domingo, 2 de mayo de 2010

Anular la ley de Caducidad y Ni olvido ni perdón

fueron dos de las expresiones realizadas hoy desde la Central Obrera PIT_CNT, a través de dos de sus dirigentes en al acto de celebración del 1 de Mayo.
El dirigente Andrade dijo: "No sé si puede haber reconciliación posible entre el preso y el carcelero, entre el torturado y el torturador, pero no hay duda que no hay reconciliación posible entre el fascismo y la democracia". Luego Signorelle otro dirigente de la Central obrera representante de los judiciales reclamó que se anule la Ley de Caducidad, que se duplique el salario mínimo y que se reduzca la jornada laboral.

La Asociación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos se hizo presente con las fotos de los luchadores secuestrados y luego desaparecidos.

MARTHA PASSEGGI.
reportera-gráfica.



sábado, 1 de mayo de 2010

Heber Esquivo se fue en su bicicleta




Era el año 1965, nos encontramos esa vez, en calle Arenal Grande. Los dos íbamos en bicicleta al Parque 25 de Agosto, porque jugaba él en el glorioso Cerrito y yo en mi querido Atenas. Fuimos todo el camino hablando de enseñanza y de formación deportiva. Cuando llegamos a la bajadita sombreada de grandes eucaliptos, rumbo al Parque, nos separamos porque él entraba por la parte de abajo del lado de los puentes y yo lo hacía por el lado de la boletería. Durante el viaje coincidimos en todo. Que valioso resultaba hablar con un ser de ideas tan claras, con la seguridad, convicción y tremenda sencillez que abordaba un tema; claro él era maestro. Un maestro que a su valiosa formación, le había adherido su experiencia de trabajo social en el barrio, en los tablados, en las caminatas por las arenosas calles del Barrio La Palma citando compañeros para levantar paredes o quinchar un rancho para un vecino. Él sí, que fue un maestro.

¿Qué cosas que tiene la vida? Un hombre que vivió para elevar cometas de esperanzas, marcar el ritmo de la vida con el compás de los parches templados, transitar caminos en el campo rumbo a las escuelitas, para ensanchar sendas de conocimientos en las cabecitas, de aquellos, sus niños rurales… Y pensar, que andando, transitando esos caminos en su bicicleta, se arrepintió de hacerlo, y voló hacia el infinito.

Cuando hablaba de su ausencia de este, su querido pueblo, decía que “durante su licencia…” y nunca comentó de haber sufrido allí; solo lo mencionaba como algo que le sucedió. Y todos sabemos cuánto sufrió su conformación física. Decimos en lo físico, porque en lo espiritual, regresó intacto. La misma capacidad de trabajo, la gran sencillez y humildad con que trataba los temas sociales y políticos, sin que nunca lo inflara ser dueño de una idea, porque como él decía, la idea que es tomada por los demás, dejar de tener ideólogo.

Heber Ismael Esquivo Mello se fue el viernes 19 de junio, en un viaje sin regreso. Se fue es un decir, porque de este pueblo y del Barrio La Palma no se irá. Queda su presencia compañera y su filosofía de vida, como un canto de muchas voces.

“Guito” Marrero

ESQUIVO: Algo de su historia

En la historia social de nuestro pueblo el retorno de Heber Esquivo a Tacuarembó tras más de una década en una de las cárceles política más crueles de América Latina, fue un gran acontecimiento por el caudal de gente que alegremente lo fue a esperar y lo acompañó hasta la sede del Cerrito, un hecho que había que escribirlo para el mejor recuerdo de nuestra ciudad. Lector del primer momento de TACUAREMBO 2000 y siempre alentando. En 1991 le hicimos un reportaje en Semanario Batoví y aquí va un pequeño fragmento. Cuesta creerlo, pero hace unos días se nos murió, en su sepelio había tanta gente como la que lo recibió, pero esta vez la gente estaba triste.

- ¿Qué tiempo tuviste recluido?

Trece años.

- Trece años en el Penal de Libertad significan mucho en la vida de un individuo .

Significan cientos de años; por lo menos un mundo de años de los cronológicos, de los reales.

- En esas circunstancias límites, ¿por dónde anda el pensamiento de un hombre?

Siempre anda en las raíces, es inevitable. A pesar de que eso nosotros teníamos que obviarlo a efectos de subsistir, había que hacer una vida independiente del mundo exterior, porque eso te sumía en cosas que había que evitar. Era necesario fabricarte una vida para ese momento, para allí y para ese ámbito y olvidarte de lo de afuera, tratando de que el sentimiento no te afectara a pesar de que la profundidad del mismo era cada vez mayor hacia tus seres queridos, hacia el barrio… Muchas veces, en momentos difíciles y cuando veía que la mente se podía alterar – porque andaba por el límite entre lo normal y lo anormal -, fue el recuerdo del Cerrito el que me rescató. Yo hacía funcionar la mente en la historia y en la gente del Cerrito, y era todo eso lo que me ayudaba a superar los malos ratos.

- Luego de ese tiempo de ausencia, tu retorno fue algo singular.

Uno nunca espera una cosa de esas. Yo lo que ansiaba era meterme en el último rincón a descansar, y cuando me encontré con toda esa gente fue un impacto emocional. El pueblo fue quien nos sacó, y el pueblo estaba ahí.

- …Hablemos de otra arista del Cerrito: la murga .

La murga fue una necesidad desde punto de vista educativo y cultural, prácticamente pensada cuando estaba Juan Samusenko, que integró el primer conjunto con su guitarra, que fueron “Los Bermudas Rurales”. Se encaró la murga como medio de alfabetización de compañeros que habían quedado “analfabetos” por desuso. No fue para desarrollar una necesidad personal o artística. Además la murga en sí, tiene una complejidad y una riqueza como síntesis permitiéndole al tipo proyectarse en varias direcciones. Muchos se alfabetizaron en el grupo, las letras surgían de todos; junto con Carlos agarrábamos lápiz y papel y transformábamos en versos las ideas de cada uno, varios de ellos aprendieron a leer y luego ellos mismos escribían letras. Esas son cosas increíbles producidas por la motivación generada por el hecho artístico de la murga.

Gustavo Bornia

El más justo de los homenajes a esta murga mensajera, pasa por uno de los propulsores de esta lucha cultural y es el Sr. Heber Esquivo, al cuál ninguna reja de por medio prohibió que en cada carnaval de Tacuarembó, escucháramos la poesía de este escritor humilde y respetuoso al que todos estiman.




Saludo al petiso Esquivo , UN IMPRESCINDIBLE!


Ayer, domingo de mañana, 21 de junio, mi hermano Pablo me alcanzó la noticia de que había llegado a su fin, la vida física del Heber Esquivo . Confieso que me impactó y enseguida se me arremolinaron, las imágenes que hacen al recuerdo de este SER HUMANO, (sí así con mayúsculas ¡!!) del que supimos su compromiso hasta la cárcel, por poner sus acciones al servicio de su pensamiento, y al que llegamos a conocer en nuestra vuelta a Tacuarembó, a partir de 1988.

Cuando recibí el llamado, estaba en el santuario de un vestuario, con los niños de las Formativas de Welcome en la cancha de Tabaré, santuarios que frecuentaba el Petiso, en las heladas mañanas domingueras de Tacuarembó, en el Parque 25, o en el Estadio de Central o en el Dardo López, o sobre el manto blanco al descampado en la cancha de Funcionarios o su vecina la de Veteranos, con su querido Cerrito, lugares a los que llegaba siempre en su inseparable “chiva”.

Desde el barrio La Palma , trabajó incansablemente para ayudar a levantar la Sede Social de Cerrito , la biblioteca, la policlínica y por supuesto le puso su pluma de poeta popular a las canciones carnavaleras de su también querida Sencillita , todo hecho SIEMPRE para lograr con HECHOS, sin discursos, una sociedad con EQUIDAD Y HUMANISMO.-

Supongo, que como padre, habrá sentido el legítimo orgullo de saberse continuado en los ideales por su hijo “El Lula” y digo supongo porque el Petiso siempre ha sido, lo que ahora llaman de “perfil bajo” y antes se consideraba auténtica HUMILDAD, y era muy difícil sacarle algo más que una sonrisa buena, ante cualquier halago.

Les pido disculpas a mis amigos de Cerrito, por el atrevimiento de homenajear a Esquivo sin pedirles permiso, pero pasa que “El Petiso”con su auriverde de Cerrito como la querida “Ana Inés” con la azulgrana del Ferro son PATRIMONIO del presente y el futuro de la sociedad Tacuaremboense, SERES HUMANOS que han luchado toda su vida SIEMPRE por la sociedad del “pan y de las rosas o los jazmines”.

Por eso, en cada lugar de los que frecuentaba Heber, o desde la “chiva” en la que lo encontró la despedida, nos recibirá su saludo cálido y fraterno: “¿cómo andan GURISES?”

LUIS INTHAMOUSSU

Y esto con que se traga?


Se la traga?


Se la traga, el precio de ser presidente



El País, 30.04.2010 pag 8

Será la razón para que sectores del FA no tengan el valor de anular por mayoría parlamentaria la Ley de Caducidad.
Mientras hay otro trofeo de guerra que aún no han devuelto: los cuerpos , la verdad y donde fueron a parar los desaparecidos.



Visitas y regalos.
Mujica se reunirá la semana próxima con el comandante en Jefe del Ejército, Jorge Rosales. También visitará a la Armada, como ya lo hizo con el comandante de la Fuerza Aérea, José Bonilla en un encuentro cargado de gestos simbólicos. El oficial del aire no sólo le regaló en la ocasión una bandera del MLN que el arma tenía como "trofeo de guerra", sino también le entregó como obsequio una foto aérea de la chacra presidencial tomada por los integrantes del Grupo de Aerofotogrametría de la FAU; y un ejemplar de Sequoia para que la plante en la chacra.

Nosotros decimos sería bueno que el Pepe, en su nuevos encuentros, cargados de gestos simbólicos con estos asesinos, les haga entrega de lo que tenían, los milicos una preciosa, y plástica escupidera, la escupidera rosada que estaba en el S2, que la madre de Pepe, Lucy Cordano, le había llevado esa pelela rosada que los soldados no se la querían dar ; el Pepe dijo en una vuelta "La llevaba de un lado pa'l otro, la blandía como un trofeo. Fue una lucha gremial que gané. Era una lucha por el derecho a mear"

Bonilla le explicó al mandatario que como la Sequoia es un árbol de muy lento crecimiento va a trascender los respectivos ciclos vitales de ambos.

Y ya que proponemos la entrega de la pelela rosada, con la cual salió del Penal; es que si el presi continúa con cierto grado de incontinencia puede mear tranqui en la chacra, en el recién plantado Sequoia, que le regaló Bonilla , lo único que lamentamos que no se cumpla, la profecía del Ruso Rosencof, que dijo " que, esa pelela va a tener una historia que la hace acreedora de una vitrina en el Museo de la Revolución, si algún día lo tenemos " pero....ahora va estar en la vitrina de los que derrotaron esa Revolución

Allegados al general expresaron que el obsequio significó una señal que alienta a mejorar la relación con el transcurso del tiempo y apuntando a las futuras generaciones. Según sus allegados, Bonilla espera ver cómo el gobierno procesa el gesto y está dispuesto a dar un nuevo paso en señal de acercamiento

Dos pactos, cuatro tesis.


El nuevo progresismo




Este artículo está escrito para “HERVIDERO”, pero por diversas razones los compañeros no están seguros de cuándo saldrá la revista. El artículo es muy coyuntural y contiene opiniones que me hacen sentir ansioso de comunicarlas a la barra internética. Por eso lo envío ya!, sin perjuicio de escribir otro para HERVIDERO o de que éste mismos sea publicado si ello lo entienden correcto.


Abrazos Tambero





A l@s que murieron con la mochila puesta.



Sus dos primeros hijos han sido los pactos, el del Conrad, firmado con la llamada “clase empresarial”, que se apropia de alrededor del 40% del ingreso nacional, y el de Durazno, contraído con el conocido “brazo armado”, el mayor beneficiario del presupuesto nacional.

El “pacto del Conrad” despertó los más entusiasta aplausos en los círculos aúreos del Plata, porque ha espantado dudas y temores, porque ha ofrecido garantías a la reproducción ampliada, “venid y haced la vuestra” fue la invitación extendida a las patronales en presencia de dirigentes sindicales y políticos, aplausos de buenos entendedores a quienes pocas palabras bastan.

Al Conrad se llegó recorriendo un camino de acercamientos, exploraciones, tanteos, gestos y señas como al truco, reconciliaciones, viajes en avión y bandas presidenciales pagados por el responsable de persecuciones sindicales varias, travesías en BUQUEBUS que presagian futuros viajes por la galaxia, almuerzos en la mesa puntaesteña de Libermann, heredero del maffioso Yabrán y padrino de Menem. De pragmatismo está empedrado el camino de la conciliación.

El “pacto de Durazno”, por su parte, fué aplaudido por los mandos en ejercicio, los círculos de retirados militares y la más rancia derecha nacional, exorciza sentimientos de culpa en quienes hoy ocupan los más altos cargos de la democracia formal luego de haber conspirado contra ella en 1963, cinco años que Pacheco rompiera la legalidad permitida, cuando todavía funcionaba a pleno la formalidad democrática del “Uruguay Batllista”. En propios y ajenos, el acto de exorcismo trajo asombro, sorpresa y desconcierto, particular por la iniciativa de excarcelar, contra viento y marea, a los viejos asesinos y violadores que comandaron los crímenes del terrorismo de estado.

Aunque tenga sus raíces en 1972, batallón Florida, el viaje de ida a Durazno comenzó a principios de lo ’90 en secretas reuniones con oficiales del servicio de inteligencia del ejército, pasó por conversaciones amistosas con Gilberto Vázquez, por la defensa de los asesinos del asesino Berríos, por la cerrada negativa a anular la ley de caducidad y por vaya a saber cuántos hectolitros de alcohol, transas secretas y acuerdos vergonzantes. Si algo no se ocultó fueron las intenciones de olvidar y perdonar, de poner punto final a la lucha por verdad y justicia, que cada demonio perdone al otro su mochila de pecadillos y excesos cometidos, cambalache donde todo es igual, la tortura masiva y las desapariciones forzosas que la ejecución del maestro de verdugos Dan Mitrione.

En el frenteamplismo los pactos han provocado las más dispares reacciones, desde hacer la del ñandú o apasionarse justificando lo injustificable, hasta pretender fundamentarlos en una misteriosa estrategia de acumulación revolucionaria. A muchos parecieron inverosímiles, sorpresivos, pero no nacieron de un repollo, no los vieron venir solamente quienes teníam cerrados los ojos, los dos pactos son simplemente la concreción consecuente de elaboraciones previas que pueden resumirse en cuatro tesis:

1) en primer lugar, la que afirma que el socialismo sólo será posible en aquellas sociedades donde el capitalismo haya arribado al reino de la abundancia, es el presupuesto político que sirve de basamento a la estrategia de desarrollar el capitalismo subdesarrollado como etapa previa al socialismo. Presupuesto teórico nada novedoso, ha sido históricamente compartido por los partidos socialdemócratas del mundo entero para postergar “ad infinitum” la lucha revolucionaria. Falacia y falsificación ideológica, salvo en los países imperialistas, trabajadores y empresarios unidos para someter a los trabajadores de los países sometidos, el desarrollo del capitalismo no conduce al reino de la abundancia de bienes materiales sino , por el contrario, lleva directamente al infierno de más desocupación, más exclusión y más marginación.

2) En segundo lugar, como Uruguay carece del capital inicial necesario para un proyecto de capitalismo nacional, se propone llenar ese vacío con inversiones transnacionales. Esta tesis promete un paraíso con puestos de trabajo para todos, absurda trampa intelectual en la que dejan el cuero hasta los más zorros. En realidad la inversión de capital extranjero significa simplemente más botnia, más portucel, más aratiri, más iirsa, más triple play privado, más cuentas vidrio por tierra y subsuelo, más exportaciones sin valor agregado, más exoneraciones fiscales y, perecuación de la tasa de ganancias mediante, más desocupación, más trabajo precario, más hambre y miseria.

3) Con el objetivo de lograr un clima de paz social y tranquilidad política que ofrezca las mejores condiciones para los negocios y la rentabilidad, la tercer tesis imagina la construcción de un gran movimiento que trascienda los límites de todo lo conocido, abracémonos pues por encima de las diferencias de clase y de las partidarias, cantemos a coro el himno de la refundación nacional y vayamos concretando con “políticas de Estado” el Uruguay treinta años más viejo. Adiós barra chica, adiós barra freanteamplista, a volar por los espacios siderales embarcado en la misma nave que otrora supo conducir Juan Domingo Perón.

4) La cuarta tesis, la última por ahora, parece pesadilla de calabozo. La tarea de refundar la Nación precisa del basamento organizado y armado de las fuerzas armadas, esas cuya existencia aparece nuevamente cuestionada, pero que son muy eficientes en la suplencia de las tropas yanquis en Haití y el Congo, dejándolas libres para puedan ejercer su función genocida en Irak y Afganistán. A estas fuerzas armadas, falsamente denominadas nacionales, les tocan dos tareas en territorio uruguayo, por una lado recuperar simpatías participando “acciones cívicas”, las mismas cuyo contenido ha develado repetidas veces el compañero Víctor Licandro) y, por el otro, continuar disuadiendo y previniendo rebeldías de esos mismos cuya simpetía requieren. Los promotores de la refundación “a la uruguaya”, siempre le han dado mucha importancia a sus relaciones con el terorrismo de estado, perciben que el éxito de su proyecto nacional depende del respaldo de las fuerzas armadas, después de todo, comentan en corrillos, Hugo Chávez no habría logrado hacer todo lo que hizo sin el apoyo del ejército venezolano...

El tercer pacto

El consentimiento masivo, la creencia ciega y los oídos sordos definen la coyuntura política, aunque ello no sea de nuestro gusto, son las características principales de esa multitud variopinta que marcha hacia la tierra prometida siguiendo a sus profetas, el elemento subjetivo que hace posible los pactos con la clase dominante y la casta militar, pues sin tan impresionante apoyo popular serían imposibles acuerdos tan escandalosos como los acordados en el Conrad y Durazno.

La barra de los luchadores políticos, organizados en varios partidos, conforman la columna que vertebra esa multitud en marcha, fervorosamente convencidos de ser garantía del cumplimiento del tercer pacto, la alianza con los asalariados empobrecidos, hasta ahora promesa electoral más que pacto. A pesar de que llevan un par de lustros tragando monstruosas pastillas y agachándose hasta el suelo para abrazarse con espeluznantes culebras, son el reclute más calificado desde 1990 a la fecha, porfiadamente reproducen el mensaje de los profetas, pero también son los que han sabido vestir con teoría política el giro hacia la socialdemocracia, le aportan solidez a la marcha de la turbamulta inorgánica y constituyen otro de los rasgos principales de la coyuntura.

Durante el primer gobierno frenteamplista se afiliaron a la tesis “gobierno en disputa”, disputarle el control a los sectores de derecha del Frente. Se proponían la restauración del programa popular y, para ello, luchar por la conquista de la colina coordinadora primero, luego la colina plenario y finalmente el cerro Congreso. Hay que reconocer que esas barras no tan chicas alcanzaron su objetivo, revirtieron la correlación en las internas y triunfaron en las elecciones nacionales, son mayoría en todos los terrenos, en el aparato orgánico, en las bases populares y en el campo electoral.

Derrotada la derecha, de adentro y de afuera, no les quedaba nada más que disputar, ahora sí el gobierno frenteamplista era “su” gobierno, la instalación del nuevo presidente debiera haber significado la puesta en práctica de políticas de redistribución del ingreso, anulación de la ley de caducidad, de defensa de las empresas públicas, etc. Pasada la hora de “disputar”, estaba sonando la de hacer, pero ¡oh, sorpresa! el candidato de la izquierda frenteamplista se transformó en presidente de la derecha frenteamplista, reafirmando públicamente, reiterada y descaradamente, que continuará la misma política económica del gobierno anterior que, a su vez, continuaba la de los que lo precedieron. Hasta los más sordos entienden.

Aún así, los luchadores políticos, viejos y nuevos, están aceptando las nuevas e increíbles explicaciones, se comen pastillas cada vez mayores y las culebras que abrazan son cada vez más fieras. El cumplimiento del tercer pacto, el pacto con el pueblo, postergado hasta que no ardan las velas: continuará la contrarreforma agraria y la distribución del ingreso seguirá favoreciendo a los más privilegiados, seguiremos siendo los mejores pagadores de deuda externa del mundo, la verdad y justicia vuelve a ser forzosamente desaparecida, los funcionarios públicos reclaman salario y el presidente se ofrece como intermediario frente a su propio gobierno (¿), las cárceles al ministerio de defensa reeditando la experiencia del EMR No.1, la educación sigue esperando...

Entonces aparece otra tesis, fresquita ella, que propone “influir” sobre el nuevo gobierno, o sea, como el presidente, pese a ser producto de los esfuerzos de las barras chicas no de pelota, hay que presionarlo para que cumpla con la parte del discurso “te digo una cosa”. Hay que “influir” para que no “haga la otra cosa”, excarcele a los viejitos asesinos, olvide su promesa de transformar en colonias 250.000 hectáreas de buenas tierras, las soluciones habitacionales queden en proposiciones electorales, y la “lucha contra la pobreza” perezca de inanición en el continuismo que anunció la nueva ministra de desarrollo social. En definitiva, el “influir” sustituyendo al “disputar” simplemente como recurso ideológico para no pensar en terminar con el sistema, en luchar por la emnacipación social.

Catecismo y herejía

Capítulo aparte merecen los que sobrevivieron a la primer derrota, la del ’72, que salieron erguidos de los calabozos en 1985, pero vienen perdiendo por goleada en esta otra derrota, la segunda, la más profunda, la que está quebrando convicciones hasta en los más viejos guerrilleros, los que se comían los niños crudos, los que nos convocaron a dar la vida por la revolución... y muchos la dieron nomás, aunque ahora se tenga el atrevimiento de descalificar su memoria, arrojando dudas sobre si estaban o no en lo cierto al luchar por la revolución social ¡Vaya descaro!.

Se está ofrendando nuestra historia en el altar de los pactos con la clase dominante y sus milicos. Sin embargo, es tan absurdo negar la historia, negar lo que está en las pruebas documentales, en los discursos entre 1985 y 1994, en las entrevistas y documentales donde se asumía el pasado guerrillero para recaudar fondos en Europa...que, mejor, ni hablar!

Francamente creo que esta negación de sí mismos, esta especie de autodestrucción del guerrillero que fueron, es el comienzo de la tercera derrota, la derrota de los que se han adscripto a las instituciones liberales, que están conciliando a troche y moche.

Son muchísimos los que todavía siguen presos de fidelidades y emociones, se han vuelto defensores irracionales de la camiseta, pero la mayoría conservan la capacidad de pensar críticamente, algunos más, otros menos, pero se mantiene la costumbre de analizar los acontecimientos a la luz de sus conocimientos de la economía política y las ciencias sociales, del marxismo. Los más conservan calor de brasas en sus corazones y, aunque hayan entrecerrado sus párpados, confío en que serán los primeros en desengañarse. En realidad, si no fuera por la confianza en la resurrección del pensamiento crítico, no tendrían sentido estos y otros análisis que ensayo comunicar públicamente. Escribo pensando en ellos. Pensando en ellos recuerdo que la lucha contra la pobreza que promovió Raúl Sendic, estaba ligada al no pago de la deuda externa, a la reforma agraria y la estatización de la banca...al homenajear su memoria, está muy mal justificar la bajada del carro silenciando, omitiendo y tergiversando el programa propuesto por el fundador de la guerrilla tupamara como condición imprescindible para combatir la pobreza.

La lucha contra la pobreza no puede desconocer la naturaleza salvaje del capitalismo, creador de miseria para los asalariados, incapaz de traer prosperidad a los pueblos, barbarie que nadie ha podido evitar a lo largo de la historia y nada indica que el nuevo progresismo vaya a ser la excepción; más allá de la excelencia de los amortiguadores que gobiernan el país, el proyecto obvia el hecho de que los intereses de clase son más fuertes que la amortiguación política...esta es una pintura dibujada con pinceladas esquemáticas es cierto y, por supuesto, con colores herejes, pero, sin embargo, está claro que es materialmente imposible formar una nueva sustancia uniendo el agua con el aceite, el verso de la “unidad nacional entre asalariados y patrones para terminar con la miseria” es eso, un verso, nomás.

La opción por influir en el gobierno desde adentro, más allá de la voluntad humana, implica la aceptación de esas cuatro tesis teóricas que y de los dos pactos que fundamentan. Pactos y tesis imposibles de ignorar, están ahí, hechos sólidos y contundentes, presentes en los discursos de todos los días y en los documentos de congresos y plenarios, concepción socialdemócrata y la estrategia conciliadora de clases, es la práctica cotidiana conque nos gobierna el “nuevo progresismo”.

Puedo parecer un estúpido a los lectores de “Hervidero”, explicando la letra ”A” del abecedario, lo ya evidente de por sí, lo que no necesita explicación, pero todo indica que se cumplirán los pactos con burgueses y asesinos mientras que la alianza con el pueblo asalariado y empobrecido será nuevamente postergada.

Por supuesto, el catecismo progresista se renovará con nuevos versículos...que los recite quién quiera y quién quiera se haga cómplice de la postergación de la lucha. La opción es ideológica, sigue siendo entre contribuir a adormecer las consciencias o luchar por esclarecerlas. ¿Quién influye más sobre el presidente, el pacto con los burgueses del Conrad o el discurso “entre amigos” del cementerio de La Teja? ¿Quién influye más en su cabeza, el reconfimado pacto con los milicos o la “presión” cuerpo a cuerpo de Familiares?

Del punto de vista de la herejía se puede sospechar que los profetas estén caminando hacia el agujero moralmente más negro de toda la galaxia, cosa que no percibe ni interesa a la hinchada que los acompaña en su andar laberíntico, pero que debieran analizar quienes poseen la experiencia necesaria para hacerlo, cuesta hacerse a la idea de que tantos hermanos y tantas hermanas estén aceptando conscientemente tanto el pacto del olvido y perdón como el que decreta a la burguesía en libertad para su cacería...¿en aras de qué?

Jorge Zabalza

Los mártires de Chicago

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