martes, 6 de diciembre de 2016

Desmantelan Centro de Formación Popular Bella Unión




>>> 8 años de formación



UNIVERSIDAD: DESMANTELAN CENTRO DE FORMACIÓN POPULAR BELLA UNIÓN
ALGUNAS VALORACIONES POLITICO INSTITUCIONALES


Bella Unión, diciembre de 2016

Las autoridades universitarias reafirman una orientación política de desarme. Se confirma con la decisión del Consejo del Centro Universitario Regional Litoral Norte (CENUR LN-UdelaR) del 19 de setiembre acerca del cierre de los programas que estaban a cargo del Servicio Central de Extensión y Actividades en el Medio (SCEAM) en la ciudad de Bella Unión1, y la no renovación del contrato de arrendamiento de la casa para las actividades de docentes, trabajadores y estudiantes.
Se trató de una resolución contradictoria, incoherente, apresurada y secreta, sin fundamentación expresa.
Contradictoria en la medida que el Consejo, al mismo tiempo que “resuelve el cierre de los programas que estaban a cargo del SCEAM en la ciudad”, plantea “mantener a la ciudad de Bella Unión en los programas de actividades de Extensión Universitaria a desarrollar por parte del CENUR LN”.
Llamativamente apresurada porque no esperó recibir la propuesta de la Comisión Ad-Hoc conformada por el mismo Consejo el 21 de julio, “para el estudio de la situación y trazado de lineamientos de las Unidades de Extensión”2.
No parece una resolución coherente habiendo contratado a 5 docentes (con 110 horas semanales en total) del 1o de agosto al 31 de diciembre en consideración de la “la existencia de programas en curso y la necesidad de no cortar abruptamente con los procesos iniciados”3.
Fue una resolución secreta y sin fundamentación expresa, pues el consejo sesionó bajo régimen de comisión general. El consejo no argumentó los motivos para sesionar a puerta cerrada, cuando de lo que se trata es de la continuidad de un programa de extensión. No sigue el principio de razonabilidad que debe acompañar toda decisión del Estado.


Antecedentes. Un trayecto de logros y cuestionamientos

Se desmantela una experiencia de más de 10 años de trabajo conjunto de la universidad con organizaciones sociales de Bella Unión: sindicatos de trabajadores de la caña de azúcar, de viñedos y bodega, de la horticultura, de servicios, cooperativas de trabajo y producción, colonos y productores familiares.
No es para nada casual que esta experiencia enriquecedora, de la cual participaron centenares de estudiantes y decenas de docentes, haya recibido, en forma reiterada, duros cuestionamientos por parte de las patronales, directorio de ALUR y autoridades de ANCAP.
Valga solo como ejemplo, por su trascendencia pública, los duros cuestionamientos realizados durante el año 2013 por el entonces presidente de ANCAP, hoy vicepresidente de la República, cuando acusó, a través de la prensa, a los universitarios de extensión y del Centro de Formación Popular Bella Unión de “alentar el conflicto, la demanda y la exigencia” de los trabajadores. Dichas apreciaciones provocaron entonces una indignante respuesta de docentes, autoridades universitarias de aquel momento y trabajadores de Bella Unión.
Por el contrario, no hemos escuchado cuestionamiento alguno de ninguna autoridad universitaria acerca de que parte considerable del presupuesto universitario esté volcado desde siempre a alentar y reafirmar los vínculos de la Universidad con los empresarios para “generar innovación y desarrollo”. Por ejemplo, el “Centro de Extensionismo Industrial”, creado por la UdelaR junto con el Ministerio de Industria, Energía y Minería y la Cámara de Industria, desde 2014, ha atendido a más de 130 empresas 4 que requirieron asesoramiento de grupos académicos.


La magnitud del desarme

¿Qué significado tienen estas resoluciones y medidas de desmantelamiento definidas por el Consejo del CENUR LN en continuidad con la política de desarticulación de la extensión iniciada en el nuevo período rectoral?
1)Perjudican el trabajo de extensión de docentes y estudiantes en Bella Unión junto a organizaciones de trabajadores. Se dirigen contra el trabajo del Centro, uno de los pocos espacios integrado por trabajadores y universitarios.
2)Detienen el desarrollo de una experiencia que cumple con las funciones de la universidad: aporta a la formación de profesionales a partir de la relación estrecha con las problemáticas existentes, investiga temas de importancia social y aporta asistencia y formación a la sociedad que sustenta nuestra universidad.
3)Expresan una concepción de universidad y educación conservadoras, negadoras de las asimetrías y conflictos sociales que pretenden ocultarse en la engañosa definición de amplitud, neutralidad y rigurosidad académica. Y que, en los hechos, está conducida por los intereses conciliadores con el capital.
4)Se amparan en un discurso descentralizador, que traspasan recursos y decisiones de Montevideo al CENUR LN, sin que ello signifique una expansión de las actividades universitarias hacia territorios y sectores sociales vulnerables y más rezagados.
5)Bloquean la posibilidad de sostener, mejorar y profundizar la realización de una concepción de universidad crítica de cara a los intereses y el trabajo conjunto con sectores populares. De esta forma gana espacio la concepción de una universidad conservadora, elitista y acrítica con la reproducción de las desigualdades sociales.
6)Afianzan una concepción autoritaria y contraria a la participación plena y autónoma, reforzando el secretismo. Niegan el debate franco y directo con los actores involucrados, tanto universitarios como extra universitarios. Desconocen, desprecian y desoyen las instancias de construcción colectiva 5.
El desmantelamiento del Centro de Formación no se fundamenta en una evaluación seria de la experiencia de trabajo universitario acumulada. No permite sentar las bases para una propuesta programática de trabajo en la región. Las acciones de las autoridades universitarias fueron de falta de respeto y atropello hacia los docentes. La política aplicada es autoritaria y nada tiene que ver con una práctica de co-gobierno democrático:
- Desconocieron los acuerdos de trabajo que se construyeron en reuniones específicas.
- Tomaron decisiones de manera inconsulta y sin fundamentos político institucionales ni académicos.
- Redujeron la carga horaria del docente efectivo trasladado al CENUR y en los contratados por el CENUR con el presupuesto traspasado por el SCEAM. Solamente en 5 meses (agosto -diciembre 2016) se redujeron 36 horas semanales de trabajo docente, equivalente a $375.000 en el período.
- No otorgaron la compensación por radicación en el interior al docente efectivo trasladado del SCEAM al CENUR 6.
- Restringieron los pasajes a los docentes y no les autorizaron viáticos, obstaculizando que desarrollaran las tareas en Bella Unión para las que fueron contratados y cumplieran los compromisos asumidos.
- Retiraron el equipamiento del local que la UdelaR alquilaba en Bella Unión necesario para el desarrollo de las tareas (sin gestionar uso de otro local como oficina). Retiraron las computadoras con información confidencial sin dar tiempo a realizar respaldos. Retiraron el vehículo, fundamental en una tarea cuyas actividades principalmente se realizan en el medio rural-agroindustrial en un radio de 35 km.
Para seguir caminando
Los abajo firmantes, docentes del Centro de Formación, asumimos el compromiso de seguir alentando, en el lugar donde nos encontremos, las reflexiones y criterios ético-metodológicos en defensa de una Universidad abierta. Seguiremos rechazando el pensamiento único colaborando con la construcción de una universidad puesta al servicio de las necesidades de los sectores populares. La experiencia adquirida en Bella Unión, con todas sus contradicciones, nos refuerza este compromiso.
Continuamos reivindicando la necesidad de un proyecto de universidad crítica que requiere asumir el punto de vista de los sectores populares. Será necesaria la movilización y la demanda, para superar la coyuntura particular de la universidad, que no puede dar lo que ha optado por sepultar.
Serán los trabajadores y estudiantes, en sus luchas por la transformación, los que van a mover los cimientos más anquilosados y retrógrados del pensamiento universitario.
María Echeverriborda. Docente del Programa Centro de Formación Popular Bella Unión
Gonzalo Bandera. Docente del Programa Centro de Formación Popular Bella Unión
Álvaro Moraes. Docente del Programa Centro de Formación Popular Bella Unión
Damián Bentos. Docente del Programa Centro de Formación Popular Bella Unión
Daniel Bentos. Docente del Programa Centro de Formación Popular Bella Unión
Nancy Espasandín. Integrante honoraria del Programa Centro de Formación Popular Bella Unión
Magdalena Curbelo. Integrante honoraria del Programa Centro de Formación Popular Bella Unión



1Resolución Nº 25 del 29 de setiembre.
2 Resolución Nº 40 del 21 de julio.
3 Resolución Nº 11 del 3 de agosto.

4 Pagina institución de la Udelar, publicación del 20/11/2016.
5 Tales como: i) Presentación de evaluación y propuestas del equipo docente con tareas en Bella Unión al Consejo del CENUR (setiembre de 2016); ii) Reuniones mantenidas por la directora y consejeros del CENUR LN con docentes y organizaciones de Bella Unión (febrero y junio 2016); iii) III encuentro de extensión del CENUR LN organizado por las Unidades de Extensión de las sedes de Paysandú y Salto del CENUR LN (noviembre 2015); iv) Encuentro de estudiantes “Pablo Carlevaro” organizado por el CFPBU (noviembre 2015); v) Encuentro “Organizaciones sociales, trabajo alternativo y agroindustria” organizado por el núcleo interdisciplinario “Pensamiento crítico en América Latina y sujetos colectivos” con organizaciones sociales de la región del CENUR LN (noviembre 2013); vi) Variados encuentros de trabajadores y universitarios (campamentos de formación, jornadas, actividades temáticas entre 2010 y 2014).

6 El 19/07/2015 el Consejo Delegado Académico decide la reelección del docente efectivo que cumple tareas en el CFPBU, encomendando al Pro Rector de Extensión y Actividades con el Medio a instrumentar su traslado al CENUR LN. El 6/05/2016 el Pro Rector dirige una nota a la Directora del CENUR LN en la cual solicita el traslado del docente desde el SCEAM al CENUR LN. En la misma “se solicita el pago de la partida por gastos para la instalación inicial y la compensación por residencia habitual en el interior prevista en la Ordenanza del Régimen de Estímulo para la Radicación de Docentes en el Interior” y comunica que “su cargo efectivo será financiado con fondos que este servicio traspasará al CENUR Litoral Norte”.






La Udelar cierra el Centro de Formación Popular de Bella Unión

Una resolución del Centro Universitario Regional (Cenur) Litoral Norte de la Universidad de la República (Udelar), del 29 de setiembre, resolvió el cierre de los programas que estaban a cargo del Servicio Central de Extensión y Actividades en el Medio (SCEAM) en la ciudad de Bella Unión. El documento incluye también la no renovación del contrato de alquiler de la casa universitaria en la ciudad, a donde llegaban docentes y estudiantes que viajaban a participar en los trabajos. La medida implica, sobre todo, el cierre del Centro de Formación Popular (CFP), fundado en 2008.
A pesar de que la resolución dice “mantener a la ciudad de Bella Unión en los programas de actividades de Extensión Universitaria a desarrollar por parte del Cenur Regional Norte”, trabajadores, docentes y estudiantes leen la medida como un desmantelamiento de la extensión en Bella Unión. Los docentes del centro emitieron una declaración en la que dicen que se trató de una resolución “contradictoria, incoherente, apresurada y secreta”, que a su vez “no tiene fundamentación expresa”. Una de las contradicciones salta a la vista. El Consejo resuelve cerrar los programas, al tiempo que plantea mantener a Bella Unión en los programas de extensión. Es apresurada, dicen los docentes, porque “no esperó a recibir la propuesta de la comisión Ad-Hoc conformada por el mismo Consejo el 21 de Julio para el estudio de la situación y trazado de lineamientos de las Unidades de Extensión”. La resolución es secreta, dicen, porque el Consejo sesionó bajo régimen de comisión general y “no argumentó los motivos para sesionar a puertas cerradas”.
El origen del CFP se encuentra en una ocupación de 36 hectáreas por parte de la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas, el Sindicato de Obreros de la Caña de Azúcar y la Asociación de Pequeños Agricultores y Asalariados Rurales de Bella Unión. Tras un acuerdo para generar un espacio de formación en el lugar, en el marco de un proyecto productivo, el Instituto Nacional de Colonización adjudicó en arrendamiento a Alcoholes del Uruguay (Alur) esas fracciones y se le encargó el proyecto productivo; en el mismo acuerdo se afirma el rol de la Udelar en el proceso formativo.
María Echeverriborda, docente del programa, sostiene que el cierre tiene que ver “con valoraciones políticas” y no “con un recorte económico”. Habla sobre la escuela a veces en pasado y otras en presente, como si todavía no creyese que el cierre es definitivo. Dice que a pesar de la situación difícil que atraviesa Bella Unión hay más o menos 100 trabajadores que consiguieron tener acceso a la tierra, y eso “implica desarrollar una cantidad de experiencias, de habilidades y de conocimientos nuevos para los trabajadores”, porque “la experiencia en sí misma no genera aprendizaje”. Agrega que han presentado “una cantidad de documentos, informes e incluso propuestas de cómo continuar el trabajo” y no han recibido devolución. El comunicado afirma que esta medida es la continuidad de la “política de desarticulación de la extensión, iniciada en el nuevo período rectoral” y que expresa “una concepción de Universidad y educación conservadoras, negadoras de las asimetrías y conflictos sociales, que pretende ocultarse en la engañosa definición de amplitud, neutralidad y rigurosidad académica” que, “en los hechos, está conducida por los intereses conciliadores con el capital”.
Nicolás Colacho Esteves, un referente histórico de la lucha por la tierra en Bella Unión e integrante del CFP, dijo a la diaria que el cierre ha significado “un golpe serio para el futuro” y “una pérdida importante para el conjunto de los trabajadores de Bella Unión”. Cuenta que la metodología “no era la de una cátedra universitaria que venía, se instalaba y daba clases a los trabajadores”, sino que era un “intercambio real entre trabajadores, estudiantes y docentes”. Para Colacho, la decisión “está en sintonía con el conjunto de la política económica y social del Estado en estos tiempos”, en que “la Udelar se está pensando para darles apoyo y asesoramiento a las empresas exitosas según el criterio de la rentabilidad, antes de darles capacidad a los trabajadores para entender el mundo en el que viven y plantearse luchas para transformarlo”. Agrega que se sentirá la falta del centro: “En el diseño de las colonias, en las ocupaciones, los compañeros universitarios ayudaron mucho a definir criterios, tipos de organización, a fomentar el cooperativismo, y nos aportaron una cantidad de elementos a los que desde el punto de vista teórico los trabajadores no tenemos acceso, porque para los trabajadores rurales el despojo no ha sido solamente económico, sino también cultural”. Colacho cree que actualmente Bella Unión está en una situación “bien difícil”, con una “escasez enorme de trabajo” y “sin alternativas a la vista”, por lo que el centro se necesitaría “más que nunca”.
Consultada por la diaria acerca de la decisión, Graciela Carreño, directora del Cenur Litoral Norte, dijo que no está “para nada interesada, ni personalmente ni por parte del Cenur”, en entrar “en un ida y vuelta con este tema”. Según Carreño, la resolución del Consejo se tomó de forma “totalmente normal”, con la aprobación de los 12 participantes. Los motivos, dijo, están relacionados “con varias cosas que no vienen al caso”, pero “fueron los considerados por el Consejo en ese régimen de sesión general”, en el que “lo vertido en sala no se publicita”. Ante la insistencia de la diaria en conocer los motivos, Carreño respondió: “El programa terminó. Punto”.
Marcelo Aguilar









0 comentarios:

Publicar un comentario