“TÍO CAIMÁN, SU COLMILLO INMUNDO”
Y LA SIESTA REVOLUCIONARIA… ¿DESPERTAREMOS?
La Chacra, 4 de enero de 2026
Álvaro Jaume (¡siempre REDOMÓN!)
I.
Ayer despertamos con la noticia del secuestro de Nicolás Maduro. Bronca, impotencia y, si soy sincero, hasta incredulidad. Desde hace tiempo, uno de los amos del mundo, el Sr. Donald T., venía anunciando la intervención en las históricas tierras de Bolívar. Las costas venezolanas se convirtieron en teatro de operaciones: despliegue de barcos, hundimiento de decenas de lanchas pesqueras, un gigantesco portaaviones, aviones y miles de efectivos militares. ¡Según Trump, para combatir el “narco-terrorismo”!
Pero en este intenso año de gobierno de este sujeto, a pesar de las tantas amenazas, insultos y contramarchas, uno podía suponer que en pleno siglo XXI las viejas prácticas colonialistas y supremacistas ejercidas con total impunidad podrían encontrar cierto límite. La “locura” de violar la soberanía de una nación, secuestrar a su presidente constitucionalmente electo —más allá de todo cuestionamiento posible sobre la instancia electoral— parecía algo propio de la cinematografía yanqui o del pasado, no de esta era del metaverso que nos ha tocado vivir.
Es cierto que no han sido pocas las intervenciones e invasiones norteamericanas (más de 40) en América Latina en la historia moderna. También es cierto que han existido operaciones similares a la de Maduro en épocas anteriores, como el arresto del general Noriega, presidente de facto de Panamá, quien a fines de 1989 fue derrocado mediante invasión yanqui y conducido a EE. UU. para ser juzgado por supuesto narcotráfico.
Todavía me cuesta, más que creer, asumir lo que ha pasado. No porque, tal como estipula el catecismo progresista o “woke”, se me haya ocurrido pensar —ni por un instante— que el imperialismo fuese un concepto históricamente perimido o una antigua curiosidad propia de Lenin y su libro (“fase superior”…). Si bien el Frente Amplio uruguayo (con Vázquez, Mujica y Astori a la cabeza, descansen en paz), junto al equipo de tecnócratas neoliberales que lo formó desde los años 90, ha intentado convencernos de que ni la superpotencia USA, ni el FMI, ni el Banco Mundial eran “los de antes”, que habían cambiado, el mismísimo Trump, con su MAGA (¡América grande otra vez!), se ha encargado de demostrar a los “aggiornados” —y confirmar al resto— que imperialismo y realidad siguen de la mano.
La canción Tío Caimán —del grupo Quilapayún, que identifica al Tío Sam como un caimán que “habla inglés” y mete su colmillo inmundo donde quiere— está más vigente que nunca.
Por supuesto, toda la campaña ideológica, política y mediática que se instaló en Occidente luego del mes de julio —señalando a Maduro como el gran dictador de Sudamérica, supuestamente vinculado a un cartel de droga, presentando a Corina Machado como premio “Nobel de la Paz”, y describiendo a Venezuela como epicentro de una de las grandes diásporas modernas con más de siete millones de emigrantes— eran todas señales de que podía repetirse el fenómeno del “colmillo interventor”.
Y obviamente que el contexto geopolítico de finales de 2025 contribuyó a animar el espíritu conquistador. Nuestra América del Sur se fue pintando de blanco para alegría de Trump y su acólito Marco Rubio. En Argentina, Milei —el súbdito más fiel del amo— se confirmó electoralmente. Kast ganó en Chile; Noboa en Ecuador; Rodrigo Paz en Bolivia; Peña ya instalado en Paraguay; J. Jerí —aunque transitorio— en Perú, con perfil de derecha.
Conclusión: de lo que hoy se denomina “izquierda”, es decir, “progresismo”, quedaron Lula en Brasil, Petro en Colombia, y dejo para el final —¿cómo definirlo, arrepentido o desteñido?— al “canario” Orsi, quien esquivó todos los temas (incluido el genocidio en Palestina) para no incomodar, pero que en Foz de Iguazú no firmó contra Venezuela y ayer se animó a condenar el secuestro del matrimonio Maduro/Flores.
Este panorama insufló coraje a los comandantes del MAGA, empezando por “papá Donald”. Por último, el atractivo más adictivo que tienen la mayoría de países del “patio trasero” del Tío Caimán —es decir, nosotros— son nuestras riquezas naturales, atractivas para cualquier imperio: en el caso de Venezuela, las mayores reservas petrolíferas del planeta; en Uruguay, el agua. Entonces: ¿se justifica cierta incredulidad mía o miopía política ante tamaño atropello? Racionalmente, quizás no; pero me invadió esa irresistible tendencia emocional de creer que no se atreverían a tanto.
Y cierro esta primera reflexión con la fuerza de aquellos grandes discursos antiimperialistas no solo de Maduro, también de Delcy Rodríguez (nueva presidenta), de Diosdado Cabello y otros dirigentes del PSUV, que nos transmitieron que los bolivarianos estaban blindados ante cualquier ataque yanqui, que existían milicias populares y un millón de reservistas… como si eso hubiera detenido la furia del colmillo adicto.
Quizás ingenuamente, uno soñaba que tan altisonantes palabras pudieran tener algún efecto paralizante. Sumado a las declaraciones solidarias de Rusia y China, no parecía verosímil semejante impunidad… ¡pues no! ¡Si habrá que seguir aprendiendo! Desde el nombre de la operación, “resolución absoluta”, pasando por la ejecución a cargo de un comando de élite llamado “Delta Force”, bombardeando ciudades, produciendo apagón en Caracas, hasta vencer los tres anillos de seguridad que rodeaban a Maduro (con el costo de unos treinta cubanos fallecidos), queda en evidencia que el adversario no descansa y no tiene límites para defender sus intereses. Bienvenida la Doctrina Monroe, y otra que “democracia”, si se trata de ejercer poder, defender privilegios y hacer negocios.
II.
¿Y nosotros qué? Los pueblos: ¿se rebelan, se sublevan? ¿O duermen la siesta de la esclavitud? ¿O se resignan ante tanto poderío? ¿O se contentan con negociar con los amos, como lo está haciendo en este preciso momento Delcy Rodríguez, directamente con Trump y Rubio?
Pensar que ella y su hermano Jorge (presidente del Legislativo) son hijos de un exguerrillero (MIR), asesinado bajo tortura el 25 de julio de 1976 por haber secuestrado a un ejecutivo norteamericano, mercenario y explotador, y que hoy se sientan en la mesa con Donald, Marco, Delcy, Diosdado y Vladimir P. para “mantener la paz” en Venezuela… ¡qué tristeza profunda! ¡Cuánta hipocresía y cinismo!
El superdictador Donald —ese que con insufrible arrogancia amenazaba anoche desde el Air Force One a Cuba, Colombia y México; ese que fomentó (¿organizó?) el asalto al Capitolio tras perder elecciones; ese que amenazó a Lula con aranceles del 50 % si no liberaban a Bolsonaro— se considera responsable de la “transición en Venezuela para administrar su petróleo”, como si fuese su jardín en Mar-a-Lago. Y apesta a cinismo: si los mayores consumidores de droga son los norteamericanos, el mundo entero lo sabe.
Es un Trump que tiene un gran mérito: habla claro, sin tapujos, y se comporta como si el planeta Tierra fuese un cuartel bajo su mando.
¿Entonces? ¿Qué más necesitamos para salir del letargo o despertar de la siesta? Dicen que a algunos pueblos originarios, cuando llegaron los arrogantes conquistadores, solo algunos fueron comprados con espejitos de colores. ¿Y a nosotros con qué intentan comprarnos? ¿Con consumismo, individualismo, democracia, institucionalidad y corrección política?
Frente a los atropellos insensibles que estamos viviendo hoy: ¿es tan descabellado imaginar que en un futuro —quizás no tan lejano— a Orsi o quien sea presidente lo secuestren para llevarse tranquilamente las aguas de nuestro acuífero Guaraní? Esto lo razonábamos algunos, la otra tarde, en la Plaza Libertad participando en la primera protesta… Así como con lo de Palestina, nuestro granito de arena es seguir batallando conciencias y seguir saliendo a la calle.


Nada de lo que sucede actualmente es de sorpresa. Lo venimos repitiendo desde 1985, y hasta ahora, ¡solo! 'sesudos análisis', como este que se publica, que sólo posiciona los hechos y la incertidumbre sobre el amplio mantel político clasista desplegado por el enemigo sin que admitamos que hace tiempo, por nuestros "ego centrismos pensadores", los que, nos obnubilan las necesarias "levantadas de miras" para aceptar con las humildades necesarias las percepciones estratégicas, que, (en vida) comenzaba a 'balbucear' el gran dirigente Raúl Sendic Antonaccio, 'deletreando' con la visión del revolucionario que avizoraba de lo que actualmente estás relatando. No debemos olvidar, que fue declarado "loco" por el total de los 'mandamás' de turno, (menos dos heroicos compañeros, el "Muñeco" y el "Flaco"), y sobre todo de "algunos" arrepentidos de la historia, que 'metieron debajo de sus almohadas sus "cabecitas pensantes"', o, acaso, te olvidás de que esto sucedió. Cuando Sendic "balbuceaba" que el agua era estratégica y que había que protegerla, por lo que se debían de estudiar LAS FORMAS, ya estaba 'pensando' que cobrarla se avizoraba como la mejor opción, y hasta hoy, la estupidez de clase nos obnubila los pensamientos, lo que por los sucesos infames que suceden a manos del "Donald" por el petróleo, mañana de mañanita, cuando comience a 'salir el sol' se vendrán por nuestras aguas, las que nunca protegimos como pedía Sendic, y por el contrario, se LA REGALAMOS PRESUROSOS AL IMPERIALISMO, ese mismo 'pariente' de "intereses de clases" que las usufructúa actualmente aquí en nuestra tierra Artiguista en forma "regalonamente" gratuita. Seguro que están aplaudiendo los infames ataques militares asesinos que 'los otros imperialistas' "asestan" contra el glorioso y heroico pueblo Venezolano, BOLIVARIANO-CHAVISTA, lo que 'pronto', se podrá volver en nuestra contra, y ¡no lo harán! regalándonos caricias. Es la hora de los hornos, y nuestra agua SE DEBE DE COBRAR para ir generando conciencia frente a ese enemigo asesino, sólo salir de la estupidez política/ideológica NOS PERMITIRÁ SER LIBRES. ¡¡¡GLORIA ETERNA AL GRAN LÍDER REVOLUCIONARIO RAÚL SENDIC ANTONACCIO!!!
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ResponderEliminarEstados Unidos es el brazo armado de la Corporación Vaticano-Neoimperio Romano ¿o a qué te pensás que fue Orsi al Vaticano hace pocos días?... abomba'o
ResponderEliminarTan revolucionario que sos ¿nunca se te dió por pensar que todos los países del mundo tienen un Banco Central, y quién puede estar al frente de la Gran Banca, o por qué te pensás que el Vaticano está lleno de oro?... cabeza de palmera
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