Para evitar los recurrentes abusos sexuales efectuados por sacerdotes católicos, especialmente contra niños, se debe someter a la “castración química” a los potenciales violadores.
Esa castración química debe ser obligatoria o voluntaria
Es hora de que la Iglesia considere la eliminación del celibato, ya que sólo sirve para generar un ambiente favorable para las prácticas sexuales aberrantes, pero si esa opción continúa siendo rechazada, debemos ayudarles entonces a evitar sus impulsos sexuales.
