domingo, 6 de mayo de 2012

No pegan un solo martillazo en el clavo

Escuelita de Villa García (foto: http://www.villagarcia.com.uy/)

  Marinez Matonte: Hijas se oponen a que se nombre un liceo con su nombre.
Montevideo, 2 de mayo 2012
Sras/Srs Senadores/as
Sras/Srs Diputados/as
En vista del próximo tratamiento de una ley por la cual se designaría el Liceo 52, sito en el Km. 21 de Camino Maldonado, con el nombre del  Maestro José Pedro Martínez Matonte, nosotras las dos únicas hijas de José Pedro entendemos necesario informarles nuestro rechazo y completa oposición a esa designación.
El Maestro José Pedro Martínez Matonte nombrado Director inauguró en 1952 el nuevo local de la Escuela Primaria 157, Km. 21 del Camino Maldonado, Villa García. Durante los primeros años en la dirección contó con el apoyo y el consejo del Maestro Julio Castro, Inspector Departamental en esa época y amigo y compañero de toda la vida.
Para mejor cumplir su función de Maestro Director, nuestro padre, José Pedro Martínez Matonte residía junto con la familia en la casa-habitación que le correspondía, anexa al local escolar.
Dentro del local escolar “formal” o desde nuestra casa atendía al barrio, de puertas abiertas y disponible las 24 horas, de lunes a lunes, durante todo el año.
Desde 1952 y hasta ser detenido y encarcelado por la dictadura en 1975, José Pedro ideó y desarrolló con la participación del cuerpo docente y la comunidad, una magnifica obra pedagógica y social abierta al barrio.
La institución que debería, en todo caso, llevar su nombre es la Escuela 157, no el Liceo 52 que nada tiene que ver con su vida, su obra, sus ideales, su esfuerzo y su concepción de lo que debe ser la enseñanza secundaria.
En una entrevista realizada al Maestro, dos meses antes de su muerte, por Graciela Salsamendi, preguntado sobre su relación con el Liceo 52, José Pedro decía:
"Con ese Liceo yo no tengo nada que ver, nosotros fundamos otro liceo, un Liceo Popular que funcionó en la Escuela, después Secundaria lo oficializó y la dictadura se lo robó a la Unidad Educacional Cooperaria cuando nos destruyó." 
"Ese liceo se lo robó la dictadura al proyecto de Villa García (UEC) y para mi es solo un liceo más, no tiene nada que ver con nuestro proyecto ni conmigo".
Para ser más claras: conservamos decenas de cartas, artículos de prensa y grabaciones de audio donde Martínez Matonte expresa además que “los homenajes se hacen en vida”.
La riquísima y fermental experiencia pedagógica de Villa García no es materia de estudio en la formación de docentes y fuera de iniciativas de pocos docentes y algunos estudiantes nada se ha hecho para rescatar aquel “hacer” y mucho menos para aplicarlo. 
Más aun, el Maestro Martínez Matonte enfrentó a las autoridades de la Educación y a los gobiernos de turno poniendo el pecho y su carrera en juego cada vez que implementó cambios sustanciales en el funcionamiento de la Escuela, en acuerdo y respaldado por la comunidad toda.
Y nunca aceptó la idea de que “acuerdos político partidarios” u “organismos internacionales de crédito” impusieran “proyectos pedagógicos” y gobernaran la educación.
 En vida él nunca recibió ningún “homenaje” o “reconocimiento” por parte de las instituciones del Estado, ni siquiera a la salida de la dictadura.
Por el contrario, jubilado al “haber excedido los 36 años de trabajo en la docencia” el BPS le pagó hasta el día de su muerte una jubilación correspondiente a  29 años de trabajo, condenándolo a la pobreza desde 1987 hasta su muerte en noviembre de 1990.
Para terminar, de la misma manera que al ser restituido por el primer gobierno democrático José Pedro se negó terminantemente a aceptar cualquier otro cargo de los tantos que le ofrecieron (dirección de escuela en el centro de Montevideo, cargo de Inspector... etc.) y se mantuvo firme hasta recuperar la dirección de la Escuela 157, nosotras nos negamos tajantemente a que el Liceo 52 o cualquier otro centro educativo que no sea la Escuela 157 lleve su nombre. 
El Maestro José Pedro Martínez Matonte le dedicó lo mejor de su vida a la Escuela 157, cada ladrillo, cada árbol, cada teja del techo, cada bloque de los salones tiene el recuerdo de sus manos y su sudor.
En la entrevista grabada por Graciela Salsamendi, José Pedro expresa claramente su desprecio por este tipo de procederes como el que hoy se pretende aplicar a su memoria poniendo su nombre a una institución desvinculada de su hacer profesional y personal.
En vida José Pedro calificaba esa metodología con las siguientes palabras “Ese manoseo de la vida ajena, eso de hacer hablar a los muertos, ese mamarracho...”
En vida Martínez Matonte escupía sobre quienes se arrogaban el derecho de usar a las personas y su memoria después de muertos.
Fieles a la memoria de nuestro padre, fieles a sus palabras, sus deseos y a la coherencia de su pensamiento y su vida, advertimos a los Srs/Sras Legisladoras/es  que no vamos a quedarnos calladas ante este sucio manoseo del nombre y la memoria de papá. 
En vida se lo prometimos y vamos a cumplir, no les quepa la menor duda.
 Para aquellos que no lo conocieron, va un poco de historia:
 Del examen de las condiciones de vida de alumnos y familias de Villa García, devino un desarrollo dinámico y creciente, donde la Escuela 157 pasó por etapas que se adecuaron a la comunidad, convirtiendo una escuela “normal y ordinaria”  en una  revolucionaria e integradora Escuela-Comunidad.
 Pocos años después con la puesta en práctica de la Unidad Educacional Cooperaria -UEC- la Escuela 157 se convierte en una Escuela completamente original, no solo en el país sino también en el continente . 
A lo largo de esos 23 años se multiplicó la matrícula de alumnos. Por iniciativa suya y de la comunidad educativa y barrial se crearon servicios a la comunidad dentro del propio local escolar:
 - Doble horario -semi-internado-, comedor escolar con cocina propia, abastecido casi totalmente por la chacra de la Escuela.
- Construcción con medios propios de seis nuevas aulas, (410 mts2), un taller (40 mts2), una sala de administración (50 mts2) y una casa de quintero (45 mts2). Desde la fabricación de los bloques hasta levantar paredes, poner pisos y techos todo obra de la propia comunidad escolar, integrantes de UTU, extensión universitaria a través de profesores y estudiantes de arquitectura.
- Atención primaria de salud general y bucal con policlínica de medicina general, pediatría, vacunación, seguimiento de embarazo, planificación familiar y policlínica odontológica. 
 - Extensión agraria, cría de cerdos, lechería, cultivo y explotación de una chacra diversificada que ocupó más de 4hectáreas linderas al local escolar.
 - Servicio Social universitario, con asistencia jurídica a los vecinos, asistencia técnica agrícola, veterinaria y de cría de animales.
 - Talleres de Artesanía, con producción de cerámica, pequeños muebles,  y utensilios en madera, trabajo en cuero, confección de ropas y tejidos.
 - Recreación a todos los niveles, gimnasia, juegos y deportes en general y abiertos al barrio.
 - Liceo popular habilitado (1966 a 1969) con cursos de 1ero a 4to año, oficializado en 1971, inicio de cursos medios en convenio con UTU que no se completaron al ser destruida la experiencia en 1975 por la intervención de la dictadura.
 Esto y una larga lista de profundas reformas en el proyecto pedagógico cambiaron radicalmente la "forma" y los "contenidos" de la enseñanza, haciendo de la Escuela 157 una experiencia riquísima y única en el país de la que el Maestro Martínez Matonte fue inspirador y protagonista.
 Saludamos a ustedes y quedamos a su disposición por más información.
Silvia Martínez del Río  y Marisa Luna Martínez del Río
Tel. Silvia 55 21 25 07 62 43 (Brasil) y 598 29 00 53 04 (Uruguay)
Tel. Marisa 598 24 80 47 79 (Uruguay)
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