jueves, 26 de abril de 2018

"Los torturadores siguen estando entre nosotros"




24 abril 2018
Por César Bianchi@ChechobianchiFotos: Juan Manuel López

Da la impresión de que le cuesta sentirse jubilada. Por eso, a sus 73 años, la exfiscal y expresidenta de la Institución Nacional de Derechos Humanos, Mirtha Guianze, acude diariamente a Twitter para expresarse desembozadamente sobre temas políticos y jurídicos, especialmente vinculados al tema que la desvela: la memoria y la justicia respecto al pasado reciente, y los derechos humanos violados antes y ahora en cárceles, psiquiátricos o centros para menores.
Nos recibió una mañana en su casa de Las Piedras, en una pieza atestada de libros -ensayos jurídicos, de historia y también novelas-  para hablar de qué la indigna y la empuja a tuitear, de su sentimiento frentista ("con críticas"), de su respuesta al Centro Militar, a Pablo Mieres y Franklin Rodríguez, y a Julio María Sanguinetti, quien asegura la vetó en 1996 para llegar a una fiscalía utilizando la información recogida por el espionaje militar en democracia.
Guianze también narró su participación -hace tres semanas- en casos judiciales sobre el Plan Cóndor que la llevó a Roma para brindar testimonio, y contó por qué cree que en Uruguay se ha trivializado el concepto de terrorismo de Estado.
Charla con una mujer de convicciones profundas, ya despojada de inhibiciones constitucionales que le impedían pronunciarse sobre temas político partidarios.



-¿Extraña su actividad como fiscal y en el Instituto Nacional de Derechos Humanos? 
-En realidad desde 2012 que dejé de serlo, por lo que ya me había acostumbrado a otras cosas, pero igual estaba con el mecanismo de prevención de la tortura y andábamos visitando lugares... Ahora, justamente, el equipo que yo tenía visitó el Tribal y otros lugares del Inau, porque no sólo nos limitábamos a visitar cárceles y centros psiquiátricos, sino que se visitaron también centros de protección de niños. No había ningún organismo del Estado que hiciera ese tipo de vigilancia, de visitas no anunciadas, que es lo que nosotros hacíamos.
-El tema del encierro le preocupa mucho.
-Sí, me preocupa. Acá el nivel de encierro es muy alto. En las excolonias psiquiátricas, que ya no se llaman colonias, se llaman Ceremos (Centro de Rehabilitación Médico Ocupacional y Sicosocial),  donde no hay hacinamiento, pero sí hay personas que están institucionalizadas de toda su vida, y no ha habido una respuesta de la sociedad respecto a los niños, en cuanto a posibilidades de familia amiga, para que los niños no permanezcan todo el tiempo encerrados o en un hogar del Inau, sino que vayan a una casa. Ese ha sido un plan, pero todavía no hay respuesta de la sociedad. 
-En marzo dijo en entrevista con el portal Ecos que el mayor problema que tiene Uruguay es la marginalización en algunos sectores de la sociedad. ¿A qué se refirió? 
-Me refiero a que uno ve un corte, que son generaciones y generaciones que se han criado en lo que antes llamábamos cantegriles, que son asentamientos. Es como una cultura marginal, y nosotros muchas veces no la vemos. Yo la veía a través de mi trabajo, pero como una separación de la sociedad. Eso es muy difícil porque es un tema cultural... Y no es de ahora, porque yo recuerdo que siendo fiscal, un comisario inspector me dijo: "Ya estamos en tres generaciones de cantegriles". Estoy hablando de fines de los 90 y ya estábamos hablando de eso. Es una cuestión difícil de atacar. Claro que hay muchas instituciones que sirven como la educación, las escuelas de tiempo completo, los centros Caif, pero también hay un corte... hay gente que desprecia a ese tipo de gente, incluso con calificativos como "planchas" o "pichis", que es más viejo. Va cambiando el lenguaje, pero hay gente que lo usa como despectivo contra ellos.
-Hace un par de semanas viajó a Italia para estar presente en la apelación del juicio contra el Plan Cóndor. Miguel Ángel Toma, representando a Presidencia de la República, participó en Roma de  la primera audiencia de apelación del juicio contra el fallo en primera instancia del 17 de enero de  2017. ¿Usted vio con buenos ojos el cambio de abogados en Uruguay, en procura de condenar al exmilitar Jorge Tróccoli, declarado en rebeldía y residente en Italia?
-Sí, lo vi con buenos ojos. Yo había ido a declarar por otro juicio y me quedé para asistir a ese. Estuve hablando con varios abogados, incluso con el de Uruguay, Andrés Speranzoni, que ya había participado en el juicio defendiendo a civiles, a otras víctimas del Plan Cóndor, uruguayas y chilenas. Han formado con otros abogados todo un equipo de trabajo, una decisión que me pareció muy acertada porque hay mucha prueba que hay que sistematizarla, son problemas de corte técnico-jurídico. Me pareció que lo estaban encarando bien. La fiscal que estuvo en el juicio, Tiziana Cuggini, es la que va a secundar ese juicio con el juez titular en Apelaciones. Con el caso de Tróccoli se estaba revisando toda la prueba, que es muchísima. Incluso apareció un documento argentino que vincula la Esma con el Fusna.
-¿Qué esperanzas tiene respecto a este juicio?
-Yo soy optimista. Es un caso muy especial el de Tróccoli, porque es el único que está en Italia, a donde él se fugó. Y de los demás imputados, muchos están presos en su país de origen, como los que están acá, o los bolivianos o chilenos. Pero el que está libre y en Italia es Tróccoli.

-¿Quién fue Jorge Tróccoli en los setenta?
-Tróccoli era el oficial de Inteligencia S2 del Fusna, en la época en que desaparecieron muchos uruguayos en Argentina, algunos de los cuales fueron trasladados acá (hay indicios) y otros pueden haber muerto en los vuelos de la muerte desde Argentina. Él actuó en Uruguay, al principio, después se fue. Iba y venía. Después quedó (Juan Carlos) Larcebau en su lugar, pero él estaba revistando en la Esma. Tenemos documentos que lo indican revistando ahí en esos años, desde fines del 77 a enero del 78 estuvo acá. Viajó a Argentina antes de la Navidad del 77 y ahí se produjo toda una cadena de  detenciones de uruguayos, volvió acá en el 78 y después salió -según él en uso de una beca para la base de la marina Puerto Belgrano- pero en realidad descubrimos que era calificado por los oficiales de la Esma. Y a último momento recibimos documentos donde el Ministerio de Relaciones Exteriores consta que estaba operando en la Esma. Es acusado de torturas y desapariciones de todo ese grupo de gente, que eran fundamentalmente de los GAU (Grupo de Acción Unificadora), de la AMS (Agrupaciones Militantes Socialistas), el PCR (Partido Comunista Revolucionario), algunos escindidos del MLN, y todos ellos formaban la UAL (Unión Artiguista de Liberación), un grupo de gente que en la Argentina estaban trabajando por la democracia en Uruguay. No eran tipos de acciones armadas ni nada por el estilo, sino que eran personas que hacían documentos, facilitaban la salida de personas que quisieran abandonar el país porque estaban perseguidas, pero no actuaron para nada en Argentina.
-El año pasado hubo un mojón histórico cuando en una audiencia en Italia hubo sentencia que reconoció la culpabilidad de líderes militares y políticos en el Plan Cóndor, algo similar a lo que había acontecido en Argentina. Fue algo así como reconocer que actuó como una organización criminal transnacional ¿no?
-Es lo que dice la sentencia. Los abogados italianos consideran que es una sentencia que marcó un hito histórico en Italia porque reconoció al Plan Cóndor como eso: una organización criminal transnacional. Me parece muy importante porque es un juzgado popular -hay dos jueces técnicos, uno es el relator y el otra es la jueza que preside el tribunal, pero los que deciden son personas del pueblo, por eso es un juzgado popular, no un juzgado técnico-.
-¿Y por qué en Italia?
-Eso empezó en 1997, 1998, cuando un grupo de mujeres y algunos familiares fueron a Italia a pedir el juzgamiento para casos de italianos, o sea, uruguayos que también tenían la nacionalidad italiana. Lo mismo hicieron en España. Luz Ibarburu, por ejemplo, tenía un hijo que era italiano. Fueron varias mujeres que viajaron hasta allá, empezó a tramitarse con el fiscal Capaldo, pero no se había dado la elevación a juicio. Pasaron años y fue cambiando todo acá y en Argentina. Los argentinos tuvieron su juicio en Argentina, acá empezó a haber juicios, pero aquel juicio en Italia continuó y en el momento en que Tróccoli huye de Uruguay -en 2007- y se pide su extradición (que no fue concedida, por ser italiano), ahí Capaldo decide la elevación a juicio y el caso de Tróccoli queda comprendido entre esos juicios que venían de mucho antes. La apelación puede llegar a durar un par de años, pero se estima que durará un año.
-Pero usted fue a Roma por otro juicio. Fue citada a declarar como experta en el tema, en una denuncia contra cuatro imputados por el Plan Cóndor en Brasil. ¿Cómo le fue en ese caso?
-La fiscal es la misma que intervino en el caso de Tróccoli, Tiziana Cuggini, y le interesaba que yo ilustrara al tribunal popular (acá también hay un tribunal popular, gente reclutada del pueblo de acuerdo a distintos perfiles) y la fiscal quería que yo explicara cómo se ejecutaba el Plan Cóndor, especialmente en Brasil, donde tenían a cuatro imputados. Eran cuatro del Dops (Departamento de Operaciones Políticas y Sociales) de Brasil, el cuerpo más duro de la represión, que actuó en Rio Grande do Sul. Ahí tuvimos algún episodio, el más notorio es el de Universindo Rodríguez y Lilián Celiberti, que fueron secuestrados por un comando uruguayo, con la complicidad de Brasil. Y salvaron su vida gracias a la intervención de un periodista de la revista Veja. Pero, además, yo tenía conocimientos acerca de cómo se operaba en la frontera, cómo operaba el Ejército de Rio Grande do Sul en esa zona, y cómo se conectaba con Paraguay y Bolivia. Ahora estamos en etapa de tomar declaraciones.
-Hay un tema que la desvela, que la obsesiona: la lucha por la memoria y justicia del pasado reciente. ¿Cree que en Uruguay se ha minimizado el terrorismo de Estado? 
-Sí, pienso que se ha minimizado, que se confunden los conceptos. Se compara el terrorismo de Estado con lo que pueden ser muertes o delincuencia común. No se ha entendido qué es el Estado criminal, o no lo ha entendido una parte de la población. Eso arrancó en 1985 con los ojos en la nuca y la situación de ocultar todo lo que se hizo en la Concertación Programática. En la Conapro (Concertación Nacional Programática) había ya una cantidad de datos que tenían que ver con lo que había sido el terrorismo de Estado. Y todo eso después, con la Ley de Caducidad, hubo una investigación en el Parlamento sobre "Personas desaparecidas y hechos que la motivaron" -así se llamó la investigación- y sin embargo todo eso fue a parar a la Suprema Corte de Justicia (SCJ) y nunca pasó nada. Son tomos y tomos de investigación donde hay muchísima documentación y muchos testimonios y no fueron utilizados en su momento. Es la diferencia con Argentina: se hizo el juicio a las juntas, a la Conadep, se supo lo que había pasado, y acá se trató de ocultar y silenciar. En Uruguay los torturadores siguen estando entre nosotros. Por ejemplo, nadie había hablado de las violaciones y las agresiones sexuales en los cuarteles, y cuando salieron a luz, como que causó sorpresa.
-Es cierto, pero hubo varios responsables militares presos: José Nino Gavazzo, "Pajarito" Silveira, Gilberto Vázquez, Juan María Bordaberry, Gregorio Álvarez...
-Lo que hicimos en 2006 y 2007 con Ley de Caducidad vigente tenía que ver con lo que había pasado en Argentina o en Paraguay, como pasó con el procesamiento del coronel (Carlos) Calcagno. La ley Caducidad admitía una interpretación lógica de que no se aplicaba fuera del país, porque sólo tenía vigencia en el territorio nacional, y los civiles no estaban comprendidos en la ley. Hubo un procesamiento de un civil que fue (el excanciller) Juan Carlos Blanco, Bordaberry, y las bandas que habían operado en Argentina. Se investigaron algunos hechos complicados en La Tablada, horrorosos, pero no se pudo procesar porque estaba la ley de Caducidad vigente. Actualmente la ley de Caducidad ya no está vigente, se restableció la pretensión punitiva del Estado, pero los juicios están paralizados y la SCJ tiene una interpretación muy especial respecto a la prescripción (de los delitos). Por la ley 18.831 se restablece la pretensión punitiva del Estado, entonces se puede proceder. Tiene dos artículos: uno dice que no se computará el plazo mientras estuvo vigente la Ley de Caducidad para la prescripción, y el otro habla de que son delitos de lesa humanidad. Y la Corte lo que ha hecho es declarar la inconstitucionalidad por tres votos contra dos de esos dos artículos. O sea que tenemos un problema de prescripción.

-¿El Estado como tal o las Fuerzas Armadas (FFAA) deberían pedir disculpas públicas? 
-No sé si pedir disculpas públicas, creo que lo que tendrían que hacer son actos tendientes al esclarecimiento de los hechos. Las FFAA tienen que tener documentos e información que podrían dar y no la han dado. Para decir dónde están los desaparecidos no precisan identificarse, hay montón de maneras de decirlo de forma anónima: pueden ir a la una iglesia, mandar una carta, y ellos saben cómo mandar un mail sin que ubiquen de qué computadora salió ese mail.
-¿Usted cree que hay militares vivos que sepan dónde están los cuerpos?
-Y sí, porque además, la tropa, el personal subalterno, tuvo conocimiento de los hechos: por ejemplo, donde se enterró a Julio Castro fue un lugar de difícil acceso, donde se trabajó muchísimo, y ahí trabajó personal subalterno, porque eran jóvenes en su momento. Hay datos que han dado y después no resultaron datos fidedignos porque en algún lugar hubo cuerpos -Arpino Vega, por ejemplo- y después cambiaron su lugar de enterramiento. O sea que también hubo no sólo enterramientos secundarios, sino que también a algunos los sacaron de dónde estaban y los escondieron, los tiraron o vaya a saber qué hicieron con ellos. Eso existió.
-¿Por qué cree que sólo se han encontrado cuatro restos de desaparecidos desde el comienzo de las búsquedas? 
-Porque no ha habido información de calidad, como lo ha dicho bien (el arqueólogo José) López Mazz. Yo recuerdo cuando fuimos por la mamá de Macarena Gelman, estaba el grupo de antropología forense de Argentina, muy famoso, (el excomandante en jefe del Ejército, Ángel) Bertolotti, su ayudante (Raúl) Gloodtdofsky, que nos mostraban un papel enorme con lugares marcados y aseguraban que donde había una rama cortada estaba la madre de Macarena (María Claudia García de Gelman). Y ahí (Luis) Fondebrider, del grupo de Antropología Forense de Argentina, le preguntó si tenía información de calidad, confiable, y Gloodtdofsky, que después ascendió a general, aseguró que era sumamente confiable. Para contestar su pregunta: se han encontrado pocos cuerpos porque los militares han mentido respecto a donde estaban enterrados. Cuando se le preguntó a los que podían informar sobre dónde podía estar ella, que es la patota de Gavazzo, dieron esa información falsa. En cambio, hay gente que ha deslizado alguna información -como pasó con (Fernando Miranda) el padre de Javier Miranda- o respecto a Julio Castro, donde también aparecieron dos cuerpos ahí. Ubagesner fue información que consiguió la Fuerza Aérea, y ahí estaba también Arpino Vega, pero su cadáver desapareció... Hay como una voluntad de que no se sepa, de encubrir.
-Calificó de "repugnante" que el Centro Militar criticara la nueva Fiscalía de Delitos de Lesa Humanidad. Los jubilados socios del Centro Militar, a quienes entrevisté para otra nota, entienden que los delitos cometidos en dictadura "ya fueron investigados y juzgados", ya que de hecho, se procesaron a 30 personas, algunas de las cuales fallecieron en prisión. Y señalan que el fiscal de Corte, Jorge Díaz, está desoyendo dos plebiscitos (1989, 2009) donde el pueblo eligió no derogar la Ley de Caducidad. ¿Qué le parece?
-Lo de los plebiscitos no es una cuestión que pueda argumentarse. En primer lugar, la SCJ bien lo dijo: está en la esfera de lo no decidible (sic), nadie podía por ningún plebiscito cambiar la Constitución, la división de poderes, y además los derechos humanos no están no son plebiscitables (sic). Y en segundo lugar, porque hay una ley que restableció la ley punitiva del Estado. Y entonces, se puede investigar. Y no sé cómo pueden criticar una Fiscalía que se ocupe de esos delitos (los de lesa humanidad) cuando hay una semiparálisis de todos los juicios y el nuevo fiscal (Ricardo Perciballe) está tratando de revertir esa situación y tratar de sacar algunos expedientes a luz. Hablamos de delitos que son de lesa humanidad, que no prescriben y así lo piensa todo el mundo, menos los tres jueces de la SCJ... Son crímenes de lesa humanidad, crímenes gravísimos, y el propio honor militar les tendría que llevar a querer esclarecer todo eso, si quieren restablecer su honor.
-Pero usted es consciente que una gran parte de la población quiere dejar el tema del pasado reciente atrás, y sostiene que el soberano ya laudó el tema en las consultas populares de 1989 y 2009...
-Puede haber sido acertado plebiscitar o no plebiscitar la ley de Caducidad, creo que fue un recurso de oponerse a esa ley, pero eso no era plebiscitable... Se plebiscitó pero estamos hablando de crímenes de lesa humanidad, de cuestiones horrendas y están saliendo con que "el pueblo decidió". El pueblo decidió pero vamos a suponer qué hubiera pasado si cuando el voto verde Sanguinetti hubiera permitido hacer la campaña como se debía y no hubiera obstaculizado, por ejemplo, que Sara Méndez saliera a decir que le habían quitado su hijo. Sanguinetti dijo que no había niños apropiados en este país, y sí que los había. Entonces, hay mentiras de fondo, como que no hubo niños apropiados, que no hubo mujeres violadas, y hay una denuncia de 28 mujeres que se hizo en 2011 y está sin decidir. ¿Dónde está el honor militar para salir a decir que violaron mujeres? Lo de los dos plebiscitos ya no corre, porque se restableció la ley punitiva del Estado. Pero hay un tema con la prescripción: hay jueces, tribunales, que creen que el período en el que estuvo vigente la ley de Caducidad no se pudo proceder y no se cuenta, y empezamos a contar ahora. La desaparición forzada no era aceptada tampoco. De todas maneras, cuando se condenó por homicidio a toda esta gente, lo que se trató es de buscar argumentos dentro del hecho nacional, porque si la SCJ -salvo Leslie Van Rompaey- no aceptaba otros argumentos... Hay muchos países donde el delito no prescribe nunca, como Italia, por ejemplo.

-Hasta mediados del año pasado presidió la Institución Nacional de Derechos Humanos. ¿Qué fue lo más atroz, lo que la espantó más de las denuncias que recibió en ese período?
-Yo me dediqué al Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, que es uno de los cometidos de la institución. No me pareció atroz, pero sí me pareció que hay que hacer cosas en materia de salud mental y de niños, sobre todo. En cárceles es variopinto el panorama: hay cárceles donde hay hacinamiento pero hay otras cárceles donde se han hecho cosas, planes pilotos, se ha mejorado mucho. En materia de niños empezamos a ver que hay cantidad de niños adoptados que no saben quiénes son sus padres biológicos -no necesariamente son hijos de desaparecidos-, el Inau se encarga de ellos... Era una época que había parteras que atendían a mujeres que iban a dar a luz, y después daban esos hijos a otros matrimonios. Hay muchos hombres y mujeres que están buscando su identidad, porque esas parteras se han muerto o no se las encuentra.
-La veo muy activa en redes, sobre todo en Twitter, opinando de política. ¿Qué la motiva a expresarse en temas políticos? ¿Qué la indigna?
-Yo no pude expresarme durante muchísimos años, desde el 85 para acá. Entonces, ahora veo que se dicen macanas y me meto. ¿Qué me molesta? Algunas interpretaciones muy equivocadas de la historia reciente, que están muy mal, que no tienen nada que ver, y se ve que la gente no está ilustrada. Otros lo hacen de mala fe. Prefiero no identificar a nadie ni agregar más.
-Claramente es una mujer de izquierda. ¿Se identifica como frenteamplista?  
-Y sí, me siento frenteamplista, pero con críticas, ¿no? Siempre hay cosas para criticar.
-Yo he visto muchos tuits suyos criticando a blancos, colorados, al Partido Independiente, pero rara vez critica al oficialismo...
-Bueno, en alguna oportunidad he criticado... Hay como una agresividad tremenda para decir las cosas. Al Partido Independiente también critico, eh...
-Sí, de hecho, hace pocos días le cuestionó al senador Pablo Mieres que haya reproducido lo que dijo el actor y director teatral Franklin Rodríguez en Acá te quiero ver de VTV, cuando calificó a los gobernantes del FA como "unos ordinarios y vulgares que mintieron mucho"...
-Sí, porque no me pareció que correspondiera que un senador compartiera esos dichos. Y creo que Franklin Rodríguez pudo haber utilizado otras expresiones.
-¿Pero usted por qué sale a defender a los gobernantes que criticó Franklin Rodríguez? Es la opinión de él.
-Me molestó que dijera "vulgares" y "ordinarios". No corresponde que diga eso.

-Sabe que algunos militares retirados me dijeron que usted y Constanza Moreira estaban detrás del Foro de San Pablo, un ámbito de análisis de partidos y organizaciones de izquierda en el continente. Por Uruguay, lo integra el FA. ¿Qué vinculación tiene usted con el Foro de San Pablo?
-Todavía no he podido saber qué es eso... No sé nada del Foro de San Pablo, lo juro. Yo leí eso en la publicación El Soldado -revista del Centro Militar-, leí que dijeron algunas "lindas" cosas sobre mí... Ahí decía que yo soy ejecutora de no sé qué del Foro de San Pablo. Siempre lo dicen. No sé muy bien qué es el Foro de San Pablo.
-A propósito de San Pablo, ¿qué lectura hace del procesamiento con prisión de Lula Da Silva por el escándalo del Lava Jato?
-He leído cosas, incluso la opinión de (Luigi) Ferrajoli, un jurista de renombre (italiano, nacionalizado francés), y me da la impresión que Lula no tuvo las garantías del debido proceso. Eso es lo que opinan todos los juristas de nivel que he leído. Sobre el fondo de la cuestión no puedo hablar, porque no he leído el expediente, pero sí creo que no tuvo las garantías. Y el juez (Sergio Moro) tuvo un vedettismo total.
-Hace poco dijo que cree que en Cuba y en Venezuela hay democracia.
-Pienso que sí. Tengo la Constitución de Venezuela por ahí. En realidad, son formas de gobierno distintas a la nuestra, y nosotros tenemos que respetarlas.
-Lo de Venezuela le admito que es discutible, ¿pero en serio cree que en Cuba hay democracia? Cuando van a votar tienen una sola opción... 
-Me parece, sí. He visitado Cuba muchas veces, he hablado mucho con los cubanos y cada país tiene su forma de gobierno. Votan de distinta manera que nosotros. Supongo que sabrá que hay países donde se vota abiertamente y no hay una democracia en realidad...
-¿Hay prensa libre en Cuba y Venezuela?
-Sí.

-¿Qué le pareció el documento de la Conferencia Episcopal del Uruguay, leído por el cardenal Sturla, con el fin -dijeron- de "contribuir al diálogo sobre la fragmentación social"? Me refiero al documento que fue contestado por el prosecretario Juan Andrés Roballo, donde lo compara con el sentir político del sector Todos de Lacalle Pou o ve similitudes con el movimiento Un Solo Uruguay, de los autoconvocados del campo.
-El documento en sí no está mal. Lo que me pareció, y a todo el mundo le chocó, es la presentación de Sturla y los titulares que tiró él, que tenían un contenido político. No creo que toda la Iglesia Católica piense como Sturla. El párroco nuestro -acá en Las Piedras- es el padre Mateo Méndez, que es extraordinario, y trabajé 12 años con "Perico" Pérez Aguirre... No es que la Iglesia esté por un lado y la izquierda por otro. Creo sí que Sturla se metió en política, eso sí. Él no ocultó su pertenencia partidaria.
-Usted dijo que le consta que en 1996 el entonces presidente Sanguinetti impidió su ascenso en el Ministerio Público basado en una serie de informes confeccionados por inteligencia militar en esa época. Eso se manejó ante la comisión investigadora que trabaja en Diputados, y que analiza el Archivo Castiglioni.  ¿Usted cree que fue víctima del espionaje clandestino en democracia?
-Según me dicen eso está en el Archivo Castiglioni -lo que hay en relación a mí no lo pedí-, pero sí... Estoy hablando del año 96, que había elementos en los servicios de Inteligencia que me impedían a mí ser fiscal penal. Eso me lo dijo el fiscal de Corte. Por más que Sanguinetti diga que no es cierto, que explique cómo ese expediente estuvo detenido desde febrero de 1996 a setiembre de 1997, un expediente que debía salir en tres semanas, a reventar. Yo creo que hubo espionaje clandestino en democracia, sí. Pero también que tenían elementos contra mi persona, que venían de antes, y que la Presidencia de Sanguinetti los utilizó.
 -Y le consta que también se monitoreó y siguió de cerca a la madre de la maestra Elena Quinteros, María Almeida "Tota" de Quinteros, lo que se podría interpretar como otro episodio de espionaje en democracia...
-Sí, está la ficha de "Tota" y cualquier persona que haya tenido militancia sabe que hasta 2005 iban a anotar de fuentes abiertas todo lo que hacía. Hasta que entró el Frente (al gobierno) era una costumbre, que estaba en Información e Inteligencia. Yo lo vi en otros expedientes de la gente que denunció en comisarías, en 2011, iban a denunciar para que no prescribieran los delitos. Después algunos aparecieron por Fiscalía y esas personas tenían su ficha, en la cual iban anotando. En los casos que yo vi eran más bien de fuentes abiertas o no tanto, porque decían "habló en un acto tal" o "estuvo en la asamblea de cuál" o "está en la lista de tal". O sea que a la persona que alguna vez había sido detenida, le hacían algún tipo de seguimiento. Como de rutina.
-¿Y le consta que desde que está el Frente Amplio en el poder esa práctica ya no corre?
-Yo sé que José Díaz (NdeR: ministro del Interior 2005-2007, durante el primer gobierno de Vázquez) dio orden de terminar con todo eso. El archivo de Inteligencia ahora lo entregaron, no se siguió de esa manera... Un archivo así, policial y por cuestiones políticas, se entregó para que se trabaje con él en la Comisión del Pasado Reciente.
-En un audio de WhatsApp me dijo que una de sus principales actividades, ahora, es disfrutar de sus nietos...
-Más que disfrutarlos, atenderlos, escucharlos. Tengo a Paula de 16, Lautaro de 15, Martina de 9, Alejo de 8, Manuela de 5 y Julián de 2 años, a quien dos por tres lo cuido. No sé si soy una abuela confidente, pero me llevo bien con todos.
-¿Es feliz? 
-Sí, sí, tengo todo a lo que puedo aspirar.











miércoles, 25 de abril de 2018

Ahora la pelota esta en la AUF

Impunidad al mango


Hoy fuimos a apoyar a los denunciantes contra Miguel Zuluaga ante la Asociación Uruguaya de Fútbol y nos encontramos que había una cerca policial que restringía el acceso de la calle Guayabos. Activistas, prensa y lleno de tiras por doquier.  A que viene el despropósito? para que tanta seguridad?




>>> Solo los denunciantes pasarán.
Se entregaron las firmas y los documentos con pruebas a la AUF, Miguel Zuluaga, de la condena social no podrá escapar

Las organizaciones sociales y de DDHH presentaron 3 carpetas con 9 pruebas documentadas inobjetables de que el Sr. Miguel Zuluaga operó en la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) durante la dictadura, alcanzando cargos de jerarquía, cuando en esas dependencias se sucedían secuestros, torturas y violaciones.
A partir de ese momento sólo cabe una respuesta contundente departe de las autoridades de la AUF, a favor de la idea de que nuestra sociedad se debe construir sobre la base del respeto a los DDHH. Y anunciar la desvinculación del represor Zuluaga de nuestra selección.

 
Control a muerte



 



>>> Las pruebas que Zuluaga es un torturador



>>> Ahora la pelota esta en cancha de la AUF







AUF analizará pedido de destitución de Miguel Zuluaga

Organizaciones de derechos humanos presentaron documentos que prueban su participación en el aparato represivo de la dictadura.
 
Miguel Ángel Zuluaga acompaña a la selección uruguaya de fútbol desde el año 2000. Su función en el equipo es velar por la seguridad de los jugadores. Durante la dictadura, Zuluaga cumplía otras tareas: era subcomisario de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII). Así lo indican varios testimonios y documentos que fueron presentados ayer por organizaciones de derechos humanos a los dirigentes de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF).
A las 13.00, dos vallas impedían la circulación de personas y autos por la calle Guayabos. Un funcionario salió de la sede de la AUF e improvisó una explicación a quienes habían logrado llegar hasta la puerta: “Nos pidieron una entrevista seis personas, este operativo es una decisión del Ministerio del Interior. La AUF no tiene nada que ver”. A los pocos minutos, el mismo funcionario dejó ingresar a los representantes de Rebeldía Organizada, Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos y a la comisión por la Memoria de los Fusilados de Soca.
Hace algunas semanas, los integrantes de Rebeldía Organizada, con el apoyo de 30 organizaciones (entre ellas Familiares), impulsaron una campaña de recolección de firmas para que Zuluaga sea separado de su cargo por la AUF. La movida se denominó “Hagámosle un gol a la impunidad. Fuera Zuluaga de nuestra selección”. Además, solicitaron a los dirigentes de la AUF una reunión para aportarles información sobre el jefe de seguridad de la selección y pedir su cese. Las tres carpetas presentadas a las autoridades contienen documentos incluidos en la Investigación histórica sobre la dictadura y el terrorismo de Estado en el Uruguay, dirigida por Álvaro Rico, donde figura su nombre, actas de interrogatorios con su firma y testimonios que confirman su participación en las operaciones de la DNII.
“‘Zulu, zulu, zulu’, lo llamaban” los otros policías, cuenta a la diaria Luis Libschitz mientras aguarda a que salgan de la sede los integrantes de las organizaciones sociales. En 1976, Libschitz estuvo detenido cuatro meses en el edificio ubicado en Paraguay y Maldonado, donde funcionaban los departamentos IV y V de la DNII. Allí pudo identificar al actual encargado de seguridad de la selección: “Estábamos encapuchados pero, después de estar varios meses ahí, lo sentía nombrar y lo podía ver”, aseguró Libschitz, y agregó que Zuluaga “no cambió nada, está igual, sólo tiene unas canas”. Su testimonio, junto con los de Ruben Waisrub y Diego Damián, fue publicado en una investigación del semanario Brecha y presentado a los dirigentes de la AUF.
Además, Zuluaga figura en la denuncia presentada por el Observatorio Luz Ibarburu en 2011 ante el juez penal Carlos García Guaraglia. “Aparece firmando documentos, en actas de interrogatorios, en varios departamentos de la DNII. Los sobrevivientes de las torturas no llegan a decir que él practicó submarinos –porque además estaban encapuchados– pero sí que estaba ahí”, aseguró el abogado Pablo Chargoñia. Recordó que hace muchos años se hizo una inspección ocular en el edificio de la ex DNII y en aquel momento “todos pudimos ver que es un espacio en el que, por su distribución, es imposible que alguien que estuviera ahí no supiera lo que ocurría”. Los testimonios mencionados, señaló, decían que por momentos el salón “parecía un establecimiento liceal”, por los “gritos de los jóvenes que estaban siendo torturados”.
Para Elena Zaffaroni, integrante de Familiares, el caso de Zuluaga es “interesante” porque pone en evidencia cómo se camuflan los torturadores y represores al día de hoy: “Es un señor que va y viene con los jugadores”, y como él “hay muchos –docentes, médicos, funcionarios del Estado–”, que viven sus rutinas en la impunidad. Ignacio Errandonea, también de Familiares, agregó que esta iniciativa busca “hacer lo que no ha hecho la Justicia”. En su opinión, la AUF debe “tomar medidas”, porque Zuluaga “tenía un cargo en un sitio que era de tortura. Hay por lo menos un acta en la que figura como interrogador, y nosotros sabemos lo que eso implica: eran los torturadores y los que ordenaban la tortura”. “Nos acostumbraron a convivir con torturadores como si fueran buenas personas, pero vamos a averiguar dónde están y los vamos a denunciar”, agregó. Óscar Urtasún, de la misma organización, manifestó que “un tipo que violó los derechos humanos no puede participar en algo tan popular como el fútbol”. Y subrayó: “Tiene que renunciar”.
A las dos horas, los representantes de las organizaciones sociales salieron de la sede. Las personas que aguardaban tras las vallas comenzaron a cantar: “La selección / la selección / tiene en la cancha a un torturador”. Richard Mariani, integrante de Rebeldía Organizada, explicó que “las autoridades de la AUF se sensibilizaron con el tema” y quedaron “en darnos una respuesta, porque ellos también están comprometidos”. En la reunión estuvieron presentes el presidente de la AUF, Wilmar Valdez, el vicepresidente, Edgar Welker, y el secretario de Selecciones Nacionales, Roberto Pastoriza. “Nosotros planteamos que [Zuluaga] sea separado del cargo”, contó Mariani, y agregó: “La pelota ahora está en la cancha de ellos”.










martes, 24 de abril de 2018

Almada y Lessa con Zabalza





Entrevista a Jorge Zabalza, realizada en CX12 Radio Oriental los periodistas Mauricio Almada y Alfonso Lessa. 



El sábado 28 a las 11:30 nos encontramos en el Cementerio de La Teja para recordar al Bebe Sendic a 29 años de su fallecimiento. 

El jueves 26 en el SAG se pasará un documental filmado en ocasión del cortejo realizado en 1989.

>>> Para empezar el día

Una flor para el Bebe Sendic
Jueves 26 de abril de 2018
a las 19 hs.,
en el local del Sindicato de Artes Gráficas,
Durazno 972 (entre Julio Herrera y Obes y Ferreira Aldunate)
En el marco del 29 aniversario del fallecimiento de nuestro compañero Bebe Sendic, el jueves 26 de abril estaremos proyectando el documental “Dos Días de Mayo”.

Compartiremos luego un breve espectáculo musical, recordando también a Daniel Viglietti que por primera vez no nos podrá acompañar en este homenaje.








Se van de la UP




LA AGRUPACION Pro UNIR SE RETIRA DE LA UNIDAD POPULAR


Por la presente Declaración comunicamos a la opinión pública nuestro retiro de la Unidad Popular, donde hemos estado seis largos años, tratando de colaborar en el desarrollo de esa coalición como instrumento para unir a la izquierda anti imperialista y por el Socialismo y superar así su dispersión. Que es uno de los objetivos que dan razón de ser a nuestro grupo político.

En la Declaración reciente de Izquierda Unida (IU) hacemos un desarrollo de distintas discrepancias que hemos tenido, tanto con resoluciones de la UP como con distintos grupos de la misma. Estas discrepancias tienen que ver con diferencias estratégicas y también de cómo construir la UP. Para no alargar en extensión esta declaración, remitimos al lector a (facebook prounir-uruguay “Declaración de Izquierda Unida)

Señalamos solo sintéticamente algunas a modo de ejemplo: Apoyo de determinados grupos de la UP a la presentación de una lista conjunta de la Coordinadora de Jubilados con militantes orgánicos del PN y P Colorado. Resolución del  Coordinador UP de NO apoyar la Reforma de la Caja Militar, que afecta de alguna manera los privilegios de los represores de la dictadura. Voto en contrario del diputado Rubio al impuesto a las altas jubilaciones militares. Apoyo a la movilización de los “auto convocados” intervenida y dirigida en lo ideológico, por la oligarquía terrateniente y concurrencia de referentes y militantes de la UP al acto de Durazno.

En la parte final de la misma anunciábamos la intención de presentar una pre candidatura propia de IU a la Presidencia de la República, en el marco de las Elecciones internas de los partidos políticos que se desarrollaran a mediados del próximo año, por supuesto que dentro de la Unidad Popular.

En el día 9 de Abril concurrimos a la reunión del Coordinador Nacional de la UP (CNUP) que integrábamos a los efectos de presentar este planteo y desarrollamos los fundamentos políticos que lo justificaban.
En la reunión siguiente del día 16 de Abril se discutió el mismo y ahí presentamos una propuesta de hacer un ACUERDO , según el cual todos los grupos nos comprometíamos a llevar al Encuentro de militantes de la UP del día 28 de Abril la iniciativa de habilitar no solo la pre candidatura ya presentada del Cro Abella, sino también la que íbamos a presentar y las que se presentaran eventualmente por algún otro sector de la UP o incluso grupos de cros debidamente identificados como militantes o simpatizantes no sectorizados, que postularan algún otro candidato con la misma exigencia de identificación con la UP.
Haciendo que se aprobara en dicho Encuentro de militantes, el darle curso político para que todas se pudieran presentar en las elecciones internas del próximo año.
Lamentablemente no hubo la más mínima apertura a atender este planteo. La UP sigue aferrada al viejo modelo de “ precandidatura única” heredado de la vieja tradición de los Partidos Comunistas y del FA. SE ha heredado la defensa del Programa fundacional que el FA abandono y eso está muy bien y lo compartimos; pero no compartimos que sea una “cuestión de principios” que solo se pueda presentar un solo precandidato.
Algunos cros y grupos pueden legítimamente verlo conveniente y decidir tratar de consensuar con otros y hasta lograr incluso que todos los grupos alcancen un acuerdo en torno a uno en particular.
Pero no compartimos que a un grupo o a una eventual minoría de grupos se le imponga la obligación de aceptar una precandidatura y que se le obstaculice el derecho de presentar otra si no están de acuerdo.
Derecho que tenemos desde que somos una Agrupación Nacional debidamente reconocida por la Corte Electoral y que (por esa condición) tiene el derecho legal a presentar una precandidatura a la Presidencia de la República, si así lo considera.
Pero sucede que ese derecho reconocido y que los cros vituperan como “burgués”, a nosotros nos parece justo y más democrático. Hay cosas del Derecho burgués que son injustas porque están al servicio de una clase privilegiada (muchas) pero hay algunas otras referidas a protección laboral que son justas y producto también de la lucha de los trabajadores, aun en ese marco burgués. De la misma manera y en base a lo anterior, nos parecía más justo en sí mismo, que se habilitara dicha participación y no se la obstruyera con un cerrado rechazo como el que recibimos.

El propio y muy escueto Reglamento de funcionamiento de la Unidad Popular no dice en ninguna parte que solo se habilitara una sola precandidatura a la Presidencia de la República; solo dice que el Encuentro de militantes resolverá sobre la cuestión de las candidaturas, sin otra especificación.

Decir que esta presentación afecta la unidad de la UP o sus chances electorales es otra afirmación sin sustento. Si la campaña de los precandidatos se realiza con un perfil claro de discurso de cada uno, pero respetuoso de los demás, logra al contrario mejorar la capacidad de la UP de llegar a nuevos sectores. Se daría así una imagen muy importante de amplitud democrático-popular, al mismo tiempo que la misma se desarrolla dentro del marco generado por la existencia de un único Programa que nos une.

En varios países del mundo izquierdas antiimperialistas socialistas y revolucionarias han recurrido al mecanismo de las internas para definir candidaturas a la Presidencia de sus países. En el caso reciente del Frente de Izquierda en Argentina se presentaron dos precandidatos en las internas de las PASO (Del Caño y Altamira). Y no se rompió dicha formación política por ello.
Esto se ha dado en muchos otros países y con formaciones de izquierda con perfiles diferentes a la ya aludida. Por supuesto que en el caso de nuestro país, nos comprometíamos a apoyar a partir de junio del próximo año, al candidato que resultara ganador de la interna de la UP.
Huelga decir, que no teníamos ni tenemos ningún cuestionamiento personal y la presentación de nuestra precandidatura como IU la defendimos sobre la base de diferencias políticas existentes.

Una larga serie de discrepancias( algunas de las cuales están contenidas en la Declaración de Izquierda Unida a la que remitimos) unida ahora a esta negativa poco fundamentada de no permitir la presentación de la precandidatura propia de IU ( espacio político que construimos dentro de la UP) nos lleva a la conclusión de que la UP ha dejado de ser el espacio que podría llegar a unir, tanto a los frenteamplistas de izquierda descontentos que buscan una opción por fuera de sus marcos, como aquella porción de militantes y votantes izquierdistas que optaron en las pasadas elecciones por el voto en Blanco o anulado. Por eso hemos optado por retirarnos.

Quedan atrás seis años intensos, donde contribuimos con la conformación del Programa de la UP, trabajamos desinteresadamente en la campaña electoral anterior por los candidatos comunes, por el voto al lema y poniendo los escasos recursos de nuestros bolsillos al servicio del desarrollo de dicha campaña. Aun sin haber presentado listas propias.
Ayudamos a formar una agrupación UP en uno de los municipios de Montevideo, agrupación que funcionaba en nuestro local, de carácter absolutamente plural y de muy activa militancia, sin imponer de nuestra parte hegemonías, directrices o tutelas.
Participamos activamente en la bancada en el lapso en que nos toco desempeñarnos y en todos los  Encuentros de militantes de la UP con documentos, mociones e iniciativas.

Con muchos cros con los que tejimos un entrañable vinculo de trabajo militante, seguiremos encontrándonos en marchas, concentraciones, juntadas de firmas como la que se desarrolla contra la Ley de riego y otros muchos eventos que la vida nos depare.
Nuestra Agrupación sacara lecciones de esta experiencia y seguirá con su norte de facilitar con su modesto aporte, a que se concrete “la unidad de los revolucionarios”, que nos permita construir junto a los trabajadores y el pueblo, un Uruguay popular, emancipado y socialista.

Agrupación Nacional Pro UNIR
Artiguista y guevarista, por la Revolución y el Socialismo






lunes, 23 de abril de 2018

Justicia que tarda

No es justicia


A 44 años del asesinato de las “muchachas de abril”, aún impune

23 abril 2018


Familiares de las víctimas señalaron la lentitud de la Justicia para castigar




"Ruidos, muchos ruidos" es lo primero que le viene a la mente a Javier Medina cuando recuerda la madrugada del 21 de abril de 1974. En ese entonces tenía siete años y no se daba cuenta de lo que pasaba. A sus padres –que enseguida lo hicieron levantarse de la cama para resguardarlo– los militares les pusieron una escopeta en la garganta. Estaban buscando a Washington Barrios, militante del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros. Pero no vivía allí, sino en la casa de al lado, en el apartamento 3 de Mariano Soler 3098 (pleno Brazo Oriental). El comando de la dictadura apuntó en esa dirección, derribó la puerta y con ametralladoras acribilló todo lo que encontró en su camino. Diana Maidanic, de 22 años; Laura Raggio, de 19, y Silvia Reyes, también de 19 –que estaba embarazada y era la esposa del militante que habían ido a buscar–, fueron asesinadas a sangre fría. Barrios no estaba en el lugar. Después fue secuestrado. Continúa desaparecido.
Javier sigue viviendo en el mismo lugar y era uno de los tantos vecinos que el sábado de tarde estaban en el homenaje a las “muchachas de abril”, como se conoce a las tres mujeres asesinadas. 44 años después, el crimen sigue impune. En 2017, el Ministerio de Educación y Cultura colocó una placa en la fachada del lugar, en el marco de la Ley 18.596 (de reconocimiento y reparación de las víctimas de la dictadura), en la que se recuerda el hecho y se proclama “nunca más terrorismo de Estado”. Un acto simbólico que está lejos de hacer justicia. Horacio Raggio, hermano de Laura, le dijo a la diaria que a los familiares de aquellas tres muchachas les “indigna bastante” que luego de 44 años siga sin haber justicia para ellas. “Esto podría haberse resuelto al otro día [del crimen], porque los responsables fueron señalados por la madre de Washington: [José Nino] Gavazzo, [Manuel] Cordero, [Jorge] Pajarito Silveira y otros más; es el mismo grupejo de siempre. La Justicia es muy lenta y perezosa. A esta altura, yo no espero gran cosa, porque nos estamos muriendo todos”, subrayó.
Mónica Wodzislawski, prima hermana de Diana, también señaló a la diaria que el proceso es lento y que el Estado “no avanzó lo suficiente” en el tema de los derechos humanos. Puso como ejemplo que en 2013 la Suprema Corte de Justicia declaró inconstitucional la ley interpretativa de la caducidad (18.831), que establecía que los crímenes del terrorismo de Estado son “de lesa humanidad, de conformidad con los tratados internacionales de los que la República es parte”. Wodzislawski explicó que todos los 21 de abril se juntan en el lugar para que las muchachas asesinadas “vivan en la sociedad uruguaya” y que cada año se suma gente nueva, muy joven, para poder conocer el hecho e investigarlo.
Al acto del sábado asistieron cerca de 150 personas, entre las que había algunas figuras políticas, como el ex vicepresidente Raúl Sendic, el diputado comunista Gerardo Núñez, la ex intendenta de Montevideo Ana Olivera y el ex director de la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo Juan Raúl Ferreira. Por allí también andaba Irma Leites, líder de Plenaria Memoria y Justicia. La militante le señaló a la diaria la necesidad de que la memoria del crimen siga viva y que los vecinos lo recuerdan mucho porque fue uno de los hechos “más crueles” de la dictadura. Agregó que hay un problema de “voluntad política” para esclarecer el crimen, porque “varios de los acusados siguen libres, como Armando Méndez”. “No es un problema de que no se sepa la verdad. Se sabe porque los vecinos hablaron con los jueces y fue lo que permitió avanzar en varias causas”, dijo. Por último, subrayó que, a su juicio, desde el Pacto del Club Naval “hay pactos de silencio que siguen vigentes”.


“Me emociona ver a estas gurisas, casi de la misma edad” que las asesinadas, dijo una señora en las primeras filas, en referencia a cuatro estudiantes del liceo IAVA que subieron al estrado y, a pesar de los nervios y la emoción, pudieron contar que en un proyecto de “marcas de la memoria” empezaron a conocer la historia de las muchachas de abril y se dieron cuenta de la “gran ignorancia” que existe sobre el caso, ya que hay personas que viven a una cuadra de donde sucedió el crimen, pero no están enteradas de lo que pasó, debido a “la impunidad que existe”.
Por último, las jóvenes entonaron los versos de la canción “Muchacha”, de Daniel Vigiletti: “La muchacha de mirada clara, / cabello corto, / la que salió en los diarios; / no sé su nombre, no sé su nombre. / Pero la nombro: primavera. / Estudiante que faltaba a clase, / yo la recuerdo, / la que dijo la radio, / dijo su sombra, dijo su sombra. / Pero la veo: compañera. Caminante que borra sus pasos, / yo no la olvido, / la que no dijo nada, / dijo mi patria, dijo mi patria. / Pero yo digo: guerrillera”.