerte. Estudios de opinión pública en el país (como los monitores laborales de Equipos Consultores) reflejan que el temor a perder la fuente de trabajo es cíclico, pero estructural:

  • Preocupación constante: Entre un 30% y un 35% de los trabajadores ocupados en Uruguay manifiestan sentirse "bastante o muy preocupados" por la estabilidad de su puesto actual.

  • Incertidumbre por ingresos: Muchas veces la inquietud no es solo el desempleo total, sino la inestabilidad de las horas trabajadas o la pérdida de poder adquisitivo frente al costo de vida regional.


2. Los Grupos Más Afectados por la Inestabilidad

La incertidumbre laboral no se reparte de forma equitativa; golpea con más fuerza en ciertos sectores de la sociedad:

Los Jóvenes (18 a 24 años)

Es el sector con mayor "vulnerabilidad estructural". La tasa de desempleo juvenil suele duplicar o triplicar la tasa general del país. El mayor factor de incertidumbre aquí es la falta de experiencia previa y la deserción en la educación media, lo que empuja a muchos gurises a empleos informales, zafrales o de altísima rotación.


El Interior del País

Existe una brecha territorial histórica. Mientras Montevideo y la zona metropolitana concentran el empleo en servicios y tecnología, los departamentos del litoral norte (como Salto, Paysandú o Río Negro) y algunas zonas del este sufren tasas de desempleo más altas e incertidumbre vinculada a los vaivenes del comercio fronterizo y la producción agropecuaria.

El Trabajador Informal

Aunque Uruguay tiene niveles de formalidad y cobertura de seguridad social relativamente altos en el contexto latinoamericano, cerca de una quinta parte de los trabajadores carece de aportes. Para ellos, no existe el "colchón" del subsidio por desempleo, lo que eleva la incertidumbre al máximo ante cualquier crisis de salud o caída de la actividad económica.


3. Las Nuevas Amenazas: Automatización e Inteligencia Artificial

Un ingrediente moderno de la incertidumbre es el avance tecnológico. El Instituto Cuesta Duarte, en análisis recientes, destaca el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) y la automatización en la plaza uruguaya:

  • Exposición al cambio: Entre el 26% y el 38% de los empleos en Uruguay están expuestos a tareas que pueden ser afectadas o transformadas por la IA generativa.

  • El desafío de la reconversión: Las tareas administrativas y de servicios básicos son las que más rápido están cambiando. Esto genera una enorme incertidumbre en el trabajador maduro, que ve cómo las habilidades que utilizó toda su vida empiezan a quedar obsoletas si no media una capacitación continua.


4. Radiografía General del Mercado (Resumen de Factores)

Factor de RiesgoImpacto PrincipalSector Clave
Brecha EducativaDificulta el acceso a puestos estables.Jóvenes sin terminar bachillerato.
Cambio TecnológicoAutomatización de tareas repetitivas o administrativas.Sector servicios y comercio.
Factores Climáticos y FronterizosInestabilidad en la demanda de mano de obra.Agro, turismo y comercios del interior.

 

A modo de reflexión: El gran desafío del Uruguay actual no pasa únicamente por "crear puestos", sino por la calidad y la sostenibilidad de los mismos. La negociación colectiva y el rol de las instituciones de formación técnica resultan herramientas clave para que la reconversión tecnológica y los cambios económicos no se traduzcan en más desprotección para el laburante de a pie.

 

 

 

 

lunes, 15 de junio de 2026

Sobrevivir con 25.000 pesos




Según los datos más recientes, aproximadamente medio millón de trabajadores uruguayos (503.000 en 2024) ganaron menos de $25.000 líquidos mensuales, lo que representa el 30% de la población ocupada del país .

Sin embargo, esta cifra solo contempla a quienes tienen un empleo. La cantidad total de personas que viven con ese nivel de ingreso es aún mayor si se considera que muchos de esos salarios sostienen hogares completos y que los jubilados más vulnerables también perciben montos cercanos o inferiores a esta línea.

A continuación, un desglose detallado de estos grupos.


¿Cuántas personas ganan menos de $25.000?

Los informes del Instituto Cuesta Duarte, basados en datos de la Encuesta Continua de Hogares del INE, permiten trazar un perfil claro de los "25.000 pesistas" en Uruguay :

  • Magnitud: En 2024, unos 503.000 trabajadores ocupados recibían ingresos líquidos por debajo de los $25.000 mensuales, un 30% del total de ocupados.

  • Distribución por ingreso: Dentro de ese grupo, 153.000 personas ganaban menos de $15.000**, y las **350.000 restantes se ubicaban en la franja de $15.000 a $25.000 .

  • Brecha de género y edad: El fenómeno afecta más a las mujeres (32% de las ocupadas) que a los hombres (29%). Los jóvenes son el colectivo más vulnerable: el 51% de los asalariados menores de 25 años gana menos de $25.000 .

  • Distribución geográfica: Es un problema más arraigado en el interior del país (192.000 trabajadores) que en Montevideo (101.000) .

  • Sectores más afectados: La precariedad salarial se concentra en rubros como el comercio (75.000 personas), servicio doméstico (39.000), agropecuario (32.000), industria manufacturera (28.500) y hotelería/restaurantes

La situación de los jubilados

El problema no es exclusivo de los trabajadores activos. El sistema de pasividades también muestra una realidad alarmante:

  • Jubilaciones en la frontera: Se estima que unos 140.000 jubilados y pensionistas reciben ingresos que los colocan justo en el límite de la línea de pobreza en Montevideo (que ronda los $20.000) .

  • Pensiones por sobrevivencia: Este es el grupo más castigado. Cerca de 227.000 personas que reciben este tipo de pensión perciben en promedio $19.442 mensuales, una cifra que se encuentra por debajo del umbral de pobreza en la capital .


¿Qué significa vivir con $25.000 en Uruguay?

Es crucial entender por qué esta cifra es tan relevante. El principal motivo es que $25.000 se encuentra por debajo del costo de una vida digna según las propias mediciones oficiales .

  • Por debajo de la Canasta Básica: Mientras que el salario mínimo ronda los $25.000, la Canasta Básica Total (CBT) para un individuo ya supera los **$26.000** . Esto significa que, técnicamente, un trabajador de tiempo completo o un jubilado con el ingreso mínimo son considerados pobres.

  • La "pobreza trabajadora": Este fenómeno describe a quienes tienen un empleo formal pero sus ingresos no alcanzan para cubrir sus necesidades básicas. Según los datos, 123.000 personas pobres en Uruguay trabajan por un ingreso inferior a los $25.000 .


En resumen

Respondiendo directamente a tu pregunta, no hay una cifra única, pero sí podemos afirmar que el universo de personas que viven con $25.000 o menos en Uruguay supera ampliamente el medio millón de trabajadores, a los que hay que sumar cientos de miles de jubilados y las familias que dependen de esos ingresos. Es una realidad que afecta al 30% de la fuerza laboral y que evidencia una profunda brecha entre el crecimiento económico del país y el bolsillo de sus ciudadanos

 Vivir para trabajar: la historia de Horacio y sus estrategias para sobrevivir con un sueldo de cocinero de $25.000
 

Tres de cada diez uruguayos cobran un salario sumergido que no les alcanza para pagar las cuentas. En esta entrega de Periplo, Horacio cuenta sus malabares para llegar a fin de mes.










domingo, 14 de junio de 2026

Artigas, Sauce y los 19 de junio

 

 

 

La Chacra, Empalme Sauce, 12-06-26. Álvaro Jaume (¡Siempre REDOMÓN!)

(I) UN RITUAL DE LUCHA

Aquel 19 de junio de 2011, recibimos no demasiado simpáticamente a quien fuese otrora “el presidente más pobre del mundo”, el hoy difunto José Mujica. Marchamos dos cuadras desde el Club Artigas (club de fútbol) hacia la Plaza de Sauce, traspasamos el vallado que habían puesto los milicos intentando frenarnos, y cuando el hombre llegó le rodeamos el coche oficial increpándolo por las traiciones u omisiones que venía cometiendo su gobierno. Éramos varios centenares de “indignados”: por empezar, con la expulsión de Ney Thedy de su tierra.

Ney, en la década de los 60, junto al Bebe Sendic y otros “peludos”, habían fundado UTAA (Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas), sindicato emblemático de los cañeros que demostró con ocupaciones e increíbles marchas a Montevideo que la lucha frontal contra patrones y poderes del Estado ¡ERA EL CAMINO A TRANSITAR! En los años 90 el INC le asignó un predio a Ney; de peludo se convirtió en colono, y nada más ni nada menos que un 28 de abril (fecha de fallecimiento del Bebe) de ese año 2011, por una deuda —atención— de 3 mil dólares, repito, ¡3 mil dólares!, se lo había desalojado de su campo. Para todos nosotros, decir “paradoja” resultaba más que poco.

Toda aquella narrativa de que el 2do. Gobierno del FA iba a ser más de “izquierda” que el primero de Tabaré, que con el MPP, hijo adoptivo del MLN y el Pepe a la cabeza, seguro llegarían cambios más radicales, esa narrativa ya venía aceleradamente desplomándose. Y el colmo de los colmos, con un Instituto de Colonización gobernado por un conspicuo dirigente de ese sector, el Ing. Agr. A. Berterreche, era haber dejado en la calle a uno de los inspiradores de la consigna “POR LA TIERRA Y CON SENDIC”. Un veterano sin título de esos que aman los intelectuales pequeño-burgueses, de manos curtidas y mirada franca, de una sabiduría extrema a pesar de ser literalmente analfabeto; ¡a ese COMPAÑERO de verdad, estos progres de la ciudad, autoproclamados de “izquierda”, lo habían tirado “pá fuera” de su tierra!

He de confesar que, si bien ya desde la cana venía ruptura tras ruptura por las traiciones, claudicaciones y “dobles discursos” de todo tipo, que a lo largo y ancho del planeta venían mostrando los procesos llamados revolucionarios, incluyendo obviamente al FA del pacto del Club Naval, jamás imaginé que llegarían a tanto. Desalojar a un ícono de la lucha cañera por no ser dócil al MPP, por no poder pagar su renta y por adeudar una mísera suma de dinero... Cuando le ocupamos Colonización, al Sr. Ingeniero (¡Marx y Bakunin lo tengan en la gloria!) le conocimos su oficina, en la que se atrincheró cobardemente sin salir a hablar con nosotros, a dar la cara como debería hacerlo alguien que se considera de “izquierda”.

Esa misma tarde nos fuimos hasta El Prado (cuidado, ¡no vivía ni en el Borro ni en el 40 Semanas!), escrachamos su casa rodeada y protegida por una gran milicada de La Republicana y GEO, comprobando esos contrastes que abundan, inundan e infectan nuestras historias de lucha: mientras el digno Ney recalaba en una aripuca levantada a las disparadas, al borde de su predio, también protegido por milicos por si se le ocurría volver a entrar, ¡este otro personaje vivía en una cómoda mansión en un barrio algo más que popular! Y lo más grave, se creen de “izquierda”. ¡Qué desfachatez! Sospecho, además, que debe haber sido de los poquísimos escraches hechos a dirigentes frentistas en funciones de gobierno.

Volviendo. La movida del 19 de junio del 2011 en Sauce la organizamos el COLECTIVO SAUCE DE LUCHA POR LA TIERRA en coordinación con otro conjunto de colectivos sociales que respaldaron activa y solidariamente la movilización. También ese año habíamos comenzado con la lucha contra el megaproyecto de minería a cielo abierto llamado ARATIRÍ, razón por la cual, cuando aparece el Pepe, además de increparlo por lo de Ney, se lo interpeló directamente por esta otra causa. Siendo honestos, obviamente como recibió ciertos gritos e improperios, la situación ya no fue de su agrado; no obstante, nos encaró enojadito y retrucó: “Muy bien, no quieren minería, no quieren desarrollo, entonces haremos un plebiscito”. Como luego lo verificó la historia, otra que democracia directa: no hubo ni consulta, ni diálogo, ni plebiscito. Tanto la tierra que Colonización —en 2013— nuevamente le otorgó a Ney, como el entierro de ARATIRÍ, fueron fruto de la LUCHA SOCIAL (¡no político-partidaria!) desplegada durante todos esos años.

Para quienes no conocen la historia de Sauce, es menester tener claro que los 19 de junio, natalicio del “prócer”, constituyen la GRAN fiesta del Pueblo. Hasta ese 2011, era tradición la participación del Presidente de la República, de autoridades del gobierno nacional y departamental, y de políticos profesionales de todos los colores. Es una instancia que condensa el esfuerzo sistémico por instituir como identidad nacional (¡“la patria”!) al ARTIGAS DE BRONCE como ideología oficial. Implantada la tradición, ha sido para nuestro Colectivo la ocasión para reivindicar, levantar la figura 

de ese OTRO ARTIGAS (no el que pintó Blanes por orden del dictador M. Santos), ese Artigas que se jugó por LOS DE ABAJO, que vivió como uno de ellos y que repartió tierras en su Reglamento del 10 de set. de 1815 justamente para que “los más infelices fuesen los más privilegiados”. Un Artigas que jamás hubiese expulsado de la tierra a un cañero/peludo como Ney por no poder pagar su renta. ¡Todo lo contrario!

Entonces “los 19 de junio” pasaron a ser la ocasión para retomar ideas revolucionarias que con persistente esmero se han ocultado desde la ideología dominante, aprovechando la importancia que el Pueblo le otorga a esta fiesta. Día clave: primero se organiza una ceremonia protocolar de gran porte cubierta por todos los medios de prensa, y luego viene la fiesta cultural.

Pues bien, en el 2011, al inicio del acto protocolar, ante los ojos de un Pepe apoltronado en lugar de privilegio, desplegamos una gigantesca pancarta de 30 mts. cubriendo toda la parte frontal de la Plaza con una de las frases más conocidas de Artigas: “NO VENDERÉ EL RICO PATRIMONIO DE LOS ORIENTALES AL BAJO PRECIO DE LA NECESIDAD”. Si la poco amigable recepción le había generado molestia, este impactante operativo fue la gota que colmó su vaso: más enojado aún, se retiró sin hablar. De ahí en adelante, durante su presidencia nunca más apareció un 19 por Sauce.

Peor: en 2013, aduciéndose clima de agitación extrema por movilización de maestras y maestros, de funcionarios municipales canarios y de protestas “ambientalistas”, desde el PODER ejercido por tres connotados “izquierdistas” —Carámbula al frente de la Intendencia, Bonomi del Ministerio del Interior y Mujica de la Presidencia— se resuelve de común acuerdo, por primera vez en la historia, suspender el acto y los festejos. Invadiendo el Pueblo con destacamentos de GEO, Republicana y Metro (¡entre 100 y 200 milicos copando Sauce!), dejando de manos vacías a la propia gente. ¡Demostrándose que desde la propia “Izquierda” (?) igualmente se aplican mecanismos represivos tan censurables y miserables como los que aplica la derecha conservadora o la ultraderecha fascista! Citando a Luce Fabbri en “EL CAMINO”: “En Uruguay, como en todas partes, la Izquierda se aproxima al poder perdiendo sus características originarias, adquiriendo los rasgos que en su nacimiento había combatido. PARECE SUFICIENTE EL OLOR DEL PODER PARA CORROMPERSE”. ¡Triste, pero GRAN verdad!

(II) “¿SABREMOS CUMPLIR”??

Este fue el eslogan de campaña del susodicho Orsi. Que no tengo duda que ni por asomo fue un invento suyo. Habrán sido sagaces publicistas y luego decisiones políticas del más alto nivel que pretendieron remarcar un supuesto diferencial del FA respecto a los coalicionantes. Luego Orsi, con su facha de canarito sencillo, hasta ingenuote, y su empática impronta de “hombre de pueblo”, fue capaz de encarnar con mucha credibilidad. El mismo Orsi que el pasado 2025, estrenando su nueva función presidencial (durante 9 años había venido a Sauce “los 19” como Intendente), tuvo la deferencia de asistir al evento porque, en definitiva, el tiempo transcurrido era demasiado breve como para poner en entredicho su entrador eslogan.

Para este próximo 19 hemos coordinado tres colectivos territoriales “autóctonos”, a saber: la COMISIÓN POR UN CANELONES LIBRE DE SOJA-T Y EN DEFENSA DEL AGUA, la COORDINADORA CANARIA DE LUCHA POR EL AGUA y la OLLA POPULAR TOLEDO Jr., para reclamar y denunciar que, en lugar de resolver y solucionar elementales problemas, las cosas se han ido agravando. Como ser el hambre, la falta de trabajo y las gigantescas carencias de salud y vivienda que padecen/sufren las olleras y olleros. Crudísima realidad que ha ido en aumento día a día, al punto que hoy estamos sirviendo 2.600 porciones. ¡Sí, 2.600! Como ser la absoluta omisión del Estado al no proveer con agua potable en calidad y cantidad necesarias a las poblaciones más pobres y castigadas de este sur/oeste canario (Pando, Suárez, Toledo, Sauce, etc.).

Este pasado verano, los vecinos de todos estos parajes salimos a las rutas a protestar, ya que llegamos a estar inauditamente 8 días sin una gota de agua. Esta lucha, emprendida genuinamente desde abajo por rostros/caras que jamás antes habían participado, dio pie al surgimiento de la Coordinadora. Y finalmente la columna vertebral de esta movida, léase la Comisión contra la Soja-T en suelo canario, que debido a la ausencia del Estado para fiscalizar el cumplimiento del POT (Plan de Ordenamiento Territorial) —que prohíbe la plantación de cultivos de secano (incluyendo lógicamente la Soja-T) en la zona PRODUCTIVA 1 (abarca 12 municipios)— tiene como primer gran desafío de la hora frenar a un poderoso sojero como Fernández, que continúa plantando impunemente alrededor de todo Sauce. Como lo han hecho todos los poderosos a lo largo de la historia de la humanidad: ¡REIRSE DE LA LEY!

Entonces uno se pregunta: ¿vendrá Orsi este venidero “19 de Junio”? ¿Ha sabido cumplir con qué? Siendo Intendente, en plena PLANDEMIA, visitó nuestra Olla y sostuvo que era un emprendimiento ejemplar. Garantizó —lo que es real— el funcionamiento de la misma aportando, la Intendencia de Canelones, todo el alimento seco que se necesita para cocinar en las dimensiones ya mencionadas (2.600 porciones). Pero por el resto... El 

pasado 11 de abril (2025), día que organizamos el OLLAZO en Plaza Independencia, no tuvo el coraje de bajar a recibir un PETITORIO que firmamos las tres Ollas protagonistas del agite (la Chimango, la Cumparsita y la del Tole). Seguramente nos oteaba desde el piso 11 de la Torre Ejecutiva. ¿Andá a saber?

Y ahora, ¿tendrá el coraje de venir a Sauce? En un año y medio de gobierno del FA, ¿en qué han “sabido cumplir”? Otra que rendición de cuentas gasto cero; otra que presupuesto lejísimos de un 6% para la Educación; otra que eliminar la pobreza infantil o el creciente número de personas tiradas por las calles (¡pasamos las 8 mil a nivel nacional!); otra que tocarle el bolsillo al 1% más rico; otra que achicar el medio millón de compatriotas que a gatas sobreviven con 20/25 mil pesos; otra que resolver estructuralmente el tema trabajo en el país sin caer en la “maldición de Malinche”, o en las efímeras dádivas de los “jornales solidarios”, hoy rebautizados como plan “Uruguay Impulsa”. Y podríamos seguir, pero ya es suficiente.

El mejor termómetro es lo que estamos viviendo en nuestra Olla. ¡Las estadísticas cobran el valor de rostros humanos que la sufren EN SERIO! ¡Y uno intentando mitigar, amortiguar como se pueda, semejante tsunami social! Y en medio de tamaña realidad, salta la perdiz, aparece el “sueño del pibe”, el canarito de Salinas que se compra una camionetita de 79 mil dólares... ¡Para festín de blancos y colorados! Impresentables, cínicos, “fachos” de piel y cabeza, que se sienten los dueños del país, que no soportan que un conjunto de advenedizos sociales sin alcurnia y con pocos títulos, con tufillo populista, estén a cargo del Gobierno... ¡NO LOGRAN DIGERIRLO!

Entonces, repito, ELLOS, los de clase (!) que andan en botes de alta gama y curten Punta del Este, Miami, Carrasco o barrios privados de Canelones, se hacen una fiesta con la camioneta de Orsi. Mientras estos otros, que representan esa “Izquierda” que supo ser en el pasado una IZQUIERDA de verdad, que entregó vidas, sangre y sudor por revolucionar (¡no mejorar!) la tierra de Artigas con el sueño de que “los más infelices sean los más privilegiados”, se desviven por portarse bien, por no agredir, por ser “demócratas” y están convencidos de que ya no existen ni los enemigos ni la lucha de clases, solo “adversarios” que merecen respeto.

Claro, tienen en común los unos y los otros, los de “derecha y los de izquierda”, todos ellos profesionales de la política, un “módico” ingreso de unos 400 mil $ (¡sí, 400 mil!) mientras el salario mínimo nacional está en 25 mil, y Andresito, un referente de la OLLA que tiene unos 20 años, atención, trabajando en la zafra de la zanahoria, POR 12 HS. DE TRABAJO, GANA 400 $. ¡SÍ, UNOS 30 $ LA HORA! Con esto creo que no queda más por decir.

Simplemente QUE ESTE PRÓXIMO 19 DE JUNIO CUMPLIREMOS CON NUESTRO RITUAL, animándonos nosotros a decir: ¡SABREMOS CUMPLIR CON LA LUCHA!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



jueves, 28 de mayo de 2026

No da para mas



Por Hoenir Sarthou (para Semanario Voces)


 Es muy difícil escribir una columna en el Uruguay de hoy en día.

Uno debería hablar de las guerras, que están dañando las economías de la mayoría de los países, y que, de continuar, comprometerán incluso las posibilidades alimentarias de las poblaciones más humildes. O de los avances de la IA, que está destruyendo empleos y psiquis a paso redoblado.

O del complicado minué que bailan EEUU y China al son del capital financiero.

O del cretino de Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, que no se cansa de reclamar plata y de sembrar miedo anunciando pandemias catastróficas.

Pero, ¿cómo escribir sobre esas cosas, aunque sean de importancia vital, con lo que ocurre a diario en Uruguay? Tres muertos a balazos en el Cerro; un adolescente baleado durante una rapiña en la Cruz de Carrasco; miles de personas en situación de calle; una de ellas, un hombre de 42 años, muerto por frío y desatención en plena calle de Montevideo; un cadáver aparece desmembrado y con balazos en San Luis; un padre golpeó a la docente de su hijo; otro golpeó a la conductora que atropelló a su hijo; un policía, bastante solitario en el video, intenta detener a palazos una trifulca colectiva en Casupá; varios trabajadores de Canelones son filmados arrastrándose por el suelo en patética pelea.

Son las noticias del día, o del momento. Mañana habrá otras, similares o peores.

Cada vez más violencia, más miseria material, moral y cultural.

Y están las que no salen en los noticieros ni se filman para las redes sociales.

Un profesor de secundaria cuenta que a su liceo, cercano al Palacio Legislativo, asisten alumnos con los cuerpos consumidos y las caras grises por subnutrición prolongada. El liceo tiene cinco becas de alimentación que no alcanzan para cubrir los casos de chiquilines que pasan hambre. La violencia brutal de las cárceles. Jueces que intentan rescatar cualquier vínculo familiar de un niño para no enviarlo al INAU. La atención médica que puede demorar meses, y cada vez más tratamientos, no cubiertos por las instituciones médicas, que son inaccesibles para quien no pueda pagar miles o decenas de miles de dólares.

Mientras tanto, las bocas de venta de drogas teóricamente ilegales prosperan, mandan y meten miedo en todas y cada una de las ciudades del país, con pleno conocimiento de la población, salvo de la policía.

Normalmente me molesta la moralina, la visión de la política como una competencia de escraches y enchastres. Pero, en el contexto del que hablamos, hay noticias y hechos realmente obscenos.

Al presidente Orsi se le atribuye haber comprado, poco antes de asumir el cargo, una camioneta muy costosa con una rebaja o “atención” de U$S25.000 dólares. Y la Presidencia de la República admitió que era cierto. Un presidente no debe recibir regalos, por aquello que dijo Margaret Tatcher, de “No hay tal cosa como almuerzos gratis”.

Cada diputado y cada senador le cuesta al país más de diez mil dólares por mes. Y son ciento treinta legisladores. Sin contar los viajes y el costo del personal que trabaja para ellos en el Palacio Legislativo.

Las empresas extranjeras que tienen contratos de privilegio con el Estado se embolsan miles de millones de dólares por año, en buena medida gracias al agua y a los impuestos que no pagan.

Sin ir más lejos, la vía del ferrocarril central, que funciona sólo para UPM, nos cuesta medio millón de dólares por día. El Uruguay debería pagar, en el próximo año y medio, dieciocho mil millones de dólares por servicio de su deuda pública. Y las AFAPs continúan pagando miserias y tragando cada año los aportes de cientos de miles de trabajadores.

No sólo lo estatal es obsceno. Tenemos mafiosos y narcotraficantes con dinero e influencias asombrosos, jugadores de fútbol multimillonarios, empresarios, medios de prensa y hasta artistas que se embolsan sumas enormes por favor político.

¿Qué clase de sociedad permite que se enriquezcan las corporaciones extranjeras, los bancos, los mafiosos, los políticos, los jugadores de futbol y los empresarios truchos, mientras que los niños pasan hambre, la violencia campea y la indigencia vive en las calles? Disculpen que en esta columna no haya análisis, ni teorías, ni citas. No estoy con ánimo.

Sólo una sociedad enferma puede permitir lo que está pasando. Y la dura verdad es que ocurre porque los uruguayos –todos nosotros- permitimos o nos resignamos a que ocurra.

No podemos seguir así.

No hablo de las elecciones, ni de este gobierno, ni de los anteriores, ni del próximo gobierno. Esto no va a cambiar dentro de cuatro años, ni desde el Parlamento, ni desde los sillones presidenciales o ministeriales.

Hablo de nosotros, de todos nosotros como sociedad.

¿En algún momento nos juntaremos para mandar parar y exigir que se nos rindan cuentas?

Me imagino una especie de “admirable alarma”, que nos convoque y congregue para atender la crisis.

¿Les suena fantasioso?

No lo es. No hay gobierno ni sistema corrupto que puedan resistirse a dos millones de personas resueltas a hacerles saber que algo no va más.

Hay cosas que el mundo nos impone y que no podemos controlar. Pero otras dependen de nosotros. La violencia, el hambre y la indigencia, por ejemplo, son solucionables o controlables desde adentro, incluso con los modestos recursos de que disponemos.

El Uruguay produce, exporta y hasta derrocha alimentos. Ningún niño debería pasar hambre aquí. Tenemos más policías por habitante que la mayoría de los países de América. Si la violencia no se previene, reprime y castiga, es porque no se quiere o porque algo se está haciendo muy mal. Finalmente, nadie tiene derecho a vivir en la calle y nadie debería estar obligado a hacerlo. El Estado tiene propiedades y tierras de sobra para alojar a esa gente que está viviendo en condiciones infrahumanas. Para hacer estas cosas ni siquiera es necesario que todos nos proclamemos santos. Ya no es cuestión de bondad ni de honestidad. Es cuestión de inteligencia y hasta de supervivencia.

La forma en que estamos viviendo es insostenible. Y todos íntimamente lo sabemos.

La pregunta es: ¿qué haremos al respecto?