sábado, 1 de marzo de 2014

Al voto que el alma renuncia


por Hugo Bruschi en el AÑO DE LA DIGNIDAD



 Estas últimas semanas han sido ricas en acontecimientos. Algunos preocupantes como los acaecidos en UCRAINA Y VENEZUELA, otros más de entre-casa y pintorescos, como los que se registran en el Uruguay. La lista es larga y va desde el juicio a los responsables del "affaire" Pluna, pasando por fallidas mediaciones de nuestro presidente, hasta llegar finalmente a un hecho que aparentemente tiene preocupado al mundo del negocio político. La empresa pierde accionistas que ya desconfían de su conducción. Lo que hasta no hace mucho tiempo, era considerado como un estado de ánimo normal para la dirigencia, hoy se ha convertido en un dolor de cabeza que ocupa las primeras páginas de nuestros medios informativos. Se trata del VOTO EN BLANCO-ANULADO-ABSTENCION, ETC.

En un primer momento, los más afectados por la deserción y la falta de confianza en sus dirigentes - el FA -, creyó tener el problema resuelto con la aparición en escena de una esperanza llamada Constanza. Una mujer que ha sido muy "constante" cuando de obedecer se trata, tal vez por aquello de la disciplina partidaria. Y ha votado todo lo que sele encomendó sin mayores sobresaltos, ARATIRI entre otras perlas. Pero para sorpresa de mucha gente, la actividad discrepante de esta senadora, no parece convencer demasiado a los verdaderos discrepantes. Y esto es muy preocupante. Las cifras y las causas que se manejan, varían de acuerdo al politólogo o encuestador. Botinelli por ejemplo, nos hace saber que "el enojo inicial se fue diluyendo con el tiempo", dado que desde aquel " pico inicial de un 16% o estamos en un 6%". A su vez la directora de CIFRA cuyo nombre es Adriana Raga dijo que "se trata de la gente menos politizada y de un sector de Juventud, que ni siquiera sabe el nombre de los candidatos". Bueno, para todos aquellos que creían las cosas al revés, estas revelaciones nos hablan del nivel de los encuestadores, cuando  nò, de la seriedad con que encaran la tarea. La pregunta que surge casi instantánea, es para que preocuparse tanto entonces?
El Muerto, Noticias Uruguayas, las redes sociales Facebook entre ellas, han publicado un artículo de HOENIR SARTHOU que recomiendo leer a todos aquellos que quieran conocer, las causas del descontento. En poco espacio, nos traslada desde la misma fundación del Frente Amplio hasta nuestros días, haciendo notar para quienes no lo saben o se olvidaron, que el mismo Gral. Seregni recomendó desde la cárcel, VOTAR EN BLANCO para conservar la identidad frentista. O sea que votar de este modo, no es ninguna innovación en la materia. VOTAR EN BLANCO O ANULAR EL VOTO NO ES UN ACTO DE INDIFERENCIA, como le quieren hacer creer a la gente, sino un acto de militancia llevado a cabo por los sectores más maduros y concientes de la Sociedad, para decepción de la encuestadora. E incluso para todos aquellos que hacen cálculos, acerca de quienes son los descontentos quiero ahorrarles la tarea investigativa: los encontrarán en las marchas contra la impunidad reinante, por VERDAD-JUSTICIA Y CASTIGO A LOS CULPABLES, los hallarán en los barrios pobres, estigmatizados como potenciales focos de delincuencia debido al color de sus ropas y su pobreza, los encontrarán luchando contra la entrega de la soberanía y en defensa de nuestras riquezas naturales, etc. 


El gran problema radica, en que el ejercicio del voto está tan arraigado en la Sociedad, que mucha gente - la mayoría tal vez - jamás ha pensado que NO VOTAR CANDIDATO ALGUNO, también es un derecho. Aunque en este caso el sistema ya ha tomado sus precauciones, declarando obligatorio el voto. Porqué será? EL VOTO EN BLANCO-ANULADO-ABSTENCION, es una suerte de voto castigo para quienes incumplieron con los mandatos que más de medio Pueblo depositó en sus manos. Es una forma de desobediencia civil y es un acto de responsabilidad y auto-estima. No pienso votar por quien me engaña y estafa mis esperanzas, parecieran querer decir. Y me podrán sanciona pagando una multa, pero lo que jamás lograrán será que los aplauda, pareciera ser el mensaje final. Y de ahí el nerviosismo de tanta gente, pues que pasaría si cada día fueran más y más los que decidan volverle la espalda?

Yo no quiero reiterar conceptos tan bien manejados por HOENIR SARTHOU pues correría el riesgo de desvirtuar lo que tan bien expuesto está y merece ser leido una y otra vez. Quiero sin embargo, encarar otros aspectos de estas conductas a la hora de las urnas. Todos sin excepción, nos consideran propiedad del sistema, sin admitir siquiera por error, que exista gente que ha resuelto salirse del redil, de escapar de la trampa que le tienden cada 5 años. Y hablan y hacen cálculos de todos nosotros como si fuéramos ovinos camino a algún remate rural. Y ese es su gran error. Existen otras formas de hacer política y éstas nada tienen que ver con pertenecer a algún Partido. Formas que nada tienen que ver con los intereses partidarios. Se puede participar de la vida política del país, exigiendo en las calles - ese ámbito del Pueblo - el cumplimiento de lo que prometen y no cumplen, el respeto de los derechos que tenemos consagrados en la Constitución y que nos niegan. Es una mentira y un engaño que les ha dado muy buenos dividendos, hacerle creer al Pueblo que la democracia consiste en votar cada lustro y volverse a los hogares. LA DEMOCRACIA ES OTRA COSA. Cómo se entiende entonces, que una vez pasadas las elecciones, los trabajadores deban llegar a la huelga, para reclamar lo que le niegan,los mismos que votaron? A quien votaron, que eligieron?


Para toda esta gente, el grado de conciencia alcanzado por un sector del Pueblo, después de muchas luchas y otros tantos desengaños, no somos más que un cifra. Para ellos algunos principios y valores, tan caros al espíritu oriental, como lo son la DIGNIDAD por ejemplo, no cuentan. Simplemente por que no saben de que se trata, por suerte diría yo. Tal vez mucha gente que lee El Muerto, Noticias Uruguayas o participa en las redes sociales, haya leído o disfrutado de las ilustraciones de Saracho, todas con una mención: AÑO DE LA DIGNIDAD. Y muchos tal vez se hayan preguntado a qué obedece la consigna y porqué. Ahora ya pueden tener una idea aproximada, de que se trata. Jamás olvidar que aún en la opresión, se puede ser digno. Que el oprimido sólo podrá ser derrotado, si ha renunciado a su dignidad, si ha perdido su capacidad de rebelarse cuando lo humillan y lo condicionan a extender la mano para recibir como limosna, lo que le corresponde por derecho. Si se ha resignado a dejar el futuro de sus hijos, en manos de charlatanes y vendepatrias. Los mismos que nos aconsejan  y nos condenan a vivir con 15.000 pesos, cuando ellos ganan 200.000 o más. Piénselo mi Amigo sin conocerlo, y tal vez Ud. coincidirá porqué no votamos.


Hay momentos en la vida de los paises, circunstancias históricas en donde votar, es extender un cheque en blanco a quienes le han negado al Pueblo, los derechos más elementales. El derecho a la verdad y a la justicia como en el caso uruguayo, para delitos de lesa humanidad, el de los familiares de las víctimas a saber donde están esos restos, para poder dejar una flor. Votar en estas condiciones por cualquiera de los Partidos con representación parlamentaria, es legitimar este estado de cosas. Y los que no votan, no quieren ser cómplices de esta infamia y quieren seguir recordando a tantos mártires con la conciencia tranquila. Recordando con los principios a tantos héroes del pasado, que prefirieron morir con dignidad, a vivir en la ignominia de ver su Patria avasallada y su soberanía mancillada. No quieren ser cómplices silenciosos al ver como día a día, crecen los cinturones de miseria en donde los niños juegan entre excrementos, en donde las ratas se disputan los hospitales para albergar, en donde algunas escuelas han pasado a ser, un verdadero peligro para la seguridad de alumnos y maestros, de una Sociedad en donde dentro de muy poco tiempo veremos bandas armadas, disputándose el negocio de la droga y a balazos por las calles, en donde proyectos vendepatria, se firman con claúsulas secretas y a espaldas del Pueblo, que cuando reclama transparencia, es acusado de "terrorismo ambiental". Estas y algunas más, son las causas por las que no votamos por ningún candidato.




Mujica criticó el "terrorismo ambientalista" contra Aratirí

.





OSSODRE en conflicto

.




.




Ezequiel


por Gabriel Carbajales 


Emilio Ezequiel –Segundo- Martínez Píriz, Compañero
Los años nos van haciendo –además de viejos y mañeros, ni qué hablar- muy intuitivos y medio propensos a buscarle “señales” a todo.
Además, lo que suele llamársele “presentimientos”, al menos entre estos especímenes en extinción que somos las y los “sobrevivientes”, son también algo, en general, bastante “normal”.
Por ejemplo: hemos amanecido tantas veces enterándonos de que mientras dormíamos se nos moría otra querida compañera u otro querido compañero “en lo mejor de la vida”, que ya no es nada raro que terminemos asociando alguna pesadilla habitual de comida de olla o alguna fiebre de gripe común y corriente, con alguna de las frecuentísimas bajas con que nos venimos despertando asiduamente en estos últimos diez o quince implacables años de seguir batallando pese a ir viendo cómo la quedás al toque, jóvenes aún, de golpe y porrazo, como bromeando o de demasiado confiado, nomás, en esta especie de deporte de írsela pasando por el moño a una parca que vivió mojándonos la oreja día y noche, divirtiéndose con nosotros y causándole mucha bronca a los que cuarenta años atrás soñaron que ni de lejos llegaríamos a conocer las reveladoras luces del centelleante siglo XXI.
El asunto es absolutamente irracional, por cierto; tremendamente caprichoso, totalmente opuesto a la manera en que nos propusimos ver las cosas de este universo quienes hemos querido ir volcando nuestro espíritu y nuestra inteligencia hacia una percepción del mundo y del fenómeno humano, lo más “objetiva” y “científica” posible… Eso sí, no hay caso: el fenómeno humano es también un universo “aparte”, bastante menos conocido y bastante más complejo que el vastísimo, interminable y eterno universo que hemos querido conocer con bastante más curiosidad y ahinco que los que hemos puesto en conocernos a nosotros mismos, no por desidia, supongo, sino por haber confiado desmedidamente en que muchas “explicaciones” devendrían del conocimiento del gran universo “que nos rodea” y sus leyes.
Pero, bueno… Ya habrá tiempo y voluntades para entrarle al asunto, siempre y cuando nos lo permita el triunfo aplastante de la gigantesca a impostergable cruzada de la humanidad por acabar con los más despreciables de su propia existencia, ésos que en nombre de la humanidad, se mofan de ella, del universo y hasta de los mismos “sagrados designios” que invocan con hipocresía sin par para ser los enemigos del universo y de la misma especie humana.
--------------------------------------------
Hoy volvió a ocurrirme. Amanecí con un fortísimo resfrío, un fulerazo dolor de cabeza y un brutal desgano del que solamente lograron sacarme una invasión de moscas tamaño baño y unos insoportables mosquitos enfermos de insomnio y de solitaria tratando de aterrizar en mis orejas.
Me costó, pero pude levantarme, arrimar la caldera a la hornalla de la izquierda, tirar la yerba de ayer y preparar el amargo de hoy con la precisión del robot completamente automatizado.
También como robot, enfilé hacia este aparatito que ahora me permite divagar casi libremente, y apenitas abrí el buzón, de nuevo la misma penosa sensación: ¡con razón!... anoche, mientras dormía, molesto, con fiebre, seguramente delirando, dándome mil vueltas en la catrera y maldiciendo, el Emilio, el Ezequiel, el enorme Compañero Segundo, se estaba muriendo (en realidad ni sé a qué hora fue)… ¡Mientras yo dormía, “El Canario” se moría, maldita sea!.
---------------------------------------------
Nos conocimos con Emilio Ezequiel –Segundo- Martínez Píriz en febrero, hace 41 años, en el celdario de “Libertad”, él luciendo el número 706, yo el 807 de la cosecha “antisubversiva” post arremetida tupamara contra el “escuadrón de la muerte” de Mitrione y Acosta y Lara, rápidamente sustituido “parlamentariamente” por los muy competentes escuadrones de la muerte de “las conjuntas”.
Nunca antes nos habíamos visto las caras para nada (a no ser yo la suya en los diarios, cuando “El Abuso”). Me gustó llamarlo por su segundo nombre, Ezequiel, pero de entrada, nomás, a ambos nos gustó asignarnos burlonamente “rangos milicianos” muy rimbombantes y surrealistas en aquellos tiempos de paliza por goleada.
Normalmente, además, nos hacíamos una disimulada “venia” imperceptible para unos miliquitos muy preocupados por que los hábitos militares no se vieran menoscabados agarrándolos para la chacota “el personal recluso”.
Congeniamos de buenas a primeras, y cuando en algo discrepábamos fuerte, en general la conversa terminaba en degradación mutua, susurrándonos casi al oído: “¡Párese firme, recluta!!!…”. Y, sin más trámite, mandábamos al congelador el punto de la “indiscrepancia”, que normalmente era de índole menor o poco importante.
No hay por qué ocultarlo. Tuvimos siempre una clarísima y muy crítica coincidencia ideológica, interpretando lo que nos había ocurrido, posicionándonos en el difícil día a día de la discusión entre derrotados con ganas de seguirla e imaginándonos cómo habría que seguirla, siempre sin andar escarbando demasiado en aspectos particulares de la experiencia de cada cual. Nos bastaba esa sintonía saludable y elemental que, más que la discusión, te la dan las vivencias comunes desde la misma infancia, sobre todo si ella se fue desarrollando entre gente de pueblo sencilla y marcada a fuego por las injusticias y esos atropellos que, vividos muy tempranamente, operan como “manual básico” de adoctrinamiento y consustanciación sincera y natural con la causa.
-------------------------------------------------------------
En los momentos más severos de mi duro traspié de salud por aquellos tiempos, “El Canario” fue uno de mis hermanos del alma, uno de esos puntales insustituibles. Tenía la virtud de hacerme ver que él no estaba tan jodido como yo, pero que “bancarme”, para él, no era nada esencialmente distinto al tener que vérselas con sus propias cuitas, que sabía transmitírmelas sin simular ni disimular nada, y sin hacerme sentir con el ánimo por el piso. Hablar con él, era para mí, invariablemente, encontrar nuevos motivos para seguir adelante; para saber que el baile seguía y que nadie que quisiera seguir bailando, quedaría afuera.
De los trilles con Ezequiel, conservo aún la irradiación de su lectura siempre constructiva de las dificultades contra viento y marea y de un espíritu en franca rebeldía ante la resignación y en guerra inconciliable con el conformismo, ese “estado del alma” que suele preceder a los grandes renunciamientos.
------------------------------------------------------------
Tuvieron que pasar casi cuarenta años para saber que cuando caímos en desgracia todos, él y algunos pocos más ya venían viviendo su propia y pequeña “odisea” en la interna del MLN (T), antes de la paliza… Él era uno de los que se había atrevido a desobedecer ciertas “órdenes”, a no acatar ciertos lineazos, a pararse firme frente a lo que, ostensiblemente, eran antojos y arbitrariedades únicamente “lógicas” no entre revolucionarios, sino entre “incondicionales” de vaya a saberse qué dogma estrafalario bien alejado de la revolución y de los contenidos de una lucha comprometida con la emancipación de la clase, mismo, pero no con veleidades mesiánicas de quien sea…
Fue hace apenas cuatro años, vacacionando con él y Ana –su eterna Compañera, su enorme Compañera-, que casi-casi terminamos conociéndonos con Ezequiel. Pasamos unos llndísimos días, atorranteamos como locos, dimos vuelta el mundo y al mundo de sur a norte y de este a oeste y al revés; pintamos futuros cercanos y futuros muy, pero muy lejanos, chusmeamos un poco también -¿por qué no?- y hasta nos dimos el lujo de pelearnos y no hablarnos por unas cuantas horas, luego de una “indiscrepancia” menor que Ana todavía debe estar tratando de entender, y no sé si alguna vez podrá… (una cuestión, al fin de cuentas, entre un canario calentón y un gallego bruto, que aún jugando a la payana, pueden llegar a “retarse a duelo” y tratarse de “usté” y mirarse de reojo, ¡qué joder!).
Pero no. No nos terminamos de conocer; Ezequiel. Seguiremos conociéndonos, seguiremos una conversa que entre vos y yo, no tiene fin, y yo seguiré con la idea de que mientras la gripe no me dejaba dormir, vos te nos dormías del todo, zonzo, olvidándote de despertarte, qué se yo, confiando demasiado en este bobo que por suerte palpitará con ganas aún después de la muerte, y que, vivos o muertos, nos dejará aunque más no sea un ratito, volver a levantarnos, tirar la yerba de ayer, aprontar el amargo de hoy y salir de nuevo a la calle, con el termo apretado en los riñones y la voz fuerte de nuestros hermanas y hermanos, gritando con nosotros, hasta ensordecer a los que no quisieron oir, “HASTA LA VICTORIA, SIEMPRE, ¡REVOLUCIÓN O REVOLUCIÓN!!!”.
Nos vemos, Canario. Donde sea, nos seguiremos viendo y amando aunque sea refunfuñando y mandándonos a freir tortafritas de vez en cuando (¿quién nos lo va a prohibir, eh?).
¡Habrá patria socialista para todos,  Comandante Segundo, hasta para los que ya no la quieren!!!.
  Gabriel –Saracho- Carbajales, 1° de Marzo de 2014 / año de la dignidad.-




Entrevista a la exfiscal Dra. Mirtha Guianze

Dra. Mirtha Guianze 

"Hay un pacto de silencio"
“Las violaciones a los DD.HH. están en todos lados y la tortura puede existir hoy día, porque la cabeza no cambió”

.

Martes 25 de febrero de 2014
Guianze fue la primera fiscal en pedir los procesamientos de militares por violaciones a los DD.HH. en la dictadura. Fotos y video: Adriana Marichal/LaRed21
La exfiscal, Mirtha Guianze, dijo que es un momento difícil de la justicia porque desde hace tiempo no ha habido procesamientos de militares presuntamente involucrados en violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. Agregó que los juicios están paralizados. En entrevista con LARED21, Guianze se refirió al pacto de silencio entre los militares, y respondió a quienes opinan que están mal procesados. Guianze habló, además, de la baja de la edad de imputabilidad y de las condiciones de reclusión de adolescentes en Uruguay. Sostuvo que existe “mucha ignorancia sobre este tema”.
Es una de las mujeres más constantes del país. Tiene 69 años y lo confiesa para contar que fue por ello, porque se acercaba la edad de dejar la fiscalía, que decidió formar parte de la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo. Mirtha Guianze sostiene que “la institución era una exigencia internacional”.
En entrevista con LARED21 Guianze responde a quienes sostienen que los militares procesados y condenados por violar derechos humanos durante la dictadura, están mal procesados. Dijo estar “asombrada” que una de ellas sea la exministra de Defensa, Azucena Berrutti. La exsecretaria de Estado opinó que los militares están mal procesados en el libro Bajo Sospecha, de Fernando Amado. La exfiscal Mirtha Guianze contesta, además, sobre el caso del general Miguel Dalmao, condenado a 28 años de prisión por el homicidio de la exmilitante de la Juventud Comunista, Nibia Sabalsagaray, ocurrida en 1974.
Los casos sobre el pasado reciente son parte de la vida de Guianze. Fue la primera fiscal en pedir los procesamientos de seis militares el 11 de setiembre de 2006, por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. También pidió los procesamientos de los exdictadores, Juan María Bordaberry y Gregorio Álvarez, así como el del excanciller, Juan Carlos Blanco. Pero ahora ese trabajo quedó atrás. Su tarea está en la INDDHH.
Edad de imputabilidad
Desde que se oficializó su formación en junio de 2012- bajo la ley 18.446, la institución recibió más de 300 denuncias que en estos momentos están en proceso de clasificación, porque en abril deberá presentar su informe anual. Mirtha Guianze explica los objetivos trazados, y entre ellos, subraya el Mecanismo Nacional de Prevención contra la Tortura, sin perder de vista que este tema se relaciona directamente con uno de los que más preocupa a la institución: la forma cómo se recluye a los adolescentes en Uruguay, y también, las condiciones de prisión en la que están los adultos en las cárceles.
Guianze no duda en responder que bajar la edad de imputabilidad sería un problema más porque, sostiene, de aprobarse la propuesta de la oposición política, Uruguay estaría violando tratados y convenios internacionales a los que está suscrito, y señala que por eso, Uruguay podría ser sancionado.
La exfiscal recuerda que los adolescentes en Uruguay son imputables desde los 13 años y por ello indica que se debe empezar una campaña de información. Guianze quien subraya que los homicidios y las rapiñas existen y no pueden ignorarse, relata que la cátedra de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho y el área de políticas públicas del Mercosur,  realizaron una consulta a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que responda sobre esta iniciativa, a votarse el mismo día de las elecciones nacionales, en octubre de este año. Guianze explicó cómo observa la reclusión de los menores de edad.




Velódromo solidario con madres

Todos somos familiares (menos FALSIMEDIA que no dió cobertura)



Uruguayos apoyan a familiares de desaparecidos durante
Se realizó en el capital de Uruguay, Montevideo, por tercer año consecutivo, el festival de Murgas en apoyo a la organización de madres y familiares de desaparecidos durante la dictadura militar. El carnaval es una fiesta tradicional de alegría y festejo, que se suma también a la lucha por la justicia.
El festival de Murgas es un modo de recaudar fondos para la organización, que no cuenta con ningún tipo de financiamientos internacionales o gubernamentales, pero si con el apoyo de amplios sectores de la sociedad que comparten sus objetivos y se solidarizan con su causa.

El nuevo comandante del ejército de Uruguay, Juan Villagrán, declaró hace pocas semanas que “hay que dar vuelta la página” sobre las violaciones a los Derechos Humanos (DDHH) durante la dictadura, y dejar de buscar a los desaparecidos.

Familiares de desaparecidos se niegan a dar vuelta la página sin conocer la verdad y sin que se haga justicia.

Eugenia Rodríguez, Montevideo. -



.

Agustin Fernandez Fotógrafo Freelance