miércoles, 23 de abril de 2014

La "lucha" por los sillones


Enviado por Colectivo Noticias Uruguayas

Las cúpulas están en la guerra de los sillones. Los acuciantes problemas nacionales que afectan a los sectores populares: vivienda digna, ingresos dignos, educación y salud dignas, tierra para trabajar, todos esos problemas quedan relegados hasta que la "burrocracia" dirigente del FA resuelva la repartija. Hacen lo que quieren, como por ejemplo hacer de esta repugnante pelea por la cuota de las mieles del poder el problema central de todo el país, que debe seguir el desarrollo de estos mezquinos tironeos mientras todo lo demás queda en espera ya qué -según ellos- esto es lo decisivo. Lo pueden lograr porque han hecho desaparecer a la izquierda y pulverizado a los sectores críticos. Más, la sorda resistencia, el descontento que la gente va masticando en silencio, el asco generalizado ante éstas farándulas arrogantes, en algún momento van a explotar y saldrán a la superficie. De tan convencidos que están que el mundo gira alrededor de sus respectivas cúpulas, ni siquiera ven lo que ha sucedido en otros lados. No les da el tiempo para pensar en las razones del hundimiento de la socialdemocracia en toda Europa, o las razones del abstencionismo mayoritario en muchos países, por ejemplo en Chile, o las causas de estallidos como lo fué en Brasil. Una vez más se coloca en el punto de mira la histórica consigna: Solo el pueblo salva al pueblo!

Asimismo señaló (Valenti) que "cuando sobre muchos de nosotros soplen los vientos de la impaciencia, de la bronca, del hartazgo y de otras debilidades humanas y políticas debemos gritar bien fuerte: aguante, Astori, aguante. Para que haya otro gobierno, mejor, más ordenado, menos conversado y más profundo en sus cambios y en su visión estratégica es imprescindible culminar de la mejor manera posible este gobierno".
VALERIA GIL22 abr 2014
"No corresponde" y es "un adelantamiento (...) Ningún otro sector lo hizo. Es un apuro inconducente, tratar de clavar un mojón". Así opinó el senador Ernesto Agazzi (MPP) sobre la propuesta de Astori para que Xavier fuera la vice de Vázquez.
El vicepresidente respondió ayer al mujiquismo, al afirmar que "ya habían surgido otros nombres". "No fuimos los primeros en hacerlo. No entiendo muy bien que alguien se haya sentido mal, porque ya había varios nombres. El nuestro fue uno más", justificó.
Antes de mencionarse a Xavier, ya estaban instaladas las candidaturas a vice de la senadora Lucía Topolansky (MPP) y del expresidente de Ancap Raúl Sendic (Compromiso Frenteamplista). "Si vamos al caso, andan dos nombres nomás en la vuelta, el mío y el de Sendic", Topolansky.
En el marco del debate que se instaló en la coalición de izquierda por la vice, se mencionó al "equilibrio" político como condición necesaria para la elección del compañero de Vázquez. Esto es, si el candidato era de un sector, el vice debería ser de otro.
El vicepresidente del Frente Amplio, Juan Castillo, había manifestado la importancia de "buscar el equilibrio en la designación del compañero de fórmula de Vázquez. Esto tiene que ver con un problema de género, un problema de edad y un problema de concepción de perfiles políticos". Según dijo, el candidato a vice debería "ser del otro extremo, de la otra barra" que Vázquez.
En contraposición, Astori opinó ayer que "no sería bueno definir una candidatura vicepresidencial que contraríe los criterios del candidato a la Presidencia. Está muy bien que haya equilibrios políticos pero también debemos tener la mejor fórmula presidencial".
Astori agregó que "el nombre del candidato a vice debe ser producto de un intercambio en la fuerza política. Y la opinión del candidato debe ser fundamental".

"Aguante Astori".

Por su parte, el operador político del Frente Líber Seregni (Asamblea Uruguay, Nuevo Espacio, Alianza Progresista y Banderas de Líber) también se encargó ayer de marcar sus discrepancias con el MPP en una columna de opinión publicada en UyPress.
"Cuando se admiten y se promueven las filtraciones desde el Palacio (Legislativo) y variados pasillos del poder, de medidas gubernamentales, de nombres para la fórmula del FA; pero se critica el derecho de Astori de hablar claro, de frente, con nombre y apellido, hay que tener una enorme paciencia y sentido de responsabilidad", indicó Valenti.
Asimismo señaló que "cuando sobre muchos de nosotros soplen los vientos de la impaciencia, de la bronca, del hartazgo y de otras debilidades humanas y políticas debemos gritar bien fuerte: aguante, Astori, aguante. Para que haya otro gobierno, mejor, más ordenado, menos conversado y más profundo en sus cambios y en su visión estratégica es imprescindible culminar de la mejor manera posible este gobierno".
Más allá de las resistencias que encontró en la interna del FA, Astori volvió a insistir con la candidatura de Xavier a la vice. "Mónica tiene una gran experiencia internacional, y eso para la diplomacia parlamentaria y una presidenta de un Poder Legislativo es muy importante. Mónica ha tenido una trayectoria muy rica y extensa en la Unión Interparlamentaria Mundial. En un país como Uruguay, que tiene que ser abierto a la inserción internacional, eso tiene que jugar un papel fundamental. Es un rasgo decisivo y por eso lo destaqué cuando hice la propuesta", aseguró.

Tensiones.

Valenti, en tanto, reconoció la existencia de "tensiones" dentro del gobierno por diferentes temas entre los que nombró la crisis del fútbol y la adjudicación de las señales de televisión digital.
Como causa de esas tensiones mencionó la insistencia de "algunos compañeros para cambiar el rumbo, dar un giro hacia la izquierda porque se `agotó el modelo` y eso tiene que ver específicamente con la política económica y social".
Además, explicó que "otras tensiones" se generaron por "una visión diferente sobre la inconstitucional de algunas leyes propuestas desde el gobierno" y "temas como la entrega de las licencias para los canales digitales y a las relaciones con determinado grupo, que para llamarlo de alguna manera, lo definiremos como empresarial", en una referencia a Tenfield. Valenti insistió que "ni una sola de las dificultades" que se produjeron entre el presidente José Mujica y Astori tuvieron su origen en propuestas, o iniciativas adoptadas a nivel del gobierno por el Frente Liber Seregni. "Ni siquiera el polémico tema de Pluna, que pagamos por entero a nivel político y a nivel judicial los del FLS y no lo descargamos sobre otros integrantes del gobierno y menos sobre el conjunto del gobierno. Lo asumimos plenamente", remató.

"Fue un acierto proponer a Xavier"

El operador político del Frente Líber Seregni, Esteban Valenti, dijo ayer que fue un acto de "generosidad" y "un acierto" proponer a la presidenta del Frente Amplio, Mónica Xavier, como candidata a vice de Tabaré Vázquez.
"Además de generoso, fue un gran acierto político, los resultados electorales y de la marcha del FA están a la vista. Proponer que la presidenta del FA sea la compañera de fórmula de Tabaré como todas las cosas humanas y sobre todo políticas es plenamente discutible, pero es un gesto de amplitud, de visión frenteamplista, de generosidad".
Esto lo contrapuso con la actitud de "otros compañeros que consideran mejor filtrar los nombres de su propio sector", en referencia al MPP.
En ese marco, Valenti recordó que "la unidad no es una consigna, sino que fue desde el nacimiento del FA un gesto colectivo de generosidad".

Los vetos para la vice

Hasta ahora ninguno de los cuatro candidatos a la vice (Lucía Topolansky, Raúl Sendic, Mónica Xavier y Marina Arismendi) conformar a todo el Frente Amplio.
La presidenta de la coalición de izquierda fue vetada por el MPP. En tanto, Sendic y Topolansky no cuentan con la simpatía del astorismo.
Por otra parte, aún no está claro qué sectores acompañarían una posible candidatura de Arismendi.


"Equilibrio" nombre artístico de componendas, maniobras, tironeos, agachadas, repartija, hacer la de cada uno, llevarse la parte del león, etc, etc, cuando se trata de la disputa de privilegios y cuotas del SUPUESTO poder (el poder real está en manos del intocable gran capital) de este conglomerado de gerentes y administradores en la puja por una mayor porción de las mieles del poder.
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 En único camino real es la movilización y el accionar popular para dar solución a sus problemas concretos

22.04.2014,

Entre 60 y 70 familias ocuparon un predio del ente ferroviario AFE en la ciudad de Bella Unión (Artigas) y comenzaron a construir casas de forma irregular. El terreno está muy cerca de la ruta nacional número 3 y fue tomado por la noche hace tres semanas. El alcalde de esa ciudad, Wiliam Cresseri (Frente Amplio), tramitó una denuncia ante la Justicia para que se proceda al desalojo, según informó a El Observador. Sin embargo, el proceso se prolongó por los trámites burocráticos y el feriado de Semana Santa.
Una abogada de AFE estuvo en Artigas para ratificar la denuncia, pero hasta ayer las familias seguían en el predio.
El comunicador Artigas Reyna, de la radio Universo FM, aseguró a El Observador que parte del terreno también pertenece al Ministerio de Transporte y Obras Públicas. Semanas atrás, otro grupo de personas ocuparon para levantar casas en un predio municipal, pero en 48 horas fueron retirados por la Policía tras una orden judicial. Reyna contó que las familias ocupantes ya delimitaron los lotes y en cada uno  comenzaron a construir ranchos de madera y chapa.
En Artigas se habla de una posible coordinación de la ocupación por parte del sindicato de obreros de la caña (UTAA), así como del apoyo o estímulo de algún dirigente político local. Sin embargo, el alcalde Cresseri señaló que no se han podido probar ninguna de las dos versiones. El gremio de los cañeros fue consultado por las familias antes de ocupar, pero no hay pruebas sobre que la dirigencia esté detrás de la ocupación.
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Ahora tienen apuro para meter sus planes de reestructura. El sindicato acusa "urgencia electoral"

22 abr 2014
En octubre de 2013 el Directorio de UTE y la Asociación de Funcionarios de la empresa (AUTE) firmaron un acuerdo para implementar a partir de este año el Plan Bambú, la primera reestructura en UTE desde 1992 y cuya implantación demandará más de US$ 45 millones. Incluye mejoras salariales -de entre $ 4.000 y $ 11.000- para más del 80% de los 6.000 funcionarios del ente.
El directorio de UTE tiene previsto lanzarse de lleno a la implantación de la reestructura a partir de mayo pero el sindicato puso sobre la mesa nuevos planteos e instaló un conflicto en año electoral que abre interrogantes sobre la puesta en práctica del postergado proyecto.
En diciembre hubo elecciones y la corriente que lideraba cuando se firmó el acuerdo en octubre (cercana a Articulación y ganadora desde 1985) fue desplazada por la agrupación "12 de Agosto del 59", creada en 2012.
Gabriel Soto, flamante presidente de AUTE, dijo a El País que la agrupación que encabeza es "independiente de todo sector político".
Soto explicó que el sindicato tiene discrepancias con la forma en que será implantada la reestructura, acusó al Directorio de no tener voluntad del diálogo y adjudicó su apuro a "razones electorales". "Hemos presentado un conjunto de propuestas para implantar la reestructura pero el directorio de UTE no estuvo dispuesto a reconocer la validez de nuestros planteos. Hay una urgencia electoral y política por cerrar este proceso de reestructura cuanto antes y por eso se nos imponen aspectos que necesitan más discusión. Esta será la última reestructura en muchos años y a los trabajadores les va la vida en esto. El contexto de negociación para esta transición es muy crítico y los trabajadores tienen que tener participación en la toma de decisiones", sostuvo Soto.
El paro y la movilización del jueves dejan al sindicato al borde de la violación de la negociación colectiva que prevé un mecanismo de prevención de conflictos. Por esta razón hubo una reunión ayer en el Ministerio de Trabajo de la que además participó la Oficina de Planeamiento y Presupuesto.
El directorio de UTE también entiende que algunos planteos innovan sobre el acuerdo ya firmado en octubre y lo violan.
El presidente de UTE, Gonzalo Casaravilla, dijo a El País que ya hay acordadas una serie de pautas y es necesario avanzar en la implantación de la reestructura. "Hay acuerdos firmados y lo que ahora queda es cumplir con lo establecido", indicó.
"El sindicato trajo temas que no fueron acordados en octubre y le hemos dado algunas respuestas. En algunos casos totales, en otros parciales. Un paro siempre distorsiona, si esto complica la velocidad de implantación de la reestructura lo veremos con el diario del lunes", afirmó.
Casaravilla explicó que los aspectos que se prevén implantar a partir del mes próximo abarcarán al 80% de los funcionarios de UTE. "Hay puestos de trabajo que son exactamente iguales desde el punto de vista de la descripción funcional y, por lo tanto, ahí no hay nada más para discutir. Se implanta y listo. Es solo ejecutar algo que ya está resuelto para poder continuar con las siguientes etapas. Lo que está acordado y resuelto no puede ser discutido eternamente", indicó.
El sindicato plantea tener un fuerte nivel de incidencia en la puesta en práctica de la reestructura. "La UTE quiere adaptar un sistema de modelo de gestión por competencia sin generar el espacio para discutirlo. No vamos a consentir que se implante algo que va a cambiar nuestra realidad laboral sin que se nos permita incidir", indicó Soto.
Casaravilla dijo que ya está acordado el intercambio de información con los trabajadores en la reestructura de determinados departamentos de UTE.
Por otra parte, el sindicato plantea que la mejora salarial tenga la misma vigencia para todos los puestos, más allá de la fecha de inicio de la reestructura para ese cargo en particular. "No queremos que la mejora económica, que para algunos puestos es muy importante aunque otros quedan colgados del pincel, sea la razón para apurar la reestructura", dijo Soto. Casaravilla sostiene que la mayoría de los funcionarios va a tener un beneficio económico pero la retroactividad no puede ser "indeterminada" porque "se generaría una bola de nieve". Frente a esto, UTE acepta pagar hasta cuatro meses.
"Nos ofrecen cuatro cuotas pero el sentido político del planteo es otro. Ni lo económico ni lo electoral pueden marcar los tiempos y queda mucho por ajustar. Por ejemplo, un encargado de los centros de maniobras de distribución en el interior está valorado por debajo del que cumple la misma función en Montevideo. Lo que planteamos no afecta el presupuesto previsto y procura ordenar la discusión", dijo Soto.
Casaravilla recordó que la reestructura fue pensada y planificada en acuerdo con el sindicato. "UTE es la única empresa pública que no ha tenido su reestructura el año pasado y vamos a comenzarla este año. Recibimos con total apertura los planteos pero hay que empezar ya", afirmó.

Sindicato paralelo y quejas

El presidente de AUTE, Gabriel Soto, dijo a El País que otro foco de conflicto con el Directorio es el reconocimiento que le ha dado a lo que calificó como "sindicato amarillo", en referencia a una nueva agrupación que nuclea a los mandos medios de la empresa. "Se los legitima porque son los que van a implementar la reestructura", dijo Soto.
Aprom-UTE tiene dos años de vida y Casaravilla explicó que se le han reconocido fueros sindicales y licencia gremial en proporción a sus afiliados. "Se lo reconoció como a cualquier grupo de trabajadores que se organiza, no hacerlo nos deja fuera de la ley. Pero está claro que para la negociación colectiva nosotros reconocemos a AUTE", explicó.





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martes, 22 de abril de 2014

Zalmón con puré

Privilegios carcelarios

Zimmer y los privilegios del poder

Desde la penitenciaría el doctor Walter Zimmer “sigue gobernando. Atiende llamadas por celular, se reúne con jerarcas de la intendencia y recibe visitas a toda hora”. Sin embargo no todas son alegrías para el líder blanco, EL ECO supo que la Justicia negó el pedido de su excarcelación.
Familiares de reclusos y policías consultados por EL ECO, aseguraron que, por ejemplo, el martes pasado el doctor Zimmer tuvo un asado familiar. “Eran ocho o diez personas que compartieron el almuerzo hasta las cinco de la tarde”, dijeron a EL ECO.
El doctor Walter Zimmer actualmente procesado con prisión y alojado en la penitenciaría departamental de Piedra de los Indios, junto al contador José Aunchaín (también procesado) vive en una casa extramuros. Allí un camión habría llevado “televisor, Direc TV, somier”, para que la estadía de estos procesados sea menos desagradable. “Estoy de vacaciones”, dijo al diario El Observador (ver pág. 1 de Carmelo).
Y ojo que no todo es anecdótico. Porque el doctor Zimmer es visitado a toda hora por políticos blancos y del Frente Amplio (sobre todo del MPP), por las autoridades del gobierno departamental. “El intendente (int.) Miguel Asqueta viene con frecuencia”, señalaron a EL ECO el mediodía del miércoles. Entonces, cabe preguntarse: ¿Walter Zimmer sigue ejerciendo como intendente desde la cárcel? Si así fuera está desoyendo el fallo de la doctora Virginia Ginares, la jueza que lo procesó y por lo cual quedó separado del cargo.
Por las palabras de Zimmer en la entrevista concedida al diario El Observador (ver página 1 de Carmelo), más aquellos que dicen que el intendente procesado habla “todo el día por celular, atiende a la prensa y mantiene reuniones con políticos”, la casa donde está alojado en Piedra de los Indios, se habría convertido en una oficina de la Intendencia, en un comité de la Lista 19 o en un sitio de conferencias políticas.

Zimmer hoy
Tal cual lo adelantó EL ECO, el jueves 3 de abril, el doctor Gastón Chavez, abogado defensor de Walter Zimmer y Amadeo Otatti de José Aunchaín, presentaron el recurso de apelación, y a partir de allí comenzaron a correr los tiempos de la Justicia. Además los abogados solicitaron “la libertad de los inculpados. El lunes (7) se da vista al fiscal y probablemente la semana próxima, la jueza Ginares se esté expidiendo sobre el pedido de excarcelación. En caso de haber una denegación, los defensores de Zimmer y Aunchaín recurrirán ante la Suprema Corte de Justicia”, señaló el diario La República en la edición del sábado 5 de abril.
No obstante ello, el jueves al cierre de esta edición, EL ECO confirmó que la jueza, doctor Virginia Ginares, negó el pedido de excarcelación que presentaron los abogados defensores de Walter Zimmer y José Aunchaín.

 

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Todos iguales
LUCÍA COHEN13 abr 2014
Se trata de prevenir los incidentes y de "apagar el fuego" apenas se enciende en lugar de reaccionar cuando suceden episodios como los motines. Aunque sostiene que el INR le da una segunda oportunidad a los reclusos, reconoció no creer que todos los presos son rehabilitables. Admitió que recibe llamados y recomendaciones de presos conocidos, pero aseguró que para él todos los reclusos son iguales: personas a las que "solo" se les privó su libertad ambulatoria.

También con privilegios carcelarios


Campiani, ex ejecutivo de Pluna pasa buenos días en la cárcel
General
El ObservadorEl ex-gerente general del consorcio Leadgate que manejaba la desaparecida Pluna, línea de bandera de Uruguay, come en la cárcel como en un restaurante. Salmón con puré de calabaza, pollo al horno con ensalada mixta, espaguettis con salsa de pomarola, verduras al wok con pollo

Es miércoles y Matías Campiani, quien fuera gerente general del consorcio Leadgate y hoy está procesado con prisión por estafa en el caso Pluna, camina por el patio de la cárcel de Campanero, a las afueras de la ciudad de Minas, secundado por sus exsocios de Leadgate, Sebastián Hirsch y Árturo Álvarez Demalde.

Todos los miércoles, viernes y domingo, entre la hora 10 y la 11, camina hacia la pieza en la que se levantan las encomiendas, saluda a presos y policías, y regresa a su celda, cargando las bolsas con las viandas que le deja su familia.


A pesar de estar tras las rejas desde fines de diciembre, Campiani cuida su paladar y mantiene una dieta balanceada. Tres veces por semana recibe la encomienda. En Campanero, los socios de Leadgate comen salmón con puré de calabaza, pollo al horno con ensalada mixta, espaguettis con salsa de pomarola, verduras al wok con pollo, tartas de zapallito y espinaca, empanadas de carne y verdura, peceto con salsa de vino, informaron a El Observador fuentes vinculadas al centro penitenciario.

Otros reclusos también reciben encomiendas suculentas y ricas en sabores. Algunos, sin embargo, se conforman con el guiso tumbero.

El director del Instituto Nacional de Rehabilitación, Luis Mendoza, explica a El Observador que Campiani no goza de previlegios. En realidad, todos los reclusos pueden recibir comida dos o tres veces por semana, dependiendo del régimen de visitas de cada centro penitenciario.

“Campiani no tiene previlegios; tiene lo mismo que cualquiera. La diferencia es que cuenta con un apoyo económico que otros no tienen. Pero en la cárcel es tratado de la misma manera que los otros. Yo personalmente fui y lo vi y es tratado igual que el resto”, asegura Mendoza.

“Dentro de ese sector hay gente que anda con remera Hering, y otros con Polo. La diferencia va en el apoyo que le pueda dar la familia, pero eso también es limitado. Cada uno puede recibir solo cuatro visitas”, explica.

Si bien, en esa cárcel donde hay unos 120 reclusos, está permitido el uso de celular para llamadas telefónicas, no hay internet, dijo Mendoza. Lo que sí hay son heladeras en cada uno de los cuatro sectores, donde los reclusos refrigeran las viandas que les llegan.

Campanero es la única cárcel del país en la que  hay losa radiante, como sistema de calefacción. “La losa radiante a veces es malinterpretada por la gente. No es lujo, es por necesidad y seguridad. La gente tiene derecho a protegerse del frío.

Si no hay losa radiante, pasa como en el Comcar, que la gente pone calentadores. Los calentadores rompen el sistema eléctrico y se producen incendios, como se produjo en Rocha”, explica Mendoza. La losa radiante, además, es un sistema de calefacción barato, en comparación con otros.

En Campanero también están alojados el triple homicida Pablo Goncálvez y el empresario Javier Moya procesado por explotación sexual de menores.

Nos prendemos fuego, abrí, dale!
Setiembre del 2010.Rocha amaneció con la noticia que doce presos murieron a causa de un incendio que consumió todo lo que encontró en el bloque N° 2 del centro penitenciario, donde se encontraban 20 personas.
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Usar a los votantes y reirse de la interna


Por Colectivo Noticias Uruguayas
Mujica quiere tener la "ventaja" de seguir atornillado al Poder Ejecutivo y dejando de lado posturas antes declaradas, como por ejemplo "no meterse" en la interna del FA, "ventajea" y como Presidente en funciones (de "todos los uruguayos" según declaración propia), se mete de lleno en la lucha sin cuartel por los cargos, arriesgando a que lo consideren "ventajero" y volviendo a la "barra chica" (es decir el aparato intolerante, verticalista y burocrático del MPP) trata de consolidar una forma de control en las cúpulas del poder. La "barra chica" bien que puede sentirse usada y los aliados del FA (las otras organizaciones) bien que pueden sentirse "ventajeadas" por quién predicó una supuesta "neutralidad" en la interna. La razón estriba en que ninguno de los ventajeros de las cúpulas quieren abandonar las mieles del poder.


mié abr 16 2014 12:22 El País uy
El presidente de la República, José Mujica, aseguró en declaraciones a El Espectador que la primera dama y senadora, Lucía Topolansky, tiene una "ventaja" sobre sus posibles contendientes para acompañar en la fórmula a Tabaré Vázquez.

"Tiene la ventaja de muchos años de Parlamento. En el Uruguay, constitucionalmente el vicepresidente entre las tareas que le tocan tendría que tener buena capacidad de negociación en el Parlamento", señaló y ante la pregunta sobre "cómo la ve" a Topolansky en ese escenario agregó: "No es fácil. El tiempo dirá (...) Está bien, van a aparecer más candidatos. Seguramente. Está bien".

Estas declaraciones de Mujica se producen luego de que el actual vicepresidente, Danilo Astori encabezando al Frente Líber Seregni, propusiera a la presidenta del Frente Amplio, Mónica Xavier, como candidata a acompañar a Vázquez.

Además de los dos mencionados, desde que se oficializó que Vázquez encabezaría la mayor parte de las listas del Frente Amplio se han mencionado numerosos compañeros de fórmula como el exdirector de Ancap, Raúl Sendic, el intendente de Maldonado, Oscar de los Santos, o el ministro del Interior, Eduardo Bonomi.

El vicepresidente del Frente e integrante del Partido Comunista, Juan Castillo, aseguró que para la candidatura "hay que buscar el equilibrio en la designación del compañero de fórmula de Vázquez. Esto tiene que ver con un problema de género, un problema de edad y un problema de concepción de perfiles políticos".

Según el dirigente comunista, para asegurar un "equilibrio político" el compañero de fórmula de Vázquez debería situarse "más hacia la izquierda".

En tanto, el pasado jueves 10 de abril la senadora Topolansky, aseguró respecto a su posible candidatura: “Me tengo fe para pelear con varios pingos en el ruedo”.
Por su parte, Sendic, quien se reunió con Vázquez para hablar sobre la vicepresidencia aseguró días atrás que comparte "la forma en que él concibe a un dirigente para vice, coincide con mi visión y de muchos otros compañeros pero ya llegará el momento de la decisión".



Qué bajo que se ha caído!, trucos, malabares, fintas,  maniobras no límpidas, colocadas ahora en el podio como "jugada política", para confundir (seguir usando) a los votantes, y reírse de la interna FA en la cual Mujica "no se iba a meter". Ahora se llama "hay que ser medio pícaro en política” cuando la verdad es lo que dice Topolansky, que el actual MPP es un aparato cupular edificado alrededor de "la sellada" (es decir Mujica) a quién han endiosado en una especie de "culto a la personalidad" versión uruguaya. Naturalmente un agrupamiento con esas características no ha aportado nada a una política creativa, se ha limitado a apoyar incondicionalmente "al hombre" (Mujica como caudillo), dejando de lado sus demagógicas proclamas "por la liberación nacional y el socialismo" y pasando a ser la prolongación de la presidencia, sea en la interna propia como en la del FA y en el movimiento popular. Como ésta política les está pasando factura, recurren al rastrillaje electoral haciendo uso de "picardías" y "ventajas". Expresa sí que hay nerviosismo cupular ante la posibilidad de perder parte de las mieles del poder. Pero eso sí: de política NADA!.


 

21.04.2014, 

Entrevistada por el programa En Perspectiva de radio El Espectador y cuestionada sobre el debilitamiento su sector, el Espacio 609, dentro del Frente Amplio, la senadora Lucía Topolansky señaló que perdieron “la sellada”, y explicó: “La sellada era Mujica. El compañero más conocido de nuestro sector, y a nosotros nos consta que hay gente que es ‘Pepista’ y no está tan consustanciada con lo que es la 609, y en esta elección no lo tenemos a Pepe. Entonces yo pienso que de repente ahora algún voto de esos va a otra figura”.
De todos modos afirmó que sí usarán la imagen del presidente en la campaña y el nombre en la lista.

En relación al hecho suscitado el fin de semana pasado, en que el presidente fue a buscar a Topolansky a un acto del Frente Amplio, la senadora reconoció entre risas que se trató de un paseo con doble propósito: “A veces hay que ser medio pícaro en política”, dijo.

Explicó que si bien estudia los datos que arrojan las encuestas, las ve como una foto y subrayó la relevancia que le da a las que llama “encuestas de la calle”. Dijo que en ese aspecto reciben “afecto agobiador de parte de la gente”. Mencionó una vez más que si le hubieran hecho caso a las encuestas en las elecciones pasadas, con Mujica hubieran "tirado la toalla”.

Hizo también hincapié en que este será un año de elecciones “raro” porque el Mundial detendrá el país. Por esto, no sabe cómo seguirá la campaña que en este momento evoluciona subiendo el tono.

Vicepresidenta
Mencionó que la idea de su vicepresidencia fue hablada en su sector ya hace más de un mes, pero que como trascendió a los medios, cuando los periodistas le preguntaron, explicó que no iba a hacerse “la tonta”.
En referencia a esta segunda carrera que se da en el FA, la de más trascendencia por el favoritismo de Vázquez, la primera dama dijo que prefiere “que haya muchas ofertas”.

Tribunal Constitucional
Consultada por las leyes que en este periodo de gobierno han sido declaradas inconstitucionales, la senadora Lucía Topolansky reiteró que propone imitar lo que se hace en Francia, en donde antes de que se vote un proyecto de ley, es evaluado por un “tribunal constitucional”.

“Yo he estudiado bastante ese mecanismo y es muy seguro para todas las partes, y ahorra tiempo”, explicó la senadora.
El Frente Amplio ha enfrentado en los últimos años la declaración de inconstitucionalidad de distintas leyes por parte de la Suprema Corte de Justicia. Por ejemplo, la que aprobaba la liquidación de Pluna, o la que dejó sin efecto la ley de Caducidad.
Además, ha debido modificar otras leyes ante la presunción de inconstitucionalidad señalada desde distintos ámbitos. Por ejemplo, la ley de responsabilidad empresarial.
En referencia a la votación del Frente Amplio en las elecciones internas, la senadora dijo que si bien considera “importante largar primeros en la interna” a nivel nacional, reconoció que la fuerza política “vota mal”.


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El "fraternal debate" se va endureciendo en medio del canibalismo cupular de todos contra todos. La derecha agradecida espera. Repetimos, pero eso sí: de política NADA!. Todos los agrupamientos proclaman el interesar a la militancia, a "las bases" y el pretender atraer a la juventud. Cuando se ven estas actitudes lo que consiguen es aún más rechazo y espaldas que ven alejarse en busca de otros horizontes límpidos que realmente busquen el cambio, la patria de todos y para todos.


 

+ - 20.04.2014, 

El 26 de marzo, minutos después de que Constanza Moreira se bajara del escenario en la plaza 1º de Mayo, durante el acto del Frente Amplio, llegó el tuit de Claudio Visillac, edil de Montevideo y secretario general de la Juventud de Asamblea Uruguay: “Konstanza”.
Inmediatamente, el segundo: “Kualquier Koincidencia Kon la realidad es pura Kasualidad”. En los días siguientes, otros dirigentes del astorismo también bromearon sobre el parecido entre Moreira y la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.
A pesar de que no había escuchado rumores al respecto, Moreira recogió el guante. “No es nada deshonroso que me comparen con Cristina Fernández, que es una excelente oradora; así que no me cae nada mal la comparación”, dijo a El Observador la precandidata a la Presidencia por el Frente Amplio.
Moreira presume que, quizás, les haya parecido similar el modo de hablar suyo al de Fernández de Kirchner. “Puede ser que tenga que ver con la forma de hablar. Lo más probable es que hay tan poca presencia de mujeres que hagan grandes oratorias en Uruguay, que a cualquier uruguayo se le ocurra parecido el modo rioplatense de hablar de las damas al modo rioplatense de hablar de la dama del otro lado. Así que es probable que las mujeres de uno y otro lado del Río de la Plata tendamos a hacer discursos con formas de hablar parecidas”, conjeturó.
“Como no se ven muchas mujeres en política, dicen: ‘Mirá, es parecida a Cristina Fernández’. Tiene que ver con eso”, dijo Moreira, quien propone que el próximo gabinete ministerial esté compuesto por igual cantidad de hombres que de mujeres, medida que busca combatir la falta de participación femenina en la política nacional.
Uruguay es el país peor ubicado de América del Sur en cuanto al porcentaje de mujeres en puestos ministeriales, según datos del Mapa 2014 de las Mujeres en Política, un ranking elaborado por la Unión Interparlamentaria (UIP) y ONU Mujeres, y que se presentó en marzo en Montevideo. ONU informó entonces que el 14% de las personas que ocupan cargos en los ministerios uruguayos son mujeres, cifra que se sitúa por debajo del promedio mundial del 17% y que ubica a Uruguay en el puesto 60 entre 97 países.
Puntos en común
Las similitudes entre la presidenta argentina y la precandidata del Frente Amplio –quien pasó Semana Santa en Buenos Aires, donde habló con diversos medios de prensa y se reunió con uruguayos residentes– no se limita a la forma de hablar. Moreira reconoció que simpatiza con dos políticas concretas desarrolladas por Fernández de Kirchner: la ley de medios y las políticas en derechos humanos.
“La discusión y el debate público que se ha instalado en Argentina con relación a los grandes medios de comunicación y con relación a los derechos humanos me parece que son dos debates muy importantes, que han tocado temas que son de cardinal importancia para el desarrollo de las democracias de América Latina. Creo que ellos han tenido la virtud de instalar los debates con gran fuerza, con muchas oposiciones, pero me parece que han dado un paso adelante en abrir esos dos grandes debates sobre los poderes fácticos que operan en democracia”, dijo Moreira.
En los Acentos Programáticos al programa del Frente Amplio hacia un tercer período de gobierno, Moreira dedica un capítulo al “derecho a la información y la democratización del sistema de medios”, en el que propone la aprobación del proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que ya cuenta con la aprobación de Diputados, pero aún no fue votado en el Senado.
Otro aspecto en común entre Moreira y Fernández de Kirchner es la promoción de los jóvenes para cargos de poder. La mandataria argentina impulsó en su gobierno a integrantes de La Cámpora, el movimiento de jóvenes kirchneristas que lidera su hijo, Máximo, y de donde proviene el actual ministro de Economía, Axel Kicillof. Por su parte, Moreira propone que la mitad del gabinete ministerial esté integrado por menores de 40 años.
De todas maneras, aunque reconoce algunas coincidencias en sus propuestas, Moreira se diferencia de la figura de la presidenta argentina. “Hay una distancia muy grande, enorme, entre la forma de hacer política en Argentina y en Uruguay. Son sistemas políticos muy dispares”, advierte la politóloga.
Mujeres referentes
Consultado por El Observador, el semiólogo Washington Silveira consideró que “desde lo comunicacional, el estilo del discurso de Cristina apela más a lo afectivo y a la conmoción de los interlocutores, mientras que Constanza remite más a lo ideológico, a cierta intetectualización del quehacer discursivo”.
A pesar de esta diferencia, reconoce un punto en común. “Lo que se parece es el efecto que pueden llegar a causar en sus interlocutores: Constanza, aún sin saberlo o proponérselo, podría estarse convirtiendo en un ícono referencial, espejo de lo que representa Cristina para la Argentina. Pero no por estilos similares de conducta discursiva o política, sino más bien porque tiene un perfil de cierta agresividad ideológica que la lleva a verse como una posibilidad real de poder femenino, desafiante y diferenciador”, agregó.









lunes, 21 de abril de 2014

Hoguera por las muchachas de abril


recordar sus nombres
mantenerlos encendidos como antorchas
izarlos como banderas sobre las cenizas
ese horizonte siemprevivo…


vivas
como brasas
vivas
como semillas
que sembró la vida...


no hay olvido
no hay tregua
no hay perdón:
la historia es un campo de batalla
entre la victoria y la derrota
y
olvidar sería darnos por vencidos...


mientras quede memoria
mientras se lucha y se recuerda
mientras
se descansa entre pelea y pelea
y
se recobra aliento para seguir la lucha
ellas
y
todos nuestros muertos
sostienen la hoguera del campamento
arden en cada llama
claman
por el fuego de luz de la justicia...


recordar sus nombres:
LAURA/ DIANA/ SILVIA


recordar sus nombres


(y los de sus asesinos)


y


custodiar la hoguera...





miguel ángel olivera

"el cristo"

Imágenes del acto de hoy realizado en la puerta de la casa en que fueron acribilladas por la canalla que aún sigue impune

por Martha Passegui


Los ovillos de la memoria.
Muchachas de abril
En 1974, pocos meses después de la instalación formal de la dictadura, cubría al país una ola represiva. Bajo la lupa militar estaba toda la población, especialmente los ciudadanos definidos en las categorías B y C por los servicios de inteligencia. Los centros de estudio, los lugares de trabajo, clubes de todo tipo eran vigilados silenciosa y metódicamente en los albores de la coordinación represiva que se conocerá como Plan Cóndor. Quedaba mucho por desmantelar, por deshacer. La escalada represiva llevará a un profundo y cruel genocidio cultural, político, ideológico y organizativo que atravesará todo el período dictatorial y llegará hasta nuestros días. Los militares arman los organigramas de las organizaciones populares y orquestan su desarticulación, en sus escritorios con soldaditos de plomo reinventan la guerrilla, los enfrentamientos, los desembarcos, para ellos la guerra continúa...
“(...) Efectivamente, la noche del 20 al 21 de abril de 1974 se recibió la orden del mando de realizar un allanamiento en la finca sita en la calle Ramón de Santiago número 3086 apartamento 3, domicilio de Washington Javier Barrios, integrante del MLN. Al llegar a dicho domicilio no se obtuvo respuesta al llamado efectuado, recibiéndose sorpresivamente varios disparos de arma de fuego que alcanzaron al capitán Julio César Gutiérrez, quien cayó herido. Al intentar ayudar al camarada caído, se produjo otra ráfaga de disparos uno de los cuales hirió al jefe responsable del operativo.”
El operativo realmente fue en la calle Mariano Soler 3098, apartamento 3, y por posteriores reconocimientos se sabe que estuvo a cargo del general Juan Rebollo y que participaron también los generales Julio César Rapela y Esteban Cristi, los mayores Armando Méndez y José Gavazzo, el coronel Manuel Cordero y los entonces capitanes Mauro Mariño, Julio César Gutiérrez y Jorge Silveira.
Aunque ellos olviden el hecho, en ese episodio también murió el agente Dorval Márquez, totalmente ajeno al hecho, que se dirigía a su casa en bicicleta.
Pero no fueron los únicos que estuvieron presentes, ni fueron los únicos que vieron; son muchos los testigos, muchos los que guardan memoria, y los asesinatos surgen de las voces que nos ayudan a reconstruir ese día.
Cuando “Pelusa”, una de las vecinas, se despierta, están intentando entrar a su casa. Mira por una de las ventanas, ve a los militares y también a alguien vestido con un “gamulán” beige que estaba con ellos y que, según le pareció, señalaba hacia su casa. Abre la puerta, y mientras le preguntan quién vive allí puede ver que en las azoteas muchos soldados apuntan a los apartamentos, como en un juego de guerra, espalda con espalda. Uno de ellos grita que esa no es la casa; le hacen cerrar la puerta y quedarse adentro. Desde los techos de la casa de al lado le gritan que cierre las persianas. Cuando intentan abrir otra puerta escucha al muchacho del gamulán gritando:
—¡Está desarmada, no tiren!
De pronto ve a un oficial que grita:
—Viene por la calle El Iniciador, en bicicleta.
Creyeron que el que venía era Washington; la bicicleta se acercaba, le dieron la voz de alto, no respondió, dispararon y el ciclista cayó herido. No se pudo hacer nada, el agente Dorval Márquez, que volvía a su casa después de la jornada de trabajo no escuchó, se sumó otra víctima. Años después reconocen al mayor Gavazzo como protagonista de este episodio.
Gabriela, la hija de Pelusa, que era una niña en esa época, tiene la imagen todavía grabada. Vio cuando sacaban los tres cuerpos en parihuelas, eran como inmensas muñecas de trapo; una era Silvia Reyes, su brazo sangrando asomaba colgando bajo la sábana, en la mano tenía el anillo de Washington. Gabriela conocía ese anillo, Silvia le permitía probárselo.
En el apartamento 4 vivía Gloria. Estaba embarazada y tenía una niña de 2 años. Esa noche estaba en la cama junto a su esposo. En el dormitorio irrumpió Silveira con varios soldados, no los dejaron moverse hasta el amanecer. Escucharon los disparos, eran tantos que las paredes temblaban, pensaron que en cualquier momento podían atravesarlas. Hugo, el esposo, decía:
—Sáquennos de acá, las balas van a pasar para este lado.
Les pareció que los milicos estaban tan asustados como ellos, mirando y rogando que la pared resistiera. Después supieron que la primera hilera de ladrillos quedó prácticamente deshecha, la pared era doble.
Jacqueline tenía entonces 10 años, vivía con sus padres apartamento por medio del de Silvia y aquel 21 de abril estaba dormida profundamente.
“De golpe me despiertan gritos y golpes terribles en las ventanas y en la puerta de entrada –relata–. Con mucho miedo me senté en la cama de un salto y comencé a entender lo que gritaban:
—¡Abran, abran, somos las Fuerzas Conjuntas, abran que tiramos!
Eran muchas voces y seguían golpeando y gritando como desesperados. Salí de la cama y fui gateando al dormitorio de mis padres, tenía mucho miedo. Oía el ruido de las ametralladoras y pensé que podían tirar contra las ventanas, porque seguían gritando:
—¡Abran, abran que tiramos!
Si lo hubieran hecho, seguro que me habrían matado, porque tenía que pasar frente a las otras ventanas. En ese momento mis padres prendían la luz, saltaron de la cama y corrimos hacia la puerta, gritando que no tiraran e iban prendiendo las luces, abriendo las cortinas y por supuesto abrieron la puerta de entrada. No entendíamos nada, mi madre dice que eran las 2.45 de la madrugada; nos parecía que eso no era realidad, que era una pesadilla. Al abrir la puerta se abalanzaron una cantidad de militares con metralletas que apuntaban a mis padres y a mí. El patio estaba lleno de soldados que gritaban y corrían como locos. A los gritos le preguntaron a mi padre:
—¿Usted cómo se llama?
No terminó de decir: Washington Barrios, cuando se lanzaron contra él, lo agarraron de los brazos y empezaron a arrastrarlo hacia afuera. Mi padre se resistía y preguntaba qué hacían y qué querían. Los soldados le gritaron a los otros: acá está. En ese momento se siente una voz que venía de atrás del montón de soldados:
—No, a ése no lo maten que es el padre.
Entonces lo soltaron y una cantidad de soldados y otros hombres de civil que llevaban camperas negras entraron a nuestro apartamento y preguntaron por mi hermano Washington. Nosotros respondimos que no sabíamos dónde estaba. Nos encerraron en el dormitorio custodiados por varios militares que nos apuntaban con sus armas. Entonces comenzó el ruido infernal de las ametralladoras y me di cuenta de que estaban tirando contra la puerta del apartamento de mi hermano. Aquello fue un infierno, se sentía el ruido de los impactos contra los vidrios, las ráfagas de las ametralladoras. Y nosotros impotentes; sentía en mi interior que estaban matando a Silvia y a su hijo, que luego de aquello no podía estar viva. Cuando salí fuera de la casa parecía que hubiese pasado un terremoto... Mi mamá me dijo que habían matado a Silvia y a las dos compañeras que estaban con ella: Laura Raggio y Diana Maidanic. Al mediodía llegaron varios camiones del Ejército con soldados y empezaron a llevarse todos los muebles. Se llevaron la puerta, sacaron hasta los tapones y las tapas de las llaves de prender las luces. Recuerdo cuando se llevaron la máquina de coser y el colchón del sofá cama que estaba en el lugar donde las asesinaron, todo estaba lleno de sangre. Era horrible. Lo que no pudieron llevarse, como el placard del dormitorio, lo rompieron. Unas semanas después, cuando mi padre y mi otro hermano limpiaron, volví a entrar al apartamento. La puerta de acceso al comedor y dormitorio no tenía un solo vidrio sano, el revoque y los ladrillos estaban todos rotos a consecuencia de las ráfagas, las paredes salpicadas con sangre y las balas incrustadas en el cielo raso tenían trozos de cuero cabelludo.”
La madre de Washington, “Nené”, recuerda claramente que ese día Gavazzo estaba vestido de traje sport de hilo, con corbata azul y camisa celeste; llevaba una ametralladora. Silveira estaba de uniforme, entró en la casa con expresión de loco y puso una metralleta sobre una mesita:
—¿Dónde está el hijo de puta de su hijo, que yo mismo lo mato?
Gavazzo entra y le dice:
—Cállese la boca, no le hable así a la señora y salga para afuera.
Todo era vértigo y violencia. Entra Cordero y le ofrece:
—Tome un cigarro, señora.
Se sienta en la cama y le pregunta a Jacqueline si conoce a la hermana de Silvia y a su esposo Nicolás Quiñones. Ella le contesta que sí, que siempre iba a la casa, que conocía también a los padres de Silvia y de Stella.
—Entonces ¿conocés bien la casa? –insiste Cordero.
La niña asiente, temerosa.
—Te voy a dar una hoja y un lápiz y me vas a hacer un mapa de cómo es la casa –le dice.
Nené reacciona y le responde que no va a permitir que su hija de 10 años dibuje un mapa, que la dejen en paz. Recuerda que Washington padre quedó mudo, esperando. No lo dejaban moverse, pero cuando vio que sacaban algo del apartamento no pudieron detenerlo, se acercó a la ventana y vio que sacaban los tres cuerpos. Dijo:
—Mataron a Silvia, y había dos muchachas más.
Las visitas de Gavazzo a la casa de la familia Barrios continuaron después del operativo, llegaba con supuestas cartas del hijo o con otro verso. Este interés se mantuvo hasta setiembre, fecha en que desaparece Washington. Un día a mediados de octubre, tal cual lo anunciaba el mayor Gavazzo, llegó Armando Méndez con la moto de Washington que habían “encontrado” en el taller mecánico en que la había dejado. La devolvieron “para que la vendieran”.
Stella Reyes, detenida ese mismo día, reconstruyó la terrible jornada. Escuchó las versiones de los soldados en el cuartel de artillería, la de Mario Soto y la que su propio padre registró minuciosamente. En los dos operativos, el realizado en su casa y el de la familia Barrios, participó la misma gente, había oficiales de alto rango, los pudo ver cuando estaba contra un muro.
“Sé que al capitán Gutiérrez lo mataron ellos, pertenecía a artillería 2 de la ciudad de Trinidad. Rompió la puerta de la casa y cuando entró al patio abierto los milicos que estaban en la azotea oyeron ruido y le dispararon. Cayó allí mismo. Cuando entra el general Rebollo disparan también y lo hieren en el brazo.
Después fueron a la casa de mis padres, en Jacinto Vera 3777, que estaba situada delante de la nuestra que era el apartamento 2. Mi padre escribió con lujo de detalles todo lo que ocurrió esa noche.”
El testimonio del padre de Silvia y Stella Reyes expresa:
“Con un altavoz gritan:
—Que salga Reyes con las manos en alto, vamos a tirar.
Gritaban totalmente enloquecidos:
—¡Tupamaros hijos de puta, venimos a matarlos a todos! ¡Dale, hijo de puta, cantá dónde está tu hijo!
Otro detrás mío gritó:
—¡Volale la cabeza a ese hijo de puta si no habla!
Entendí que sólo con serenidad podría demorar a esas bestias enloquecidas y comencé a contestar.
—No tengo ningún hijo.
Y ellos:
–Dale, matalo, volale la cabeza
Y yo:
—No tengo ningún hijo.
Así pasaban los segundos, o quizás los minutos.”
Con todo detalle narra los recursos que interpuso ante el pelotón desaforado para demorar el operativo. Finalmente cuando “las luces del ansiado amanecer comienzan a alumbrar suavemente la escena, camino lentamente hacia la puerta abierta, entre insultos y amenazas, la última orden es: ‘entrá y tenés diez segundos para prender las luces, si demorás te acribillamos con todo lo que esté adentro y morís’. Yo entro con los nervios agotados, tanteo en la oscuridad hasta que enciendo la luz, quizás un segundo antes de los diez, por eso no llego a saber lo que es morir acribillado en la oscuridad como mi hija Silvia y sus compañeras”.
Continúa Stella: “Fue muy cruel todo esto para mi padre, la muerte de mi hermana, la desaparición de Washington, la cárcel mía y de mi esposo. Todo el tiempo estaba pensando en nosotras, y siempre que podía contaba: ‘A mi hija la mataron, la asesinaron’. Siguió registrando todo lo que pasaba, lo que hacían para encontrar a Washington. En 1985 renovó su fuerza, escribió todos los hechos en una especie de carta abierta al pueblo uruguayo, creyó que se haría justicia, pero no pasó nada.
En el año 2000 hizo una crisis muy importante, rompió mesas, rompió todo lo que estaba a su alrededor. Tuvimos que llamar al médico, que decidió calmarlo con medicamentos hasta que llegó un psiquiatra. Cuando mi padre se recuperó se dio cuenta de que había hecho una crisis, nos dijo que tenía que contar lo que había visto, lo que hicieron en la morgue del Hospital Militar, algo que no había podido contar nunca. Él creía que era por eso que estaba tan mal. Yo lo iba a dejar solo para que hablara tranquilo con el psiquiatra, pero él me pidió que me quedara y dijo:
—Yo quiero que Stella esté, que escuche esto, porque es la que puede contar, yo no puedo contar.
Y empezó a relatar:
—Vi los pies de Silvia y enseguida la reconocí, no precisé nada más, supe que era ella. Pero la destaparon toda y tenía la autopsia hecha, estaba abierta desde el cuello hasta abajo, llena de algodones ensangrentados donde se supone que tenía que estar mi nieto.
El psiquiatra le dijo:
—Mire, lo que le hicieron a usted es una tortura. Lo que le pasa es normal, con todo lo que usted vivió; ni yo ni nadie lo hubiese podido soportar. Vamos a medicarlo para que pueda estar tranquilo, lo que usted tiene que hacer es olvidar.
Pero es imposible olvidar.
—Yo veo esa imagen, esa imagen la he visto durante años, mi familia no sabe, yo me duermo y me despierto con esa imagen, me doy cuenta que me estoy poniendo cada vez peor.
Él se había enterado que Silvia estaba embarazada cuando lo interrogaban los milicos. La vio con más de 30 impactos de bala en el cuerpo.”
La medicación tuvo que ser más fuerte, empezó a hacer picos de presión y crisis depresivas. No había podido salvar a su hija, no había podido encontrar a su yerno desaparecido en Buenos Aires. Cada vez que viajaba recibía amenazas de Gavazzo, que le decía que las consecuencias las iba a sufrir Stella, que estaba presa. En medio del dolor, de la injusticia y del hostigamiento juntó información, la registró, la ordenó en carpetas; detalles de toda esta etapa quedaron en su diario, fue su aporte consciente a la memoria, su lucha contra la impunidad mientras tuvo fuerzas.
Laura Raggio era la única mujer y la mayor de cuatro hermanos. Le seguían los mellizos Horacio y Raúl y el más pequeño Daniel. Su mamá era profesora de educación física y su papá empleado bancario. Vivieron en diferentes casas, pero siempre en Malvín. Los padres militaban en el PDC. La educación de Laura incluyó clases de catecismo que recibió en la parroquia del barrio.
El padre tuvo actividad gremial en el banco, participó en la combativa huelga del 69 y fue el primer clandestino de la familia, termina preso en el Cilindro Municipal, entonces convertido en cárcel, y luego lo llevan a un cuartel.
Laura asistió al liceo 10 y comenzó a militar en el FER 68, tuvo una intensa actividad militante. Ocupan el liceo, recuerdan sus hermanos, habían hecho barricadas con bancos. Desde la terraza vieron llegar a los milicos que rápidamente atravesaron la improvisada barricada. Los bancos no resistieron y fueron franqueados por los soldados, que llegaron hasta el fondo del liceo para encontrar a un grupo de rápidos muchachos huyendo por la medianera del fondo. Otros no tuvieron tanta suerte y fueron detenidos.
El compromiso de Laura va en aumento, participa en ocupaciones solidarias cuando llegan las marchas cañeras. Sus estudios también avanzan, cursa preparatorios en el liceo 15. Una noche del año 1972 sonó el timbre en la casa de Malvín, eran los milicos haciendo una redada; se llevan a cuanto joven militante hay en el barrio, camiones y camionetas se llenan de gurises y gurisas. El destino de Laura fue el Batallón de Infantería 13, en Camino de las Instrucciones cerca de la Gruta de Lourdes. Allí fue torturada, apenas tenía 18 años. Su familia tardó bastante en saberlo, empiezan las marchas con paquetes al Prado, junto al liceo militar. Peregrinación que harán tantos familiares, con sus bolsas de plastillera con los nombres bordados, conteniendo los pocos víveres, las pocas prendas e implementos de higiene que permitían pasar.
Cuando se enteraron de que pasaría a la justicia, estuvieron días y días turnándose en guardias frente al juzgado para verla. Al llegar Laura, todos pudieron entrar y se fundieron en abrazos apretados. Estaba muy flaca y muy pálida, pero la sonrisa que les dedicó era tranquilizadora. Después del pasaje por el juzgado empezaron las visitas regulares, podían ir al cuartel dos veces por semana. Los domingos, aunque no tenían visita, se instalaban en el fondo de la Gruta de Lourdes sólo para verla cuando salía al patio. En el afán de que los reconociera, su hermano Horacio, que tenía palomas mensajeras, las soltaba cuando creían verla para que ella supiera que estaban allí.
Estuvo presa un año, y su sueño, cuando saliera, era tomar el 104 con las otras compañeras para pasear por la rambla y ver el mar.
“El día que salió yo estaba en la puerta de casa –relata Horacio– y de repente veo a alguien que se acerca por la calle, con un bolso. No lo podía creer, ¡era Laura!, se había venido sola, la casa era una fiesta, saltos, abrazos, los amigos empezaron a llegar, charlábamos, la tocábamos, fue muy fuerte, muy conmovedor. Creo que fue por marzo del 73.
En el verano del 74 se fue de nuevo: me acuerdo que le dijo a mi padre que se iba de casa pues estaban arrestando a alguna gente. La ayudé a armar los bolsos y la acompañé a tomar un taxi. Nos abrazamos y con mis 16 años le dije que cualquier cosa que necesitara me llamara. Nunca más la vi. Fui el último de la familia que estuvo con ella.
El terror ya estaba instalado en casa, de repente sonaba el teléfono, atendía mi padre y le decían:
—¿Raggio?, su hija cayó herida.
Era una forma de tortura psicológica, tanto es así que el día que nos avisaron que la habían matado no les creí.
Ese día yo atendí el teléfono y me preguntan:
—¿Familia Raggio?
—Sí –les contesto.
—Lo llamamos de las Fuerzas Armadas, ¿está el señor de la casa?
Fui a buscar a mi viejo, agarró el tubo y la cara se le iba transformando a medida que oía. Le estaban diciendo que pasara a buscar el cadáver por el Hospital Militar. Mi viejo no les creía y yo gritaba que no, que hasta no confirmarlo no les creyéramos. Habían llamado tantas veces... Fueron mi padre y mi tío a reconocerla, mi padre no entró.
Parece que se iba a ir a Buenos Aires, pero no salieron las cosas. Ellos dijeron que fue un enfrentamiento, que ellas les tiraron granadas, que mataron a uno que pasaba en bicicleta por la calle. Pero a Laura la ejecutaron y a Diana la deshicieron.
Yo vi a Laura con un balazo en la cabeza y cuando la velábamos creí que se había teñido el pelo de rojo, pero era sangre. Pertenecía a la columna 70 del MLN. Tenía 19 años.”
La madre de Laura atesoró durante todos esos años sus fotos, sus papeles, recortes de prensa. Era la única manera de seguir teniéndola cerca.
Palomas
Diana Maidanic nació el 31 de octubre de 1951, en Montevideo. Sus primeros años transcurrieron en la casa de sus padres en bulevar Artigas y Miguelete. Cuando tenía 2 años muere sorpresivamente su padre, y la madre se lo oculta; es su manera de cuidarla. Pero el padre desapareció de su infancia, de su casa, y Diana no podía comprenderlo. Años más tarde, cuando ya era adolescente le reprocha por qué, por qué no le dijo…
Flora, su madre, vive hoy en una casa llena de recuerdos de Diana y sigue lamentando no haber entendido lo importante que era para la niña conocer la causa de la ausencia de su padre, no haberse animado a explicarlo.
Diana tenía 5 años cuando Flora se vuelve a casar y con ese matrimonio llegan dos nuevos hermanos: Mauricio, y Carlos, 14 y 5 años mayores que ella. Finalmente nacería su hermanita Ana para compartir su mundo infantil.
Ni bien aprende a hablar se manifiesta su pasión por declamar, en la adolescencia llega a actuar en la Sala Verdi. Todo su cuerpo comunica lo que siente. Concurre al Liceo Francés en los primeros años, luego de la mudanza va a la escuela 81 de Carrasco.
Una niñera oriunda de Rivera, Celia, entra en su vida para quedarse como una madre más. Se creó entre ellas un vínculo muy fuerte, Diana nunca la consideró una empleada, siempre fue una compañera.
Celia aún recuerda aquel enorme corazón de Diana, su generosidad y su entrega. A pesar de que estuvo criada en un hogar donde nada faltaba, siempre estaba pensando en los que no tenían para comer. Para el casamiento de su hermano Carlos, a Diana le hacen un vestido de fiesta tan lujoso que ella decía con pena: “Todos los que podrían comer con lo que vale esto…”.
Con los ojos brillantes, cuenta Celia que Diana fue la mejor persona que conoció. Charlaban mucho, cuando hablaba se apasionaba, le contaba de Sendic, del Che, le gustaban Los Olimareños y el canto popular. Recuerda con pena el libro de Sendic que Diana le regaló y que ella tuvo que quemar, con gran dolor, en la época en que los allanamientos estaban al orden del día. Diana fue su compinche, como una hija, una compañera...
Flora, por su parte, se acuerda de cuando encontró a Diana y a Mónica, su prima, fumando, tenían 13 años. Pensó que la responsable era Mónica, que siempre había sido vivaz y muy osada. Cuando estaban juntas había risas, bromas y picardías. En los encuentros familiares las primas estaban indefectiblemente juntas, muy pegada una a la otra. A Diana le gustaba mucho ir a la casa de Mónica en Capurro. Charlaban sobre todos los temas: el amor, las relaciones, la literatura, la revolución, la militancia, la lucha por el boleto, los acontecimientos del mundo, los Beatles.
Diana empezó a participar en el FER 68 y Mónica en la UJC. A Flora le preocupaba y pensaba: esta chiquilina, tan comunista… Diana era reservada y tenía pocos amigos, a los 18 años quería conocer Israel, pero tuvo que operarse de un quiste y postergar el viaje. Nunca lo llegó a hacer. Hoy Mónica y Celia ríen juntas al recordarlo.
Estaba cursando medicina y el último año de psicología, en el Hospital de Clínicas. Abrió un jardín de infantes, El Globo Rojo, para niños de 2 a 5 años. Amaba a los niños. Cuando la van a buscar la patrulla militar pregunta a los vecinos donde está el jardín. Ese día Flora estaba en una casa cercana, desde donde vio el operativo sin relacionarlo con su hija. Se dio cuenta cuando unos vecinos le preguntan:
—¿Esa, no es Diana?
Envuelta en un tapado beige la llevaban a empujones. La detienen en julio de 1972, en el Batallón 13 de Infantería. Hasta allí iban a visitarla. Los domingos, desde la Gruta de Lourdes, como los demás familiares presenciaban los recreos y se comunicaban con gestos. Ella hacía manualidades que les enviaba.
Mónica todavía se pregunta por qué fue al velorio de Jorge Salerno y no fue al cuartel a ver a Diana. Tal vez el temor de entrar a un cuartel, y los criterios de seguridad que se manejaban ante tanta represión. La extrañaba y estaba al tanto de todo lo que le sucedía. Un año y medio después le dieron la libertad, el primero de noviembre de 1973. Charlaron mucho, tomaron mate y pudo sentir su intensa necesidad de afecto, le asombró cuánto extrañaba a las compañeras que habían quedado en el cuartel, se sentía muy apegada a ellas y sufría. Recuerda los helados que tomaban juntas, sus paseos en el balneario Jaureguiberry. Diana siempre estaba pensando en lo que las compañeras no podían hacer, ver, ni comer. Una parte de ella se quedó en prisión. Ese verano también pasaron algunos días juntas en La Floresta, fue su último verano.
Celia recuerda el día que Diana está preparando las cosas para irse, le pide que elija uno de sus peluches para regalárselo. Eligió una muñeca patona que hasta hoy conserva.
Empieza la etapa de la clandestinidad, las llamadas telefónicas de Diana eran esporádicas. Celia atendía y ella preguntaba:
—¿Quién habla?
—La muchacha.
—Soy yo, no seas guaranga.
En esos meses la madre la pudo ver muy pocas veces, se citaban en un café, pero la angustia y el miedo de Flora se convertían en lágrimas. Diana la tranquilizaba:
—Mamá quedate tranquila, si no te calmás no vamos a poder seguir viéndonos.
En marzo creyó que se había ido a Buenos Aires, porque para su cumpleaños recibió flores con una tarjeta que parecía venir de la otra orilla.
Un día sonó el teléfono y alguien le dijo:
—Soy amigo de Diana. Ella la necesita, está herida, se accidentó con una bomba que estaba haciendo…
Cortaron y ella quedó en la más absoluta desolación, sin saber qué hacer. Lo comentó con unos amigos, que intentaron tranquilizarla:
—No le debe haber pasado nada, quedate tranquila, debe ser tortura psicológica.
Aquel domingo cuando Flora atendió el teléfono, una voz dijo:
—Su hija murió en un enfrentamiento, venga a reconocerla.
Allí en la morgue del Hospital Militar Flora la ve: el pelo corto, pelirroja, tenía 22 años. Su pequeña, que amaba declamar, tan callada.
Silvia Reyes era dos años menor que su hermana Stella. “Las dos éramos muy parecidas y mamá nos vestía a las dos iguales, como se usaba en aquellos tiempos. Mi padre trabajaba en la galería Bruzzone y era activista de la lista 15 del Partido Colorado, en casa siempre había propaganda de la 15: pelotas, muñecas, pegotines. Tanto es así que en época electoral una de las actividades de mi familia era ir a ver a mi padre o a mi tío cuando pronunciaban sus discursos. Mi madre se ocupaba de las tareas de la casa. Una costumbre de la familia era juntar juguetes para el día de Reyes, los arreglábamos y los repartíamos. Vivíamos en el Buceo, el barrio estaba pegado a un cantegril, en una de las primeras casas de material construidas en esa zona. Silvia fue a la escuela de Rivera y Julio César, cursó con muy buenas notas y practicó patín en el Platense Patín Club. Una enfermedad a los cinco años la obligó a hacer reposo. Era difícil mantenerla quieta y entre los muchos recursos que utilizaron, a papá se le ocurrió hacerle una cometa, la pegó al techo y le dio el hilo para que la remontara dentro de la casa”, recuerda Stella.
“Más adelante fue al liceo 12 que estaba en Rivera y Soca, también se destacó por sus notas y por ser muy bonita, sus ojos verdes en contraste con su pelo oscuro llamaban la atención. Tenía muchos amigos. Su adolescencia estuvo rodeada de música, los Beatles, los Rolling, Mateo, Urbano Moraes, Quico Sicone y decidió aprender guitarra, su profesora fue Teresita Minetti. Su pasión por la música y por integrar la más famosa barrita del barrio la llevó a formar un grupo de rock, “The Alacrans”, debutaron en la parroquia San Pedro en una quermés, todas vestidas con buzos negros con un alacrán bordado en blanco, minifaldas y botas altas negras.” La idea fue de Silvia, bien acompañada por Stella y otras amigas, tenía 13 años. “Cuando cumplió los 15 lo festejaron en casa, estaba muy linda, se alisó el pelo, se puso pestañas postizas, un vestido muy corto de encaje blanco que dejaba entrever el sutién. Ya tenía un noviecito apasionado. Pero en un viaje a Buenos Aires con unas amigas, festejando los 15, conoció a Washington, que no sólo les vendió el pasaje en el Vapor de la Carrera, también les consiguió un camarote especial, se hizo compañero incondicional de viaje y estaba a la vuelta esperándola.”
Washington tenía 17 años, cursaba preparatorios en el nocturno del IBO, quería ser abogado. Silvia trabajaba cuatro horas, seguía estudiando y empezó a militar. En el año 1971 se integró al Movimiento 26 de Marzo, militó en el FER 68 pero no estaba integrada al MLN. Washington también militaba en el FER 68 y más adelante ingresó al MLN.
Se casaron en octubre del 73 y se mudaron a un apartamento, atrás de la casa de los padres de él, en Brazo Oriental. Para nochebuena Silvia, Washington y Jacqueline, su hermana, arman juntos el arbolito.
—Esta Navidad estamos acá, mamá, pero las próximas capaz que estamos en otro lado; yo te voy a pedir que siempre hagas el arbolito para nochebuena, así nos vas a tener siempre presentes –le pidió Washington.
Eran muchos los miedos, cuando le avisaron a la madre de Washington que iban a tener un hijo, Silvia dijo:
—Te vamos a pedir que, si nos tenemos que ir de acá, vos te hagas cargo del niño, o de la niña, sólo vos.
—¿Pasa algo? –preguntó la madre, y Washington contestó:
—No, no pasa nada, pero si llega a pasar algo, mamá... queremos que vos te hagas cargo de nuestro hijo.
La muerte interrumpió sus sueños. En el velatorio, que se hizo en la casa materna, Rapella apareció a provocar. El padre de Silvia en un impulso le sacó el arma y le apuntó a la cabeza, lo sacó de la casa y le dijo que lo iba a matar si le pasaba algo a Stella. Finalmente pudieron convencerlo de devolverle el arma y Rapella se fue.
La presencia militar no impidió que los vecinos llegaran y en silencio se fueran ubicando en la vereda de enfrente, donde armaron una cadena humana. Cuando salió el féretro, una lluvia de rosas rojas cayó sobre él. Con las manos unidas la gente formó el espontáneo y cálido cortejo.
El 29 de noviembre de 1973 había cumplido 19 años.
Washington se enteró al día siguiente de la muerte de Silvia, cuando llamó por teléfono a la casa de una vecina, sus padres no tenían teléfono. Su madre va a la casa de la vecina, toma el teléfono y le cuenta:
—La mataron a ella y a dos muchachas más.
Nené aún escucha su grito. Fue la última vez que hablaron, no lo vieron más, no lo oyeron más. El 19 de abril se había ido a Buenos Aires. Su última carta, de abril, refleja el dolor, la impotencia y su inquebrantable voluntad de lucha:
Querida Celia, Adela y Pepe:
Como le decía a los viejos, hay veces que resulta difícil escribir y otras no. Debería poder hablar con ustedes, pero me es imposible ahora, quizás algún día pueda, quizás no.
Lo que sí hubiera deseado es haber estado allí junto a Silvia, pero por desgracia me encontraba cumpliendo una función y estaba bastante lejos. Silvia era parte de mí, como yo de ella. Nosotros hablábamos de todo lo que podía ocurrir y en cualquier momento, pero por desgracia pasó una de las cosas peores y lo peor en lo personal, el haber perdido a mi compañera y a una gran revolucionaria. Y con la Flaca decíamos que si llegaba a pasar algo así, cualquiera de los dos que quedara tenía que luchar y ocupar el puesto de los dos, y eso, estén tranquilos que lo voy a hacer, y que lo más probable es que muera peleando como ella murió, pero sé que no me voy a llevar a uno ni a dos, que van a ser unos cuantos.
Ya nadie habrá que pueda parar su corazón unido y repartido. No digan que se ha ido: su sangre numerosa junto a la patria queda, lo que tenemos que tomar todos es el ejemplo que Silvia nos dio día a día, hora a hora, minuto a minuto. Sé cómo se deben sentir, pero con quedarnos pensando no hacemos nada, por el contrario perdemos mucho, y somos consecuentes con la manera de pensar y de actuar de la Flaca.
Me mataron a la Flaca y a un gurí que estaba en camino, y salga de donde salga, me la van a pagar, les pido que hagan todo lo que esté a su alcance, pero que no se quemen al pedo. Nuevamente por los gurises que bastante mal la deben estar pasando. En cuanto pueda les voy a hacer llegar la guita del entierro, no lo tomen a mal, para mí es un deber, lo mismo.
Celia, gracias, lo recibí y siempre va a estar conmigo, fuerza, un beso.
Adela, fuerza, un beso.
Pepe, fuerza ahora más que nunca.
Hasta la victoria siempre
Washington
Por testimonios de los sobrevivientes, que actualmente viven en Córdoba, se sabe que el 17 de setiembre de ese mismo año 1974 Washington es apresado junto a cuatro argentinos, tres hombres y una mujer. “A los cuatro días de estar detenidos vinieron a buscar al ‘uruguayo’ y se lo llevaron”. El procedimiento se efectuó bajo la dirección del secretario de seguridad y jefe de policía de la provincia, comisario Héctor García Rey.
Washington se declara “combatiente” y exige que se respeten los derechos de la Convención de Ginebra. El 20 de febrero del 75, según consta en oficios de La Plata, Washington firmó la resolución del juez del Juzgado Federal número 3, en la que se le levantaron los cargos de entrada ilegal al país. Habían pasado cinco meses desde su detención, queda constancia de que el detenido debe ser devuelto a Córdoba o recobrar la libertad. En otro oficio de la misma fecha queda la constancia de que “desapareció del coche policial que lo conducía con custodia desde el Juzgado Federal número 3 de La Plata”, ese mismo día. Apenas dos días después la policía argentina emite un comunicado de prensa notificando su fuga.
En Uruguay son reinterrogados varios presos vinculados con el caso, entre ellos Stella, que recibe amenazas: “si no hablás te va a pasar lo mismo que a tu cuñado”. Tenía 22 años.







domingo, 20 de abril de 2014

Al "Gato" Sosa lo asesinaron

Tania Sosa, su hija: "Mi viejo no se mató":   caso archivado sin resolver

 de Carlos Brunetto
 Hoy se cumple un nuevo aniversario del asesinato del "Gato" Sosa
 
Contra el tejido de "barraca"
Corría el año 1983 hacia unos años "la orden debida del dictador" como dice mi Amigo Jesús había decidido que por indeseable y por andar pregonando ideas raras de unos viejos anarquistas allá en Chicago decían 8 hs. para el trabajo, 8 hs. para el estudio, recreación y 8 hs. para el descanso, tenía que "vivir" en el EMR 1 del tristemente célebre penal de Libertad.
Era el mes de abril el 83, fue un año mas duro que de costumbre muertes dudosas como la de Gerardo, "suicidios misteriosos e inexplicables" como el del "gorila"; en fin, viviamos sancionados, que habló en formacion, que no puso las manos atrás, que no se sacó la gorra, que miró para el costado, y un sinfin de cosas.
Salimos con el Gallego en comisión para jardín de barracas, estabamos ahi contra el tejido de barraca cuando vemos que sacan de "recreo" al Gato Sosa; estaba aislado de los demás presos habia cumplido 10 años de carcel y supuestamente tenia que ser liberado.
¿Hablar con el? imposible el soldado miraba atento solo podía caminar sin detenerse mucho menos hablar, al Gaita se le ocurre una idea teníamos al otro soldado que nos custodiaba respirandonos en la nuca, me llevo al (chabón) trata de hablar con el Gato , con el pretexto de traer agua para las plantas se lo lleva al (chabón) pasa el Gato y diempre mirando las plantas, le pregunto ¿como estas? y me responde "bien" espero que de toda la vuelta (me parecieron siglos) y al pasar otra vez me dice (pero me tienen en la verga) a todo eso miro por el rabillo y veo unos pantalones caqui eran de un teniente me aparecio como de atrás de los cardos , empezó el "interogatorio" de rutina que cuanto hace que esta preso, que porqué etc, etc.
Terminamos la tarea y volvimos al celdario, hora de recreo justo terminaba mi sanción, pero resulta que el cabo tranca la puerta, golpeo y reclamo, entonces canta mi numero y el de mi compañero y dice; los 2 preparen el mono que van a la "isla" miro a mi compañero y me dice esta hablando en serio.
Pasan unos minutos y nos sacan a la planchada y para sorpresa veo al Muerto, Antoñito y Luisito bueno, mono al hombro marchamos para la "isla".
Llagamos y todos los calabozos estaban ocupados la sanción terminaba a las 17 hs. y como decía el cartel del celdario (AQUI SE VIENE A CUMPLIR) volvimos al celdario.
Almorzamos sin desatar el "mono" de repente empezaron a sonar los cierres de las ventanas; algo estaba pasando. miramos y de barraca en una camilla estaban sacando al Gato Edgar Sosa, era él; no habia nadie mas en barraca, llega la ambulancia y lo llevan. sigo observando y la ambulancia demoró una eternidad en salir del penal, supuestamente al hospital.
Luego pasan un burlesco y burdo comunicado comunicando un intento de auto eliminación del recluso numero tanto Edgar Sosa.
Hora 17 vuelta a la isla me tiran en la "leonera" motivo de la sanción: reirse de un oficial cuando daba instruciones, 5 presos riendose a la vez? no imposible, en seguida repasé, se dieron cuenta la que habia "hablado" con el Gato y por lo tanto indirectamente era un testigo potencial de la barbarie que iban a cometer por lo tanto habia que aislarme y por eso hicieron un "paquete" de 5 para que no fuera tan evidente si me llavaban solo a la "isla".
Empecé a pensar y razonar, estos bárbaros "me van a suicidar", y luego dirán que me auto eliminé,  me di duenta que pasaba a ser un preso "muy peligroso", llega la noche me dan el colchón y me acuesto, no podía pegar un ojo pensaba a mil por hora. recuerdo que habia metido el puño dentro del jarro de aluminio y pensaba (que iluso no?) pensaba; cuando entren a darmela a mas de uno le voy a bajar los dientes, (como si me fueran a dar tiempo a defenderme) , solo se escuchaba el silencio la luz prendida permanetemente cuando de repente abren la puerta y me paro enseguida, pronto no de a que y ¿quien aparece? Mauriño el mismísimo sanguinario en persona, me tembló la pajarilla y todo el cuerpo. ninguno de esos "señores" se las andaban con chiquitas; me miró me hizo sacar una toalla de la reja y de fue, el resto de los dias en la isla fueron una pesadilla.
Terminó el "islazo" vuelta a la celda y me entero el Gato había "fallecido" esa noticia me confirmó mis sospechas: al Gato lo asesinaron, porque nadie después de 10 años de cana con  2 maquinazos se suicida; porque lo iban a liberar.
ACLARACION: esto ya lo declare en el juzgado ante el fiscal Diaz un viejo con cara de zorro guasquiado que poco o nada de interés tenia; en su cara de aburrimiento lo decia todo



Oscuro país

El "Gato" Sosa asesinado en el Penal de Libertad
de Oscar López Goldaracena


Por este medio lamento informar que la Suprema Corte de Justicia acaba de declarar la inconstitucionalidad de la ley de imprescriptibilidad, también en el caso de Edgar “Gato” Sosa, denunciado por su hija, la compañera Tania Sosa.
Se estaba indagando a Walter Gulla, Luis Lamas, Daoys Bonilla, Carlos Neves, Gustavo Méndez y Walter Numas De León quienes presentaron el recurso para escapar a la acción de la justicia.
Compañeros, en este momento de impunidad jurídica, tengamos muy presente lo que sucedió, porque los responsables de la muerte del Gato Sosa, gozarán –por ahora- de las prebendas de las bibliotecas apolilladas pero nunca podrán ampararse en la impunidad moral.

EDGAR FRANCISCO SOSA CABRERA, más conocido como el “GATO SOSA”, nació en Uruguay, en el Departamento de Colonia, el 26 de diciembre de 1937. Era de ocupación mecánico, de estado civil casado y al momento de su fallecimiento tenía 44 años de edad y era padre de una niña, la denunciante en la causa, Tania Sosa.
Edgar “Gato” Sosa tuvo desde siempre una activa militancia política y social, habiendo pertenecido al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T).
Fue detenido por las Fuerzas Armadas el mismo día del golpe de estado y permaneció recluido en primera instancia en la Brigada de Artillería Nº 1, La Paloma, Cerro; fue trasladado al EMR1 (Penal de Libertad) donde estuvo privado de libertad hasta febrero de 1981; luego, entre febrero y agosto de 1981, habría permanecido preso en el Regimiento de Caballería Mecanizada Nº 4. Finalmente, desde agosto de 1981 hasta abril de 1982, fue nuevamente trasladado al EMR1 (Penal de Libertad), celda 3ª A 16 derecha. Su número de preso político en el Penal era el Nº 1268.
Sucedió que, cuando se dispuso “formalmente” su liberación y “firmó libertad” en 1982, Edgar Sosa no fue liberado sino que por el contrario continuó como preso político en el Regimiento de Caballería Mecanizada Nº 4. Luego fue trasladado nuevamente al Penal de Libertad y recluido en la llamada “Barraca 4” que funcionaba como cárcel de seguridad dentro de mismo predio. En ese lugar y en ese momento, en la cárcel de seguridad no había otros presos políticos.

El 20 de abril de 1982 se informó que se “había intentado suicidar por ahorcamiento”. Días más tarde, el 26 de abril de 1982, moriría en el Hospital Militar. Nadie creyó la versión de la dictadura.

El mismo día en que EDGAR SOSA habría sido “colgado”, se hicieron presentes muchos oficiales en el área de la Barraca 4 donde lo tenían detenido. Esa misma mañana, muy temprano, un preso político fue destinado, junto con otro recluso, a “carpir la tierra” entre la Barraca y el celdario. Mientras realizaba “su trabajo forzado” el “Gato Sosa” estaba dando su caminata matinal custodiado por soldados que lo apuntaban. Cuando se cruzaron, el “Gato” Sosa le dijo al pasar, disimuladamente, que lo tenían amenazado y que lo iban a matar. En virtud de que la guardia notó que ambos presos habían “conversado”, quien estaba carpiendo la tierra fue inmediatamente sancionado.

Horas más tarde, los demás presos desde las ventanas del Penal, vieron ingresar una ambulancia en el perímetro de la Barraca, movimiento de soldados, oficiales y a una camilla que se llevaba una persona con un trapo o una tela de color oscuro (como con sangre), en la cabeza. Espontáneamente los presos comenzaron a insultar y a gritar que “habían matado al Gato Sosa”. Se informó luego, por los parlantes del Penal, que el “Gato” Sosa se había ahorcado en la Barraca e intentado suicidar.
Edgar Sosa fue trasladado al Hospital Militar donde falleció a los cinco días. Quienes pudieron verlo, declararon que el “Gato” estaba inconsciente y tenía una visible marca en el cuello.
El mismo “Gato” Sosa había mostrado su preocupación de que “no lo dejarían salir del Penal”, lo cual se confirmó cuando no lo liberaron a pesar de haberse firmado su libertad y luego “apareció ahorcado”. Había repetido varias veces que si decían que él había querido hacerse algo no se lo creyeran.

Sus compañeros coinciden en que era una persona “entera” y que los militares sabían que también era un “referente intelectual.” Por su edad, entereza física, fortaleza espiritual, alto nivel intelectual, conocimientos políticos y compromiso militante, el Gato Sosa era una persona que transmitía fuerza, ganas de vivir, de luchar y es imposible que se hubiese suicidado; por el contrario, implicaba una amenaza para los detentadores del poder.

Al GATO SOSA lo asesinaron y, por ahora, los responsables gozan de impunidad jurídica. Cuando reformemos la Constitución quizás volvamos a subir unos escalones en la búsqueda de justicia.

Impunidad con firma