miércoles, 10 de diciembre de 2008

Solo para necios

Necedad poco transferible



Mediaba el año 1997. Radical y emepepé eran idéntica cosa. Plenario Abierto en el local de la calle Uruguay. Más de quinientas personas desbordaban el salón de arriba. Se decidía si votar o no el proyecto de privatizar el Carrasco presentado por el Intendente Arana con el respaldo de todos los sectores del Frente Amplio. El MPP había quedado en minoría absoluta en la bancada de ediles frenteamplistas, en la Mesa Departamental de Montevideo, en la Mesa Política, el Plenario Departamental y el Plenario Nacional. El informe del equipo que representaba al MPP en la Junta Departamental de Montevideo fue recibido con aplausos. Colectivo y fervoroso desacato a la orgánica frenteamplista. Nadie se atrevió opinar en contra. El Maestro levantó su voluminosa figura y gritó "si el Tambero vota la privatización, no entra más al Cerro!!!".



Es que, en aquellos remotos años (ya hace más de diez!), la militancia emepepista hacía cuestión de principios del rechazo a las privatizaciones, en lo nacional y en lo departamental. A la par que se juntó firmas para derogar la Ley de Privatizaciones de Lacalle, y luego se luchó en defensa de ANTEL, UTE y ANCAP, a nivel municipal se militó para impedir la concesión a Autoparque, la del cepo y el guinche, contra la privatización del Hotel del Prado, la de Punta Brava, la del Sheraton, la de recolección de residuos, la del Club de Golf y la del Mercado Agrícola. Pero fue en el debate generado con el Hotel Carrasco donde la derecha logró introducir en el Frente Amplio la idea de que existe una "conjunción entre el interés público y el interés privado". En realidad, la discusión se resolvió cuando Tabaré Vazquez hizo jugar su "peso" y renunció a la presidencia del Frente enojadísimo con el desacato del MPP. El debate de ideas cedió ante el poder personal del caudillo, algo que se ha vuelto práctica común en los conflictos internos de la coalición frenteamplista.



Con el Carrasco, el MPP sufrió una derrota a manos de un frente unido de privatizadores asumidos (blancos y colorados) y privatizadores encubiertos (Seregni, Astori, Arana y sectores frenteamplistas de derecha). Consecuencia de esa derrota, los vecinos de Montevideo sufrieron la entrega de su Hotel a una empresa "fantasma" (sin garantías bancarias suficientes) y en condiciones poco favorables al municipio. Diez años después los montevideanos siguen pagando las consecuencias del pésimo negocio que hicieron Arana, Muñoz y Roselli con el Hotel, quienes todavía disfrutan de impunidad política por su crimen de despilfarro del patrimonio municipal. El ejemplo cundió y los gobiernos frenteamplistas están enfermos de predisposición a hacer negocios malos y dañinos (PLUNA es el paradigma, pero hay muchos más). En el Frente Amplio está instalada la idea de los ángeles buenos y progresistas pueden enchochecer los corazoncillos de los empresarios y hacerlos trascender la lógica del capital, transfigurándose en generosos y "humanitarios" burgueses. Sin embargo, como el capitalismo es cruel, la "conjunción de intereses públicos y privados" ahora puede ser leída como "curradores y gobernantes, unidos y adelante", contaminando la moral y la ética de muchos.



La consecuencia más desgraciada de esa derrota de 1997 fue el pasaje de la militancia emepepista a filas de la obediencia debida, integrados a la pirámide de la disciplina frenteamplista en cuyo vértice se entronizó la derecha disfrazada de cordero "progre". De oponerse radicalmente a transformar el Frente Amplio en Encuentro Progresista, pasaron a ser el más firme apoyo de un "señor presidente" que se mata de la risa al ver el strep tease de lloriqueos que provocan sus manipuleos y PPS reeleccionistas. Acaso no sabían cómo se maneja este reyecito criollo cuando le dicen "no"?. En todos los planos ha tenido mil actitudes que anticipaban su veto de señor feudal.

De ser la fuerza militante que sostuvo la crítica al neoliberalismo encubierto de Astori, el MPP pasó a ser este movimiento electoralista capaz de hacer pactos con el diablo con tal de juntar votos a lo bobo. En qué quedó aquello de que "primero acrodar el programa y después los candidatos"?

De tenaces miiltantes del "juicio y castigo" a los asesinos a hacer oídos sordos con el discurso que sabotea la campaña por la anulación de la Ley de Impunidad, defiende a los "condoritos" que mataron a su primo hermano Berríos y promueve la reconciliación con los tenientes de Artigas, flor y nata del terrorismo de estado.



Lo más sencillo es responsabilizar a Mujica y Huidobro, porque encabezaron la corriente "civilizatoria" de los asquerosos modales del MLN-MPP...pero, los demás, los que antes se envanecían de pensar con cabeza propia, ahora participan o consienten el creciente amansamiento y rascan el lomo de las más caprichosas actitudes de sus vacas sagradas. El veto de Tabaré Vázquez es apenas un indicador de hasta donde puede llegar la escalada autoritaria progresista...cumpas emepepistas... sigan acatando disciplinadamente, sigan afirmando pirámides caudillescas con militancia fiel, pero después, cuando el reyecito criollo se revira y exige su derecho de pernada, a no asombrarse, ni quejarse, ni andar llorando por los rincones...

Están amantando una criatura que viene creciendo desde 1990. Su defección se traduce en tercerizaciones y privatizaciones disfrazadas donde hoy manda el MLN-MPP. Se siente la ausencia de la estaca critica, plantada en la punta izquierda, contrapuesta a la derecha frenteamplista y que, con un poco de aquella voluntad política de los 90, podía haber militado en la calle para detener la extranjerización de las tierras, las industrias, la plaza financiera y las empresas públicas. El viraje del MPP debilitó, en definitiva, las fuerzas del movimiento popular. Por supuesto que ahora, devenido burócrata municipal por esos avatares de pertenecer al aparato del MLN, el Maestro apoya todas las privatizaciones, reza a los santos apóstoles del progresismo y cruza el Pantanoso sin remordimientos.



Desde la muy particular visión de un pequeñísimo grupo de porfiados insurrectos, la pérdida de horizonte revolucionario de nuestra tribu tuvo sus orígenes en 1994, en aquellos días que el revulsivo complejo militante MLN-MPP-CX 44-Mate Amargo, frenó la "Minirreforma" e impulsó la solidaridad con el pedido de asilo de los ciudadanos vascos. Cuando la multitud se adueñó de los alrededores del Hospital Filtro, el emepepismo asumió con coraje la resistencia frente a la violencia asesina de la Policía. Desde 1985 venían sembrando su espíritu revolucionario y acumulando experiencias de ruptura con la legalidad (antirazzias, asentamientos, conflictos sindicales) hasta conformar la fuerza militante cuyo nacimiento dejaron entrever esas jornadas de agosto de 1994. El MLN-MPP apareció como fuerza que podía echar a perder el proyecto político de la derecha del Frente Amplio, tan útil a los centros de poder económico del Uruguay y del mundo.



A los pocos meses del asesinato de Fernando Morroni (todavía impune) se perdieron las elecciones nacionales y muchos sectores frenteamplistas buscaron expiar su derrota sacrificando chivos "radicales". Seregni culpabilizó públicamente al MLN-MPP, pero otros, más calculadores, lo hicieron en los mentideros sindicales y parlamentarios. Ell problema del "progresismo" era cómo terminar con el desacato irredento de los que hacían alumbrar llamitas de resistencia y ruptura revolucionaria en el movimiento sindical, las cooperativas de FUCVAM, los barrios y asentamientos, las coordinadoras estudiantiles y movimientos antirazzias. Había que apagarla antes que se hiciera llamarada...Jacinto Vera encendió luces rojas en el entorno de Seregni, Tabaré y Astori, quienes decidieron presionar y aislar a los viejos guerrilleros hasta reducirlos a la obediencia debida. Algunos habíamos creído cuando nos dijeron una cosa y no entendimos cuando nos dijeron la otra.



Sometidos a semejante presión, la mayor parte del MPP se afilió a la tesis de ocupar lugares "allí donde se corta el bacalao", argumentando que era la vía más efectiva para "cambiar" el Frente Amplio. En realidad significaba salir de la calle y las ocupaciones, trasladando el quehacer emepepista a los organismos del Frente Amplio. En la superficie apenas se percibió un cambio de estilo y carácter en el modo tupamaro de hacer política, pero en el fondo se trataba, nada más ni nada menos, que del abandono de la construcción de gérmenes de poder popular por la participación en el poder de la partidocracia y el sistema republicano burgués.

De porfiado cuestionador del poder de la clase dominante, el MLN-MPP se convirtió en garantía del buen funcionamiento de la democracia representativa, o sea, del ejercicio pacífico de ese mismo poder que se combatió hasta 1994. En breve tiempo los vampiros lograron disciplinar aquella estaca militante clavada en la izquierda del Frente Amplio e incorporaron a lo"políticamente correcto" hasta los "asquerosos" principistas como otrora decía Marenales, con todas las implicancias éticas que conlleva el haber vendido en el almacén del barrio la filosofía y los valores revolucionarios.

Entonces, compañer@s consentidor@s, a no deprimirse cuando se termina a lo Jorge Batlle, lloriqueando en la pantalla chica. Es la imagen clarita de la segunda derrota...esta vez política e ideológica, la que los incorpora definitivamente al sistema tal cual es. Para quienes fuimos ingenuos y confiados combatientes en el movimiento tupamaro, esta derrota nos reveló el maquiavelismo subyacente en la conducta de algunos de aquellos que convocaron a desafiar la muerte por la revolución...



A veces pienso que estoy como envenenado y es cierto. Si pudiera olvidar mis muertos y desaparecidos y los vejámenes a mis hermanas, si los juramentos y la fraternidad de las tatuceras y calabozos pudieran abandonar mi almohada... tal vez entonces podría no sentir vergüenza ajena con la comedia mediática de la lucha por ser candidato a la presidencia. Para la generación de los sesenta, hacer la revolución fue cosa dura en el plano afectivo. Rompimos con madres y padres, herman@s se separaron de herman@s, parejas se rompieron...murieron tantos, tantos desaparecieron o fueron asesinados, bueno, que quieren que les diga, ahora que veo hacer teatro a los que no quiero más, siento inmensa pena por la historia, porque, seguramente, la epopeya de los tupamaros pueda terminar en ridícula payasada circense.



Siento que depositamos la confiaza moral y política en gente que se integró al sistema. Que con su desmán autoritario, penalizando lo que no es delito (salvo para la santa inquisición), pasando por arriba todas las mayorías habidas y por haber, Tabaré dió el paso histórico de quebrar los mecanismos de la democracia representativa. Se agota la posibilidad de concretar medidas populares en el marco parlamentario y electoralista...estoy delirando? No sé.

Pregúntense compañer@s...si con las mayorías que cuenta este gobierno no es posible concretar setenta años de lucha por despenalizar el aborto...cómo habrá qué hacer? Cuál es la vía hacia el socialismo? Ni llegando a tener el 100% de las bancas se está a salvo de los tiranuelos con ínfulas progresistas.

No. No estoy delirando. Simplemente es que la ruptura revolucionaria comienza rompiendo de verdad...aunque más no sea la puerta de algún ministerio. Pero primero se empieza por casa, rompiendo en la propia cabeza con la legalidad que nos permitió la clase dominante en 1985 y se ganó nuestro corazón. Puede sentirse como exabrupto fuera de lugar lo que digo, pero siento necesidad de comunicarlo, de gritar a toda voz la indignación que provoca el abuso de poder y también la aceptación disciplinada que transforma los pueblos en rebaño. Siento la imperiosa necesidad de gritar revolución!, aunque sea en desierto de oídos sordos y en esta hora tan pobre de nuestra historia tupamara.


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ARMATE Y ESPERA

Caminar la frescura de la arena mojada hasta Punta Yeguas…sentir que el sol enciende sus tímidos calores al despertar, el rumor de las olas sacudidas por el pampero y el temblar de los pinos...es un tanto egoísta disfrutar el universo maravilloso del amor. Las bolsas se caen, las fábricas se paran y filas de trabajadores van al seguro; los humildes, los pobres, los sometidos de siempre, comenzamos a pagar el gigantesco fraude llamado crisis y que, en realidad, es el gran negocio de los cada vez menos que concentran cada vez más riqueza y poder en sus manos...y, sin embargo, cada paso nos recrea el mágico descubrimiento de ternura en el abrazo de caderas rozándose al caminar. La vida condena a los poderosos: pueden matar millones de hambre, pero no pueden con nuestro amor, la pasión y la voluntad de ser libres.

En eso estábamos, disfrutando la libertad del todavía desconocido y salvaje oeste, cuando oímos del nuevo llamado a empuñar las armas. Tal vez porque el amor rejuvenece, sentí vibrar las mismas fibras que revolucionaron mi espíritu y mi vida en los sesenta…sin embargo esta vez no nos convidaban a dar la vida por la revolución, sino qué olvidando su histórica responsabilidad social y política, Huidobro convoca ahora a tomar las armas contra gurises y jovenes que, arrollados por la aplanadora, no encuentran otra que salir de caño, saltar una reja o hacer una cuerda. Su sensibilidad no es ya aquella de la Cachimba del Piojo en 1963, ahora es el senador que empuña las mismas ideas de aquel Lacerda, ejemplo de fascismo a la brasilera, que limpió de niños y mendigos las calles de Río de Janeiro arrojando todos a la bahía. Cada día una sorpresa con Huidobro. Ella nos roba el idilio y hace percibir el basural que contamina la playa entre Santa Catalina y Punta Yeguas y que interesa poco al municipio progresista orientado al mantenimiento de las playas de Pocitos, Malvín y Carrasco.

El imperio está gobernado por los peores criminales. Por ladrones y asesinos. Autores materiales del delito de genocidio en Irak, Afganistán, Palestina y Colombia. Cómplices del gigantesco robo a la humanidad instrumentado por los fondos financieros que se enriquecen con los miles de millones de dólares aportados por el Estado al capital privado. En verdad uno no se explica con qué estómago se pudo recibir de brazos abiertos a George Bush, el paranoico y cínico paradigma de terrorismo de estado. El Ñato Huidobro denuncia a los "rastrillos" de barrio, pero calla la depredación imperialista que es el pan nuestro de todos los días y que no puede pasarle desapercibida porque dedicó al tema sus más agudas páginas y, por sobretodo, porque muchos de sus ex-hermanos entregaron la vida luchando contra el imperialismo en todo el mundo. Pese a ello no lo hemos oído llamando a armarse para combatir la dictadura de los EEUU sobre los pueblos del mundo...olvido selectivo y ceguera interesada?

La militante persistencia de hijos, familiares, organizaciones y abogados por Verdad y Justicia ha logrado encarcelar varios y notorios verdugos del pueblo. Sin embargo un par de cientos de ellos continúan disfrutando de impunidad al amparo del siempre listo poder político de su casta. Sueltos, son un peligro para la sociedad. Constituyen un factor de inseguridad tremendo. Amedrenta su presencia. Espanta el recuerdo de sus crímenes. A Fernández Huidobro no. Hace años que no mueve un dedo para que reciban su castigo o, al menos, sean repudiados por la sociedad. Todo lo contrario. Desde su posición política ayuda a echar un manto de olvido sobre los crímenes de los torturadores, los ha perdonado, protege a los asesinos de Berríos y está dispuesto a renunciar al Senado si se anula la ley de caducidad. En última instancia, el Ñato está abriendo la puertas al regreso de los brujos...premeditada y alevosa complicidad o delirio inconsciente?

No quiero abundar ni llover sobre mojado. Está claro que sus armas ya no apuntan contra los enemigos del pueblo. La punzante pluma y el agresivo discurso de Huidobro ya perdonaron los verdugos y al imperialismo. Los olvidó. Se ensaña con los "rastriyitos" y "planchas". Su novísima mosqueta es inventar un nuevo enemigo para responsabilizarlo del fracaso progresista, que es el suyo personal. Imita la maniobra posguerra fría del imperialismo, cuando apuntó armas y medios masivos de comunicación contra el narcotráfico y el terrorismo. Inventará su 11 de setiembre el Ñato? Acusará a alguien de poseer armas de destrucción masiva y luego le echará los perros a reprimir? Tal vez hasta tenga preparada la confesión y disculpas por el error, al mejor estilo George Bush.

Inquieta pensar en quienes responderán esta vez al llamado a tomar las armas de Huidobro. Seguramente no serán mujeres y hombres conscientes de porqué hay adolescentes transgresores en una sociedad de clases. Tampoco tomarán las armas los que algo piensan. El Ñato convoca a los que no quieren despenalizar el aborto ni anular la ley de caducidad, a los posibles miembros de escuadrones caza-infanto juveniles, a los leones sordos que fueron la base social del pachecato y la dictadura, a lo más retrógrado. Perdida para siempre su imagen de izquierda –ni hablar de aquella de revolucionario que arrojó al museo de la historia reciente- Huidobro quiere juntar votos a lo bobo en el terreno fértil de los autoritarismos. Ahora sí estamos trinchera a trinchera, cada cual en la mira del que fue su hermano.

En este asentamiento el aumento de la tasa de empleo se traduce en trabajar por dieciocho a veinticinco pesos la hora y la caridad de los planes de emergencia apenas alcanza para enjugar las lágrimas más flacas. Hace poco, por un asunto equis, mataron un amigo mío delante de su hijo; mi compadre murió de seis balazos en duelo criollo donde mató al otro con ocho tiros; cada tanto comparto con la barra el sufrimiento de los partidos que juega Cerro Cerro; los hijos y hermanos de mis amigos caen en la maldición de la pasta base; las familias del Carlos y varios amigos más sufren la inhumanidad del Comcar....no me vengan con eso de las zonas rojas y la violencia de los marginados. Mejor harían llamando a armarse contra los delincuentes que son dueños de latifundios y bancos truchos, contra las empresas y fondos transnacionales que vienen a empobrecer al pueblo asalariado, contra los verdugos que se esconden en comisarías y cuarteles…

Este asentamiento es nuestro lugar en el mundo, el de Veronika y el mío; acá, mi hijo de ocho años se mueve como pez en el agua y pleno de felicidad. Claro...este lugar hace nuestra piel sensible a emociones que resbalan la insensibilizada coraza de Huidobro. Y, mientras nos divertimos mirando desde lejos las payasadas de la pelea por ser candidato, vamos construyendo nuestro universo de amaneceres y atardeceres de amor.

Tambero

Jorge Zabalza




Tambero

1 comentario:

  1. siempre es un gusto leer al Tambero,me identifico totalmente con los analisis que hace de la realidad.Es de los companeros que nos reivindica con la isquierda, despues de tanta traicion.Arriba compa

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