jueves, 25 de diciembre de 2008

SÓLO PARA NECIOS II­ ÁRMATE Y ESPERA

"La Ley Maldita", de Mario Toral

Detalle del mural "Memoria visual de una nación".


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Jorge Zabalza




Caminar la frescura de la arena mojada hasta Punta Yeguas…sentir que el sol enciende sus tímidos calores al despertar, el rumor de las olas sacudidas por el pampero y el temblar de los pinos...es un tanto egoísta disfrutar el universo maravilloso del amor. Las bolsas se caen, las fábricas se paran y filas de trabajadores van al seguro; los humildes, los pobres, los sometidos de siempre, comenzamos a pagar el gigantesco fraude llamado crisis y que, en realidad, es el gran negocio de los cada vez menos que concentran cada vez más riqueza y poder en sus manos...y, sin embargo, cada paso nos recrea el mágico descubrimiento de ternura en el abrazo de caderas rozándose al caminar. La vida condena a los poderosos: pueden matar millones de hambre, pero no pueden con nuestro amor, la pasión y la voluntad de ser libres.

En eso estábamos, disfrutando la libertad del todavía desconocido y salvaje oeste, cuando oímos del nuevo llamado a empuñar las armas. Tal vez porque el amor rejuvenece, sentí vibrar las mismas fibras que revolucionaron mi espíritu y mi vida en los sesenta…sin embargo esta vez no nos convidaban a dar la vida por la revolución, sino qué olvidando su histórica responsabilidad social y política, Huidobro convoca ahora a tomar las armas contra gurises y jovenes que, arrollados por la aplanadora, no encuentran otra que salir de caño, saltar una reja o hacer una cuerda. Su sensibilidad no es ya aquella de la Cachimba del Piojo en 1963, ahora es el senador que empuña las mismas ideas de aquel Lacerda, ejemplo de fascismo a la brasilera, que limpió de niños y mendigos las calles de Río de Janeiro arrojando todos a la bahía. Cada día una sorpresa con Huidobro. Ella nos roba el idilio y hace percibir el basural que contamina la playa entre Santa Catalina y Punta Yeguas y que interesa
poco
al municipio progresista orientado al mantenimiento de las playas de Pocitos, Malvín y Carrasco.

El imperio está gobernado por los peores criminales. Por ladrones y asesinos. Autores materiales del delito de genocidio en Irak, Afganistán, Palestina y Colombia. Cómplices del gigantesco robo a la humanidad instrumentado por los fondos financieros que se enriquecen con los miles de millones de dólares aportados por el Estado al capital privado. En verdad uno no se explica con qué estómago se pudo recibir de brazos abiertos a George Bush, el paranoico y cínico paradigma de terrorismo de estado. El Ñato Huidobro denuncia a los "rastrillos" de barrio, pero calla la depredación imperialista que es el pan nuestro de todos los días y que no puede pasarle desapercibida porque dedicó al tema sus más agudas páginas y, por sobretodo, porque muchos de sus ex-hermanos entregaron la vida luchando contra el imperialismo en todo el mundo. Pese a ello no lo hemos oído llamando a armarse para combatir la dictadura de los EEUU sobre los pueblos del mundo...olvido selectivo y ceguera interesa
da?

La militante persistencia de hijos, familiares, organizaciones y abogados por Verdad y Justicia ha logrado encarcelar varios y notorios verdugos del pueblo. Sin embargo un par de cientos de ellos continúan disfrutando de impunidad al amparo del siempre listo poder político de su casta. Sueltos, son un peligro para la sociedad. Constituyen un factor de inseguridad tremendo. Amedrenta su presencia. Espanta el recuerdo de sus crímenes. A Fernández Huidobro no. Hace años que no mueve un dedo para que reciban su castigo o, al menos, sean repudiados por la sociedad. Todo lo contrario. Desde su posición política ayuda a echar un manto de olvido sobre los crímenes de los torturadores, los ha perdonado, protege a los asesinos de Berríos y está dispuesto a renunciar al Senado si se anula la ley de caducidad. En última instancia, el Ñato está abriendo la puertas al regreso de los brujos...premeditada y alevosa complicidad o delirio inconsciente?

No quiero abundar ni llover sobre mojado. Está claro que sus armas ya no apuntan contra los enemigos del pueblo. La punzante pluma y el agresivo discurso de Huidobro ya perdonaron los verdugos y al imperialismo. Los olvidó. Se ensaña con los "rastriyitos" y "planchas". Su novísima mosqueta es inventar un nuevo enemigo para responsabilizarlo del fracaso progresista, que es el suyo personal. Imita la maniobra posguerra fría del imperialismo, cuando apuntó armas y medios masivos de comunicación contra el narcotráfico y el terrorismo. Inventará su 11 de setiembre el Ñato? Acusará a alguien de poseer armas de destrucción masiva y luego le echará los perros a reprimir? Tal vez hasta tenga preparada la confesión y disculpas por el error, al mejor estilo George Bush.

Inquieta pensar en quienes responderán esta vez al llamado a tomar las armas de Huidobro. Seguramente no serán mujeres y hombres conscientes de porqué hay adolescentes transgresores en una sociedad de clases. Tampoco tomarán las armas los que algo piensan. El Ñato convoca a los que no quieren despenalizar el aborto ni anular la ley de caducidad, a los posibles miembros de escuadrones caza-infanto juveniles, a los leones sordos que fueron la base social del pachecato y la dictadura, a lo más retrógrado. Perdida para siempre su imagen de izquierda ­ni hablar de aquella de revolucionario que arrojó al museo de la historia reciente- Huidobro quiere juntar votos a lo bobo en el terreno fértil de los autoritarismos. Ahora sí estamos trinchera a trinchera, cada cual en la mira del que fue su hermano.

En este asentamiento el aumento de la tasa de empleo se traduce en trabajar por dieciocho a veinticinco pesos la hora y la caridad de los planes de emergencia apenas alcanza para enjugar las lágrimas más flacas. Hace poco, por un asunto equis, mataron un amigo mío delante de su hijo; mi compadre murió de seis balazos en duelo criollo donde mató al otro con ocho tiros; cada tanto comparto con la barra el sufrimiento de los partidos que juega Cerro Cerro; los hijos y hermanos de mis amigos caen en la maldición de la pasta base; las familias del Carlos y varios amigos más sufren la inhumanidad del Comcar....no me vengan con eso de las zonas rojas y la violencia de los marginados. Mejor harían llamando a armarse contra los delincuentes que son dueños de latifundios y bancos truchos, contra las empresas y fondos transnacionales que vienen a empobrecer al pueblo asalariado, contra los verdugos que se esconden en comisarías y cuarteles…

Este asentamiento es nuestro lugar en el mundo, el de Veronika y el mío; acá, mi hijo de ocho años se mueve como pez en el agua y pleno de felicidad. Claro...este lugar hace nuestra piel sensible a emociones que resbalan la insensibilizada coraza de Huidobro. Y, mientras nos divertimos mirando desde lejos las payasadas de la pelea por ser candidato, vamos construyendo nuestro universo de amaneceres y atardeceres de amor.

VOCES DEL FRENTE


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