martes, 26 de junio de 2018

Negocios millonarios

El hijo de Tabaré y sus cuentas ocultas



>>> Los viejos chorros de Búsqueda, deschavan a los nuevos chorros
 
Javier Vázquez declaró al banco que recibiría transferencias de hasta US$ 300.000 desde Estados Unidos, Uruguay, América Latina y Suiza 


El hijo del presidente abrió cuentas bancarias en Panamá previendo recibir dinero de empresas que hicieron negocios con Venezuela


Los negocios que empresas del software hicieron con Venezuela durante el primer gobierno de Tabaré Vázquez (2005-2010) generaron polémica desde el principio. Uno de los temas que despertó más suspicacias en la oposición y que llegó hasta la Justicia penal fue el rol que tuvo Javier Andrés Vázquez, el hijo del presidente, en las negociaciones que permitieron a esas compañías obtener contratos millonarios.
El ingeniero Vázquez tenía previsto recibir a comienzos del 2009 transferencias de dinero de varias empresas uruguayas que habían obtenido negocios o estaban por concretarlos con el gobierno del entonces presidente Hugo Chávez, según el análisis que realizó Búsqueda de un expediente judicial, de información de registros públicos y de documentos del bufete panameño Mossack & Fonseca (MF) filtrados al diario alemán Süddeutsche Zeitung. La documentación es la base de la investigación Panama Papers desarrollada en los últimos años por más de un centenar de periodistas de todo el mundo.
De acuerdo con la información que un representante de Vázquez proporcionó a un banco panameño donde abrió cuentas a nombre de Conibel S.A., una offshore radicada en Islas Vírgenes Británicas, el empresario preveía recibir por sus servicios de “consultoría” entre dos y cinco transferencias de hasta US$ 300.000 desde Uruguay, Suiza, América Latina o Estados Unidos.
Después de que Búsqueda informara en 2016 que Vázquez tuvo dos sociedades anónimas en paraísos fiscales, el empresario quiso saber si Conibel S.A. estaba disuelta. Cuando se enteró de que no lo estaba y que debía proporcionar información sobre la compañía, se volvió inubicable para MF, según nuevos documentos filtrados al diario alemán.

 

 

“Oportunidad” de negocios.

A mediados de 2008, Luis Araujo y Daniel Borges gestionaron ante MF la creación de la empresa Conibel S.A. en las British Virgin Islands (BVI). Ambos eran empleados de Conibel S.A. Uruguay, cuyo nombre comercial es Uysoftware y su fundador fue Javier Vázquez. Por esa fecha tramitaron, además, el cambio en el directorio de la empresa Davidson Global Inc, registrada en Panamá. Esa modificación los dejó en la dirección de la Davidson (Búsqueda Nº 1.866).
Los empleados de Vázquez lograron abrir cuatro cuentas bancarias, una en Banvivienda y otra en Credicorp para cada sociedad, según nuevos documentos analizados por Búsqueda.
Después de que Búsqueda informara en 2016 que Vázquez tuvo dos sociedades anónimas en paraísos fiscales, el empresario quiso saber si Conibel S.A. estaba disuelta. Cuando se enteró de que no lo estaba y que debía proporcionar información sobre la compañía, se volvió inubicable para MF.
De acuerdo con un formulario presentado a Credicorp en diciembre del 2008 y completado por Araujo, “los depósitos mensuales esperados” para la cuenta de Conibel S.A. Islas Vírgenes eran de US$ 200.000 mediante “cheques y giros”. A su vez, las transferencias “enviadas” serían de US$ 300.000 y tendrían como destino Uruguay, Suiza y América Latina.
Las transferencias “recibidas”, también de US$ 300.000, tendrían como origen Uruguay, Suiza, Estados Unidos y América Latina.
Conibel S.A. tenía previsto enviar o recibir un promedio de entre 2 y 5 transferencias, detalló Araujo.
La “principal línea de negocio u ocupación del depositante”, según el empleado de Vázquez, era el “desarrollo y consultoría de software”. Detalló que los “principales clientes” que iban a depositar en la cuenta eran Artech, Montevideo Comm, Geocom y De Larrobla.
Todas esas empresas consiguieron negocios millonarios en Venezuela gracias, al menos en parte, a los buenos oficios del hijo del presidente.

Millones de Venezuela.

Javier Vázquez dio detalles de sus trabajos para esas empresas en diciembre del 2008, cuando tuvo que declarar en la Justicia penal tras la denuncia que presentó el entonces diputado Washington Abdala por presuntas irregularidades en los negocios entre Uruguay y Venezuela. El legislador sospechaba que la intervención del hijo del presidente había sido clave para que algunas compañías se beneficiaran con contratos financiados por un fideicomiso montado a partir de los negocios de las petroleras Pdvsa y Ancap.
El ingeniero declaró en el Juzgado que a comienzo de la década del 2000 había viajado mucho a Venezuela como consecuencia de su trabajo en empresas de software uruguayas. En 2005, con su padre ya en la Presidencia, Vázquez detectó una “oportunidad”, dijo, porque el gobierno de Hugo Chávez había decidido que la administración pública usara software libre. En ese momento le comunicó de la posibilidad al titular de Artech, Nicolás Jodal, y después se armó un grupo de empresas que viajaban “sistemáticamente” a Caracas para concretar negocios.
“Luego de varias presentaciones de los productos, principalmente en el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la República Bolivariana de Venezuela, algunas de las empresas que viajaron logran concretar proyectos y otras naturalmente no”, relató. “Los proyectos se vienen ejecutando desde el año 2006, muchos de ellos ya en etapa de finalización, y hemos continuado presentando más proyectos de empresas uruguayas que hasta la fecha no han podido concretarse”.
Consultado acerca de qué proyectos se concretaron, Vázquez respondió que hubo uno de informatización de la empresa estatal de comunicaciones CGV Telecom por un monto de US$ 62 millones. Las empresas que integraron ese proyecto eran Artech Consulting, GX Vision, Montevideo Comm, Ipcom, Inco, Knowhow, según consta en el acta de su declaración, a la que accedió Búsqueda.
Con el Ministerio de Ciencia y Tecnología, prosiguió Vázquez, firmaron un acuerdo de “licenciamiento y capacitación de 1.000 licencias Genexus en el orden de US$ 4.500.000”. La empresa Montevideo Comm concretó un negocio para la gestión de portales por US$ 1.200.000, mientras que Geocom colocó un sistema de gestión a alcaldías por US$ 2.800.000 y Artech Consulting vendió “el sistema de expedientes y proyectos en el orden de US$ 670.000” y otro servicio por US$ 3.500.000.
El ingeniero declaró en el Juzgado que a comienzo de la década del 2000 había viajado mucho a Venezuela como consecuencia de su trabajo en empresas de software uruguayas. En 2005, con su padre ya en la Presidencia, Vázquez detectó una “oportunidad”, dijo, porque el gobierno de Hugo Chávez había decidido que la administración pública usara software libre.
Vázquez dijo que brindó “servicios profesionales de asesoramiento en el diseño y armado de la ingeniería de la propuesta de estos proyectos”. Añadió que era empleado de Inco cuando hizo sus primeros viajes a Venezuela, hasta que renunció en 2006. “Las empresas fueron las que gestionaron directamente con los organismos venezolanos, allí yo no actué. Luego actué no en carácter de representante ni de distribuidor; sí participé en el relevamiento de los requerimientos técnicos, en los cronogramas de trabajo y la solución técnica. Tampoco participé en las comisiones mixtas en las cuales los empresarios presentaban la propuesta final”, declaró.
El hijo del presidente detalló que una empresa que estaba trabajando en “vías de concretar” un negocio era De Larrobla & Asociados. De hecho, en junio del 2008, meses antes de que Vázquez declarara en la Justicia local y de que abriera las cuentas bancarias en el extranjero, representantes de De Larrobla firmaron un acuerdo con el gobierno chavista para proveer software al Banco de Desarrollo de Venezuela y el Banco Industrial de Venezuela. Ambos contratos sumaban US$ 98 millones.
En abril del 2008, un mes antes de que De Larrobla acordara con los venezolanos, el hijo del mandatario viajó a Caracas, según consta en el expediente judicial.
Sobre el final de su declaración, Vázquez sostuvo que todos los servicios que proveyó fueron “asesorar a las empresas en la República Bolivariana de Venezuela”, y que fueron las compañías uruguayas las que pagaron por sus “servicios profesionales”.
Uno de los testigos presentados por Abdala en su denuncia era el contador Eduardo Gómez Canon, quien acusó a Vázquez de quedarse con el negocio que tenía concertado con Venezuela. “Ahora el hijo del presidente Vázquez es millonario con un solo negocio que era mío”, declaró a la prensa Gómez Canon, quien dijo haber sido uno de los 150 uruguayos que habían viajado a Caracas en julio de 2005 en un vuelo chárter de Pluna junto con empresarios del software en busca de negocios.
Gómez Canon, a su vez, fue denunciado por pedir dinero a cambio de no declarar en ese expediente. La acusación contra el testigo presentado por Abdala fue realizada por Jodal en calidad de vicepresidente de Artech.
Gómez Canon apareció muerto en 2009 y la causa probable de su deceso, según la Justicia, fue el suicidio.
La denuncia de Abdala fue archivada a pedido del fiscal de la causa, Juan Gómez, quien consideró, entre otras cosas, que las gestiones realizadas por Vázquez para las empresas de software estaban dentro de su “actividad profesional regular”. Según el fiscal, “no resulta acreditado” que el hijo del presidente “hubiese usufructuado de ningún privilegio por sus relaciones de parentesco”.

“Tema financiero”.

Cuando fue consultado por Búsqueda en 2016 acerca de las sociedades anónimas que le compró a MF y sus cuentas bancarias, Vázquez dijo que Conibel S.A. fue abierta para un “proyecto tecnológico que no tuvo andamiento”. Por lo cual, añadió, esa empresa offshore nunca tuvo actividad y después fue cerrada. Y agregó: “Lo otro que tengo para decir es que estoy al día con mis obligaciones impositivas”.
Los Panama Papers muestran que al menos una de las cuentas bancarias de esa S.A. recibió dinero: en 2009 hubo una transferencia por US$ 80.000. Vázquez aseguró que eso fue un “tema financiero”.
Interrogado acerca de Davidson Global Inc, cerrada en 2009, respondió que era para otro proyecto que también fracasó.
Los documentos de MF filtrados demuestran que una cuenta bancaria de Conibel S.A. siguió abierta al menos hasta 2013, aunque no permiten confirmar o descartar que haya recibido más dinero.
Vázquez inició los trámites de disolución de la empresa en 2014, cinco años después de su apertura. En diciembre de 2015 y enero del 2016 MF envió correos al estudio que manejaba Conibel S.A. en Montevideo en los que solicitaba documentación para poder reactivarla y completar el cierre formal de la offshore­­. Entre otros documentos, necesitaban una declaración de origen de los fondos que manejaba la empresa, pero esos documentos nunca llegaron.

“Sin dar respuesta”.

La sociedad de BVI volvió a causar molestias poco después. El jueves 12 de mayo de 2016 por la mañana, la oficina en Montevideo de MF recibió un correo electrónico de un estudio uruguayo que tenía una pregunta importante. Quería saber si Conibel S.A. había sido “disuelta” y en qué estatus se encontraba.
Lo que no decía el correo era que ese día Búsqueda había informado que esa sociedad y otra llamada Davidson Global Inc. estaban vinculadas a Javier Vázquez, un nexo detectado primero por El Espectador.
El hijo de un presidente califica como persona políticamente expuesta (PEP), lo que obliga a los estudios jurídicos a aumentar sus controles sobre el cliente y tener más cuidado sobre los servicios que le provee.
En la tarde de ese día, la oficina MF Montevideo envió a Panamá un correo en el que pidió celeridad a la hora de revisar la situación de Conibel S.A., y agregó que faltaba información para cumplir con los requisitos de control.
La sociedad estaba “muerta” desde el 31 de octubre del 2015 “por no pago de licencias al registro” de las Islas Vírgenes, respondieron desde Panamá esa tarde. Y agregaron que durante el 2016 se había pedido la “disolución y reactivación de la misma varias veces, pero en todas las ocasiones terminaron por cancelar las solicitudes”. Por eso, “no se encuentra formalmente disuelta, su estatus es struck off en registro público”, explicaron.
El hijo de un presidente califica como persona políticamente expuesta (PEP), lo que obliga a los estudios jurídicos a aumentar sus controles sobre el cliente y tener más cuidado sobre los servicios que le provee.
Los panameños le enviaron al Estudio Dartayete —que había recibido como cliente a Conibel S.A. de Víctor Paullier Consultores— una solicitud de información para completar los datos de la offshore y su beneficiario final. La fecha límite para responder era el día 20. “De no recibir la debida diligencia” antes del plazo, MF “renunciará como agente registrado”, advirtieron
El deadline venció sin que llegara la información de Montevideo. Recién cuatro días más tarde, el estudio uruguayo informó a MF que Vázquez seguía “sin dar respuesta del caso”, pese a que se le había informado acerca del pedido de los panameños.
En uno de los últimos correos sobre el tema, la funcionaria de la oficina en Montevideo informó a la sede central que el Estudio Dartayete “no tuvo ni tiene contacto con su cliente, quien le adquiriera esta sociedad en su momento, por lo que es imposible conseguir el ID (documento de identidad)”. Ante esa supuesta imposibilidad de contactar al hijo del presidente por parte de los uruguayos, los panameños decidieron renunciar.
Consultado esta semana por Búsqueda, Vázquez no quiso hacer declaraciones.
✔️ La casa de US$ 580.000









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