viernes, 3 de abril de 2020

Militares desplazan a Bolsonaro en Brasil




El alto mando militar cercó a Bolsonaro e impuso al general Braga Netto como “presidente operativo”



El general Walter Souza Braga Netto es oficialmente el primer ministro de la Casa Civil de Brasil, pero ahora también es el “presidente operacional” del vecino país. Tendrá a su cargo la dirección y la centralización en su persona de toda la gestión del gobierno al menos mientras dure la crisis. Esta decisión debió ser aceptada por Bolsonaro y su grupo político y se difundió en diversos portales, entre los que se destaca el castrense Defesanet.

La publicación del sitio militar lleva como título “Gen Braga Neto Assume o Estado-Maior do Planalto” y allí explica que “la nueva ‘misión informal’  fue el producto de un ‘acuerdo principal’, que involucró a ministros y comandantes militares y al propio Presidente de la República” y que “para muchos, la ‘misión’ de Braga Neto no es más que una intervención o una junta militar que coordina el gobierno”.

Esto significa que si Bolsonaro está en desacuerdo podrá expresarse en contra de las decisiones, pero el general Braga Neto podrá corregirlo abiertamente, según explica la web militar.
La información del “intercambio de funciones” ya se ha transmitido, “con el debido cuidado”, a los ministros y a las “autoridades” principales, especialmente de los poderes legislativo y judicial. Braga Netto habría sido presentado como “director de operaciones”. Entre los militares, el puesto se llama “Jefe de Estado Mayor de Planalto”.

El gobierno militar secreto formado por generales en los puestos clave del Planalto, es la consecuencia de los avances políticos del sector castrense dentro del gobierno. Ahora, sin embargo, hay un cambio importante: los generales se consolidaron en la mesa de negociaciones con Bolsonaro a partir las victorias políticas que acumularon después de un largo trabajo, que se da en simultáneo con el constante aislamiento político de Bolsonaro y su innegable desgaste en la opinión pública. 

Se trata del trabajo de meses coordinado por el Alto Mando de las Fuerzas Armadas con la ayuda de la  prensa y sectores civíciles de centro derecha. No obstante, aunque Bolsonaro debió aceptar el condicionamiento, no se somete por el momento completamente y buscará recobrar centralidad y capacidad de decisión.

Sin embargo, la espada de Damocles que pende sobre el (ex?) presidente de la República Federativa de Brasil es la posibilidad de un avanzada judicial contra su hijo y la develación de los lazos que el bolsonarismo posee con las “milicias” para militares.



VERBITSKY "Un militar se hizo cargo del gobierno de Brasil. Bolsonaro queda sin poder efectivo"







La respuesta del presidente

El presidente aseguró que no participó de la reunión




Por Hoenir Sarthou

2 abril 2020



El Presidente oyó atentamente todo lo que le decía cada uno de sus visitantes. Oía y, cada tanto, anotaba algún dato en una libreta. Pocas veces intervino, sólo para responder alguna pregunta concreta o comentar brevemente cierto aspecto de lo que se le decía.

Lo que se le decía era previsible, ya que sus visitantes eran miembros de la Comisiòn Nacional por “Uruguay Soberano”, que se oponen a la instalación de la planta UPM2 y promueven una reforma constitucional para dejarlo sin efecto. Se le decía algo que el debe conocer muy bien: que el Contrato ROU UPM tiene una cláusula, la número 7, que permite al Uruguay suspender el cumplimiento de sus obligaciones contractuales en caso de catástrofes imprevisibles e irresistibles, entre las que se prevé expresamente el caso de una epidemia.

Uruguay está, desde el 13 de marzo, en situación de emergencia sanitaria por la epidemia de coronavirus declarada en gran parte del mundo.

No toca analizar aquí si las medidas dispuestas, ajustadas moderadamente a las que recomienda la Organización Mundial de la Salud, son las necesarias para prevenir el contagio y sus efectos. Lo cierto es que el País está formalmente en situación de emergencia y que la mayor parte de las actividades laborales y sociales se han paralizado, miles de personas están ingresando al seguro de desempleo o perdiendo sus trabajos y sus ingresos, la enseñanza en todos los niveles está suspendida y hay recomendación de que cada persona permanezca en su casa hasta nuevo aviso.

¿Alguien cree que, en esas circunstancias, es posible continuar las obras y asumir el gasto y el endeudamiento que implica el Contrato ROU UPM?

Resulta obvio que no. Al menos por dos razones. Una es que la continuidad de las obras de construcción implicaría transgredir las normas de prevención dispuestas. La otra es que la emergencia sanitaria aparejará una emergencia social de costo aun incalculable, cuya atención le requerirá al gobierno usar todos los recursos materiales del País e incluso endeudarse para complementarlos.

Todas estas cosas sobrevolaban en el aire durante la reunión, mientras que el Presidente, Dr. Luis Lacalle Pou, flanqueado por el Secretario de la Presidencia, Dr. Alvaro Delgado, oía a sus visitantes y tomaba notas ocasionales.

Ninguno de los dos podía ignorar que sus visitantes eran y son fervientes opositores a la instalación de UPM2. Así como ninguno de los visitantes ignoraba ni ignora que Lacalle se ha declarado partidario de la instalación de UPM2, aunque ha sido muy crítico con las condiciones pactadas en el Contrato.

Sin embargo, esa discrepancia sustancial se volvió menor durante la reunión. El peso de la realidad la volvía menor. Tal como están las cosas, tanto partidarios como opositores a la instalación de UPM2 deben coincidir en que nada es lo que era en el Uruguay, y que la continuidad de las obras, al menos inmediata, es imposible. De hecho, ya están paralizadas por las restricciones que afectan al ramo de la construcción.

¿Qué es lo que le queda por definir al Presidente, como cabeza del Poder Ejecutivo?

En principio, si dentro del plazo contractual de veinte días hábiles, a contar desde la declaración de la emergencia, plazo fijado en la misma cláusula 7, comunicará a UPM la suspensión temporal del cumplimiento de las obligaciones de Uruguay por “causa extraña no imputable”, o si correrá el riesgo de no hacer esa comunicación y de que Uruguay quede como mero incumplidor del Contrato.

¿Qué harían ustedes en esa situación?

Materia completamente aparte es que un nutrido grupo de uruguayos, entre los que están la mayoría de los visitantes del Presidente, estemos impulsando una reforma constitucional para declarar nulo y dejar sin efecto al Contrato ROU UPM, así como para hacer preceptiva la aprobación legislativa y la posibilidad de referéndum respecto de los contratos de inversión que endeuden al País más allá de un período de gobierno. Materia distinta porque de lo que se trata ahora es de definir si el País va a invocar a su favor una cláusula que lo favorece, sin que eso implique definición de fondo sobre el Contrato.

Cuando las intervenciones de los visitantes terminaron en la sala del Edificio de Presidencia, el Presidente tomó la palabra.

¿Saben qué dijo?

Que no diría nada. Que había tomado nota de todo lo oído y que no respondería en el momento. Pero dijo algo más: dijo que no era partidario de la confidencialidad, pero que, paradójicamente, en este caso haría uso de ella. Hay respuestas largas que no dicen nada y otras muy cortas que dicen mucho.

A todos los asistentes les quedó claro que algo se está cocinando en la cabeza del Presidente, y en las de su equipo, respecto a UPM2.

¿Qué es?

Que sea la rescisión del Contrato resulta impensable, dada su postura constante respecto a UPM2. La mera suspensión de nuestras obligaciones resulta demasiado obvia y no ameritaría su reserva. Todo indica que hay otros planes, que, me atrevo a suponer, muy probablemente incluyan la renegociación del Contrato.

Tengo el convencimiento de que nada bueno para Uruguay puede salir de esa acta de entrega de nuestra soberanía y de nuestros recursos que es el Contrato ROU UPM. Por eso apuesto decididamente por su anulación vía reforma constitucional.

Sin embargo hay que reconocer algo. Después de dos años en que fue imposible que algún miembro del gobierno se aviniera siquiera a dialogar sobre el dichoso contrato, un Presidente recibe a varios uruguayos que discrepan con él en ese tema, los escucha, admite tácitamente que UPM2 es un problema (el sólo hecho de dar la entrevista lo prueba) y deja entrever que habrá novedades sobre el asunto.

Es altamente probable que discrepemos sobre lo que corresponde hacer en definitiva con UPM2, pero hay un profundo alivio en saber que gobernantes y gobernados coincidimos en reconocer un problema cuando lo tenemos delante. Aunque –reitero- quizá después tengamos mucho que discutir sobre las soluciones.


>>> Vendepatrias del lado de las multinacionales

Decepcionante postura de Lacalle Pou a favor de UPM Es igual a los que se fueron En las grandes cosas : van de la mano

"Uruguay mantiene el apoyo forestal desde 1987" clarito Lacalle Pou , los presidentes son simples gerentes de los que gobiernan realmente












Varios representantes del gobierno mantuvieron este jueves una reunión con representantes de la empresa finlandesa UPM, a pedido del presidente de la República Luis Lacalle Pou para evaluar “la situación global y del país”, según indicó el mandatario en conferencia de prensa. Se trató del primer encuentro formal de la nueva administración con la empresa de celulosa.

De la reunión participaron el secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, y varios ministros, entre ellos la de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, el titular de Transporte y Obras Públicas, Luis Alberto HeberArbeleche y el de Industria, Energía y Minería, Omar Paganini. El presidente no estuvo presente, pese a ser quien solicitó esa instancia.

El mandatario aseguró en la conferencia de prensa que “la inversión sigue adelante”. Lacalle destacó “el apoyo a la ley forestal, al tratado de protección de inversiones” y a las inversiones de plantas de celulosa en el país.

De todos modos, recordó cuando en 2017 llamó a sala como senador a cinco ministros porque consideraba “que el gobierno estaba negociando de mala manera”. “Todas esas cosas las sigo pensando al día de hoy. También sigo pensando que lo que el Estado se comprometió es una marca país”, afirmó.

A nivel global, la compañía finlandesa dejó de lado sus proyecciones económicas por la incertidumbre creada por el avance mundial del covid-19 pero aclaró que su desempeño estuvo dentro de lo esperado en el primer trimestre.

En un comunicado que emitió el 20 de marzo, remarcó que su posición financiera es “fuerte”, con ingreso neto de caja en su hoja de balance y altas reservas líquidas.

Comisión anti UPM dice que gobierno tiene hasta el 13 de abril para notificar suspensión de obra Durante la campaña electoral, Lacalle había dicho varias veces que si era electo se iba a renegociar todo lo que se pudiera con la multinacional. En diciembre, ya como presidente electo, recibió a una delegación de UPM y pidió a los finlandeses un mayor compromiso en materia de calidad del agua, pese a que en el contrato de inversión firmado entre el gobierno uruguayo y la pastera se estableció una inversión de US$ 10,5 millones para fortalecer los "planes nacionales de mejora de la calidad del agua de río Negro". En ese encuentro los empresarios le habían solicitado otra reunión en marzo.



Este martes, en tanto, Lacalle recibió a representantes contrarios a la instalación de la segunda planta de la empresa finlandesa UPM en Paso de los Toros que le solicitaron que considerara una cláusula del contrato con la pastera que habilita la posibilidad de la suspensión de las obras por “causa extraña no imputable”. Para los movimientos contrarios a la instalación de la planta, la situación de emergencia sanitaria puede estar comprendida dentro de esa excepción. Según esos movimientos, el Poder Ejecutivo tiene plazo hasta el 13 de abril para informar a la empresa si pone en pausa o no las obras.

El mandatario se limitó a decir en la conferencia que la inversión sigue y que “no hay conclusiones” sobre el encuentro para anunciar, pero que cuando haya que hacer anuncios, se los hará.


>>> De tal palo...


MONTEVIDEO, 23 ago 1996 (IPS) - El ex presidente de Uruguay Luis Alberto Lacalle, su esposa y varios de sus familiares directos estarán desde hoy bajo la lupa de la justicia, que pretende averiguar delitos en los planes estatales de forestación.

La forestación se ha convertido en uno de los negocios de largo plazo más rentables en Uruguay y Lacalle, que gobernó entre 1990 y 1995, tiene en su patrimonio familiar 1.762 hectáreas, muchas de ellas forestadas durante su gobierno.

El juez Ruben Eguliz y el fiscal José Luis Barbagelata, que inciaron este viernes la investigación, dijeron a IPS que junto a la denuncia se presentaron múltiples documentos sobre las propiedades señaladas en la maniobra.

Esta nueva denuncia, que involucra directamente al ex presidente, se suma a una serie que colocó bajo la lupa de la justicia a varios de sus colaboradores directos durante su gobierno.

Esta es la primera vez en la historia uruguaya que un ex presidente electo democráticamente es colocado en el banquillo de los acusados por actos vinculados a decisiones tomadas durante el ejercicio del poder.

La denuncia afirma que durante la gestión de Rosario Pou al frente de la Direccion Forestal, entre 1990 y 1994, se tomaron varias medidas que favorecieron económicamente a campos propiedad de Lacalle y de sus familiares.

La funcionaria, que es prima hermana de la esposa del ex mandatario, Julia Pou, fue contratada por el Poder Ejecutivo para coordinar un proyecto forestal financiado por el Banco Mundial.

Entre los hechos se destaca que en 1991 se constituyó una sociedad con el objeto de realizar actividades agropecuarias y de forestación en la que participan Rosario Pou y el senador Luis Alberto Heber, uno de los principales colaboradores del ex presidente.

Los préstamos que concede el Estado uruguayo para planes de forestación sólo incluyen a predios que tienen un bajo índice de productividad, lo que les permite acceder a subsidios y beneficios crediticios.

Varios de los campos cuestionados tenían índices superiores que no les permitían recibir esos beneficios, pero medidas administrativas tomadas en 1993 y 1994 entre la Direccion Forestal y el Poder Ejecutivo les permitió revertir la situación.

Lacalle pareció estar alertado de la denuncia, porque en una entrevista publicada este jueves al diario El País de Montevideo desvirtuó versiones de supuestas irregularidades.

El semario Brecha recordó este viernes que en diversas declaraciones previas Lacalle se refirió a sus propiedades y señaló que según su investigación el ex presidente es propietario de casi el doble de las hectáreas que declaró poseer.

Desde la aprobación de la Ley Forestal, en 1987, en este país de 187.000 kilómetros cuadrados se plantaron 120.000 hectáreas, lo que representan 150 millones de árboles, con una inversión cercana a los 60 millones de dólares.

Uruguay tiene 3,6 millones de hectáreas aptas para la forestación, de las cuales 78 por ciento son eucaliptus, 20 por ciento pinos y el resto montes naturales.

Los subsidios y exoneraciones impositvas entre 1989 y 1994 fueron de 25 millones de dólares y la inversión privada en ese mismo período alcanzó a 37 millones de dólares.

En 1995 se aprobaron 147 proyectos forestales que alcanzaron a 44.061 hectáreas. Durante ese mismo año los préstamos del estatal Banco República para el sector tuvieron un incremento de 12 por ciento con relación a 1994.

Voceros del gobierno dijeron a IPS que en un plazo de cinco años la producción anual de madera llegará a 2,6 millones de toneladas, previsiones que convierten al sector en uno de los de mayor dinamismo.

Ese volumen de madera supondrá la salida de ocho barcos cargados por mes y tres camiones de 30 toneladas descargando diariamente en el puerto cada 15 minutos durante las 24 horas, dijeron los voceros.

Uruguay es uno de los pocos países del mundo que sustenta su produccion forestal en bosques implantados, preservando los naturales para evitar impactos negativos.

Hasta este año la corrupción fue un tema tabú en la sociedad uruguaya, en particular para los dirigentes políticos, que acostumbraban a actuar corporativamente y a cerrar filas ante atisbos de irregularidades.

Ese dique se rompió y ahora se investiga la privatización de un banco comprado por una fiduciaria italiana, maniobras en el poderoso Banco de Seguros del Estado y en la comisión que administra una represa hidroeléctica, y pagos irregulares en los suministros al Estado.

Todos las denuncias involucran a parlamentarios y funcionarios de relieve del gobierno de Lacalle, que incluyen a Enrique Braga, ex presidente del Banco Central y ex ministro de Economía. (FIN/IPS/rr/ag/ip/96












La tentación insurgente




Por Jorge Zabalza


A Juan Siola y Alvear Leal


Hollywood y Netflix lo venían anticipando: a la vuelta de la esquina acechaba el apocalipsis de las pandemias. Ahora, cuando los augurios se volvieron hechos reales, la parafernalia mediática convirtió el COVID-19 en motor de la histeria colectiva, otro hecho real. El susto es el combustible que impulsa una nueva concentración y centralización del capital, instrumento de la recomposición de la reproducción ampliada. COVID-19 ocupa el lugar del cuco que dejó vacío Bin Laden.

Como no puede crecer y desarrollarse sin crear sus propios sepultureros, el capitalismo dio origen a condiciones que ampararon la pandemia. Una vez instalada la peste, se disparó la crisis que se venía cocinado hace rato. El COVID-19 es consecuencia del capitalismo siglo XXI, no es la causa ni el responsable de la recesión y el desastre financiero. Aun propulsando la campaña del miedo, las clases dominantes debieron encender una luz de esperanza: de la crisis se sale “salvando la cadena de pagos”, consigna que debe leerse “salvar la cadena de acreedores”, pues el objetivo indirecto del salvataje son los bancos y los prestamistas de la deuda externa, la aristocracia financiera, en una palabra. La ensalada la aderezaron con amenazas truculentas: si se deja de pagar desaparece la humanidad o se cae en el caos o, lo que es peor aún, en manos de la anarquía y el marxismo.

Esta guerra la ganaremos entre todas y todos dice la propaganda, unidos los pobres con los ricos, los explotados y los explotadores, frenteamplistas y fascistas, una reedición de la fracasada “concertación nacional” de 1985. El carácter patriótico justifica la “economía de guerra” donde todas y todos se sacrifican para salvar el sistema que los jode. Es la bandera de la “salvación nacional”, la que arrastró pueblos enteros a morir en las trincheras de la primera guerra mundial. Sin embargo, mientras sea capitalista la patria no podrá ser ni para todos ni para todas, pero el anzuelo brilla en el agua y los peces quedan enganchados.

Mientras muchos imaginábamos el recurso a la mano dura, pero, sorpresivamente, el gobierno del Uruguay apela a la consciencia y a exhortar como método. Una línea bien diferente a las de Macri y Bolsonaro. Los dirigentes frenteamplistas contemplan, azorados, como Lacalle Pou se apropia del melifluo poema político mujiquista/astorista. En definitiva, las medidas que se han tomado para enfrentar la pandemia no difieren demasiado de las que podría haber implementado un gobierno del Frente Amplio en las mismas circunstancias. El asistencialismo social marcaba la diferencia entre el neoliberalismo del trío Tabaré-Mujica-Astori y el más crudo y explícito que propone la coalición multi reaccionaria. El nuevo discurso de Lacalle dejó muy mal parados a los dirigentes frenteamplistas, cada vez es más difícil encontrar las siete diferencias. Ser “oposición responsable” equivale a organizar el repliegue.

El gobierno aprovechó los sentimientos generalizados de solidaridad despertados por la pandemia y expropió por la fuerza a los funcionarios públicos con mayor nivel de ingresos. La creación del fondo coronavirus ha conquistado las simpatías de la población que no confía en los empleados estatales. La medida instala en la sociedad el concepto de que, con determinados fines y en determinadas circunstancias, se justifica la “solidaridad forzosa”. Este hecho entraña cierto peligro, puede ser mal entendido, permite imaginar otras expropiaciones forzosas y otras formas de cubrir las necesidades de los pobres.

Como su aparato estatal y partidario hiper centralizado ha sido exitoso, el ejemplo de China se esgrime para justificar cuarentenas obligatorias, distanciamientos sociales y detenciones de los transgresores. Los gobiernos liberales de occidente han sacado policías y soldados a la calle y a las carreteras, para recomendar el encierro es cierto, pero también para vigilar y castigar a los transgresores y la gente se va acostumbrando…

Viktor Orban, presidente de extrema derecha de Hungría, se ha hecho otorgar poderes casi ilimitados para combatir al coronavirus. Históricamente los períodos de recomposición del capital condujeron a regímenes autoritarios y dictaduras como las de los años 70. Nadie puede afirmar cómo será el mundo que dejará la pandemia, pero, sin embargo, no es descabellado sospechar que florecerán formas e instituciones de control policial e informático … ¡con consentimiento de la población asustada por su seguridad sanitaria!

¿Dejaremos que la aristocracia financiera nos siga arrastrando hacia nuevas catástrofes, llámense pandemias, guerras al por mayor o desastres ambientales? ¿Permitiremos que se nos impongan regímenes autoritarios de toda laya? Hay formas muy diferentes al orden burgués y patriarcal, ¿no será momento de pensar en desarticular lo que ha fracasado y transformarlo en otro orden, en uno para redimir a las víctimas del capitalismo?

Un orden con mujeres y hombres iguales entre sí, portadores de sentimientos e ideas de responsabilidad social, solidaridad y altruismo; que hayan desechado el paradigma de la competencia y el escalar a cualquier precio; que sean capaces de construir formas de producir basadas en la cooperación y la propiedad social.

Un orden con relaciones políticas basadas en el respeto entre iguales; que asegure la participación de todas y todos en las decisiones que atañen al conjunto de la sociedad, donde el pueblo ejerza directamente su poder. ¿No está suficientemente claro que la democracia liberal no está hecha para transformar la sociedad sino para perpetuar el reinado del capital? ¿No habrá que escapar del Palacio Legislativo para dar la batalla de ideas luchando en la calle, por Verdad y Justicia, por la igualdad de género, por el respeto a la naturaleza? ¿No habrá que salirse del marco de un Estado de Derecho que creó la burguesía para someter y dominar las fuerzas populares? ¿No será momento de la insurgencia en las ideas? ¿No habrá que comenzar a entender mejor los mensajes de Ernesto Guevara y Raúl Sendic Antonaccio?
















jueves, 2 de abril de 2020

Dos observaciones sobre UPM





>>> Lo poco que salió en prensa
Sobre el reclamo a presidencia de varios sectores a que se suspenda el contrato ROU UPM



 Enviado por Victor Bacchatta

Dos observaciones:

 1) YLE es la principal cadena de comunicación de Finlandia;

 2) La nota confirma que Wahlroos estuvo a comienzos de marzo en Uruguay.

>>> La prensa finlandesa tomó nota



Traducción del artículo de la corresponsal de YLE, de Finlandia, en Uruguay sobre el conflicto con UPM2



La pandemia del coronavirus suspende la construcción de la planta gigante de UPM en Uruguay - el nuevo gobierno del país está considerando ahora un acuerdo y la oposición al proyecto se extendió al Parlamento.

Los opositores al proyecto de miles de millones de dólares reclamaron que Uruguay anule el acuerdo de inversión debido a los costos inesperados de la crisis del coronavirus.


PASO DE LOS TOROS / MONTEVIDEO

A mediados de marzo, los tractores y los camiones retumbaban de un lado a otro. La pradera central del río uruguayo fue modificada para la nueva planta de celulosa de UPM, pero la construcción ahora está parada por la epidemia del coronavirus.
Los sindicatos de la construcción de Uruguay han suspendido toda actividad en el país hasta el 5 de abril para evitar la propagación del virus.
Según UPM, la planta está programada para estar terminada en Paso de los Toros según lo previsto en la segunda mitad de 2022. La empresa afirma que otros trabajos el proyecto aún están en curso. El receso de la construcción comenzó el 24 de marzo.
- "El proyecto ha progresado según lo previsto. El dicho dice que lo que comienza bien continúa", declara Gonzalo Giambruno, Gerente de Proyectos de UPM.



La planta gigante está repleta de superlativos: la fábrica de celulosa de una sola línea más grande del mundo, 2,1 millones de toneladas por año. La mayor inversión en la industria forestal finlandesa, 2.400 millones de euros. La mayor inversión extranjera de Uruguay.
La planta comenzará a elevarse de la superficie terrestre en los próximos meses, informa UPM. Ahora el proyecto emplea a unas mil personas. Además del sitio de la fábrica, algunos construyen viviendas para trabajadores en los pueblos cercanos de la planta, y otros construirán una terminal portuaria en la capital, Montevideo.
De acuerdo con la empresa, la construcción tendrá la mayor ocupación el próximo año, cuando habrá 6,000 empleados.
Medios de comunicación: El gobierno critica el acuerdo de UPM

Hay otros giros y vueltas en el proyecto. Según los informes de la prensa uruguaya, el nuevo gobierno del país quisiera renegociar algunos puntos en el acuerdo de inversión de UPM. En su campaña electoral, el nuevo presidente Luis Lacalle Pou criticó el acuerdo como desfavorable para Uruguay.
El acuerdo ha causado revuelo en Uruguay debido, entre otras cosas, a la infraestructura estatal. UPM planea transportar la celulosa al puerto de Montevideo en tren y la reconstrucción de la antigua línea costará a Uruguay al menos cerca de mil millones de euros.
Los opositores al proyecto han apelado a Lacalle Pou para que el estado rescinda el contrato debido al costo de la crisis del coronavirus. De acuerdo con la Cláusula 7 del Contrato, circunstancias excepcionales imprevistas, como desastres naturales o epidemias, pueden conducir a su modificación o incluso a la rescisión.
Antes de asumir el cargo, Lacalle Pou prometió que se respetarían los acuerdos realizados. Sin embargo, el ministro de Transporte, Luis Alberto Heber, dijo recientemente al periódico uruguayo El País que algunas cláusulas del acuerdo son "inaceptables". No las especificó con mayor detalle.
Según la prensa, por ejemplo, Uruguay se compromete a comprar electricidad generada por la planta de UPM durante 20 años. Heber dijo que creía que el gobierno anterior estaba urgido por firmar el acuerdo, lo que debilitó la posición negociadora de Uruguay.



El Ministro de Transporte y la Oficina de Planificación y Presupuesto, que coordina el proyecto, se negó a dar una entrevista a Yle porque "el gobierno está definiendo las cosas en este momento". UPM tampoco hizo comentarios.
- "Conocemos la situación política en el país. Avanzaremos de acuerdo con el contrato alcanzado y nos centraremos en cumplir nuestros compromisos", dice Gonzalo Giambruno.
El presidente de la junta de UPM, Björn Wahlroos, visitó Uruguay a principios de marzo. El CEO Jussi Pesonen, por su parte, se reunió con el recién electo Lacalle Pou en diciembre. De acuerdo la empresa, estas son "visitas de rutina" que su administración hace de manera regular a Uruguay.
En el Parlamento, un par de opositores a UPM2
UPM ya tiene una planta de celulosa en Uruguay, con una población de aproximadamente 3,5 millones de habitantes. La sueco-finlandesa Stora Enso y la chilena Arauco son dueños de la otra planta. En Uruguay, la segunda planta de UPM se la denomina UPM2, u-pe-eme dos.
En una encuesta encargada por UPM en diciembre, menos de dos tercios de los uruguayos fueron favorables o neutrales sobre el proyecto, y menos de un tercio se pronunciaron en contra.
Muchos uruguayos están molestos porque el estado le concedió zonas francas libre de impuestos a las plantas de celulosa. Esto significa que las empresas forestales no pagan impuestos sobre sus ganancias. En las zonas francas pagan tarifas de uso e impuestos sobre otras actividades, como la producción de madera y el transporte.




Circulan cálculos basados en diferentes criterios sobre el impacto del proyecto. El gobierno ha hablado de un gasto público de mil millones de euros, pero los opositores dicen que el monto total, incluyendo las cuotas, ascenderá a casi tres mil millones.
El diputado Eduardo Lust considera esa cantidad devastadora en una situación en la que Uruguay tiene más de 40 mil millonesde dólares (€ 36 mil millones) de deuda externa. Él es uno de los opositores del proyecto en el parlamento actual con 99 miembros.
- "Uruguay está en bancarrota, pero necesita construir un ferrocarril de 3 mil millones de dólares y un puerto de aguas profundas. Además, estamos regalando un recurso de agua dulce a la empresa para suministrarle papel a los chinos", dice Lust.
El diputado está asesorando actualmente la realización de referéndums locales para alejar la vía del tren de las áreas urbanas. Es una forma de intentar ralentizar el proyecto de la planta de celulosa.
A lo largo de aproximadamente 270 kilómetros de la vía férrea, muchos residentes están preocupados por los trenes de celulosa. ¿Habrá vibraciones en los hogares? ¿Las vallas de ferrocarril dividen los barrios en dos? ¿Qué pasa si hay un accidente y productos químicos peligrosos terminan en el aire que se respira?
Según UPM, habría un máximo de siete envíos por día, uno de los cuales contiene productos químicos para la celulosa: ácido sulfúrico, soda cáustica y combustible. Catorce trenes de ida y vuelta, ocupando la mitad de la capacidad de la vía. Para la planta actual, los productos químicos se transportan por carretera.
El pueblo cercano está entusiasmado con el ambiente.
El antiguo gobierno izquierdista de Uruguay, que decidió el proyecto, lo justificó, por ejemplo, por el aumento del PIB y el desarrollo regional. Las partes del centro y el noreste de Uruguay son las regiones más pobres del país.
Vecino de la planta, en Paso de los Toros, con una población de 13.000 habitantes, el proyecto genera altas expectativas en algunos lugares. Finalmente trabajo y bullicio! Según los lugareños, la construcción ya se refleja en el número de huéspedes en hoteles y restaurantes, pero aún no en otros lugares.
- "Estamos esperando por el trabajo y las personas que construirán la fábrica. Los jóvenes han abandonado la ciudad en otros lugares porque no hay trabajo", dice el comerciante Nair Pajares.
La emprendedora Gloria Sosa ya está preocupada. "¿Qué hará la ciudad cuando se complete la fábrica y desaparezcan miles de trabajadores?"
Según UPM, la planta tendrá entre 400 y 500 empleos. La empresa forestal calcula que el proyecto creará 10,000 empleos para toda la cadena de producción.
- "Queremos que los comercios funcionen y que la gente tenga trabajo. En el peor de los casos, el auge solo dura tres años de construcción", dice Sosa.
Las organizaciones critican a UPM por "maquillaje verde"
Hay razones no financieras para la oposición de UPM2. Por ejemplo, algunos uruguayos están preocupados por la presión sobre el río Río Negro utilizado por la planta y el impacto ambiental de las plantaciones de eucalipto.
- "Que la contaminación del río sea reducida al lado de lo que existía antes no significa que sea algo bueno. Los empleos de la fábrica no compensan este tipo de impacto. La industria de la celulosa no es la respuesta a la crisis climática global", dice Mariana Achugar, investigadora y portavoz de la organización ambiental Dafnias.
Organizaciones uruguayas y finlandesas criticaron recientemente el compromiso de UPM con el objetivo climático de la ONU como un "maquillaje verde". En su blog, la empresa encuentra este reclamo "escandaloso".
De acuerdo con UPM, la planta no contamina el río o la naturaleza más allá de los límites permitidos y su impacto ambiental ha sido cuidadosamente estudiado. "Las plantaciones de eucalipto tienen certificación del FSC por manejo forestal sostenible", dice Gonzalo Giambruno.
- "El gran proyecto plantea preguntas y también sospechas. Los que dudan son a menudo más escuchados que los partidarios. Nuestra planta actual demuestra que podemos operar de manera responsable, planificada y con excelentes resultados en la industria", agrega.


>>> El dueño de UPM estuvo en Uruguay

El presidente de la empresa, Björn Wahlroos, uno de los hombres más ricos de Finlandia  miembro del club Bilderberg visitó Uruguay según la publicación del YLE






En la lona


Mucha campaña electoral sobre los logros obtenidos por la politica fondomonetarista de austeridad con el bienestar social y de darle privilegios a capitales inversores. Hoy los datos del INE nos muestran la realidad de que en el 2019 los ricos fueron mas ricos y los pobres mas pobres.


En 2019 subió el índice de pobreza por 2° año consecutivo: pasó de 8,1% a 8,8% de la población y de 5,3% a 5,9% de los hogares. La indigencia pasó de 0,1% a 0,2% y se mantuvo en 0,1% de los hogares, según los datos del INE.


En cifras quiere decir que el año pasado habían 310.000 pobres en Uruguay, 25.000 mil más que en 2018. Los indigentes se DUPLICARON ¿Se entiende por qué el FA perdió las elecciones? La pobreza aumentó y se ubicó en 8,8 % durante 2019




>>>  Ver informe del INE

Estimaciones de la Pobreza por el Método del Ingreso 2019 (Tamaño: 584 KB , Extensión: pdf)

>>>   Ensañamiento, las políticas neoliberales continúan



>>> Soberanía alimentaria y corona virus

José Rocca
Abril 2020 primera quincena.

La crisis mundial y el corona virus exponen la irracionalidad del capitalismo. Países dominantes en los que abundan armas de destrucción masiva, carecen de insumos sanitarios.
El contexto también revaloriza la diferencia entre los que deberían ser derechos básicos al trabajo, vivienda digna, alimentación, servicios de educación, abrigo, transporte popular y aquellas otras mercancías que podrán ser más o menos importantes pero prescindibles.
La expansión de la epidemia acentúa cierres de fronteras que limitan circulación de alimentos y personas, desnudando los riesgos que para los países dependientes significa la apertura comercial y financiera prácticamente sin restricciones a la impunidad de grandes capitales.
Estados Unidos y Europa occidental fueron recrudeciendo medidas de protección a la producción y el trabajo locales, especialmente en alimentos y productos estratégicos las últimas décadas casi con la misma velocidad que han difundido por el mundo discursos sobre las bondades del “libre comercio”.
También son conocidos los riesgos de los pobladores africanos que quieren acceder a los mercados laborales europeos o de los habitantes del sur del río Bravo para ingresar a Estados Unidos. La denominada “globalización” ha implicado esencialmente que capitales financieros y mercancías sofisticadas incrementaron sus desplazamientos desde norte a sur, a la par que dividendos y ganancias de grandes corporaciones fluyen de sur a norte.
Monocultivos, especialización, dependencia excesiva del mercado mundial para productos básicos, reiteran su vulnerabilidad, no solamente económica, ambiental, sino además sanitaria. Los países más jugados a la rentabilidad como guía de sus estrategias quedan más expuestos a las vicisitudes de mercados mundiales cada vez más impredecibles.
La necesidad de estrategias y políticas económicas que otorguen prioridad a la producción de los productos esenciales para el consumo de la población se evidencia en toda su magnitud. Uruguay posee condiciones excepcionales para la producción de carnes vacunas, ovinas, porcinas, aves, pesca, trigo, maíz, verduras, frutas, materiales de construcción, defensa del agua, del aire, del territorio limpios, esenciales para la vida.
En particular la epidemia pone también en el tapete, la importancia de concebir los servicios de salud como derecho humano y no como espacio de valorización de capital subordinado a la rentabilidad particular.
Una organización económica bien constituida debe garantizar fuentes de trabajo y el acceso directo de todos los sectores de la población a productos básicos. El territorio debe ser sustento de vida y no de ganancia para capitalistas.
Mientras tanto el gobierno oriental privilegia grandes banqueros, extensiones de eucaliptus y soja al servicio de grandes empresas del exterior, sin utilizar siquiera parte de los excedentes generados en estas actividades para financiar el combate al corona virus.
Parece claro que los intereses de estos grandes capitales son contradictorios con los de los sectores populares a incluso con la construcción de un país productivo, una de cuyas condiciones necesarias parece ser el control de las divisas que ingresan al país, para un uso racional en defensa de la obtención de insumos para la producción y el consumo local.
En la reconstrucción de las bases economicas deben redireccionarse las fuentes de ingreso del Estado y sus gastos. Las inversiones no pueden estar al servicio de UPM 2 sino que deberían encauzarse hacia jugar un rol esencial en la construcción de vivienda popular y infraestructura que acerque producción y consumo populares dentro de lo que el transporte ferroviario tiene que jugar un papel decisivo.
Pensar la economía desde las necesidades básicas se hace cada vez más urgente. El día después no puede esperar.
GOTITAS DE ECONOMIA
  • El Banco Central del Uruguay con la nueva dirección de Diego Labat continúa emitiendo deuda semana tras semana. Incrementando además las tasas de interés que paga a los acreedores. Especulación y la patria financiera de parabienes.
  • Entre otra tarifas el agua potable incrementará su precio algo más de 10% en abril. Mientras tanto el gobierno difunde la importancia de lavarse las manos para detener el corona virus.
  • Frente a las propuestas recortar el trabajo público es bueno recordar su composición en Uruguay. Aproximadamente 300.000 cargos. En términos aproximados corresponden 40.000 a las intendencias y 30.000 a los entes del Estado (UTE, Antel, Ancap, Correo, Bancos, etc.). De los restantes 230.000 la mitad se vinculan a la enseñanza en sus diferentes ramas. Algo más del 25% a interior y Defensa, 12% a servicios de salud, y el resto se distribuye en proporciones relativamente menores entre poder judicial, agricultura y pesca, turismo, industria, entre otros. Sería bueno saber donde piensa pasar la moto sierra el gobierno.
  • Según datos de agencias de las Naciones Unidas mueren de hambre 8500 niños por dia. Rara vez son noticia para algunos medios de prensa.
  • El dólar en Brasil, incrementó su precio desde 4.01, a comienzos del año a un entorno de 5 hacia finales de marzo. Los índices de la bolsa de valores cayeron en rangos cercanos al 30%. El sube y baja hace difícil cualquier previsión en los casinos financieros.