domingo, 14 de junio de 2026

Artigas, Sauce y los 19 de junio

 

 

 

La Chacra, Empalme Sauce, 12-06-26. Álvaro Jaume (¡Siempre REDOMÓN!)

(I) UN RITUAL DE LUCHA

Aquel 19 de junio de 2011, recibimos no demasiado simpáticamente a quien fuese otrora “el presidente más pobre del mundo”, el hoy difunto José Mujica. Marchamos dos cuadras desde el Club Artigas (club de fútbol) hacia la Plaza de Sauce, traspasamos el vallado que habían puesto los milicos intentando frenarnos, y cuando el hombre llegó le rodeamos el coche oficial increpándolo por las traiciones u omisiones que venía cometiendo su gobierno. Éramos varios centenares de “indignados”: por empezar, con la expulsión de Ney Thedy de su tierra.

Ney, en la década de los 60, junto al Bebe Sendic y otros “peludos”, habían fundado UTAA (Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas), sindicato emblemático de los cañeros que demostró con ocupaciones e increíbles marchas a Montevideo que la lucha frontal contra patrones y poderes del Estado ¡ERA EL CAMINO A TRANSITAR! En los años 90 el INC le asignó un predio a Ney; de peludo se convirtió en colono, y nada más ni nada menos que un 28 de abril (fecha de fallecimiento del Bebe) de ese año 2011, por una deuda —atención— de 3 mil dólares, repito, ¡3 mil dólares!, se lo había desalojado de su campo. Para todos nosotros, decir “paradoja” resultaba más que poco.

Toda aquella narrativa de que el 2do. Gobierno del FA iba a ser más de “izquierda” que el primero de Tabaré, que con el MPP, hijo adoptivo del MLN y el Pepe a la cabeza, seguro llegarían cambios más radicales, esa narrativa ya venía aceleradamente desplomándose. Y el colmo de los colmos, con un Instituto de Colonización gobernado por un conspicuo dirigente de ese sector, el Ing. Agr. A. Berterreche, era haber dejado en la calle a uno de los inspiradores de la consigna “POR LA TIERRA Y CON SENDIC”. Un veterano sin título de esos que aman los intelectuales pequeño-burgueses, de manos curtidas y mirada franca, de una sabiduría extrema a pesar de ser literalmente analfabeto; ¡a ese COMPAÑERO de verdad, estos progres de la ciudad, autoproclamados de “izquierda”, lo habían tirado “pá fuera” de su tierra!

He de confesar que, si bien ya desde la cana venía ruptura tras ruptura por las traiciones, claudicaciones y “dobles discursos” de todo tipo, que a lo largo y ancho del planeta venían mostrando los procesos llamados revolucionarios, incluyendo obviamente al FA del pacto del Club Naval, jamás imaginé que llegarían a tanto. Desalojar a un ícono de la lucha cañera por no ser dócil al MPP, por no poder pagar su renta y por adeudar una mísera suma de dinero... Cuando le ocupamos Colonización, al Sr. Ingeniero (¡Marx y Bakunin lo tengan en la gloria!) le conocimos su oficina, en la que se atrincheró cobardemente sin salir a hablar con nosotros, a dar la cara como debería hacerlo alguien que se considera de “izquierda”.

Esa misma tarde nos fuimos hasta El Prado (cuidado, ¡no vivía ni en el Borro ni en el 40 Semanas!), escrachamos su casa rodeada y protegida por una gran milicada de La Republicana y GEO, comprobando esos contrastes que abundan, inundan e infectan nuestras historias de lucha: mientras el digno Ney recalaba en una aripuca levantada a las disparadas, al borde de su predio, también protegido por milicos por si se le ocurría volver a entrar, ¡este otro personaje vivía en una cómoda mansión en un barrio algo más que popular! Y lo más grave, se creen de “izquierda”. ¡Qué desfachatez! Sospecho, además, que debe haber sido de los poquísimos escraches hechos a dirigentes frentistas en funciones de gobierno.

Volviendo. La movida del 19 de junio del 2011 en Sauce la organizamos el COLECTIVO SAUCE DE LUCHA POR LA TIERRA en coordinación con otro conjunto de colectivos sociales que respaldaron activa y solidariamente la movilización. También ese año habíamos comenzado con la lucha contra el megaproyecto de minería a cielo abierto llamado ARATIRÍ, razón por la cual, cuando aparece el Pepe, además de increparlo por lo de Ney, se lo interpeló directamente por esta otra causa. Siendo honestos, obviamente como recibió ciertos gritos e improperios, la situación ya no fue de su agrado; no obstante, nos encaró enojadito y retrucó: “Muy bien, no quieren minería, no quieren desarrollo, entonces haremos un plebiscito”. Como luego lo verificó la historia, otra que democracia directa: no hubo ni consulta, ni diálogo, ni plebiscito. Tanto la tierra que Colonización —en 2013— nuevamente le otorgó a Ney, como el entierro de ARATIRÍ, fueron fruto de la LUCHA SOCIAL (¡no político-partidaria!) desplegada durante todos esos años.

Para quienes no conocen la historia de Sauce, es menester tener claro que los 19 de junio, natalicio del “prócer”, constituyen la GRAN fiesta del Pueblo. Hasta ese 2011, era tradición la participación del Presidente de la República, de autoridades del gobierno nacional y departamental, y de políticos profesionales de todos los colores. Es una instancia que condensa el esfuerzo sistémico por instituir como identidad nacional (¡“la patria”!) al ARTIGAS DE BRONCE como ideología oficial. Implantada la tradición, ha sido para nuestro Colectivo la ocasión para reivindicar, levantar la figura 

de ese OTRO ARTIGAS (no el que pintó Blanes por orden del dictador M. Santos), ese Artigas que se jugó por LOS DE ABAJO, que vivió como uno de ellos y que repartió tierras en su Reglamento del 10 de set. de 1815 justamente para que “los más infelices fuesen los más privilegiados”. Un Artigas que jamás hubiese expulsado de la tierra a un cañero/peludo como Ney por no poder pagar su renta. ¡Todo lo contrario!

Entonces “los 19 de junio” pasaron a ser la ocasión para retomar ideas revolucionarias que con persistente esmero se han ocultado desde la ideología dominante, aprovechando la importancia que el Pueblo le otorga a esta fiesta. Día clave: primero se organiza una ceremonia protocolar de gran porte cubierta por todos los medios de prensa, y luego viene la fiesta cultural.

Pues bien, en el 2011, al inicio del acto protocolar, ante los ojos de un Pepe apoltronado en lugar de privilegio, desplegamos una gigantesca pancarta de 30 mts. cubriendo toda la parte frontal de la Plaza con una de las frases más conocidas de Artigas: “NO VENDERÉ EL RICO PATRIMONIO DE LOS ORIENTALES AL BAJO PRECIO DE LA NECESIDAD”. Si la poco amigable recepción le había generado molestia, este impactante operativo fue la gota que colmó su vaso: más enojado aún, se retiró sin hablar. De ahí en adelante, durante su presidencia nunca más apareció un 19 por Sauce.

Peor: en 2013, aduciéndose clima de agitación extrema por movilización de maestras y maestros, de funcionarios municipales canarios y de protestas “ambientalistas”, desde el PODER ejercido por tres connotados “izquierdistas” —Carámbula al frente de la Intendencia, Bonomi del Ministerio del Interior y Mujica de la Presidencia— se resuelve de común acuerdo, por primera vez en la historia, suspender el acto y los festejos. Invadiendo el Pueblo con destacamentos de GEO, Republicana y Metro (¡entre 100 y 200 milicos copando Sauce!), dejando de manos vacías a la propia gente. ¡Demostrándose que desde la propia “Izquierda” (?) igualmente se aplican mecanismos represivos tan censurables y miserables como los que aplica la derecha conservadora o la ultraderecha fascista! Citando a Luce Fabbri en “EL CAMINO”: “En Uruguay, como en todas partes, la Izquierda se aproxima al poder perdiendo sus características originarias, adquiriendo los rasgos que en su nacimiento había combatido. PARECE SUFICIENTE EL OLOR DEL PODER PARA CORROMPERSE”. ¡Triste, pero GRAN verdad!

(II) “¿SABREMOS CUMPLIR”??

Este fue el eslogan de campaña del susodicho Orsi. Que no tengo duda que ni por asomo fue un invento suyo. Habrán sido sagaces publicistas y luego decisiones políticas del más alto nivel que pretendieron remarcar un supuesto diferencial del FA respecto a los coalicionantes. Luego Orsi, con su facha de canarito sencillo, hasta ingenuote, y su empática impronta de “hombre de pueblo”, fue capaz de encarnar con mucha credibilidad. El mismo Orsi que el pasado 2025, estrenando su nueva función presidencial (durante 9 años había venido a Sauce “los 19” como Intendente), tuvo la deferencia de asistir al evento porque, en definitiva, el tiempo transcurrido era demasiado breve como para poner en entredicho su entrador eslogan.

Para este próximo 19 hemos coordinado tres colectivos territoriales “autóctonos”, a saber: la COMISIÓN POR UN CANELONES LIBRE DE SOJA-T Y EN DEFENSA DEL AGUA, la COORDINADORA CANARIA DE LUCHA POR EL AGUA y la OLLA POPULAR TOLEDO Jr., para reclamar y denunciar que, en lugar de resolver y solucionar elementales problemas, las cosas se han ido agravando. Como ser el hambre, la falta de trabajo y las gigantescas carencias de salud y vivienda que padecen/sufren las olleras y olleros. Crudísima realidad que ha ido en aumento día a día, al punto que hoy estamos sirviendo 2.600 porciones. ¡Sí, 2.600! Como ser la absoluta omisión del Estado al no proveer con agua potable en calidad y cantidad necesarias a las poblaciones más pobres y castigadas de este sur/oeste canario (Pando, Suárez, Toledo, Sauce, etc.).

Este pasado verano, los vecinos de todos estos parajes salimos a las rutas a protestar, ya que llegamos a estar inauditamente 8 días sin una gota de agua. Esta lucha, emprendida genuinamente desde abajo por rostros/caras que jamás antes habían participado, dio pie al surgimiento de la Coordinadora. Y finalmente la columna vertebral de esta movida, léase la Comisión contra la Soja-T en suelo canario, que debido a la ausencia del Estado para fiscalizar el cumplimiento del POT (Plan de Ordenamiento Territorial) —que prohíbe la plantación de cultivos de secano (incluyendo lógicamente la Soja-T) en la zona PRODUCTIVA 1 (abarca 12 municipios)— tiene como primer gran desafío de la hora frenar a un poderoso sojero como Fernández, que continúa plantando impunemente alrededor de todo Sauce. Como lo han hecho todos los poderosos a lo largo de la historia de la humanidad: ¡REIRSE DE LA LEY!

Entonces uno se pregunta: ¿vendrá Orsi este venidero “19 de Junio”? ¿Ha sabido cumplir con qué? Siendo Intendente, en plena PLANDEMIA, visitó nuestra Olla y sostuvo que era un emprendimiento ejemplar. Garantizó —lo que es real— el funcionamiento de la misma aportando, la Intendencia de Canelones, todo el alimento seco que se necesita para cocinar en las dimensiones ya mencionadas (2.600 porciones). Pero por el resto... El 

pasado 11 de abril (2025), día que organizamos el OLLAZO en Plaza Independencia, no tuvo el coraje de bajar a recibir un PETITORIO que firmamos las tres Ollas protagonistas del agite (la Chimango, la Cumparsita y la del Tole). Seguramente nos oteaba desde el piso 11 de la Torre Ejecutiva. ¿Andá a saber?

Y ahora, ¿tendrá el coraje de venir a Sauce? En un año y medio de gobierno del FA, ¿en qué han “sabido cumplir”? Otra que rendición de cuentas gasto cero; otra que presupuesto lejísimos de un 6% para la Educación; otra que eliminar la pobreza infantil o el creciente número de personas tiradas por las calles (¡pasamos las 8 mil a nivel nacional!); otra que tocarle el bolsillo al 1% más rico; otra que achicar el medio millón de compatriotas que a gatas sobreviven con 20/25 mil pesos; otra que resolver estructuralmente el tema trabajo en el país sin caer en la “maldición de Malinche”, o en las efímeras dádivas de los “jornales solidarios”, hoy rebautizados como plan “Uruguay Impulsa”. Y podríamos seguir, pero ya es suficiente.

El mejor termómetro es lo que estamos viviendo en nuestra Olla. ¡Las estadísticas cobran el valor de rostros humanos que la sufren EN SERIO! ¡Y uno intentando mitigar, amortiguar como se pueda, semejante tsunami social! Y en medio de tamaña realidad, salta la perdiz, aparece el “sueño del pibe”, el canarito de Salinas que se compra una camionetita de 79 mil dólares... ¡Para festín de blancos y colorados! Impresentables, cínicos, “fachos” de piel y cabeza, que se sienten los dueños del país, que no soportan que un conjunto de advenedizos sociales sin alcurnia y con pocos títulos, con tufillo populista, estén a cargo del Gobierno... ¡NO LOGRAN DIGERIRLO!

Entonces, repito, ELLOS, los de clase (!) que andan en botes de alta gama y curten Punta del Este, Miami, Carrasco o barrios privados de Canelones, se hacen una fiesta con la camioneta de Orsi. Mientras estos otros, que representan esa “Izquierda” que supo ser en el pasado una IZQUIERDA de verdad, que entregó vidas, sangre y sudor por revolucionar (¡no mejorar!) la tierra de Artigas con el sueño de que “los más infelices sean los más privilegiados”, se desviven por portarse bien, por no agredir, por ser “demócratas” y están convencidos de que ya no existen ni los enemigos ni la lucha de clases, solo “adversarios” que merecen respeto.

Claro, tienen en común los unos y los otros, los de “derecha y los de izquierda”, todos ellos profesionales de la política, un “módico” ingreso de unos 400 mil $ (¡sí, 400 mil!) mientras el salario mínimo nacional está en 25 mil, y Andresito, un referente de la OLLA que tiene unos 20 años, atención, trabajando en la zafra de la zanahoria, POR 12 HS. DE TRABAJO, GANA 400 $. ¡SÍ, UNOS 30 $ LA HORA! Con esto creo que no queda más por decir.

Simplemente QUE ESTE PRÓXIMO 19 DE JUNIO CUMPLIREMOS CON NUESTRO RITUAL, animándonos nosotros a decir: ¡SABREMOS CUMPLIR CON LA LUCHA!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



jueves, 28 de mayo de 2026

No da para mas



Por Hoenir Sarthou (para Semanario Voces)


 Es muy difícil escribir una columna en el Uruguay de hoy en día.

Uno debería hablar de las guerras, que están dañando las economías de la mayoría de los países, y que, de continuar, comprometerán incluso las posibilidades alimentarias de las poblaciones más humildes. O de los avances de la IA, que está destruyendo empleos y psiquis a paso redoblado.

O del complicado minué que bailan EEUU y China al son del capital financiero.

O del cretino de Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, que no se cansa de reclamar plata y de sembrar miedo anunciando pandemias catastróficas.

Pero, ¿cómo escribir sobre esas cosas, aunque sean de importancia vital, con lo que ocurre a diario en Uruguay? Tres muertos a balazos en el Cerro; un adolescente baleado durante una rapiña en la Cruz de Carrasco; miles de personas en situación de calle; una de ellas, un hombre de 42 años, muerto por frío y desatención en plena calle de Montevideo; un cadáver aparece desmembrado y con balazos en San Luis; un padre golpeó a la docente de su hijo; otro golpeó a la conductora que atropelló a su hijo; un policía, bastante solitario en el video, intenta detener a palazos una trifulca colectiva en Casupá; varios trabajadores de Canelones son filmados arrastrándose por el suelo en patética pelea.

Son las noticias del día, o del momento. Mañana habrá otras, similares o peores.

Cada vez más violencia, más miseria material, moral y cultural.

Y están las que no salen en los noticieros ni se filman para las redes sociales.

Un profesor de secundaria cuenta que a su liceo, cercano al Palacio Legislativo, asisten alumnos con los cuerpos consumidos y las caras grises por subnutrición prolongada. El liceo tiene cinco becas de alimentación que no alcanzan para cubrir los casos de chiquilines que pasan hambre. La violencia brutal de las cárceles. Jueces que intentan rescatar cualquier vínculo familiar de un niño para no enviarlo al INAU. La atención médica que puede demorar meses, y cada vez más tratamientos, no cubiertos por las instituciones médicas, que son inaccesibles para quien no pueda pagar miles o decenas de miles de dólares.

Mientras tanto, las bocas de venta de drogas teóricamente ilegales prosperan, mandan y meten miedo en todas y cada una de las ciudades del país, con pleno conocimiento de la población, salvo de la policía.

Normalmente me molesta la moralina, la visión de la política como una competencia de escraches y enchastres. Pero, en el contexto del que hablamos, hay noticias y hechos realmente obscenos.

Al presidente Orsi se le atribuye haber comprado, poco antes de asumir el cargo, una camioneta muy costosa con una rebaja o “atención” de U$S25.000 dólares. Y la Presidencia de la República admitió que era cierto. Un presidente no debe recibir regalos, por aquello que dijo Margaret Tatcher, de “No hay tal cosa como almuerzos gratis”.

Cada diputado y cada senador le cuesta al país más de diez mil dólares por mes. Y son ciento treinta legisladores. Sin contar los viajes y el costo del personal que trabaja para ellos en el Palacio Legislativo.

Las empresas extranjeras que tienen contratos de privilegio con el Estado se embolsan miles de millones de dólares por año, en buena medida gracias al agua y a los impuestos que no pagan.

Sin ir más lejos, la vía del ferrocarril central, que funciona sólo para UPM, nos cuesta medio millón de dólares por día. El Uruguay debería pagar, en el próximo año y medio, dieciocho mil millones de dólares por servicio de su deuda pública. Y las AFAPs continúan pagando miserias y tragando cada año los aportes de cientos de miles de trabajadores.

No sólo lo estatal es obsceno. Tenemos mafiosos y narcotraficantes con dinero e influencias asombrosos, jugadores de fútbol multimillonarios, empresarios, medios de prensa y hasta artistas que se embolsan sumas enormes por favor político.

¿Qué clase de sociedad permite que se enriquezcan las corporaciones extranjeras, los bancos, los mafiosos, los políticos, los jugadores de futbol y los empresarios truchos, mientras que los niños pasan hambre, la violencia campea y la indigencia vive en las calles? Disculpen que en esta columna no haya análisis, ni teorías, ni citas. No estoy con ánimo.

Sólo una sociedad enferma puede permitir lo que está pasando. Y la dura verdad es que ocurre porque los uruguayos –todos nosotros- permitimos o nos resignamos a que ocurra.

No podemos seguir así.

No hablo de las elecciones, ni de este gobierno, ni de los anteriores, ni del próximo gobierno. Esto no va a cambiar dentro de cuatro años, ni desde el Parlamento, ni desde los sillones presidenciales o ministeriales.

Hablo de nosotros, de todos nosotros como sociedad.

¿En algún momento nos juntaremos para mandar parar y exigir que se nos rindan cuentas?

Me imagino una especie de “admirable alarma”, que nos convoque y congregue para atender la crisis.

¿Les suena fantasioso?

No lo es. No hay gobierno ni sistema corrupto que puedan resistirse a dos millones de personas resueltas a hacerles saber que algo no va más.

Hay cosas que el mundo nos impone y que no podemos controlar. Pero otras dependen de nosotros. La violencia, el hambre y la indigencia, por ejemplo, son solucionables o controlables desde adentro, incluso con los modestos recursos de que disponemos.

El Uruguay produce, exporta y hasta derrocha alimentos. Ningún niño debería pasar hambre aquí. Tenemos más policías por habitante que la mayoría de los países de América. Si la violencia no se previene, reprime y castiga, es porque no se quiere o porque algo se está haciendo muy mal. Finalmente, nadie tiene derecho a vivir en la calle y nadie debería estar obligado a hacerlo. El Estado tiene propiedades y tierras de sobra para alojar a esa gente que está viviendo en condiciones infrahumanas. Para hacer estas cosas ni siquiera es necesario que todos nos proclamemos santos. Ya no es cuestión de bondad ni de honestidad. Es cuestión de inteligencia y hasta de supervivencia.

La forma en que estamos viviendo es insostenible. Y todos íntimamente lo sabemos.

La pregunta es: ¿qué haremos al respecto?











domingo, 24 de mayo de 2026

Los think tanks uruguayos

 




Por Nicolás Centurión

La Red Atlas y la batalla cultural del siglo XXI

“La mejor manera de influir en una sociedad es que nadie note que estás influyendo”. La Red Atlas en Uruguay: think tanks, empresarios, economistas, universidades privadas, embajadas, medios y políticos conectados por una misma idea: disputar la “batalla cultural”.

 Hay organizaciones uruguayas que hace décadas forman dirigentes, producen discursos económicos y construyen sentido común. Muchas veces aparecen como espacios “técnicos” o “académicos”. Pero detrás hay redes internacionales, financiamiento y estrategia política.

Nombres conocidos, conexiones inesperadas y datos difíciles de ignorar. Think tanks premiados por Atlas. Economistas formados en Chicago. Empresas multinacionales financiando centros de ideas y hasta organizaciones registradas en la misma dirección que la Embajada de EEUU.

Una de las frases que más me quedó de toda la investigación fue esta: “No buscan ganar elecciones. Buscan que las ideas ya estén instaladas antes de que alguien vote”. Y quizás eso explica muchas cosas del Uruguay actual.
 
La Red Atlas opera en más de 100 países y conecta a cientos de organizaciones liberales y conservadoras. Uruguay no es una excepción. Hace años que esta estructura trabaja acá. Silenciosamente.

  ¿Quién produce las ideas que después terminan pareciendo “naturales”? El ajuste. Las privatizaciones. El Estado mínimo. La meritocracia. La antipolítica. Nada nace solo

También encontré vínculos regionales, financiamiento internacional y conexiones con figuras muy influyentes de la política y la economía uruguaya. Algunas están a la vista. Otras no tanto.

La investigación completa sobre los think tanks uruguayos, la Red Atlas y la disputa ideológica en América Latina. 

 En el tablero de la política global existe una maquinaria silenciosa pero eficaz que opera desde la academia, los medios de comunicación y los centros de estudios. No dispara balas, pero diseña las ideas que legitiman ajustes, desregulaciones y traspasos de poder del Estado al mercado.
Se trata de Atlas Network (Red Atlas), una mega organización paraguas con sede en Washington D.C. que conecta a más de 450 think tanks en más de 100 países. Su misión explícita es promover la libertad individual, el libre mercado y el Estado limitado. Pero documentos y periodismo de investigación la señalan como uno de los arietes del neoliberalismo en América Latina.
Uruguay, tradicionalmente visto como una isla de estabilidad democrática y paz social, es también un nodo clave en esta red continental. Lejos de ser el «país modelo» que algunos venden al exterior, en su territorio operan al menos cinco think tanks vinculados a Atlas, una constelación de intelectuales orgánicos, economistas formados en Chicago y empresarios que han construido un sentido común neoliberal que permeó gobiernos de todos los signos políticos, incluidos los del Frente Amplio.  https://archivo.presidencia.gub.uy/_web/noticias/2006/05/2006050306.htm


La red madre: de Hayek a Montevideo vía WashingtonParadigma: Friedrich Hayek en het neoliberalisme 

La Red Atlas fue fundada en 1981 por el empresario británico Antony Fisher, discípulo de Friedrich von Hayek. Su inspiración directa fue el Instituto de Asuntos Económicos (IEA) del Reino Unido, que preparó el terreno ideológico para la revolución de Margaret Thatcher. Fisher se propuso un objetivo ambicioso: «cubrir el mundo con think tanks del libre mercado».
El método fue perfeccionado durante la Guerra Fría. Richard Crossman, político laborista británico, lo resumió con precisión: «La mejor manera de hacer propaganda es que no parezca que se está haciendo propaganda». Y eso es exactamente lo que hace Atlas: financia nuevos centros, brinda cursos de organización política y relaciones públicas, y apoya eventos de trabajo en red global. Pero su modelo no se enfoca tanto en producir propuestas innovadoras como en crear organizaciones con credibilidad académica que sean efectivas en la «batalla por las mentes y las almas».
En 2016, solo en apoyos económicos directos, Atlas Network distribuyó 5 millones de dólares entre sus asociados. Sus principales donantes incluyen megacorporaciones como Pfizer, Procter & Gamble, Shell y fundaciones vinculadas a los hermanos Koch y a Richard Mellon Scaife, históricos financiadores de la derecha estadounidense.
En América Latina, Atlas tiene presencia en casi todos los países. Según datos actualizados: 13 entidades en Brasil, 12 en Argentina, 11 en Chile, 8 en Perú, 5 en México y Costa Rica, y 4 en Uruguay (aunque esta investigación documenta al menos cinco centros activos en el país).
CED Uruguay - Centro de Estudios para el DesarrolloEntre ellos sobresalen: el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES) y el Centro para el Estudio de las Sociedades Abiertas (CESCOS). A ellos se suman el IEEM (vinculado al Opus Dei) y, aunque no formalmente parte de Atlas, el Instituto Manuel Oribe y el reciente CEMET del Partido Nacional a lo que se suma SEDE Montevideo vinculado al Partido Colorado.


La «muñeca rusa» uruguaya: una trama de apellidos y poder
El historiador económico Philip Mirowski utiliza el término «muñeca rusa» para describir la superposición de fundaciones, institutos, universidades privadas, estudios de abogados y empresas de medios que difunden el pensamiento neoliberal.
El expresidente Luis Alberto Lacalle de Herrera evaluó positivamente el ...


Luis Lacalle Pou y su padre Luis Alberto Lacalle Herrera fueron expresidentes
El gran patriarca de esta trama fue Ramón Díaz (1926-2017), abogado, economista, fundador del semanario Búsqueda y presidente del Banco Central en el gobierno de Luis Alberto Lacalle Herrera. Díaz fue también presidente de la Sociedad Mont Pèlerin (1998-2000), el club de intelectuales neoliberales fundado por Hayek en 1947. Su libro Historia económica del Uruguay es una biblia para tecnócratas de derecha. Díaz fundó CERES, que hasta hoy es uno de los think tanks más influyentes del país.
La nómina de sus discípulos del poder económico uruguayo: Ernesto Talvi, Jorge Caumont, Carlos Steneri, Isaac Alfie, Javier de Haedo, entre muchos otros. Todos ellos han pasado por cargos en gobiernos de dictadura, democracia restringida y democracia plena, incluyendo los gobiernos del Frente Amplio. Esto revela la permeabilidad ideológica de la izquierda uruguaya frente a las recetas neoliberales.


Los think tanks en detalle

 
1. Centro de Estudios para el Desarrollo (CED)
Es actualmente el socio más visible de Atlas en Uruguay. Su director ejecutivo es Agustín Iturralde (sucediendo a Hernán Bonilla, quien fue galardonado con el Smith Fellowship de Atlas en 2016). El CED tiene alianzas estratégicas con la Fundación Konrad Adenauer (brazo político de la CDU alemana), el Fraser Institute (Canadá), Libertad y Progreso (Argentina) y la Fundación Internacional para la Libertad (FIL) que presidía el escritor Mario Vargas Llosa.

En su consejo académico nacional figuran Martín Aguirre (director del diario El País), Felipe Paullier Olivera (actual Subsecretario General de Asuntos de la Juventud y Director de la Oficina de Juventud de las Naciones Unidas, Director Nacional de la Juventud del Partido Nacional) y Adolfo Garcé (politólogo, columnista).
En el consejo internacional destacan Gonzalo Schwarz (presidente del Archbridge Institute, exdirector de grants de Atlas), Álvaro Vargas Llosa, Cristián Larroulet (exministro de Sebastián Piñera) y Alberto Benegas Lynch (h).
El ex presidente Luis Lacalle se incorporó en 2025 al CED como Fellow Senior y participará principalmente en tres líneas de trabajo: Formación de líderes para el sector público, tanto para líderes políticos como para la alta dirección para la gestión pública, Asesor senior de investigaciones e informes elaborados por el CED y Conferenciante nacional e internacional sobre políticas públicas y desarrollo.
A su vez, se encuentra brindando el curso: Programa Alta Dirección para la Gestión Pública y los docentes invitados son: Agustín Iturralde (Economista y Columnista en el diario El País de Montevideo), Hernán Bonilla (Periodista, economista y comunicador. Fue galardonado con el Smith Fellowship de la Red Atlas en 2016), Nicolás Jodal (cofundador de GeneXus), Azucena Arbeleche (ex ministra de economía en el gobierno de Lacalle), Pablo Mieres (ex ministro de Trabajo en el mismo gobierno y líder del Partido Independiente),


La calle Pou y Asucena Arbeleche
Washington Abdala (Abogado y político: Fue un histórico dirigente del Partido Colorado. Ex embajador de Uruguay ante la OEA en el período de gobierno de Lacalle), Diego Labat (Economista y Contador Público. Fue Presidente del Banco Central del Uruguay (BCU) entre marzo de 2020 y julio de 2024. Fue nombrado Gerente General de la Bolsa Electrónica de Valores del Uruguay (Bevsa) en agosto de 2025).
Nicolás Herrera (Abogado y economista, socio del prestigioso estudio jurídico Guyer & Regules (fue Subsecretario del Ministerio de Economía y Finanzas entre 1990 y 1991, durante el gobierno de Luis Alberto Lacalle Herrera y negociador de la Deuda Externa de Uruguay bajo el Plan Brady. Miembro de la Sociedad Mont Pèlerin. Presidente de la Fundación Impulso, que promueve liceos de gestión privada en contextos críticos. Miembro del Directorio de DESEM – Jóvenes Emprendedores).
Además, , Mercedes Aramendía, Omar Paganini (Ingeniero industrial. ex Ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay. ex Ministro de Industria, Energía y Minería (MIEM) desde el inicio de la administración de Luis Lacalle Pou hasta su pase a Cancillería) e Isaac Alfie (Economista, quien fue Presidente del Banco Central del Uruguay (BCU) durante el gobierno de Jorge Batlle (2000-2005), fue Ministro de Industria y Energía y se desempeñó como Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) en el gobierno de Lacalle Pou. .
2. Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES)



Fundado en 1985 por Ramón Díaz, CERES es el think tank de la élite empresaria uruguaya. Su lista de «socios suscriptores» incluye a UPM, Coca-Cola FEMSA, Itaú, Santander, El País, El Observador, Guyer & Regules, Posadas & Vecino, prácticamente todo el poder corporativo del país.Por el rumbo conocido (CERES presentó visión optimista del futuro de UY)
Su director académico es Ignacio Munyo (doctor en Economía por la Universidad de San Andrés, magíster en la Universidad de Chicago). Entre sus directores previos estuvieron Edgardo Favaro (hoy asesor económico en la OPP), Claudio Sapelli (Chicago Boy), Alejandro Vegh Villegas (dos veces ministro de Economía de la dictadura), Ernesto Talvi y Guillermo Tolosa (actualmente en el FMI).
CERES tiene alianzas con Atlas Network, CATO Institute, Wilson Center, Urban Institute, Libertad y Desarrollo (Chile), Fundación Mediterránea (Argentina), y decenas de think tanks en Europa, Asia y África. Es el nodo más poderoso de la red en Uruguay.


3. Centro para el Estudio de las Sociedades Abiertas (CESCOS)



cescos - CESCOSEl think tank más explícitamente vinculado al aparato de Estados Unidos. Su dirección registrada es Dr. Lauro Muller 1776, la dirección de la Embajada de Estados Unidos en Montevideo. Fue fundado en mayo de 2018 y en 2020 fue reconocido por Atlas como uno de los «Mejores Think Tank nuevos».
Su presidente honorario es Guillermo Valles (ex embajador de Uruguay en Brasil, exvicecanciller). Su director ejecutivo es Pedro Isern (profesor de la Universidad ORT, formado en London School of Economics). CESCOS tiene una temática recurrente contra Cuba, Venezuela y el avance de China en América Latina.
Una de sus actividades centrales es el «Archivo Vegh Villegas» , donde se ensalza la figura del exministro de la dictadura (1974-1975 y 1983-1984). En la presentación de ese archivo, Danilo Arbilla (ex director de Búsqueda) definió a Vegh Villegas como «un viejo y polémico liberal». La liviandad con la que se cuenta su gestión mientras en Uruguay había desaparecidos y torturados es, cuando menos, elocuente.


4. IEEM (Instituto de Estudios Económicos de Montevideo)
Pertenece a la Universidad de Montevideo, institución vinculada al Opus Dei. Su ex director Pablo Bartol fue ministro de Desarrollo Social de Lacalle Pou. Bartol es fundador del centro educativo “Los Pinos”, otra iniciativa del Opus Dei. Fue gerente de proyectos del diario El Observador entre 1995 y 1998. Así como columnista del diario El País entre 1990 y 1993.


5. Otros centros de poder educativo y político

  •  EDUY21: think tank educativo fundado en 2016, presenta como «multipartidario» pero está integrado por figuras como Renato Opertti (hijo del exministro colorado Didier Opertti), Pablo da Silveira (ex ministro de Educación y Cultura, Partido Nacional), Nicolás Herrera (Guyer & Regules) y Fernando Filgueira (ex frenteamplista devenido en tecnócrata neoliberal).
  •  Instituto Manuel Oribe (IMO): fundado en 1985 por Luis Alberto Lacalle Herrera, fue el primer think tank vinculado a un partido político (Partido Nacional). Hoy sigue siendo un espacio de formación de cuadros blancos, con apoyo de la Fundación Konrad Adenauer.Presentaron el Centro de Estudios Metropolitano para fortalecer el ...
  •  CEMET (Centro de Estudios Metropolitanos): creado en 2021 por Laura Raffo (excandidata a la Intendencia de Montevideo por la Coalición Multicolor). Aunque se declara «sin actividad político partidaria», su presentación contó con la entonces vicepresidenta Beatriz Argimón y el entonces prosecretario de Presidencia Álvaro Delgado.
  •  DESEM – Jóvenes Emprendedores: es la filial uruguaya de Junior Achievement Worldwide, fundada en 1919 en Estados Unidos. No es formalmente un think tank, pero actúa como semillero ideológico en el sistema educativo. Sus contribuyentes incluyen a USAID, Scotiabank, UPM, HSBC, Guyer & Regules, El País, entre otros. Su presidenta es Patricia Marques (PwC) y su tesorero Nicolás Herrera.

Los «Chicago Boys» uruguayos: la generación fundacional
Entre 1961 y 1970, la Agencia Internacional de Desarrollo (AID) de Estados Unidos financió con más de 10 millones de dólares la formación de economistas uruguayos en la Universidad de Chicago. Dos de ellos fueron Jorge Caumont y Carlos Steneri.
Caumont fue funcionario de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto durante la dictadura, asesor del Ministerio de Industria en el primer gobierno de Julio María Sanguinetti y columnista de El País y Búsqueda. Steneri fue representante financiero de Uruguay en Estados Unidos durante 21 años, negociador de la deuda externa en el Plan Brady y columnista de Infobae y Financial Times. Ambos siguen activos como referentes del liberalismo local.


La conexión internacional: lawfare y desestabilización

Investigaciones periodísticas recientes (The Intercept, Brecha, SinEmbargo) han documentado cómo organizaciones vinculadas a Atlas participaron en procesos de lawfare (guerra judicial) contra gobiernos progresistas en la región: Pedro Castillo (Perú), Evo Morales (Bolivia), Lula da Silva (Brasil) y Cristina Fernández de Kirchner (Argentina). El modus operandi incluye campañas digitales de desinformación, granjas de bots y financiamiento de medios opositores.
En México, la red ha sido señalada por impulsar tendencias como #Narcopresidente o #FueraClaudia, en coordinación con empresarios como Ricardo Salinas Pliego y medios como Latinus. El presidente de Atlas para América Latina es Roberto Salinas León, quien ha advertido explícitamente sobre el «peligro del populismo antiliberal».


La respuesta progresista: La Red Internacional de Pensamiento Democrático
RED INFORMACIÓN. Edición N° 26, Julio 2021 | Red InnovacionFrente a esta ofensiva conservadora, el tablero internacional se está moviendo. En septiembre de 2025, al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, los presidentes de Chile (Gabriel Boric), Brasil (Lula da Silva), Colombia (Gustavo Petro), España (Pedro Sánchez) y el flamante presidente uruguayo Yamandú Orsi anunciaron la creación de una nueva red internacional de think tanks progresistas.



Esta «Red Internacional de Pensamiento Democrático» busca contrarrestar la influencia de organizaciones como Atlas, defendiendo la democracia, los derechos humanos y el multilateralismo frente al avance de la extrema derecha. La iniciativa, que tuvo una reunión de seguimiento en Columbia University en septiembre de 2025 y otra prevista en Madrid para 2026, incluye a centros como el Broadbent Institute (Canadá) y Rumbo Colectivo (Chile).


La guerra por las ideas en Uruguay

Uruguay se encuentra en una encrucijada. Por un lado, el gobierno de Yamandú Orsi se alinea globalmente con la construcción de un pensamiento progresista y democrático, pero a su vez coquetea con Estados Unidos, demora largamente para pronunciarse contra el genocidio en Gaza y visita un portaviones estadounidense que ha estado inmiscuido en guerras alrededor del globo. Por otro lado, la estructura local de la derecha sigue operando a través del CED, CERES e IEEM, actualizando constantemente sus cuadros técnicos y mediáticos.



Tom Palmer, presidente de Newmont
La visita de Tom Palmer a Uruguay en abril de este año es una muestra más de que Montevideo sigue siendo un mercado estratégico para la siembra de ideas neoliberales. El vicepresidente ejecutivo de programas internacionales de la Red Atlas, Tom Palmer, brindó una conferencia organizada por el CED, en la que defendió el libre comercio como herramienta clave para la creación de valor.
Durante su exposición, Palmer sostuvo que el libre comercio es “un asunto profundamente moral”, más allá de los argumentos vinculados a la eficiencia económica. En ese sentido, el investigador senior del Cato Institute señaló que todo intercambio voluntario implica un beneficio mutuo para las partes involucradas.
Mientras los líderes de la región se unen para defender la democracia, la «fábrica de ideas» de la derecha uruguaya continúa produciendo el relato económico que justifica el ajuste, la concentración de la riqueza y la desregulación. https://www.elpais.com.uy/informacion/sociedad/tom-palmer-el-libre-comercio-es-clave-para-tener-un-mundo-en-paz



 

 

 

 

sábado, 23 de mayo de 2026

Encuestas, políticas y lodos


Álvaro Pan


Recientemente se ha instalado un nuevo tema fogoneado por los medios de comunicación
masivos y es el atinente a la caída en la aprobación del presidente Yamandú Orsi y de la
actuación de su gobierno.


En ámbitos frenteamplistas es común escuchar el concepto de que la fuerza política “no sabe comunicar” y eso se ha instalado como un axioma, una verdad que (casi) no amerita ser demostrada. Sin embargo entiendo que es una verdad de patas cortas, casi como una mentira, si es que nos quedamos en eso y no nos permitimos profundizar un poquito más, tampoco mucho.

El tema es qué canales utiliza el FA para dar a conocer sus políticas de gobierno. ¿La página de Presidencia? Debe haber pocos portales de noticias menos visitados y tan aburridos (cuando no escritos con deficiencias gramaticales). ¿Las redes? En realidad el gobierno no utiliza adecuadamente esos medios y los logros se dan a conocer a través de las redes del Frente Amplio y de algunos sectores que lo integran (básicamente del MPP). Esto conlleva aún más dificultades porque resulta incongruente que se argumente que una cosa es el gobierno y otra la fuerza política, pero luego la difusión de los logros gubernamentales los realiza esa fuerza política.

De esta forma son los “informativos centrales” de los canales privados y sus portales web los que, básicamente, generan la agenda preguntando una y otra vez sobre los temas que pueden ser polémicos y resaltando de los mismos aquellos aspectos más urticantes. No obstante los dirigentes frenteamplistas no escatiman esfuerzo en concurrir a los programas matinales de esos mismos canales, aun cuando sepan (porque lo saben ¿no?) que luego tomarán sólo lo más polémico que no por casualidad es lo que le sirve a la derecha vernácula.

Luego sobreviene el síndrome de la arrogancia término que sería más adecuado que el de soberbia porque la soberbia implicaría el menosprecio hacia los demás. La persona soberbia se siente íntimamente superior a los demás y cree que nadie está a su nivel. En cambio la arrogancia es para quién presume de sus logros y reclama privilegios que cree merecer. La soberbia requiere que los demás validen y aplaudan su superioridad. A veces resulta en un rasgo patológico que permite ocultar la inseguridad propia. Elijan los lectores la pieza de su rompecabezas.



Retomando con el síndrome de la arrogancia, hay quienes dicen que las personas no comprenden lo que se está haciendo desde el gobierno o que reclaman mayor celeridad en alcanzar los logros. El propio presidente afirmó que tiene que estudiar el tema pero que lo va a hacer él mismo, lo va a analizar consigo mismo. Entonces surge la duda, una vez más, si estamos ante un fenómeno de arrogancia, de soberbia, o de desmemoria. Porque el primer líder de esa fuerza política, Liber Seregni, se refirió a la misma como “coalición y movimiento” y compartió la siguiente definición:

“La unidad de nuestro Frente Amplio es tarea de todos los días, es una tarea difícil realizarla. Exige discreción, buen tino, comprensión mutua. Somos una unidad viviente y por eso la unidad se puede perder a cada paso. La unidad no es un bien precioso e indispensable, sino una conquista renovada sin cesar". 

Es cierto que la otra coalición¸ la que le birló el concepto al Frente Amplio y para colmo lo acompañó del concepto engañoso y falaz de: republicana¸ fustiga permanentemente a través de declaraciones, interpelaciones, llamados a sala, conferencias de prensa, pero más allá de una pobreza argumental supina, es parte del juego de la democracia, tal como se la concibe en estos tiempos.

Entonces las declaraciones del gobierno o de sus adláteres políticos, pegan en la herradura más que en el clavo. No comunican lo que se hace por los canales correctos, se distraen en guerra de guerrillas mediáticas y estériles y cuando responden no queda claro si lo hacen a los políticos que les agreden o a la ciudadanía que reclama atender otras urgencias, o las mismas que se atienden pero con mayor compromiso y dedicación.

Capítulo aparte merece la política exterior que uno no sabe bien que padrón persigue porque más que diplomática parece ser un ejercicio de ineficacia donde los comunicados y expresiones resultan irrelevantes. Y ahí nuevamente el fogoneo de los medios tratando de que el gobierno “se pise el palito” así la oposición puede enrostrar y confundir.

Ese ha sido un ejercicio que recuerda a la cinchada de la soga. De un lado se denuncian malversaciones en ASSE, del otro lado se objeta al presidente del organismo. De un lado se denuncia la compra, aparentemente fraudulenta de las patrulleras oceánicas a Cardama, del otro lado se cuestiona al prosecretario por actuar inadecuadamente y se cita a la ministra de Defensa por la designación de jerarcas militares. De este lado se producen renuncias en áreas claves de la salud, del otro se restregan las manos.

En tanto sube el precio del supergas y la gente común y corriente no tiene porqué relacionar el encarecimiento en su vida diaria con esos dimes y diretes políticos y mucho menos con lo que ocurra en el estrecho de Ormuz. Quienes vivimos en democracia estamos alejándonos cada vez más de quienes viven de la democracia. Y si la definición original del concepto Democracia es “gobierno del pueblo” entonces parece lógico que la distancia entre unos y otros sea cada vez más parecida a una brecha.

Luego sobreviene la incomprensión cuando aparecen los Milei, los Trump, los Bukele, los Zelensky y tantos más. Es que una vez más, aquellos polvos trajeron estos lodos. No es un tema de encuestas ni de incomprensión del pueblo, es un poco más complejo. Y el riesgo de sintetizar es que pueden generarse residuos no deseados y peligrosos. Por eso, en materia política, se requiere más del análisis y de la profundización.








jueves, 21 de mayo de 2026

No se olvidan

 






Luvis Hochimín Pareja


Periodista uruguayo, analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

Miles de uruguayos y uruguayas marcharon este miércoles en Montevideo y en otras localidades del interior del país, exigiendo que se desclasifiquen archivos que ocultan información sobre las víctimas desaparecidas en la última dictadura cívico-militar (1973- 1985).

La 30ª edición de la Marcha del Silencio fue convocada por la organización Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, con el objetivo de rendir homenaje y recordar a los 205 detenidos desaparecidos y reclamar información sobre su paradero.  En un nuevo 20 de mayo, los manifestantes recordaron los asesinatos de Héctor Gutiérrez Ruiz, Zelmar Michelini, Rosario Barredo, William Whitelaw, y la desaparición forzada de Manuel Liberoff, durante operativos ocurridos en territorio argentino en 1976, en el marco del Plan Cóndor.

Miles ancianos y jóvenes macharon ajo la consigna, «30 años marchando. Contra la impunidad de ayer y hoy. Exigimos respuestas. ¿Dónde están?», A 50 años de los asesinatos de Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario Barredo William Whitelaw en  Buenos Aires, el presidente Yamandú Orsi publicó un video por la Marcha del Silencio mientras familiares de detenidos desaparecidos y dirigentes políticos insisten en que el gobierno ordene a las Fuerzas Armadas entregar toda la información que aún conservan sobre las desapariciones durante la dictadura.

La consigna reflejó el pedido de los familiares que exhortaron al presidente Yamandú Orsi a no dilatar más la orden a las Fuerzas Armadas para que den información certera sobre dónde están los restos de los desparecidos.


Hasta Marcha del Silencio en Uruguay (REUTERS/Martin Varela Umpierrez)hace poco, el número oficial de desaparecidos en Uruguay era de 197 personas. Sin embargo, la semana pasada el equipo de investigación de la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH) incluyó ocho nuevos casos en la lista que elevaron la cuenta hasta 205: tres de ellos se consideran casos activos de búsqueda y otras cinco casos ya aclarados, pero no formaban parte de la nómina. mientras tanto, queda 81 denuncias que aún son estudiadas.

La marcha fue a paso lento y en completo silencio, sin banderas políticas y bajo la consigna «30 años marchando. Contra la impunidad de ayer y de hoy. Exigimos respuestas ¿Dónde están?». Según un comunicado oficial de la Presidencia de Uruguay, inició en la intersección de las calles Jackson y Rivera, donde se encuentra el Memorial a los Detenidos Desaparecidos en América Latina, y se trasladó hasta la plaza Libertad en medio de unsilencio que únicamente se rompió en dos ocasiones: cuando se mencionó el nombre de las víctimas y cuando se cantó el Himno Nacional Uruguayo.

El silencio también habla»: El video transmitido comienza recordando el 20 de mayo de 1976, fecha en la que fueron asesinados en Buenos Aires el senador Zelmar Michelini, el presidente de la Cámara de Diputados Héctor Gutiérrez Ruiz y los militantes Rosario Barredo y William Whitelaw, en el marco del Plan Cóndor y la coordinación
represiva entre las dictaduras de Uruguay y Argentina.Uruguay marchó en reclamo de respuestas sobre los desaparecidos durante la dictadura militar«La memoria es raíz, es lo que nos sostiene”, escribió Orsi en redes sociales al compartir una pieza audiovisual realizada con imágenes de archivo, registros históricos y fragmentos generados con inteligencia artificial, en el marco de una nueva Marcha del Silencio convocada por Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos.

 

Portando los retratos en blanco y negro de los desaparecidos, pañuelos y camisetas con la frase ‘Todos somos familiares’, la gente esperó en las aceras en un silencioso respeto a que pasaran los representantes de la asociación para incorporarse de a poco a una marea interminable de personas. La marcha cumplió con el pacto tácito de romper el silencio solo en dos momentos: uno para escuchar los nombres de las víctimas y otro para cantar el himno nacional.

 

La vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, se hizo presente en la manifestación y en rueda de prensa la definió como “una causa nacional de construcción de verdad, de memoria y de justicia”. “Es un llamado a los mejores valores de nuestro pueblo para construir nuestra propia historia” y a “no leerla en libros escritos por otros”, expresó Cosse y sostuvo que la búsqueda de los desaparecidos debe acercar a los uruguayos, en la medida en que entiende que todos pueden colaborar con acciones tales como “hablar de este tema, no esconderlo y preguntar”.

Durante una conferencia de prensa, Cosse  la definió como «una causa nacional de construcción de verdad, de memoria y de justicia». «Es un llamado a los mejores valores de nuestro pueblo para construir nuestra propia historia» y a «no leerla en libros escritos por otros», afirmó, y sostuvo que la búsqueda de los desaparecidos debe acercar a los uruguayos, en la medida en que entiende que todos pueden colaborar con acciones tales como «hablar de este tema, no esconderlo y preguntar».

“Son 81 los casos que aún continúan en estudio y que reafirman la dolorosa convicción de que el terrorismo de Estado ejerció su oscuro accionar sobre todo nuestro pueblo, dentro y fuera de fronteras”, acotó la organización.

Por su parte, desde el Frente Amplio precisaron que “a tres décadas de aquella primera marcha, seguimos reclamando verdad, memoria y justicia. La dictadura cívico-militar dejó una herida profunda en nuestra sociedad: 205 uruguayas y uruguayos que permanecen desaparecidos, y sus familias continúan esperando respuestas”.

La asociación Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos en Uruguay sostuvio que en estos los treinta años de marchas, y cincuenta años de lucha, «la impunidad sigue presente». «Los archivos siguen dispersos y muchos de ellos ocultos; sigue faltando información y la búsqueda sigue siendo a ciegas. Se hace necesaria una política integral de búsqueda de todo el Estado que implique a todos sus agentes; el compromiso debe ser total e inequívoco», apuntó la asociación.


 

 Gabriela Schroeder: “Todavía hay espacio
para otra lucha”

Víctima de los crímenes de mayo de 1976, cuenta desde
su experiencia su trabajo para “romper” los relatos
falsos y la mirada hacia las nuevas generaciones.

 
Cecilia Álvarez20 de mayo de 2026
Gabriela Schroeder nació el 24 de abril de 1972 en el Hospital Militar. Su madre, Rosario
Barredo, había caído presa nueve días antes, el día siguiente de que en un operativo de las
Fuerzas Conjuntas asesinaran a su pareja, Gabriel Schroeder. A partir de su nacimiento, el
periplo de Gabriela incluyó que sus abuelos y tíos la llevaran a la cárcel a diario durante
varios meses para que su madre la amamantara; un exilio primero en Chile y luego en
Buenos Aires, donde su madre y William Whitelaw se instalaron y tuvieron otros dos hijos.
El 13 de mayo de 1976, Rosario, William, Gabriela, de 4 años, y sus hermanos Victoria (de
16 meses) y Máximo (de 2 meses) fueron secuestrados por un operativo militar y detenidos
en el centro Bacacay. El 21, con la desaparición de Manuel Liberoff, aparecieron los
cuerpos de Rosario y William, asesinados junto a Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez
Ruiz, mientras que los tres hermanos estuvieron desaparecidos e intentaron apropiarlos.
Tras una intensa búsqueda por parte de sus abuelos y tíos –que incluyó la publicación de la
foto de los niños en la tapa del diario Buenos Aires Herald–, los tres niños aparecieron el
29 de mayo en la puerta de un hospital. Victoria y Máximo se criaron con la familia
Whitelaw en Francia, mientras que Gabriela creció en Montevideo con su familia paterna.
En 1990, con 18 años se fue a vivir a Chile, donde estudió ingeniería en acuicultura y tuvo
tres hijos. 25 años después, en 2016, volvió a Uruguay y emprendió un proceso de
reconstrucción de memoria que la llevó a escribir un libro y a presentar una denuncia por
su propio secuestro como niña, que hoy derivó en una megacausa por los crímenes de
varios uruguayos en Argentina.
¿Cómo recordás tu infancia y adolescencia en Uruguay?
A mí me encontraron y enseguida había que sacar a Gustavo [su tío] de Buenos Aires,
porque si no, era el próximo. Mis abuelos ya habían perdido un hijo en el 71, en un
accidente de tránsito, y habían asesinado a mi padre al año siguiente. Al poco tiempo, mi
tío Esteban desapareció y después apareció y estuvo en la cárcel un tiempo más. Todo eso.
Mi abuelo se enfermó, le dio un ACV prácticamente enseguida de todo eso y se murió
cuando yo tenía 9 años.
Fue muy cruzada por todo ese dolor...



A pesar de todo, a mí me criaron con mucho amor, y no es un discurso. Nunca escuché una
palabra de rencor en mi casa. Todo lo contrario. El día que mi abuelo entró en coma, antes
de irme a la escuela, me sentó en su falda para decirme de nuevo todo lo que me amaba y
pedirme que centrara mi vida en el amor y no en el odio, que el odio solo me iba a hacer
mal a mí y que yo siempre tenía que vivir en el amor. Y fue así. Yo creo que eso te salva,
por más que obviamente no era fácil. No solo por la ausencia de tus padres, sino porque
también durante mucho tiempo fui casi la única niña desaparecida y aparecida en Uruguay,
y eso muchas veces te pone en el foco. Desde la directora de la escuela que me negó la
bandera porque “una hija de sediciosos no puede ensuciar el emblema patrio” hasta unas
maestras maravillosas que se confabulaban para cuidarme. Desapercibida no podía pasar.
¿Eso hizo que te fueras a Chile?
Un conjunto de cosas. Tuve que ser muy grande muy chica, y en un momento necesité
poner una distancia, encontrar quién era yo sin todo eso. Si me preguntaban por mis
padres, solo le contaba a quien yo quería contarle, y no tenía por qué compartir mi historia.
Y entonces pasás a ser una persona cualquiera y que te quieren o no te quieren por lo que
sos.
El mayor de tus hijos se vino a Uruguay a estudiar y eso abrió el camino
para tu regreso en 2016. ¿Volviste con ganas de mover cosas en relación
con tu historia y la memoria?
Yo llegué en 2016 y la denuncia la hice en 2020. Fue un proceso que venía de antes. Creo
que hubo un punto de inflexión cuando Mateo Gutiérrez [hijo de Héctor Gutiérrez Ruiz]
empezó a hacer el documental Destino final y fue a Puerto Varas a entrevistarme. Que
alguien de mi edad estuviera en esas cosas me hizo pensar: “Bueno, capaz que hay que
hacer algo”. Después de eso fue el juicio contra [Jorge] Olivera Róvere [exmilitar
argentino responsable de varios centros de detención clandestinos] en Buenos Aires, en
2009. Y ahí fue la primera vez que me vinieron a buscar; fui a testificar y fue muy fuerte.
Fui con mi tío Gustavo. Fueron todos mis tíos, mi hermano, y fue un momento muy fuerte
y disparador. Después me volví a Chile y siguió pasando agua bajo el puente. Pero cuando
llegué acá eran los 40 años del 76, la Fundación Michelini hizo todo un año de muchas
cosas muy lindas desde la cultura, de alegría, y me hicieron una entrevista en Brecha.
Siempre tuve mucha memoria, incluso de nuestro secuestro, pero durante años no dije
nada; pero en ese momento empecé a validar la memoria con gente que yo sabía que estaba
en esos recuerdos, los fui validando y certificando, y dije: capaz que tengo una
responsabilidad y un derecho a hacer algo.
Ahí empezó el proceso del libro El mundo nuevo, que escribiste con el
historiador Ignacio Ampudia. En ese proceso, a partir de tus recuerdos y
de tu ida a testificar como víctima en Argentina surge con claridad que
estuvieron recluidos en el centro Bacacay, aunque siempre se había
pensado que habían estado en Automotores Orletti.



Estaba testificando sobre Bacacay, y eso de que me hayan llamado para decirme “vení a
testificar porque sos víctima” me hizo pensar que había elementos nuevos. Entonces les
planteé a los Michelini y los Gutiérrez Ruiz que quería hacer una denuncia, y lo empezaron
a hablar. Decidí hacerla por mi secuestro, pero no por un tema de victimización, sino por
poner el tema de los niños, sacarlo a la luz, no es solamente “pobrecitos que les mataron a
los papás”. Lamentablemente no somos los únicos, hay muchos y en muchas situaciones, y
me pareció súper importante poder visibilizarlo. Además sabía que al denunciar mi
secuestro se llegaba a lo mismo. Yo denuncio, después Benjamín Liberoff hace la denuncia
y después se unen los Michelini y Gutiérrez Ruiz, y ahí es que [el fiscal especializado en
delitos de lesa humanidad, Ricardo] Perciballe, como estrategia, empieza a unir causas en
las que hay indicios de los mismos operativos y arma esta megacausa.
“Falta mucho”
¿Cómo valorás la denuncia y el avance de la causa?

Que la denuncia de esta niña haya derivado en esta megacausa ya me parece un ganar-
ganar enorme, aun cuando falta mucho, y ese es un palo que le estoy dando a la prensa

todo el rato, porque cada vez que hablan de la causa ponen Michelini-Gutiérrez Ruiz, y no

es la causa Michelini-Gutiérrez Ruiz, tampoco es la causa Michelini-Gutiérrez Ruiz-
Barredo-Whitelaw-Liberoff. Es la megacausa, eso es lo importante. Se empezó a hablar

mucho más y más fuerte del Plan Cóndor y a ver que era una cosa sistematizada, no hechos
aislados. Entonces me parece que eso ya es algo. Respecto de nuestra causa en particular
tengo bajísimas expectativas porque los acusados fallecieron o están por. ¿Qué queda?
Tratar de extraditar a [el militar en situación de reforma Manuel] Cordero, que no va a
poder ser. Entonces, la verdad es que la expectativa respecto de que realmente haya un
juicio, que llegue una acusación de alguien relacionado específicamente con lo que nos
pasó a nosotros, es casi nula. Pero mi idea y mi motivación no es justicia para mí, es poner
en la mesa la verdad y construir la memoria. Que todavía haya posibilidad realmente de
llegar a acusar y llegar a sentencias me parece esperanzador, pero de lo nuestro en
particular no tengo muchas expectativas.
Además, en el transcurso, ayudar a romper relatos que se repiten y se repiten también
respecto de mamá y Willy. Por todos lados se habla de los militantes tupamaros... No,
habían renunciado hacía dos años al MLN, habían creado Nuevo Tiempo, estaban en
conversaciones no solo con Michelini y Gutiérrez Ruiz, sino con muchos más. Estaban
buscando lo mismo, pero sin las armas, y por eso eran mucho más peligrosos, porque a
estas personas las alimentaba la causa armada, si no, no tenían razón de ser. Pero entonces,
dale con el discursito de los militantes tupamaros a los que mataron para poder ensuciar a
Michelini y Gutiérrez Ruiz. No es así, es una falta de respeto a la memoria de mamá y de
Willy. Es una falta de respeto por todo lo que ellos lucharon y por lo que ellos murieron. Y
esa quizás es ahora mi causa, además de la de los niños. Poner eso en contexto. Hay
muchos relatos falsos, como lo de mi padre, como lo de las “muchachas de abril”: toda la
vida diciéndote que murieron en un fuego cruzado. Nosotros sabíamos que no había sido
así y por eso hicimos la denuncia. Y por eso hay una sentencia, con una investigación



basada en la metodología de autopsia histórica, que lo que sentencia es que fueron
asesinados, estaban desarmados. No hubo ningún enfrentamiento. Esos relatos son
importantes, y ahí es donde le sigo pegando palos a la prensa, porque no los recoge. Y
entonces, por mucho que la sociedad civil y las familias impulsemos, peleemos, si no
tenemos la amplificación de los medios, no llegamos a que el Estado, que sigue un poco
ausente, tome las medidas que faltan.
Entonces, todavía hay espacio para otra lucha. El Estado responde a un llamado, un
llamado de la sociedad civil que se amplifica y de alguna forma lo presiona. Necesitamos
eso, necesitamos presión para que realmente puedan aparecer los desaparecidos, para poder
obtener más verdad y justicia. No puede ser una fiscalía de lesa humanidad que tiene dos
pesos. Hacen un trabajo quijotesco. El Estado puede apoyar. El Estado debería dar una
orden a las Fuerzas Armadas. Falta mucho.
Mi mamá: “Una conexión total y absoluta”
¿Qué recordás de tus padres?
De mi padre tengo muchas anécdotas, recogí muchas durante la elaboración del libro.
Gente de todo tipo y color lo describía exactamente igual: como un oso grande, cariñosito,
temperamental, entrañable, con mucho carácter. De Willy tengo el mejor de los recuerdos.
Están los recuerdos de los hechos y está la memoria de las sensaciones, de las emociones.
Y lo que más me queda de mamá y Willy, esos dos años, es esa cosa casi mágica de que, a
pesar de todo lo que pasaba alrededor y de todos los horrores que estaban pasando, yo
vivía feliz, alegre, era una chica súper sociable. Hasta ese 13 de mayo. Y no es menor,
porque es una sensación muy fuerte, muy de adentro, de un hogar feliz. De mi mamá, una
conexión total y absoluta, una sensación de ser una sola. Se enojaba porque a mí me
gustara tanto Meteoro, ese personaje que gana siempre. Mi último recuerdo con Willy es en
el baño de Bacacay, lavándonos las manos. Me sentó en la bañera, hablamos, le pregunté
de nuevo por qué estábamos ahí y dónde estaba mi perro, el Corbata. Fue un intercambio
muy, muy cariñoso con él. Yo no sabía que era la despedida, pero fue la despedida. Con
mamá tengo el recuerdo de cuando la llaman para llevársela, y yo ir corriendo a agarrarme
de ella, “quiero ir contigo” y mamá diciéndome que no, que me tenía que quedar. Y
recuerdo que dijeron “bueno, la llevamos a ella también”, y fue la única vez que recuerdo
sentirla nerviosa, no sé si descontrolada, y me dijo que fuera a ver a Máximo, mi hermano,
que estaba llorando. Y ahí ya no sé.
Hiciste todo este trabajo con el libro de reconstrucción de tu historia,
también con las causas judiciales. Pero sos ingeniera, estás trabajando
como directora de Innovación en el Ministerio de Industria. ¿Cómo te
llevás con la memoria y con el futuro?
Mi mirada siempre fue para adelante, siempre fue para adelante. Lo que pasa es que no
podés mirar para adelante negando lo que está atrás. El dolor, la única forma de trabajarlo,



de alivianarlo, es encararlo. Si barrés bajo la alfombra todo el tiempo, un día vas a tener
una montaña de polvo, no se va a ir. Para mí esto de trabajar por la memoria, de poder
hacer pequeños aportes para poder llegar más o menos a un relato lo más verídico posible,
denunciando hechos que lo que buscan, además de sanar uno como persona, es sanar como
sociedad y alertar de que estas cosas pasaron y de las consecuencias que tuvieron; eso es
una mirada hacia adelante, es una mirada hacia las nuevas generaciones.
Integrás el Colectivo Jacarandá. ¿Qué es?
Es un colectivo maravilloso de construcción de la memoria pero desde la cultura y desde
una mirada que muchas veces aporta mucha belleza y ternura, sin dejar de lado el relato
doloroso, sin obviar nada de eso, que es como tenemos también que empezar a abordar esta
temática, porque la oscuridad no la podemos combatir con oscuridad, solo la podemos
combatir con luz.
¿Y cómo ves a la sociedad en general con este tema?
Yo creo que hay una mayor sensibilización. Lo ves en las marchas del 20 de Mayo, que son
cada vez más masivas y en las que el rango etario es cada vez más amplio. Pero todavía
falta romper con ciertos relatos instaurados, todavía hay un camino muy importante por
hacer. En la sociedad civil los que empujamos seguimos siendo mayormente los que
estuvimos involucrados; cada vez igual se va uniendo más gente, porque se sensibiliza y
entiende que es una causa necesaria, pero ojalá se vayan uniendo cada vez más y un día los
que lo impulsemos no seamos los que lo vivimos en carne propia. Yo creo que hay algunos
avances, pero falta y es muy difícil hoy, con cómo son las comunicaciones y en un mundo
que está cada vez más agresivo. Por un lado, veo una mayor sensibilización hacia la causa,
pero, por otro, veo un nivel de agresividad en otro sector que antes no veía. En X me
agredieron como nunca me habían agredido en ninguna red. Me fui. Dicen: “¿Qué quieren?
Revancha...”. Si acudir al sistema judicial, que es nuestro derecho, es revancha, estamos
realmente mal.