domingo, 7 de junio de 2020

No nos enteramos




Gobierno se niega a informar quiénes donaron dinero a la campaña por covid-19

6 de junio de 2020 | Escribe: Natalia Uval



El 20 de marzo, en una conferencia de prensa, el secretario de la Presidencia, Álvaro Delgado, anunció la apertura de dos cuentas en el Banco República (BROU) para “recabar la iniciativa de trabajadores y de empresarios” que quisieran colaborar ante la emergencia sanitaria originada por la covid-19. Delgado dijo que había “muchos empresarios trabajando” en la gestión de donaciones y que la apertura de las cuentas era una forma de canalizar estas iniciativas. Aclaró que esos aportes se destinarían a la compra de instrumental médico y sanitario.

la diaria hizo dos pedidos de acceso a la información pública para conocer quiénes realizaron donaciones en especies al Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y quiénes donaron dinero en las cuentas abiertas a tales efectos en el BROU.

En el primer caso, el Mides respondió con un listado que detallaba las donaciones y los donantes, entre los que figuraban desde instituciones como The British Schools Old Boys & Old Girls hasta empresas multinacionales como Unilever y gremiales empresariales como la Asociación de Cultivadores de Arroz del Uruguay.

En el segundo caso, se consultó a Presidencia de la República acerca del monto depositado en las dos cuentas del BROU abiertas por el Sistema Nacional de Emergencias, un listado de los donantes y el monto depositado en cada caso, así como el detalle de las compras realizadas con el dinero recaudado. En la respuesta que elaboró la Prosecretaría de Presidencia se responde el primer y el tercer punto, pero no el segundo.

Según el informe de la División Financiero-Contable que acompaña la respuesta, hasta el 26 de mayo de 2020 se recibieron donaciones por un monto de 2.869.037 pesos uruguayos en una de las cuentas, y de 1.358.044 dólares en la otra. Se aclara que el dinero está “en proceso de transferencia, previa intervención del Tribunal de Cuentas”, a las cuentas del Fondo Solidario Covid-19, a los efectos de centralizar todas las donaciones recibidas. Por tanto, el dinero se utilizará para atender las erogaciones que se realizan con cargo al Fondo Solidario Covid-19. Este fondo ya ha financiado, por ejemplo, la compra de estudios diagnósticos y tomas de muestras.

Acerca de los nombres de los donantes, Presidencia se negó a contestar la información amparándose en los artículos 7 y 19 de la Ley de Protección de Datos Personales 18.331. El artículo 7 establece el principio del “previo consentimiento informado”, que indica que “el tratamiento de datos personales es lícito cuando el titular hubiere prestado su consentimiento libre, previo, expreso e informado, el que deberá documentarse”. Ese mismo artículo dispone que no será necesario el previo consentimiento cuando “se trate de listados cuyos datos se limiten en el caso de personas físicas a nombres y apellidos, documento de identidad, nacionalidad, domicilio y fecha de nacimiento”, y “en el caso de personas jurídicas, razón social, nombre de fantasía, registro único de contribuyentes, domicilio, teléfono e identidad de las personas a cargo de la misma”.

En su respuesta, Presidencia alega que no fue posible recabar el consentimiento informado de los donantes para difundir sus datos personales y recuerda que los datos sujetos al previo consentimiento informado constituyen una de las excepciones al derecho de acceso a la información pública previstas en la Ley sobre el Derecho de Acceso a la Información Pública. Efectivamente, esta norma, en su artículo 10, señala que los datos personales que requieran previo consentimiento informado pueden ser considerados información confidencial.

El Decreto 232/010, que reglamenta la ley de acceso a la información pública, establece que una información confidencial debe ser clasificada como tal por la autoridad competente, pero Presidencia no señala expresamente en su respuesta que haya tomado la decisión de clasificar la información requerida como confidencial. “Para que la información pueda ser clasificada como confidencial, se requerirá resolución fundada de la autoridad administrativa competente”, indica el decreto. Y añade: “La documentación clasificada como información confidencial deberá tener incorporada una leyenda indicativa de su carácter confidencial, la fecha de su clasificación, su fundamento legal y la firma de la autoridad correspondiente”. Donaciones anónimas

En Uruguay, las donaciones anónimas están permitidas, incluso en los casos de financiamiento de los partidos políticos; la Ley 18.485, que regula el funcionamiento de los partidos políticos, habilita a estos a recibir donaciones anónimas siempre que no superen las 4.000 unidades indexadas (aproximadamente 18.400 pesos). En la mayoría de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, en cambio, las donaciones anónimas están prohibidas, ya que presentan problemas de transparencia y supervisión, según señalaba un estudio de esa organización sobre gobernanza pública de 2013. En Uruguay, durante el período legislativo pasado se discutió un cambio en la normativa de regulación de los partidos políticos para prohibir las donaciones anónimas, pero finalmente esta disposición no llegó a aprobarse.

En este caso, no se trata del financiamiento de partidos, sino del financiamiento de una campaña impulsada por el gobierno. Presidencia de la República resolvió no brindar la información amparada en la ley mencionada, pero dispone de los datos, ya que el Decreto 133/2020, que reglamenta la creación del Fondo Solidario Covid-19, establece en su artículo 5 que el BROU “brindará al Ministerio de Economía y Finanzas la información relacionada a cada depósito recibido, incluyendo la identificación del depositante” en las cuentas bancarias que se abrieron con el objetivo de recaudar fondos para combatir la pandemia. “En el caso en que el medio utilizado para efectuar el mismo no permita su identificación, la Presidencia de la República habilitará una página web, donde permitirá que quien haya realizado una donación en dinero, y desee ser identificado, registre su depósito y adjunte una copia del mismo”, añade el decreto.

Los empresarios donantes en Uruguay, en general, no han tenido inconvenientes en que se conozcan sus contribuciones al combate de la pandemia. Las gremiales agropecuarias dieron una conferencia de prensa para anunciar que donarían 100 millones de dólares a la causa (aunque gran parte de estos recursos catalogados como donación constituían en realidad dinero público), y un grupo de empresas nucleadas en la campaña #NosCuidamosEntreTodos lleva recaudados más de cinco millones de dólares que se destinaron a la compra de respiradores, kits de diagnóstico, ambulancias y prendas para personal médico. Las empresas donantes son conocidas: entre otras, figuran UPM, Montes del Plata, SURA, Tienda Inglesa, Divino y Piso 40.
El exministro de Economía propuso gravar los “volúmenes patrimoniales que manejan algunos compatriotas, que constituyen un porcentaje ínfimo de la población y no están aplicados a actividades productivas” (Océano FM, 22-IV-20). El ahora senador se refería al dinero que los uruguayos tienen en el exterior. Algunas fuentes calculan que el monto llega a los 6.236 millones de dólares (El País, con datos del Banco Internacional de Pagos de 2018); otras, que son más de 8 mil millones de dólares. En la entrevista, Danilo Astori dijo: “Hay miles de millones de dólares de uruguayos depositados en el exterior, que no tienen nada que ver con la reactivación productiva de Uruguay, lamentablemente. […] ¿Por qué no pensar en algún tributo que grave precisamente, incluso modestamente, no estoy pensando en un tributo importante, a los miles de millones de dólares de residentes uruguayos que están depositados en cuentas en el exterior? Eso no tiene nada que ver con la reactivación productiva, ni tampoco le afectaría. Al contrario, tendría un efecto coherente con el hecho de que esos uruguayos pudieran repatriar esos capitales y ayudar ahora que el país lo necesita tanto”.

Ariel Pfeffer, uno de los imputados por explotación sexual de menores, enfrenta un juicio por estafa que inició un grupo inversor canadiense. El empresario de Endeavor y Piso 40

Los amables donantes
¿Cuál es el verdadero aporte del sector agropecuario al Fondo Coronavirus?


Campo Unido, agrupación formada por seis cámaras empresariales del sector agropecuario –entre ellas, la Asociación Rural del Uruguay–, propone una donación para el combate del covid-19 / Foto: adhoc, Javier Calvelo
Seis cámaras empresariales del sector agropecuario anunciaron que donarían 100 millones de dólares para combatir el covid-19. Sin embargo, ese dinero, en esencia, surge más de fondos públicos aportados por toda la sociedad que del bolsillo de los productores.
El Fondo Coronavirus y el modo de financiarlo se aprobó en el Parlamento el segundo día de abril. Sus recursos provendrán de la recaudación del impuesto a los sueldos de los funcionarios públicos (incluidos los parlamentarios y los jerarcas estatales), de las jubilaciones y las pensiones más altas, y de un 30 por ciento de las ganancias del Brou. Además, se maneja la posibilidad de utilizar la totalidad de los recursos de la Corporación Nacional para el Desarrollo.
El gobierno pronostica que, para atender las consecuencias sanitarias, económicas y sociales, serán necesarios 400 millones de dólares (el equipo económico calcula que el gravamen a los funcionarios públicos será de 20 millones). En ese sentido, también prevé utilizar parte de los préstamos contingentes otorgados a Uruguay por organismos multilaterales, como el Bid, el Banco Mundial y la Comisión Andina de Fomento (Caf). Esta posibilidad es manejada para el caso en que la recaudación de los organismos fiscales caiga debido a la menor actividad económica.
A esta dificultad se agrega el desembolso que deberá hacer el Bps, que entre los primeros días de marzo y el 19 de abril recibió 143.944 solicitudes de seguro de paro y más de 80 mil solicitudes de subsidio por enfermedad. Deben sumarse también los recursos que demandarán las medidas anunciadas para resolver, en parte, los problemas de los trabajadores informales, los monotributistas y las empresas que facturan menos de 305 mil unidades indexadas anuales (equivalentes a 1.372.000 pesos).


JUEGOS DE ARTIFICIO. El financiamiento de las medidas contra el covid-19 es una de las cuestiones fundamentales. Aparte del “impuesto solidario” a los funcionarios estatales –aprobado por ley–, el gobierno no ha determinado un aporte significativo ni de los empleados privados en relación con los impuestos actuales ni del empresariado. Con respecto al aporte al fondo de este último sector, el gobierno ha apostado a la donación voluntaria. La novedad que surgió el 14 de abril fue que un agrupamiento denominado Campo Unido anunció –luego de reunirse con el presidente de la República, Luis Lacalle Pou, la ministra de Economía, Azucena Arbeleche, y el ministro de Ganadería, Carlos María Uriarte– que donaría 100 millones de dólares.
Campo Unido está integrado por la Asociación Rural del Uruguay, la Federación Rural, la Comisión Nacional de Fomento Rural, las Cooperativas Agrarias Federadas, la Asociación de Cultivadores de Arroz y la Asociación Nacional de Productores de Leche. Pero ¿de dónde salen esos 100 millones de dólares? De acuerdo al cálculo de las agremiaciones, unos 40 millones provienen de la renuncia, por un año, a la devolución que los gobiernos departamentales le hacen a la producción pecuaria por la venta de ganado. Es decir, mediante un sistema de certificados, los productores descuentan un 1 por ciento de sus obligaciones con el Bps o la Dgi. Otros 20 millones provienen del Instituto Nacional de Carnes (Inac); específicamente, de fondos públicos de promoción del sector. Y los 40 restantes, del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (Inia); específicamente, de fondos públicos para la investigación.
En otras palabras, el único dinero que sale del bolsillo de los productores es el del descuento del 1 por ciento. Además, las cifras oficiales contrastan con los cálculos de los integrantes de Campo Unido: en 2019, según la Opp, el monto del reintegro hecho por las intendencias fue de 20 millones de dólares, una cifra que, incluso, puede disminuir si se mantienen las condiciones económicas internacionales actuales, al disminuir la colocación de semovientes en el mercado. Pero, además, para que esa donación fuera efectiva y no quedara librada a la decisión individual de cada productor, el Estado debería fijar alguna norma (decreto o ley). Esto también se aplica en el caso de los fondos del Inac y el Inia de los que hablan los integrantes de Campo Unido. De nuevo: son fondos públicos cuyo destino depende de decisiones políticas y no de la voluntad de los productores, por más que los contribuyentes se conglomeren con la intención de redireccionarlos.
El diputado y expresidente del Inac Alfredo Fratti (FA, Mpp) dijo a Brecha que lo que plantean las asociaciones rurales “es un desvío de fondos”: “La ley de creación del Inac dice claramente que no se puede derivar recursos del instituto a cometidos que no sean los específicos, que no tengan que ver con la función establecida en su fundación. Es decir, aunque el presidente de la junta, todos sus integrantes y el ministro estén de acuerdo, no pueden destinar fondos a otros propósitos, a no ser que exista una normativa que enmiende la original de constitución del Inac. Esto es muy claro. Por ejemplo, cuando el tornado en Dolores, aunque el instituto hubiera querido colaborar con el techo del liceo, no habría podido hacerlo, porque no le está permitido”.
El diputado agregó que los dineros públicos del Inac “no son recaudados en un año, sino en varios”, y que, si bien este funciona bajo el derecho privado, no deja de ser una institución pública. Argumentó que es cierto que hay un gran aporte de los productores, pero también de los consumidores, porque el Inac recibe el 0,7 por ciento de la venta de carne en el mercado interno, es decir, este dinero proviene del bolsillo del consumidor final. Es más, por la compra de carnes porcina y vacuna de Brasil y Paraguay –o sea, que no salen de la producción nacional–, el consumidor final también paga el 0,7 por ciento. Por tanto, concluyó, “no es verdad que esa plata proviene puramente de los productores, y, aunque así fuera, serían fondos públicos: una vez que se aportó, no se los puede redirigir”. El otro componente de financiación que tiene el Inac es el 0,6 por ciento que pagan los productores y la industria frigorífica por las exportaciones Fob (free on board), es decir, el precio que cobran los exportadores por el producto a bordo del barco. “Donación es cuando metés la mano en el bolsillo y ponés la plata sobre la mesa. Lo otro es redireccionar el dinero público”, sentenció el exjerarca.
Por su parte, el Inia se financia con el aporte de los productores y el Estado. No obstante, el legislador aseguró que el Inia usa el mismo mecanismo: el desvío de fondos públicos con otros fines. “Yo no estoy cuestionando si están justificados o no, pero no pueden ser presentados como donaciones. También digo claramente que el sector agropecuario tiene la importancia que tiene y, además, es el que más va a cinchar después de la pandemia. Justamente, esas dos instituciones a las que se quiere afectar son las que fortalecen el sector para salir a pelear los mercados. Y de la investigación ni hablamos, porque es la madre del borrego: justamente, no debería tocarse, para que esas entidades lideren la presencia de Uruguay internacionalmente”, subrayó Fratti.















El crucero del desamor




Por Javier Zeballos
6 junio 2020


Talvi no se enteró o no quiso denunciar a una empresa que amenazó al médico colombiano para que mintiera al Estado Uruguayo sobre la verdadera situación sanitaria en el buque.

El objetivo del dueño de la empresa naviera era lograr bajar a pasajeros y tripulación sin decir que ya había decenas de contagiados por Covid-19.

En esos mismos días, un crucero logró burlas los controles en Sydney, lo que generó el principal foco de contagios en esa ciudad.

En Uruguay no pasó gracias al médico colombiano que se negó a mentir con una declaración falsa. El dueño lo amenazó con despedirlo y con que nunca iba a volver a trabajar en la industria naviera.


El médico colombiano Mauricio Usme


Hasta ahí lo que diarios internacionales como The Guardian y el Sydney Morning Herald denunciaron al acceder a los correos electrónicos que prueban las amenazas recibidas y el intento de delito que hubiera puesto en riego de contagios a Uruguay.

Pero decidí seguir la pista de la empresa Aurora Expeditions y resulta que el famoso crucero australiano de australiano tiene poco, su bandera es la de Bahamas, paraísos fiscal y marítimo.

En la nota explico de qué se trata y cuáles son esas empresas y quiénes son sus dueños.

El uso nombre Greg Mortimer, famosos explorador aun vivo, es una pantalla para esconder a los verdaderos dueños y sus prácticas violatorias del derecho marítimo, además de su irresponsabilidad sanitaria.

La maraña de empresas colaterales no están en Australia sino en Miami, donde el médico Mauricio Usme y otros 8 tripulantes iniciaron causal de Juicio.

Talvi no se enteró. El derecho marítimo permite al Estado puerto investigar a la empresa naviera del barco o, al menos, denunciarla. Talvi se lavó las manos en favor de empresarios que tienen mucho de piratas.



Greg Mortime

El crucero del desamor

Se volvió un nombre familiar para los uruguayos y fue noticia en todo el mundo dada la peripecia del crucero que lleva ese nombre. Sin embargo, poco se sabe de los verdaderos dueños del barco y sus oscuras prácticas en las que exigieron mentir poniendo en riesgo a la población uruguaya. El canciller Talvi dejó pasar la posibilidad de que Uruguay investigara a la empresa o que, al menos, la denunciara.



Por Javier Zeballos

El portador del nombre vive en Australia, pero hace varios años que vendió su compañía, Aurora Expeditions, una empresa que fundó junto a su esposa Margaret en 1991 y de la cual se desprendió en 2008, aunque lo han mantenido contratado como consultor.

Mortimer es muy conocido en Australia por ser un montañista exitoso. Fue el primer australiano en conquistar la cima del Everest sin ayuda de oxígeno suplementario y escalando por la poco utilizada ladera norte, en 1984, junto a Tim Macartney-Snape. Y lo mismo hizo con otros picos de la cadena del Himalaya.

A partir de ahí se dedicó a la exploración y fundó su compañía para realizar expediciones con pequeños grupos, mezcla de turismo de lujo con la aventura por lugares remotos. Tours que brindan un toque de exotismo a quienes pueden pagar bastante más por un viaje de alta exclusividad. Mortimer lideró 80 expediciones a la Antártida y el mar Ártico con su compañía.

La empresa prosperó en ese segmento incipiente que se adaptada a las nuevas modas esnob de gente muy adinerada que huye de la masificación del turismo y poco a poco incorporaba las nuevas tendencias, mucho respeto del medioambiente y el éxtasis por estar cerca de especies en extinción o puntos casi inaccesibles del planeta.

Cuando el negocio creció y el futuro prometía, aparecieron empresarios con mucho capital contante y sonante que lograron comprarle la compañía. Uno de los nuevos dueños es Glen Haifer, un médico nacido en Sudáfrica que trabajó más de 15 años para una gran empresa mundial de cruceros, Princess/P&O Cruises, pero se hizo multimillonario como empresario de la medicina. Tras vender sus empresas de salud, decidió diversificar inversiones y se quedó con Aurora Expeditions.

Haifer es quien protagonizó las presiones sobre el Dr. Mauricio Usme, el médico del barco, para que mintiera en su declaración oficial al Estado uruguayo respecto de las condiciones sanitarias en el buque. El objetivo de Haifer era que la nave entrara a puerto para descender a pasajeros y tripulación, aun cuando ya sabía que había muchos contagiados con Covid-19. Una investigación del diario inglés The Guardian reveló los correos amenazantes que Haifer envió al médico colombiano.

Según informa el periódico australiano Sydney Morning Herald, en una investigación a cargo de la periodista Harriet Alexander, los 114 pasajeros habían pagado hasta $ 50.000 (dólares australianos) por boleto y Haifer se veía venir una oleada de demandas por haber zarpado el 15 de marzo del puerto de Ushuaia, días después de la declaración de pandemia internacional decretada por la OMS, y varios más desde que las autoridades marítimas internacionales recomendaran el cese de operaciones dentro de lo posible.

Según la investigación del periódico, “originalmente, Aurora ofreció a los pasajeros un reembolso por 10 de los 21 días del recorrido, que podrían tomar en efectivo o usar como crédito en su próximo viaje. La compañía extendió el reembolso en tres días adicionales de viaje para tener en cuenta el tiempo que los pasajeros pasaron aislados. A los pasajeros que deseaban aceptar el reembolso o el crédito se les pidió que firmaran un documento legal para optar por no participar en la demanda colectiva”.

La periodista australiana informa que los correos citados muestran que, además, un ejecutivo de la agencia de tripulación también le había pedido al capitán que hiciera que el Dr. Usme cambiara la declaración de salud un día antes. El Dr. Usme se negó y le contestó a Haifer: “Soy la única persona a bordo que es médicamente responsable de cualquier eventualidad que ocurra”, y agregó más adelante que “por mi parte, la declaración continuará reflejando la realidad en la que vivimos”.

The Guardian informó desde Londres que “lo que debería haber sido un epílogo pacífico en el que la tripulación del Greg Mortimer navegó a salvo a casa se ha convertido en una horrible secuela de enfermedad y pánico, con la posibilidad adicional de una batalla legal en los tribunales de Miami”.

Es que detrás de la proclamada patria australiana se esconde una maraña de empresas utilizadas por Haifer y sus socios. Así, Aurora Expeditions también tiene oficinas radicadas en Miami, donde se encuentra el consorcio que construyó el barco, CMI/Sunstone, y se encarga también de contratar a parte de sus tripulantes, y donde también está la compañía médica Vikand, de Fort Lauderdale, con incidencia sobre la tripulación encargada de la salud.

A su vez, The Herald, de Miami, informa que “en tres comunicaciones separadas, el vicepresidente ejecutivo de CMI/SunStone Ships, Chris Dlugokecki, la doctora de Vikand, Jenny García, y el miembro de la junta de Aurora Expeditions, Glenn Haifer, instaron a Usme a cambiar la declaración”.

Usme y otros ocho miembros de la tripulación han contratado los servicios del abogado marítimo de Miami, Louis Vucci. «En algún momento podría haber acciones legales” dijo Vucci a The Guardian.

Para tener una idea del estatus del aparentemente principal dueño de Aurora Expeditions, según el artículo del Sydney Morning Herald, Haifer vendió hace un par de años una de sus casas en apenas 39 millones de dólares australianos.

Se trata de una mansión con muelle propio en Point Piper, un exclusivo suburbio de Sídney, justo a mitad de camino entre el Puente y el Opera House y la península de Watson Bay, la punta sur que divide las aguas con el océano Pacífico. Para tener una idea de lo selecto del lugar, su vecino contiguo era el, en ese momento (hasta 2018) primer ministro de Australia, el neoliberal Malcolm Turnbull.

Como ni Haifer ni sus asociados, hasta ahora identificados como Michael Alscher, Neville Buchy Robert Halfpenny, tenían prestigio propio para mostrar, o tal vez mucho para esconder, no solo lo mantuvieron contratado a Mortimer como consultor, sino que dirigía y participaba en los principales tours, ya que su figura y leyenda atraían a muchos clientes. A tal punto que, diez años después, cuando ya la empresa iba viento en popa y se aprestaba a construir por su cuenta un barco de lujo con la última tecnología, a un costo de 80 millones de dólares, lo bautizaron con su nombre para seguir aprovechando todo el legado de ese nombre devenido marca.

Crucero de bolsillo

El barco es mucho más pequeño que los grandes cruceros tradicionales, tiene 104,4 metros de eslora y 18,4 metros de manga, y un capacidad de 130-200 pasajeros alojados en confortables camarotes, de los cuales 80 son de superlujo.

Comenzó a construirse el 16 de marzo de 2018 en las instalaciones en Haimen, astillero de Merchants Heavy Industry (CMHI) en Jiangsu, China, a cargo de Sunstone Ships, un consorcio que involucra capitales de variada procedencia (con oficinas en Miami, Florida, EEUU), bajo la presidencia de su CEO, Niels Erik Lund.

Para que no queden dudas sobre la dirección y propiedad de Haifer en Aurora Expeditions, fue él quien participó, identificado como propietario, el 24 de abril de 2018, en la ceremonia de “corte de acero”, un ritual que los grandes magnates de las empresas involucradas suelen realizar al inicio de la construcción de un buque.

Para la ceremonia de entrega del barco, realizada el 6 de setiembre de 2019, sí invitaron a Greg Mortimer. La primera expedición turística del barco se inició un mes más tarde con destino a la Antártida. Estas travesías incluyen excursiones en kayak, submarinismo y esnórkel, caminatas en la nieve, esquí, trekking y escaladas, campamentos y safaris fotográficos, entre otras actividades.

Además, a bordo hay conferencias de especialistas, gimnasio, spa, sauna. El barco cuenta con balcones y plataformas que se abren en su casco para permitir vistas excepcionales.

Su diseño revolucionario, llamado X-BOW Ulstein, según la empresa noruega que lo creó, se caracteriza por su proa avanzada que garantiza mejor navegabilidad, menos vibraciones, menor consumo de combustible y el desplazar olas sin generar spray hacia las cubiertas.

Pero una de las innovaciones del concepto es su sistema de anclaje virtual. El ancla digital permite fijar la posición del bote utilizando una antena de satélite GPS. Luego, trabajando con motores y propulsores mantiene la posición y orientación independientemente del viento o corriente.

Cruceros de expedición: negocio a flote

Los enormes cruceros tradicionales se basaban en la actividad a bordo con mínimos descensos en algunos puertos. Luego, en los primeros cruceros de expedición, el destino a explorar era más importante que el barco y sus características. Pero de a poco surgió un segmento interesante: viajeros que demandan lujo y comodidad premium a la par del turismo aventura por lugares muy exóticos, auroras boreales, fiordos, glaciares o icebergs al alcance de la mano.

Los cruceros de expedición representan, según los cálculos de Cruise Industry News, el segmento del mercado que más crece. A tal punto que se incorporarán hasta 28 nuevos barcos antes de 2022, lo que sugiere el despegue de este tipo de viajes, si la pandemia no desacelera semejante auge. Puede que, por el contrario, que al ser tan selectos los grupos, los potencie entre quienes pueden pagarlos.

El barco Greg Mortimerrealiza la Expedición Aurora en la que también interviene la compañía de cruceros The Luxury Cruise Company, una empresa que poco tiene que ver con Australia, ya que está radicada en Inglaterra. Si bien tiene oficinas en Londres, no aporta dato alguno sobre su radicación fiscal. No hay que olvidar que la cercana isla de Jersey, en el Canal de la Mancha, suele ser un paraíso muy utilizado por capitales que se amparan en Reino Unido y su amplia cobertura de tratados de protección de inversiones.

Falsa bandera

Pero ese no es el único dato que aleja a este barco de Australia por más que en casi todos los medios se habló del crucero australiano. La foto en la que una pareja de pasajeros australianos mostraba una bandera hecha sobre una sábana con la leyenda “Gracias Uruguay” recorrió el mundo. Pero hay otras banderas en el barco menos visibles y no es casualidad.

Resulta que el Greg Mortimer no tiene bandera australiana, sino que su bandera marítima es la de Bahamas, otro paraíso fiscal con un historial peligroso en lo que respecta al amparo bajo su bandera en los barcos. Según el derecho internacional, cada nave debe estar registrada en un país, conocido como Estado Bandera. Ese país tiene jurisdicción sobre el buque y es responsable de la inspección que garantice que es de segura navegación y de la revisión de las condiciones de trabajo de la tripulación.

Se entiende por empresa naviera a aquella persona física o jurídica que, utilizando buques propios o arrendados, se dedica a la explotación de los mismos. Las casas navieras izan su bandera distintiva en la proa, además de inscribir su emblema en las chimeneas de sus buques. En cambio, la bandera que indica nacionalidad en un barco se denomina pabellón y se iza a popa. Aparte de estar bien atrás suele ser pequeña y poco visible. Es que hay banderas mercantes con mala fama y dicen mucho sobre la empresa que la enarbola.

¿Por qué un buque tiene otra bandera que no es la del país que su empresa dice tener?

Con su elección pagará menos impuestos, o ninguno, y reportara más beneficios. Además, las escasas exigencias y débiles controles permitirán una enorme facilidad a la hora de registrarlo y de incumplir con las directrices de seguridad o contratar mano de obra barata sin pagar los salarios estipulados por convenios internacionales.

Por eso se les llama “banderas de conveniencia”.  Estudios internacionales demuestran que, si bien la práctica es antigua, la globalización ha ayudado a acelerar una espiral descendente. En el competitivo mercado de la marina mercante, las banderas de conveniencia bajan sus tasas y minimizan su normativa, mientras los armadores buscan la forma más barata de operar sus navíos.

La doctora en Derecho, profesora de Derecho mercantil en la Facultad de Ciencias Jurídicas, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, María del Pino Domínguez Cabrera, explica en su tesis que el otorgamiento de la nacionalidad a un buque se rige por los criterios y se supedita a las condiciones que discrecionalmente establezca cada Estado. Y cita un informe del gobierno británico, denominado informe Rochdale, que resume las características principales, comunes a todas las banderas de conveniencia.

-El país de registro permite la propiedad y/o control de sus buques por extranjeros.

-El acceso al registro es fácil: un buque puede ser registrado en cualquier oficina consular situada en el extranjero. En algunos casos, demora un día.

-No se establecen impuestos locales sobre el ingreso proveniente de los buques o, si los hay, son bajos. Basta abonar la tarifa de registro y tarifa anual con base en el tonelaje del barco.

-El Estado no dispone ni del poder ni de la estructura administrativa necesarios para imponer de forma efectiva cualquier reglamento o normativa internacional, ni tampoco el deseo ni la capacidad para ejercer control alguno sobre las compañías navieras.

Nacionalidad ficticia

La Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF por su sigla en inglés) fue fundada en Londres en 1986. A ella están afiliadas un total de 570 organizaciones sindicales de 132 países, que representan a más de 5 millones de trabajadores del transporte.

El Comité de Prácticas Aceptables de la ITF lucha contra los armadores que, recurriendo a las banderas de conveniencia, tratan de obtener mayores beneficios económicos reduciendo costos en detrimento de los salarios de la tripulación y del mantenimiento del buque.

Bahamas se encuentra entre los países denunciados por el uso permisivo de su bandera. Es lo que explica que tenga más buques registrados que EEUU. Lo mismo sucede con Panamá, con las Islas Marshall o Liberia. La huella de intereses estadounidenses queda clara, pero no son los únicos.

La Comisión Internacional sobre la Navegación, organización independiente de expertos establecida para investigar la seguridad de los buques, se ha ocupado de los problemas laborales en un informe titulado Buques, esclavos y competencia. Sostiene que miles de marinos están en la práctica sujetos a una situación de esclavitud y viven con el temor de ser tirados por la borda si se quejan.

Las amenazas de Glen Haifer al médico colombiano para que mintiera o jamás volvería a trabajar con ellos ni en la industria naviera están alineadas con este tipo de prácticas habituales, tanto en la marina mercante como en la industria de cruceros.

Aventuras en el paraíso

El informe sobre seguridad de buques, barcos, esclavos y competencia de la Comisión Internacional de Embarques fue presentado en Australia en el año 2000. Un buen dato que puede explicar porque, además de tener bandera de Bahamas aunque se proclame un barco australiano, los dueños del Greg Mortimer lo gestionan mediante una maraña de tercerizaciones. La compañía Aurora Expeditions  tiene oficinas en Sídney, pero también en Miami y tampoco queda claro dónde está registrada fiscalmente, al menos sus negocios más redituables.

Expertos denuncian que estas prácticas dificultan identificar a todos los accionistas que se ocultan detrás de las compañías. Además, se suma que los Estados con banderas de conveniencia dejan expresamente exenta la retención de impuestos sobre transacciones internacionales de tipo comercial, lo que incentiva el lavado de activos, aparte de facilidades bancarias, de financiación y de seguro marítimo.

Y como bien recuerda Alfonso Pisabarro, docente e investigador predoctoral en Geografía por la Universidad de Valladolid, el naufragio del petrolero Prestige frente a la costa gallega provocó el vertido de 50.000 toneladas de crudo y un desastre medioambiental sin precedentes en España. Pero “mientras la sociedad española se movilizaba para limpiar las costas, la actuación política y mediática se centró únicamente en prohibir el tránsito de barcos monocasco por la línea de costa, pero nunca se reveló un interés especial en estudiar la cuestión de fondo: un barco de una empresa griega localizada en Liberia y con bandera de Bahamas”.

Eso lleva a comprender cómo estas empresas transnacionales se esconden en paraísos fiscales y utilizan los vericuetos de la ley (o aportan a los partidos políticos que las legislan, flexibilizan y miran para el otro lado) con el objetivo de maximizar sus ganancias a costa de la seguridad, de la salud y de los salarios de sus tripulantes y pasajeros. Sin embargo, cuando las papas queman, producto de sus propias decisiones irresponsables, recurren a los Estados para que gestionen una salida que los saque del atolladero y hasta les cubra las espaldas.

Es así que, en este caso, el trabajo de los gobiernos de Australia y Uruguay debió resolver la situación en favor de la ayuda humanitaria a quienes se encontraban aislados en el barco. Algo que está muy bien y honra la mejor tradición de Uruguay, aunque la derecha uruguaya muchas veces renegara de tales prácticas, al igual que la derecha australiana en sus costas.

Estados al rescate

Si bien la empresa Aurora Expeditions, se hizo cargo de los gastos de toda la logística del desembarco, alojamiento, atención médica y partida de los pasajeros mediante el vuelo chárter que unió sin escalas Montevideo con Melbourne (estableciendo un nuevo récord de distancia para un avión Airbus A340 que voló 16 horas y 9 minutos y recorrió casi 12.408 kilómetros en un itinerario transpolar), lo cierto es que el gobierno uruguayo bien pudo ejercer derechos como Estado del puerto de atraque en favor de que estas empresas sean investigadas por sus prácticas abusivas, violaciones de derechos humanos con sus tripulantes o por su responsabilidad en propagar el riesgo en plena emergencia sanitaria mundial.

En ese sentido, el Estado puerto tiene posibilidades que Talvi ignoró, probablemente por desconocimiento, o por intentar solucionar la delicada situación lo más rápidamente posible. Tal postura permitió que el barco zarpara de Montevideo rumbo a las Islas Canarias, pero, sobre todo, que la empresa propietaria y sus múltiples compañías tercerizadas se mantengan impunes y, con la fuerza de sus grandes capitales, puedan sortear cualquier demanda o seguir amenazando a sus trabajadores, aunque se trate de poner en riesgo su salud, su vida, como la del fallecido tripulante filipino, e incluso de las poblaciones de los puertos en que atracan.

El artículo 218 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar establece la posible ejecución por el Estado del puerto en el que ingresa un barco. “Cuando un buque se encuentre voluntariamente en un puerto o en una instalación terminal costa afuera de un Estado, ese Estado podrá realizar investigaciones […], iniciar procedimientos respecto de cualquier descarga procedente de ese buque, realizada fuera de las aguas interiores, el mar territorial o la zona económica exclusiva de dicho Estado, en violación de las reglas y estándares internacionales aplicables”.

Tal vez primó el dejar que todo fluya lo más lejos posible o quizás se impuso aquella consigna de Talvi en el debate con Andrade: “La próxima vez que veas a un empresario, dale un abrazo y decile: muchas gracias por ser como sos”.

Usted, lector, si se encuentra frente al empresario Glen Haifer y al Dr. Usme, ¿a quien abrazaría? Yo no tengo la más mínima duda.

 

Australia en litigio con un crucero

A la par que los dueños del Greg Mortimer trataban de ingresar al puerto de Montevideo mintiendo a las autoridades uruguayas, en Sídney, un crucero logró burlar los controles. El gobierno australiano inició una demanda contra la empresa naviera.

El 14 de abril, Manuel Rodríguez, columnista del semanario El Español, en Australia, informaba que Carnival Corporation, la empresa británica- estadounidense propietaria del crucero que fue la fuente del brote del coronavirus en Sídney, no paga ningún impuesto en este país debido a un acuerdo entre el gobierno de Reino Unido y Australia.

A esto hay que agregarle que los cruceros de esta compañía son de bandera panameña o bahamesa y están registrados en paraísos fiscales.

En Sídney, los pasajeros del Crucero Ruby Princess fueron autorizados a desembarcar sin pasar por ninguna revisión médica y ahora el comisionado de Policía de NSW, Mick Fuller, ha ordenado una investigación para determinar si los operadores del crucero minimizaron la situación de posibles contagios a bordo o hubo negligencia de parte de las autoridades locales.

Hasta el momento, ningún miembro del gobierno estatal ha admitido responsabilidad por este ,pero sea quienes fueran los culpables, solo pueden ser calificados como negligentes que comprometieron seriamente la salud pública.

 

Marketing aventurero

El marketing de Aurora Expeditions nada tiene que envidiarle a la poesía de las etiquetas de vinos, a la sedosidad del champú o a los cuidados extremos de los detergentes y jabones para  ropa. Dirigido a acaudaladas gentes cuyos negocios pueden involucrar industrias contaminantes, pero suelen ser muy exigentes a la hora del consumo responsable, la web de la empresa destaca, por ejemplo, que “a bordo hemos reemplazado muchos productos plásticos de un solo uso con alternativas sostenibles”. También resaltan la “cena responsable” en la que “todos nuestros mariscos a bordo se obtienen de manera sostenible de acuerdo con las directrices del Marine Stewardship Council. También atendemos dietas vegetarianas y veganas”, avisan, así como del uso de “productos de limpieza suaves, biodegradables, libres de fosfato y no bioacumulativos tanto como sea posible”. Por si faltaba algo en el manual del perfecto equilibrio con la naturaleza, anuncian que “estamos orgullosos de proporcionar el protector solar a base de minerales de Stream2Sea, probado y comprobado como seguro para peces y larvas de coral a bordo, disponible para el uso de los pasajeros”. Faltaba más.

También figuran en su web los testimonios de sus clientes selectos. Por ejemplo, el comentario dejado el 22 de febrero, por una tal Jupe, que entre otras cosas muy halagadoras del servicio afirma: “Las vistas y experiencias de la Antártida en sí estuvieron a la altura de su facturación. No dudaría en recomendar Aurora Expeditions a cualquiera”.

La misma estrategia de marketing con el nombre prestigioso del barco se repite en el que será su segundo buque de iguales características. El nuevo barco honra a la bióloga, oceanógrafa y exploradora marina Sylvia Earle, primera jefa científica de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los EEUU y nombrada por la revista Time como su primera Héroe para el Planeta en 1998. “Esta embarcación rinde homenaje a los esfuerzos de conservación de Sylvia para las áreas marinas protegidas y la vida marina. Sylvia Earle participará activamente en el desarrollo de su tocayo”, adelantan.


https://www.lr21.com.uy/comunidad/1427744-crucero-greg-mortimer-medico-denuncia-que-le-pidieron-que-mintiera?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter

https://www.montevideo.com.uy/Noticias/Medico-del-Greg-Mortimer--La-compania-quiso-cometer-un-atentado-contra-el-Uruguay--uc752091

https://soynuevaprensadigital.com/npd/medico-del-crucero-greg-mortimer-era-una-invitacion-al-desastre/

https://www.icndiario.com/2020/05/denuncia-la-compania-del-greg-mortimer-quiso-enganar-a-uruguay-intentando-negar-la-situacion-a-bordo/










No hay laburo



El número de trabajadores en seguro de desempleo en Uruguay ronda los 200.000 trabajadores. Aproximadamente 12% de su fuerza laboral. Paralelamente continúa creciendo el desempleo abierto, que se ubicaba en 10.5% previo a la pandemia. La fragilidad del esquema economico vigente al desnudo.

José Rocca primera quincena de junio 2020



El Instituto Nacional de Estadística (INE) presentó este viernes su último estudio sobre los índices de actividad, empleo y desempleo, tras un largo período sin divulgar informes similares.

La pandemia obligó a la institución a modificar por completo su metodología de investigación y por este motivo es que el informe correspondiente a marzo se hizo esperar.

Además, el cambio de metodología impide que se haga una comparación correcta entre los resultados de marzo y los del mes de febrero.

"Con el objetivo de identificar a los ocupados ausentes en el marco de la pandemia y captar situaciones especiales surgidas de este contexto (teletrabajo y horas efectivas de trabajo), se realizaron algunos ajustes a las preguntas habituales (tanto de redacción como de agregado de categorías de respuesta) y se sumaron otras", señala el informe.

"Hasta que no se realicen estudios que permitan descartar o medir los sesgos producidos por los cambios en la operativa de la encuesta, las estimaciones que ofrece la "ECH (Encuesta Continua de Hogares) no presencial" no son estrictamente comparables con la "ECH presencial", añade la publicación.

En cuanto a los resultados del nuevo informe, el INE señala que de la "población en edad de trabajar" (2.889.000 personas aproximadamente) hay un 59 % que es "población económicamente activa" (1.705.000). Dentro de esa población, la ocupada es el 89,9 % (1.530.000) y la desocupada es el 10,1 % (172.000).

La población económicamente inactiva representa el 41 % de la que está en "edad de trabajar", o sea 1.184.000 personas.

En cuanto al desempleo (calculado en 10,1 %), es mayor en Montevideo (10,6 %) que en el interior (9,7 %). Las mujeres tienen mayor tasa de desocupación que los hombres: 10,5 % y 9,8 % respectivamente.

Adicionales

El informe de este mes presentó algunos indicadores adicionales sobre el mercado de trabajo debido al contexto de emergencia sanitaria. Uno de ellos señala que "los ocupados ausentes temporalmente de sus trabajos representan el 9,4 % del total de los ocupados en el mes de marzo". Los ocupados ausentes son aquellos trabajadores que "sin haber trabajado la semana pasada mantienen un vínculo con su puesto de trabajo".

Los ocupados ausentes, sin embargo, en la primera semana de marzo eran el 5,5 %, mientras que en la última semana fueron el 17,6 %. "Un 21,8 % declara no haber trabajado por estar suspendido por el contexto de emergencia o encontrarse en cuarentena; mientras que un 21,5 % se encuentra en seguro de paro especial o común", señala el informe en referencia a los ocupados ausentes.

"Como suele suceder todos los meses del año, la licencia es la principal causa de ausencia de los ocupados. Pero mientras en marzo del año pasado este motivo representaba al 68,6 % de los ocupados ausentes, para el 2020 este motivo cae al 44,2 %", añade.

Por otro lado, en comparación con febrero (último mes de encuestas presenciales), "el número de inactivos en marzo aumentó en 115.000 personas, aproximadamente, y el número de ocupados se redujo en 93.000 personas".

"Ante el llamado al confinamiento voluntario de la población, es posible que la búsqueda de empleo se encuentre reducida por la complejidad del mercado laboral (empresas cerradas y escasa demanda). Entre los inactivos que declaran estar disponibles para trabajar pero no buscaron trabajo (81.000 personas), un 18,5 % dice que no buscó por la coyuntura de la pandemia", continúa el informe del INE.

Montevideo Portal




El coronavirus expuso carencias “catastróficas” en la cobertura de salud y de desempleo, señala la OIT
15 de mayo de 2020 |


La organización internacional publicó ayer dos informes sobre la situación actual en países en desarrollo.

Unas 4.000 millones de personas, aproximadamente 55% de la población mundial, no cuenta con seguridad social, y sólo 20% de los desocupados del mundo tiene derecho a un seguro de desempleo, de acuerdo con los datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
“La crisis de la covid-19 es un llamado de atención. Ha demostrado que la falta de protección social no sólo afecta a los pobres; también pone de manifiesto la vulnerabilidad de quienes tenían una situación relativamente buena, pues el costo de la atención médica y la pérdida de ingresos puede destruir fácilmente el fruto de decenios de trabajo y los ahorros de una familia”, dijo Shahra Razavi, la directora del Departamento de Protección Social de la OIT.
La experta iraní hizo esas declaraciones al presentar dos informes sobre las carencias y la desigualdad en la cobertura de salud y de desempleo en los países en desarrollo.
“Los ejemplos de distintos lugares del mundo vuelven a poner en evidencia que los países con un sistema de protección social sólido e integral están en una posición mucho más fuerte para intervenir ante una crisis y para recuperarse de ella”, afirmó Razavi. Llamó a reforzar esa protección social, aprovechando “la creciente conciencia del público sobre la importancia” que esto tiene.
La falta de protección social en países en desarrollo puede impedir la salida de la crisis sanitaria mundial, señala la OIT. Agrega que la pandemia de covid-19 puso “de manifiesto déficits catastróficos de cobertura de la protección social en los países en desarrollo”, y que “la única forma de sostener la recuperación y prevenir crisis futuras es que estos países transformen sus medidas especiales de respuesta [a la pandemia] en sistemas de protección social integrales”.
En el informe “Respuestas de los países en desarrollo en materia de protección social ante la covid-19”, la OIT repasa una serie de medidas que se adoptaron frente a la epidemia para preservar el empleo y el ingreso, y para aumentar el acceso a la atención médica. Señala que las políticas de protección social son mecanismos “indispensables para proporcionar ayuda a las personas durante la crisis”.
El otro documento, que analiza el acceso de la población a los subsidios por enfermedad, afirma que la crisis sanitaria actual puso en evidencia la falta de cobertura. Una de las consecuencias de esa carencia es que empuja a una persona enferma o en cuarentena a ir a trabajar, y esto aumenta el riesgo de que contagie a otros, afirma.
La OIT llama a los estados a adoptar medidas urgentes para extender a toda la población la cobertura de salud y de seguridad social, y a trabajar para prevenir que los trabajadores y sus familias caigan, ante la falta de ingresos, en una situación de pobreza que “podría tener un efecto duradero”. Afirma que “aunque el virus no discrimine entre ricos y pobres, sus repercusiones son sumamente desiguales”, y señala que, en este momento de crisis sanitaria, “la capacidad de acceso a una atención de salud asequible y de calidad es ahora una cuestión de vida o muerte”.
A su vez, desde otro ámbito de la Organización de las Naciones Unidas, la titular de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, la ex presidenta chilena Michelle Bachelet, dijo este jueves que la epidemia de covid-19 puso en evidencia que “el actual sistema económico no funciona porque produce grandes desigualdades”. Por eso, agregó Bachelet, “a la hora de construir la recuperación debemos pensar en una nueva economía que sea inclusiva y sostenible”.
La funcionaria habló al respecto durante una conferencia de prensa virtual con periodistas acreditados en Ginebra, informó la agencia Efe. “No vamos a volver al día en el que esto empezó”, manifestó Bachelet, y apuntó en la misma dirección que la OIT: “Debe invertirse más en salud, pues durante mucho tiempo esa partida ha sido escasa e incluso los países más ricos mostraron que no estaban preparados”.





Martín Mocoroa
marzo  2020

A veces la realidad se impone y no queda otra que correr atrás de los hechos. Esa sensación acompañó a los dirigentes del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT en los últimos días en los que, como tantos otros sectores y actividades, se vieron obligados a intentar seguir el ritmo vertiginoso que impone el coronavirus (Covid-19). 

El nuevo escenario barrió de movida la agenda prevista. Suspendieron la Mesa Representativa en la que abordarían el proyecto de ley de urgente consideración que preveía enviar el gobierno al Parlamento y empezaron la semana con una reunión del Secretariado Ejecutivo, actividad que habitualmente desarrollan los miércoles. Pasaron a un cuarto intermedio para mantener reuniones con el ministro de Salud Pública, el de Trabajo, el de Industria y las cámaras empresariales. El martes los dirigentes volvieron a reunirse para intercambiar con la sensación de que la realidad otra vez les llevaba ventaja.

Según dijeron a Búsqueda fuentes sindicales, allí valoraron las reuniones del lunes con autoridades de gobierno y empresarios como una señal de buena voluntad y un intento por darle un “proceso ordenado” al impacto de la emergencia sanitaria en el mundo laboral. Sin embargo, la velocidad de los acontecimientos hizo que antes de que eso se tradujera en medidas concretas muchas empresas comenzaran a mandar trabajadores al seguro de paro. 

“La realidad nos llevó por delante”, describió un dirigente. 

El principal impacto está por ahora en el sector del comercio. En el sector industrial aún no ven un fenómeno similar, pero prevén que comience a hacerse sentir a menor escala en los próximos días. 

En el Secretariado Ejecutivo del martes los dirigentes también analizaron el panorama que les espera por delante. En ese sentido, coincidieron en que habrá “consecuencias económicas importantes”. Ven como una posibilidad la pérdida de “varios miles de puestos de trabajo”, ya que no hay certezas de que todos quienes vayan al seguro de paro sean reincorporados de inmediato sino que será un proceso gradual, de acuerdo a la evolución de la economía. En conclusión, entienden que “es evidente que la salida va a venir con una desocupación más alta y un aumento de la pobreza importante”.

Complementariamente, expresaron su preocupación por un posible colapso de la seguridad social, al tener que enfrentar los seguros de paro y de enfermedad.

Ese mismo día, en el marco de una entrevista en el programa radial No toquen nada, el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, deslizó el tema. “Deberíamos tomar todas las garantías para que Uruguay no salga con más pobres de los que tiene. Debería ser una responsabilidad ejecutar todos los rubros que el Estado tenga. No es el momento de analizar las cuentas públicas con tanta severidad, hay que analizar las cuentas sociales con severidad. Porque de las cuentas sociales no se vuelve”, dijo.      

Prioridades y bloque

El martes 17 representantes del PIT-CNT mantuvieron una reunión con referentes de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEUU), la Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas (Onajpu), la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (Fucvam), la Intersocial Feminista y el Colectivo Ovejas Negras. Juntas, las seis organizaciones emitieron una declaración con cuatro pedidos al gobierno.

En primer lugar, reclaman “mecanismos especiales que amplíen la cobertura de las políticas sociales” para garantizar el acceso de los sectores más vulnerables a los “implementos necesarios para prevenir el contagio”. En esa misma línea, el punto cuatro considera “imperioso regular los precios de la canasta sanitaria” para evitar la “especulación del mercado”.

En el punto dos, manifiestan su preocupación por el 25% de los trabajadores que no tienen derecho al subsidio por desempleo y piden mecanismos para que se les cubra el 100% del salario. En el punto tres, solicitan frenar el aumento de tarifas que el gobierno implementará a partir del 1° de abril. 

El miércoles 18, el Ministerio de Trabajo emitió una resolución que habilita un seguro de paro parcial para los trabajadores a los que se les reduzca como mínimo seis jornales mensuales o 50% de las horas. La compensación es del 25% del promedio mensual de sus remuneraciones en los últimos seis meses. La medida apunta principalmente a aliviar la situación más comprometida que viven sectores como comercio y servicios, el turismo y la gastronomía. 

Los reclamos del PIT-CNT van más allá. El miércoles 18, el Secretariado Ejecutivo emitió otra declaración con una plataforma de siete puntos. Entre ellos reclaman, por ejemplo, una renta básica para todos los que no están “comprendidos en la red de protección social”; flexibilizar los vencimientos de las tarifas públicas, tributos, alquileres y tarjetas de crédito y compensar los jornales perdidos en el trabajo eventual. 

Para el secretario general del PIT-CNT, Marcelo Abdala, la principal bandera es la negociación colectiva. Que ninguna medida se tome de forma unilateral. Pero otra vez la realidad pasa por encima al ritmo del coronavirus.

“En este momento estamos cerrando con más de 2.000 enviados al seguro de paro”, asegura a Búsqueda Fabio Riverón, presidente de la Federación Uruguaya de Empleados del Comercio y Servicios (Fuecys). Lo dice desde el Ministerio de Trabajo, a punto de entrar a una reunión de urgencia del grupo 10 (Comercio General) de los Consejos de Salarios.

Hasta el ingreso a esa reunión, según contó, no habían tenido posibilidades de negociar “nada” con las empresas. Las expectativas y los propósitos que tenía para ese encuentro no eran demasiado ambiciosos: intentar establecer algunos “criterios básicos” para los envíos y reintegros, y buscar la menor pérdida salarial.

“Hasta acá el proceso ha sido demasiado desordenado. Queremos que por lo menos se vaya visualizando el mediano plazo, porque si no, va a ser mucho desorden. Y el desorden genera caos, genera incertidumbre en las trabajadoras y los trabajadores, y lo peor que puede pasar es que a una emergencia sanitaria, que ya está generando cierto caos, se le sume el caos de la situación laboral. Entonces, tratar de lograr determinadas señales de claridad”, dijo.
















sábado, 6 de junio de 2020

Legítima defensa

Gatillo fácil


Basados en las recomendaciones de la Asociación Rural del Uruguay los legisladores oficialistas modificaron el artículo de la Ley de Urgente Consideración sobre legítima defensa, extendiéndola a zonas cercanas a las viviendas de predios rurales.

Se considerará legítima defensa al que defendiera la entrada de una casa habitada o sus dependencias, agregando las casas en zonas suburbanas o rurales, «galpones , instalaciones o similares que formen parte del establecimiento, siempre que tengan una razonable proximidad con la vivienda».


«Aquel que defiende la entrada de una casa habitada o de sus dependencias, o emplea violencia contra el individuo extraño a ella que es sorprendido dentro de la casa o de las dependencias.
Se considerará dependencias de la casa, en las zonas urbanas: los balcones, terrazas, azoteas, parrilleros, barbacoas, jardines, garajes y cocheras o similares, siempre que tengan una razonable proximidad con la vivienda.
Además, se considerará dependencias de la casa en zonas suburbanas o rurales: los galpones, instalaciones o similares que formen parte del establecimiento, siempre que tengan una razonable proximidad con la vivienda».


>>> La vida sobre la propiedad
Senadora Bianchi del Partido Nacional



>>> Justicia por mano propia

Matar al pichi



Aunque no informen nada. El Senado aprobó el artículo de legítima defensa incluido en la LUC. El propietario debe de pensar antes de matar , pero el que quiera entrar sin permiso debe pensar que jamás saldrá caminando !

¿Seguridad? Óscar Andrade

Los primeros 10 artículos de la Ley de Urgente Consideración fueron los más discutidos: legítima defensa, agravantes del delito de homicidio, la figura del cómplice, resistencia al arresto, encubrimiento y otros delitos penales.

Este debate llevó unas cuatro horas de discusión en la sesión del jueves del Senado. Luego del almuerzo se votó el resto de los artículos de seguridad, normas penales y procesales. Tras un cuarto intermedio de descanso se votaron los 85 artículos vinculados a la educación.

El primero en aprobarse fue el cambio en el artículo 26 del Código Penal sobre la legítima defensa.

La modificación que se votó agrega que se considerará legítima defensa cuando se actúa como respuesta a la vulneración de un derecho material, y agrega, prescindiendo que no haya existido agresión física o ya hubiera cesado. O sea, se puede considerar legítima defensa el asesinato de una persona en defensa de la propiedad, siempre que sea “adecuada”, lo que quedará a criterio del juez.

Sobre esto trató esa primera discusión. Todos los legisladores de la coalición que intervinieron plantearon que las medidas se tomaban por el incremento de los delitos, incluso algunos legisladores de Frente Amplio compartieron el diagnóstico de crisis, nadie lo discutió. Donde sí hubo discusión fue sobre aspectos legales del texto y cuál podría ser su impacto.

El senador del Partido Nacional Carlos Camy dijo que este artículo procuraba proteger los derechos fundamentales constitucionales: la vida, honor, libertad, seguridad, trabajo y propiedad.

“Muchas veces los operadores judiciales descartan que una persona en defensa, por ejemplo, de su derecho a la propiedad pueda racionalmente ejercer violencia contra la persona del delincuente cuando el accionar de este no ha puesto en peligro la vida, o no ha puesto en peligro la integridad física de quien se defiende. O en el caso de que ese peligro o amenaza haya cesada. Sin reparar que también puede hacerlo para impedir el daño, en este caso por ejemplo económico”, afirmó.

El senador de la oposición José Carlos Mahía dijo que robar está mal, pero que no puede habilitar llegar a matar como respuesta.

“Lo que se ubica es un incremento del derecho de propiedad que se busca igualar prácticamente al de la vida. Ambos son de rango constitucional. Nosotros entendemos que no son o no deberían ser oponible y si fueran oponibles, siempre primero la vida”, señaló.

Fue por este comentario que el clima del debate se crispó. Le respondió Graciela Bianchi y dijo que era “ofensa republicana” , Gustavo Penadés también lo cuestionó duro a Mahía, y hasta la presidenta Beatriz Argimón le dijo que “no podía” decir eso. Mahía se defendió diciendo que no hablaba de nadie, solo hacía una lectura del proyecto.

Luego, la senadora blanca Carmen Asiaín volvió al tema. “Yo comprendo conceptualmente a quienes rechazan o no están de acuerdo, para decirlo suavemente, con la protección de la propiedad cuando ideológicamente no creen en el derecho de propiedad. Es lógico. Es entendible. En nuestro ordenamiento jurídico sigue siendo uno de los derechos protegidos constitucionalmente”, afirmó.

Quien le respondió a Asiaín fue el ex ministro del Interior, el senador del Frente Amplio Eduardo Bonomi.

“Yo creo en la propiedad privada pero me parece demasiado decir que legítima defensa puede ejercerse con prescindencia de que no haya existido o ya hubiera cesado una agresión física a la persona que se defiende. Va a tener más problemas que soluciones. Y en esto también funciona la lógica de la guerra, los delincuentes se van a volver mucho más violentos, van a entrar tirando y va a aumentar el número de víctimas”, sostuvo.

Luego de la votación, y de que se aprobará con los votos de la coalición de gobierno, el senador nacionalista Sergio Botana cerró el debate.

“No estamos en una discusión entre la propiedad y la vida. Estamos en un debate entre una vida y otra vida. Y en ese caso, yo sé muy bien de qué lado me debo poner. Por eso he votado lo que he votado”, opinó.

Texto del artículo que modifica la legítima defensa

Artículo 1o. (Legítima defensa).- Sustitúyese el artículo 26 del Código Penal, el que quedará redactado de la siguiente forma:

“ARTÍCULO 26. (Legítima defensa).- Se hallan exentos de responsabilidad el que obra en defensa de su persona o derechos, o de la persona o derechos de otro, siempre que concurran las circunstancias siguientes:

A) Agresión ilegítima.

B) Necesidad racional del medio empleado para repelerla o impedir el daño.

El medio se considerará racional cuando resulte ser una respuesta suficiente y adecuada a fin de conjurar el peligro derivado de la agresión sufrida.

Cuando la defensa deba ser ejercida respecto de cualquier derecho de contenido patrimonial, la racionalidad deberá ser apreciada con prescindencia de que no haya existido o ya hubiera cesado una agresión física a la persona que se defiende.

C) Falta de provocación suficiente por parte del que se defiende.

El tercer requisito no es necesario tratándose de la defensa de los parientes consanguíneos en toda la línea recta y en la colateral hasta el segundo grado inclusive, del cónyuge o concubino, o de los padres o hijos adoptivos, siempre que el defensor no haya tomado parte en la provocación.

Se entenderá que concurren estas tres circunstancias respecto de:

I) Aquel que defiende la entrada de una casa habitada o de sus dependencias, o emplea violencia contra el individuo extraño a ella que es sorprendido dentro de la casa o de las dependencias.

Se considerarán dependencias de la casa, en las zonas urbanas: los balcones, terrazas, azoteas, parrilleros, barbacoas, jardines, garajes y cocheras o similares, siempre que tengan una razonable proximidad con la vivienda.

Además, se considerarán dependencias de la casa en zonas suburbanas o rurales: los galpones, instalaciones o similares que formen parte del establecimiento, siempre que tengan una razonable proximidad con la vivienda.

II) El funcionario del Ministerio del Interior o del Ministerio de Defensa Nacional que, en ocasión o con motivo del cumplimiento de sus funciones, repele una agresión física o armada contra él o un tercero, empleando las armas o cualquier otro medio de defensa en forma racional, proporcional y progresiva, en cuanto eso sea posible, y en las mismas circunstancias agote previamente los medios disuasivos que tenga a su alcance, sin perjuicio de la prueba en contrario.

III) Aquel que repele el ingreso de personas extrañas, con violencia o amenazas en las cosas o personas o con la generación de una situación de peligro para la vida o demás derechos, en un establecimiento que desarrolle actividad comercial, industrial o agraria en los términos establecidos por el artículo 3o de la Ley N 17.777, de 21 de mayo de 2004.”

Con base en un informe de José Benítez, para No toquen nada.

https://www.180.com.uy/articulo/83360_luc-y-legitima-defensa-aunque-no-haya-existido-o-ya-hubiera-cesado-una-agresion-fisica/?fbclid=IwAR2CaWVh8SbSnDlk6k1CEgpPR81wR79gnU4nxtaInjQcadQbUjgp6YP06wo



Tayler: LUC posibilita el abuso policial contra pobres y minorías
Según sus palabras, la ley promueve un mayor abuso policial, ya que propone más discrecionalidad a la policía para privar a una persona de libertad a pesar de no haber cometido un delito. Además, advirtió que, pese a que las cárceles ya están llenas de pobres, con la LUC se podrían llenar aún más.











viernes, 5 de junio de 2020

El asesinato de Trabal

Entierro en Montevideo del coronel Ramón Trabal, asesinado en París en 1974, al que asistieron las máximas autoridades de la dictadura cívico-militar / Foto: Brecha, Archivo Chele.


Los espías brasileños y la puja en el Ejército

Los entretelones del asesinato de Trabal, el exjefe de la inteligencia militar.


Samuel Blixen
5 junio, 2020


El asesinato de Ramón Trabal, en París, detonó una crisis interna en el Ejército caracterizada por el enfrentamiento entre Gregorio Álvarez y Esteban Cristi. Los pormenores fueron prolijamente detallados por los espías del Sid, que operaban desde la embajada de Brasil en Uruguay. Sus despachos reiteran que la oficialidad creía que la muerte de Trabal fue ordenada desde Montevideo. Brecha accedió a los despachos de los agentes instalados en la embajada en Montevideo.

Sólo unos pocos conjurados del alto mando militar uruguayo sabían qué iba a pasar el mediodía del jueves 19 de diciembre de 1974 en París. Los demás, la cadena de mandos, desde los coroneles hasta el último eslabón de oficiales, tenientes y capitanes, no tenían idea de que ese día sería asesinado de seis balazos el exjefe de la inteligencia militar, el coronel Ramón Trabal, que ocupaba desde comienzos de ese año el cargo de agregado militar uruguayo ante los gobiernos francés e inglés.

Al día siguiente, el viernes 20, fueron hallados en una cuneta de la entrada a la localidad de Soca los cuerpos acribillados de cinco militantes del Mln que habían sido secuestrados en Buenos Aires y trasladados ilegalmente a Montevideo. El lunes 23, apenas cinco días después, decenas de oficiales del Ejército se reunían en el Centro Militar para “discutir las implicancias políticas de la muerte de Trabal”. La oficialidad joven veía con preocupación los “disturbios” en los cuarteles, resultantes de los asesinatos, creía que la orden de matar a Trabal había salido de Montevideo y descartaba que los tupamaros hubieran tenido algo que ver. Esa era la primera de varias reuniones “horizontales” (por fuera de la verticalidad del mando) que revelaban la profunda crisis que el asesinato había detonado en la interna del Ejército. De esa crisis y de la lucha por el poder que estalló a continuación dieron cuenta puntualmente, en los años venideros, los agentes estacionados en Montevideo del Servicio Nacional de Información, el poderoso aparato de inteligencia de la dictadura brasileña, cuyos reportes pudo leer Brecha.

EL COMANDO RAÚL SENDIC. Después de descargar sus dos armas, los sujetos que mataron al coronel Trabal en el garaje subterráneo del edificio de apartamentos de la Avenida du Recteur Poincaré, en el distrito 16 de París, se reivindicaron como miembros de la Brigada Internacional Raúl Sendic: habían asesinado al exjefe de la inteligencia uruguaya por su responsabilidad en la instalación de la tortura como método de combate de la subversión. La burda maniobra de encubrimiento tuvo tan poca vida como la que pretendieron 15 meses después los asesinos de Zelmar Michelini, Gutiérrez Ruiz, Rosario Barredo y William Whitelaw, al atribuir el episodio al Erp, como si las organizaciones, argentinas o francesas, hicieran mandados para el Mln.

El esfuerzo por deslindar responsabilidad militar en el asesinato de Trabal resiste el paso del tiempo y cuenta con el argumento de un crimen aun más execrable: el asesinato de cinco prisioneros –Floreal García, Mirtha Hernández de García, Daniel Brum, María de los Ángeles Corbo de Brum y Graciela Estefanell–, que no necesitaba demostración. Los militares uruguayos estaban dispuestos a llevar la carga de la condena por una represalia feroz, para confirmar la supuesta autoría del Mln en el crimen de París. Las cinco víctimas acribilladas en Soca habían sido secuestradas en Buenos Aires el 8 de noviembre de 1974, y torturadas en dos centros de detención y en unas casas rodantes estacionadas cerca de un aeropuerto antes de ser trasladadas a Montevideo, donde permanecieron, durante un mes y medio, bajo una intensa tortura, en el llamado Infierno Chico, una casa de Punta Gorda, junto al mar, que regenteaba el Servicio de Información de Defensa (Sid), bajo la dirección accidental del coronel Calixto de Armas, y frecuentaba por entonces el mayor José Gavazzo, jefe del Departamento III (Operaciones).

Por ahora es difícil conjeturar las razones de la detención de los cinco secuestrados, que la inteligencia había identificado como integrantes del aparato militar de la Regional Buenos Aires, y su traslado ilegal a Montevideo. Lo curioso es que, después de un mes y medio de interrogatorios, los cinco fueron sacados imprevistamente de la casa de Punta Gorda en la madrugada del 20 de diciembre, cuando el asesinato de Trabal se había conocido muy pocas horas antes, en el mejor de los casos a las cinco de la tarde del 19. Resulta impensable adjudicar esos fusilamientos a una iniciativa al margen de la cadena de mandos.

EL SECRETO A VOCES. Nadie se creyó la autoría tupamara del asesinato de Trabal, ni entonces ni ahora. A favor de esa hipótesis jugaba el hecho de que Trabal, que había impulsado una reorganización del Sid, comandó la inteligencia en el combate de la guerrilla desde 1971, y ese combate se apoyó principalmente en la tortura masiva, lo que podía dar visos de realidad a una represalia del Mln una vez que Trabal abandonó Uruguay. Pero ya en el momento de su designación como agregado militar las versiones apuntaban a un conflicto serio con los mandos. Trabal aspiraba a ascender a general en el verano de 1974 y, a raíz de su desplazamiento de la cúpula (aun siendo el más formado de los oficiales de inteligencia y uno de los más calificados coroneles), no ocultó sus temores. “No volveré”, les dijo a sus familiares.

Una vez en Londres, Trabal le contó explícitamente a Richard Gott, periodista de The Guardian, que había sido amenazado y temía por su vida. Sobre las razones de esos temores, Gott escribió: “El coronel sabía que era un hombre marcado, apenas más seguro en París que en su ciudad natal. Había sido removido de uno de los trabajos más poderosos en su propio país después de mirar demasiado de cerca los asuntos comerciales de los asociados del presidente [Bordaberry]”. Existe una leyenda sobre un maletín negro en el que Trabal guardaba las pruebas de actos de corrupción e ilícitos de empresarios y banqueros, pero también de altos militares vinculados a los partidos tradicionales. Ese maletín nunca fue encontrado. Un rumor instalado por la hermana de Trabal indicaba que el dichoso maletín había quedado, finalmente, en poder del embajador de Uruguay en la Unesco, Mario César Fernández, quien lo habría escondido “en un lugar seguro”. Pero cuando el embajador pasó sin mayores traumas de la diplomacia dictatorial a la diplomacia democrática, al comienzo de 1985, nadie tuvo la ocurrencia ni la curiosidad de preguntarle qué había hecho con el maletín y dónde lo había escondido.

La muerte de Trabal fue uno de los casos menos investigados de todos los crímenes de la dictadura, y eso a pesar de que recurrentemente surgen pistas que son invariablemente ignoradas. Elisa Michelini, la hija mayor de Zelmar Michelini, presa en Montevideo, vio entrar en su celda a un joven teniente, que se identificó como Ramón Trabal, hijo del coronel asesinado. En medio de un diálogo áspero, Trabal hijo argumentó: “¿Creés que hay alguna diferencia entre los que mataron a tu padre y los que mataron al mío? ¿No ves que son los mismos asesinos?”.

La tupamara Yessie Macchi, que había sido interrogada por Trabal en el Hospital Militar, donde permanecía por una herida de bala tras haber sido detenida en 1972, y había mantenido una discusión política con el jefe de la inteligencia, relató que poco después apareció en el hospital el general Esteban Cristi: “Quería averiguar qué había discutido con Trabal”. Cristi exhibía un informe de su detención firmado por el coronel. “Lo primero que hicieron fue destrozar el informe de Trabal ante mí. ‘Vamos a romper a este hijo de puta como el informe’, me dicen, y ahí es donde comenzó el verdadero interrogatorio”, contó Macchi a Montevideo Portal en 2009.

En el curso de una reciente investigación sobre el asesinato de Trabal, el uruguayo Denis Merklen, docente del Institut des Hautes Études de l’Amérique latine, de la Sorbona, accedió a los archivos del Ministère des Affaires étrangères y particularmente a los reportes de los embajadores franceses en Uruguay del período. Uno de ellos, Jean Français, que ocupó la jefatura de la misión diplomática entre 1971 y 1975, dedicó buena parte de su correspondencia con París a informar sobre el “caso Trabal”. En una nota fechada el 24 de diciembre de 1974, Français menciona un documento en el que “el nombre de Trabal aparece en una lista de unos cuarenta uruguayos para ser asesinados”. El embajador consignaba que la lista había sido confeccionada por militares de extrema derecha y los nombres tenían como denominador común que pertenecían a miembros de la masonería.

Una lista de posibles víctimas, entre las que se incluía el nombre de Trabal, fue mencionada por el deportista Tato López, sobrino del coronel, cuando en una entrevista recordó el ambiente familiar en los días en que los restos fueron repatriados desde París: “Siempre habíamos mamado que los responsables de su muerte eran los mismos que lo estaban trayendo al país. Fue algo muy anunciado por los cuentos familiares y los comentarios de los mayores. Eso fue lo que pasó con Ramón, una persona considerada peligrosa, integrante de una lista de personas a eliminar”.

En repetidas oportunidades Eleuterio Fernández Huidobro reafirmó que a Trabal lo habían matado los militares. “Los oficiales me comunicaron oficialmente, no una vez, sino repetidamente durante los años que he sido rehén, que habían matado a este ‘villano comunista de Trabal’”, dijo en un debate televisivo con el entonces diputado Pablo Millor. La cúpula militar hizo una denuncia por difamación, pero ni así se investigó el crimen.

LA VISIÓN BRASILEÑA. En la embajada de Brasil en Montevideo funcionaba, por lo menos desde 1966, un formidable aparato de espionaje montado por el embajador Manoel Pio Corrêa, un diplomático que compartía, también, la condición de perseguidor incansable de los “comunistas degenerados y pederastas” y se destacaba como ferviente impulsor de la doctrina de la seguridad nacional. Montado, al principio, para vigilar a los asilados políticos que cruzaron la frontera después del golpe militar de 1964, a cuya cabeza estaban el expresidente João Goulart y el exgobernador Leonel Brizola, pronto ese esquema de espionaje derivó en fuente principal de novedades de la interna militar transmitida con el rótulo de secreto al Servicio Nacional de Información (Sni), que monitoreaba las agencias de inteligencia del Ejército, la Aviación y la Marina. Itamaraty, la cancillería, desconocía que, solapado en el servicio diplomático, funcionaba un servicio de espionaje, recién descubierto en 2007.

El interés de los espías brasileños se concentró, a partir de febrero de 1973 –cuando se produjo el primer capítulo del golpe de Estado en Uruguay–, en la dinámica de crisis interna en las Fuerzas Armadas y el Ejército en particular. Los agentes estaban interesados en identificar, en los dos núcleos de poder de los altos oficiales, uno liderado por el general Gregorio Álvarez y otro por el general Esteban Cristi, las reacciones frente a una anunciada distensión política en Brasil. Estaba claro, por los despachos, que no había mayores divergencias ideológicas entre Álvarez y Cristi, pero sí una enconada puja por el control de la estructura militar.

Los despachos enviados a Itamaraty reiteraban una preocupación de la oficialidad joven, para la cual una apertura, siguiendo los pasos de Brasil, podía implicar algún tipo de investigación y sanción judicial; después de todo, los tenientes, los capitanes y los mayores habían sido la mano de obra de la obtención de información mediante tortura. Esa preocupación se incrementó a partir del asesinato de Trabal. Si en el Centro Militar se discutió el episodio a viva voz, los agentes accedieron a los análisis más discretos de las cúpulas. Un despacho del 7 de enero 1975 informaba sobre un documento del Sid que adjudicaba al asesinato de Trabal “un objetivo político estratégico”. Si se tratase de “una operación clandestina de una organización de extrema derecha, controlada por un servicio extranjero”, según el agente brasileño, “se crearía una división en el Ejército que se traduciría en la efervescencia de los jóvenes oficiales”. “La muerte de Trabal, como hecho político, colocó como corolario natural la división entre los oficiales más jóvenes e idealistas y los de la jerarquía más alta.”

Otro despacho refiere a una reunión que mantuvo el 27 de diciembre de 1974 el general Álvarez “con una comisión de militares compuesta por mayores y capitanes del Ejército que acudieron a él para expresar su preocupación por el significado público del asesinato”. “En ese momento, los oficiales declararon que no creían de ninguna manera que los tupamaros llevaran a cabo el ataque.” El agente consignaba: “[Los oficiales] comentan que Trabal vendría a Uruguay con nuevas ideas diseñadas para formar una corriente de opinión dentro de las Fuerzas Armadas en favor de la distensión político-social en Uruguay”. Un despacho del 15 de enero enviado a Brasil confirmaba que Trabal había comunicado al Esmaco (Estado Mayor Conjunto, cuyo jefe era el general Álvarez) que estaba recibiendo amenazas de muerte.

Otro despacho brasileño, del 17 de enero de 1975, consigna que el presidente Bordaberry recibió, el 7 de enero, a los coroneles Calixto de Armas y Luis Vicente Queirolo “para evaluar los informes sobre el asesinato de Trabal”. De Armas era director accidental del Sid desde la remoción de Trabal, y Queirolo era jefe del Ocoa y mano derecha de Cristi. “Entre los documentos analizados por los dos oficiales y el presidente Bordaberry, escribía el espía, hay un informe que declara que Ramón Trabal buscó a través de contactos en París un ‘acuerdo’ con los tupamaros, sin trascender en qué consistía este.” El despacho cita casi textualmente las palabras de Bordaberry: “Expresó la opinión de que personalmente no tenía dudas de que Ramón Trabal se había excedido en sus contactos con subversivos en Francia, con la esperanza de obtener conciliación; debe haber prometido algo a los tupamaros sin poder cumplir, deuda que el Mln cobró, eliminándolo”.

El coronel De Armas expresó posteriormente que no compartía la opinión del presidente sobre la autoría del Mln y especuló con la animosidad de Bordaberry hacia Trabal: en una ocasión, contó, el presidente “tuvo una discusión con el oficial porque había arrestado al hermano del actual presidente, llamado [Luis] Ignacio Bordaberry”. Bordaberry pidió a De Armas y Queirolo que cerraran el caso Trabal. El espía brasileño recogía la versión de De Armas de que “Trabal, al comienzo de su acción contra el movimiento tupamaro, había sido bastante duro, pero con el paso del tiempo se volvió más flexible, buscando distensión”. “Su pensamiento había cambiado hasta tal punto que tuvo varios enfrentamientos con otros funcionarios del Esmaco por no estar de acuerdo con la tortura de los presos políticos.”

Esta interpretación, atribuida al jefe accidental de la inteligencia, sobre una postura de Trabal dispuesta a la “distensión” parece más próxima a la realidad que aquella que identificaba al asesinado coronel como peruanista. De hecho, en 1973, cuando un diario de Montevideo atribuyó a Trabal tendencias peruanistas, el coronel solicitó un tribunal de honor. Calixto de Armas estaba más próximo a la tendencia de ultraderecha que lideraba Cristi. Sus palabras, cuando se recibió en Montevideo el féretro que contenía los restos de Trabal, fueron inequívocas: “Preferimos un enemigo a nuestras espaldas que un traidor a nuestro lado”.

Las contradicciones internas del Ejército se multiplicaron en el verano de 1975. Álvarez fue desplazado de la jefatura del Esmaco a la jefatura de la región número 4, con asiento en Minas, y la línea dura comenzó a controlar los destinos clave, empezando con la designación de Luis Vicente Queirolo, ascendido a general, como director del Sid y la del coronel Julio González Arrondo como jefe del Ocoa de la región militar número 1. La obsesión del general Cristi, a quien acompañaban Eduardo Zubía y Julio César Vadora, era anular la influencia del general Álvarez. En la pulseada entre ambos, Cristi creyó tomar ventaja acusando indirectamente a Álvarez de peruanista. Un despacho brasileño de junio de 1975 registra una entrevista entre Cristi y el comandante en jefe, Julio César Vadora, en la que el primero afirmó que “las conexiones del general Gregorio Álvarez con el personal militar peruano perteneciente al Centro de Altos Estudios Militares (Caem) de Perú han sido comprobadas”. Vadora trasladó las acusaciones al propio Álvarez y aprovechó para sondear su predisposición a aceptar una embajada en el extranjero, preferentemente en Brasil. “Álvarez declaró, sin mucho énfasis, que preferiría quedarse en Uruguay”, dice el despacho.

Al parecer, los agentes brasileños contaban con múltiples fuentes en el Ejército. Un incidente referido a la presidencia del Instituto Nacional de Carnes (Inac) revela el grado de tensión entre los dos sectores en pugna y la patética posición del presidente, atrapado en esa tenaza. Álvarez, que ya había sido cuestionado por Cristi a raíz del otorgamiento de préstamos del Banco República a unos setenta coroneles, autorizados por el general Abdón Raimúndez, impulsó al civil Eduardo Peile como presidente del instituto. Durante un viaje de Bordaberry a Asunción, Peile emitió un decreto por el cual, ante las dificultades para colocar ganado, se priorizaba el acceso a los frigoríficos de los ganaderos de menos de 300 hectáreas. A su regreso, Bordaberry sustituyó a Peile en el Inac por un señor de apellido Rocca y eliminó el decreto. La Junta de Oficiales Generales (el órgano que agrupaba a todos los generales, almirantes y brigadieres) reivindicó la vigencia del decreto y restituyó a Peile.

Bordaberry consideró que el episodio era “un desprecio a su persona” y decidió discutir el tema con los generales de la línea dura: “El presidente Juan María Bordaberry estuvo en la base de Boiso Lanza durante unas horas para reunirse con los militares. Apareció solo y sin escolta, dice un informe brasileño, y amenazó con renunciar”. Pero la Junta se mantuvo firme, por lo que, finalmente, el presidente encargó al secretario de la Presidencia, Pacheco Seré, que buscara una solución que “salvaguardara su propio decoro”, según el despacho brasileño. Pacheco Seré logró una salida salomónica: Peile quedaría como presidente del Inac, en representación de la Junta de Oficiales Generales, y Rocca sería nominado representante del Poder Ejecutivo en el mismo órgano.

Un año más tarde, Bordaberry volvió a ensayar la estrategia cuando pretendió mantenerse en la presidencia otro período, pero con una reforma constitucional que eliminaba el sistema de partidos políticos. Los militares le dijeron que no, y él, en lugar de renunciar, amenazó con “abandonar el cargo”. Los militares lo mandaron para su casa, y ahí empezó otra historia, que terminó con el general Álvarez como presidente.