miércoles, 12 de agosto de 2009

35 AÑOS DE LA “MASACRE DE CAPILLA DEL ROSARIO”

A 35 AÑOS DEL FUSILAMIENTO DE 16 GUERRILLEROS TRAS RENDIRSE *ACTOS EN URUGUAY Y ARGENTINA *
El sábado 15 de agosto miembros de Organizaciones de DD.HH, militantes de partidos y organizaciones políticas realizarán durante la mañana un homenaje a los caídos en el lugar donde se produjo la masacre en Catamarca
Se conoce como Masacre de Capilla del Rosario el fusilamiento de 16 combatientes de la Compañía del Monte "Ramón Rosa Jiménez" del Partido Revolucionario de los Trabajadores y del Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP), hecho ocurrido entre el 10 y el 12 de agosto de 1974, a unos 15 kilómetros de la capital catamarqueña. Los guerrilleros fueron fusilados después de haberse rendido al ser descubiertos antes de copar el Regimiento 17 de Infantería Aerotransportada.
Eran Los guerrilleros que integraban la mítica Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez, fueron asesinados luego de haberse rendido.
Por otra parte, también en la localidad de Salto, Uruguay, se concretaran actividades en homenaje a los compañeros
Familiares de Rutilo Betancour Roth y de Hugo Cacciavillani Caligari,”VICENTE” presentaran en la Embajada Argentina de Montevideo, una petición para la aceleración de la causa. Recordemos que los restos de ambos militantes Tupamaros, que participaron del intento de ingreso al Regimiento 17 de Infantería de Catamarca, fueron recuperados y entregados a familiares. Y el 7/ 10 / 08, recién Fueron identificados los restos de Hugo Cacciavillani Caligari, ", tras haber sido exhumado su cuerpo enterrado como NN en el cementerio municipal, según lo confirmó el juez federal de Catamarca, Ricardo Moreno.
Hugo Cacciavillani Caligari, nació en la ciudad de Salto, Uruguay, pertenecía a la agrupación "Tupamaros", tenía 23 años cuando fue abatido en los montes de Capilla del Rosario por fuerzas militares.
Hoy se cumple 35 años del fusilamientos de 16 integrantes de la Compañía del Monte quienes se rindieron tras el fracaso del intento de copamiento de un cuartel militar. Sus compañeros de militancia presentarán en el Juzgado Federal de Catamarca un escrito donde reiteran su constancia de presentarse para denunciar las torturas a las que fueron sometidos, además de reclamar la condena de los genocidas, en tanto los organismos de derechos humanos ofrecerán una conferencia de prensa en la capital de esa provincia.
En ese contexto, el sábado 15 culminan las actividades con el siguiente programa:
A las 11 horas acto de la Militancia
16 campanadas en la Iglesia Capilla del Rosario donde fueron arrojados sus cuerpos desde los helicópteros tras ser abatidos, entre otros por Carrizo Salvadores y Mario Nakagama, hoy procesados, aunque declararon que "estaban lejos", y que quienes realmente estuvieron al frente fueron los jefes de la Compañía A y B. Acto en el lugar donde los asesinaron con la lectura de un documento y palabras de sus compañeros de Argentina y Uruguay.
A las 19 horas
Plenario abierto de organismos de derechos humanos y sociales de Jujuy, Salta, Santiago del Estero, Tucumán, entre otras provincias para dar cuenta de los cursos de acción de los juicios a los represores.
CONTRA LA IMPUNIDAD DE LOS GENOCIDAS
POR LA DEROGACIÓN DE LA LEY DE CADUCIDAD EN URUGUAY
COMISIÓN DE FAMILIARES Y COMPAÑEROS DE MILITANCIA DE LOS 16 COMBATIENTES DE URUGUAY Y ARGENTINA FUSILADOS EL 11 DE AGOSTO DEL 74.

( de un artículo de EL ANCASTI - Catamarca - Miércoles 30 de agosto de 2006 , donde se accedió a documentos que permanecieron ocultos desde hace 32 años por Daniel Saseta)
AUTOPSIAS CONFIRMAN QUE SE EJECUTÓ A LOS GUERRILLEROS
Aunque las pericias eran claras, la Justicia nunca investigó de oficio lo sucedido. Todos los cuerpos presentan heridas certeras, casi todas en el tórax. s Uno de ellos recibió tres balazos en la parte posterior de la cabeza, en lo que fue una clara ejecución. 1974, confirman que éstos no murieron en un enfrentamiento sino que fueron ejecutados. Los protocolos de dichas pericias, llevadas a cabo por tres médicos forenses de la Policía provincial, se encuentran ahora incorporada a la causa iniciada a partir de la denuncia que realizaron representantes de organismos defensores de los Derechos Humanos y se convirtieron en una de las pruebas más contundentes para afirmar que miembros del Ejército Argentino y posiblemente de la Policía provincial cometieron entonces delitos de lesa humanidad, por lo tanto imprescriptibles para la ley penal.
Este diario tuvo acceso a esos documentos, en los que se detallan y muestran gráficamente las heridas de bala sufridas por cada uno de los integrantes del ERP: todos recibieron disparos certeros efectuados a corta distancia, que afectaron órganos vitales e incluso en algunos casos miembros superiores, usados en un gesto defensivo reflejo.
Un caso es paradigmático y por demás elocuente: el del guerrillero identificado entonces como Norberto Carlos Rufino o José Eduardo Gruss: la pericia indica que presentaba cuatro disparos de arma de fuego, tres en el cráneo con orificio de entrada en región parietal posterior izquierda, occipital y temporo-occipital izquierda, con salida en región frontal, cavidad orbitaria y región auricular derecha respectivamente”.
El cuarto disparo lo recibió en la parte posterior de la muñeca izquierda. Es decir, le dispararon desde atrás y posiblemente intentó cubrirse la cabeza con sus manos antes de ser ejecutado
DENUNCIAS
Esta situación ya había sido denunciada públicamente en 1974, aún a costa de su seguridad personal, por los abogados Mardonio Díaz Martínez, Mario “EL COCO“Marca y Alfredo “Cuqui” Curuchet.
Éste último letrado apareció asesinado con 50 balazos, en La Plata. La última vez que se lo vio con vida fue abordando el ómnibus desde la Terminal de Catamarca. Se sospecha que el homicidio lo cometió la Triple A.
Sin embargo, ni con las denuncias realizadas entonces -los abogados mencionaron que las heridas tenían rastros de pólvora, lo que indica que los disparos se hicieron a corta distancia- ni con las pericias oficiales a la vista, la Justicia jamás inició una causa de oficio para investigar las circunstancias de lo ocurrido en Capilla del Rosario. Sí fueron juzgados y condenados en el fuero federal trece guerrilleros capturados en distintos puntos del Valle Central.
Recién en diciembre de 2004, con la denuncia que hicieron Mirta de Clérici, Ana Radusky, Jorge Alberto Perea y Guillermo Díaz Martínez con el patrocinio de los abogados Claudio Orosz y Martín Fresneda, y con el posterior requerimiento del fiscal Santos Reynoso, comenzó a instruirse en el Juzgado Federal de Catamarca la causa para determinar las circunstancias y autores de la masacre, como también procurar la identificación de los cinco cuerpos que fueron sepultados en 1974 como NN en el cementerio municipal.
El expediente comenzó a ser tramitado por entonces juez federal Pedro Armando Navarro -secretaría de Manuel Moreno (h)- y evidenció importantes avances desde entonces, ya que se incorporó el expediente inicial, se citó a varios testigos que presenciaron aquellos hechos y se exhumaron los cinco cadáveres que estaban sepultados en el cuadro 24 del cementerio local. Uno de ellos ya fue identificado y resultó ser, tal como se sospechaba, un guerrillero uruguayo que se había sumado a la intentona rebelde, Rutilio Dardo Betancour Roth.
Sus familiares no sólo reclaman los restos mortales que permanecieron sepultados más de treinta años sin ser identificados.
Van más allá. Con la reciente constitución como querellantes particulares, sus hermanas quieren que se conozca la verdad de lo sucedido y que se castigue a los responsables de la masacre.
FUSILAMIENTO DE 16 GUERRILLEROS EN CATAMARCA
(Final para 32 años de impunidad -25/09/2006 - extractos de de una nota de Prensa De Frente, N° 49, por Lucho Soria)

En el mismo lugar donde los cerros se cubrieron de ayes de dolor por las balas asesinas del Terrorismo de Estado el 12 de agosto de 1974, en el mismo lugar donde días después los uniformados, rodeados por miembros de la Corte Suprema de Justicia y representantes de la Iglesia, celebraron los fusilamientos, 2 años después, en este aniversario del 2006, se cubrieron con la consigna "Hasta la Victoria Siempre" y con las bellas palabras del poema "Por estos muertos, nuestros muertos, pido castigo".
Las voces que ahora se pronunciaron en Capilla del Rosario, Catamarca, eran las de los familiares y los militantes de derechos humanos, tras la entrega del cuerpo del revolucionario internacionalista uruguayo Rutilo Betancour Roth, quien permaneció 32 años como NN tras ser fusilado por miembros del ejército argentino y de las policías provinciales y Federal.
Rutilo, más 15 combatientes de la Compañía del Monte "Ramón Rosa Jiménez" del Partido Revolucionario de los Trabajadores y del Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP), fueron abatidos después de haberse rendido al ser descubiertos antes de copar el Regimiento 17 de Infantería Aerotransportada, mientras otros integrantes en lugares cercanos eran detenidos y otros regresaban a los montes tucumanos donde tenían sus bases operativas.
La presencia de Rutilo se daba en el contexto de las acciones de la Junta Coordinadora Revolucionaria (JCR), conformada por el Movimiento de Liberación Nacional (MLN) "Tupamaros", de Uruguay; el Ejército de Liberación Nacional (ELN), de Bolivia; el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), de Chile, y el PRT-ERP.
. Dirigieron la represión el jefe de la policía catamarqueña, teniente coronel (re) Rolando Anello; el de la Federal, comisario Alberto Villar; el comandante del III Cuerpo de Ejército, general de brigada Ernesto Federico Della Croce, y el jefe del Regimiento 17 de Infantería Aerotransportada, coronel Eduardo Humberto Cubas (yerno del caudillo neoperonista Vicente Leonides Saadi).
Los efectivos estaban armados con armas FAL, ametralladoras y morteros y se trasladaron a la zona en camiones Unimog, un diseño especial que tiene suspensión independiente en las cuatro ruedas, lo que les permite andar en las montañas casi con las mismas facilidades que una mula.
LA IMPUNIDAD EN MARCHA
En rigor, lo de los fusilamientos y las torturas a los detenidos forma parte de una denuncia presentada a la Justicia Federal en agosto de 1974 por los familiares y los abogados Mario Marca, Ricardo Rípodas, Mario Marcolli, Mardonio Díaz Martínez, Silvio Frondizi y Alfredo Curuchet.
Marca, Rípodas, Marcolli y Díaz Martínez, posteriormente detenidos, permanecieron en prisión hasta 1984. Frondizi y Curuchet fueron asesinados por la banda paramilitar conocida como Las Tres A, creada por José López Rega.
La denuncia fue archivada en el contexto de la represión en el inicio del terrorismo de Estado, pero sí fueron juzgados y condenados por el fuero federal trece guerrilleros capturados en las inmediaciones de Capilla del Rosario.
Recién en diciembre de 2004, con la denuncia de Mirta de Clérici, Ana Radusky y Jorge Alberto Perea en representación de los organismos de derechos humanos de Catamarca y Córdoba, con el patrocinio de los abogados Claudio Orosz y Martín Fresneda (militantes de HIJOS) y Guillermo Díaz Martínez (a cargo de la Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Abogados catamarqueño e hijo de Mardonio), comenzó a instruirse en el Juzgado Federal de Catamarca la causa para determinar las circunstancias y autores de la llamada "Masacre de Capilla del Rosario" y para identificar los cuerpos que fueron sepultados en 1974 como NN en el cementerio municipal.
. La que corresponde a Norberto Carlos Rufino indica que presentaba "cuatro disparos de arma de fuego, tres en el cráneo con orificio de entrada en región parietal posterior izquierda, occipital y temporo-occipital izquierda, con salida en región frontal, cavidad orbitaria y región auricular derecha respectivamente". El cuarto disparo lo recibió en la parte posterior de la muñeca izquierda. Le dispararon desde atrás, al intentar cubrirse con sus manos antes de ser ejecutado.

Informe masacre Capilla del Rosario

Parte 1



Parte 2





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