lunes, 30 de julio de 2007

El infierno de La Tablada (base Roberto)


La república


Un testigo reveló cómo era La Tablada durante la dictadura.

"Los gritos que venían de La Tablada, eran desgarradores". "Se oían desde la calle cuando uno pasaba de noche"."Pude ver la cama donde hacían las torturas, y el lugar donde desde unas argollas colgaban a los detenidos. Las vi ensangrentadas. Colgaban desde una pared, donde estaba el signo del Ejército".

"Conozco el sótano, al que bajé varias veces, era grande y frío, y ocupaba gran parte del edificio". "No sé quién le puso Base Roberto, para nosotros ese lugar siempre se conoció como el infierno de La Tablada".

MARIO DELGADO GEREZ


Así relató a LA REPUBLICA uno de los tantos vecinos que conoció desde adentro La Tablada. Antes de ser centro de detención, cuando lo era y después de dejar de serlo.


Quien se prestó a dialogar con LA REPUBLICA es conocedor del lugar, ya que nació en el barrio.


Este lugareño, que prefirió mantener el anonimato, dijo: "Conozco bien el lugar porque íbamos ahí. Antes era solamente el edificio, después le pusieron el alambrado que tiene ahora y los galpones".


"La calle, que era entonces Camino de las Tropas, rodeaba el edificio, y no como ahora que el tránsito sigue hacia Lezica. Lo demás era todo campo.


"Pero como lo vi desde adentro, le puedo decir que cuando los militares lo entregaron, estaba todo cambiado. No era el mismo edificio que yo conocí". "Las celdas que habían construido no estaban".


"Recuerdo muy bien lo que era aquello. Le puedo decir que cuando el Ejército se hizo cargo de lo que fue el ex hotel de La Tablada, los soldados que había era toda muchachada joven. Venía desde San Ramón, los cambiaban dos por tres".


"Ellos se mezclaban con el vecindario. Jugaban al fútbol, con la misma ropa de fajina y recuerdo muy bien que dos por tres rompían los vidrios de los ventanales, que al otro día ya los reponían. "Había una cosa muy singular.

En la entrada de La Tablada habían puesto una campana que hacían sonar cada vez que venía Cristi, el que fue general, que en esa época no sé qué grado tendría. Como La Tablada está en la altura, desde ahí se veía cuando venía el auto. Entonces los milicos hacían sonar la campana, como aviso para que nosotros nos fuéramos, al grito de "viene Cristi, viene Cristi". Una vez casi nos agarra adentro de La Tablada. Estaba prohibido que entraran civiles al lugar.


"Después todo cambió. Vino gente más madura y se nos prohibió entrar.

Seguramente fue cuando empezaron a traer a los detenidos".


"Eran gritos desgarradores".

"No creo que nadie que viviera cerca de La Tablada y que viva todavía, pueda olvidar los gritos que se escuchaban de noche. Eran desgarradores, se escuchaban desde la calle, cuando uno pasaba por allí. Era atroz aquello", relata nuestro entrevistado.


"No sé quién le puso la Base Roberto a eso, para nosotros siempre fue 'el infierno de La Tablada'".

"Cuando los milicos se retiraron entró la gente del Ministerio de Transporte a arreglar el edificio.

Ahí pude ver la cama donde hacían las torturas, que era una cama muy especial, y vi también las argollas que estaban clavadas, colgando de una pared que tenía de fondo el signo del Ejército.


La vi con sangre. Seguramente era el lugar donde colgaban a los detenidos y los torturaban. Eso duró pocos días, porque después la sacaron al toque. No sé cómo dejaron eso ahí".


La Tablada es clave.

Para nuestro entrevistado el edificio de La Tablada y su entorno es clave en la búsqueda de los restos de los detenidos-desaparecidos.


"Eso está todo cambiado. En esa época era todo tierra greda. Los animales se enterraban en el suelo y ahora hay tierra seca. Hay que pensar que lo sucedido aconteció hace 30 años, Para mí el edificio de La Tablada es clave. En ese sótano puede haber de todo.


Antes de irse los milicos, sacaron camiones y camiones de escombros: se ve que rompieron todo lo que habían construido, porque eso no quedó como yo lo conocí".


Ahora no sé cómo van a hacer para buscar adentro. Ese sótano era grandísimo y la única manera de trabajar tranquilo ahí es sacar a los presos, no queda otra. La verdad que no se cómo harán".


"Ojalá que encuentren algo donde están excavando, pero es medio raro que enterraran a los detenidos tan cerca de donde pasaba toda la gente.

Fíjese que donde buscan ahora está prácticamente encima de lo que era entonces Camino de las Tropas, el camino principal que unía La Tablada con la zona del puerto".


LA REPUBLICA PAG.. 9

Al menos 9 desaparecidos.



Luis Arigón. Muere en la tortura el 15 de junio de 1977 en La Tablada.

Luis Arigón fue detenido por la OCOA el 14 de junio de 1977. Muere en la tortura el 15 de junio de 1977 en La Tablada.

Oscar Tassino. Muere en la tortura el 21 de julio de 1977 en La Tablada.

Oscar Tassino: detenido por la OCOA el 14 de julio de 1977. Muere durante la tortura en La Tablada el 21 de julio de 1977.



Serían nueve las personas detenidas en Uruguay que fueron muertas por tortura en La Tablada cuando el lugar era utilizado por el Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA). Allí, en algún lugar, podrían estar enterrados los restos de: Amelia Sanjurjo (fecha de detención: 1977), Julio Castro Pérez (1977) , Luis Eduardo Arigón (1977), Oscar José Baliñas (1977), Oscar Tassino (1977) , Ricardo Valiente (1978) , Félix Ortiz (1981), Antonio Omar Paitta (1981) y Miguel Angel Matto (1982). A ellos se podrían agregar los cuerpos de otros cuarenta uruguayos secuestrados en Argentina y traídos ilegalmente al país, en el denominado "tercer traslado".

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