miércoles, 8 de enero de 2025

Hijo de tigre

Bruno Manini Rios Moreira


A Bruno Manini Ríos le corre política por las venas. Es hijo del senador Guido Manini Ríos y de la ministra Irene Moreira, y su apellido lo portaron figuras de destaque en varios gobiernos del siglo XX. Con 27 años, Bruno se hace cargo del linaje y milita activamente en las filas de Cabildo Abierto.

Imagina a su padre presidente en cuatro años y no descarta pelear por una banca en el Parlamento. En un diálogo íntimo, habla de la vida familiar, recuerda su paso por el fenómeno de la cumbia cheta y admite que le costaría enamorarse de una “chica del Partido Comunista”.
(El País)

La Fiscalía de Artigas pidió la captura y detención del hijo del líder de Cabildo Abierto


Bruno Manini Ríos, hijo del líder de Cabildo Abierto, detenido en Artigas por denuncia de estafa. Se denuncia que se llevó dinero de la casa de su abuelo, tarjetas de crédito y varios objetos de valor. Su madre, Irene Moreira, fue entrevistada por efectivos de la policía.

... De tal palo


Un hecho insólito sacude el departamento de Artigas y tiene como protagonista al hijo del reconocido político Guido Manini Ríos e Irene Moreira. Según fuentes policiales, el joven fue detenido tras una investigación que lo señala como responsable de un robo ocurrido en la casa de su abuelo materno. 


El robo y la fuga a Montevideo
El incidente tuvo lugar en el domicilio del abuelo en Artigas, donde el joven habría irrumpido para sustraer una considerable suma de dinero en efectivo, tarjetas de crédito y otros objetos de valor. Además, se reportó que en su huida pasó por una estación de servicio donde cargó combustible y prometió regresar a pagar al no poder procesar la transacción con las tarjetas robadas. Sin embargo, nunca volvió.
Las autoridades confirmaron que, tras cometer el hurto, el joven se trasladó a Montevideo, lo que complicó inicialmente la investigación. No obstante, la Policía de Artigas, en coordinación con sus pares de Montevideo, logró identificarlo como el principal sospechoso y dar con su paradero.

 
Operativo de captura
En la madrugada de hoy, el joven fue detenido en la capital del país y trasladado a Artigas bajo custodia policial. Se espera que en las próximas horas sea sometido a una audiencia judicial para esclarecer los hechos y determinar las sanciones correspondientes.

 
Repercusiones políticas
El caso ha generado un gran revuelo, no solo por la naturaleza del delito, sino también por la relevancia pública de la familia involucrada. Manini Ríos, líder de Cabildo Abierto, aún no ha emitido declaraciones oficiales, pero el incidente podría tener repercusiones tanto a nivel personal como político.
La noticia sigue en desarrollo, y se esperan más detalles sobre el caso y las medidas que adoptará la Justicia frente a este sorprendente suceso.



El senador Guido Manini Ríos, líder de Cabildo Abierto, se pronunció públicamente por primera vez luego de que su hijo, Bruno Manini Ríos, fuera imputado por un delito de invasión de domicilio y otro de violencia doméstica agravada. 


"Ante esta dolorosa situación familiar y privada que nos tocó vivir, agradezco el apoyo que muchos nos brindaron", expresó el legislador a través de un breve comunicado publicado en sus redes sociales. 


En el mismo mensaje, Manini Ríos apuntó contra quienes criticaron el caso: "A los que se llenaron de moralina y fueron irónicos, duros y agresivos, les deseo que nunca tengan en su familia un problema similar. ¡Se los deseo de corazón!", afirmó con tono contundente.

 
Bruno Manini Ríos, de 30 años, hijo del senador y de la exministra de Vivienda Irene Moreira, enfrenta una investigación iniciada tras una denuncia presentada por su abuelo, el coronel retirado Roque Moreira. Según informó la Fiscalía, el caso también incluye dos denuncias por estafa, una de ellas vinculada al uso irregular de una llave digital.

 
Como parte de las medidas cautelares impuestas, Bruno deberá portar una tobillera electrónica durante 30 días, fijar domicilio y presentarse semanalmente en la seccional policial más cercana a su residencia durante tres meses. Además, tiene prohibido comunicarse con la víctima o acercarse a menos de 300 metros por un período de 180 días, mientras avanza la investigación.

 
El caso ha generado un amplio debate público, colocando a la familia Manini Ríos en el centro de la atención mediática y dejando entrever las tensiones personales y políticas que rodean esta delicada situación.

 

 

 

 

 


martes, 7 de enero de 2025

Diferencias éticas






“LIBERTAD DE PRENSA” :¿CIENCIA FICCIÓN?

La chacra, 3 de enero, 2025 

Álvaro Jaume (Siempre Redomón)

 (I)


“PP” se autodefine como “una herramienta de comunicación alternativa e independiente.... para expresar el derecho a informarse y opinar del proceso político,social,cultural.” Si bien reconozco que con ésta finalidad puede aportarse mucho al pensamiento crítico, no obstante no incorpora una dimensión política clave: la del HACER .La PRAXIS como tal. Decía don Carlos en la tésis no. 11 sobre Feuerbach: “... Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de TRANSFORMARLO” (las mayúsculas son mías!).

Y quizás sea este el origen de mi discrepancia sustancial con PP y su redactor responsable(R). Luego vendrá no ya una discrepancia sino una diferencia más profunda, de carácter ético. Para que se entienda bien, empecemos por los hechos concretos. Hace ya un buen tiempo atrás , confiando en la fraternal relación que en estos dos últimos años he tenido con “PP”, osé-quizás indebidamente- cuestionar porqué un sujeto del talante de Amodio Perez era asiduo participante del espacio, a través de artículos o del programa EL CERNIDOR. Luego en octubre de este año, en un artículo que escribí bajo el título LOS VIEJITOS, EL BATALLÓN 14 Y LA LIBERTAD DE PRENSA, públicamente difundido por ciertos medios (además de PP) encaré particularmente el papel que cumple en algunos medios de comunicación-claramente de derecha- este siniestro personaje. En el mismo sostuve que aunque nunca fuí MLN, ni conocí detalles de la historia interna de ésta organización, bastaba mirar su cara y poner atención a sus juicios y opiniones, para concluir sin demasiada dificultad que era el perfecto ORTIBA.

Era razonable suponer que jamás había vivido el infierno de la máquina, y sobretodo destacaba su permanente y generalizada labor destructiva hacia todo lo que es Izquierda, lucha o rebeldía. Siempre destilando veneno, sembrando desesperanza, desacreditando a los militantes...y no solo del MLN! ¡La típica tarea del ortiba, esto es , la del TRAIDOR!

Lo sufrimos en los cuarteles, en la cana, y luego en épocas de implantación del pacto de Impunidad. El ejemolo de este Sr., a quien los milicos le concedieron el privilegio de zafar como un bacán recalando en España, retornando al país para posicionarse como profético denunciante de “verdades” del pasado, es una muestra más, de la triste impunidad reinante en el “paisito”! Lo cierto es que el artículo en cuestión, que sí publicó “PP” (pero sorprendentemente sin utilizar negritas para resaltar conceptos, como suele proceder ) fué como premonitorio de lo que luego, los hechos reales se encargarían de confirmar.

Resulta que dos semanas atrás, en medio del clima festivo que produce el “MUNDO CONSUMO” en loca carrera por forzar la enajenación social hacia finales de año, en este marco estalla una bomba realmente imprevista: la divulgación pública de las declaraciones que la exsenadora y exvicepresidenta, Lucía Topolansky, realizara en el libro LOS INDOMABLES, escrito por Pablo Cohen. En ellas, la Sra. afirma que sabe de casos concretos de militantes que fueron presiona- dos a mentir, para meter presos a milicos represores. El escándalo fué mayúsculo. Medios de prensa, escritos, orales, televisivos, más redes sociales, literalmente ESTALLARON!! El famoso gran Pepe, salió en su defensa confirmando la veracidad de tales afirmaciones. A raiz de esto, escribo otro artícu- lo titulado:¿ “PODRÁ UN TRAIDOR MÁS QUE MIL VALIENTES”? 

ANTE LAS DECLARACIONES DE LA DUPLA FATAL... Artículo que nuevamente envío a medios digitales alternativos, y por supuesto que en primerísimo lugar, a “PP”..

A su vez, en el correr de esos días, uno de los personajes que envalento- nado con lo dicho por la dupla fatal, salió a denunciar a los cuatro vientos la injusticia de tener preso a milicos inocentes, ¿quién fué? Oh. casualidad, el Sr. Amodio Perez. Tuvo su momento de brillo, entrevistado por varios medios, sosteniendo por ejemplo que “ahora podemos decir que Lucía, Pepe, y yo, somos aliados en la lucha por el Estado de derecho”. O que de “alguna manera estas declaraciones (refiriéndose a Lucía yPepe) vienen a confirmar lo que tanto Álvaro Alfonso como yo, venimos hace años denunciando. Que en base a acusaciones falsas, algunos militares están injustamente presos.” 

Las declaraciones de la dupla, a este Sr. le vinieron como anillo al dedo, para cumplir a las mil maravillas con su rol de ortiba/traidor.Así como a tantísimos otros. Por ejemplo a los abogados del Centro Militar, a los milicos fascistas retirados del Grupo Patria o Muerte, al ex Comandante y exsenador Manini, o a medios como canal 4 y 12 o diario El País, a todos ellos la confesión de la “Tronca”, les despertó una nostalgica reivindicación de la Dictadura y de las FFAA como salvadoras de la Patria. Por un momento pareció sepultarse en la memoria, lo del Terrorismo de Estado, lo de milicos asesinos y torturadores, lo de niños y adultos desaparecidos,etc,etc .

Ofensiva conservadora intentando mostrar la barbarie fascista como parte de un relato “cultural” emitido 1 por la “Izquierda”; por tupamaros, marxistas y comunistas internacionales. Nuevamente pasamos a ser los terroristas o “sediciosos” de antes! 

En este panorama, tragando bronca, amargura y dolor por el grotesco circo que se montó en torno a las declaraciones de la “dupla F”, fué que escribí el mencionado artículo. Concretamente a “PP” se lo envié el 22 de dic. El 24, preámbulo de la “noche buena”, PP saca su no.2449.Comienzo a hojear la portada de presentación. Primer gran sorpresa: el 2do. artículo, es un reportaje que le hace G. Pascale nada más ni nada menos que al Sr. Amodio Perez. Más que claro quedaba que para la redacción de “PP” este siniestro personaje merecía protagonismo; aún más, merecía ser escuchado.

Segunda sorpresa, más impactante que la primera: mi artículo no estaba incluido. Triste conclusión: el “ortiba” SÍ, Jaume NO. 

Como cuando anotamos en el pizarrón al demostrar un teorema:LQQD. ¡Lo que queda demostrado! Con esta opción, “PP” evidenciaba su posicionamiento. Repito, triste conclusión. Peor; fuerte decepción.

No solo por darle un lugar preponderante a discursos como los que fabrica el “inimputable” A.P., sino por faltar a la ética elemental de la tan renombrada “libertad de prensa”, al no publicar el mío. ¡Otra que arbitrariedad: habilitación por un lado, bloqueo por el otro!

 (II) 

Yendo al meollo de la cuestión: ¿qué se entiende por “libertad de prensa”? No pretendo entrar aquí en profundas discusiones de tipo filosófico sobre qué es en sí misma la libertad, y si existe como tal.

Allá por los años 68, en el fragor de la lucha ideológica, es que encarábamos estos debates teóricos, convencidos de que eran imprescindibles para desarrollar una práctica política verdaderamente revolucionaria. Hemos pasado por demasiadas ... no solo discusiones teóricas, sino experiencias concretas de militancia y vida, como para resumir en dos palabras ésta cuestión. Creo que es suficiente con sincerarme en lo esencial: me defino materialista, hijo mestizo del marxismo y anarquismo históricos, siempre orgulloso de ser herético y orejano (aunque milité años en los GAU), que a lo largo de la vida he comprobado (¡no solo razonado!) cuan prisionero somos cada uno de nosotros de condiciones reales que nos van marcando desde que respiramos en el útero de una madre. 

Entonces me enfurece ese liberalismo bien burgués, que hace alaracas con la palabra libertad, porque ¡oh paradoja, quien pronuncia o emite ese discurso, precisamente pertenece a la clase dominante que ejerce el Poder, gozando de la libertad que le confiere su posicionamiento social. Esta sí que es LIBERTAD REAL! Además , convertida en privilegio por el lugar que ocupa en la sociedad.

Cuando invadimos con los “Olleros” del Tole, todos los Martes del año, el pituco barrio de Carrasco, para levantar el pan que nos dona una panadería (se reparte entre las más de un centenar de personas que vienen todos los Miércoles a la Olla), una y otra vez se me despierta el indio:¿ de qué libertad me vienen a hablar los intelectuales, los políticos, los empresarios, o las patronas de Carrasco, si no tienen ni idea de lo que es haber nacido en la miseria, en el patio trasero de la sociedad? Miro a mis acompañantes de la la camioneta, sin dientes, con ropas mugrosas, sin haber terminado la escuela, con piel morena y una flacura que asusta, sin esperanza y deslumbrados ante las mansiones, los “botes” y los empilchados que descidenden de ellos, y me digo por dentro :¡Qué hipocresía hablar de “libertad” en este mundo real!

Debo ser sincero también con otro rasgo personal: mi tirria hacia los teóricos, hacia los intelectuales que con su soberbia y arrogancia por ser cultos, siempre desprecian al “de abajo”, al pueblo por “ignorante”.

Y no será porque nuestra generación, quienes fuimos universitarios desde aquella época, no tuviesemos formación o despreciásemos la teoría. Todo lo contrario; gran respeto por ella, por ser un arma imprescindible para la acción inteligente. Pero una cosa muy distinta es ejercer con aire importante, la función de filósofo, politólogo, economista, periodista o la que sea. (Y si se tiene título, mejor!)

Aclarados esto supuestos que marcan mi mirada, creo sin duda alguna que si de libertad de prensa se trata, es fundamental reivindicar la necesidad de mostrar la diversidad de opiniones, de pensamientos con diferente matriz filosófica o política, de miradas culturales (incluyedo las religiosas) con distintas raices,etc.

Esto, fuera de discusión.Sobre todo combatiendo el dogmatismo ideólogico y los fundamentalismos religiosos. En el proceso histórico de la construcción de un pensamiento liberador o crítico, partiendo de bases marxistas, debo en mi propia formación reconocerle a la Escuela de Frankfurt como a Gramsci, más tarde a Foucault, el aporte que me hicieron sustanciando con materia teórica, mi instinto herético.

Con esto remarco la amplitud más que necesaria que debe caracterizar al concepto de libertad de prensa. 

No obstante, como ya lo he confesado, no creo en una libertad “absoluta”, sin restricciones o condiciones materiales, sociales que la perimetren; en todos los campos, existen pactos, contratos, convenios sociales, culturales, que encuadran a esa libertad!

Así como no tenemos la “libertad” de matar a alguien porque sí, dado que la sociedad lo ha definido penalmente como delito (homicidio), o de torturar o desaparecer a alguien porque eso es delito de lesa humanidad, 1 tampoco en el ejercicio de la comunicación pública, existe la libertad absoluta. 

Aquí entra a tallar una definición de corte netamente político(en su dimensión social , no partidaria), a la hora de encuadrar las características específicas de la labor de prensa. 

Por ejemplo, la diferencia entre información veraz, sustentada en fuentes fidenignas, con lo que en estos tiempos posmo, se entiende por “fakenews”.

Otro aspecto: la confiabilidad de las fuentes de información. Requisito más que determinante. Todo esto demuestra la complejidad del tema. Aún reconociendolo , creo que en mi polémica con “PP”, las cosas son más sencillas y transparentes. Por empezar si “PP” se autodefine una “herramienta comunicacional alternativa”, eso quiere decir que no se restringe al pensamiento “oficial”, o pensamiento “único” impuesto por la ideología globalista de este capitalismo posmoderno, sino que pretende mostrar la otra cara de la moneda, la del CAMBIO DE SISTEMA. 

Si partimos de la base que el sistema capitalista- a través de la ideología dominante- produce enajenación y esclavización de los humanos (Escuela de F.), ser medio alternativo es difundir pensamiento crítico del capitalismo, para (intencionalidad política) transformar, revolucionar dicho sistema. 

Conclusión: como línea general, no reproducir el “pensamiento oficial” destinado a legitimar al sistema. Por algo “PP” durante toda la Plandemia se dedicó a editar material crítico, y no a repicar la voz consagrada de la OMS o de la gobernanza mundial . Ojo: también mostrar lo que es el pensamiento hegemónico o el de cierto sector específico, puede ser igualmente necesario como aprendizaje de lo que no se quiere o de lo que se rechaza. No obstante jamás puede ser ni la línea editorial, ni el grueso de la info o de las opiniones que se vierten. Y sin duda que “PP”, accionando en esta dirección, ha aportado y aporta muchísimo para abrir cabezas y trazar nuevas formas de lucha hacia un MUNDO NUEVO (no solo mejor!). 

Justamente por todo lo dicho es que no entiendo porqué se empecina “PP” en continuar difundiendo opiniones e informaciones manejadas por Sres. de la calaña de A.P, cuando su postura ante las declaraciones de la “dupla F”, confirma indiscutiblemente su perfil de traidor. No es fuente de información confiable, por todo el manto de silencio (dentro y fuera de las FFAA) y complicidad, que rodea su caso.

Y como ya lo dijimos, sus opiniones como también las de Álvaro Alfonso, todas apuntan al mismo objetivo: desacreditar, desvalorizar lo que es Izquierda, lucha y Revolución.

En el artículo que sí me publicó “PP”, sobre LOS VIEJITOS, EL BATALLÓN 14 Y LA LIBERTAD DE PRENSA, culminaba con la pregunta: si resucitase el inolvidable, el icónico torturador Cte. de la OCOA- José “Nino” Gavazzo, y en un rapto provocador solicita incorporarse como colaborador permamente de “PP”: ¿ En aras de la “libertad de prensa”, lo admitirían? Después del no. 2449, en que es publicado Amodio y Jaume saboteado, me ha quedado claro que el concepto de “libertad de prensa” que maneja “PP”, no solo es diferente al de Jaume, sino que es al menos , confuso, ambiguo y contradictorio. Para finalizar, me intriga saber: ¿“PP” publicará este alegato que acabo de escribir?.Quisiera creer que sí, para no darle la razón a traidores como Amodio, que festejan con nuestras broncas, insolidaridades o incoherencias! 

¡SALUD POSTA PORTEÑA! ¡ARRIBA LOS QUE LUCHAN! 

Álvaro Jaume (Siempre Redomón)









domingo, 5 de enero de 2025

Non grato


 
 El Presidente uruguayo Luis Lacalle Pou recibió al delincuente requerido por la Justicia venezolana Guaidó 2.0, Edmundo González Urrutia. Una foto para la historia de la vergüenza de un gobierno que se va entre la corrupción y mala gestión.
 
  •  Las derechas del mundo están con Edmundo y contra Venezuela
  •  Quien se autoproclama Presidente de Venezuela, visita la Argentina de Milei y Uruguay de Luis Lacalle Pou!.
  • Países Gobernados por la derecha rancia.
 

El rostro oculto de Edmundo González
Por: Nadia Díaz
 Cuba debate

No se puede olvidar el papel nefasto que jugó Edmundo González Urrutia (candidato a la presidencia de Venezuela por la extrema derecha) en El Salvador, cuando era el segundo en la Embajada de Venezuela, junto al embajador Leopoldo Castillo, conocido como el Matacuras.

Esto sucedió  entre 1979 y 1985, como parte del Plan Cóndor en El Salvador y el proyecto contrainsurgente que impulsó el republicano Ronald Reagan contra el pueblo salvadoreño para impedir que las fuerzas revolucionarias avanzaran, ya que el factor que prolongó la guerra civil fue la intervención norteamericana. 

La misión del embajador Castillo y de Edmundo González fue ser agentes de muerte. En los documentos desclasificados de la CIA, en febrero de 2009, Castillo apareció mencionado como corresponsable de los servicios de inteligencia que coordinaron, financiaron y dieron la orden para la ejecución de la Operación Centauro, que consistió en una serie de acciones violentas del ejército salvadoreño y los “escuadrones de la muerte” para eliminar físicamente a las comunidades religiosas congregadas en torno a la búsqueda coherente a la teología de la liberación, de una solución pacífica y negociada de la guerra. 

En los años en que la embajada estuvo a cargo de Castillo y González, el ejército y los escuadrones dejaron un saldo de 13 194 civiles asesinados, entre ellos San Oscar Arnulfo Romero, cuatro monjas Maryknoll y los sacerdotes Rafael Palacios, Alirio Macias, Francisco Cosme,  Jesús Cáceres y Manuel Reyes. Y aunque ya no estaba en la función diplomático, aún se desempeñaba como asesor de estructuras de inteligencia (pentagonito), cuando fueron asesinados los seis jesuitas y las dos trabajadoras el 16 de noviembre de 1989.

Los crímenes respaldados por la gestión de Leopoldo Castillo y colaboradores como Edmundo González son considerados como “crímenes de lesa humanidad” y, por tanto, son imprescriptibles.

Llegará un día en que tendrán que rendir cuentas a la justicia española y salvadoreña por su participación en el exterminio de religiosas y religiosos y comunidades pacíficas que estuvieron al lado de la paz durante el conflicto bélico que azotó El Salvador. Las terribles secuelas de sus actos aún perviven.
 
 Visita de Edmundo González a Uruguay busca "desestabilizar" Venezuela
 
El Capítulo Uruguayo de la Internacional Antifascista rechazó este sábado la visita a Uruguay del opositor de la extrema derecha venezolana Edmundo González Urrutia, quien fuera candidato a las elecciones presidenciales de Venezuela el 28 de julio, y tiene previsto reunirse con el mandatario Luis Lacalle Pou.
Por medio de un comunicado, el ente denunció que González Urrutia desde 2015 ataca “la democracia e institucionalidad venezolanas, fomenta golpes de Estado, sanciones, invasión militar, violencia, desestabilización, migración y muerte”, bajo el velo de ser un presunto líder democrático.
Asimismo, el texto recuerda que González Urrutia ha sido denunciado por sus implicaciones en el asesinato y desaparición de sacerdotes salvadoreños durante la dictadura en ese país centroamericano, y en la actualidad, responde a los intereses imperialistas de Estados Unidos (EE.UU.).










sábado, 4 de enero de 2025

Procesado por torturas

Vestidos de verde


 
 Rogelio Garmendia: salvaje torturador, empresario millonario y herrerista


Rogelio Garmendia fue un reconocido torturador durante la dictadura y luego reconvertido al frente de una empresa que opera en Maldonado desde hace 30 años.


28 de diciembre de 2024 Caras&Caretas
Carlos Pelaez
 
 
 Durante 50 años Rogelio Garmendia logró ocultar públicamente su pasado como torturador. Después de la dictadura, y al amparo del herrerismo, logró desarrollar una de las empresas más importantes del país dedicada al tratamiento de residuos sólidos.
 
 En el año 2022 fue procesado por primera vez acusado de torturar a presos en el batallón 13 de Infantería. Y esta semana fue nuevamente procesado por ser partícipe de uno de los hechos más abyectos de la dictadura: la detención y tortura de un grupo de adolescentes en Treinta y Tres.
Garmendia nació en 1948 y en 1968 egresó de la Escuela Militar como integrante de la promoción Leonardo Olivera. Algunos de los más conocidos torturadores fueron sus compañeros de curso: Armando Méndez (abanderado), Jorge “Pajarito” Silveira, José Puigvert, Hebert Fígoli y Pedro Cardeillac, entre otros.
En 1972 era teniente y cumplía tareas en el batallón de Infantería 13 de la Avenida de las Instrucciones. Como tal, participó en la tortura de por lo menos 21 detenidos que entonces, aún en democracia, tenían militancia gremial, estudiantil, en grupos políticos legales y algunos en el MLN.
Todos lo reconocieron porque actuaba a cara descubierta. Era un hombre alto, de pelo morocho y rostro adusto.
La investigación, realizada durante unos 10 años por el fiscal de DDHH Ricardo Perciballe, que se basó no solo en estos testimonios, sino también en muchísima documentación obtenida en fuentes oficiales como las declaraciones de otros coindagados, militares presos, actas de detención y expedientes del Ministerio de Defensa, entre otros, determinó que solicitara el procesamiento con prisión de Garmendia por los delitos de privación de libertad reiterada y especialmente agravada, violencia privada y lesiones graves.
Según consta en el dictamen de la jueza Silvia Urioste, todos identificaron al entonces teniente Garmendia como uno de los militares que los sometieron a brutales torturas con picana eléctrica, submarino, estaqueo, abusos sexuales, golpes reiterados y plantones. Una detenida estaba embarazada y aún así fue puesta de plantón, golpeada cada vez que caía y manoseada. Un detenido sufrió perforación del tímpano y varias hemorragias.


El militar fue reconocido porque no solo operaba a cara descubierta, sino porque también participó en los operativos de detención.
La defensa del procesado aportó un dato con el que pretendía exculparlo. Según manifestó en la sede, “Garmendia no participaba de los interrogatorios porque la Fuerza no confiaba en él por apoyar en las elecciones la candidatura de Wilson Ferreira Aldunate, lo que determinó que fuera considerado un traidor al Ejército y sometido a sanciones”. Pero este dato olvida el contexto histórico, ya que en 1972 ni Wilson ni los wilsonistas eran perseguidos, como sí lo fueron a partir de junio de 1973. Es más, el entonces senador Ferreira Aldunate había votado la declaración de “estado de guerra interno”, que daba motivo a todas estas actuaciones militares.
A principios de diciembre del 2022, la jueza Urioste lo procesó con prisión, pero aceptó que fuera domiciliaria, ya que el imputado padecía una grave enfermedad.
En la edición del 11 de diciembre del 2022, Caras y Caretas difundió este procesamiento y más información sobre Rogelio Garmendia. Pero entonces la investigación fiscal sobre la detención de adolescentes en Treinta y Tres en abril de 1975 aún estaba en curso.


El horror en Treinta y Tres
El miércoles 30 de abril de 1975 el diario El País publicó un comunicado de prensa que el Comando General del Ejército había dado a conocer esa misma madrugada: “Marxismo: única meta de la destrucción moral” titulaba el periódico, que agregaba: “Descubren campamento: prostituían a más de 60 jóvenes”.
El comunicado de la Dictadura recordaba que desde la ilegalización de los “partidos políticos marxistas en 1973 existía una organización clandestina llamada Unión de Juventudes Comunistas (UJC), que pretendía nuclear a menores de edad para prepararlos política y funcionalmente a cumplir tareas que el marxismo internacional determina a nivel nacional”.
La información oficial explicaba que se había realizado la detención de 25 menores de edad en la ciudad de Treinta y Tres, a los cuales se les indicaba como militantes de la UJC, quienes —según “actas labradas”— habían convivido en un campamento en La Esmeralda, cerca de La Coronilla, Rocha.
El comunicado del Ejército agregaba que “más de 20 jóvenes de ambos sexos detenidos convivieron en tres cobertizos de tablas arrojadas por el mar y ramas, de reducidas dimensiones en completa promiscuidad, con cambios de parejas en hábitos sexuales que eran usuales. En tal ambiente, donde se han rebasado largamente las barreras, no sólo de la moral, sino también de la más elemental higiene sexual, no resulta extraño que cinco jovencitas, cuyas edades oscilan entre los 14 y 17 años, contrajeran enfermedades venéreas”.
Estos adolescentes no sólo fueron secuestrados por militares, además fueron salvajemente torturados; varias chicas fueron violentadas haciéndoles tacto vaginal, las acusaron de tener enfermedades venéreas y les inyectaron penicilina.
Casi unas niñas de entre 14 y 17 años vivieron décadas estigmatizadas en una sociedad conservadora como la treintaytresina. Reconstituir su vida fue una tarea dolorosa; muchas pudieron continuar sus estudios años después.
En un informe publicado el 14 de abril del 2004 en el diario La República, el periodista Roger Rodriguez entrevista a dos de las víctimas y, por primera vez, se hicieron públicos detalles de aquel suceso incalificable.
Liliana Pertuy, una de las víctimas, que entonces tenía 15 años, relató: “Aquel sábado 12 de abril de 1975, a eso de las dos de la tarde, yo iba para la casa de Mabel a estudiar. Llevaba abrazados mis libros y la túnica doblada, porque después teníamos que ir al liceo. Había caminado unas cinco cuadras desde mi casa por la calle Pantaleón Artigas, cuando veo venir un jeep del Ejército que se para en la bocacalle siguiente, que se llama Miguel Freire, cerrándome el paso. Quedé sorprendida y cuando miré a mis espaldas para ver qué pasaba, otro jeep hacía lo mismo detrás. Habían cerrado la cuadra y yo era la única que iba caminando.
Me preguntaron si era Liliana Pertuy, me agarraron de un brazo y me subieron al jeep. Fue un secuestro. Todo ocurrió frente a la casa de unos conocidos de mi familia que salieron afuera porque no entendían qué pasaba. De ahí me llevaron al cuartel, que está ubicado en la calle Ramón Ortiz, en plena ciudad, cerca de la estación de trenes”.
Pertuy recuerda que “tenía mucho miedo, obviamente, porque con 15 años o cualquier edad uno tiene miedo. Cuando llegué pensaba que era la única. Me dije que no iba a pasar nada, pero al ratito siento que abren el portón y gritan ‘¡Al rojo once! ¡Al rojo once!’. Yo no entendía nada. Me llevan a una pieza, me sacan todas mis cosas, quedo con lo puesto, me encapuchan y me ponen en otra pieza donde llego a ver en un sillón a la madre de Mabel, y en una esquina a Carmen, la hermana de mi amiga. No logro ver a quien está en la otra esquina. Me pusieron en la esquina vacía. Ahí comprendí que no era yo sola. No podíamos hablar entre nosotras, pero cada poco rato volvíamos a oír el portón y el grito, por lo que presumimos que seríamos muchos.
Al rato nos sacaron al patio y ahí nos dejaron toda la noche, con las piernas separadas y extendidas, los brazos cruzados detrás de la nuca y golpes si te movías, si se te caían los brazos o si, porque no aguantabas más, te caías. Esa noche éramos un montón. Todos chiquilines. Empecé a reconocer voces y llantos, porque muchos empezaron a llorar y a gritar por sus madres. A la mañana siguiente, cuando ya llevábamos unas 18 horas de plantón, me caí, y supongo que me desmayé, no recuerdo, pero para darme agua me levantaron un poco la capucha y pude ver que el patio estaba lleno de gente”.
Agrega que “estuvimos en la tortura… No tuvimos ningún trato especial por ser menores. El tratamiento clásico: plantón, palizas, golpes fuertes en la cabeza, con las palmas de la mano en las orejas, lo que llamaban ‘soplamocos’, ‘submarino’, y a algunos hasta les dieron picana. Después, la tortura psicológica en forma permanente”.
Liliana recordó que “Rogelio Garmendia fue como tres veces a mi casa a buscar una dirección, creía que la tenía en una agenda o algo así. O solo por saña allanaban a cada rato. Entonces mamá decidió no ordenar más, estaba destruida, le habían llevado a sus hijas adolescentes. Uno de los oficiales la rezongó porque no había limpiado; ella le gritó, él se la llevó y estuvo detenida toda una noche de plantón con un cartel que decía ‘Madre de las Pertuy’”.
Cora, la madre de Liliana, tiene hoy 92 años, pero recuerda todos los detalles con precisión.
Esto ocurrió entre el 12 y el 17 de abril de 1975. Pero el 19 fue “espantoso”. “Treinta y Tres se llama así por los Treinta y Tres Orientales, su plaza principal se llama 19 de Abril. Todas las calles de la ciudad llevan el nombre de uno de los libertadores. Eso hace que allí el desfile del 19 de abril sea algo muy importante, y más en plena dictadura”, dijo Liliana.
“A ese desfile llegó el general Gregorio Álvarez, que entonces era el comandante de la División de Ejército IV. El jefe del cuartel, el Batallón 10º de Infantería, se llamaba Juan Cruz, sabemos que falleció, y el responsable del operativo nuestro era Juan Luis Alvez, que entonces era capitán. Después de aquel desfile, vino la pesadilla.
Fue horrible. Nos sacaron y nos hicieron picana, submarino, plantón, golpes, todo lo que puedas imaginar. Todo lo hicieron para darle el gusto al Goyo Álvarez y al torturador Pedro Buzó (N de red. Otros dos procesados esta semana). Este era un teniente profesionalizado en la tortura. Al punto que volvíamos de la tortura destrozados y hasta con verdaderos ataques de histeria por la saña del trato. Para nosotros el nombre de Pedro Buzó simboliza el terror”, recuerda otra de las víctimas.
“¿Les preguntaban algo especial?”, inquirió Roger Rodríguez.
Liliana contesta: “Ellos ya sabían todo. Ese es el tema. Nosotros caemos porque hay una lista. Nos detuvieron a todos entre el 12 y el 13 de abril. En aquella época uno lo veía de otra manera. Hoy lo miro como madre de un adolescente y me doy cuenta de lo brutal que fue aquello. Nos torturaron por el solo hecho de torturarnos, porque ellos ya tenían toda la información (se angustia y sus ojos brillan de lágrimas). ¿Te das cuenta?”.
Liliana relató al colega Rodríguez que “un día de esos nos llevaron al médico. Estaban los doctores Hugo Díaz Sagrelo y José Cúneo. Cuando me llegó el turno, me hicieron poner la capucha y pregunté ‘¿a dónde nos están llevando?’. ‘No te preocupes’, me contestaron, ‘te van a hacer una pequeña intervención. A las otras ya se la hicieron’.
Me llevaron a la enfermería. Allí estaban los dos médicos con guantes. Nos hicieron un tacto vaginal. Por eso nos iban dejando allí paradas, después de hacernos eso, para que no transmitiéramos lo que nos estaban haciendo… Nosotras no entendíamos por qué nos hacían eso. Lo supimos al otro día, cuando comenzaron a darnos inyecciones de penicilina. Nos las daban en medio de la barraca, delante de la tropa”.
Otra de las víctimas dijo que “de ese modo pudieron argumentar que teníamos enfermedades venéreas. Como la peligrosidad nuestra ya había dejado de existir desde el punto de vista político, nos convirtieron en un grupo de depravados… Después nos enteramos de lo que habían difundido afuera. Nosotros adentro no sabíamos lo que estaba pasando”.
El pasado lunes, la jueza María Eugenia Mier, y a solicitud del fiscal Perciballe, procesó con prisión a los exmilitares Rogelio Garmendia, Pedro Buzó y José María Lete, todos participantes de los hechos reseñados.
Liliana Pertuy se define hoy como “una militante por la memoria”. “Durante años vi al Goyo Álvarez en la televisión o en la calle y me sublevaba. Él fue el responsable de todo lo que nos ocurrió. Él pudo decir ‘basta, no se tortura más’, y no lo hizo. Eso es lo que quiero que se sepa: que Gregorio Álvarez fue un torturador de niños”.


Garmendia, el empresario de la basura
Rogelio Garmendia tiene otra faceta más conocida en el mundo político y empresarial. Ahora es un hombre ligado al herrerismo y a fines de los 80 fue el fundador de la empresa Ducelit S.A., propietaria de Aborgama, hoy la mayor empresa de recolección de residuos y tratamiento de residuos sólidos y hospitalarios de nuestro país.
A principios de los 90 la disposición final de residuos, si bien era un problema sobre todo para quienes vivían cerca de los muladares, no tenía la percepción de riesgo ambiental de hoy en día. Fue durante la presidencia de Luis Lacalle Herrera cuando se empezó a ver a la basura como un negocio.
Maldonado fue la avanzada. La primera acción de Lacalle Herrera apenas asumió en 1990 fue concurrir a este departamento para clausurar el muladar municipal, que entonces estaba ubicado al fondo de Maldonado Nuevo, populoso barrio de trabajadores, exactamente sobre el arroyo Maldonado. Pero como no se había previsto un lugar alternativo, la basura domiciliaria comenzó a ser depositada en una cantera en desuso ubicada en Punta Ballena. Los vecinos del lugar organizaron protestas callejeras y a los pocos días los residuos empezaron a ser trasladados a su actual ubicación cercana a la cárcel de Las Rosas.
Al mismo tiempo, el entonces intendente de Maldonado, Domingo Burgueño, decidió privatizar la recolección que entonces estaba a cargo de la Intendencia. El proceso fue largo, complejo e irregular. Entre otras cosas porque el TCR anuló la licitación convocada por Burgueño “por no respetar la igualdad de los oferentes”, pero éste decidió esconder tres años a la Junta Departamental la resolución del organismo de contralor.
Al mismo momento, y de la mano del intendente, apareció la empresa Aborgama (Ducelit S.A.) proponiendo un proyecto de tratamiento de los residuos sólidos, consistente en la construcción de piscinas de enormes dimensiones, impermeabilizadas para evitar que los lixiviados contaminaran las napas freáticas. Y también la generación de energía eléctrica a partir de biogás.
Hace unos 30 años que Aborgama se encarga de esa tarea en Maldonado y desde el 2004 produce energía eléctrica por biogás que abastece a unos 2.000 hogares.
Según la última licitación convocada en el 2018, Aborgama, la única empresa que se presentó, cobra unos 2.000.000 de dólares al año solo por tratar las aproximadamente 90.000 toneladas de basura que se generaban en Maldonado capital, Punta del Este, zona costera al este y San Carlos.


La dueña de un monopolio
Con su primera experiencia consolidada, Aborgama extendió sus prestaciones a Montevideo, Canelones y varios ministerios, ocupándose además del tratamiento de los residuos hospitalarios.
En varias notas publicadas por Caras y Caretas durante los años 2005 y 2006 se denunció a Aborgama como “una empresa con posición dominante en el mercado que, aprovechando resoluciones de la Intendencia de Montevideo, que la favorecían, impedía el acceso de posibles competidores”. Exactamente el mismo procedimiento empleado antes en Maldonado.
La empresa ya no solo se dedicaba al tratamiento de residuos, sino, además, a la recolección, y, como tal, tenía importantes contratos en la capital del país y en Canelones.
En febrero del 2015 La Diaria informó que entonces eran tres las empresas que manejaban más del 80 % del negocio de residuos sanitarios contaminados, valuado en unos diez millones de dólares al año. Fueron demandadas administrativa y judicialmente por ejercer un monopolio de hecho y competir deslealmente con la cuarta en discordia, Distiklos-Ecotecno, que asegura que le obstaculizan el acceso al mercado. Según el Tribunal de Cuentas de la República (TCR), la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) mantiene contratos ilegales con las empresas denunciadas al menos desde 2008. La clausura de la planta a una de ellas por parte de la Intendencia de Montevideo (IM) confirma que se embolsó millones de dólares por servicios que nunca realizó.


 

...militar retirado Rogelio Garmendia, imputándole los delitos de privación de libertad, violencia privada y lesiones graves. En su respaldo, entre otras consideraciones, la jueza invocó la sentencia de la Corte Interamericana en el caso Gelman. Dice la resolución:…

“… se está en presencia de cosa juzgada internacional, en razón de lo cual el Estado está obligado a cumplir y aplicar la sentencia”

Los delitos imputados son crímenes de lesa humanidad imprescriptibles tal como lo estableció el Tribunal de Apelaciones en lo Penal de 1er. Turno. Dice la resolución de la jueza:

“se trataba de delitos de lesa humanidad y, por ende, imprescriptibles, según reconocía la costumbre internacional -aún con anterioridad a la incorporación de la convención al derecho interno-, por lo que, los agentes del Estado que actuaron en los años 70...

...debieron tener claro el panorama de cuáles eran las reglas de juego en el momento en que perpetraron los delitos.”

La resolución completa puede leerse acá observatorioluzibarburu.org/media/uploads/ 

 

 

    

viernes, 3 de enero de 2025

La gran estafa


 
 
 LOS “PEORES” 5 AÑOS Y LA GRAN MENTIRA DEL DÉFICIT FISCAL
 
  Crónicas del Este 02 enero 2025
  Fernando Gil
 
 


Se termina el turno para los multicolores y quedan al descubierto el cúmulo de promesas incumplidas junto a una gran mentira como la del déficit fiscal heredado de las gestiones frenteamplistas. Al caudal de escándalos que acumuló la administración de Lacalle Pou, se le debe sumar esa gran estafa hecha a todos los uruguayos en tiempos de campaña. Se van del gobierno dejando un tendal de deudas públicas que incrementaron nuestra deuda externa y el peso que tiene respecto al PIB. Dejan un déficit fiscal mayor al que recibieron y tanto demonizaron. Por suerte –y porque así lo decidió el pueblo uruguayo- se van los gestores de los peores cinco años de nuestras vidas…



Con el equipo ministerial definido, Yamandú y Carolina se aprestan a definir las primeras medidas de gobierno con cierto rezago producto de la desidia o poco apego al laburo de los que abandonan el gobierno. A pesar de todo, el gobierno electo sigue a paso firme su preparación para asumir, el próximo 1º de marzo, las responsabilidades de encaminar el rumbo hacia un ciclo progresista que restituya todo lo perdido en este lustro.


A pesar de algunas voces amigas que reclaman escarbar hasta el hueso sobre los despilfarros coalicionistas, el tiempo irá marcando el rumbo sin desviarnos del objetivo principal de hacer el mejor gobierno, de manera que no vuelvan más. Eso, sin perjuicio de denunciar lo que haya que denunciar, pero sin que sea el principal objetivo de un equipo que está con las manos prontas para trabajar en beneficio de las grandes mayorías.


Esa es la principal razón que debe impulsar una gestión que no haga de la misma una causa mediática donde en los titulares se resuman todos los contenidos, sino todo lo contrario. Hay que avanzar en hacer una verdadera y genuina tarea de gobierno que cubra las necesidades de la gente que depositó su confianza en el Frente Amplio.


Y como no somos iguales, gestionando se demostrará la gran diferencia entre una administración y otra. Una que no apele al marketing como estrategia principal sino como instrumento para informar lo hecho y con la gente como protagonista. Por ello es que las designaciones de Martín Lees e Iliana Da Silva para dirigir la Secretaría de Comunicación en Presidencia, es una muy buena señal y todo un desafío.


La gran estafa
Los uruguayos nos sentimos estafados al pasar raya a una gestión que llegó abonando discursos plagados de promesas que no cumplieron. Una de las principales y más difundidas promesas fue la de bajar el déficit fiscal, demonizado por demás durante la campaña electoral que los llevó al gobierno. Hoy, con los datos a la vista queda claro que mintieron en cuanto a su relevancia y, lo que es aún peor, lo dejan incrementado en cifras alarmantes. Un déficit de las cuentas públicas que no responde a incrementos en gastos sociales sino todo lo contrario, ya que dejan al país con indicadores escandalosos como el incremento de la pobreza infantil que suma -al deterioro financiero- un déficit social mucho más preocupante que urge atender.


Escuchar a la ministra Arbeleche relativizar las cifras del déficit que deja esta administración es de una hipocresía tal que abruma y escandaliza por cuanto fueron los mismos que demonizaron las cifras de la administración frenteamplista con el compromiso –incumplido- de bajarlo durante su gestión. No solo no lo bajaron, sino que lo dejan peor de lo que lo recibieron con el agravante del deterioro social asociado a dicha cifra.
Para que se entienda bien, el déficit fiscal de las administraciones frenteamplistas tuvo como una de sus razones fundamentales el gasto social que implicaba aumentar los egresos para volcarlo en partidas presupuestales que dieran alivio a los sectores más críticos. Ese esfuerzo presupuestal tuvo su rédito en los indicadores que dieron la razón a esas decisiones políticas de incremento financiero. Un costo que el país asumía para dar alivio y mejoras a los sectores más vulnerables evitando que cayeran a niveles de los cuales, luego, sería difícil recuperarlos.

El gobierno tuvo que aumentar el tope de deuda

No será necesario un ajuste fiscal y no hubo mayor gasto por ser año electoral, aseguró la ministra economía Arbeleche, ante la información que el gobierno tuvo que aumentar el tope de deuda, porque hubo menor recaudación y la inflación bajó más rápido de lo que se preveía.


Este gobierno, por razones fundamentalmente ideológicas, apostó a beneficiar a los sectores más pudientes de la sociedad uruguaya, esos que el presidente Lacalle Pou denominó “los malla oro”. Fundado en que una vez mejorados esos sectores serían los motores de la reactivación económica. En otras palabras, apostó al derrame tan promocionado de los gobiernos neoliberales, ese que nunca llegó.


Hablar de números del déficit fiscal como la gran estafa, seguramente es hacerle precio a un gobierno que mintió en muchas otras áreas. Por ejemplo, en las cifras de los delitos, porque dejará el peor récord de homicidios en un quinquenio, contando –a favor- con casi dos años de pandemia. Un gobierno que tuvo instalada una asociación para delinquir en el piso 4º de la Torre Ejecutiva, el que le dio un pasaporte a “un narco peligroso y pesado”; el que tuvo a ministros mintiéndole al Parlamento; el que regaló el principal negocio del puerto de Montevideo a una empresa transnacional belga por 12 períodos de gobierno, a cambio de nada. El que deprimió controles en ruta, haciendo lo propio en materia de seguridad pública y vial; el que nos convirtió –en poco tiempo- en un país de acopio de la droga que llega a Europa y que nos tiene como uno de los principales puntos de salida. El mismo que hizo de la salud un gran negocio, regalando una mutualista emblemática como Casa de Galicia a los amigos; el que recortó recursos al punto de afectar la entrega de medicamentos de primera necesidad a lo largo y ancho del país; el que deprimió la atención pública de la salud en beneficio de la privada, en un inexplicable retroceso a lo avanzado con los gobiernos frenteamplistas.


El pueblo fue el encargado de poner las cosas en su lugar y restituir la confianza en la fuerza política que lo supo tener como principal objetivo.


Se termina el tiempo de las mentiras y –también- el de las ruedas de prensa amigables, seguramente, pero serán tiempos de gestión y de trabajo. Tiempos donde deberán hablar los hechos y donde la gente tendrá su lugar para construir juntos la esperanza depositada en las urnas.


Se terminó este gobierno, por suerte y por todos nosotros, le llegó el final.


Como decía en la escena final Miseria, protagonista de la obra teatral de Mercedes Rein y Jorge Curi, “El herrero y la muerte” – “no hay mal que dure 100 años, ni cuerpo (electoral) que lo resista”.