viernes, 30 de octubre de 2026

Ojo con el niño



Varios gobiernos europeos y también organismos oficiales de Uruguay han promovido que la población tenga reservas de emergencia en sus hogares.

No se trata necesariamente de una recomendación para acumular grandes cantidades de alimentos, sino de estar preparados para afrontar una interrupción temporal de los servicios básicos: electricidad, agua potable, comunicaciones, transporte o abastecimiento de alimentos.

Prepararnos antes de que ocurra una emergencia nos permite actuar con mayor seguridad cuando se presenta. Saber cómo actuar, acordar con nuestras personas de confianza qué hacer y tener a mano lo indispensable son pasos sencillos que podemos dar desde nuestros hogares.

¿Cómo actuar en una emergencia?

Una emergencia irrumpe de forma sorpresiva y violenta en nuestras vidas. Es normal que nos genere miedo, irritación o inseguridad, y cada persona reacciona según sus experiencias previas y su temperamento. Más allá de esas diferencias, hay tres acciones clave.

Mantener la calma

La calma nos permite tomar decisiones oportunas y disminuir la carga emocional de quienes nos rodean. Es importante ser prudentes: no debemos intentar maniobras para las que no fuimos entrenados ni sobrevalorar nuestras posibilidades mientras llega la ayuda especializada.

Llamar al 9-1-1

Una llamada al 9-1-1 alcanza para notificar lo que está sucediendo y activar la respuesta institucional. Es importante evitar llamadas innecesarias, para no saturar las líneas ni gastar la batería del celular.

Informarnos sobre la situación

Debemos seguir las instrucciones del personal de emergencia y mantenernos atentos y atentas a la información de fuentes oficiales, sin difundir rumores ni información exagerada, incompleta o deformada.

 

Acuerdo para Emergencias

El Acuerdo para Emergencias es un conjunto de decisiones sobre qué hacer si ocurre una emergencia, que tomamos junto a las personas con las que convivimos o, si vivimos solos o solas, con nuestra red de confianza: familiares, amistades o vecinos. Conviene elaborarlo con tiempo, antes de que sea necesario, y asegurarnos de que todas las personas involucradas lo conozcan. 

Incluye:

  • Una lista con los números de celular de las personas que forman parte del acuerdo y los teléfonos y direcciones de los lugares donde desarrollan sus actividades cotidianas.
  • Dos lugares de encuentro, por si no es posible o es riesgoso volver a la vivienda: uno cercano, en un radio de 500 metros, y otro fuera del barrio. 
  • El contacto de una persona de confianza que viva fuera del barrio para tomar como referencia si no logramos comunicarnos entre nosotros.
  • Definir cuál es la habitación más segura de la vivienda.
  • Acordar precauciones especiales para las personas más vulnerables: niños y niñas, personas mayores, personas con discapacidad y personas enfermas.
  • Tener pulseras identificadoras para niños y niñas con el nombre y el teléfono de la persona adulta responsable, para poder contactarla si se pierden o desorientan durante una evacuación.
  • Detallar un plan para las mascotas que defina qué pasará con ellas en caso de evacuación: cómo trasladarlas y dónde podrán quedarse.
  • Si en el hogar hay personas que siguen un tratamiento médico, como medicación diaria, oxígeno o equipos que dependen de la electricidad, prever cómo asegurar su continuidad ante una evacuación o un corte de energía, y mantener contacto con su prestador de salud.

 

Bolso de emergencia

El bolso de emergencia reúne lo indispensable para afrontar las primeras horas de una emergencia y, en zonas inundables, para evacuar la vivienda si fuera necesario.

¿Qué debe tener el bolso?

  • Botiquín de primeros auxilios con vendas, tijeras, gasas, analgésicos y termómetro, entre otros.
  • Bolsa plástica hermética con fotocopias u originales de la documentación de todas las personas del hogar: cédulas de identidad, pasaportes, carnés de salud, tarjetas de beneficiarios del Mides, tarjetas de crédito, entre otros.
  • La lista de contactos del Acuerdo para Emergencias, junto con los de los servicios de emergencia locales.

Si vivimos en zonas inundables, también debemos guardar: 

  • Radio a pilas. 
  • Linterna a dínamo o pilas.
  • Pilas de repuesto. 
  • Encendedor o fósforos. 
  • Botellas con agua.

¿Qué debemos agregar al bolso en caso de evacuar nuestra vivienda? 

  • Una muda de ropa básica para cada persona del hogar.
  • Alimentos especiales de uso habitual (comida para bebés, ración para mascotas, entre otros). 
  • Elementos de higiene personal (cepillo de dientes, toallitas húmedas, desodorante, pañales, toallas femeninas, entre otros). 
  • Medicación, en caso de que alguna persona del hogar la utilice, junto con las indicaciones para su administración.
  • Llaves.
  • Elementos de recreación, como juguetes o libros. 
  • Bolsas plásticas. 
  • Cargadores de dispositivos y, si es posible, baterías externas

Las emergencias no avisan, pero sí podemos anticiparnos. Tener el bolso listo y un Acuerdo para Emergencias conocido por todas las personas involucradas nos permite reaccionar con más tranquilidad y tomar mejores decisiones cuando cada minuto cuenta. El mejor momento para prepararnos es ahora: armemos el bolso, conversemos con nuestras personas de confianza y revisemos ambos cada tanto para que sigan siendo útiles.

La resiliencia empieza en casa.

Fuente: https://www.gub.uy/sistema-nacional-emergencias/comunicacion/noticias/hace-bolso-emergencia

 
¿Qué significa todo esto?

Hay una cuestión importante: estas recomendaciones no significan que los gobiernos estén anunciando una guerra inminente o que sepan que va a ocurrir una catástrofe.

Lo que sí muestran es un cambio en la manera en que los Estados están pensando la seguridad de la población.

Se están contemplando escenarios como:

  • Cortes prolongados de electricidad.

  • Interrupciones del suministro de agua.

  • Ciberataques a bancos, servicios públicos e infraestructuras.

  • Problemas de abastecimiento y distribución de alimentos.

  • Fenómenos climáticos extremos.

  • Conflictos militares y situaciones de inestabilidad geopolítica.


    La conclusión:
    no es una teoría conspirativa ni un rumor de redes sociales. Hay recomendaciones oficiales y documentadas, tanto europeas como uruguayas.

    Y hay una diferencia importante: la Unión Europea está planteando una estrategia general de preparación ante múltiples amenazas, mientras que las recomendaciones uruguayas del SINAE se centran especialmente en la preparación familiar y la respuesta ante emergencias y evacuaciones.

    En cualquier caso, tener agua, alimentos no perecederos, medicamentos y elementos básicos para afrontar tres días sin servicios esenciales es una medida razonable de prevención.


 

Qué está preparando Uruguay ante El Niño 2026-2027 

Actualizado al 30 de octubre de 2026

Encontré información bastante más concreta que la que habíamos visto anteriormente. Y hay un aspecto importante: el SINAE no está trabajando solamente en recomendaciones para los hogares. Está coordinando una preparación nacional que involucra infraestructura, servicios públicos, salud, logística, seguridad y gobiernos departamentales.

La principal amenaza identificada es el fenómeno El Niño 2026-2027 y la posibilidad de lluvias extraordinarias, inundaciones y afectaciones prolongadas.

Hay tres documentos que permiten reconstruir lo que está haciendo el Estado:

  1. La comunicación del SINAE del 5 de agosto sobre el escenario climático y las medidas preventivas.

  2. El acta del Congreso de Intendentes del 20 de agosto, que recoge información presentada por el director nacional de Emergencias.

  3. La información del SINAE del 30 de septiembre sobre los grupos de trabajo interinstitucionales.

Fuentes:

SINAE+2

1. ¿Qué escenario climático está contemplando el Gobierno?

80 %

Probabilidad de que El Niño alcance intensidad muy fuerte durante octubre-diciembre de 2026.

95 %

Probabilidad estimada de que las condiciones asociadas a El Niño persistan hasta febrero-abril de 2027.

Cifras presentadas en la documentación del Congreso de Intendentes del 20 de agosto de 2026. No son probabilidades de inundación, sino de evolución del fenómeno climático.

El informe del SINAE y las proyecciones de INUMET contemplan:

  • Lluvias superiores a lo normal.

  • Mayor incidencia inicial en el norte y noreste.

  • Extensión progresiva de la señal de lluvias hacia otras regiones.

  • Posibilidad de crecidas importantes de ríos y arroyos.

  • Inundaciones con desplazamiento de población.

El acta del Congreso de Intendentes agrega un detalle especialmente relevante: diciembre podría concentrar acumulados de precipitación próximos al 50 % de la lluvia anual.

Esto es un escenario de planificación, no una predicción de que necesariamente lloverá esa cantidad en todos los departamentos.

SINAE+1

2. ¿Qué consecuencias concretas teme el Estado?

El acta del Congreso de Intendentes contiene una previsión operativa muy significativa:

Escenario de población afectada utilizado públicamente en la planificación

25.000

Personas potencialmente desplazadas

5.000

Personas potencialmente evacuadas

Estimaciones comunicadas por autoridades en agosto de 2026. Son cifras de planificación, no personas actualmente afectadas ni una predicción cierta.

¿Por qué es importante la diferencia?

  • Desplazados: personas que abandonan temporalmente sus viviendas, incluso por sus propios medios.

  • Evacuados: personas que requieren asistencia o intervención de los dispositivos de emergencia.

El Gobierno está contemplando un escenario que podría exigir alojamiento, alimentación, transporte, atención médica y asistencia social a miles de personas simultáneamente.

 ¿Qué están haciendo con UTE, OSE y ANTEL?

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UTE
Se creó un Comité Interno de Represas y Gestión de las Crecidas, con seguimiento semanal de la situación.
La preocupación concreta es el comportamiento de las cuencas y las crecidas, que pueden afectar instalaciones, accesos y operaciones vinculadas a la infraestructura eléctrica.
Hay un antecedente real de agosto-septiembre de 2026: UTE debió coordinar medidas relacionadas con la crecida del río Negro, que había impedido utilizar el punto habitual de atraque de una balsa entre Tacuarembó y Durazno.

OSE

La empresa está coordinando medidas con el SINAE y los organismos departamentales.

Los riesgos operativos que se desprenden de la planificación son:

  • Dificultades de acceso a instalaciones y redes por inundaciones.

  • Posibles afectaciones a instalaciones de saneamiento.

  • Necesidad de mantener el suministro de agua en localidades afectadas.

  • Coordinación para recuperar servicios después de eventos de inundación.

Existe además una medida concreta ya adoptada: OSE exoneró del 100 % de la tarifa de agua y saneamiento a usuarios evacuados y autoevacuados, y había postergado 60 días el pago de sus facturas.

 

ANTEL

Está incluida dentro de la coordinación interinstitucional para proteger las comunicaciones y la continuidad de servicios esenciales.

El SINAE menciona expresamente la necesidad de asegurar:

  • Conectividad.

  • Comunicaciones entre organismos.

  • Recuperación de servicios básicos.

  • Intercambio de información durante las emergencias.

Esto es fundamental porque, si una localidad queda aislada por inundaciones, la comunicación permite coordinar evacuaciones, rescates y asistencia.

Pero hay una limitación documental: no encontré un plan público de ANTEL que identifique antenas, centrales o enlaces concretos que puedan quedar fuera de servicio.

No sería correcto afirmar que ANTEL espera un apagón de telecomunicaciones.

¿Qué zonas de Uruguay podrían verse más comprometidas?
A partir de las proyecciones y los antecedentes históricos, estas son las zonas que merecen especial atención: 

Región

Riesgo identificado

Salto y Paysandú

Crecidas del río Uruguay e inundaciones ribereñas.

Artigas

Crecidas y afectaciones en localidades próximas a cursos de agua.

Rivera

Lluvias intensas, inundaciones y afectaciones territoriales.

Durazno

Crecidas del río Yi y afectaciones en zonas inundables.

Río Negro

Crecidas y posibles afectaciones de infraestructura.

 

¿qué nos está diciendo realmente el Estado?

Hay cuatro hechos que me parecen especialmente relevantes:

  1. El Gobierno está planificando un fenómeno climático potencialmente muy intenso y con efectos que podrían extenderse hasta mayo de 2027.

  2. Está considerando un escenario de hasta 25.000 personas desplazadas y 5.000 evacuadas.

  3. Está preparando la continuidad de servicios esenciales, incluyendo electricidad, agua, comunicaciones, salud y alimentación.

  4. Está movilizando recursos económicos, materiales y estructuras de coordinación nacionales y departamentales.

Esto supera ampliamente una simple campaña de recomendaciones para tener una linterna y agua en casa. Es una preparación institucional ante un escenario de emergencia de alcance nacional.









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