Por Marcos Joel (FB)
¿Quién asesora a Orsi?
Claramente, no es alguien que exprese ni represente al Frente Amplio como proyecto histórico y político. Él mismo se encargó de marcar esa distancia cuando afirmó, con una liviandad preocupante, que la fuerza política es una cosa y el gobierno es otra. Esa frase no es inocente, es una declaración que desideologíza. Es la renuncia explícita a una identidad política, a un programa colectivo y a una responsabilidad histórica frente al pueblo que lo votó.
La confirmación de esa deriva llegó cuando reivindicó la noción de “alternancia”, una palabra presentada como virtud democrática pero que, en contextos de dependencia estructural, no es más que un eufemismo para justificar el continuismo del modelo, el recambio de administradores del mismo orden injusto y la claudicación de cualquier horizonte transformador. La alternancia, sin contenido popular ni soberano, es apenas la coartada elegante de la derrota.
Orsi se expresa siempre desde la ambigüedad calculada, desde la tibieza discursiva, desde una prudencia que no es responsabilidad sino miedo. No habla como un estadista ni actúa como conductor político. Se comporta como una figura funcional a intereses que nada tienen que ver con la ampliación de la soberanía nacional, sino con su reducción sistemática. No hay en su discurso una sola definición clara que confronte el poder real, ni una sola toma de posición que incomode a los centros de dominación.
Lo más grave no es solo lo que dice, sino lo que calla. Es incapaz de señalar cuál es la verdadera dictadura contemporánea,
la que expulsa inmigrantes y criminaliza la pobreza,
la que invade países soberanos,
la que secuestra y persigue dirigentes políticos,
la que asesina a su propia población,
la que desconoce deliberadamente el derecho internacional para invadir, matar y saquear.
Ese silencio no es diplomacia. Es sumisión. No es moderación. Es complicidad activa.
Entonces la pregunta se vuelve inevitable,
¿Quién te puso ahí, Orsi?
¿La voluntad popular o los intereses que siempre operan en las sombras?
¿Por qué esa cobardía permanente?
¿Por qué ese servilismo obsceno frente al poder imperial?
Y si existe algún tipo de presión, si hay amenazas o condicionamientos, al menos deberías tener la dignidad de guardar silencio. Tal vez alguien podría perdonar la torpeza comunicacional, aunque eso ya es inadmisible en quien pretende conducir un país. Lo que jamás se perdona es la entrega consciente, la traición disfrazada de pragmatismo, la claudicación presentada como sensatez.
Porque la historia no absuelve a los tibios.
La historia no recuerda a los ambiguos.
La historia condena a los entreguistas.
Y cuando los pueblos despiertan, no piden explicaciones, pasan factura.
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El canciller venezolano afirmó que el presidente Orsi “carece de autoridad sobre la vida política de la República Bolivariana de Venezuela”: “Invitamos al presidente Orsi a ocuparse de los asuntos de Uruguay"


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ResponderEliminarLas tres ciudades-estado que gobiernan este mundo
ResponderEliminar1. El Vaticano (ideológico)
2. Londres (financiero)
3. Washington D. C. (militar)
Quien haya profundizado desde el Golpe de Estado Mundial que significó el confinamiento plandémico, lo sabe
Esta bueno el aporte y es muy clarificador. Agregamos que esto no es frenteamplismo del 1971, sino progresismo desde el 2004, porque es ahí que se enmascaran los objetivos de los cambios revolucionarios, con los "parches", "remiendos" y "zurcidos" del capitalismo explotador, por lo que produjo el "viraje" ideológico a partir del segundo gobierno FA (Mujiquista) dónde se impone arteramente al CAPITALISMO BUENO y se implementa una "democracia fallida" de los "Fake News" que llevó adelante el MPP, la que va imponiendo la tríada de los Ministros de Economía, el de Relaciones Internacionales y el Presidente Orsi, comprobada por lo que sucede a diario, es bien claro que ellos defienden el sistema capitalista explotador, depredador, contaminador de todas formas, sin titubear. Es claro que señalar al Presidente Nicolás Maduro como dictador, no es más que olvidarse de los intereses de las clases, y traicionar, a: las y los trabajadores, los pobres, los muy pobres, y los "sin nada", tanto Venezolanos, como Uruguayos. Orsi es un gran canalla ideológico/político que deberá -en su momento-, tener que recular en chancletas, por lo que tenemos que levantar "las miras" desde ahora para construir la herramienta nueva revolucionaria que se trace como principal objetivo estratégico asumir EL PODER para construir un país Libertario Artiguista que construya felicidad y bienestar para las y los más. ¡¡¡VIVA EL PRESIDENTE MADURO Y SU COMPAÑERA!!!
ResponderEliminar¿Libertario Artiguista, dice? y después agrega ¡VIVA EL PRESIDENTE MADURO Y SU COMPAÑERA!... ¡Qué Mambo que tiene!
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