lunes, 1 de abril de 2019

La purga





>>> Tierra Libre 31 marzo 2019






Montevideo, lunes 1 de abril de 2019

Ante la constatación de omisiones inadmisibles por parte de las autoridades del Ministerio de De-fensa y el Ejército Nacional, no poniendo a disposición del Poder Judicial la información que se desprende de las investigaciones llevadas adelante por el Tribunal de Honor del Ejército, en las cuales se hizo manifiesta la responsabilidad de José Gavazzo en el asesinato del compañero Roberto Gomensoro.

El PIT-CNT declara su más absoluto repudio a las prácticas de las cúpulas militares que siguen sosteniendo, amparados en la impunidad, el ocultamiento de los responsables del terrorismo de Estado. La impunidad es un entramado de poder que se moviliza desde todos sus resortes para entorpecer las investigaciones que permitan a la sociedad uruguaya conocer la verdad sobre los crímenes cometidos durante la última Dictadura.

Respaldamos la decisión del presidente Tabaré Vázquez de solicitarle la renuncia al ministro de Defensa, Jorge Menéndez, al viceministro Daniel Montiel y la destitución del comandante en jefe del Ejército José González, el jefe del Estado Mayor de la Defensa, Alfredo Erramún y el general Gustavo Fajardo, integrantes los últimos tres del Tribunal de Honor.

La democracia uruguaya no admite más dilaciones en investigar hasta las últimas consecuencias las responsabilidades de civiles y militares en la gestación y ejecución del terrorismo de Estado. La defensa de la democracia es un compromiso inquebrantable del movimiento sindical, demostra-do con lucha en lo que fue una de las gestas más heroicas de nuestro pueblo, la gloriosa Huelga General del año 1973, con la que pueblo uruguayo respondió al golpe de Estado de Bordaberry del 27 de junio de ese año. Reafirmamos la vigencia absoluta de la resolución que dio origen en el año 1964 a la unidad sindi-cal, en función de la cual, el conjunto del movimiento obrero responderá con huelga a cualquier intento de quiebre de la institucionalidad democrática. ¡Memoria, verdad y justicia! ¡Nunca más terrorismo de Estado! Secretariado Ejecutivo


Comunicado de Presidencia de la República


“El Señor Presidente ha adoptado en el día de la fecha las siguientes decisiones:
  1. Cesar al Comandante en Jefe del Ejército, Gral. de Ejército José González, quien pasará a retiro obligatorio;
  2. Cesar al Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Gral. de Ejército Alfredo Erramún, quien pasará a retiro obligatorio;
  3. Requerir la venia correspondiente de la Cámara de Senadores para promover la situación de pase a retiro obligatorio de los Generales Claudio Romano, Carlos Sequeira, Alejandro Salaberry y Gustavo Fajardo, al amparo de lo dispuesto por el artículo 192 literal G) del Decreto Ley 14.157 - Orgánico de las Fuerzas Armadas, en la redacción dada por la Ley 19.189.
Los nombrados integraron el Tribunal Especial de Honor para Oficiales Superiores N° 1 del Ejército Nacional que juzgaron sucesivamente las conductas de Jorge Silveira Quesada, José Nino Gavazzo Pereira y Luis Alfredo Maurente Mata.
El expediente administrativo referido al contenido de los fallos emitidos, fue puesto a consideración de la Presidencia de la República a los efectos de pronunciarse sobre la homologación o no de dichos fallos.
El 12 de marzo de 2019 se emitieron los actos administrativos correspondientes, haciéndose constar en ambos pronunciamientos la discrepancia con los fallos del Tribunal Especial de Honor, habida cuenta que los mismos, entre otras cuestiones, planteaban la lógica de cuestionar al Poder Judicial, intentando socavar su prestigio, contrariamente a lo que es valor entendido en un Estado de Derecho, donde todos deben respetar los fallos judiciales, no sólo por su valor jurídico, sino por su innegable trascendencia social.
El mismo 12 de marzo, el Poder Ejecutivo cesó al ex Comandante en Jefe del Ejército, General de Ejército Guido Manini Ríos, en virtud de las apreciaciones que vertiera al momento de elevar los fallos, entendiéndose que su actitud resultaba absolutamente incompatible con el cargo en que venía desempeñándose, a cuyo efecto se libró un detallado Comunicado que fue publicado en la página web de la Presidencia de la República. 
Como consecuencia de la difusión pública de declaraciones vertidas al Tribunal Especial de Honor para Oficiales Superiores N° 1 del Ejército Nacional que juzgaron las conductas de Jorge Silveira Quesada y José Nino Gavazzo Pereira, en el día de la fecha se solicitó con carácter urgente al Ministerio de Defensa Nacional los antecedentes de las actuaciones de dicho Tribunal Especial de Honor.
El Ministerio de Defensa Nacional, de inmediato elevó el Expediente, haciendo constar que, como consecuencia de los actos administrativos dispuestos el  12 de marzo de 2019 por el Poder Ejecutivo, la Secretaría de Estado tenía en curso varias acciones, entre las que se encontraba pendiente la puesta en conocimiento de los hechos a la Fiscalía General de la Nación.
El Señor Presidente de la República ordenó la inmediata remisión a la Fiscalía General de la Nación, de los testimonios vertidos por José Nino Gavazzo Pereira, Jorge Silveira Quesada y Luis Alfredo Maurente Mata en el curso de la investigación llevada adelante por el Tribunal Especial de Honor, lo que fue cumplido.
Según surge de las declaraciones vertidas por indagados en el fuero mencionado, existen hechos confesados, entre ellos por José Nino Gavazzo Pereira, que constituyen delitos, advirtiéndose sin embargo, que el Tribunal de Honor y el Tribunal de Honor de Alzada, omitieron en forma deliberada cumplir con el mandato disciplinado en el artículo 77 del Decreto 55/985, que dispone “cuando el Tribunal de Honor intervenga en cualquier asunto en el que exista la presunción de un delito, común o militar, su Presidente comunicará de inmediato al Superior que corresponda suspendiendo las actuaciones del Tribunal, hasta tanto el Superior se pronuncie”.
La grave omisión también afecta al ex Comandante en Jefe del Ejército, que conociendo o debiendo conocer la consecuencia de la presunción de un delito, omite dar curso a la denuncia pertinente;  y aún omite denunciar dicho hecho al Ministro de Defensa Nacional cuando el 13 de febrero de 2019 elevó las conclusiones, con las consideraciones que derivaron en su cese.
En consecuencia, las resoluciones adoptadas hoy, con la conformidad de la unanimidad de los integrantes del Consejo de Ministros, guardan correspondencia con las omisiones señaladas.

Montevideo, 1° de Abril de 2019.”

Ejército: en total seis generales fueron cesados

Presidente solicitara al Senado.. pase a retiro obligatorio de los generales Claudio Romano, Carlos Sequeira, Alejandro Salaberry y Gustavo Fajardo



>>>>  Retorciendose  en el comando

Reunion de Generales en este momento en el Comando del Ejercito.

La noche mas larga del 3er gobierno del FA.

El Fiscal de la Republica Dr. Diaz, envió el reglamento de los tribunales de honor de las Fuerzas Armadas, decreto 55/1985, artículo 77, que dice que cuando el Tribunal de Honor intervenga en cualquier asunto en el que exista la presunción de delito común o militar su presidente comunicará de inmediato al superior que corresponda, suspendiendo las actuaciones del tribunal hasta que el superior se pronuncie. El Ministro con licencia medica desde hace dias y problemas graves de salud, por un lado, y por otro el subsecretario de Defensa, Montiel del CAP-L ....grupo politico del ex- ministro Eleuterio Fernández Huidobro, no leyo las notas del Tribunal de Honor, ni informo al Presidente. Tampoco el Presidente del FA J. Miranda, reacciono en tiempo y forma debida.

Acabamos de vivir la noche mas larga de la democracia uruguaya del siglo XXI. De una una “crisis democrática y etica" de las instituciones armadas, y su llamado "Tribunal de Honor", que acaba de deshonorar a la Constitucion y a al Poder Judicial por delito de omision, agravado de ignorar el principio de Lesa Humanidad.

La omision, y las declaraciones a repeticion de Manini Rios, de poner a las FFAA, por fuera y por encima del Estado de derecho constitucional, por parte de Oficiales Superiores, nostalgicos de la dictadura uruguaya (1973-1985) que forzó al exilio a cerca de 380.000 personas, yen donde hubo más de 5.000 presos políticos “procesados” por tribunales de dudosa arbitraridad durante el gobierno civico-militar. Y mas de 20.000 personas fueron detenidas por sospecha de oposicion al regimen de facto. Mas una lista que demuestra los 195 casos de detenidos desaparecidos. Y otra lista de torturadores prófugos. Mas la ley de Impunidad para los militares negociada en el Club Naval para el retorno de la democracia " bajo vigilancia". Coloca al orden del dia, que... La ley de caducidad y el “espíritu de la ley de caducidad” debe ser anulada. En Uruguay, todos los delitos tienen una fecha de prescripción, excepto los crímenes de lesa humanidad. El Tribunal de Honor del ejercito, omitio este principio, del derecho constitucional y su filosofia del derecho, nacional e internacional, mundialmente aceptado por el Occidente y por el Uruguay, desde 1945, por los Juicios de Núremberg o Procesos de Núremberg, contra el nazismo. Y en Uruguay por el Proceso a Bordaberry y al General Gregorio Álvarez, por Terrorismo de Estado, contra los subersivos de la guerrila tupamara y otras organizaciones , y contra la sociada civil del Uruguay, sindicatos, partidos, parroquias, funcionarios publicos, intelectuales, artistas, ONG, profesores, trabajadores, mujeres, profesionales, politicos/as y jovenes.

En el presente, la corrupción castrense y las divisiones internas, vinculadas a gastos reservados y de seguridad nacional, de miles de millones de pesos que benefician indirectamente a generales de la República y a la Caja Militar de jubilaciones, han creado angustias en los Altos Mandos, pero su miedo principal es que el FA y aliados..empujen al fin de la filosofia de la Caducidad. Pero los que hoy tienen 40 años, y no son, ni fueron protagonistas en el pasado, no tienen capacidad intelectual, ni independencia ideologica, ni fuerza, para re-construir unas FFAA, modernas conceptualmente civilizadas a la estilo de Europa o de influencias social-democratas tipo suecas o suizas. Y estan asociados a complicidades de vinculos socio-antropologicos con las visiones y conceptos que provienen de los servicios de inteligencia militar y doctrinal de los EEUU., mas su admiracion tecnologica por ese modelo. Solo un gran debate nacional y restructuracion con una re-fundacion de las FFAA, podrian dernos la esperanza, de que un paso civilizatorio ..es posible en Uruguay. Pero a nivel societal, el problema es que las FFAA , viven en un "proceso de muerte lenta", presupuestal y conceptual. No hay intelectuales capaces de crear una nueva filosofia politica para las FFAA..y su deterioro funcional y doctrinal a todos los niveles .....es por goteo...

Alberto Perez Iriarte.

>>> La asociacón ilicita para delinquir

Tribunal de Honor de las FFAA de Uruguay, a fundamentado el encubrimiento de delitos de Lesa Humanidad, que son imprescriptibles por la Constitucion y por las Cortes Penales Internacionales. El propio Comandante en Jefe de las FFAA de Uruguay en tanto que miembro del Tribunal dd Honor procedio a favorecer y ser complice de encubrir delitos de Lesa Humanidad cometidos por Oficiales de las FFAA durante la Dictadura.


EL FISCAL envía las Actas del Tribunal de Honor Militar...al Tribunal de Flagrancia para peritaje constitucional.








MANINI RIOS , factible de un sumario y de otras investigaciones judiciales : La grave omisión del Tribunal de Honor, también afecta al ex Comandante en Jefe del Ejército, Manini Rios, que conociendo o debiendo conocer la consecuencia de la presunción de un delito, omite dar curso a la denuncia pertinente; y aún omite denunciar dicho hecho al Ministro de Defensa Nacional cuando el 13 de febrero de 2019 elevó un informe al ejectivo, ocultando las conclusiones, con las consideraciones que derivaron en su propio cese.

>>>  Omisión deliberada


José Gavazzo y Jorge Silveira, delincuentes de lesa humanidad.

Según el comunicado de la Presidencia, el expediente administrativo relativo a los fallos del Tribunal de Honor sobre los tres represores fue puesto a consideración de la Presidencia de la República. Los fallos respectivos se hicieron públicos el 12 de marzo, día en el que se anunció la destitución de Guido Manini Ríos en la comandancia del Ejército y el nombramiento de su sucesor José Ariel González.


Tanto en el tribunal relativo a Gavazzo y Silveira como en el de Maurente, la Presidencia resaltó que hubo
“la discrepancia con los fallos del Tribunal Especial de Honor, habida cuenta que los mismos, entre otras cuestiones, planteaban la lógica de cuestionar al Poder Judicial, intentando socavar su prestigio, contrariamente a lo que es valor entendido en un Estado de Derecho, donde todos deben respetar los fallos judiciales, no sólo por su valor jurídico, sino por su innegable trascendencia social”.

De inmediato, el gobierno alude a la publicación de la comparecencia de Gavazzo ante el Tribunal de Honor, en la que reconoce haber sido responsable del asesinato y desaparición de Roberto Gomensoro en la unidad militar de Paso de los Toros en 1973.


Como consecuencia de esa publicación en el diario El Observador
“se solicitó con carácter urgente al Ministerio de Defensa Nacional los antecedentes de las actuaciones de dicho Tribunal Especial de Honor”, señaló el Poder Ejecutivo.


“El Ministerio de Defensa Nacional, de inmediato elevó el Expediente, haciendo constar que, como consecuencia de los actos administrativos dispuestos el 12 de marzo de 2019 por el Poder Ejecutivo, la Secretaría de Estado tenía en curso varias acciones, entre las que se encontraba pendiente la puesta en conocimiento de los hechos a la Fiscalía General de la Nación”, acto que no se había producido al momento del pedido presidencial.


Según el comunicado, el presidente Vázquez
“ordenó la inmediata remisión a la Fiscalía General de la Nación, de los testimonios vertidos por José Nino Gavazzo Pereira, Jorge Silveira Quesada y Luis Alfredo Maurente Mata en el curso de la investigación llevada adelante por el Tribunal Especial de Honor”.


El pronunciamiento del Poder Ejecutivo explica, asimismo, que
“de las declaraciones vertidas por indagados en el fuero mencionado, existen hechos confesados, entre ellos por José Nino Gavazzo Pereira, que constituyen delitos, advirtiéndose sin embargo, que el Tribunal de Honor y el Tribunal de Honor de Alzada, omitieron en forma deliberada cumplir con el mandato disciplinado en el artículo 77 del Decreto 55/985”.

Dicha norma establece que
“cuando el Tribunal de Honor intervenga en cualquier asunto en el que exista la presunción de un delito, común o militar, su Presidente comunicará de inmediato al Superior que corresponda suspendiendo las actuaciones del Tribunal, hasta tanto el Superior se pronuncie”.

La Presidencia resalta además que
“la grave omisión también afecta al ex Comandante en Jefe del Ejército, que conociendo o debiendo conocer la consecuencia de la presunción de un delito, omite dar curso a la denuncia pertinente; y aún omite denunciar dicho hecho al Ministro de Defensa Nacional cuando el 13 de febrero de 2019 elevó las conclusiones, con las consideraciones que derivaron en su cese”.

>>> Díaz: nunca se denunció


El Fiscal General de la Nación, Jorge Díaz, explicó por qué decidió remitir la publicación periodística sobre la comparecencia de Gavazzo a la fiscalía de Flagrancia y al fiscal especializado de Lesa Humanidad Ricardo Perciballe.


Díaz dijo que el sábado se encontra con
“la situación” de que se habían puesto en conocimiento del Tribunal de Honor del Ejército la comisión de
“hechos delictivos” sin que se cumpliera lo que disponen los reglamentos en cuanto a la obligación de informar a los superiores y detener sus actuaciones cuando eso sucede.


El titular de la Fiscalía dijo ignorar si se produjo la información a los superiores por parte del Tribunal pero sí confirmó que nunca hubo una denuncia judicial de los hechos.
“Puede haber, eventualmente, un hecho delictivo en la omisión de un funcionario público de denunciar”, subrayó.


Díaz aclaró que los fiscales actuante deberá determinar dos delitos diferentes. Por un lado, en el caso de Perciballe
“la admisión del homicidio y las circunstancias de la pretensión de desaparición del cuerpo” por parte de Gavazzo. Por otra parte,
“la eventual omisión en denunciar ese delito por parte de aquellos funcionarios que tuvieron conocimiento”, en referencia a los miembros del Tribunal de Honor, que ahora fueron destituidos por el gobierno.


Todavía resta establecer si en esa omisión también incurrieron el exministro de Defensa Jorge Menéndez y el viceministro Daniel Montiel, ya que el presidente Tabaré Vázquez aseguró que no estaba en conocimiento del contenido de las actas del Tribunal, a pesar de haber firmado la resolución sobre los fallos.



Montevideo, 1 de Abril de 2019.


A la opinión pública


En el comunicado emitido el 20 de marzo pasado, Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, expresó claramente lo que hoy se confirma.

1 – Ante el Tribunal de Honor, convocado por el fallo judicial por 28 asesinatos especialmente agravados; los criminales confiesan la tortura, asesinato y desaparición de Roberto Gomensoro (marzo de 1973), Eduardo Pérez (mayo de 1974) y María Claudia García. A pesar de esto los integrantes de dicho Tribunal no encuentran que estos crímenes lesionen el honor de las Fuerzas Armadas, así como tampoco entienden pertinente remitir estas declaraciones a la Justicia, siendo esa su obligación. Esto pone de manifiesto cuál es la concepción del honor que tienen hoy los mandos militares y la doctrina que los motiva.

2 – Respaldamos la rápida respuesta del Presidente y confiamos que el Senado actúe en consecuencia.

3 – Entendemos que para nombrar un nuevo Comandante en Jefe, se debe tener en cuenta su posición sobre el período del Terrorismo de Estado, los delitos de lesa humanidad cometidos y se le debe exigir una condena expresa a estos hechos. Asimismo debe asumir el compromiso con el respeto a todos los Derechos Humanos; la búsqueda de la verdad y aportarla a la Justicia como corresponde.

4 – El Parlamento tiene en el orden del día la discusión de la Reforma de la Ley Orgánica Militar. En esta discusión se debe tener en cuenta que las Fuerzas Armadas están formadas bajo la Doctrina de la Seguridad Nacional y actúan hoy en consecuencia. Por lo tanto entendemos que debe reducirse la oficialidad y la tropa al mínimo necesario, deben modificarse sus planes de estudio y sus cometidos deben atenerse a lo estrictamente dictado por la Constitución. 5 – Visto lo anterior confirmamos una vez más que es completamente improcedente e inaceptable la creación de una “Guardia Nacional” integrada por efectivos de estas mismas Fuerzas, que han expresado claramente cuál es su moral y su concepción del deber que tienen con la ciudadanía; según la propuesta que se plebiscitará este año.


Verdad - Justicia – Memoria.
Nunca más Terrorismo de Estado.
Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos



Vázquez nombró al nuevo comandante con actas del Tribunal sobre Gavazzo a su disposición

Insólitamente Vázquez a través del presidente del Frente Amplio Javier Miranda arguye que no tenía conocimiento del contenido de las actas. Lo cual como mínimo significa una total negligencia o un intento de lavarse las manos.
Lo que se quiso ocultar
Durante las actuaciones Gavazzo reconoció que fue quien arrojó el cuerpo del tupamaro Roberto Gomensoro al Río Negro para hacerlo desaparecer y dio detalles del asesinato de este militante preso y torturado en instalaciones del grupo de artillería Nº 1.
En el cuartel La Paloma, sede del grupo de artillería Nº 1 también murió otro militante tupamaro, Eduardo Pérez Silveira. De acuerdo al testimonio de “pajarito” Silveira al Tribunal de Honor militar Gavazzo gaseo al detenido con una granada de gas para luego fue llevado en grave estado producto de las torturas al Hospital Militar donde murió. Pérez Silveira aún está desaparecido.
El genocida “pajarito” Silveira también acusó a Gavazzo de tener responsabilidad y participación en el segundo vuelo de la muerte que trasladó presos políticos desde Buenos Aires y lo incriminó en la desaparición de María Claudia García de Gelman.
Increíblemente y luego de este tipo de confesiones y relatos, los miembros del “Tribunal de Honor”, José González (hasta ahora nuevo comandante del Ejército), Gustavo Fajardo y Alfredo Erramún, omitieron esa obligación de la normativa y entendieron que no había pruebas suficientes para condenar a Silveira y Gavazzo por estos graves crímenes y que los hechos no estaban lo suficientemente aclarados. El tribunal condenó a ambos a la ridícula medida de “no usar el uniforme” por no haber declarado que el Coronel Gómez (que estuvo 3 años preso por la causa Gomensoro) era inocente.
El fallo, una antología de impunidad y encubrimiento, fue refrendado luego por otros 3 militares (Romano, Salaberry y Sequeiro) y luego por el propio excomandante Manini Ríos o sea que en total 7 de los 16 generales del Ejército lo hicieron. Posteriormente, con dudas y salvedades, también fue homologado por el Poder Ejecutivo.
La complicidad del gobierno
Las revelaciones de los pormenores de las actas del “Tribunal de Honor” vuelven a poner en primer plano las responsabilidades de los distintos gobiernos del Frente Amplio en la impunidad del terrorismo de Estado y de la reivindicación de esa época que realizan las Fuerzas Armadas.
Luego de haber dejado a actuar durante años a Manini Ríos con su injerencia en asuntos políticos y sus conductas profundamente antidemocráticas poniendo en su lugar a un claro continuador de ese mismo pensamiento como José González, que al asumir reivindicó la obra de Manini y fue partícipe directo en el “Tribunal de Honor”.
¿Como puede ser que un militar que ampara, protege y silencia las confesiones y revelaciones de Silveira y Gavazzo sea “premiado” por el Frente Amplio dándole el cargo de Comandante del Ejército? ¿Cuál es el grado de acuerdos y negociaciones que tiene el Frente Amplio con estas Fuerzas Armadas cómplices del terrorismo de Estado que reivindican su accionar en la dictadura y obstaculizan de todas las maneras posibles el accionar de la Justicia?
Esta falta de acción del Frente Amplio, que va en el sentido de la reconciliación y la vuelta de página muestra la actualidad del Pacto del Club Naval con la que todo el régimen político quiso preservar al aparato represivo del Estado y evitar cualquier cuestionamiento.
El juego a la derecha
El nombramiento de un continuador como González, del que ahora se conoce que fue incapaz de la más mínima crítica ante las revelaciones de torturas y crímenes políticos, revela también que las Fuerzas Armadas guardan tal autonomía que son capaces de imponer nombramientos por encima del poder político.
En el día de ayer sectores del oficialismo (Michellini, Nuñez, Puig, Castillo entre otros) se escandalizaban y pedían la renuncia de González. Pero antes de estas terribles declaraciones no dijeron nada, aun sabiendo que el nombramiento de González era más de lo mismo, y que más allá de los nuevos datos conocidos ya se sabía que el nuevo comandante era la continuidad de Manini y que la protección de genocidas y torturadores está amparada por las Fuerzas Armadas de conjunto y sostenida por el gobierno que ellos mismos integran.
Tras la resolución tomada por Vázquez, muchos saludaron la decisión, pero otros remarcaron que el presidente debió haber leído las actas del tribunal militar.
Cuando el mandatario homologa los textos del tribunal, lo hace señalando que se vieron los fallos de las actas, en los que debería figurar las confesiones de Gavazzo y Silveira y su integración (el destituido comandante estaba allí).
Algunos dirigentes políticos, como el diputado Ope Pasquet, dijo que la resolución había sido acertada, pero criticó que haya sido "tarde", ya que consideró que Vázquez leyó efectivamente las actas en donde todo quedó esgrimido. También Larrañaga es otro que salió a posar descaradamente en este asunto.
Las declaraciones hipócritas de estos dirigentes derechistas buscan deslindarse de responsabilidades cuando son los que con el conjunto del régimen han sostenido y defendido la impunidad de los genocidas.
Pero en tiempos de avances derechistas en la región ¿Quién realmente le está haciendo el juego a la derecha?; ¿quien la deja actuar para que envalentone y tome fuerza?
Como no relacionar el silencio cómplice ante las declaraciones que surgen del tribunal de honor (que como mínimo merecían una condena absoluta y su paso a la Justicia) con la propia represión de hace unas pocas semanas a los que se manifestaron en la Marcha por el Agua.
¡Acabar ya con la impunidad!
No se trata de simples hechos del pasado, como los militares y los propios dirigentes del Frente Amplio nos quieren hacer creer.

Te puede interesar: La impunidad y el rol de las FFAA en el régimen del Club Naval

Las fuerzas represivas han sido alimentadas, profesionalizadas y modernizadas por este gobierno a lo largo de sus 3 periodos. Es el propio gobierno quien ha fortalecido a la Dirección de Información e Inteligencia (DII) y el Departamentos de Operaciones Encubiertas, organismos que se encargan de fichar, infiltrar y perseguir opositores.
Su cometido no es otro que atacar la protesta social, vigilar y criminalizar a todos los que resisten los embates del capital y su sed de ganancia y explotación.
No se trata simplemente de destituir a González y a algunos otros, hay que ir a fondo contra toda una organización que protege criminales de lesa humanidad. Para empezar deben ir presos también toda la oficialidad (empezando por Manini Ríos) y funcionarios civiles que intentaron ocultar esta información surgida del llamado “Tribunal de honor”, como a su vez todos los genocidas civiles y militares de la dictadura que todavía permanecen impunes. Se debe también cuestionar la función de la institución Fuerzas Armadas y el conjunto del aparato represivo cuyo cometido no es otro que sostener este orden social.

>>> También habrá que purgar

https://www.uypress.net/auc.aspx?94920












sábado, 30 de marzo de 2019

Sin honor

El Gral. Manini y el actual Comandante en Jefe son encubridores, por tanto cómplices, de aberrantes violaciones a los DDHH, el HONOR de las FFAA fue pisoteado por un grupo de sádicos criminales


Gavazzo admitió que arrojó el cuerpo de Roberto Gomensoro al río Negro

Gavazzo y “Pajarito” Silveira narraron múltiples horrores de la dictadura; el Tribunal de Honor entendió que no afectaron el honor de la fuerza



30 marzo 2019


José Gavazzo admitió que arrojó en 1973 el cuerpo del tupamaro Roberto Gomensoro al río Negro para hacerlo desaparecer y que le mintió a la Justicia al respecto.

Jorge “Pajarito” Silveira fue más allá. Dijo que Gavazzo fue responsable de la muerte de Gomensoro, también del otro detenido en el Grupo de Artillería 1 y de la desaparición de María Claudia García de Gelman. Acusó a Gavazzo de no tener “la hombría suficiente” para asumir sus actos.
Tales hechos emergen de las actas del Tribunal de Honor que el Ejército realizó a ambos oficiales, según comprobó El Observador tras haber tenido acceso a ellas.

A pesar de estas confesiones y acusaciones, siete generales del Ejército (tres integrantes del Tribunal de Honor, otros tres de un tribunal de alzada, y el excomandante Guido Manini Ríos) entendieron que los acusados no afectaron el honor del Ejército. Y que solo afectaron el honor del Cuerpo de Oficiales y el suyo propio por haber permitido que el coronel Juan Carlos Gómez permaneciera tres años preso por el asesinato de Gomensoro, siendo que ellos sabían que era inocente.

La muerte de prisioneros indefensos, la desaparición de sus cuerpos y las mentiras reiteradas no fueron consideradas.
Uno de los generales que integró el tribunal de Honor es el actual comandante del Ejército, José González, designado por el presidente Tabaré Vázquez tras cesar a Manini Ríos.
Gavazzo culpa a Cristi

Gavazzo sostuvo ante el Tribunal de Honor que el Grupo de Artillería 1, del cual él era el segundo al mando, detuvo a Roberto Gomensoro porque era “un jefe” del sector militar del MLN.



“Tito” Gomensoro fue detenido el 12 de marzo de 1973. No era jefe del aparato armado del MLN. Su tarea estaba concentrada en la militancia en la FEUU. Seis días después su cadáver apareció flotando en el río Negro, en el lago del Rincón del Bonete. Estaba envuelto en una malla de alambre y tenía atadas tres grandes piedras.

El cadáver fue sometido a autopsia, pero no pudo ser identificado. Luego de ser enterrado en Tacuarembó, alguien lo volvió a desaparecer en fecha incierta.

El Ejército nunca admitió que aquel cuerpo que había aparecido flotando era el de Gomensoro. Decían que se había fugado y no se sabía nada de él. Hasta 1985 mantuvieron una orden de captura. Pero el forense que había analizado el cadáver cuando apareció flotando, se guardó para sí su cráneo. Eso permitió que en 2002 se confirmara que el cuerpo era el de Tito.




El fallo del Tribunal de Honor que el Ejército hizo a José Gavazzo y a Jorge “Pajarito” Silveira tiene una contradicción en la que nadie parece haber reparado.

Las actas del Tribunal –uno de cuyos integrantes fue el nuevo comandante del Ejército– no se conocen. Tampoco sus resoluciones completas. Solo tenemos acceso a los pasajes que divulgó Presidencia. Aun con esa salvedad, una flagrante omisión debe ser señalada.

El Tribunal de Honor sostuvo que no está probado que Gavazzo y Silveira sean culpables de 28 homicidios, tal como determinó el juez Luis Charles en 2009.

Sin embargo, sí halló que ambos incurrieron en una “falta gravísima”. Se “entendió que existió falta contra el honor, porque los militares juzgados, teniendo conocimiento de la condena con prisión del coronel en situación de retiro Juan Carlos Gómez (quien estuvo privado de libertad durante tres años y medio) por el fallecimiento de Roberto Gomensoro en el Grupo de Artillería N°1, cuyo cuerpo apareciera en aguas del río Negro, no le comunicaron a la Justicia penal ordinaria que el condenado era inocente”.

Lo que nadie se ha preguntado es cómo Gavazzo y Silveira sabían con tanta certeza que Gómez era inocente.

Roberto Gomensoro Josman fue el primer desaparecido. Hijo del reconocido sexólogo Arnaldo Gomensoro, nació en 1949 y creció en Malvín. Le decían Tito y se hizo tupamaro. En 1972 era de los que habían comenzado a descreer de la lucha armada y querían apostar a la política. Eso no impidió que el 12 de marzo de 1973 una patrulla del Ejército se lo llevara de su casa.
Seis días después un cadáver apareció flotando en el río Negro. Estaba envuelto en una malla de alambre y tenía atadas tres grandes piedras.

José González, nuevo comandante en jefe del Ejército, que integró el Tribunal de Honor que juzgó a Gavazzo y Silveira

Aún no tenían experiencia y lo habían “desaparecido” mal. El cadáver fue sometido a autopsia y se le tomaron fotos, pero no pudo ser identificado. El Ejército nunca admitió que aquel cuerpo era el de Gomensoro. Decían que Tito se había fugado y no se sabía nada de él. Hasta 1985 mantuvieron una orden de captura. Pero el forense que había analizado el cadáver guardó su cráneo. Eso permitió que en 2002 se confirmara que el cuerpo era el de Tito.

En 2005 y a pedido del presidente Tabaré Vázquez (en su primer mandato), cada una de las tres armas se vio conminada a entregar un informe con los datos en su poder sobre los desaparecidos.
Allí el Ejército reconoció por primera vez que Gomensoro había muerto en 1973, pocas horas después de su detención, “por problemas cardíacos”, en el Grupo de Artillería 1, en el cuartel conocido como La Paloma. El informe admitía que luego su cuerpo había sido arrojado al lago de Rincón del Bonete.

La identificación del cráneo y el informe del Ejército permitieron que un juicio por la muerte de Gomensoro avanzara en Tacuarembó. Todo indicaba que los principales encausados serían los dos jefes del Grupo de Artillería 1° en marzo de 1973, cuando Tito fue detenido, muerto y desaparecido: el entonces coronel Alfredo Rubio y su segundo al mando, recién llegado al cuartel: Gavazzo.


>>>  Gomensoro fue castrado y falleció desangrado

La jueza penal de Paso de los Toros, Dra. Lilián Elhorriburu, procesó al Cnel. (r) Juan Carlos Gómez y al Tte. Cnel. (r) José Nino Gavazzo como autor y coautor, respectivamente, del homicidio muy especialmente agravado de Roberto Gomensoro Josman, en marzo de 1973.


El Cnel Juan Carlos Gomez era terrible, era muy violento. Este muchacho le contestó de malos modos y lo castraron, el que lo castró fue Juan Carlos Gomez

Escrito por: Víctor Carrato
 l Juzgado de Paso de los Toros vivió ayer y desde el mediodía de hoy el momento más importante y más terrible en toda su historia.
Los autos de procesamiento, resumidos por la Suprema Corte de Justicia, son terribles para quien los logre leer.
Según consta en este documento de la Justicia, “El Sr. J G [José Gavazzo] se encontraba en Paso de los Toros a fines de 1972 y principios de 1973″ aunque no fue el único lugar donde actuó torturando prisioneros políticos, siendo autor de varios asesinatos comprobados. Según Gavazzo su “misión fue re interrogar a toda la dirección militar del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, a los efectos de poder determinar las múltiples operaciones militares que a través de más de diez años había realizado ese movimiento y no habían sido hasta ese momento determinados los responsables…en Paso de los Toros se hizo en el Batallón de Ingenieros Nº 3″. Según informa la Suprema Corte de Justicia, estas declaraciones fueron realizadas por Gavazzo en diciembre de 2009 cuando en presencia de su abogado defensor se lo condujo a declarar en aquel momento como testigo, al igual que al ex coronel Juan Carlos Gómez, autor del asesinato de Roberto Gomensoro Josman, como quedó probado.
En 1973 Juan Carlos Gómez era mayor, según manifestó uno de los testigos, tenía un vehículo que se desplazaba a alta velocidad y participó en varias oportunidades de las torturas en Tacuarembó. Hoy, con más de 80 años, Gómez vive en una torre en Punta del Este. Fue el último jefe de Policía de Maldonado durante la dictadura.
Otro de los testigos “manifestó que los presos se encontraban en el Campo 3, en una pieza chiquita, entrando en el rancho de paja en la primera puerta”.
Un tercer testigo manifestó que vio dos veces a Gavazzo en el Campo 3 y que el mayor Juan Carlos Gómez “era severo al extremo, difícil de tratar; vivía en Durazno, cuando tenía guardias se quedaba en el Campo 3″.
El testimonio de uno de los testigos, que estuvo detenido desde agosto de 1972 hasta finales de 1973, permitió saber que “en el año 73 un maldito soldado borracho comentó en una reunión que estando en la guardia, que había estado en el movimiento nuestro, y les dijo a los soldados que me preguntaran a mí y eso me mató, y vino de la Región Militar 3, ya el cuartel de ingenieros no tenía nada que ver y vino del Cuartel General de la Región 3, entre ellos G [Gavazzo] y el matador [Juan Carlos Gómez]” . El testigo agregó que “el matador es el capitán J C G [Juan Carlos Gómez] que era en ese momento capitán de la región 3…J C G [Juan Carlos Gómez] a todos los que tenían problemas que no hacían lo que él decía nos vemos en Paso de los Toros y ahí los llevaba al Campo 3 y ahí me llevaron a mí para interrogarme otra vez, en el año 73… Ahí me desnudaron y me colgaron en los galpones y en determinado momento de ese día trajeron a un muchacho rubio, le hicieron lo mismo, lo desnudaron y lo colgaron… A ese chiquilín le hacían preguntas, lo castigaban, G [Gavazzo] era el peor y estaba ese capitán JCG [Juan Carlos Gómez], era terrible, era muy violento… Este muchacho le contestó de malos modos y lo castraron, el que lo castró fue el JCG [Juan Carlos Gómez] y yo lo miré muy feo; cuando él se dio vuelta y vio que yo lo estaba mirando me dio un hachazo con la bayoneta que lo había castrado y me cortó la rótula…
Roberto “Tito” Gomensoro pasó toda la noche desangrándose. “G [Gavazzo] daba las órdenes y miraba y sonreía mientras los demás las cumplían. Juan Carlos Gómez declaró que en la época detentaba el cargo de mayor, él mismo ordena que castren a Roberto Gomensoro, el que se desangró durante toda la noche perdiendo el conocimiento, en ese momento a otro testigo le rompen los ligamentos…
Esto fue constatado años después, por un médico forense, en cuyo certificado médico se expresa: callo óseo de cara anterior de rótula derecha. En esa época, según declaraciones de Juan Carlos Gómez realizadas el día 5 de agosto de 2010, no había otra persona con apellido G [Gavazzo], “no conozco, no sé, pienso que no debe haber”.
Cuando fue encontrado, se comprobó que al cuerpo de Roberto “Tito” Gomensoro le habían mutilado los órganos genitales, como fue declarado por uno de los testigos.
En un diario de la época en nota redactada por un corresponsal, se expresa: “horribles y espantosas mutilaciones…el cuerpo que se hallaba totalmente desnudo había sido mutilado espantosamente, especialmente sus órganos genitales, que aparecían totalmente cercenados”. Agrega que “…el cadáver fue trasladado a Tacuarembó, donde en el día de hoy se iba a practicar la autopsia , a los efectos de determinar las causas que determinaron su fallecimiento. El cuerpo no presentaba, a simple vista, heridas de ninguna índole, excepción hecha del cercenamiento de los órganos genitales, que pudiera arrojar alguna luz sobre la forma en que fue asesinado”.
Otra testigo manifestó que su padre le comentó que el cadáver tenía piedras entre el tejido y el cuerpo, que estaba desnudo, y “me comentó algo de los genitales, como que estaban mutilados”.
El esposo de la testigo mencionada manifestó que su suegro, que era corresponsal del diario “La Mañana”, hizo una nota sobre el cuerpo encontrado y comentó a nivel familiar que “estaba cubierto por alambre y tenía piedras, y que estaba mutilado pero no sé en qué parte”.
Uno de los testigos declaró que fue a rescatar el cuerpo en esa oportunidad. Ayudó a empujar el cuerpo hasta la orilla, el cuerpo estaba protegido por un tejido con tres piedras dentro, que tenían algo de blanco.
Otro testigo que estuvo de guardia en la morgue durante ocho horas custodiando el cuerpo en esa oportunidad recuerda que “parecía que le habían sacado un testículo”, si bien de la autopsia realizada por el forense de la época, Sr. L [Laca], el mismo declaró el motivo por el cual se quedó con la xx (cabeza) de quien a la postre sería Roberto Gomensoro: “…yo pensaba entregar la cabeza a alguien confiable, yo no confiaba en la policía…”.
“Una vez producido el deceso se ordena al oficial M (que era encargado del Campo 3), que envuelva el cuerpo en una malla de alambre y le coloque piedras para fondear el cuerpo y evitar que suba a la superficie del lago”. A quien M. le comentó “querés que te fondee como al rubio”. El testigo A recuerda que el sargento M gritaba en una oportunidad en el calabozo de la Policía “que al policía que lo había traído preso le iba a hacer lo mismo que le habían hecho al tupamaro, que lo habían tirado envuelto en un tejido”. El testigo MM expresó que M tuvo un problema con su hermano JM, el hermano le pegó a M que estaba borracho y le hizo volar el gorro y M le gritó “a vos te vamos a hacer lo mismo que a ese que tiramos en el lago”. Y F, quien en conversación con el comisario le relató sus investigaciones luego de encontrarse el cadáver, constatándose que el alambrado en el que fue envuelto pertenecía al Batallón y fue traído especialmente para el área perimetral, donde actualmente se encuentran dependencias de la Junta Local. Si bien era sabido en la época que apareció el cuerpo de Gomensoro en las condiciones relatadas anteriormente, curiosamente el indagado G [Gavazzo] manifestó en el día 5 de agosto que no tuvo conocimiento de tal hecho.

>>> También sin honor
















viernes, 29 de marzo de 2019

Despertando demonios




Con estas columnas de ZUR PUEBLO DE VOCES intento despertar los demonios: ¿Es compatible la existencia de fuerzas armadas con el tránsito hacia una sociedad justa y libre? ¿Es posible democratizar las fuerzas armadas? 

Jorge Zabalza



Además de estudiar, leer mucha literatura latinoamericana, jugar al fútbol y hacer artesanías, los presos políticos más jóvenes entreteníamos nuestros ocios con las revistas de historietas (D'Artagnan, El Tony, Fantasía). Uno de mis favoritos era Gilgamesh, el personaje que logró hacerse inmortal y animaba las sagas sumerias más antiguas, la de los albores de la civilización en el Mediterráneo. La columna mensual de Jorge Zabalza en Zur comienza hoy con "El miedo a la democracia".

Parecía que nadie podía oponerse a los parisinos. Poseídos por la sed de justicia tomaron la Bastilla, despojaron a la nobleza de sus privilegios y guillotinaron un rey. La ira insurreccional atemorizó tanto a los constituyentes de la Asamblea Nacional, prósperos burgueses en su mayoría, que crearon de urgencia una fuerza pública que los protegiera. El bonapartismo, poco más tarde, la convirtió en la estructura central del poder burgués y, afirmado en ese ejército, arrebató la revolución al movimiento espontáneo de las masas. En realidad, sin el monopolio de las armas no habrían podido surgir grandes terratenientes, comerciantes y banqueros. Tampoco, por supuesto, habría Estados.

El artículo 12 del Título IV de la primera constitución francesa, estipuló que esa fuerza armada debía ser “esencialmente obediente; ningún cuerpo armado puede deliberar”. De ahí en más, las constituciones burguesas prohibieron a los militares en actividad intervenir en política. A veces, como en Uruguay, les conceden el derecho de votar. Esa barrera, impenetrable a las ideas que cuestionaban su dominación, aseguró a la burguesía que los fusiles apuntaran donde ella quería. Los soldados deben dejar que los burgueses piensen por ellos, que sean su mando ideológico.

La democracia liberal.

A la hora de organizar la institución armada, o sea, la esencia del Estado, la burguesía liberal reniega de las libertades y la democracia, para confiar solamente en la obediencia ciega. Proclamaron a los cuatro vientos “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, pero no permitieron que entraran a los cuarteles. El milagro dialéctico de los liberales fue hacer coexistir la no libertad y la no igualdad de cuartel con sus cánticos a la república libre y democrática. Integraron la verticalidad militar al modelo liberal de organización política en general. Ha sido posible separar el Estado de las iglesias, pero sería imposible divorciarlo de los cuarteles. Son la condición de existencia del Estado.

El liberal desea convertir la sociedad en un gigantesco cuartel, pero disimula esa aspiración antidemocrática con la verborragia de las libertades y derechos. La fuerza bruta acompañada con la suelta de blancas palomas, dualidad que caracteriza tanto la micropolítica al interior de la familia como el funcionamiento de la asamblea de las naciones unidas. El concepto liberal de democracia contiene la negación de su propio discurso. Los liberales -el progresismo entre ellos- necesitan que en su república democrática anide el huevo de la serpiente, pero, al mismo tiempo, el entramado cultural y político se encarga de que no se perciba el horror de la sociedad de clases. Como sueñan con extender al conjunto social el sistema cuartelero, los dueños del poder necesitan ‘ciudadanos’ disciplinados, anestesiados, sin deseos de rebelarse, que acepten la restricción de sus libertades como los soldados aceptan las que les imponen.

¿Se asiste hoy día al colapso, la descomposición o el agotamiento de la democracia liberal y de sus partidos políticos? No. Entre las turbiedades de los versos liberales y progresistas, emerge el modo cuartelero de hacer política, se presencia el desenvolvimiento completo del sistema político, cae el maquillaje superficial y deja ver las cicatrices de las heridas profundas.

La pústula a la uruguaya

Mario Aguerrondo fue el paradigma de la tutela de baja intensidad de los ’60, artífice de la Logia Tenientes de Artigas, candidato presidencial del Partido Nacional y, junto a Jorge Batlle, sostuvo desde del ‘pacto chico’ al presidente golpista Bordaberry. Su discurso alimentó empleo sistemático de escuadrones parapoliciales y del terrorismo de Estado como método de hacer política. Cabe recordar que muchos militares dignos se incorporaron a las filas populares: Licandro, Montañez, José Martínez, Ceibal Carbajales, Aguerre, Seregni, Zufriategui y otros valientes.

El modo cuartelero de hacer política -el pachequismo- contó con una importante base electoral, en 1971 la mano dura política fue refrendada por el 55% de los votantes: 41% de Partido Colorado más el 14% de Aguerrondo. Dicho apoyo electoral disminuyó, pero no desapareció. En 1980, cuando triunfó el NO en el plebiscito, el SI a la dictadura cosechó el 43% de los votos. Cabe agregar que, en abril de 1989 y octubre del 2009, la mitad del electorado votó por la impunidad de los crímenes cometidos. Es decir, la dualidad intrínseca de la doctrina liberal hegemoniza la voluntad de un amplio sector de pueblo. La verdad y la justicia coexiste con el olvido y el perdón en los espíritus conservadores. La lucha por liberarse del sistema comienza con la liberación de las voluntades: nuevos sentimientos, nueva moral, nueva manera de pensar.

Desde 1985, en los cuarteles se trabaja casi que clandestinamente para que los brujos retornen algún día. ¿Cuál es la versión de la historia reciente que se enseña en la escuela militar? ¿Aprenden que la tortura y la violación son necesarias para obtener información? ¿A justificar las desapariciones forzosas y los asesinatos como medio para derrotar las insurgencias populares y al comunismo internacional? El terrorismo de Estado sobrevive en las oscuridades de los cuarteles.

De allí surgió el actual émulo de Aguerrondo, Guido Manini Ríos, cuya astuta maniobra forzó que lo relevaran y sirvió de plataforma al discurso de la lucha por la “esperanza de los más desesperados”, que esconde su defensa de los privilegios de la oficialidad y de los criminales de lesa humanidad. Contó con el previsible padrinazgo de Eleuterio Fernández Huidobro y de José Mujica, que lo vieron como un posible aliado para su viejo proyecto de hacer política desde el ejército, la más sólida y eficiente organización, como ya decían en 1971.

Este ‘modus operandi’ apunta a reorganizar la mayoría silenciosa, que parece disgregada, pero continúa sobreviviendo, amparada por el sistema de poder. Basta con analizar las expresiones reaccionarias que despiertan la lucha por Verdad y Justicia o la liberación femenina. Manini va en procura de una masa crítica donde apoyar la intervención directa de los militares en el gobierno. En Brasil ya lo lograron: el fantoche Bolsonaro continúa viviendo en el palacio -como lo hacía Aparicio Méndez- pero cinco generales son los dueños del gobierno: oscuros nubarrones pronostican que se viene un bruto temporal.

Los desafíos

El video de Manini fue reproducida por los canales de comunicación de las fuerzas armadas. ‘La despedida’, episodio último de la serie ‘Volveremos otra vez’, constituyó un verdadero desacato, tolerado por el ‘poder civil’. De un solo ramalazo, Manini demostró que la república democrática liberal es incapaz de ‘cambiar en paz’ y desbarató las expectativas liberales-socialdemócratas-progresistas.

Pese a los acuerdos de olvido y perdón entre los mandos, los ‘servicios’ y el círculo íntimo de Mujica-Huidobro, la cuestión de los crímenes de lesa humanidad reaparece porfiadamente, pero ¿cómo lograr que todas y todos sean iguales ante la justicia en un sistema así tutelado por terroristas de alma? ¿deberán la Verdad y la Justicia resignarse ante la ‘omertá’ de los mandos militares?

Se necesitan estrategias de salida que convoquen a construir otro modo más humano y civilizado de vivir. Sin embargo, quienes pretendan cambiar el mundo deberán encarar el problema de cómo derribar los muros de los cuarteles. Además de las clásicas necesidades económicas y sociales hay que discutir la cuestión de la tutela militar. Si se cae en la trampa liberal, que induce a pasar por alto el rol de los cuarteles, se corre el riesgo de enredarse en debates estériles, en una especie de onanismo ideológico.




El 7 de febrero de 1958 Raúl Sendic publica en el semanario El Sol, vinculado al Partido Socialista, un artículo titulado “El segundo grito de Asencio”. Un extracto de éste conforma la tercera entrega del especial de Zur “Construir millones de columnas donde se pueda asentar una sociedad socialista”, con selección de textos de Jorge Zabalza.

El régimen que impera en nuestro país tiene una cara y una careta. La careta es esa apariencia de libertad y democracia que sólo experimenta la gente rica y que se muestra para el exterior. Libertad de prensa, libertad de opinión, libertad de circulación, libertad de agremiación, derechos de huelga, etcétera. Pero la democracia en nuestro país, como la democracia burguesa en todos lados, no resiste la prueba de fuego de la lucha de clases. Ante la mínima amenaza a los intereses capitalistas, una huelga obrera, por ejemplo, se esfuma hasta el último rastro de democracia. Tal es lo que ha sucedido en Paysandú con motivo de la huelga remolachera. Aquí ha caído por completo la careta y ha quedado en descubierto una cara siniestra que ya evoca las siniestras fauces del fascismo.








jueves, 28 de marzo de 2019

Con Sergio Sommaruga

En la interna de la Mesa Representativa del PIT CNT







>>> Ver también:

http://elmuertoquehabla.blogspot.com/2019/03/discrepancias-con-la-direccion.html




lunes, 25 de marzo de 2019

Continuamos siendo espiados y fichados





Según el Ministerio del Interior "visualizadoresde un circuito de cámaras" sirven para identificar manifestantes





Identifican a presunto responsable de incidentes en marcha del G20




En ocasión de realizarse una concentración pacífica en la pasada jornada -convocada en defensa del agua- la Policía detectó el comportamiento sospechoso de algunos participantes gracias a la tarea de los visualizadores de las cámaras del circuito de videovigilancia.

Particularmente, una persona -que fuera identificado como uno de los que participó en disturbios y daños provocados en ocasión de la manifestación en contra del G20 de noviembre del año pasado en nuestra capital- llamó la atención de los policías.

Desde el Centro de Comando Unificado, los visualizadores observaron que entre los manifestantes habían personas en actitud sospechosa, alguno de los cuales habría sido identificado como autor de disturbios y daños en manifestaciones anteriores. En cierto momento, uno de ellos se aparta de la manifestación cambiándose de ropa, tomando por la calle Florida. Advertidos por los visualizadores, los efectivos apostados en el lugar proceden a identificarlo, ya que estaría involucrado en daños provocados en ocasión de las manifestaciones contra el G-20 del pasado mes de noviembre.

En primera instancia aportó una identidad falsa, por lo que la Mesa de Crisis solicitó se lo volviera a identificar, lo que se cumplió una vez finalizada la marcha y leída la proclama. En ese momento fue avistado junto a otras personas, y se procedió a verificar

-nuevamente- la identidad del mismo, a lo cual se negó entrando en desacato junto al grupo que le acompañaba, entre quienes había personas filmando lo que allí ocurría.

Finalmente, fueron detenidas dos personas, el primeramente buscado, y otro masculino que pretendió impedir la detención a los policías actuantes. Con los detenidos en sede de Investigaciones, el primero accedió a proporcionar sus datos filiatorios, dándose cuenta a la Fiscalía de Flagrancia de 8º turno - Dr. Morales- quien se dio por enterado derivando al Fiscal Dr. Romano, quien dispuso identificación según Art. 61 del CPP y libertad. El otro detenido fue liberado por orden del Fiscal de Flagrancia.

Referente a los detenidos, los mismos fueron derivados al Centro de Constatación de Lesiones, donde a ambos se le diagnostican "lesiones agudas al examen en segundo cuadrante (hombro)". En razón de dicho diagnóstico se estableció comunicación con Fiscal de Flagrancia de 8º turno - Dr. Morales- a los efectos de consultar si debían ser notificados para forense, recibiéndose como respuesta que dicha notificación procede cuando existe denuncia por lesiones, circunstancia que ninguno de los detenidos promovió hasta ahora.

Fuente: Dirección de la Policía Nacional

Montevideo, 23 de marzo de 2019 UNICOM - unicom@minterior.gub.uy

https://t.co/Q351oyfqhU


Cuando aún nada se sabe de los archivos "Berrutti" y "Castiglioni", que sirvieron para masacrar tanta gente.


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